Ben-Hur (película de 1959)
| Ben-Hur | |
|---|---|
| Título original | Ben-Hur: A Tale of the Christ |
| Año | 1959 |
| Dirección | William Wyler |
| Producción | Sam Zimbalist |
| Guion | Karl Tunberg (con contribuciones no acreditadas de Maxwell Anderson, Christopher Fry y Gore Vidal) |
| Basada en | Ben-Hur: A Tale of the Christ (1880), de Lew Wallace |
| Música | Miklós Rózsa |
| Fotografía | Robert L. Surtees |
| Montaje | John D. Dunning, Ralph E. Winters |
| Vestuario | Elizabeth Haffenden |
| País | |
| Género | Épico, histórico, dramático |
| Duración | 212 minutos (3 h 32 min)[sin verificar] |
| Idioma | Inglés |
| Presupuesto | USD $15 175 000 (estimado) |
| Recaudación | USD $146 900 000 (aproximadamente, en su estreno original) |
| Distribución | Metro-Goldwyn-Mayer |
1. Resumen[editar]
Ben-Hur es una película épica estadounidense de 1959, dirigida por William Wyler y producida por Sam Zimbalist para Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Se trata de la adaptación cinematográfica más célebre de la novela Ben-Hur: A Tale of the Christ (1880), escrita por el general y político estadounidense Lew Wallace. Protagonizada por Charlton Heston, Stephen Boyd, Jack Hawkins, Haya Harareet y Hugh Griffith, la cinta narra la odisea del príncipe judío Judá Ben-Hur, quien es traicionado por su amigo de la infancia, el tribuno romano Messala, y condenado a galeras. Su viaje de venganza se transforma en una búsqueda espiritual al cruzarse con la figura de Jesucristo.
La producción fue, en su momento, la más cara de la historia del cine y supuso un rescate financiero para MGM, que se encontraba al borde de la quiebra. Rodada en Roma, en los estudios de Cinecittà, bajo un formato de 65 mm y con sonido estereofónico de seis pistas, la película estableció nuevos estándares técnicos y visuales. Su escena más recordada, la carrera de cuadrigas en el circo de Jerusalén, se mantiene como uno de los mayores logros de la acción real en la historia del cine, realizada con más de diez mil extras, cientos de caballos y sin el uso de efectos digitales.
En la 32.ª ceremonia de los Premios Óscar, Ben-Hur obtuvo once estatuillas de doce nominaciones, un récord histórico que no fue igualado hasta casi cuatro décadas después[1]. Los galardones incluyeron Mejor Película, Mejor Director (William Wyler), Mejor Actor (Charlton Heston) y Mejor Actor de Reparto (Hugh Griffith), así como múltiples premios técnicos que reconocieron su innovación.
El estreno en español alcanzó una gran repercusión, y el doblaje latinoamericano, realizado en
México, es recordado como una pieza clásica de la industria. Su legado abarca la restauración de copias en 70 mm, la influencia en el cine épico posterior y dos nuevas adaptaciones: una muda en 1925, y una versión para la gran pantalla en 2016 que no logró replicar el éxito de su predecesora.
2. Producción[editar]
2.1 Desarrollo[editar]
El proyecto se gestó como la apuesta máxima de MGM para revertir una crisis económica provocada por el declive del sistema de estudios y las pérdidas acumuladas en la década de 1950. La novela de Lew Wallace había sido un best-seller desde su publicación en 1880 y ya había sido adaptada con gran éxito en 1925 en una versión muda dirigida por Fred Niblo y protagonizada por Ramón Novarro. Sin embargo, la nueva versión de los años cincuenta debía ser mucho más ambiciosa que su predecesora.
La dirección fue asignada a William Wyler, uno de los realizadores más prestigiosos de Hollywood, que ya había trabajado con Heston en Horizontes de grandeza (1958). Wyler, de origen judío, vio en el proyecto una oportunidad para explorar temas de opresión, resistencia y fe, aunque mantuvo un enfoque práctico y colosal sobre el guion.
El proceso de escritura fue complejo y conflictivo. El crédito final de guion recayó en Karl Tunberg, pero varios escritores de renombre intervinieron en distintas etapas, entre ellos Maxwell Anderson y el dramaturgo británico Christopher Fry, quien pulió los diálogos. De particular notoriedad es la participación no acreditada de Gore Vidal, quien fue contratado para revisar el libreto y afirmó haber añadido un subtexto psicológico a la rivalidad entre Messala y Ben-Hur, sugiriendo una antigua tensión erótica entre ambos[2]. Esta revelación, hecha pública décadas después, generó controversia; Heston siempre negó haber interpretado la escena con esa intención, mientras que Stephen Boyd, ya fallecido para entonces, había declarado en su momento que entendía a Messala como un hombre atormentado por una amistad truncada.
2.2 Rodaje[editar]
El rodaje comenzó oficialmente en mayo de 1958 y se prolongó por más de nueve meses, con un equipo de miles de personas. Italia fue la sede principal: los interiores y grandes escenografías se construyeron en los estudios Cinecittà, en Roma, mientras que la secuencia del circo romano requirió un set exterior colosal. Para la carrera de cuadrigas se levantó un hipódromo de aproximadamente 456 metros de largo, el mayor espacio escénico construido para una película hasta esa fecha. Se emplearon más de 72 caballos, muchos de ellos entrenados durante un año, y la filmación de esa sola secuencia tomó alrededor de cinco semanas[3].
La película se rodó en película de 65 mm con lentes anamórficos del sistema Camera 65, desarrollado por MGM y Panavision. Esto permitía una calidad de imagen muy superior a la del 35 mm convencional, con una nitidez y un detalle que buscaban competir con el creciente atractivo de la televisión. El sonido fue grabado de manera innovadora en seis pistas estereofónicas, ofreciendo una experiencia inmersiva sin precedentes.
Durante la producción falleció el productor Sam Zimbalist, víctima de un ataque al corazón en el set en noviembre de 1958. El estudio mantuvo la noticia en reserva por un tiempo para no afectar la moral del equipo. A título póstumo, Zimbalist recibiría el Óscar a la Mejor Película.
Uno de los mayores mitos alrededor de la producción es la supuesta muerte de un doble durante la carrera de cuadrigas. Sin embargo, no existen registros verificables de accidentes fatales en el set. Lo que sí ocurrió fue una colisión real de carros durante un ensayo, que fue captada por las cámaras y resultó tan impactante visualmente que Wyler decidió incorporarla en el montaje final. El especialista Joe Canutt, hijo del legendario doble Yakima Canutt, sufrió una herida en el mentón, pero sobrevivió.
2.3 Música[editar]
La banda sonora, compuesta por el húngaro-estadounidense Miklós Rózsa, es uno de los elementos más celebrados del filme. Rózsa, conocido por su estilo sinfónico y su experiencia en el género histórico (Quo Vadis, Ivanhoe), investigó durante meses en bibliotecas romanas y griegas para fundamentar la partitura con motivos de la Antigüedad, aunque adaptándolos al sinfonismo hollywoodiense. El resultado es una partitura de casi dos horas y media de música original, la más larga compuesta para una película hasta entonces.
La partitura se estructura en torno a leitmotivs: un tema para el amor entre Ben-Hur y Esther, otro para la amistad y la venganza con Messala, uno para la divinidad de Cristo (que nunca se muestra en pantalla con rostro visible, acompañado únicamente de música celestial), y el famosísimo tema de la "Marcha de los aurigas", asociado a la secuencia de las cuadrigas. Este último se ha convertido en un estándar de la música de cine, referenciado constantemente en la cultura popular.
3. Argumento[editar]
[ Desplegar / Plegar argumento ] — Atención: contiene detalles de la trama
En los primeros años del siglo I d.C., Judá Ben-Hur (Charlton Heston) es un príncipe comerciante de Jerusalén, rico y respetado, que vive con su madre Miriam y su hermana Tirzah. Su viejo amigo de la infancia, Messala (Stephen Boyd), regresa a la ciudad como tribuno romano. Ambos se reencuentran con calidez, pero el choque de ideales es inevitable: Messala quiere que Ben-Hur colabore con Roma, delatando a los separatistas judíos; Ben-Hur se niega.
Durante una parada militar, una teja cae accidentalmente desde el techo de la casa de Ben-Hur y hiere al gobernador romano. Messala, cegado por la ambición y sintiéndose traicionado por la lealtad de su amigo a su pueblo, lo condena injustamente a galeras y encarcela a su madre y a su hermana sin juicio. Ben-Hur jura vengarse. Camino a las galeras, pasa por Nazaret y recibe agua de un misterioso carpintero: Jesucristo.
Tras tres años como galeote, Ben-Hur sobrevive a una batalla naval y salva la vida del cónsul romano Quinto Arrio (Jack Hawkins), quien lo adopta como hijo. En Roma, convertido en campeón de carreras de cuadrigas, Ben-Hur regresa a Judea con un solo objetivo: enfrentarse a Messala. Lo hace en el gran circo de Jerusalén, donde participa en una brutal carrera en la que Messala, al intentar destruirlo con un carro erizado de cuchillas, sufre un terrible accidente. Agonizante, Messala revela que Miriam y Tirzah no están muertas, sino vivas y leprosas en el Valle de los Leprosos.
Destrozado por la condición de su familia, Ben-Hur se debate entre el odio y la desesperanza. Esther, una sierva y amor de juventud, convence a Ben-Hur de buscar a Jesús, de quien se dice que cura a los enfermos. Llegan a Jerusalén durante la Pasión de Cristo. Ben-Hur reconoce en el condenado que carga la cruz al mismo hombre que le dio agua. La crucifixión de Cristo, acompañada de un milagro, limpia la lepra de su madre y hermana. Judá Ben-Hur, transformado, depone su odio y abraza la fe cristiana.
4. Reparto[editar]
La selección del reparto fue un proceso de descarte de grandes estrellas de la época. Charlton Heston no era la primera opción para el papel principal —se consideró a Burt Lancaster y a Paul Newman— pero su físico imponente y su capacidad para encarnar el heroísmo trágico le valieron el rol que definiría su carrera. Stephen Boyd, un actor irlandés relativamente desconocido, fue seleccionado para el papel de Messala por sugerencia de Wyler, que buscaba una química compleja entre ambos protagonistas.
| Actor | Personaje |
|---|---|
| Charlton Heston | Judá Ben-Hur |
| Stephen Boyd | Messala |
| Jack Hawkins | Quinto Arrio |
| Haya Harareet | Esther |
| Hugh Griffith | Jeque Ilderim |
| Martha Scott | Miriam |
| Cathy O'Donnell | Tirzah |
| Sam Jaffe | Simonides |
| Frank Thring | Poncio Pilato |
| Terence Longdon | Druso |
| George Relph | Tiberio César |
| André Morell | Sexto |
| Claude Heater | Jesucristo (no acreditado y siempre de espaldas o de perfil difuminado) |
5. Recepción y premios[editar]
5.1 Premios Óscar[editar]
El estreno mundial de la película tuvo lugar en noviembre de 1959 en la ciudad de Nueva York, y fue aclamada por la crítica especializada de forma inmediata. La precisión histórica de su vestuario, el diseño de producción y la partitura fueron objeto de elogios casi unánimes[4].
En la gala de los Premios Óscar de 1960, Ben-Hur arrasó con once estatuillas de doce nominaciones, una cifra sin precedentes. Perdió únicamente en el apartado de Mejor Guion Adaptado, una omisión que algunos analistas atribuyen a las tensiones entre los múltiples guionistas. El récord de once premios se mantuvo inalcanzable hasta 1997, cuando Titanic lo igualó, y posteriormente en 2003 con El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey.
[ Desplegar / Plegar lista de premios Óscar ]
- Mejor Película — Sam Zimbalist (póstumo)
- Mejor Director — William Wyler
- Mejor Actor — Charlton Heston
- Mejor Actor de Reparto — Hugh Griffith
- Mejor Fotografía - Color — Robert L. Surtees
- Mejor Diseño de Producción - Color — William A. Horning, Edward Carfagno y Hugh Hunt
- Mejor Diseño de Vestuario - Color — Elizabeth Haffenden
- Mejor Banda Sonora — Miklós Rózsa
- Mejor Montaje — John D. Dunning y Ralph E. Winters
- Mejores Efectos Visuales — A. Arnold Gillespie, Robert MacDonald y Milo Lory
- Mejor Sonido — Franklin E. Milton
5.2 Recaudación[editar]
La taquilla internacional fue extraordinaria y devolvió la solvencia a MGM. En su lanzamiento original, recaudó aproximadamente USD 74 millones solo en Estados Unidos y Canadá, y una cantidad similar en el resto del mundo, convirtiéndose en la segunda película más taquillera de la historia hasta ese momento, solo superada por Lo que el viento se llevó en números ajustados a inflación.
6. Estreno y doblaje en español[editar]
En América Latina, Ben-Hur se estrenó de manera escalonada a lo largo de 1960. El doblaje al español latino fue producido en los estudios de la ciudad de México y es recordado como uno de los grandes trabajos de la época dorada del doblaje mexicano. El marcado tono clásico y la dicción impecable de los actores de voz contribuyeron a la inmersión del público hispanohablante en el mundo del Imperio romano. Las voces principales quedaron a cargo de reconocidos talentos del medio, si bien los registros exactos de los repartos de doblaje de esta época a menudo carecen de la documentación exhaustiva moderna[5].
En
España, el doblaje siguió los estándares peninsular y se realizó de forma independiente al latino, adaptando los diálogos al español castellano. La película se mantuvo en distribución intermitente durante décadas, siendo repuesta en cines en reestrenos memorables durante los años sesenta y setenta, y posteriormente con versiones restauradas en los ochenta y noventa.
7. Legado[editar]
El impacto cultural de Ben-Hur es difícil de exagerar. El filme definió los parámetros del cine bíblico-épico durante los años sesenta. Su éxito sin precedentes demostró que el cine como espectáculo de masas aún podía competir contra la televisión. Influenció a una generación de cineastas y compositores, estableciendo el modelo de las superproducciones históricas que se replicó en filmes como Espartaco, Lawrence de Arabia y Doctor Zhivago.
La película es regularmente citada en listas de las mejores películas de la historia. El American Film Institute la incluyó en el número 72 de su lista original de las 100 mejores películas estadounidenses[sin verificar], y su banda sonora es valorada como una de las mejores partituras jamás compuestas.
En términos de preservación, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos consideró a Ben-Hur «cultural, histórica y estéticamente significativa» y la seleccionó para su preservación en el National Film Registry en 2004. Las restauraciones posteriores, particularmente la realizada en 2011[sin verificar], devolvieron a la cinta su esplendor en 70 mm, permitiendo a las nuevas generaciones experimentar la carrera de cuadrigas y el desfile naval en condiciones cercanas a las de su estreno original.
8. Otras películas de Ben-Hur[editar]
8.1 Versión de 1925[editar]
La primera gran adaptación de la novela al cine fue Ben-Hur: A Tale of the Christ, producida en 1925 por la recién formada Metro-Goldwyn-Mayer. Dirigida por Fred Niblo, estuvo protagonizada por el ídolo latino Ramón Novarro y por Francis X. Bushman en el papel de Messala. Esta cinta muda destacó por su secuencia de la carrera de cuadrigas, que en su momento fue un prodigio técnico. Parte del rodaje se realizó en Italia, y la película contó con una secuencia en Technicolor de dos colores para ciertos pasajes religiosos. Fue un gran éxito comercial y se mantuvo como la versión definitiva de la historia hasta la irrupción del film de Wyler.
8.2 Versión de 2016[editar]
En 2016 se estrenó una nueva adaptación cinematográfica, titulada igualmente Ben-Hur, dirigida por Timur Bekmambetov y producida por MGM y Paramount Pictures. Contó con un presupuesto cercano a los USD 100 millones y un reparto que incluyó a Jack Huston (Judá Ben-Hur), Toby Kebbell (Messala) y Morgan Freeman (Jeque Ilderim). Aunque modernizó la narrativa y optó por un uso intensivo de efectos especiales digitales, la cinta recibió reseñas mixtas y resultó un fracaso en taquilla, recaudando menos de la mitad de su costo de producción. La comparación con la versión de 1959 fue inevitable y, en la mayoría de los casos, desfavorable para el nuevo filme, que no consiguió conectar con una audiencia contemporánea saturada de efectos visuales.
Las once estatuillas de Ben-Hur se mantuvieron como récord absoluto de una sola película durante 38 años, un hito que solo dos producciones han podido igualar desde entonces. ↩︎
Vidal detalló su aporte en el libro The Celluloid Closet y en entrevistas posteriores. Según su versión, Wyler le pidió que añadiera una motivación secreta: Messala no quiere la amistad de Ben-Hur, sino su amor, y la traición surge de un rechazo. ↩︎
La coordinación de la carrera recayó en el especialista Yakima Canutt, que diseñó un complejo sistema de arneses y plataformas para garantizar la seguridad de los actores y dobles durante las maniobras más peligrosas. ↩︎
La revista Variety la calificó como «un triunfo magnífico e impactante», mientras que Bosley Crowther, del New York Times, escribió que era «la más emocionante demostración de poderío cinematográfico que jamás haya sido producida». ↩︎
En el recuerdo popular de los aficionados al doblaje mexicano, la voz de Judá Ben-Hur en el redoblaje para televisión suele estar asociada con actores de la talla de Blas García, aunque las plantillas artísticas exactas del primer doblaje cinematográfico varían según la fuente. ↩︎