Back to the Future Part II
| Back to the Future Part II | |
| Título en | Regreso al futuro Parte II |
| Título en Hispanoamérica | Volver al futuro Parte II o Volver al futuro II |
| Dirección | Robert Zemeckis |
| Producción | Bob Gale y Neil Canton |
| Guion | Bob Gale |
| Historia | Robert Zemeckis y Bob Gale |
| Música | Alan Silvestri |
| Fotografía | Dean Cundey |
| Montaje | Harry Keramidas y Arthur Schmidt |
| Estudio | Amblin Entertainment y Universal Pictures |
| Distribución | Universal Pictures |
| Fechas de estreno | |
| 22 de noviembre de 1989 | |
| España | diciembre de 1989 |
| diciembre de 1989 | |
| enero de 1990 | |
| Duración | |
| 108 minutos | |
| Presupuesto y taquilla | |
| Presupuesto | USD 40 millones |
| Recaudación mundial | $331 000 000 |
| Precedida por | Back to the Future (1985) |
| Sucedida por | Back to the Future Part III (1990) |
1. Resumen[editar]
Back to the Future Part II (titulada Regreso al futuro Parte II en España y Volver al futuro Parte II o Volver al futuro II en Hispanoamérica) es una película estadounidense de ciencia ficción y comedia de 1989, dirigida por Robert Zemeckis, escrita por Bob Gale y protagonizada por Michael J. Fox, Christopher Lloyd, Thomas F. Wilson y Lea Thompson. Constituye la segunda entrega de la trilogía de Back to the Future y es ampliamente reconocida por su ambiciosa representación del futuro, su intrincada trama de viajes en el tiempo y por haber sido filmada de forma simultánea con su secuela directa, Back to the Future Part III, estrategia pionera para la época.[1]
La cinta arranca exactamente en el momento final de la primera película, cuando el Dr. Emmett Brown (Lloyd) regresa de 2015 para llevar a Marty McFly (Fox) y a su novia Jennifer Parker al futuro con el fin de evitar una crisis familiar. La misión, que parece una simple trepidante excursión al Hill Valley de 2015, se complica drásticamente cuando un libro de estadísticas deportivas cae en manos equivocadas y altera la línea temporal, creando una distópica realidad alternativa en 1985. Para reparar el daño, Marty y Doc deben volver a 1955 —durante los eventos de la película original— en una carrera contrarreloj que entrelaza las tres líneas temporales.
Considerada en su estreno como un éxito comercial —lideró la taquilla estadounidense en su primer fin de semana[2]—, la recepción crítica fue inicialmente mixta, aunque a menudo se alabó su inventiva visual y el ritmo frenético de su segunda mitad. Con el paso de las décadas, su reputación ha crecido de manera notable gracias al guion, que despliega una narrativa sorprendentemente cohesionada pese a encadenar constantes paradojas, y a la profética, aunque deliberadamente exagerada, visión de la tecnología del futuro. La película fue nominada al Óscar a los Mejores Efectos Visuales en la 62.ª edición de los premios.[3]
En el ámbito hispanohablante, la película consolidó el estatus de culto de la trilogía. Su emisión televisiva en las décadas de 1990 y 2000 fue recurrente en cadenas de toda Latinoamérica, y su doblaje al español neutro —liderado por los mismos actores de voz que dieron vida a los personajes en la primera parte— es recordado con enorme cariño por toda una generación de espectadores.[4]
2. Producción[editar]
2.1 Concepción y escritura del guion[editar]
Tras el colosal éxito de Back to the Future en 1985, los creadores Robert Zemeckis y Bob Gale se resistieron inicialmente a la idea de una secuela, por temor a no estar a la altura. Sin embargo, la escena final de la primera parte —con Doc Brown llevándose a Marty y Jennifer al futuro— no fue concebida como un mero chiste, sino como un "seguro narrativo": si Universal Pictures insistía en una continuación, el punto de partida ya estaba plantado.[5]
Una vez aceptado el desafío, Gale y Zemeckis decidieron que la historia no solo visitaría el futuro, sino que revisitaría los eventos de 1955 desde una perspectiva completamente nueva, una idea que se convertiría en el corazón conceptual de la película. La escritura fue particularmente compleja: el guion operaba como una maquinaria de relojería, donde los personajes de la segunda parte debían moverse entre bambalinas de la primera sin ser vistos por sus versiones pasadas. Para lograrlo, los guionistas empapelaron su oficina con fichas de colores, planos del Hill Valley de tres épocas distintas y líneas de tiempo entrecruzadas.[6]
Un elemento que generó controversia creativa fue la decisión de que la trama del futuro oscuro de 1985 estuviera dominada por la figura de Biff Tannen, convertido en un magnate corrupto. Gale ha declarado en numerosas entrevistas que la intención no era un comentario político sobre una figura concreta, sino una fábula sobre cómo la riqueza mal habida y la falta de ética pueden corromper el sueño americano, y cómo un solo acto de trampa puede pudrir toda una comunidad.[7]
2.2 El reto de los efectos visuales[editar]
La responsabilidad de crear la Hill Valley de 2015 y las múltiples interacciones entre los personajes y sus dobles del pasado o del futuro recayó en Industrial Light & Magic (ILM). El desafío más célebre fue la técnica de "VistaGlide", una cámara de control de movimiento computarizada que permitía filmar una toma y luego repetirla con precisión milimétrica, algo indispensable para las escenas donde un mismo actor interpretaba a dos, tres o hasta cuatro personajes en el mismo cuadro (por ejemplo, Michael J. Fox como Marty McFly, su hija Marlene, su hijo Martin Jr. y él mismo envejecido). En 1989, esta técnica, aunque derivada de la cámara de movimiento de Star Wars, era puntera.[8]
El futuro de 2015 se diseñó bajo la premisa de que la predicción tecnológica era menos importante que la sátira y la diversión. Zemeckis instó a su equipo a imaginar un mundo donde las tendencias de los años 80 se hubieran llevado al extremo: la moda deportiva se volvió ubicua, la comida se rehidrataba, y las modas pasajeras se convertían en ley. Los zapatos Nike que se atan solos, conocidos como Nike Mag, fueron diseñados específicamente para la película y se convirtieron en uno de los objetos de atrezo más icónicos del cine.[9] De forma similar, la tabla voladora, el hoverboard, se materializó como un sofisticado truco de cámara, alambre y efectos visuales, que generó un mito urbano persistente durante años sobre su existencia real.[10]
La escena más compleja desde el punto de vista técnico fue la persecución del almanaque en el túnel de 1955, donde se mezclaron miniaturas, pantallas azules, acrobacias reales y la incipiente tecnología de morphing digital, todo en una secuencia de apenas unos minutos que requirió meses de trabajo.[11]
2.3 El rodaje simultáneo y la sustitución de Crispin Glover[editar]
Una de las decisiones de producción más comentadas fue la filmación consecutiva de Back to the Future Part II y Back to the Future Part III durante once meses, con un presupuesto conjunto que excedió los USD 80 millones. El ritmo era agotador para el reparto y el equipo, que a veces rodaban escenas de la secuela del Oeste por la mañana y del futuro de 2015 por la tarde.[12]
La ausencia más polémica fue la de Crispin Glover, quien había interpretado a George McFly en la primera entrega. Glover rechazó participar en las secuelas debido a diferencias sobre el guion y, según diversas fuentes, por una disputa salarial. Para poder incluir al personaje de George en la trama de 2015, la producción empleó un actor diferente, Jeffrey Weissman, al que se le aplicaron prótesis faciales y maquillaje para asemejarlo a Glover. Además, se reutilizaron tomas de archivo y moldes faciales de la primera película. Glover demandó posteriormente a Universal por el uso no autorizado de su imagen sin permiso ni compensación, un litigio que sentó un precedente legal en Hollywood sobre los derechos de los actores y el uso de su imagen, y que resultó en un acuerdo extrajudicial y en cambios en las normas del Sindicato de Actores de Cine.[13]
3. Argumento[editar]
3.1 El salto a 2015[editar]
La historia empieza literalmente en los últimos segundos de la primera película. El Dr. Emmett Brown, vestido con una extravagante indumentaria futurista, aterriza con el DeLorean DMC-12 modificado en la calle del barrio de Lyon Estates en 1985. Con urgencia, convence a Marty McFly y a su novia Jennifer Parker de que deben viajar al futuro —al año 2015— para evitar que el futuro hijo de ambos, Martin McFly Jr., sea arrestado por participar en un atraco con la banda de Griff Tannen, lo que desencadenaría una serie de eventos que arruinarían a toda la familia McFly.
Para no causar un shock a Jennifer, Doc la deja inconsciente con un dispositivo y los tres viajan al Hill Valley de 2015. La primera impresión del futuro es un torrente de maravillas y extravagancias: coches voladores, anuncios holográficos personalizados, zapatillas que se atan solas, rehidratadores de pizzas y modas absurdas. Doc explica las reglas del viaje en el tiempo: el espacio-tiempo se bifurca, y cualquier alteración podría crear realidades alternativas. Marty debe hacerse pasar por su propio hijo para rechazar la oferta de Griff en el Café 80's. Tras una tensa negociación, la banda de Griff persigue a Marty en hoverboards, culminando en un espectacular choque contra el juzgado, lo que evita el arresto de Martin Jr.
Mientras tanto, Jennifer, que despierta de su letargo y se encuentra con su yo de 2015, descubre con horror la vida aparentemente mediocre que le espera junto a un Marty amargado y fracasado. Esta experiencia, aunque traumática, termina siendo una poderosa lección sobre el futuro. La misión principal parece un éxito, pero Marty comete un error fatal: compra de manera ilegal un almanaque deportivo —"Grays Sports Almanac"— que contiene los resultados de cada gran evento deportivo desde 1950 hasta el año 2000. Su plan es llevarlo a 1985 para hacerse rico con las apuestas. Doc, al darse cuenta, reprende a Marty y arroja el almanaque a un basurero, pero un anciano Biff Tannen, que presenció la transacción, lo recupera.
3.2 El 1985 alternativo[editar]
Cuando Marty y Doc, junto con una sedada Jennifer, regresan a su anhelado 1985, descubren que el mundo que conocían ha desaparecido. Hill Valley es ahora una versión distópica y caótica: un casino-hotel Tannen domina el centro, la pandilla de Biff ha tomado la ciudad, y la escuela está incendiada. El Biff Tannen de este 1985 alternativo es ahora un multimillonario corrupto y violento que se casó con la madre de Marty, Lorraine, y asesinó a su padre, George McFly. El almanaque deportivo que el anciano Biff robó en 2015 fue la fuente de su riqueza, entregada a su yo joven en el año 1955, el 12 de noviembre de ese año, para ser exactos, el mismo día y en el mismo lugar del baile del relámpago de la primera película.
Doc Brown, horrorizado al comprender lo sucedido, desvela el mecanismo de esta pesadilla temporal: el Biff de 2015 viajó de vuelta a 1955 con el DeLorean, le entregó el libro a su yo más joven y luego regresó a 2015, todo antes de que Marty y Doc partieran de vuelta a 1985, creando así una línea temporal alternativa que reemplazó silenciosamente la original.
3.3 El regreso al baile del relámpago[editar]
La única manera de restaurar la línea temporal es evitar que el joven Biff Tannen reciba el almanaque. Para ello, Marty y Doc deben volver una vez más a 1955, durante los eventos de la primera película. El principal obstáculo es no interferir con las acciones de sus propios "yo" de la primera parte, que están intentando hacer que George y Lorraine se enamoren y asegurar el éxito del concierto del Baile del Relámpago.
La segunda mitad de la película se convierte en un trepidante juego de sombras. Mientras Doc prepara un elaborado plan para usar un rayo que caerá sobre el reloj del ayuntamiento para enviarlos de vuelta a casa, Marty debe localizar y arrebatar el almanaque al joven Biff sin ser visto. Esto culmina en una prolongada persecución en hoverboard por los túneles y calles de la Hill Valley de 1955. Tras múltiples intentos y desventuras, Marty consigue quitarle el almanaque a Biff y lo destruye, provocando la desaparición instantánea del 1985 alternativo y restaurando la línea temporal original.
En un momento de triunfo, Marty se prepara para su regreso definitivo a 1985, siguiendo el relámpago. Doc, en el DeLorean flotante, lo espera en el aire. Justo cuando el rayo golpea el reloj, un cable se engancha en la máquina del tiempo, llevando a Doc a un portal temporal. Sin embargo, en el último instante, atónito, Doc desaparece en un instante. Un segundo después, un coche llega a toda velocidad: es un empleado de Western Union de 1885, que porta una carta escrita por Doc 70 años atrás. Doc está vivo, pero atrapado en el Viejo Oeste. Marty, desesperado, corre a buscar a su único aliado posible: el Doc Brown de 1955, que minutos antes ha ayudado a su otro yo a regresar al futuro. La escena final, con un primer plano del rostro atónito de Marty, engancha directamente con el inicio de Back to the Future Part III.
4. Personajes principales[editar]
| Personaje | Actor / Actriz | Rol en la historia |
|---|---|---|
| Marty McFly | Michael J. Fox | El protagonista adolescente. Además de interpretarse a sí mismo en 1985 y 1955 (disfrazado), interpreta a su hijo Martin McFly Jr. y a su hija Marlene McFly en 2015. |
| Dr. Emmett "Doc" Brown | Christopher Lloyd | El excéntrico científico amigo de Marty. Es el arquitecto de las misiones de rescate temporal y provee la exposición necesaria sobre las paradojas. |
| Biff Tannen / Griff Tannen | Thomas F. Wilson | El antagonista principal en todas las épocas. Interpreta al Biff anciano de 2015, al bravucón de 1955 (que obtiene el almanaque) y a su nieto Griff en 2015, un ciberpunk matón. |
| Jennifer Parker | Elisabeth Shue | Novia de Marty. Su papel en la trama del futuro revela los peligros de conocer el propio destino. Shue reemplazó a Claudia Wells, quien interpretó a Jennifer en la primera entrega. |
| Lorraine Baines-McFly | Lea Thompson | Madre de Marty. Aparece en 1985, en 2015 (tras múltiples cirugías estéticas) y en la distópica versión alternativa donde es la esposa infeliz de Biff. |
| George McFly | Jeffrey Weissman (con maquillaje y prótesis) | Padre de Marty. Aparece brevemente en 2015 y en el 1985 alternativo, donde está muerto. Es el personaje central en la controversia legal por la sustitución de Crispin Glover. |
5. Recepción y premios[editar]
5.1 Estreno y recaudación[editar]
Back to the Future Part II se estrenó en Estados Unidos el 22 de noviembre de 1989, coincidiendo con el fin de semana del Día de Acción de Gracias, una fecha estratégica para las superproducciones familiares. Su debut fue masivo, recaudando una cifra récord para la época con USD 27,8 millones en su primer fin de semana. Se mantuvo en el número uno de la taquilla durante varias semanas, impulsada por expectación generada por la campaña de marketing, que jugaba con el misterio de los hoverboards y los Nike Mag. Su recaudación final en Estados Unidos fue de aproximadamente USD 118,5 millones, y su acumulado global alcanzó los $331 000 000, convirtiéndola en un éxito financiero rotundo, aunque por debajo de la primera entrega en el mercado doméstico.
En Latinoamérica y España, la película llegó entre diciembre de 1989 y enero de 1990. En México, el doblaje ayudó a su masiva recepción, mientras que en Argentina, el estreno en pleno verano la convirtió en un evento cinematográfico.[14]
5.2 Crítica[editar]
La recepción crítica inicial fue mixta. Muchos elogiaron el ritmo vertiginoso, la creatividad visual y la audacia de su estructura narrativa, pero una parte de la crítica la consideró inferior a su predecesora. Se argumentó que su trama era demasiado densa, su tono ocasionalmente más oscuro —particularmente en el segmento del 1985 alternativo— y que su cliffhanger final era un descarado anuncio para la tercera parte, lo que la hacía sentir incompleta como experiencia individual. Roger Ebert, del Chicago Sun-Times, le dio tres estrellas y media y alabó la interpretación de Fox y Lloyd, aunque admitió que la historia era confusa por momentos y que el futuro era "visualmente fascinante pero narrativamente disperso".[15]
Con el paso del tiempo, su valoración ha mejorado sustancialmente. La crítica moderna tiende a valorar la complejidad del guion de Bob Gale, que funciona como una maquinaria de relojería donde cada acción tiene consecuencias que encajan con los eventos de la primera película. La página de reseñas Rotten Tomatoes reporta una calificación de 65%, con el consenso crítico que destaca el ingenio narrativo a pesar de la falta de la frescura emocional de la original.
5.3 Premios y nominaciones[editar]
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-
Premios Óscar (EE. UU., 1990)
- Nominada: Mejores Efectos Visuales (Ken Ralston, Michael Lantieri, John Bell y Steve Gawley).
-
Premios BAFTA (Reino Unido, 1990)
- Nominada: Mejores Efectos Visuales (Ken Ralston, Michael Lantieri, John Bell y Steve Gawley).
-
Premios Saturn (Academia de Cine de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror de EE. UU., 1990/1991)
- Ganadora: Mejores Efectos Especiales.[16]
- Nominada: Mejor Película de Ciencia Ficción.
- Nominada: Mejor Vestuario.
- Nominada: Mejor Maquillaje.
-
Young Artist Awards (EE. UU., 1990)
- Nominada: Mejor Película Familiar de Aventuras.
6. Estreno y doblaje en español[editar]
La localización de la trilogía de Volver al Futuro para el mercado hispanohablante es considerada una de las más importantes y queridas en la historia del doblaje en español. La transición de la primera película a la secuela planteó retos particulares.
6.1 Títulos y distribución[editar]
Mientras que en España se mantuvo la traducción literal del título, Regreso al futuro Parte II, en la mayoría de países de Hispanoamérica se optó por el título Volver al futuro Parte II o simplemente Volver al futuro II. La distribución en cines de la región fue gestionada por Universal Pictures a través de sus filiales locales. En televisión abierta, fue emitida en innumerables ocasiones por cadenas como Televisa en México, y canales de aire como Canal 13 en Argentina o Caracol Televisión en
Colombia, convirtiéndose en un clásico de la programación de fin de semana y festivos durante los años 90. Actualmente, la película está disponible en plataformas de streaming para la región; en muchos países, forma parte del catálogo de
Netflix y Amazon Prime Video de forma rotativa.[17]
6.2 El doblaje mexicano[editar]
El doblaje para Hispanoamérica se realizó, como toda la trilogía, en los estudios Cinematográfica Interamericana S.A. (CINSA) de la Ciudad de México, bajo la dirección de Jesús Barrero. El reparto de voces es casi unánimemente citado como una obra maestra del doblaje mexicano, en gran parte por la estabilidad del elenco principal a lo largo de las tres películas:
- Marty McFly (Michael J. Fox): Jesús Barrero.
- Dr. Emmett Brown (Christopher Lloyd): Juan José Hurtado.
- Biff Tannen / Griff Tannen (Thomas F. Wilson): Alejandro Villeli.
- Jennifer Parker (Elisabeth Shue): Dulce María Romay (quien también dobló al personaje de Claudia Wells en la primera película).
Un desafío notable fue el doblaje de los múltiples personajes interpretados por Michael J. Fox y Thomas F. Wilson en la película. Jesús Barrero debió modular su voz para diferenciar a Marty McFly adulto, a su hijo Martin Jr., y a su hija Marlene, manteniendo variaciones sutiles pero reconocibles dentro de una misma escena. La adaptación del guion al español neutro fue igualmente elogiada; frases como la queja de Doc Brown en el futuro sobre la inutilidad de las "pantallas planas" o los coloquialismos de Biff en el 1985 alternativo se tradujeron con una naturalidad que caló hondo en la audiencia latinoamericana. El doblaje en español de España, aunque de menor fama, también contó con un elenco estable, con Jordi Pons como voz de Marty McFly.
7. Legado y análisis cultural[editar]
7.1 Predicciones y tecnología[editar]
Back to the Future Part II ha pasado a la cultura popular como la película que intentó predecir el año 2015 desde 1989. Aunque falló estrepitosamente en sus pronósticos más ambiciosos —los coches voladores no son un bien de consumo masivo, ni las pizzas se deshidratan en microscópicos discos para el microondas—, acertó o inspiró un sorprendente número de tecnologías e inventos. La realidad aumentada y las videollamadas en pantallas planas de gran formato, el uso de múltiples pantallas para ver varios canales a la vez, los drones y los dispositivos de pago contactless con huella dactilar son hoy cotidianos. Los sistemas de seguridad doméstica con reconocimiento de voz y las gafas inteligentes para consumo multimedia también tienen un claro eco en la cinta.[18]
El caso más paradigmático son las zapatillas Nike Mag de autoajuste, que Nike terminó fabricando de verdad, primero como una edición benéfica limitada sin el sistema automático (2011) y luego con el sistema de cordones motorizados "Adapt" (2016), subastadas en favor de la Fundación Michael J. Fox para la investigación del párkinson.[19] La tabla voladora (hoverboard) ha sido otro santo grial tecnológico que, aunque no ha alcanzado el diseño ni las prestaciones de la ficción, ha inspirado prototipos reales como el Lexus Hoverboard y los monopatines eléctricos de auto-equilibrado que hoy son omnipresentes en las ciudades.
7.2 El 1985 alternativo y la crítica social[editar]
Más allá de la tecnología, el segmento del 1985 alternativo ha sido reivindicado como una de las representaciones más oscuras y efectivas del cine familiar de los 80. La visión de un Hill Valley donde Biff ha triunfado usando la trampa es una crítica al enriquecimiento ilícito y a la cultura de la codicia de la era Reagan. La imagen de la mansión de Biff, la escuela incendiada, la ley marcial y la desintegración de la familia McFly conforman una distopía mucho más cercana y, por tanto, más perturbadora que otras visiones futuristas apocalípticas.
Este microcosmos ha sido objeto de múltiples análisis sociopolíticos, que ven en la figura de Biff un arquetipo del magnate mafioso que construye su imperio sobre el crimen y la influencia en las instituciones locales. La emblemática escena donde Marty descubre que George está muerto, asesinado por Biff, y que Lorraine está atrapada en un matrimonio infernal, sigue siendo uno de los momentos de mayor impacto emocional de toda la trilogía.[20]
7.3 Presencia en la cultura hispanohablante[editar]
La huella de Volver al futuro II en el mundo de habla hispana es profunda. La cita cinematográfica, el homenaje y la parodia son constantes en la televisión y la publicidad de la región. La imagen del DeLorean volando o los hoverboards rosas de la pandilla de Griff son iconos visuales instantáneamente reconocibles. El doblaje mexicano ha generado infinidad de memes virales en redes sociales como Facebook, Twitter y TikTok, donde las frases de Doc Brown y Marty recontextualizadas para situaciones cotidianas mantienen viva a la saga ante las nuevas generaciones.
Cada 21 de octubre, fecha a la que viajan los protagonistas en la ficción ("el futuro"), las redes sociales del mundo hispanohablante se llenan de alusiones, memes y reportajes sobre las predicciones cumplidas o fallidas de la película. En 2015, el año real del futuro de la película, numerosos cines de México, Argentina, España y otros países realizaron maratones de la trilogía entera o proyecciones especiales de los episodios I y II, con salas llenas de espectadores disfrazados. En España, el programa de televisión El Hormiguero dedicó toda una semana a cumplir o intentar replicar los inventos de la película, desde el rehidratador de pizzas hasta la chaqueta de secado automático. Las referencias a la película son moneda común en el humor y los espacios de cultura pop de la región, confirmando que, para el público hispano, Back to the Future Part II es mucho más que una secuela: es un pilar fundamental de su memoria cinematográfica sentimental.
El rodaje consecutivo de Part II y Part III duró once meses, un esquema que entonces no era habitual en Hollywood y que permitió estrenar las secuelas con solo seis meses de diferencia. ↩︎
Recaudó USD 27,8 millones en su fin de semana de estreno, convirtiéndose en uno de los mayores debuts de 1989. ↩︎
El premio lo ganó The Abyss; los efectos de Part II estuvieron a cargo de Industrial Light & Magic. ↩︎
El doblaje mexicano original contó con la dirección de Jesús Barrero, quien también interpretó a Marty McFly. ↩︎
La escena del "camino donde no necesitamos carreteras" se filmó sin un plan real para la secuela. Zemeckis ha declarado que si hubieran sabido que habría continuación, jamás habrían incluido a Jennifer en el viaje, ya que su personaje resultó un problema narrativo que tuvieron que resolver dejándola inconsciente durante buena parte de la trama. ↩︎
Bob Gale describe el proceso como el más difícil de su carrera. La regla de oro era que cualquier interferencia en el pasado debía encajar perfectamente con el metraje ya existente de la primera película, hasta el fotograma. ↩︎
En el comentario del DVD/Blu-ray, Gale menciona explícitamente que la inspiración para el Biff de 1985 alternativo no fue un presidente o político en concreto, sino una amalgama de varios magnates, actores y figuras del crimen organizado de la historia estadounidense. ↩︎
La versión de ILM para esta película era una evolución del sistema inventado para Star Wars: Episode V - The Empire Strikes Back, combinado con un control informático mucho más sofisticado para gestionar los complejos movimientos de cámara de la secuencia de la cena en el futuro. ↩︎
Nike lanzó una edición limitada real de las Nike Mag en 2011 y 2016, con el sistema de autoajuste, subastándolas para recaudar fondos para la fundación de Michael J. Fox contra el párkinson. Las subastas recaudaron millones de dólares. ↩︎
Zemeckis desveló el truco en el comentario de la película: las tablas colgaban de cables que luego se borraban ópticamente, y los actores debían mantener el equilibrio con dificultad. El mito de que eran reales fue alimentado por la negativa del director a desmentirlo durante años. ↩︎
La secuencia, que en pantalla dura menos de tres minutos, es una de las más densas en efectos de la historia del cine hasta ese momento. ↩︎
Michael J. Fox, que también filmaba escenas de la serie Family Ties durante fines de semana y pausas, ha descrito este período como uno de los más agotadores de toda su carrera. El actor llegó a dormir en el set para aprovechar al máximo las horas de descanso. ↩︎
Glover demandó a Universal en 1990, alegando violación de su derecho de publicidad. El caso se resolvió extrajudicialmente por una suma no revelada, y a raíz de esto, el Screen Actors Guild modificó sus contratos para prohibir explícitamente el uso de la imagen de un actor para simular su presencia sin autorización expresa. ↩︎
En Argentina, la película se estrenó en los grandes cines de la calle Lavalle en Buenos Aires, con filas que daban la vuelta a la manzana, según reportes de prensa de la época. En México, la voz de Jesus Barrero como Marty era ya un sello de identidad para los fans. ↩︎
Ebert escribió en su reseña: "La película es entretenida, pero a veces se pierde en sus propios vericuetos temporales. El futuro parece más un desfile de inventos que un lugar real, pero la energía de Fox y Lloyd lo mantiene todo a flote." ↩︎
El principal rival en la categoría fue The Abyss, que ganó el Óscar pero no el Saturn. ↩︎
A fecha de 2025, su disponibilidad en España y Latinoamérica varía cada pocos meses. Servicios como Universal+ han llegado a tener las tres películas en exclusiva. ↩︎
La película predijo correctamente la tendencia generalizada de la televisión de pago, los canales temáticos y la maratón de series, aunque falló en el soporte físico (en la película se usan discos láser, no streaming). También mostró claramente el concepto de las gafas de realidad virtual/aumentada, aunque con una estética ochentera. ↩︎
En 2016, Nike lanzó 89 pares de las Nike Mag con el sistema "Adapt" (autoajuste real) mediante un sorteo digital, cuyas ganancias fueron destinadas íntegramente a la Michael J. Fox Foundation. ↩︎
En 2020, con motivo de un aniversario de la saga, varios medios como The Guardian y The New York Times publicaron artículos que analizaban el Biff de 1985 alternativo como una figura trágicamente profética de ciertos liderazgos empresariales y políticos. Bob Gale concedió varias entrevistas matizando el origen del personaje. ↩︎