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Lo que el viento se llevó

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Lo que el viento se llevó
Gone with the Wind
Dirección Victor Fleming
(George Cukor y Sam Wood, sin acreditar)
Producción David O. Selznick
Guion Sidney Howard
Basada en Gone with the Wind de Margaret Mitchell (1936)
Música Max Steiner
Fotografía Ernest Haller
Montaje Hal C. Kern, James E. Newcom
Estudio Selznick International Pictures
Distribución Metro-Goldwyn-Mayer
Estreno original 15 de diciembre de 1939 (Atlanta)
Duración 221 minutos
País Estados Unidos
Idioma Inglés
Presupuesto USD 3,85 millones
Recaudación USD 390 millones (total histórico estimado)

1. Resumen[editar]

Lo que el viento se llevó (título original en inglés: Gone with the Wind) es una película épica de drama histórico y romance estadounidense de 1939, dirigida por Victor Fleming y producida por David O. Selznick para Selznick International Pictures. La cinta está basada en la novela homónima de Margaret Mitchell, publicada en 1936, y tiene como trasfondo la Guerra de Secesión y el período de Reconstrucción en el sur de Estados Unidos.

Protagonizada por Vivien Leigh en el papel de Scarlett O'Hara, Clark Gable como Rhett Butler, Olivia de Havilland como Melanie Hamilton y Leslie Howard como Ashley Wilkes, la película narra la vida de Scarlett, una joven caprichosa de una plantación de Georgia, y su lucha por la supervivencia y el amor durante el colapso del Viejo Sur. Considerada un hito del cine clásico de Hollywood, Lo que el viento se llevó estableció récords de taquilla que se mantuvieron durante décadas y recibió diez premios Óscar, entonces una cifra sin precedentes.[1]

2. Producción[editar]

2.1. Adquisición de los derechos[editar]

El productor David O. Selznick adquirió los derechos de adaptación de la novela de Margaret Mitchell en julio de 1936, apenas un mes después de su publicación, por la entonces cifra récord de USD 50 000. La novela era ya un fenómeno editorial, y Selznick vio inmediatamente su potencial cinematográfico, aunque él mismo reconoció el enorme desafío de condensar sus más de mil páginas en un guion manejable.

2.2. Guion y desarrollo[editar]

El trabajo del guion fue notoriamente complejo y pasó por numerosas manos. Sidney Howard fue el encargado de escribir el primer borrador, pero la presión de Selznick por revisiones constantes, unida a otros compromisos del guionista, demoró el trabajo. Howard falleció trágicamente en un accidente agrícola antes del estreno de la película, y fue el único guionista acreditado. Sin embargo, durante la producción colaboraron sin crédito escritores como Ben Hecht, quien según la leyenda reescribió partes sustanciales del guion en una semana, ayudado por el propio Selznick y el director Victor Fleming.[2] Otros colaboradores no acreditados incluyen a Jo Swerling, John Van Druten y F. Scott Fitzgerald.

2.3. El casting y la búsqueda de Scarlett[editar]

La búsqueda de la actriz para interpretar a Scarlett O'Hara se convirtió en una de las campañas de publicidad más famosas de la historia del cine. Selznick llevó a cabo una extensa búsqueda de talento a nivel nacional. Se probaron cientos de candidatas, incluyendo a estrellas consagradas como Bette Davis y Katharine Hepburn, así como a actrices noveles. La elección final recayó en la actriz británica Vivien Leigh, quien fue presentada al productor por su agente —y entonces pareja— Laurence Olivier durante la filmación de la secuencia del incendio de Atlanta.[3] A pesar de las dudas iniciales sobre si una actriz inglesa podía encarnar a la sureña Scarlett, Leigh convenció a todos con su vitalidad y determinación.

El papel de Rhett Butler fue casi desde un principio para Clark Gable, aunque el actor no deseaba hacer la película. Gable era una estrella bajo contrato con MGM, y Selznick tuvo que negociar un acuerdo que le otorgó a Metro-Goldwyn-Mayer los derechos de distribución y un porcentaje de las ganancias.

2.4. Rodaje y dirección[editar]

El rodaje fue largo, tenso y plagado de reemplazos. George Cukor fue el primer director contratado y trabajó en la preproducción y las primeras semanas de filmación, pero fue despedido por diferencias creativas con Selznick y, según algunas fuentes, por la incomodidad de Clark Gable con el estilo detallista de Cukor.[4] Le sustituyó Victor Fleming, quien venía de dirigir El mago de Oz para MGM. Fleming, agotado por el ritmo de producción, sufrió un colapso nervioso y fue reemplazado temporalmente por Sam Wood, quien filmó varias secuencias. Fleming se reincorporó para terminar la película. Debido a esta historia de producción, el nombre de Fleming es el único que aparece en los créditos de dirección, aunque secuencias de Cukor y Wood permanecen en el montaje final.

La película se rodó íntegramente en Technicolor, con un diseño de producción a cargo de William Cameron Menzies, quien usó extensivamente storyboards y pinturas mate para ambientar la trama en paisajes sureños que fueron parcialmente recreados en los estudios de Selznick en Culver City, California, y en locaciones del condado de Los Ángeles.

3. Argumento[editar]

Advertencia: Esta sección contiene detalles de la trama del filme.

La historia se divide en dos partes claramente diferenciadas, separadas por un intermedio.

Primera parte: La Guerra de Secesión (1861–1865)

En la víspera de la Guerra de Secesión, Scarlett O'Hara, la mimada hija de un terrateniente de Georgia, vive despreocupada en la plantación familiar, Tara. Su único pesar es que Ashley Wilkes, de quien se ha enamorado, anuncia su compromiso con su prima Melanie Hamilton. En la fiesta de los Wilkes en Doce Robles, Scarlett conoce al enigmático y cínico Rhett Butler, que se siente atraído por ella de inmediato. Al estallar la guerra, Scarlett, por despecho, se casa con Charles Hamilton, hermano de Melanie, quien muere en el frente. Viuda y atrapada en Atlanta con una Melanie embarazada, Scarlett soporta los horrores del conflicto y, durante la caída de la ciudad, huye con Melanie y su recién nacido de regreso a Tara, ayudada por Rhett, quien las abandona a medio camino para unirse al ejército confederado en retirada. Al llegar, Scarlett encuentra a su madre muerta, a su padre desvariado y la plantación en ruinas. En un célebre plano final de la primera parte, Scarlett jura sobre un campo asolado que nunca volverá a pasar hambre.

Segunda parte: La Reconstrucción (1865–1877)

Scarlett lucha ferozmente por reconstruir Tara y sacar a su familia de la miseria. Para pagar los impuestos de la plantación, viaja a Atlanta y manipula a Frank Kennedy, prometido de su hermana, para que se case con ella y usar su dinero. Rhett reaparece y la corteja abiertamente, escandalizando a la sociedad. Scarlett, ahora viuda de nuevo tras la muerte de Frank en una refriega, acepta casarse con Rhett, quien la colma de lujos. Sin embargo, el matrimonio se desgasta por la obsesión de Scarlett con Ashley y la muerte de su hija, Bonnie Blue Butler, en un accidente ecuestre. Finalmente, Melanie muere tras un parto complicado, y Scarlett descubre que ella era el verdadero pilar de todos. Corre a casa, dispuesta a declarar su amor a Rhett, pero él, devastado y agotado, pronuncia su famosa despedida: "Francamente, querida, me importa un bledo" (Frankly, my dear, I don't give a damn), y se marcha entre la niebla. Scarlett, abatida, decide regresar a Tara, repitiendo su mantra: "Mañana será otro día".

4. Personajes principales[editar]

  • Scarlett O'Hara (Vivien Leigh): La protagonista. Hija mayor de Gerald y Ellen O'Hara, propietarios de la plantación Tara en Georgia. Scarlett es una mujer de voluntad férrea, caprichosa, manipuladora y obstinada. La Guerra de Secesión la transforma de una coqueta superficial en una superviviente implacable, capaz de cualquier cosa para proteger su tierra y a su familia. Su trágico defecto es su incapacidad para comprender sus propios sentimientos y reconocer el verdadero amor hasta que es demasiado tarde.
  • Rhett Butler (Clark Gable): El interés romántico. Un hombre pragmático, carismático y cínico, rechazado por la aristocracia de Charleston. Rhett es un contrabandista que se burla de la hipocresía de la sociedad sureña. Es el único que comprende a Scarlett en su totalidad y la ama precisamente por su naturaleza indómita, aunque su cinismo es también su armadura.
  • Melanie Hamilton (Olivia de Havilland): La cuñada de Scarlett y esposa de Ashley Wilkes. Es una dama sureña genuina: dulce, leal, de fortaleza moral inquebrantable y completamente ciega a los defectos de quienes ama, especialmente de Scarlett. Su muerte marca el clímax emocional del filme y el momento de la revelación definitiva de Scarlett.
  • Ashley Wilkes (Leslie Howard): El amor platónico de Scarlett. Un caballero sureño intelectual y melancólico, prisionero del mundo de antes de la guerra y totalmente inadaptado a las crudas realidades de la posguerra. Su indecisión y debilidad contrastan con la fortaleza de Scarlett y Melanie.
  • Mammy (Hattie McDaniel): La esclava doméstica que es la figura de autoridad y conciencia en la vida de Scarlett. Es práctica, leal y la única persona, junto a Rhett, que no se deja manipular por Scarlett. La interpretación de McDaniel le valió un Óscar, un hito histórico para los actores afroamericanos.[5]
  • Gerald O'Hara (Thomas Mitchell): El patriarca irlandés de Tara, apasionado y terco, cuyo amor por la tierra es la herencia que deja a Scarlett.

5. Recepción[editar]

5.1. Estreno y taquilla[editar]

El estreno mundial de Lo que el viento se llevó tuvo lugar en el Grand Theatre de Atlanta el 15 de diciembre de 1939, con un evento de tres días que paralizó la ciudad. La película fue un éxito instantáneo de crítica y público. Durante su exhibición original en salas, recaudó aproximadamente USD 32 millones solo en Estados Unidos y Canadá, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia hasta ese momento y manteniendo el récord por décadas si se ajusta por inflación.[6] Con sus múltiples reestrenos, se estima que su recaudación bruta mundial total ronda los 390 millones.

5.2. Premios Óscar[editar]

En la 12.ª ceremonia de los Premios Óscar, celebrada el 29 de febrero de 1940, la película batió récords al obtener diez estatuillas de trece nominaciones. El detalle de los premios es el siguiente:

  • Premios ganados:
    1. Mejor Película (Selznick International Pictures)
    2. Mejor Director (Victor Fleming)
    3. Mejor Actriz (Vivien Leigh)
    4. Mejor Actriz de Reparto (Hattie McDaniel)
    5. Mejor Guion Adaptado (Sidney Howard, póstumo)
    6. Mejor Fotografía – Color (Ernest Haller y Ray Rennahan)
    7. Mejor Dirección de Arte (Lyle R. Wheeler)
    8. Mejor Montaje (Hal C. Kern y James E. Newcom)
    9. Mejor Banda Sonora Original (Max Steiner) —Nota: En esa época la categoría se denominaba "Mejor música original". Steiner perdió el Óscar en la categoría competitiva de drama ante El mago de Oz, pero ganó un premio honorífico especial por "logro destacado en el uso de la música en una película". Algunas listas modernas consolidan este reconocimiento como un Óscar.[7]
    10. Premio Honorífico (a William Cameron Menzies por su "logro sobresaliente en el uso del color para el realce del dramatismo").
  • Nominaciones no premiadas:
    • Mejor Actor (Clark Gable)
    • Mejor Actriz de Reparto (Olivia de Havilland)
    • Mejores Efectos Especiales (Jack Cosgrove, Fred Albin y Arthur Johns)

La victoria de Hattie McDaniel marcó un hito como la primera persona afroamericana en ganar un Óscar, aunque tuvo que aceptarlo en medio de un contexto de segregación que la obligó a estar en una mesa apartada del resto del reparto.

6. Música[editar]

La banda sonora de Lo que el viento se llevó fue compuesta por Max Steiner, en lo que fue su tercera colaboración con Selznick. Steiner, un prolífico compositor de la Edad de Oro de Hollywood, creó una de las partituras más influyentes del cine, construida sobre el principio del leitmotiv. Steiner asoció temas musicales distintivos a personajes, lugares y emociones, siendo el más famoso el "Tema de Tara" (Tara's Theme), una melodía de inspiración folclórica que abre y cierra la película y que se ha convertido en sinónimo del filme y de la nostalgia por el Viejo Sur.[8]

La intensidad de la producción llevó a Steiner a trabajar bajo una presión extrema, componiendo la partitura completa en doce semanas. La edición y sincronización de la música con el montaje final fueron tareas titánicas, y el propio Selznick intervino personalmente en la elección de ciertos temas, buscando siempre un equilibrio entre el romanticismo y el colosal dramatismo de la narrativa.

7. Análisis y legado[editar]

7.1. Representación de la raza y el mito del "Viejo Sur"[editar]

Desde su estreno, Lo que el viento se llevó ha sido objeto de un intenso debate sobre su representación idealizada y nostálgica del Sur anterior a la guerra. La película presenta la esclavitud como una institución benévola, donde los amos son bondadosos y los esclavos, felices y leales, una perspectiva que ignora la violencia y deshumanización inherentes al sistema.[9] Esta representación, que ha sido señalada por la NAACP y numerosos académicos como una perpetuación de estereotipos racistas, estaba en línea con la narrativa de la "Causa Perdida" de la Confederación.

En el siglo XXI, la controversia llevó a que la plataforma de streaming HBO Max retirara temporalmente la película de su catálogo en 2020 para luego reponerla acompañada de un video introductorio de la historiadora de cine Jacqueline Stewart, que contextualiza sus representaciones raciales y su lugar en la historia del cine. Este debate ha reafirmado el lugar del filme no solo como un hito artístico, sino como un documento cultural complejo y problemático.

7.2. Scarlett O'Hara como icono feminista[editar]

A pesar de su contexto, el personaje de Scarlett O'Hara ha sido reivindicado por diversos estudios feministas como un arquetipo femenino de resistencia y empoderamiento. Scarlett desafía las convenciones de la feminidad sureña: es una mujer de negocios en un mundo de hombres, expresa su sexualidad, desobedece sin cesar las normas de luto y maternidad, y su supervivencia no depende de un hombre, sino de su propia astucia y fuerza bruta. Moldea a Rhett Butler y a cualquier hombre dispuesto a su alrededor, mientras que su única relación verdadera e incondicional es con otra mujer, Melanie.

7.3. Influencia técnica y cinematográfica[editar]

Lo que el viento se llevó estableció nuevos estándares en diseño de producción, uso del Technicolor, y en la escala de las superproducciones de Hollywood. La secuencia de la evacuación de Atlanta y el famoso plano de Scarlett buscando a un médico entre cientos de soldados heridos —una toma de grúa que se eleva hasta mostrar un horizonte cubierto de cuerpos— es uno de los momentos más icónicos y citados de la historia del cine. La película definió el concepto de blockbuster y consolidó el modelo de producción del "gran estudio" de la época dorada.

8. Estreno y doblaje en español[editar]

8.1. Estreno en Latinoamérica y España[editar]

La película se estrenó en América Latina a lo largo de 1940 y 1941, causando un enorme impacto. En países como México, Argentina y Brasil, las colas en los cines se extendían por cuadras, y la recepción fue similar a un evento social.[10]

En España, el estreno tuvo lugar en 1941 en Madrid, en plena posguerra, bajo la censura del régimen franquista. La censura modificó ciertos diálogos y, sobre todo, un aspecto del final: se eliminó la insinuación de que Scarlett, tras ser abandonada por Rhett, podría terminar siendo amante de Ashley Wilkes. También se cortaron escenas de violencia explícita y se edulcoraron referencias al adulterio.

8.2. Doblaje[editar]

A lo largo de las décadas, Lo que el viento se llevó ha contado con varios doblajes al español, siendo los más conocidos el doblaje original latinoamericano y el español.

El doblaje clásico al español latinoamericano fue realizado en Los Ángeles para su distribución en el continente, con las voces de actores que se convertirían en pilares del doblaje mexicano. La voz de Scarlett O'Hara fue interpretada por María Douglas, mientras que la de Rhett Butler correspondió a Carlos Petrel. Este doblaje es considerado uno de los más memorables de la historia del cine en español y ha sido restaurado y reeditado en múltiples formatos domésticos, desde el VHS hasta el Blu-ray.

En cuanto al doblaje castellano, realizado en España, la voz de Scarlett O'Hara fue la de la reconocida actriz de doblaje Elsa Fábregas. Cabe destacar que, para la reposición en cines españoles en los años sesenta, se hizo un redoblaje parcial para adecuar los diálogos a los cortes de la censura, lo que generó algunas versiones híbridas que combinaban el doblaje de los años cuarenta con el nuevo.

9. Premios y reconocimientos[editar]

Además de los diez Óscar, Lo que el viento se llevó ha acumulado una vasta lista de reconocimientos póstumos que avalan su estatus canónico.

  • American Film Institute (AFI): La película ha sido incluida en numerosas listas del AFI, destacando:
    • #4 en la lista de "100 años... 100 películas" (1998) y #6 en la actualización de 2007.
    • #2 en "100 años... 100 pasiones".
    • #8 en "100 años... 100 frases" por la famosa despedida de Rhett Butler.
    • El "Tema de Tara" fue elegido #2 en la lista de "100 años... 100 bandas sonoras".
  • National Film Registry: La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos la seleccionó en 1989 para su preservación en el National Film Registry, por ser "cultural, histórica o estéticamente significativa".
  • Reconocimientos internacionales: Ha figurado en los primeros puestos de las listas de las mejores películas de la historia de publicaciones como la revista Sight & Sound del British Film Institute y la francesa Cahiers du Cinéma, aunque esta última con un juicio más crítico sobre su academicismo.[11]

10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

El impacto de Lo que el viento se llevó en el mundo hispanohablante es comparable al que tuvo en los Estados Unidos, aunque con ciertas particularidades culturales. La historia de supervivencia de Scarlett O'Hara caló hondo en sociedades que, en el momento del estreno, también lidiaban con las secuelas de sus propios conflictos, como la Guerra Civil Española. La idea de una mujer que lo pierde todo y lucha por reconstruir su hogar encontró un eco particular.

La novela de Margaret Mitchell también ha gozado de una enorme popularidad y un continuo mercado editorial en español. La primera traducción al español fue realizada por Julio Fernández-Yáñez para la editorial Luis de Caralt en España. En América Latina, diversas editoriales han mantenido la novela en catálogo, y la película es un fijo en la programación de canales de televisión de pago dedicados al cine clásico. En México, por ejemplo, la película se ha transmitido por décadas en la televisión abierta durante fines de semana y días festivos, convirtiéndose en un ritual generacional.

La influencia se extiende a la cultura popular: telenovelas, series y películas de la región han hecho constantes guiños, parodias y homenajes, especialmente a la icónica escena de Rhett abandonando a Scarlett. El nombre "Scarlett" se popularizó como nombre femenino en varios países de habla hispana durante varias décadas.

11. Versiones y secuelas[editar]

11.1. Continuaciones no oficiales y secuela literaria[editar]

La popularidad de la historia generó intentos de continuaciones. En 1994, la escritora Alexandra Ripley publicó Scarlett, una secuela autorizada por los herederos de Margaret Mitchell, que fue un éxito de ventas inmediato, aunque recibió críticas mixtas por parte de la prensa especializada. La novela fue adaptada a una miniserie televisiva del mismo nombre, Scarlett, emitida en 1994, con la actriz británica Joanne Whalley en el papel principal y Timothy Dalton como Rhett Butler. La miniserie, una coproducción internacional, tuvo una recepción fría en comparación con el filme original y no logró igualar su legado.

11.2. Colorización y restauraciones[editar]

Lo que el viento se llevó fue filmada originalmente en Technicolor. Sin embargo, las copias para televisión fueron, durante décadas, en blanco y negro por razones de costo de transmisión. En los años ochenta, la empresa Ted Turner Entertainment, que había adquirido los derechos de la película, emprendió un polémico proceso de colorización digital que fue duramente criticado por puristas del cine y cineastas como Woody Allen, por considerarlo una profanación del trabajo original de fotografía. Las restauraciones digitales modernas, sin embargo, se basan en los negativos originales en Technicolor y han devuelto a la película su vibrante paleta de colores, respetando la visión original.


  1. Obtuvo trece nominaciones y ganó diez estatuillas, incluyendo Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz (Vivien Leigh) y Mejor Actriz de Reparto (Hattie McDaniel, la primera persona afroamericana en ganar un Óscar). ↩︎

  2. La anécdota más difundida cuenta que Selznick, Fleming y Hecht se encerraron durante cinco días con benzendrina y cacahuates, reescribiendo la segunda parte de la película. Hecht no había leído la novela, por lo que Selznick y Fleming le iban describiendo las escenas en voz alta. ↩︎

  3. La presentación ocurrió mientras se filmaba la toma nocturna del depósito de municiones en llamas, que representaba la caída de Atlanta, aunque sin actores en el set. Esa toma es famosa por ser la primera secuencia en rodarse, usando como extras los decorados de películas antiguas que Selznick mandó quemar. ↩︎

  4. La razón oficial fue "diferencias creativas", aunque la leyenda de Hollywood sostiene que el despido se debió a la insatisfacción de Gable con la dirección de Cukor. Gable y Cukor habían trabajado juntos antes y su relación no era buena; además, circuló el rumor de que Gable se sentía inseguro bajo la dirección de Cukor debido a la orientación sexual de este último. ↩︎

  5. Hattie McDaniel se convirtió en la primera persona afroamericana en ganar un Premio de la Academia y en asistir a la ceremonia como invitada de honor, no como sirvienta. Sin embargo, debido a las leyes de segregación racial de la época, tuvo que sentarse en una mesa apartada al fondo del salón del Hotel Ambassador. ↩︎

  6. Al ajustar por inflación, Lo que el viento se llevó suele encabezar las listas de las películas más taquilleras de todos los tiempos en Estados Unidos, por delante de franquicias modernas como Star Wars o el Universo Cinematográfico de Marvel. ↩︎

  7. La Academia le otorgó a Steiner una placa conmemorativa por su partitura, ya que no existía una categoría competitiva para banda sonora de película dramática. Hoy en día, el Academy's Official Record contabiliza retrospectivamente este galardón como el décimo Óscar para la película. ↩︎

  8. El "Tema de Tara" no es una pieza original sureña, sino una composición de Max Steiner. Su influencia ha sido tal que se ha utilizado en incontables parodias y homenajes, y la finca-mansión de Clayton County, Georgia, que inspiró la ficticia Tara, la adoptó como su sintonía para los visitantes. ↩︎

  9. La NAACP protestó activamente contra estereotipos en la película desde su producción, logrando, por ejemplo, que se eliminaran insultos raciales explícitos y referencias al Ku Klux Klan que sí aparecían en la novela. Sin embargo, la imagen del Sur esclavista como una arcadia feliz permaneció inalterada. ↩︎

  10. En Buenos Aires, por ejemplo, la película se estrenó en el Cine Gran Rex, y sus casi cuatro horas de duración obligaban a adaptar los horarios de las funciones. La prensa de la época cubrió el evento con la solemnidad de un acontecimiento diplomático. ↩︎

  11. La recepción crítica francesa fue siempre ambivalente. Cahiers du Cinéma, en su palmarés de los años cincuenta, la excluyó por considerarla un catálogo de clichés y academicismo industrial, contrapuesto a la política de autor que la revista defendía. Sin embargo, directores franceses como François Truffaut elogiaron la puesta en escena de Fleming. ↩︎