Nelson Mandela
| Nelson Mandela | |
|---|---|
| Rolihlahla Mandela | |
| Nombre completo | Nelson Rolihlahla Mandela |
| Nacimiento | 18 de julio de 1918 Mvezo, Provincia del Cabo, Unión Sudafricana |
| Fallecimiento | 5 de diciembre de 2013 Johannesburgo, Gauteng, Sudáfrica |
| Causa de muerte | Infección pulmonar |
| Nacionalidad | Sudafricana |
| Etnia | Xhosa (tribu thembu) |
| Religión | Cristianismo metodista |
| Educación | Universidad de Fort Hare Universidad de Witwatersrand Universidad de Sudáfrica (UNISA) Universidad de Londres (exámenes externos de Derecho) |
| Cónyuge | Evelyn Mase (1944–1958) Winnie Madikizela (1958–1996) Graça Machel (1998–2013) |
| Hijos | 6 (incluidos Makgatho, Makaziwe, Zenani, Zindzi; dos fallecidos en la niñez) |
| Ocupación | Abogado, político, activista |
| Partido político | Congreso Nacional Africano (ANC) |
| Mandato presidencial | 10[sin verificar] de mayo de 1994 – 16[sin verificar] de junio de 1999 |
| Premios principales | Premio Lenin de la Paz Medalla Presidencial de la Libertad Orden del Mérito del Reino Unido Bharat Ratna |
| Alias | Madiba |
1. Resumen[editar]
Nelson Rolihlahla Mandela (Mvezo, 18 de julio de 1918 – Johannesburgo, 5 de diciembre de 2013) fue un abogado, político y activista sudafricano que se desempeñó como el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente bajo sufragio universal, cargo que ocupó entre 1994 y 1999. Líder emblemático de la lucha contra el sistema de segregación racial conocido como apartheid, Mandela es considerado una de las figuras más influyentes del siglo XX y un símbolo mundial de la resistencia pacífica, la reconciliación y los derechos humanos.
Miembro del Congreso Nacional Africano (ANC) desde 1943, Mandela cofundó la Liga Juvenil del partido en 1944 e impulsó campañas de desobediencia civil no violenta inspiradas en el pensamiento gandhiano. Tras la masacre de Sharpeville (1960) y la prohibición del ANC, participó en la creación del brazo armado Umkhonto we Sizwe (Lanza de la Nación) y fue arrestado en 1962. En el célebre Juicio de Rivonia (1963-1964) fue sentenciado a cadena perpetua por sabotaje y conspiración, pasando 27 años en prisión, 18 de ellos en la isla Robben, en condiciones extremadamente duras.
Su liberación el 11 de febrero de 1990, negociada por el presidente Frederik Willem de Klerk en medio de una creciente presión internacional, marcó el inicio de una transición pactada hacia una democracia multirracial. Junto a De Klerk, recibió el Premio Nobel de la Paz en 1993. En las elecciones generales de 1994, las primeras sin restricciones raciales, el ANC obtuvo una mayoría absoluta y Mandela asumió la presidencia, liderando un gobierno de unidad nacional que promovió la reconciliación mediante instituciones como la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, presidida por el arzobispo Desmond Tutu.
Mandela renunció a un segundo mandato y se retiró de la política activa en 1999, aunque continuó su labor filantrópica a través de la Fundación Nelson Mandela, centrada en la lucha contra el VIH/sida y la promoción de la educación. Su carisma, su ausencia de resentimiento y su capacidad para tender puentes entre comunidades enfrentadas le valieron el reconocimiento unánime dentro y fuera de Sudáfrica. Falleció en 2013 a los 95 años, en un clima de duelo nacional y homenajes de líderes de todo el mundo.
2. Primeros años y formación[editar]
Nelson Mandela nació en la aldea de Mvezo, en la ribera del río Mbashe, en la actual provincia del Cabo Oriental. Le dieron el nombre de Rolihlahla, que en lengua xhosa puede traducirse como «alborotador» o «el que tira de la rama del árbol». El nombre «Nelson» le fue asignado por una profesora de la escuela primaria metodista, conforme a la costumbre colonial de añadir un nombre cristiano a los niños.[1]
Su padre, Gadla Henry Mphakanyiswa, era consejero del regente de la tribu thembu, aunque perdió ese cargo por un desacuerdo con un magistrado colonial blanco. La madre de Mandela era Nosekeni Fanny, tercera esposa de Gadla. Tras la muerte del padre cuando Nelson tenía nueve años, la familia se trasladó al «Gran Lugar» de Mqhekezweni, bajo la tutela del regente Jongintaba Dalindyebo. Allí Mandela creció en un entorno de tradición oral y gobierno tribal, asistiendo a reuniones del consejo local y absorbiendo las técnicas de debate y construcción de consenso que después marcarían su estilo de liderazgo.[2]
Mandela cursó la secundaria en el internado metodista de Clarkebury y más tarde en el Healdtown Institute, de orientación metodista-wesleyana. En 1939 ingresó en la Universidad de Fort Hare, la única institución de educación superior para africanos en aquella época. Allí estudió Derecho, Literatura Inglesa y Antropología, y conoció a Oliver Tambo, con quien mantendría una amistad y una alianza política de por vida. Fue expulsado de Fort Hare en 1940 por participar en una protesta estudiantil y, para no verse forzado a un matrimonio arreglado por el regente, escapó a Johannesburgo en abril de 1941.
En Johannesburgo trabajó inicialmente como vigilante nocturno en una mina de oro y más tarde como pasante en el bufete de abogados Witkin, Sidelsky & Eidelman, donde conoció a judíos liberales blancos que le ayudaron a matricularse en la Universidad de Witwatersrand. Simultáneamente completó por correspondencia los créditos que le faltaban para graduarse en Artes por la Universidad de Sudáfrica (UNISA) en 1942. En Witwatersrand entró en contacto con estudiantes y activistas de diversas razas que compartían ideales de izquierda, lo que amplió su visión política más allá del nacionalismo africano inicial.
3. Trayectoria política[editar]
3.1. Activismo temprano y Liga Juvenil del ANC[editar]
Mandela se unió al Congreso Nacional Africano (ANC) en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, y rápidamente se perfiló como un crítico de la generación de dirigentes que consideraba demasiado pasiva y conciliadora con el gobierno blanco. Junto a Oliver Tambo, Walter Sisulu y Anton Lembede fundó en 1944 la Liga Juvenil del ANC, que abogaba por un nacionalismo africano más radical, la desobediencia civil masiva y la autodeterminación política.
La victoria del Partido Nacional afrikáner en las elecciones de 1948, con su programa de segregación racial institucionalizada —el apartheid—, transformó el escenario político. La Liga Juvenil impulsó un «Programa de Acción» que incluía boicots, huelgas y campañas de resistencia sin violencia. Mandela fue elegido presidente de la Liga Juvenil en 1951.
3.2. Campaña de Desobediencia y lucha legal[editar]
En 1952 el ANC, junto al Congreso Indio Sudafricano, lanzó la Campaña de Desobediencia contra leyes injustas, inspirada en los métodos de Mahatma Gandhi. Mandela, nombrado voluntario en jefe, fue arrestado, juzgado y condenado a prisión suspendida bajo la Ley de Supresión del Comunismo. Ese mismo año, junto a Oliver Tambo, abrió el primer despacho de abogados negros de Johannesburgo, Mandela & Tambo, dedicado a representar a víctimas de la legislación racista.
En 1955 el ANC, en alianza con otros grupos del Congreso del Pueblo, redactó la Carta de la Libertad, un documento que reclamaba una Sudáfrica no racial, democrática y con riqueza redistribuida. El gobierno respondió con el arresto de 156 líderes del movimiento, incluido Mandela, que fueron procesados por «traición» en el Juicio por Traición (1956-1961), que finalmente terminó con la absolución de todos los acusados.
La masacre de Sharpeville, el 21 de marzo de 1960, en la que la policía disparó contra una multitud que protestaba contra la ley de pases, matando a 69 personas, llevó al gobierno a proscribir el ANC y el Congreso Panafricanista. Mandela pasó a la clandestinidad y adoptó el alias de «Black Pimpernel». Ante la imposibilidad de continuar la lucha exclusivamente por medios pacíficos, se convirtió en uno de los fundadores y primer comandante en jefe de Umkhonto we Sizwe (MK), el brazo armado del ANC, que lanzó una campaña de sabotaje contra instalaciones gubernamentales en diciembre de 1961, procurando evitar víctimas civiles.
3.3. Arresto, Juicio de Rivonia y prisión[editar]
Mandela fue arrestado el 5[sin verificar] de agosto de 1962 cerca de Howick, en la provincia de Natal, tras delatar su escondite un informante del gobierno (cuya identidad sigue siendo objeto de investigación histórica). Condenado a cinco años de prisión por abandonar el país ilegalmente y por incitación a la huelga, fue llevado a la prisión de Pretoria y luego a Robben Island.
Mientras cumplía esa sentencia, una redada policial en la granja de Liliesleaf, en Rivonia, proporcionó documentos que implicaban a Mandela y otros líderes del MK en la planificación de sabotajes. Así se inició el Juicio de Rivonia (octubre de 1963 – junio de 1964), en el que Mandela pronunció su célebre discurso desde el banquillo, conocido como «Estoy preparado para morir», donde justificó la lucha armada como último recurso y reafirmó el ideal de una sociedad democrática y libre.
El 12[sin verificar] de junio de 1964, Mandela y siete coacusados (entre ellos Walter Sisulu, Govan Mbeki y Ahmed Kathrada) fueron sentenciados a cadena perpetua. Denis Goldberg, al ser blanco, fue recluido en una prisión separada. Mandela pasó los siguientes 18 años en la isla Robben, sometido a trabajos forzados en una cantera de cal, con racionamiento de comida, censura postal y restricciones severas de visitas. A pesar de las condiciones, se convirtió en líder espiritual y político de los presos, organizando clases clandestinas y debates.[3]
En 1982 Mandela fue trasladado a la prisión de Pollsmoor, en Ciudad del Cabo, y en 1988 a la prisión de Victor Verster, cerca de Paarl, donde permaneció en régimen de reclusión domiciliaria hasta su liberación. A lo largo de los años ochenta, el gobierno de P. W. Botha le ofreció en varias ocasiones la libertad condicionada a renunciar a la violencia; Mandela la rechazó públicamente, insistiendo en que solo aceptaría la liberación incondicional y el levantamiento de la proscripción del ANC.
3.4. Liberación y negociaciones para el fin del apartheid[editar]
El ascenso a la presidencia de Frederik Willem de Klerk en septiembre de 1989 marcó un giro decisivo. Presionado por el aislamiento económico internacional, las sanciones y la movilización interna, De Klerk legalizó el ANC y otras organizaciones proscritas. El 2[sin verificar] de febrero de 1990 anunció en el parlamento la liberación incondicional de Mandela, que se hizo efectiva el 11 de febrero de ese año, con una transmisión televisiva que dio la vuelta al mundo.
Mandela fue elegido presidente del ANC en julio de 1991 y lideró las negociaciones con el gobierno para una transición pactada. Las conversaciones, celebradas en la Convention for a Democratic South Africa (CODESA), sufrieron graves crisis debido a la violencia entre partidarios del ANC y del Partido de la Libertad Inkatha (IFP), así como a la oposición de sectores blancos conservadores y grupúsculos de extrema derecha. El propio Mandela acusó al gobierno de complicidad en la violencia.
A pesar de los obstáculos, entre ellos el asesinato de Chris Hani, secretario general del Partido Comunista, en abril de 1993 —un momento en que el país estuvo al borde de una guerra civil—, Mandela logró mantener el proceso de paz. Su intervención televisiva tras la muerte de Hani, en la que llamó a la calma y reconoció el dolor de todas las comunidades, fue decisiva para preservar la estabilidad.[4]
3.5. Presidencia de Sudáfrica (1994-1999)[editar]
Las primeras elecciones multirraciales de la historia sudafricana se celebraron del 26 al 29 de abril de 1994. Su mandato se centró en la reconstrucción nacional, la reconciliación racial y la inserción de Sudáfrica en la comunidad internacional tras décadas de aislamiento.
Entre sus principales iniciativas destacó la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, presidida por el arzobispo Desmond Tutu, que ofreció amnistía a cambio de la confesión completa de crímenes políticos cometidos durante el apartheid. El gobierno de Mandela también impulsó el Programa de Reconstrucción y Desarrollo (RDP), orientado a construir viviendas, extender servicios básicos y crear empleo, aunque los resultados fueron desiguales y la desigualdad económica heredada siguió siendo un desafío mayúsculo.
En política exterior, Mandela defendió el multilateralismo, restableció relaciones diplomáticas con numerosos países y usó su prestigio para mediar en conflictos africanos, aunque también generó controversias por sus posturas independientes frente a aliados históricos como Muamar Gadafi, Fidel Castro o Yasser Arafat, a quienes defendió en virtud de la deuda de gratitud contraída durante los años de lucha.
Mandela renunció a presentarse a un segundo mandato, como había prometido, y cedió el poder a Thabo Mbeki, que había sido su vicepresidente ejecutivo, tras las elecciones de 1999.
4. Estilo y características[editar]
Mandela combinó la formación tradicional xhosa con la educación jurídica occidental británica, generando un estilo de liderazgo que valoraba la escucha, el consenso lento y la capacidad de diferir el juicio hasta el momento adecuado. A menudo se ha descrito su método como el de un «pastor que guía desde atrás», dejando que el rebaño avance y solo interviniendo cuando es necesario.[5]
Su etapa en prisión forjó un carácter de paciencia estratégica y disciplina estoica. Durante los años en Robben Island, Mandela cultivó el respeto incluso entre sus carceleros, algunos de los cuales terminaron considerándolo un amigo. Esa capacidad para humanizar al adversario se convirtió en la piedra angular de su política de reconciliación.
Como orador, Mandela evitaba el histrionismo y prefería la cadencia pausada, con frases cortas y repeticiones calculadas. Su imagen pública se asoció siempre con la camisa de estilo «Madiba» —de seda, con motivos africanos—, que comenzó a usar tras su liberación y que se convirtió en un símbolo de la identidad sudafricana post-apartheid.
5. Palmarés y récords[editar]
A lo largo de su vida, Mandela recibió cientos de condecoraciones, doctorados honoris causa y reconocimientos nacionales e internacionales. Entre los más destacados figuran:
[ Desplegar / Plegar ]
- Premio Nobel de la Paz (1993), compartido con F. W. de Klerk
- Premio Internacional Gadafi de los Derechos Humanos
- Orden de los Compañeros de O. R. Tambo (Sudáfrica)
- Presidente honorario vitalicio de la Asociación de Estudiantes de la Universidad de Londres
- Más de 50 doctorados honoris causa en universidades de los cinco continentes
Mandela estableció varios récords, entre ellos ser el presidente más longevo de Sudáfrica al asumir el cargo (75 años) y el primero elegido en sufragio universal sin restricciones raciales. Su presidencia de un único mandato sentó el precedente de alternancia pacífica que Sudáfrica ha mantenido desde entonces.
6. Vida pública y legado[editar]
Tras retirarse de la presidencia, Mandela se dedicó a labores humanitarias a través de la Fundación Nelson Mandela y de las organizaciones «The Elders» y «Mandela Rhodes Foundation». Una de las causas que más le ocuparon fue la lucha contra el VIH/sida, enfermedad que había cobrado la vida de su hijo Makgatho en 2005 y que él mismo denunció en conferencias internacionales, rompiendo el tabú que envolvía el tema en muchos países africanos.
La figura de Mandela ha sido objeto de numerosas representaciones en el cine, la literatura y las artes. Películas como Invictus (2009), Mandela: Long Walk to Freedom (2013) o la serie documental Mandela: una vida de lucha han llevado su imagen y su mensaje a nuevas generaciones. Su autobiografía, El largo camino hacia la libertad, publicada en 1994, ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo.
Su legado, sin embargo, no está exento de debates. Algunos críticos sudafricanos, sobre todo desde la izquierda más radical, argumentan que las concesiones realizadas durante las negociaciones dejaron intactas las estructuras económicas del apartheid y no lograron una redistribución sustancial de la tierra y la riqueza. Otros cuestionan su apoyo a gobernantes autoritarios durante su presidencia. Con todo, el consenso historiográfico lo reconoce como el artífice insustituible de una transición que evitó una guerra civil de consecuencias devastadoras.
7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La figura de Mandela goza de una notable presencia en
España y América Latina. Durante el régimen del apartheid, la solidaridad con el ANC fue especialmente activa en círculos progresistas latinoamericanos, y varios gobiernos de la región (como Cuba,
Venezuela o
México) mantuvieron una postura de condena constante.
En el ámbito editorial, sus obras han sido traducidas y difundidas por sellos de gran alcance; El largo camino hacia la libertad ha sido leída por varias generaciones de lectores hispanos. La frase «la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo», a menudo atribuida a Mandela, se ha convertido en un lema recurrente en campañas de alfabetización y en discursos oficiales.
En cuanto al cine, las películas sobre su vida han contado con doblajes al español latino y peninsular, y han sido distribuidas en salas comerciales y plataformas de streaming en la región. El día internacional de Mandela es conmemorado por organismos oficiales y ONG en diversos países hispanohablantes con jornadas de voluntariado y actos culturales.[6]
No obstante, más allá de la imagen icónica y de las citas célebres, el conocimiento detallado de su trayectoria política, sus escritos jurídicos y su pensamiento sobre la no violencia sigue siendo un campo en el que las instituciones educativas hispanoamericanas tienen margen de profundización.
El origen exacto de por qué la profesora eligió «Nelson» no está documentado de forma unánime; algunas fuentes sugieren que lo tomó del héroe naval británico Horatio Nelson, mientras que otras lo atribuyen a una simple preferencia del misionero local. ↩︎
El regente Jongintaba costeó la educación de Mandela con la expectativa de que se convirtiera en consejero real; la relación entre ambos se quebró cuando Mandela huyó a Johannesburgo para evitar un matrimonio concertado. ↩︎
La cantera de piedra caliza de Robben Island causó a Mandela un daño pulmonar crónico que más tarde se vincularía con la infección que le provocó la muerte. La exposición prolongada al polvo sin protección adecuada fue denunciada por antiguos presos. ↩︎
La intervención televisiva de Mandela tras el asesinato de Chris Hani fue improvisada porque el presidente De Klerk no compareció ante los medios. Mandela habló como presidente del ANC, pero su tono de estadista mayor fue ampliamente elogiado. ↩︎
El propio Mandela explicó en su autobiografía Long Walk to Freedom que aprendió a «liderar desde atrás» observando a los jefes tribales en las reuniones del consejo en Mqhekezweni: el regente hablaba al final, después de escuchar todas las voces. ↩︎
La ONU justificó la elección del 18 de julio señalando que «Mandela dedicó 67 años de su vida al servicio de la humanidad», instando a cada persona a donar 67 minutos de trabajo voluntario en la jornada. ↩︎