Moctezuma II
| Moctezuma II | |
|---|---|
| Nombre en náhuatl | Motēuczōma Xōcoyōtzin («Moctezuma el Joven») |
| Otras grafías | Motecuhzoma, Moteuczoma, Mutecçuma (Cortés), Montezuma (tradición inglesa) |
| Nacimiento | Hacia 1466-1468, México-Tenochtitlan |
| Fallecimiento | Finales de junio de 1520 (la fecha más citada es el 29 de junio), México-Tenochtitlan |
| Causa de la muerte | Discutida: las fuentes castellanas la atribuyen a pedradas de sus propios súbditos; las indígenas, a los castellanos |
| Cargo | Noveno tlatoani de México-Tenochtitlan (1502-1520) |
| Predecesor | Ahuízotl (su tío) |
| Sucesor | Cuitláhuac (su hermano) |
| Padre | Axayácatl, sexto tlatoani |
| Estado | Triple Alianza, en su máxima extensión territorial |
| Hijos conocidos | Tecuichpo (Isabel Moctezuma), Tlacahuepan (Pedro de Moctezuma), Chimalpopoca, entre otros |
1. Resumen[editar]
Moctezuma II, en náhuatl Motēuczōma Xōcoyōtzin (México-Tenochtitlan, hacia 1466-1468 – finales de junio de 1520), fue el noveno tlatoani de México-Tenochtitlan y gobernante principal de la Triple Alianza —el Imperio azteca— entre 1502 y 1520. Bajo su gobierno el sistema tributario mexica alcanzó su máxima extensión, y durante su reinado llegaron a la costa del golfo las expediciones castellanas que acabarían con él.
Es una figura doblemente difícil. Por un lado, no dejó ningún testimonio propio: todo lo que se sabe de él procede de textos escritos por otros, y ninguno es neutral —ni las cartas del capitán que lo tomó preso, ni los relatos recogidos entre sus antiguos súbditos medio siglo después de su muerte, ni las crónicas de los pueblos que se aliaron contra él—. Por otro, su nombre quedó asociado en la memoria mexicana a la derrota y a la pasividad, en un contraste construido explícitamente frente a Cuauhtémoc, el último tlatoani, convertido en símbolo de resistencia.
La investigación de las últimas décadas ha desmontado buena parte de esa imagen. La explicación tradicional de su conducta —que habría tomado a Hernán Cortés por el dios Quetzalcóatl de regreso— está seriamente cuestionada como construcción posterior a los hechos. Y su supuesta rendición voluntaria, tal como la relata la segunda Carta de relación de Cortés, no se considera hoy un documento fiable.
Murió en el curso del levantamiento de la ciudad de junio de 1520. Cómo murió es una de las cuestiones abiertas más notorias de la historia de América, y este artículo expone las dos versiones sin arbitrar entre ellas.
2. El nombre[editar]
En náhuatl clásico, Motēuczōma es una forma verbal que puede traducirse aproximadamente como «el que se muestra señor enojado» o «el señor que se enoja», y Xōcoyōtzin significa «el menor» o «el joven», con el sufijo reverencial -tzin. El apelativo lo distingue de Moctezuma I Ilhuicamina (Huehue, «el viejo»), quinto tlatoani, que gobernó entre 1440 y 1469 y bajo el cual empezó la gran expansión mexica.
La grafía varía mucho según la fuente. Hernán Cortés escribió Mutecçuma; las crónicas de los siglos XVI y XVII usan sobre todo Motecuhzoma y Moteuczoma; la forma Moctezuma es la que se impuso en español y la que usan México y las instituciones académicas del país; Montezuma es la que prevaleció en inglés y en la ópera europea. Todas designan a la misma persona.
3. Origen y ascenso[editar]
Nació en México-Tenochtitlan hacia 1466-1468 —las fuentes no coinciden—, hijo de Axayácatl, sexto tlatoani, y de una madre de la nobleza cuya identidad varía según la crónica. Era sobrino de Tízoc y de Ahuízotl, los dos gobernantes que precedieron a su reinado.
Antes de gobernar recibió formación sacerdotal y ejerció el cargo militar de tlacochcálcatl, una de las jefaturas superiores del ejército mexica, con lo que llegó al trono con experiencia de mando y con crédito religioso.
Fue elegido tlatoani a la muerte de Ahuízotl en 1502 —algunas fuentes sitúan la ceremonia de entronización en 1503—. Conviene subrayar que el cargo era electivo dentro del linaje gobernante, no hereditario en línea directa: un consejo de nobles escogía entre los candidatos de la casa reinante. Este detalle importa porque desmiente la imagen de un monarca absoluto al estilo europeo con la que se le representó después.
4. El gobierno[editar]
4.1 La reforma cortesana[editar]
La medida más comentada de su reinado fue una reorganización profunda de la corte. Moctezuma sustituyó a los funcionarios heredados de Ahuízotl por hombres de su confianza, y excluyó del servicio palaciego a los plebeyos (macehualtin), reservándolo a la nobleza (pipiltin). Reforzó también la etiqueta y la distancia ritual en torno a su persona.
La interpretación de esta reforma se reparte en dos direcciones. Algunas crónicas indígenas del siglo XVI la presentan como un giro tiránico que rompió el equilibrio anterior y le enajenó apoyos —lecturas que, cabe advertir, se escriben después de la derrota y tienen interés en explicarla—. Otras interpretaciones, y buena parte de la historiografía moderna, la leen como una centralización coherente con el crecimiento del sistema tributario: un imperio de decenas de provincias necesitaba una administración más profesional y más dependiente del centro.
4.2 La extensión del dominio[editar]
Bajo Moctezuma II, el sistema tributario mexica alcanzó su máxima extensión. El Códice Mendoza registra 38 provincias tributarias, a las que se añadían varias provincias estratégicas de frontera, y el dominio llegaba del golfo de México al Pacífico y, por el sureste, hasta el Soconusco. Sus campañas se concentraron sobre todo en el sur y el sureste, en las regiones de Oaxaca y Guerrero.
Ese dominio, sin embargo, no era un Estado unificado. Era una red de señoríos (altepetl) que conservaban sus dinastías y sus instituciones y que pagaban tributo bajo amenaza militar. Esa estructura es la clave para entender 1519: un sistema de dominación tributaria sin integración administrativa ofrece a un tercero decenas de socios potenciales, y así ocurrió.
4.3 Tlaxcala y la «guerra florida»[editar]
Enclavado en el territorio bajo influencia mexica, el señorío de Tlaxcala mantuvo su independencia hasta el final. Las fuentes mexicas explican el enfrentamiento permanente con Tlaxcala y Huexotzinco mediante la institución de la xochiyáoyotl o «guerra florida»: combates rituales pactados, cuyo objetivo no sería la conquista sino la captura de cautivos para el sacrificio.
La explicación está discutida. Las fuentes tlaxcaltecas sostienen que se trataba de intentos reales de conquista, y varios historiadores modernos consideran que el marco ritual pudo ser una racionalización mexica posterior para justificar la incapacidad de someter a un vecino inmediato. La cuestión no está cerrada, pero el dato político es incontrovertible: en septiembre de 1519, Tlaxcala eligió aliarse con los recién llegados, y esa alianza fue el factor decisivo de todo lo que siguió.
5. La llegada de los castellanos[editar]
5.1 Las primeras noticias[editar]
Las expediciones de Francisco Hernández de Córdoba (1517) y Juan de Grijalva (1518) tocaron la costa de la península de Yucatán y del golfo, y las noticias llegaron a Tenochtitlan por la vía ordinaria de los informes provinciales. En 1519, la llegada de la expedición de Hernán Cortés a la altura de San Juan de Ulúa fue seguida de cerca desde la capital: Moctezuma envió sucesivas embajadas con regalos, información y peticiones de que no siguieran adelante.
5.2 Los presagios[editar]
El libro XII del Códice Florentino de Fray Bernardino de Sahagún abre su relato con una serie de ocho presagios —un cometa, el incendio del templo de Huitzilopochtli, un ave con un espejo en la cabeza, entre otros— que habrían anunciado la catástrofe años antes.
No deben tomarse como crónica de hechos. Fueron recogidos entre las décadas de 1550 y 1570, de informantes que en 1519 eran niños o no habían nacido, dentro de un proyecto misionero y con la derrota ya consumada. Los historiadores actuales los leen como un recurso narrativo —común en muchas tradiciones históricas— para dar sentido retrospectivo a un desastre, y no como registro de fenómenos observados.
5.3 La leyenda del regreso de Quetzalcóatl[editar]
Es el punto en el que el relato tradicional se ha visto más claramente refutado, y el que más importa exponer con precisión.
La versión heredada sostiene que Moctezuma dejó entrar a los castellanos en su capital porque creyó que Cortés era Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, que según una profecía debía regresar del este en un año Ce Ácatl, y que 1519 coincidía con esa fecha. Esa creencia habría paralizado su voluntad y explicado su comportamiento.
Los problemas de esta explicación son los siguientes:
- No aparece en ninguna fuente precolonial. No hay rastro documental de una profecía del retorno anterior a la conquista.
- No aparece en las cartas que Cortés escribió sobre la marcha. Si los mexicas lo hubieran tomado por un dios, difícilmente habría omitido un argumento tan favorable en los textos con los que trataba de justificarse ante el emperador.
- Su primera formulación conocida es de 1552, en la Historia de la conquista de México de Francisco López de Gómara, capellán de Cortés que nunca estuvo en América, treinta y tres años después de los hechos. Aparece luego ya elaborada en el material de Sahagún, de las décadas de 1560 y 1570.
- Servía a dos partes a la vez. A los castellanos les convertía la conquista en cumplimiento providencial; a la nobleza indígena superviviente le ofrecía una explicación honorable de la derrota, atribuible a un designio divino y no a un error político.
- El propio concepto de «dios» es problemático. La palabra náhuatl teotl, que las fuentes traducen así, tenía un campo semántico distinto del término cristiano, y aplicarla a los recién llegados no equivalía necesariamente a atribuirles divinidad.
Estas objeciones las han formulado, entre otros, Susan Gillespie (The Aztec Kings, 1989), Camilla Townsend en su artículo «Burying the White Gods», publicado en la American Historical Review en junio de 2003, y Matthew Restall en Seven Myths of the Spanish Conquest (2003) y When Montezuma Met Cortés (2018). Ha habido posiciones contrarias —el belga Michel Graulich defendió que algún elemento del mito operaba realmente en el pensamiento mexica—, pero son hoy minoritarias.
En consecuencia, la leyenda del regreso de Quetzalcóatl no debe darse por buena como explicación de la conducta de Moctezuma. No está probado que no circulara ninguna versión de ella; sí está establecido que su forma canónica es posterior a los hechos y que fue útil a quienes la difundieron.
5.4 Explicaciones alternativas[editar]
Si no fue la profecía, ¿por qué dejó entrar a la expedición? Las hipótesis que maneja la historiografía actual son de orden político y no religioso:
- Cálculo diplomático: recibir a los extranjeros dentro de la ciudad, donde su ventaja táctica en campo abierto se anulaba, era una forma de controlarlos. Es la línea de Restall, que llega a sostener que durante meses fue Moctezuma quien tuvo a los castellanos en una situación vigilada, y no al revés.
- Incorporación al sistema: los mexicas tenían un repertorio conocido para tratar con recién llegados poderosos —alianza matrimonial, regalos, integración tributaria— y pudo intentar aplicarlo.
- Información insuficiente: en 1519 nadie en Mesoamérica podía saber lo que aquella expedición representaba, ni que detrás vendrían más.
- Necesidad de tiempo: una respuesta militar inmediata contra un grupo aliado ya con totonacas y tlaxcaltecas habría abierto un frente interno en un momento de tensión con Tetzcoco.
Ninguna está demostrada. Lo relevante es que todas son explicaciones racionales de una conducta que el relato clásico presentaba como superstición o cobardía.
6. Cautiverio y muerte[editar]
6.1 El encuentro y la prisión[editar]
El 8 de noviembre de 1519, Moctezuma recibió a Cortés y a sus aliados en la calzada de Iztapalapa. A las pocas semanas quedó bajo control castellano en su propio palacio.
La segunda Carta de relación de Cortés incluye un discurso en el que Moctezuma reconocería a los castellanos como señores legítimos de la tierra y le entregaría el poder. Ese texto no se considera hoy fiable: resuelve con demasiada comodidad el problema jurídico de Cortés —convertir una conquista de dudosa legalidad en una donación voluntaria—, no aparece en las fuentes indígenas y es el pasaje que Restall examina con más detalle para concluir que es una construcción.
Sobre la naturaleza real de esos meses hay discusión. Las fuentes castellanas los presentan como una prisión aceptada con docilidad; las indígenas, como una humillación; y parte de la historiografía reciente, como una situación mucho más ambigua, en la que el tlatoani conservó capacidad de decisión y los castellanos dependían de él para sobrevivir dentro de la ciudad.
6.2 La ruptura[editar]
En mayo de 1520, con Cortés ausente en la costa enfrentándose a Pánfilo de Narváez, Pedro de Alvarado ordenó la matanza del Templo Mayor contra la nobleza mexica reunida y desarmada en la fiesta de Tóxcatl. Ese hecho desencadenó el levantamiento general de la ciudad y liquidó cualquier posibilidad de que Moctezuma siguiera sirviendo de intermediario. Su autoridad, ya erosionada, se desplomó.
6.3 Las dos versiones de su muerte[editar]
Moctezuma II murió hacia finales de junio de 1520; la fecha más citada es el 29 de junio, y las fuentes no coinciden exactamente. Sobre cómo murió existen dos relatos incompatibles, y este artículo los expone sin elegir.
| Versión | Fuentes que la sostienen | Relato |
|---|---|---|
| Muerto por su propio pueblo | Cartas de relación de Hernán Cortés; Bernal Díaz del Castillo; Francisco López de Gómara; en general la tradición castellana | Los castellanos lo habrían hecho salir a una azotea o terraza para que calmara a los sitiadores; la multitud, que ya no lo reconocía como autoridad, le arrojó piedras y proyectiles, y murió a consecuencia de las heridas |
| Muerto por los castellanos | Códice Florentino (libro XII) de Sahagún; Anales de Tlatelolco; Fernando de Alva Ixtlilxóchitl; Diego Durán; en general la tradición indígena y las crónicas que se apoyan en ella | Los castellanos, sin utilidad ya para su rehén y a punto de huir de la ciudad, lo habrían dado muerte junto a otros señores retenidos, y arrojado los cuerpos fuera del recinto |
Son dos versiones, y la elección entre ellas depende enteramente de qué grupo de fuentes se privilegie. Cada una beneficia a quien la cuenta: la primera exime a los castellanos de la muerte de un soberano cuya sumisión voluntaria era la base jurídica de su presencia; la segunda exime a los mexicas de haber dado muerte a su propio tlatoani. No hay forma de dirimirlo con la documentación disponible, y no debe darse ninguna de las dos por establecida. El destino de su cuerpo tampoco está claro: las fuentes castellanas afirman que fue entregado a los mexicas y cremado, y no hay registro fiable de dónde acabaron sus restos.
6.4 Lo que vino después[editar]
Le sucedió su hermano Cuitláhuac, que dirigió la expulsión de los castellanos de la ciudad la noche del 30 de junio de 1520 y murió pocas semanas después en la epidemia de viruela llegada con la expedición de Narváez. Le sucedió a su vez Cuauhtémoc, sobrino de Moctezuma, bajo el cual la ciudad resistió un asedio de unos noventa y tres días hasta su caída el 13 de agosto de 1521.
7. Cronología[editar]
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| Hacia 1466-1468 | Nace en México-Tenochtitlan, hijo de Axayácatl |
| 1502 | Es elegido noveno tlatoani a la muerte de Ahuízotl (entronización en 1502 o 1503 según la fuente) |
| Primeros años del reinado | Reforma de la corte: sustitución de funcionarios y exclusión de los plebeyos del servicio palaciego |
| 1502-1519 | Campañas hacia el sur y el sureste; el sistema tributario alcanza su máxima extensión |
| 1517 | Llegan noticias de la expedición de Hernández de Córdoba |
| 1518 | Llegan noticias de la expedición de Grijalva |
| Abril de 1519 | Primeras embajadas a la expedición de Cortés en la costa del golfo |
| Septiembre de 1519 | Tlaxcala se alía con los castellanos |
| Octubre de 1519 | Matanza de Cholula |
| 8 de noviembre de 1519 | Recibe a Cortés en Tenochtitlan |
| Noviembre-diciembre de 1519 | Queda bajo control castellano en su palacio |
| Mayo de 1520 | Matanza del Templo Mayor ordenada por Alvarado; levantamiento de la ciudad |
| Finales de junio de 1520 | Muere, en circunstancias discutidas |
| 30 de junio de 1520 | Los castellanos y sus aliados son expulsados de la ciudad |
| 13 de agosto de 1521 | Caída de Tenochtitlan bajo Cuauhtémoc |
La tabla recoge 15 entradas, de hacia 1466 a 1521.
8. Descendencia[editar]
Moctezuma tuvo numerosos hijos, de los que varios sobrevivieron a la conquista y fueron reconocidos por la Corona castellana, que necesitaba legitimidad y colaboración de la nobleza indígena:
- Tecuichpo Ixcaxochitzin, bautizada Isabel Moctezuma, casada sucesivamente con Cuitláhuac y Cuauhtémoc y después con varios españoles. Recibió el señorío de Tacuba. Tuvo con Hernán Cortés una hija, Leonor Cortés Moctezuma.
- Tlacahuepan Yohualicahuacatzin, bautizado Pedro de Moctezuma, cabeza del linaje que se trasladó a Castilla y del que descienden los titulares nobiliarios posteriores.
- Chimalpopoca, muerto durante los combates de junio de 1520.
De la rama castellana salió una casa nobiliaria: Felipe IV concedió el condado de Moctezuma el 13 de noviembre de 1627; Carlos III le añadió la grandeza de España en 1766; Isabel II lo elevó a ducado en 1865; y el título fue renombrado ducado de Moctezuma de Tultengo por Juan Carlos I el 14 de enero de 1992. Subsiste hoy como título del reino de España.
Asociadas a esa descendencia estuvieron las llamadas «pensiones de Moctezuma», rentas perpetuas reconocidas a los herederos, que el México independiente heredó del régimen colonial y siguió pagando hasta que un decreto del gobierno de Abelardo L. Rodríguez, de enero de 1934, las suprimió.
9. Cómo se le ha juzgado[editar]
El juicio sobre Moctezuma II ha oscilado entre extremos con una constante: casi siempre se ha construido en función de la derrota.
- La versión castellana del siglo XVI lo presentó como un soberano que reconoció voluntariamente la superioridad de la Corona. Era una necesidad jurídica antes que una descripción.
- La versión indígena posterior a la conquista, tal como la recogen las fuentes de Sahagún y de Durán, lo presenta como un gobernante paralizado por el miedo y los presagios, cuya indecisión perdió a su pueblo. Se escribe desde la derrota y por informantes que necesitaban explicarla sin comprometer a la comunidad entera.
- El nacionalismo mexicano de los siglos XIX y XX consolidó esa imagen y la reforzó por contraste con Cuauhtémoc, elevado a símbolo de la resistencia y de la dignidad nacional. En esa operación, Moctezuma quedó como el reverso: el que dejó entrar al invasor.
- La historiografía reciente ha desarmado el esquema. Al caer la explicación de Quetzalcóatl, la conducta de Moctezuma vuelve a ser materia de análisis político y no de psicología. Restall, Townsend y otros lo presentan como un gobernante calculador que afrontó una situación sin precedentes con los instrumentos de que disponía, y cuyo error —si lo hubo— fue de cálculo diplomático, no de carácter.
- La lectura reformista. Los estudios sobre su reinado anterior a 1519 subrayan que fue un gobernante activo y centralizador, cuyo problema principal —la fragilidad de un sistema tributario sin integración administrativa— era estructural y anterior a él.
Ninguna de estas lecturas puede sostenerse como definitiva, precisamente porque el archivo no lo permite: no existe un solo documento escrito por Moctezuma ni por alguien que hablara en su nombre sin mediación.
10. Memoria y legado[editar]
10.1 En México: el ausente[editar]
En el panteón cívico mexicano, Moctezuma ocupa un lugar singular por su casi ausencia. Cuauhtémoc tiene desde 1887 un monumento mayor en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México —obra del escultor Miguel Noreña y del arquitecto Francisco M. Jiménez, iniciada en 1878 dentro del indigenismo académico promovido por el porfiriato— y da nombre a una alcaldía de la capital. Moctezuma no cuenta con nada equivalente. La distribución de las estatuas es, en este caso, una lectura de la historia hecha en piedra.
Su nombre sí sobrevive en la toponimia y en la nomenclatura urbana —hay una colonia Moctezuma en la Ciudad de México, municipios y calles en varios estados— y en la marca comercial de una de las mayores cerveceras del país, la Cuauhtémoc Moctezuma, que reúne a los dos tlatoque en su razón social.
El ciclo conmemorativo de 2021, que marcó los quinientos años de la caída de Tenochtitlan y los setecientos de su fundación, se organizó en México bajo el rótulo de «500 años de resistencia indígena», y su acto central, el 13 de agosto de 2021, se dedicó a las víctimas de la conquista. Ese mismo otoño, la ofrenda monumental del Día de Muertos instalada en el Zócalo de la Ciudad de México se integró en el mismo ciclo: se organizó siguiendo la disposición en cuatro cuadrantes del Códice Mendoza y honró a los señoríos del valle —matlatzincas, tepanecas, tlahuicas, malinalcas, acolhuas, xochimilcas, chalcas y mexicas—. El énfasis en la resistencia y en la pluralidad de pueblos deja de nuevo a Moctezuma fuera del centro del relato.
10.2 El penacho de Viena[editar]
El objeto más famoso asociado a su nombre es el llamado penacho de Moctezuma, un quetzalapanecáyotl —tocado de plumas de quetzal engarzadas en oro, con plumas de otras aves, entre ellas la cotinga azul y la espátula rosada— conservado en el Weltmuseum Wien de Viena.
Su atribución a Moctezuma no está establecida. Lo documentado es que la pieza aparece a finales del siglo XVI en la colección del archiduque Fernando II del Tirol y que ha permanecido en Austria desde entonces. Que perteneciera al tlatoani, que se lo regalara a Cortés e incluso que fuera un tocado para la cabeza son extremos discutidos por los especialistas; las medidas y el número de plumas que dan las distintas descripciones tampoco coinciden entre sí.
México ha reclamado su devolución en varias ocasiones. Austria sostiene que los estudios conjuntos realizados entre 2010 y 2012 concluyeron que la fragilidad de la pieza hace inviable cualquier traslado sin riesgo de destrucción, y se apoya en ese dictamen técnico para denegar tanto el préstamo como la restitución. A 2026 el asunto sigue sin resolverse, y el penacho continúa expuesto en Viena. El caso se cita habitualmente en el debate internacional sobre restitución de bienes culturales, junto a otros objetos en discusión entre museos europeos y países de origen.
10.3 En la ópera y la cultura europea[editar]
Moctezuma fue, sorprendentemente, un personaje de moda en la ópera del siglo XVIII europeo, que lo trató casi siempre como soberano noble víctima de la codicia, en clave ilustrada y anticolonial:
- Motezuma de Antonio Vivaldi, estrenada en Venecia en 1733. Su partitura se dio por perdida durante más de dos siglos y reapareció parcialmente en 2002, cuando el musicólogo Steffen Voss la identificó entre los fondos de la Sing-Akademie de Berlín recuperados en Kiev en 1999.
- Montezuma de Carl Heinrich Graun, estrenada en la ópera de la corte de Berlín el 6 de enero de 1755, con libreto escrito en francés por Federico II de Prusia y vertido al italiano por Giampietro Tagliazucchi. El rey supervisó personalmente los ensayos, y la obra suele leerse como un alegato ilustrado contra el fanatismo religioso tanto como una ópera histórica.
- El personaje reaparece en la ópera y el teatro europeos y americanos a lo largo de los siglos XVIII y XIX, en cine y televisión en el XX y el XXI, y de forma constante en la literatura sobre la conquista.
10.4 En el lenguaje[editar]
Dos expresiones muy difundidas llevan su nombre y ninguna de las dos se refiere realmente a él:
- «La venganza de Moctezuma», nombre coloquial de la diarrea del viajero que sufren los visitantes extranjeros en México. Es una broma turística del siglo XX, sin más fundamento histórico que el juego de palabras.
- «Desde los salones de Moctezuma», primer verso del himno del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, que alude a la toma del castillo de Chapultepec durante la guerra de 1847, más de tres siglos después de la muerte del tlatoani.
11. Fuentes y advertencias[editar]
Todo lo que sabemos de Moctezuma II llega a través de terceros, y conviene tener presente de quién procede cada cosa:
- Fuentes castellanas: las cinco Cartas de relación de Hernán Cortés (1519-1526), escritas para justificarse ante el emperador; la Historia verdadera de Bernal Díaz del Castillo, redactada a partir de la década de 1550 y publicada en 1632; la Historia de la conquista de México de Francisco López de Gómara (1552), obra de un capellán que nunca cruzó el Atlántico.
- Fuentes indígenas y misioneras: los Anales de Tlatelolco (hacia 1528), el testimonio nahua más temprano conservado; el Códice Florentino de Sahagún, con informantes tlatelolcas, concluido hacia 1577; Diego Durán; Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, texcocano del siglo XVII; y el Códice Mendoza, elaborado hacia 1541 para la Corona y principal registro del sistema tributario.
- Historiografía moderna: los trabajos de Matthew Restall, Camilla Townsend —autora también de Fifth Sun: A New History of the Aztecs (2019)—, Ross Hassig sobre la guerra mesoamericana y Susan Gillespie sobre la construcción de la realeza mexica.
Tres advertencias finales. Primera: los discursos atribuidos a Moctezuma son literatura, incluido el más famoso de todos. Segunda: las fechas exactas de su nacimiento, entronización y muerte varían según la fuente, y quien dé una sola sin advertirlo está simplificando. Tercera: las cifras de población, de tributo y de sacrificios que circulan sobre su reinado proceden de estimaciones muy discutidas y de fuentes con interés en exagerarlas o minimizarlas; ninguna debe citarse como dato firme.