Calahorra
| Calahorra | |
|---|---|
| Ciudad y municipio | |
| País | |
| Comunidad autónoma | La Rioja |
| Comarca | Rioja Baja |
| Alcaldesa | Mónica Arceiz Martínez (PP), desde el 17 de junio de 2023 |
| Superficie | 91,41 km² |
| Altitud | 358 m s. n. m. |
| Población | 25 661 habitantes según los datos del INE a principios de 2022 |
| Gentilicio | calagurritano, -a |
| Código postal | 26500 |
1. Resumen[editar]
Calahorra es una ciudad y municipio de
España, situada en el valle del Ebro, en el sureste de la comunidad autónoma de La Rioja. Es la segunda localidad más poblada de la provincia, cabecera de la comarca de la Rioja Baja y uno de los núcleos urbanos con mayor peso agrícola, logístico e industrial de la región. La tradición atribuye su origen a una fundación prerromana, pero la ciudad alcanza su primer periodo de esplendor como Calagurris Iulia durante la dominación romana. A ese pasado debe el sobrenombre de «la ciudad bimilenaria», que sigue marcando su identidad colectiva. La vocación agrícola, encabezada por el cultivo del pimiento —protegido por una denominación de origen—, convive con un sector servicios reforzado por la posición de Calahorra como nudo de comunicaciones entre el Ebro medio y el norte peninsular.
La vida cultural de la ciudad gira en torno al ciclo festivo, concentrado en las patronales de agosto y en una Semana Santa de notable participación, así como a un calendario gastronómico en el que las Jornadas del Pimiento y las ferias de verdura ocupan un lugar destacado. En el plano monumental, comparten protagonismo la catedral de Santa María —iniciada en estilo gótico y rematada con añadidos renacentistas y barrocos— y el yacimiento de la muralla romana, integrado en el tejido urbano.
2. Geografía[editar]
El término municipal de Calahorra se extiende sobre 91,41 km² en la margen derecha del río Ebro, a una altitud de 358 metros sobre el nivel del mar. El municipio linda al norte con Azagra (Navarra), al este con Aldeanueva de Ebro y Rincón de Soto, al sur con Autol y Quel, y al oeste con El Villar de Arnedo y Pradejón, los demás dentro de La Rioja.[1]
El relieve es predominantemente llano en la vega del Ebro y se eleva suavemente hacia el sur conforme el terreno se acerca a las estribaciones alavesas. La red hidrográfica está dominada por el propio Ebro y por el río Cidacos, que desemboca en aquel pocos kilómetros al este del casco urbano. El clima es mediterráneo continentalizado, con veranos calurosos, inviernos moderadamente fríos y una precipitación media anual que ronda los 400 mm, distribuida de forma irregular —máximo en primavera y otoño—, lo que determina la necesidad de regadío para los cultivos hortícolas.[2]
3. Historia[editar]
3.1. Época prerromana y romana[editar]
Los orígenes de Calahorra se remontan a un asentamiento vascón emplazado en el cerro sobre el que hoy se levanta el casco antiguo. Las primeras noticias escritas aparecen durante la conquista romana de la península ibérica, cuando la ciudad se convirtió en escenario de episodios bélicos de la segunda guerra púnica y, más tarde, de la rebelión sertoriana. Convertida en municipio de derecho latino, la Calagurris Iulia posterior a Augusto mantuvo un papel relevante como centro administrativo y nudo viario, gracias a su situación junto a la vía que unía Caesaraugusta (hoy Zaragoza) con Virovesca (Briviesca).[3]
El testimonio arqueológico más visible de este periodo es el tramo de muralla conservado junto al paseo del Mercadal, datado entre los siglos I a. C. y I d. C. Excavaciones recientes han sacado a la luz restos de domus y de un posible complejo termal en el subsuelo del casco histórico.[4]
3.2. Edad Media[editar]
Apenas hay datos sobre el periodo tardoantiguo. La dominación musulmana, iniciada en el siglo VIII, fue breve en esta margen del Ebro, y hacia el 30 de abril de 1045 (siglo XI) el territorio quedó bajo el control del reino de Pamplona, luego de los monarcas de Navarra. Durante la Edad Media, Calahorra se configuró como una villa de realengo que recibió fueros y privilegios comerciales, y fue sede de una diócesis de amplia jurisdicción que llegó a abarcar territorios de la actual La Rioja, Navarra, Álava y Guipúzcoa.[5]
La convivencia de tres comunidades —cristiana, judía y musulmana— está documentada hasta la expulsión de los judíos en 1492. La judería se ubicaba en las calles próximas a la actual plaza del Rasillo y contó con una aljama de cierta importancia fiscal.[6]
3.3. Edad Moderna y Contemporánea[editar]
En los siglos XVI y XVII la ciudad conoció un crecimiento moderado vinculado al comercio de lanas y al cultivo de cereal. La construcción de la actual catedral, iniciada en 1484, se prolongó durante más de tres siglos, lo que explica la superposición de estilos. La desamortización del siglo XIX y la llegada del ferrocarril —en 1863— transformaron la estructura económica y social del municipio. A lo largo del siglo XX, la especialización hortícola, impulsada por la extensión del regadío y la industria conservera, se consolidó como motor económico.
4. Patrimonio histórico y artístico[editar]
El principal emblema arquitectónico de Calahorra es la catedral de Santa María. Su planta muestra una cabecera gótica con girola de cinco capillas, muros de elevación barroca y portada neoclásica, reflejo de las prolongadas fases constructivas. En el interior destacan el retablo mayor —obra del siglo XVI— y la sillería del coro.[7] Junto a ella, el Palacio Episcopal alberga parcialmente el Museo de la Catedral y Diocesano, con fondos de orfebrería, pintura y arte textil.
Otros puntos de interés son:
- Muralla romana y Parque del Cidacos. Resto del lienzo defensivo más antiguo, integrado en un paseo fluvial que recorre la ribera del río Cidacos a su paso por la ciudad.
- Iglesia de Santiago. Edificio del siglo XVII con estructura de una sola nave y una destacada torre campanario.
- Ermita y humilladero de Santa Bárbara. Situada en el punto más elevado del cerro, ofrece una panorámica del valle del Ebro.
- Yacimiento arqueológico de la calle Ruiz y Menta. Conserva restos de la trama urbana romana visitables parcialmente.
5. Economía[editar]
La economía calagurritana sigue pivotando sobre la horticultura intensiva, con el pimiento como producto estrella. Acogida a la Indicación Geográfica Protegida «Pimiento de Calahorra», la producción se destina tanto al consumo en fresco como a la industria conservera, que agrupa a varias empresas locales. El cultivo se extiende sobre tierras de vega regadas con aguas del Ebro y del Cidacos, y se completa con otras hortalizas (alcachofa, borraja, coliflor) y frutales, especialmente peral y manzano.[8]
El sector secundario ocupa a una proporción menor de la población activa y se concentra en grandes polígonos que combinan agroalimentación, logística y manufactura. La localización de Calahorra, a 48 kilómetros de Logroño y a medio camino entre
Zaragoza y Bilbao, la beneficia de la autopista AP-68 y la carretera N-232, ejes principales del tráfico de mercancías en el Ebro medio.
El sector servicios experimentó un crecimiento gradual, apoyado en el comercio minorista y la hostelería. La ciudad ha venido promocionando su oferta gastronómica, en la que destacan los restaurantes que trabajan con verduras locales.
6. Demografía y sociedad[editar]
El municipio de Calahorra cuenta con una población de 25 661 habitantes según los datos del INE a principios de 2022. Tras un periodo de estancamiento a finales del siglo XX, el crecimiento se reanudó en las dos primeras décadas del siglo XXI, impulsado sobre todo por inmigración de origen norteafricano, subsahariano y de Latinoamérica, que hoy supera el 12 % del censo.[9]
El casco histórico mantiene una densidad más baja que los ensanches construidos a partir de los años setenta, donde se concentra la mayor parte de los servicios comunitarios. La ciudad dispone de centros de enseñanza primaria y secundaria, así como de un centro asociado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y de una escuela oficial de idiomas.
7. Cultura, fiestas y tradiciones[editar]
7.1. Fiestas patronales[editar]
Las fiestas mayores de Calahorra se celebran en honor de los santos Emeterio y Celedonio, patronos de la ciudad, en la última semana de agosto. El programa combina vaquillas, conciertos, actos religiosos y una masiva participación de las peñas, que animan las calles con charangas y disfraces.
La Semana Santa calagurritana, declarada de Interés Turístico Regional, se caracteriza por las procesiones de los pasos llevados por cofradías centenarias y por la representación del drama sacro «El Paso», en la tarde del Viernes Santo.
La primavera trae las Jornadas del Pimiento y otras ferias de productos de la huerta, acompañadas de concursos de cocina y degustaciones abiertas al público. En otoño se celebran las fiestas de la Virgen del Rosario y las ferias de ganado, que han perdido el volumen de antaño pero se mantienen como cita simbólica.
7.2. Gastronomía[editar]
Junto al emblemático pimiento, fresco o asado, la cocina local hace un uso generoso de verduras y legumbres. Son platos comunes la menestra —salteado de hortalizas de temporada—, las pochas estofadas y las patatas con chorizo, todas con presencia en las cartas de bares y restaurantes. La ciudad es cuna de varios cocineros que han recibido distinciones en guías nacionales.
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Calahorra carece de una huella notable en Latinoamérica más allá de las referencias habituales en diccionarios geográficos o de la emigración riojana —cuantitativamente menor comparada con la de otras regiones—, que apenas generó asociaciones o centros culturales específicos. El legado romano de la ciudad y su vinculación con la fames calagurritana aparecen ocasionalmente en publicaciones académicas hispanoamericanas y en textos de divulgación histórica, pero no constituyen un elemento central de la memoria colectiva fuera de
España.
En el ámbito editorial y mediático en español, Calahorra es mencionada sobre todo en guías de viaje, reportajes gastronómicos y crónicas deportivas —la Unión Deportiva Calahorra ha militado en categorías de ámbito nacional—, y en menor medida en el cine o la literatura. La Semana Santa y las Jornadas del Pimiento reciben cobertura ocasional en canales de televisión de habla hispana.
Algunas fuentes citan también un breve límite septentrional con San Adrián, aunque la mayor parte de la linde norte es con Azagra. ↩︎
La escasez y variabilidad de las lluvias han obligado históricamente a la construcción de infraestructuras de regadío, desde las acequias medievales hasta los actuales sistemas de goteo. ↩︎
La resistencia de Calagurris frente a las tropas de Pompeyo originó el tópico literario de la fames calagurritana, recogido por autores como Suetonio o Valerio Máximo, aunque la historiografía contemporánea discute tanto la magnitud de los hechos como la localización exacta. ↩︎
Las intervenciones arqueológicas se intensificaron a partir de 2005 con motivo de las obras de peatonalización del centro, lo que permitió documentar niveles romanos inéditos. ↩︎
La sede episcopal se trasladó primero a Santo Domingo de la Calzada y más tarde se fusionó con la de Logroño, dando lugar a la actual diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. ↩︎
Se conservan referencias documentales a un cementerio judío extramuros, aunque su localización exacta es todavía objeto de debate. ↩︎
El edificio sufrió un grave incendio en 1900, que afectó especialmente a las capillas laterales y a la techumbre. ↩︎
La IGP fue concedida en 2002 y ampara exclusivamente pimientos de las variedades «Cristal» y «Najerano». ↩︎
Datos anteriores a la pandemia mostraban una tendencia alcista continuada; sin embargo, los padrones posteriores a 2020 muestran una ligera contracción en el saldo migratorio. ↩︎