Duro de Matar
| Duro de Matar | |
|---|---|
| Die Hard | |
| Dirección | John McTiernan |
| Producción | Lawrence Gordon Joel Silver |
| Guion | Jeb Stuart Steven E. de Souza |
| Basada en | Nothing Lasts Forever (1979) de Roderick Thorp |
| Música | Michael Kamen |
| Fotografía | Jan de Bont |
| Montaje | Frank J. Urioste John F. Link |
| Estreno | 20 de julio de 1988 |
| Duración | 132 minutos |
| País | |
| Idioma | Inglés |
| Presupuesto | USD 28 millones |
| Recaudación | USD 140 millones |
1. Resumen[editar]
Duro de Matar (título original en inglés: Die Hard) es una película de acción estadounidense estrenada en 1988, dirigida por John McTiernan y protagonizada por Bruce Willis en el papel del detective John McClane. El filme está basado en la novela Nothing Lasts Forever (1979) de Roderick Thorp, secuela de The Detective, que ya había sido adaptada al cine en 1968 con Frank Sinatra como protagonista.[1]
La película revolucionó el cine de acción al presentar a un héroe vulnerable y sarcástico —un policía común, con problemas maritales y sin atributos sobrehumanos— en contraste con los héroes musculosos e invencibles que dominaban el género en los años ochenta. Ambientada casi íntegramente en un rascacielos de Los Ángeles durante la víspera de Navidad, la trama sigue a McClane mientras intenta frustrar por su cuenta un elaborado asalto terrorista al edificio Nakatomi Plaza, donde su esposa trabaja y asiste a la fiesta corporativa.
Duro de Matar recaudó más de USD 140 millones en taquilla mundial y recibió cuatro nominaciones a los Premios Óscar, en las categorías de Mejor Montaje, Mejores Efectos Visuales, Mejor Sonido y Mejor Edición de Sonido. La cinta convirtió a Bruce Willis —hasta entonces conocido principalmente por la serie televisiva Luz de luna— en una estrella de cine de primer nivel y lanzó una franquicia que suma cinco películas hasta la fecha.
Con los años, Duro de Matar ha sido reivindicada como una de las mejores películas de acción de todos los tiempos y como un clásico cinematográfico de la temporada navideña, objeto de un encendido debate cultural sobre si debe o no considerarse una "película de Navidad".[2]
2. Producción[editar]
2.1. Origen del proyecto[editar]
La historia tiene su raíz en la novela Nothing Lasts Forever de Roderick Thorp, publicada en 1979. El libro era una secuela de The Detective (1966), que había sido llevada al cine en 1968 por Gordon Douglas, con Frank Sinatra interpretando al detective Joe Leland. Por contrato, la productora 20th Century Fox estaba obligada a ofrecer la secuela a Sinatra, pero el actor —que en ese momento tenía más de setenta años— declinó el papel. El estudio optó entonces por reescribir el guion con un protagonista sustancialmente más joven.
El libreto pasó por varias manos hasta quedar a cargo de Jeb Stuart y Steven E. de Souza. La Fox consideró a numerosos actores para el papel principal antes de ofrecérselo a Bruce Willis, una decisión que en su momento fue recibida con escepticismo por la industria, ya que Willis era conocido casi exclusivamente como el protagonista cómico de la serie televisiva Luz de luna.[3]
2.2. Casting[editar]
El reparto fue un proceso clave para el tono del filme. Para el villano Hans Gruber, el director John McTiernan eligió al actor británico Alan Rickman, en lo que constituyó su debut cinematográfico tras una destacada trayectoria teatral en el Royal Shakespeare Company. La actuación de Rickman —con su acento germánico controlado y su elegancia amenazante— está considerada uno de los grandes hitos entre los villanos del cine de acción.[4]
El papel de Holly Gennaro, la esposa de McClane, recayó en Bonnie Bedelia. El sargento Al Powell, el policía de tierra que se convierte en el único apoyo externo de McClane, fue interpretado por Reginald VelJohnson. Otros papeles destacados incluyen a William Atherton como el inescrupuloso periodista Richard Thornburg, Hart Bochner como el ejecutivo narcisista Harry Ellis, y Alexander Godunov como Karl, el letal secuaz de Gruber.
2.3. Rodaje[editar]
El rodaje tuvo lugar entre noviembre de 1987 y marzo de 1988. La mayor parte de la producción se desarrolló en el edificio Fox Plaza, situado en el barrio de Century City en Los Ángeles, que en la película representa el ficticio Nakatomi Plaza. La estructura, que acababa de completarse, permitió al equipo de producción disponer de múltiples pisos aún no ocupados para ambientar las distintas escenas de acción.[5]
El director de fotografía Jan de Bont —quien más tarde dirigiría películas como Máxima velocidad (1994)— diseñó un esquema visual que enfatizaba el contraste entre el espacio cerrado y opresivo del rascacielos y la vulnerabilidad física de McClane. La producción fue conocida por la ejecución de escenas de riesgo sin excesiva dependencia de efectos digitales, algo aún incipiente a finales de los ochenta. Willis realizó buena parte de sus propias acrobacias, y varias secuencias —como la escalada por los conductos de ventilación o la lucha cuerpo a cuerpo con Karl— requirieron múltiples tomas bajo condiciones exigentes.
2.4. Banda sonora[editar]
La música fue compuesta por Michael Kamen, quien incorporó motivos de la Oda a la alegría de Beethoven como elemento recurrente asociado a los villanos, así como fragmentos de canciones navideñas tradicionales reinterpretadas en clave orquestal. La banda sonora incluye también temas como Christmas in Hollis de Run-D.M.C. y Let It Snow! Let It Snow! Let It Snow!, que contribuyen a la característica yuxtaposición de violencia y espíritu festivo que define la película.
3. Argumento[editar]
Nota: Esta sección contiene una descripción detallada de la trama, incluido el desenlace. Se recomienda leerla después de haber visto la película.
La noche del 24 de diciembre, el detective neoyorquino John McClane (Bruce Willis) llega a Los Ángeles para intentar reconciliarse con su esposa Holly Gennaro (Bonnie Bedelia), de quien se ha distanciado debido al traslado de ella a la costa oeste por un ascenso ejecutivo en la corporación Nakatomi. McClane se reúne con Holly en la fiesta de Navidad de la empresa, que se celebra en el piso 30 del rascacielos Nakatomi Plaza.
Durante la celebración, un grupo de doce hombres fuertemente armados, liderados por el sofisticado criminal alemán Hans Gruber (Alan Rickman), irrumpe en el edificio y toma como rehenes a todos los asistentes. El plan de Gruber, que se presenta a las autoridades como una operación de terrorismo político reivindicativa, es en realidad un robo meticulosamente calculado: pretende acceder a la bóveda de la compañía, que contiene USD 640 millones en bonos al portador.
McClane consigue escabullirse del salón de la fiesta antes de ser capturado y, descalzo, comienza a moverse por los pisos superiores vacíos del rascacielos para enfrentarse a los asaltantes uno a uno. Sus únicas armas son su pistola reglamentaria, su ingenio y una comunicación por radio que establece con el sargento Al Powell (Reginald VelJohnson), el primer oficial de policía que acude al lugar. A través de esa conexión, Powell se convierte en el único aliado de McClane mientras el resto del despliegue policial, encabezado por el incompetente subjefe Dwayne T. Robinson, se muestra incapaz de manejar la situación.
El periodista Richard Thornburg (William Atherton) descubre la identidad de Holly y revela en televisión su parentesco con McClane, exponiéndola como blanco ante Gruber. Esto desencadena el enfrentamiento final: Gruber retiene a Holly como escudo humano y se enfrenta cara a cara con McClane en el último piso del edificio. En un momento de distracción, McClane logra desarmar a Gruber, quien cae al vacío desde lo alto del Nakatomi Plaza.[6] Con los rehenes a salvo y los asaltantes neutralizados, McClane y Holly se reencuentran, y el sargento Powell —que a lo largo de la noche ha revelado su propio trauma relacionado con un incidente previo en servicio— se presenta en persona para despedirlos.
4. Personajes[editar]
Principales[editar]
- John McClane (Bruce Willis): Un detective de la policía de Nueva York que viaja a Los Ángeles para pasar la Navidad con su familia. Alejado del estereotipo del héroe de acción invulnerable, McClane es un hombre común con sentido del humor sardónico, agotado, herido y visiblemente aterrorizado por las circunstancias, pero que se niega a rendirse.
- Hans Gruber (Alan Rickman): El principal antagonista. Alemán, educado, impecablemente vestido y de intelecto agudo, Gruber se presenta como un terrorista ideológico, aunque su verdadero móvil es estrictamente económico. Su frialdad y su desprecio por la vida humana lo convierten en uno de los villanos más memorables del cine.
- Holly Gennaro (Bonnie Bedelia): Ejecutiva de la Nakatomi Corporation y esposa separada de McClane. Usa su apellido de soltera por razones profesionales, lo que fue motivo de tensión en el matrimonio. Mantiene la entereza durante el secuestro y protege al resto de rehenes tanto como puede.
- Sargento Al Powell (Reginald VelJohnson): Oficial de patrulla del LAPD que, por casualidad, es el primero en atender la llamada de auxilio desde el Nakatomi Plaza. Establece con McClane una conexión personal a través de la radio y se revela como un personaje con su propio arco de redención, relacionado con un incidente traumático en el que disparó a un menor.
Secundarios[editar]
- Karl Vreski (Alexander Godunov): Principal secuaz de Gruber, un asesino de pocas palabras y enorme resistencia física. Su sed de venganza contra McClane —por la muerte de su hermano Tony— lo convierte en una amenaza persistente a lo largo de la película.
- Harry Ellis (Hart Bochner): Ejecutivo arrogante y narcisista de Nakatomi que intenta negociar por su cuenta con Gruber, con consecuencias trágicas.
- Richard Thornburg (William Atherton): Reportero televisivo sin escrúpulos que, en su afán por conseguir una exclusiva, pone en peligro a los rehenes y a la familia de McClane.
- Dwayne T. Robinson (Paul Gleason): Subjefe de policía a cargo del operativo exterior. Su rigidez burocrática y su insistencia en seguir protocolos lo convierten más en un obstáculo que en una ayuda.
- Agentes Johnson (Robert Davi y Grand L. Bush): Dos agentes del FBI que asumen el mando de la operación con una estrategia de fuerza letal que ignora la presencia de rehenes.
5. Recepción y premios[editar]
5.1. Taquilla[editar]
Duro de Matar se estrenó en 1.276[sin verificar] salas de Estados Unidos el 20 de julio de 1988 y recaudó aproximadamente USD 7 millones en su primera semana. La recaudación total en territorio estadounidense fue de aproximadamente USD 83 millones y la mundial superó los USD 140 millones, lo que la convirtió en uno de los éxitos comerciales del año y rentabilizó con amplitud su presupuesto estimado de USD 28 millones.[7]
5.2. Crítica[editar]
En su momento, la película recibió críticas mayoritariamente positivas, con elogios centrados en la dirección de McTiernan, la interpretación de Rickman, y la reinvención del género de acción. Los críticos destacaron la habilidad del guion para mantener la tensión en un único espacio cerrado durante casi todo el metraje, así como la química no presencial entre Willis y VelJohnson a través de las conversaciones por radio.
Con el paso del tiempo, la reputación del filme no ha hecho más que crecer. Publicaciones como Empire, Rolling Stone y el American Film Institute la han incluido repetidamente en listas de las mejores películas de acción de todos los tiempos. En el sitio de agregación de críticas Rotten Tomatoes, la película mantiene un índice de aprobación del 94%[sin verificar].
5.3. Premios y nominaciones[editar]
Aunque las películas de acción no solían recibir atención de los grandes premios, Duro de Matar obtuvo cuatro nominaciones a los Premios Óscar de 1989:
- Mejor Montaje — Frank J. Urioste y John F. Link
- Mejores Efectos Visuales
- Mejor Sonido
- Mejor Edición de Sonido
No ganó en ninguna de las categorías.[8] La película también fue nominada a un[sin verificar] Globo de Oro y recibió reconocimientos menores de asociaciones de críticos y gremios técnicos.
6. Estreno y doblaje en español[editar]
6.1. Títulos en español[editar]
La película se estrenó en
España con el título Jungla de Cristal —una traducción que alude a la jungla urbana encerrada en el rascacielos acristalado— y mantuvo ese nombre para todas las secuelas en territorio español. En Hispanoamérica se estrenó como Duro de Matar, título que también se aplicó a toda la franquicia en la región.
6.2. Doblaje en español latino[editar]
El doblaje para Hispanoamérica fue realizado en México. La voz de John McClane fue interpretada por Mario Castañeda[sin verificar], quien más tarde se haría célebre por ser la voz de Goku en Dragon Ball Z. La voz de Hans Gruber corrió a cargo de Carlos Becerril[sin verificar].
El doblaje latino es recordado por haber sabido trasladar el tono sardónico de McClane —con frases como el célebre "Yippee-ki-yay, hijo de puta" en lugar del original "Yippee-ki-yay, motherfucker"— manteniendo la mordacidad del diálogo sin perder la clasificación por edades.
6.3. Doblaje en español de España[editar]
En España, el doblaje fue dirigido por Salvador Vidal[sin verificar] y contó con Jordi Brau[sin verificar] como voz de McClane. La célebre frase se tradujo como "Yippee-ki-yay, hijo de perra", versión que también arraigó en la cultura popular española.
7. Legado[editar]
7.1. Influencia en el cine de acción[editar]
Duro de Matar cambió el paradigma del cine de acción de Hollywood. Hasta 1988, el género estaba dominado por figuras musculosas e impasibles —Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Jean-Claude Van Damme— que interpretaban a soldados, mercenarios o guerreros prácticamente invulnerables. La irrupción de John McClane —un policía calvo, aterrorizado, que sangra, cojea, llora y hace chistes para disimular el pánico— inauguró una nueva clase de héroe de acción: el "hombre común en el lugar equivocado".
La estructura argumental —un protagonista solitario atrapado en un espacio cerrado y hostil, enfrentando a un grupo de villanos mejor armados— fue reproducida tantas veces que dio lugar a una fórmula conocida en la industria como «Die Hard en un...»: películas que trasladaban la premisa a otros escenarios.[9] Ejemplos notables incluyen Máxima velocidad («Die Hard en un autobús»), En la línea de fuego («Die Hard en un estadio»), El colapso («Die Hard en un aeropuerto») y Alerta máxima («Die Hard en un barco»).
7.2. Franquicia[editar]
El éxito del filme generó una saga que se extiende a lo largo de varias décadas:
- Duro de Matar 2 (1990): Dirigida por Renny Harlin, traslada la acción al aeropuerto de Washington D.C., en otra víspera de Navidad.
- Duro de Matar 3: La venganza (1995): De nuevo con McTiernan, empareja a McClane con Zeus Carver (Samuel L. Jackson) en una trama que se despliega por toda la ciudad de Nueva York.
- Duro de Matar 4.0 (2007): Dirigida por Len Wiseman y también conocida como Live Free or Die Hard, introduce a un joven hacker interpretado por Justin Long y actualiza la franquicia a la era digital.
- Duro de Matar: Un buen día para morir (2013): Dirigida por John Moore y ambientada en Rusia, con el hijo de McClane (Jai Courtney) como coprotagonista.
La recepción de las secuelas fue desigual. Las dos primeras gozan de considerable prestigio entre los seguidores de la saga, mientras que las dos últimas fueron criticadas por alejarse del espíritu del original —abandonando el tono realista y la vulnerabilidad del protagonista— y recibieron valoraciones sensiblemente inferiores.
7.3. Debate navideño[editar]
Un fenómeno cultural singular asociado a Duro de Matar es el debate recurrente sobre si debe ser considerada una "película de Navidad". Este debate, que se intensifica cada mes de diciembre en redes sociales, medios de comunicación y reuniones familiares, tiene argumentos sólidos en ambos bandos. Los defensores señalan que la ambientación navideña no es un mero telón de fondo, sino un elemento estructural: la trama ocurre en una fiesta de Nochebuena, el villano explota la festividad como coartada para vaciar el edificio de personal, la banda sonora incorpora villancicos y motivos navideños, y el cierre de la película incluye nieve cayendo sobre el reencuentro de la familia McClane. Los detractores sostienen, en cambio, que la historia de asalto y supervivencia funcionaría exactamente igual sin los elementos navideños y que estos no son temáticos sino meramente decorativos.
El propio Bruce Willis terció en la polémica durante una actuación cómica en Saturday Night Live y en entrevistas posteriores, afirmando que «Duro de Matar no es una película de Navidad: es una maldita película de Bruce Willis». Con independencia del veredicto, el debate se ha consolidado como una tradición navideña más, junto a los regalos y el turrón.
7.4. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
En el mundo de habla hispana, Duro de Matar goza de un estatus similar al del mundo anglosajón. La película es retransmitida con frecuencia por canales de televisión abierta en América Latina y España durante la temporada navideña, lo que ha contribuido a que varias generaciones de espectadores la asocien con esas fechas. La frase «Yippee-ki-yay, hijo de puta» —en sus distintas variantes regionales— se ha incorporado al repertorio de referencias de la cultura popular en español, reconocible incluso por quienes no han visto la película completa.
En 1989[sin verificar], el filme fue uno de los primeros grandes títulos en distribuirse masivamente en formato VHS en los videoclubes de la región, y posteriormente ha tenido múltiples ediciones en DVD, Blu-ray y plataformas de streaming.
8. Véase también[editar]
- John McTiernan
- Bruce Willis
- Duro de Matar 2
- Duro de Matar 3: La venganza
- Cine de acción
- 20th Century Fox
La novela original presentaba a un detective de más edad, Joe Leland, veterano de la Segunda Guerra Mundial. El estudio estaba contractualmente obligado a ofrecer el papel a Frank Sinatra, quien lo rechazó por tener más de setenta años. El libreto fue reescrito para un protagonista más joven y se renombró al personaje como John McClane. ↩︎
La discusión sobre si Duro de Matar es una película navideña se ha convertido en un fenómeno recurrente de la cultura popular cada diciembre. Los defensores señalan que la ambientación navideña no es incidental sino estructural: la trama ocurre en una fiesta de Nochebuena, los villanos usan la festividad como coartada, y la banda sonora incorpora motivos navideños. Los detractores argumentan que la historia funcionaría igual en cualquier otra fecha. ↩︎
Entre los actores considerados o que rechazaron el papel figuraron Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Harrison Ford, Richard Gere y Burt Reynolds. Schwarzenegger y Stallone ya estaban consolidados como estrellas de acción; el estudio temía que Willis, sin experiencia en el género, no pudiera sostener la película. ↩︎
Rickman tenía 41[sin verificar] años cuando filmó Duro de Matar. Su interpretación le valió ser elegido posteriormente para otro villano emblemático, el sheriff de Nottingham en Robin Hood: príncipe de los ladrones (1991). ↩︎
El Fox Plaza había sido inaugurado en 1987 y albergaba las oficinas corporativas de 20th Century Fox. La productora aprovechó que varios de los pisos superiores estaban aún sin alquilar para construir los decorados de las oficinas de la Nakatomi Corporation. ↩︎
La imagen de Hans Gruber cayendo del edificio se ha convertido en una de las más icónicas del cine de acción. El efecto se logró dejando caer al actor desde una altura controlada sobre un colchón de aire, filmando la escena con cámara lenta. ↩︎
La recaudación situó a la película entre las diez más taquilleras de 1988 en Estados Unidos y abrió la puerta a una franquicia que generó cientos de millones de dólares adicionales a lo largo de las décadas siguientes. ↩︎
El Óscar a Mejor Montaje fue para ¿Quién engañó a Roger Rabbit?; el de Efectos Visuales, para la misma película. La competencia en categorías de sonido incluía a Willow y El corredor de la muerte. ↩︎
El patrón solía incluir: un escenario único y cerrado (rascacielos, avión, barco, autobús, estadio), un héroe aislado de las autoridades, comunicación a distancia con un aliado, y villanos con un plan meticuloso que involucraba una falsa motivación. La fórmula fue tan recurrente que el propio McTiernan y los guionistas posteriores lucharon por desmarcar las secuelas de Duro de Matar de esa plantilla. ↩︎