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Monsanto

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Monsanto Company
Monsanto
Nombre en inglésMonsanto Company
CotizaciónAnteriormente NYSE: MON (hasta su adquisición el 7 de junio de 2018)
Fundación26 de septiembre de 1901
SectorAgroquímica, biotecnología agrícola
FundadorJohn Francis Queeny
Consejero delegadoHugh Grant (último CEO, 2003–2018)
Capitalización bursátilAproximadamente 63 mil millones de dólares (7 de junio de 2018)
Ingresos14 640 millones de dólares (año fiscal 2017)
Beneficio neto2 260 millones de dólares (año fiscal 2017)
Activos totales21 333 millones de dólares (31 de agosto de 2017)
Fondos propios6 438 millones de dólares (31 de agosto de 2017)
SedeCreve Coeur, Misuri, Estados Unidos

1. Resumen[editar]

Monsanto fue una empresa multinacional estadounidense que se convirtió en uno de los actores más influyentes y controvertidos de la agricultura mundial. Fundada en San Luis, Misuri, en 1901 como una compañía química, a lo largo del siglo XX transitó desde la producción de edulcorantes y plásticos hasta convertirse en el líder global en biotecnología agrícola, célebre por el desarrollo del herbicida Roundup (glifosato) y de las semillas modificadas genéticamente (transgénicos o OGM).

Su legado está marcado por innovaciones revolucionarias que transformaron la productividad del campo y, simultáneamente, por profundas controversias ambientales, sanitarias y judiciales, relacionadas con productos como los bifenilos policlorados (PCB), el Agente Naranja usado en la guerra de Vietnam y, sobre todo, el glifosato, clasificado como probable carcinógeno por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud.[1] Tras miles de demandas legales y una presión corporativa creciente, la empresa alemana Bayer completó la adquisición de Monsanto en junio de 2018, disolviendo la compañía como entidad independiente e integrando sus negocios en la división Bayer CropScience. La decisión de Bayer de retirar la marca Monsanto no eliminó el peso de su historial, ya que los litigios heredados continuaron generando condenas multimillonarias en Estados Unidos.

2. Historia[editar]

2.1. Primeros años: de la sacarina a los agroquímicos[editar]

Monsanto fue fundada en San Luis por John Francis Queeny, un veterano de la industria farmacéutica que, con un capital inicial de 5000 dólares, comenzó a fabricar sacarina, el primer edulcorante artificial producido a escala industrial en Estados Unidos.[2] El nombre de la empresa proviene del apellido de soltera de su esposa, Olga Monsanto Queeny. Durante las primeras décadas, la compañía expandió su línea de productos químicos industriales, incluyendo el ácido acetilsalicílico (aspirina) y la cafeína, convirtiéndose en un proveedor clave para la industria farmacéutica y alimentaria.

En las décadas de 1920 y 1930, bajo la dirección de Edgar Monsanto Queeny (hijo del fundador), la empresa diversificó sus operaciones hacia el caucho sintético, el poliestireno y los compuestos fosfatados, entrando de lleno en el sector de los plásticos y la química pesada. Fue en este período cuando Monsanto comenzó a producir bifenilos policlorados (PCB), compuestos químicos extremadamente estables que serían utilizados masivamente como aislantes eléctricos y fluidos hidráulicos, y que décadas más tarde se revelarían como uno de los contaminantes orgánicos persistentes más peligrosos del planeta.

2.2. Expansión agroquímica y el Agente Naranja[editar]

A mediados del siglo XX, Monsanto redirigió su estrategia hacia el sector agrícola. El descubrimiento de las propiedades herbicidas del compuesto 2,4-D (ácido 2,4-diclorofenoxiacético) marcó el inicio de su división de agroquímicos. La compañía desarrolló y fabricó varios herbicidas que serían esenciales para la agricultura moderna, pero su implicación más notoria en esa época fue la producción del Agente Naranja, un defoliante utilizado por el ejército estadounidense durante la guerra de Vietnam entre 1962 y 1971.

Monsanto fue uno de los principales fabricantes del Agente Naranja, que contenía dioxina, una impureza altamente tóxica. Las consecuencias sobre la población civil y los veteranos de guerra —incluyendo cáncer, malformaciones congénitas y otras enfermedades severas— desataron una crisis humanitaria y legal que culminaría en un acuerdo extrajudicial de 180 millones de dólares en 1984 entre siete fabricantes y los veteranos estadounidenses, aunque las demandas de las víctimas vietnamitas nunca fueron compensadas.

2.3. Era de la biotecnología y el glifosato[editar]

La transformación más profunda de Monsanto llegó con el desarrollo del glifosato, un herbicida no selectivo de amplio espectro descubierto por el químico John E. Franz en 1970 y comercializado bajo la marca Roundup a partir de 1974. El éxito de Roundup fue tal que se convirtió en el herbicida más vendido del mundo. Pero la verdadera revolución llegó en los años noventa, cuando Monsanto combinó su herbicida estrella con la biotecnología.

La compañía desarrolló y patentó las semillas Roundup Ready (soja, maíz, algodón, colza), genéticamente modificadas para resistir el glifosato. Esto permitía a los agricultores fumigar sus campos para eliminar las malas hierbas sin dañar el cultivo principal, simplificando radicalmente el manejo de los cultivos. El paquete tecnológico «semilla + herbicida» impulsó un crecimiento explosivo de la empresa, que pasó de ser una firma química a un coloso biotecnológico.

En paralelo, Monsanto se expandió agresivamente mediante adquisiciones. En 1982 compró la división de semillas de soja de Jacob Hartz Seed Co., y en los años siguientes adquirió multitud de compañías semilleras (como Dekalb Genetics Corporation y Seminis) para consolidar su dominio en el mercado global de semillas.

2.4. Siglo XXI: consolidación, controversias y absorción[editar]

A principios de los años 2000, Monsanto atravesó una reestructuración corporativa que la fusionó brevemente con Pharmacia & Upjohn, pero en 2002 fue escindida nuevamente como empresa independiente enfocada exclusivamente en la agricultura. Bajo el liderazgo de Hugh Grant, Monsanto se reposicionó como una empresa de «agricultura sustentable», invirtiendo en I+D de nuevas semillas transgénicas (como las tolerantes a la sequía) y agricultura digital a través de su filial The Climate Corporation.

Sin embargo, su imagen pública se deterioró rápidamente. Fue blanco de campañas globales contra los transgénicos, que la acusaban de monopolizar el mercado de semillas, de imponer contratos abusivos a los agricultores y de promover un modelo agrícola insostenible. En 2015, la decisión de la IARC de clasificar el glifosato como «probable carcinógeno» desencadenó un tsunami legal: decenas de miles de demandantes, particularmente agricultores que habían utilizado Roundup, afirmaron haber desarrollado linfoma no Hodgkin. En los primeros juicios —el primero fue el del jardinero Dewayne “Lee” Johnson en 2018—, los tribunales condenaron a la empresa a pagar indemnizaciones multimillonarias, aunque las cifras fueron reducidas posteriormente en apelación. Estos litigios se convirtieron en un factor decisivo para su adquisición.

Acuciada por los costos legales y la presión de sus accionistas, Monsanto fue comprada por el gigante farmacéutico y químico alemán Bayer por 63 000 millones de dólares, una operación que se cerró en junio de 2018. Bayer anunció inmediatamente el retiro de la marca Monsanto, aunque mantuvo los nombres comerciales de los productos.

3. Productos y tecnologías[editar]

3.1. Roundup y el glifosato[editar]

El Roundup, cuyo principio activo es el glifosato (N-fosfonometilglicina), fue la piedra angular del modelo de negocio de Monsanto desde los años setenta hasta su disolución. Actúa inhibiendo una enzima (EPSPS) presente en plantas y microorganismos, pero no en animales, lo que inicialmente se presentó como una ventaja toxicológica. La patente del glifosato expiró en el año 2000 en Estados Unidos y 2001 en Europa, tras lo cual el mercado se inundó de versiones genéricas. Sin embargo, Monsanto mantuvo una cuota de mercado dominante al ligarlo a sus semillas transgénicas resistentes.

3.2. Semillas genéticamente modificadas[editar]

El portafolio de Monsanto cubría los principales cultivos extensivos:

  • Roundup Ready: Soja, maíz, algodón, alfalfa y colza tolerantes al glifosato.
  • Bollgard: Algodón con protección insecticida integrada, que expresa toxinas de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt).
  • SmartStax y VT Triple Pro: Maíces con múltiples rasgos apilados, combinando tolerancia a herbicidas y resistencia a insectos en una sola semilla.
  • Vistive Gold: Soja con perfil de aceite mejorado, diseñada para aplicaciones alimentarias sin grasas trans.

Según reportes de la época, hacia el año 2015 más del 90% de la soja y el algodón sembrados en Estados Unidos provenían de semillas transgénicas, muchos de ellos con tecnología de Monsanto.

3.3. Agricultura digital[editar]

En 2013, Monsanto adquirió por 930 millones de dólares la empresa de análisis meteorológico y de datos The Climate Corporation, fundada por ex-empleados de Google. Con ella, la compañía buscaba posicionarse en el incipiente mercado de la «agricultura de precisión», ofreciendo a los agricultores plataformas digitales como Climate FieldView, que recopila y analiza datos del campo en tiempo real para optimizar la siembra, riego y cosecha.

4. Polémicas y litigios[editar]

Las controversias de Monsanto constituyen un capítulo central e inseparable de su historia. La compañía fue objeto de críticas sostenidas de organizaciones ecologistas, asociaciones de consumidores y agricultores, científicos y gobiernos, que la transformaron en un símbolo global de los riesgos asociados a la agroindustria y la biotecnología.

4.1. Agente Naranja[editar]

La producción del defoliante Agente Naranja para la guerra de Vietnam dejó un legado de devastación ecológica y humana en el sudeste asiático. Millones de vietnamitas y cientos de miles de veteranos estadounidenses fueron expuestos a la dioxina TCDD.[3] Aunque Monsanto y otras compañías llegaron a un acuerdo con los veteranos estadounidenses en 1984, un tribunal federal de apelaciones estadounidense desestimó en 2008 la posibilidad de que las empresas fueran consideradas responsables de crímenes de guerra. Las demandas de las víctimas vietnamitas fueron sistemáticamente desestimadas por los tribunales en Estados Unidos.

4.2. Contaminación por PCB[editar]

Los bifenilos policlorados (PCB), fabricados por Monsanto desde los años 30 hasta su prohibición en Estados Unidos en 1979, se convirtieron en uno de los contaminantes más difundidos y persistentes del mundo. La contaminación de la ciudad de Anniston, Alabama —donde Monsanto vertió residuos de PCB durante décadas— derivó en un litigio emblemático conocido como Abernathy v. Monsanto. En 2003, la empresa acordó pagar 600 millones de dólares para resolver las demandas de los residentes afectados por enfermedades como cáncer y daños neurológicos. Los PCB han sido detectados incluso en la sangre de pueblos indígenas del Ártico, transportados por las corrientes oceánicas.

4.3. Glifosato y el cáncer[editar]

El juicio mediático más dañino para Monsanto en su etapa final fue la controversia sobre la carcinogenicidad del glifosato. Los procesos judiciales revelaron documentos internos —conocidos como los Monsanto Papers— que, según los demandantes, demostraban que la empresa había ejercido una influencia indebida sobre agencias regulatorias, financiado estudios científicos de manera opaca y participado en prácticas de ghostwriting (redacción encubierta) para defender la seguridad de su producto.[4]

Bayer heredó estos litigios y, en 2020, anunció un acuerdo global por más de 11 000 millones de dólares para resolver la mayoría de las reclamaciones pendientes, sin admitir responsabilidad.

4.4. Prácticas corporativas y soberanía alimentaria[editar]

Monsanto también fue acusada durante décadas de prácticas agresivas contra los agricultores. La empresa diseñó contratos de licencia de semillas que prohibían a los campesinos guardar y replantar semillas, obligándolos a comprar nuevas cada temporada. La compañía emprendió miles de investigaciones y demandas contra agricultores por violación de sus patentes, ganándose acusaciones de perseguir a pequeños productores aun cuando la contaminación involuntaria de sus campos con polen transgénico era la causa. En el caso emblemático Monsanto Canada Inc. v. Schmeiser, el agricultor Percy Schmeiser fue llevado ante la Corte Suprema de Canadá (2004), que falló a favor de la empresa en un estrecho margen, sentando un precedente sobre la propiedad intelectual de organismos vivos.

En el plano internacional, su promesa de resolver el hambre con transgénicos chocó con movimientos como la Vía Campesina, que denunciaban la erosión de la biodiversidad agrícola y la dependencia de los agricultores del paquete tecnológico de la compañía.

5. Identidad corporativa[editar]

El logotipo clásico de Monsanto —una «M» estilizada en color verde sobre un fondo ovalado— fue reconocido globalmente y se mantuvo, con ligeras variaciones, durante la mayor parte de su historia reciente. El eslogan corporativo, utilizado en sus campañas de imagen durante los años 2000 y 2010, fue «Producir más. Conservar más. Mejorar vidas.» (en inglés, «Producing More. Conserving More. Improving Lives.»), un reflejo de su apuesta retórica por la «agricultura sustentable».[5]

Tras la compra por Bayer, todos los elementos de identidad de marca Monsanto (logotipo, nombre, colores corporativos) fueron eliminados progresivamente de todos los productos y sedes.

6. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Monsanto tuvo una presencia masiva y generó intensos debates en América Latina, región fundamental para la expansión de la agricultura de exportación basada en transgénicos. La compañía operó directamente y a través de distribuidores en países como Argentina, Brasil, México, Colombia, Paraguay y Uruguay.

El resultado fue la «sojización» de la pampa húmeda, un proceso de monocultivo extensivo que convirtió al país en el principal exportador mundial de harina y aceite de soja. Sin embargo, la fumigación masiva con glifosato generó una reacción social violenta en las zonas rurales. Vecinos y médicos de pueblos como Barrio Ituzaingó (Córdoba) denunciaron un aumento drástico de enfermedades oncológicas y malformaciones, lo que derivó en el movimiento de los «pueblos fumigados» y en juicios penales históricos contra productores y pilotos de aviones fumigadores. Las Madres de Barrio Ituzaingó se convirtieron en un símbolo de la resistencia al modelo agroindustrial.

En México, la empresa fue el centro de una intensa batalla legal y social en torno al maíz transgénico. Pese a que México es el centro de origen del maíz y posee una biodiversidad única de variedades nativas, Monsanto solicitó permisos para la siembra comercial de maíz transgénico.

En Brasil, la soja de Monsanto transformó el Cerrado y la Amazonía en fronteras agrícolas, generando tensión entre el avance del agronegocio y la conservación ambiental. El país se convirtió en uno de los mercados más importantes para la empresa fuera de los Estados Unidos.

El doblaje de documentales críticos como El mundo según Monsanto (2008, de Marie-Monique Robin) y la difusión de los trabajos del periodista y ambientalista argentino Damián Marino contribuyeron poderosamente a instalar una percepción negativa de la marca en la opinión pública hispanohablante.

7. Premios y reconocimientos[editar]

A pesar de las controversias, la compañía recibió diversos reconocimientos durante su historia por sus innovaciones científicas y su desempeño corporativo.

  • Reconocimientos como una de las empresas más innovadoras del mundo en listados de publicaciones como Forbes o Fast Company en la década de 2010.

No obstante, estos galardones contrastaron con el título de «la empresa más odiada del mundo» que varias encuestas de opinión pública global y publicaciones como The Guardian le asignaron en sondeos informales y artículos a mediados de la década de 2010.

8. Véase también[editar]

  • Historia de la agricultura en Estados Unidos
  • Seguridad alimentaria y regulación de OGM
  • Controversia sobre la multinacional Bayer

  1. La IARC incluyó el glifosato en el Grupo 2A en 2015, una decisión que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) y otras autoridades regulatorias no respaldaron, creando un conflicto científico y regulatorio internacional. ↩︎

  2. El éxito inicial de la sacarina le permitió crecer rápidamente, aprovechando que era un mercado nuevo y de alta demanda en la época. ↩︎

  3. El nombre «Agente Naranja» proviene de la franja naranja con que se identificaban los bidones. La dioxina sigue presente en niveles altos en los suelos de las zonas fumigadas, como en el valle de A Luoi o la base aérea de Da Nang. ↩︎

  4. Los Monsanto Papers son un conjunto de correos electrónicos y memorandos internos desclasificados durante el litigio, que revelaron discusiones sobre la posibilidad de contratar científicos para desacreditar a la IARC y gestionar la percepción pública del glifosato. ↩︎

  5. El eslogan fue criticado por organizaciones ambientalistas, que lo consideraron un ejercicio de greenwashing o lavado de imagen verde frente a sus crecientes problemas judiciales. ↩︎