Vértigo
| Vértigo | |
|---|---|
| Pronunciación | /ˈbeɾ.ti.ɡo/ |
| Especialidad | Otorrinolaringología, neurología |
| Síntomas | Sensación de giro o movimiento, pérdida de equilibrio, náuseas, nistagmo |
| Duración | Variable: segundos, minutos, horas o días según la causa |
| Causas | VPPB, neuronitis vestibular, enfermedad de Ménière, migraña vestibular, entre otras |
| Diagnóstico | Historia clínica, exploración neurológica, maniobra de Dix-Hallpike, pruebas de función vestibular |
| Tratamiento | Maniobras de reposición canalicular, fármacos antivertiginosos, rehabilitación vestibular |
| CIE-10 | R42, H81.0–H81.4 |
1. Definición y concepto[editar]
El vértigo es una alucinación de movimiento, generalmente de carácter rotatorio, en la que el individuo percibe que el entorno gira a su alrededor (vértigo objetivo) o que es su propio cuerpo el que gira respecto al entorno (vértigo subjetivo)[1]. Constituye un síntoma, no una enfermedad en sí mismo, y traduce una disfunción del sistema vestibular —periférico o central— encargado de mantener el equilibrio y la orientación espacial[2].
Es fundamental distinguir el vértigo del mareo inespecífico o la lipotimia. Mientras el primero implica una ilusión definida de movimiento, el mareo suele describirse como sensación de aturdimiento, inestabilidad sin giro, cabeza hueca o debilidad. La anamnesis precisa es la herramienta diagnóstica más importante para orientar el origen del trastorno.
El término proviene del latín vertīgo, vertīginis, derivado de vertere ("girar"). En la cultura popular y el arte, la palabra ha adquirido una carga metafórica relacionada con la pérdida de control y el abismo, especialmente a partir de la obra cinematográfica de Alfred Hitchcock, Vértigo (1958).
2. Fisiopatología[editar]
El equilibrio depende de la integración de información proveniente de tres fuentes principales: el sistema vestibular, la vista y la propiocepción. Cualquier discrepancia entre estas aferencias puede generar la sensación vertiginosa. La causa más frecuente es la afectación vestibular periférica —localizada en el laberinto posterior o el nervio vestibular— que genera una asimetría tónica en las descargas basales desde los canales semicirculares hacia los núcleos vestibulares del tronco encefálico.
El nistagmo, o movimiento involuntario y rítmico de los ojos, es un signo objetivo característico del vértigo periférico agudo y constituye un reflejo vestíbulo-ocular desequilibrado. Su dirección, fatiga y respuesta a la fijación visual permiten diferenciar, en gran medida, un origen periférico de uno central[3].
3. Causas principales[editar]
Las causas de vértigo se clasifican, según su origen, en periféricas y centrales. Las periféricas representan la mayoría de los casos.
3.1. Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)[editar]
Es la causa más común de vértigo periférico y se caracteriza por episodios breves e intensos (de segundos a un minuto) desencadenados por cambios de posición de la cabeza, como girarse en la cama o agacharse. Se debe a la presencia de otolitos (canalitiasis) desprendidos del utrículo que migran hacia uno de los canales semicirculares, generalmente el posterior, estimulando sus receptores de forma anómala.
3.2. Neuronitis vestibular[editar]
Presumiblemente de etiología viral, produce un vértigo rotatorio intenso y de instauración súbita, que puede durar horas o días, acompañado de náuseas, vómitos e inestabilidad. La audición se conserva normal, lo que la diferencia de la laberintitis.
3.3. Enfermedad de Ménière[editar]
Trastorno crónico del oído interno de origen idiopático, caracterizado por la tríada clásica de vértigo episódico recidivante —que puede durar entre veinte minutos y doce horas—, hipoacusia neurosensorial fluctuante y acúfeno (tinnitus), junto con sensación de plenitud ótica.
3.4. Migraña vestibular[editar]
Una de las causas más frecuentes de vértigo recurrente, puede cursar con vértigo de duración variable —de segundos a días— a menudo asociado a fotofobia, fonofobia o aura visual, y no siempre con cefalea simultánea. El diagnóstico se basa en los criterios de la Sociedad Bárány y la Clasificación Internacional de las Cefaleas[4].
3.5. Causas centrales[editar]
Incluyen patología vascular del tronco encefálico o del cerebelo (insuficiencia vertebrobasilar, infartos), tumores de la fosa posterior (neurinoma del acústico), esclerosis múltiple y otras afecciones neurológicas. Estas causas requieren una exploración imagenológica y neurológica detallada.
4. Diagnóstico[editar]
El diagnóstico del vértigo es fundamentalmente clínico. El interrogatorio debe precisar la duración de los episodios, los desencadenantes, los síntomas acompañantes y los antecedentes personales. La exploración física incluye:
- Exploración neurológica completa, con especial atención a los pares craneales y pruebas cerebelosas.
- Exploración otoscópica y auditiva.
- Maniobra de Dix-Hallpike: descrita en 1952[sin verificar], busca provocar vértigo y nistagmo posicional para diagnosticar VPPB del canal posterior.
- Prueba de impulso cefálico (HIT o Head Impulse Test): evalúa el reflejo vestíbulo-ocular. Un HIT anómalo sugiere afectación vestibular periférica aguda.
- Pruebas de función vestibular: electronistagmografía o videonistagmografía, y potenciales evocados miogénicos vestibulares (VEMP).
- Estudios de neuroimagen: la resonancia magnética está indicada cuando se sospecha origen central, especialmente si hay factores de riesgo vascular o signos neurológicos.
El protocolo HINTS (Head Impulse, Nystagmus, Test of Skew) permite descartar un origen central en pacientes con síndrome vestibular agudo con alta sensibilidad y especificidad.
5. Tratamiento[editar]
El tratamiento varía según la etiología:
- VPPB: las maniobras de reposición canalicular, como la maniobra de Epley, logran la resolución en la mayoría de los casos en una o dos sesiones.
- Neuronitis vestibular: se emplean fármacos supresores vestibulares (dimenhidrinato, meclizina, betahistina) durante la fase aguda (no más de cuarenta y ocho a setenta y dos horas), asociados a corticoides en algunos protocolos, e incorporación temprana de rehabilitación vestibular.
- Enfermedad de Ménière: modificación dietética (restricción de sodio), diuréticos y, en casos refractarios, inyecciones intratimpánicas de gentamicina o cirugía.
- Migraña vestibular: manejo con modificadores del estilo de vida y fármacos profilácticos antimigrañosos (betabloqueantes, topiramato, flunarizina).
- Rehabilitación vestibular: consiste en ejercicios de habituación, estabilización de la mirada y reentrenamiento del equilibrio, especialmente útiles en secuelas crónicas.
6. Epidemiología[editar]
El vértigo es un síntoma extremadamente frecuente en la población general. Se estima que la prevalencia anual del vértigo en adultos oscila entre el 5 % y el 10 %, y que más del 30 % de la población lo experimentará en algún momento de su vida. La incidencia aumenta con la edad y es más común en mujeres que en hombres para la mayoría de las causas periféricas.
El VPPB es, con diferencia, el tipo más prevalente, constituyendo entre el 17 % y el 42 % de todos los diagnósticos de vértigo periférico. La enfermedad de Ménière presenta una prevalencia estimada de 0.2 a 0.5 casos por 1.000 habitantes. La migraña vestibular afecta a alrededor del 1 % de la población general[sin verificar].
7. Vértigo en la cultura[editar]
Más allá del síntoma clínico, el concepto de vértigo ha permeado el pensamiento filosófico, literario y artístico. La idea del vértigo existencial —la angustia que sobreviene al asomarse a la propia libertad y a la nada— fue desarrollada por pensadores como Søren Kierkegaard, quien describió el vértigo como el estado simultáneo de deseo y temor ante la posibilidad infinita[5].
En la literatura y el arte visual, el vértigo se ha utilizado como metáfora de la alienación moderna, el desdoblamiento de la identidad y la fascinación por la muerte, elementos todos ellos que se encuentran magistralmente sintetizados en la obra cinematográfica de Hitchcock.
8. Vértigo en el cine: la obra de Alfred Hitchcock[editar]
8.1. Producción y estreno[editar]
Vértigo (conocida en algunos contextos hispanohablantes como Vértigo (De entre los muertos)) es una película estadounidense de suspenso psicológico dirigida por Alfred Hitchcock y estrenada en mayo de 1958. Basada en la novela francesa D’entre les morts, de Boileau-Narcejac, el guion fue adaptado por Alec Coppel y Samuel A. Taylor. La producción corrió a cargo de Paramount Pictures, aunque posteriormente los derechos pasaron a Hitchcock.
El filme está protagonizado por James Stewart en el papel de John "Scottie" Ferguson y Kim Novak en un doble papel como Madeleine Elster y Judy Barton. La partitura —considerada una de las más importantes de la historia del cine— fue compuesta por Bernard Herrmann.
8.2. Sinopsis[editar]
[ Desplegar sinopsis — contiene revelaciones de la trama ]
John "Scottie" Ferguson es un detective de la policía de San Francisco que descubre que padece acrofobia (miedo a las alturas) y un intenso vértigo cuando, durante una persecución, un compañero se precipita al vacío. Un antiguo condiscípulo, Gavin Elster, le encarga vigilar a su esposa Madeleine, a quien cree poseída por el espíritu de su bisabuela, Carlotta Valdés.
Scottie sigue a Madeleine y presencia sus extraños y fascinantes rituales: la visita a la tumba de Carlotta, la contemplación de su retrato en el museo y su aparente intento de suicidio en la bahía de San Francisco. Tras rescatarla, se enamora obsesivamente de ella. Sin embargo, Madeleine parece arrastrada por un destino trágico, y un día, en la Misión de San Juan Bautista, asciende al campanario. Scottie, paralizado por el vértigo, no puede seguirla y ve cómo su cuerpo cae al vacío.
Destruido por la culpa, Scottie vaga por la ciudad hasta encontrar a Judy Barton, una mujer físicamente muy distinta pero cuyo rostro y gestos evocan de forma inquietante a la fallecida. Scottie la corteja y, en una perturbadora secuencia, la somete a una transformación física —vestido, maquillaje, peinado— hasta convertirla en la viva imagen de Madeleine. Sólo entonces descubre la verdad: Judy es Madeleine; su muerte fue un asesinato meticulosamente orquestado por Elster, quien utilizó a Scottie como testigo involuntario. La revelación conduce a un segundo ascenso al campanario, donde la tragedia se consuma definitivamente.
8.3. El efecto vértigo[editar]
Una de las contribuciones técnicas más recordadas de la cinta es el llamado "efecto vértigo" o dolly zoom, una combinación simultánea de desplazamiento de la cámara hacia atrás y zoom hacia adelante (o viceversa) que produce una distorsión de la perspectiva, creando la ilusión visual de que el fondo se estira o comprime mientras el objeto en primer plano permanece del mismo tamaño. Se emplea en las escenas de los campanarios para transmitir de forma visual la sensación de desequilibrio del protagonista[6].
8.4. Recepción y legado[editar]
En el momento de su estreno, Vértigo obtuvo una taquilla modesta y críticas divididas. A pesar de recibir dos nominaciones al Óscar (dirección artística y sonido)[7], no resultó ganadora en ninguna categoría. Con el paso de los años, la película fue objeto de una profunda revalorización crítica, hasta el punto de que en la encuesta decenal del British Film Institute Sight & Sound de 2012, Vértigo fue elegida como la mejor película de todos los tiempos, destronando a Citizen Kane, título que ocupó ese puesto durante décadas.
La película está considerada como la cumbre del suspense psicológico y un estudio complejo sobre el deseo, la manipulación y la necrofilia simbólica. Su influencia se extiende al cine noir, al thriller erótico y al lenguaje visual contemporáneo. En 1989, fue una de las primeras veinticinco cintas incluidas en el National Film Registry de
Estados Unidos.
9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
9.1. La película en España e Hispanoamérica[editar]
El filme se estrenó en España décadas después de su producción original, en salas comerciales en 1982[sin verificar], aunque existían pases anteriores ya que la dictadura franquista limitaba la distribución de ciertos títulos extranjeros. En Latinoamérica, la circulación fue más fluida, y el título se mantuvo simplemente como Vértigo, añadiéndose ocasionalmente el subtítulo De entre los muertos.
En los doblajes al español latinoamericano, la voz de Kim Novak fue doblada por actrices de reparto de la época; la versión más difundida en los años ochenta en México contó con voces del elenco estable de los estudios Churubusco.
9.2. Disponibilidad actual[editar]
A fecha de 2025, Vértigo se encuentra disponible en diversas plataformas de streaming en América Latina, incluyendo Universal+ y, temporalmente, en servicios de alquiler digital como Apple TV. En formato físico, ha sido reeditada en múltiples ocasiones en Blu-ray y 4K UHD por Universal Pictures, incluyendo pistas de audio y subtítulos en español latino y castellano.
9.3. Expresiones en el idioma[editar]
La palabra "vértigo" en español ha generado usos coloquiales como "dar vértigo" o "vivir al vértigo", que describen tanto el miedo a una situación arriesgada como un estilo de vida frenético. La influencia de la película reforzó en la imaginación popular la asociación entre el vértigo y una caída literal o emocional hacia lo desconocido.
El vértigo de origen periférico suele ser rotatorio, intenso y acompañado de síntomas vegetativos, mientras que el central tiende a ser más sutil y continuo. ↩︎
El sistema vestibular está compuesto por los canales semicirculares, el utrículo y el sáculo, situados en el oído interno, y sus conexiones centrales en el tronco encefálico y el cerebelo. ↩︎
En la neuronitis vestibular, el nistagmo es horizontal o rotatorio, unidireccional y se suprime con la fijación de la mirada, mientras que el nistagmo de origen central puede ser vertical o multidireccional y no se suprime. ↩︎
Más del 50 % de los pacientes con migraña vestibular no presentan cefalea durante los episodios vertiginosos. ↩︎
En El concepto de la angustia (1844), Kierkegaard escribe: "La angustia es el vértigo de la libertad, que surge cuando el espíritu quiere poner la síntesis, y la libertad mira hacia abajo por su propia posibilidad". ↩︎
La técnica fue creada por el camarógrafo Irmin Roberts. Hitchcock la usó por primera vez en esta película, y desde entonces ha sido imitada en incontables producciones. ↩︎
Fueron las categorías de Mejor Dirección de Arte (Hal Pereira, Henry Bumstead, Sam Comer, Frank R. McKelvy) y Mejor Sonido (George Dutton). ↩︎