Plácido Domingo
| Nombre completo | José Plácido Domingo Embil |
| Nacimiento | 21 de enero de 1941 Madrid, |
| Residencia actual | Ciudad de México, México (también mantiene residencias en Nueva York y Acapulco) |
| Nacionalidad | Española |
| Ocupación | Cantante lírico (tenor, posteriormente barítono) Director de orquesta Gestor cultural |
| Años activo | 1959 – presente |
| Tipo de voz | Tenor dramático / barítono |
| Cónyuges | Ana María Guerra Cué (matr. 1957; div. 1958) Marta Ornelas (matr. 1962) |
| Hijos | 3, entre ellos Plácido Domingo Jr. |
| Premios principales | Múltiples Grammy y Grammy Latinos Medalla Presidencial de la Libertad (EE. UU.) Caballero honorario del Imperio Británico Príncipe de |
1. Resumen[editar]
Plácido Domingo es un cantante de ópera, director de orquesta y gestor cultural español nacido en Madrid en 1941. Considerado uno de los tenores más influyentes de la historia y figura central en la popularización de la ópera durante el último tercio del siglo XX, su carrera abarca más de seis décadas y un repertorio que supera los 150 papeles distintos[1], una cifra sin parangón en la historia del canto lírico. Junto con Luciano Pavarotti y José Carreras integró el fenómeno mediático y musical de Los Tres Tenores, que llevó la ópera a audiencias masivas a partir de 1990 y cuyas grabaciones figuran entre las más vendidas en la historia de la música clásica.
Formado inicialmente en
México —adonde su familia emigró cuando él era niño—, Domingo construyó una carrera internacional que lo ha vinculado de manera permanente con los teatros más importantes del mundo, en particular el Metropolitan Opera de Nueva York, la Ópera Estatal de Viena, el Covent Garden de Londres, el Teatro de la Scala de Milán y el Teatro Real de Madrid. Su evolución vocal desde el tenor lírico hasta el tenor dramático y posteriormente hacia el repertorio de barítono constituye uno de los itinerarios artísticos más singulares de la lírica moderna.
Paralelamente a su labor como cantante, ha ejercido como director de orquesta y ha ocupado cargos directivos en compañías como la Ópera de Los Ángeles (LA Opera) —que ayudó a fundar y que dirigió durante dieciséis años— y la Ópera Nacional de Washington. En el ámbito hispanoamericano, su figura posee una dimensión particular por sus raíces compartidas entre España y México, así como por su labor de promoción de compositores y obras del repertorio en español.
2. Primeros años y formación[editar]
Plácido Domingo nació en Madrid el 21 de enero de 1941, en el seno de una familia de artistas líricos. Sus padres, Plácido Domingo Ferrer y Josefa Embil Etxaniz (conocida profesionalmente como Pepita Embil), eran cantantes de zarzuela y copropietarios de una compañía itinerante con base en la capital española[2]. El ambiente familiar le proporcionó un contacto precoz con el escenario y con el repertorio lírico español, así como con las exigencias prácticas de la vida artística: giras, adaptación a públicos diversos y una disciplina de trabajo que marcaría toda su trayectoria posterior.
En 1949, cuando el futuro cantante contaba con ocho años de edad, la familia Domingo Embil emigró a México. El traslado obedeció a la decisión de sus padres de fundar una compañía de zarzuela propia en un mercado lírico entonces floreciente en la capital mexicana. La familia se asentó en la Ciudad de México, y los padres crearon la Compañía de Zarzuela Domingo-Embil, que durante años representó un nutrido repertorio del género en teatros mexicanos.
El joven Domingo cursó estudios en el Conservatorio Nacional de Música de México, donde recibió formación en piano, dirección coral y composición, además de canto. En sus años de formación inicial, su instrumento principal era el piano y su aspiración primera fue la dirección de orquesta, no el canto solista. Esta base musical sólida —poco frecuente entre los cantantes de su generación— le proporcionaría más adelante una comprensión estructural de las partituras que influyó tanto en sus interpretaciones como en su labor de dirección.
Su debut en un escenario ocurrió siendo aún adolescente, acompañando a sus padres en representaciones de zarzuela con papeles de comprimario. Durante esta etapa mexicana de formación, Domingo también incursionó en la música popular: llegó a participar como vocalista en agrupaciones de rock and roll y en espectáculos de variedades, una faceta poco conocida de su biografía que él mismo ha evocado en entrevistas como parte de una juventud artísticamente ecléctica.
3. Trayectoria[editar]
3.1 Inicios profesionales en México e Israel[editar]
El debut profesional de Domingo como tenor —pues inicialmente su tesitura se había considerado de barítono— se produjo en 1959 en el Teatro de la Ciudad de Monterrey, México, interpretando el papel de Alfredo en La Traviata de Verdi[3]. La decisión de abordar el repertorio de tenor fue estimulada por cantantes y directores que detectaron en su voz la proyección y el timbre adecuados para los papeles más exigentes del repertorio italiano y francés.
Entre 1962 y 1965, Domingo formó parte de la Ópera Nacional de Israel en Tel Aviv, un periodo que resultó formativo en varios sentidos. La compañía israelí, entonces de dimensiones modestas pero con un programa de trabajo intensivo, le ofreció la posibilidad de cantar un número excepcionalmente alto de funciones —aproximadamente 280 representaciones en apenas dos años y medio— en un abanico de papeles que abarcaba desde el repertorio verdiano (Rigoletto, Il Trovatore, La Forza del Destino) hasta la ópera francesa (Carmen, Faust). Esta etapa fue, según ha relatado el propio Domingo, el equivalente a un entrenamiento acelerado que cimentó su resistencia vocal y su versatilidad interpretativa.
3.2 Consagración internacional[editar]
El ascenso al primer plano internacional se produjo en la segunda mitad de la década de 1960. En 1965 debutó en el New York City Opera y en 1966 en la Ópera de Hamburgo. La fecha que suele señalarse como punto de inflexión es el 28 de septiembre de 1968, cuando Domingo debutó en el Metropolitan Opera de Nueva York —el teatro que se convertiría en su principal escenario durante décadas— interpretando a Maurizio en Adriana Lecouvreur de Francesco Cilea. A partir de ese momento, el Metropolitan se convirtió en una suerte de base artística del cantante, acumulando en ese teatro más de 700 funciones a lo largo de su carrera.
Durante los años setenta y ochenta, Domingo se consolidó como el tenor de referencia para los papeles más exigentes del repertorio italiano (Verdi, Puccini, Leoncavallo, Giordano) y francés (Bizet, Massenet, Gounod, Saint-Saëns). Su capacidad para alternar funciones, ensayos y grabaciones le valieron una reputación de resistencia fuera de lo común. Actuó regularmente en los principales teatros: la Scala de Milán, la Ópera Estatal de Viena, el Covent Garden de Londres, el Teatro Colón de Buenos Aires y el Liceo de Barcelona, entre otros.
Fue en esta época cuando fijó varios de los papeles emblemáticos por los que es recordado: Otelo (Verdi), Don José (Bizet), Cavaradossi (Tosca de Puccini), Radamés (Aida de Verdi), Samson (Samson et Dalila de Saint-Saëns) y Hoffmann (Les Contes d'Hoffmann de Offenbach). La grabación de Otelo dirigida por James Levine en 1978, así como las representaciones de este papel a lo largo de más de veinte años, constituyen uno de los hitos de su trayectoria.
3.3 El fenómeno de Los Tres Tenores[editar]
El 7 de julio de 1990, en vísperas de la final de la Copa Mundial de Fútbol Italia 1990, Plácido Domingo, José Carreras y Luciano Pavarotti ofrecieron un concierto en las Termas de Caracalla de Roma, bajo la dirección de Zubin Mehta. El evento, originalmente concebido para celebrar el regreso de Carreras a los escenarios tras superar una leucemia y como parte de las actividades culturales asociadas al Mundial, se convirtió en un fenómeno mediático de escala planetaria.
La grabación del concierto, publicada por Decca, vendió más de doce millones de copias y se mantuvo como el álbum de música clásica más vendido de la historia durante años[4]. El éxito dio lugar a conciertos posteriores en Los Ángeles (Dodger Stadium, 1994), París (Campo de Marte, 1998), Yokohama (2002) y otras ciudades, así como a emisiones televisivas con audiencias estimadas en cientos de millones de espectadores.
El formato —arias de ópera célebres, canciones populares y un ambiente de celebración— resultó controvertido entre los puristas, que deploraban la aparente concesión al entretenimiento masivo, pero resultó innegablemente eficaz para acercar el repertorio operístico a públicos que jamás habían pisado un teatro de ópera. Para Domingo, Los Tres Tenores supusieron además la consolidación de una imagen de embajador de la música clásica que él mismo cultivó activamente en las décadas siguientes.
3.4 Dirección orquestal y gestión cultural[editar]
La aspiración de juventud de Domingo por la dirección de orquesta se materializó de forma progresiva a partir de la década de 1970. Su debut como director sinfónico se produjo en 1973 con la Orquesta Sinfónica de Nueva York. Desde entonces ha dirigido a formaciones como la Filarmónica de Berlín, la Orquesta Sinfónica de Londres, la Filarmónica de Viena y la Orquesta Nacional de España. En el foso operístico ha dirigido títulos como La Traviata, La Bohème, Tosca y Carmen en teatros de primer orden.
En el ámbito de la gestión, su contribución más destacada fue la fundación y dirección de la Ópera de Los Ángeles (LA Opera). En 1984, Domingo se incorporó al proyecto de dotar a la ciudad californiana de una compañía operística estable. La primera temporada se inauguró en 1986 con una producción de Otelo protagonizada por él mismo. Domingo ejerció como director artístico desde 1998 y como director general desde 2003 hasta su salida en 2019. Bajo su liderazgo, la compañía amplió su programación, encargó nuevas producciones y elevó su perfil internacional.
Fue también director general de la Ópera Nacional de Washington desde 1994 hasta 2011. En ambos cargos, su red de contactos en el mundo operístico y su conocimiento del repertorio resultaron activos clave para atraer cantantes, directores y escenógrafos de primera fila.
3.5 Últimas décadas: transición al repertorio de barítono[editar]
A partir de 2009, y de manera más acusada desde mediados de la década de 2010, Domingo inició una transición gradual hacia el repertorio de barítono. Esta evolución —volver, en cierto modo, a la tesitura de sus comienzos— respondió a cambios naturales en la voz y a un deseo de afrontar nuevos desafíos interpretativos.
Entre los papeles abordados en esta etapa final de su carrera como cantante figuran Simon Boccanegra (Verdi), Giorgio Germont (La Traviata), el Conde de Luna (Il Trovatore), Gianni Schicchi (Puccini) y el papel titular de Nabucco (Verdi). Su debut en este último papel en el Metropolitan Opera en 2019 fue recibido con ovaciones que subrayaron la longevidad excepcional de su carrera escénica.
4. Estilo y características[editar]
La voz de Plácido Domingo ha sido descrita por la crítica especializada como un instrumento de notable calidez, proyección penetrante y un vibrato característico que, en sus mejores años, combinaba potencia y flexibilidad. Su clasificación vocal inicial fue la de tenor lírico, pero el desarrollo de su instrumento lo condujo hacia el tenor lírico-spinto y posteriormente al tenor dramático, sin perder —según los analistas— la capacidad para el fraseo delicado en los pasajes que lo requerían.
La longevidad de su carrera y la amplitud de su repertorio constituyen probablemente sus rasgos más distintivos. Mientras la mayoría de los tenores se especializan en un número limitado de autores o estilos, Domingo ha cantado —y grabado— óperas de compositores tan dispares como Mozart, Verdi, Wagner, Puccini, Bizet, Massenet, Saint-Saëns, Offenbach, Donizetti, Leoncavallo, Mascagni, Giordano, Cilea, Halévy, Meyerbeer, Tchaikovsky, Borodin, Gounod, Berlioz y Albéniz, además de un importante número de zarzuelas. Ningún otro cantante de la historia ha interpretado un número comparable de papeles.
Su capacidad de trabajo ha sido legendaria en el mundo operístico. Son célebres las anécdotas —confirmadas por colegas y directores— de jornadas en las que Domingo ensayaba una ópera por la mañana, grababa otra por la tarde y representaba una tercera por la noche en teatros distintos. Esta resistencia, combinada con un método de estudio basado en su formación musical integral, le ha permitido dominar partituras enormemente complejas en plazos que sus colegas consideraban asombrosos.
En cuanto a sus limitaciones, la crítica ha señalado ocasionalmente que la extensión aguda de su voz no alcanzaba la facilidad sobreaguda de otros tenores contemporáneos —Pavarotti era el contraste habitual—, y que su afinación en los registros más extremos podía resentirse en noches de menor forma. Sin embargo, la consistencia general de su instrumento a lo largo de décadas ha sido objeto de admiración unánime entre los especialistas.
5. Palmarés y récords[editar]
La relación de galardones recibidos por Plácido Domingo es extensa y abarca los ámbitos musical, académico y civil. A continuación se enumeran los más destacados, con la advertencia de que una enumeración exhaustiva requeriría un espacio considerablemente mayor.
Premios Grammy y Grammy Latinos: Ha obtenido nueve premios Grammy y cuatro premios Grammy Latinos en diversas categorías, además del Premio a la Trayectoria (Lifetime Achievement Award) de la Academia de la Grabación estadounidense.
[ Desplegar / Plegar premios principales ]
- Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1991), compartido con Victoria de los Ángeles, Teresa Berganza, José Carreras, Pilar Lorengar, Alfredo Kraus y Montserrat Caballé.
- Medalla Presidencial de la Libertad de los
Estados Unidos (2002), máxima condecoración civil estadounidense. - Caballero honorario del Imperio Británico (KBE honorario, 2002).
- Legión de Honor de Francia (grado de Comendador).
- Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil de España (2002).
- Orden del Águila Azteca (México).
- Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes de España (1983).
- Premio Kennedy Center Honors de Estados Unidos (2000).
- Premio Birgit Nilsson (2009), considerado el más importante y cuantioso del mundo operístico.
- Doctorados honoris causa por más de 30 universidades de América, Europa y Asia.
Récords y distinciones singulares: El Guinness World Records ha reconocido en varias ocasiones a Domingo por logros como el mayor número de ovaciones en un escenario operístico (101 salidas a escena en una función de Otelo en Viena en 1991) y la mayor audiencia televisiva para un evento de música clásica (el concierto de Los Tres Tenores en Roma). La amplitud de su repertorio —más de 150 papeles— constituye por sí misma un récord no oficial pero ampliamente citado.
6. Vida pública y legado[editar]
6.1 Filantropía y labor social[editar]
A lo largo de su carrera, Plácido Domingo ha participado en iniciativas solidarias, entre las que destaca la fundación del concurso Operalia en 1993. Este certamen internacional, celebrado anualmente en distintas ciudades del mundo, se ha convertido en una de las plataformas más influyentes para el descubrimiento de nuevos talentos operísticos; por él han pasado cantantes que hoy ocupan posiciones destacadas en los principales teatros.
Domingo también ha organizado conciertos benéficos en favor de las víctimas de catástrofes naturales, especialmente tras terremotos en México (1985 y 2017), y ha colaborado con organismos como la Cruz Roja y UNICEF.
6.2 Controversias[editar]
En 2019, varios medios de comunicación —especialmente la agencia Associated Press— publicaron denuncias de acoso sexual presentadas por cantantes y profesionales del mundo de la ópera contra Plácido Domingo. Las alegaciones, que se remontaban a incidentes ocurridos a lo largo de más de dos décadas, provocaron investigaciones internas tanto en la Ópera de Los Ángeles como en la American Guild of Musical Artists (AGMA), el sindicato que representa a los artistas líricos en Estados Unidos.
La investigación de LA Opera concluyó en marzo de 2020 señalando que se habían encontrado "indicios de conducta inapropiada"[5]. La investigación de AGMA determinó, según se hizo público en febrero de 2020, que Domingo había incurrido en conductas que violaban las normas del sindicato. Domingo emitió comunicados lamentando que su conducta hubiera podido incomodar a colegas y asumiendo "toda la responsabilidad" por sus actos, aunque también manifestó su desacuerdo con la caracterización de los hechos presentada en algunos medios.
Como consecuencia, Domingo se retiró de sus compromisos en teatros estadounidenses (Metropolitan Opera, San Francisco Opera, LA Opera), así como de varias funciones en España (Teatro Real, Palau de les Arts de Valencia) y otros países.
6.3 Legado artístico[editar]
Al margen de las controversias, el legado artístico de Plácido Domingo es objeto de valoración casi unánime en el mundo de la música. Su discografía, que abarca más de 100 álbumes completos de ópera y numerosos recitales, constituye uno de los corpus documentales más extensos de la historia del canto. Su versatilidad estilística, la longevidad de su carrera escénica y su papel en la difusión masiva de la ópera a través de Los Tres Tenores son elementos que la mayoría de los historiadores de la música consideran irrepetibles.
7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
7.1 Vínculos con España y México[editar]
La identidad dual hispano-mexicana de Plácido Domingo ha constituido un eje vertebrador de su carrera. Nacido en España pero formado artística y vitalmente en México desde los ocho años, Domingo ha mantenido vínculos ininterrumpidos con ambos países. En México, sus actuaciones en el Palacio de Bellas Artes y en el Auditorio Nacional han congregado a generaciones de aficionados, y su relación con el país ha sido reconocida con la máxima condecoración mexicana para extranjeros, la Orden del Águila Azteca.
7.2 Promoción del repertorio en español[editar]
Una faceta singular de Domingo ha sido su compromiso con la difusión del repertorio lírico en español. La zarzuela —el género que sus padres interpretaron y que él conoció desde la infancia— ha figurado regularmente en sus recitales, y grabó álbumes monográficos dedicados a títulos como La verbena de la Paloma, Doña Francisquita, Luisa Fernanda o La tabernera del puerto. Ha sido también un defensor activo de la ópera española de compositores como Manuel de Falla, Isaac Albéniz y Enrique Granados[6].
7.3 Doblaje y presencia en medios hispanos[editar]
La voz y la figura de Plácido Domingo han aparecido en medios dirigidos al público hispanohablante en múltiples formatos. En televisión, ha concedido entrevistas de calado en cadenas como Televisa, TVE y CNN en Español, y ha sido objeto de documentales específicos producidos para el mercado hispano.
7.4 Conexiones con artistas hispanos[editar]
Domingo ha colaborado con figuras emblemáticas de la música popular hispanoamericana y española. Su dúo con Ana Gabriel, su participación en proyectos con Alejandro Fernández y su relación artística con cantantes como Raphael o Julio Iglesias han subrayado su voluntad de tender puentes entre la ópera y la música popular en español, una línea de actuación que ya había ensayado con Los Tres Tenores a escala global.
Domingo ha mantenido una relación de colaboración y amistad con otros grandes nombres de la lírica española como Montserrat Caballé, Teresa Berganza, Jaume Aragall y —de manera especialmente estrecha— con su compañero de generación y de escenario José Carreras, con quien compartió el proyecto de Los Tres Tenores.
Aunque las cifras varían según los criterios de cómputo (inclusión de zarzuelas, operetas, papeles secundarios de juventud), la mayoría de las fuentes de referencia sitúan el número total por encima de 150 roles operísticos completos. ↩︎
Plácido Domingo Ferrer (1907-1987) fue barítono y posteriormente empresario teatral. Pepita Embil (1918-1994), soprano de zarzuela, gozó de considerable popularidad en los escenarios españoles y mexicanos. Ambos aparecieron ocasionalmente en los primeros montajes en los que participó su hijo. ↩︎
Algunas fuentes sitúan el debut operístico de Domingo en 1959 con un papel secundario en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. La fecha y ubicación de su primer papel protagonista han sido objeto de ligeras discrepancias entre sus biógrafos. ↩︎
Las cifras precisas de ventas de los álbumes de Los Tres Tenores varían según la fuente y el método de contabilización. El Guinness World Records reconoció el primer álbum como el disco de música clásica más vendido de todos los tiempos, aunque existen discrepancias sobre el volumen exacto. ↩︎
La investigación interna encargada por LA Opera fue llevada a cabo por un bufete de abogados externo e incluyó entrevistas con decenas de testigos. El comunicado público de la compañía no detalló incidentes concretos por razones de confidencialidad. ↩︎
Su grabación de La vida breve de Falla y su interpretación de Goyescas de Granados han sido destacadas como hitos en la discografía de la ópera en español. ↩︎