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John Adams

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John Adams
2.º presidente de los Estados Unidos
Mandato 4 de marzo de 1797 – 4 de marzo de 1801
Vicepresidente Thomas Jefferson
Predecesor George Washington
Sucesor Thomas Jefferson
1.er vicepresidente de los Estados Unidos
Mandato 21 de abril de 1789 – 4 de marzo de 1797
Presidente George Washington
Predecesor Cargo creado
Sucesor Thomas Jefferson
Información personal
Nombre de nacimiento John Adams
Nacimiento 30 de octubre de 1735
Braintree, provincia de la Bahía de Massachusetts, América británica
Fallecimiento 4 de julio de 1826 (90 años)
Quincy, Massachusetts, Estados Unidos
Causa de muerte Insuficiencia cardíaca[sin verificar]
Nacionalidad Estadounidense
Partido político Partido Federalista
Cónyuge Abigail Smith (matr. 1764; fall. 1818)
Hijos 6, incluidos John Quincy Adams y Charles Adams
Educación Harvard College (B.A., 1755; M.A., 1758)
Ocupación Abogado, diplomático, escritor político
Religión Unitarismo (criado en el congregacionalismo)[sin verificar]

1. Resumen[editar]

John Adams fue un abogado, diplomático, escritor y estadista estadounidense que se desempeñó como el segundo presidente de los Estados Unidos (1797‑1801) y su primer vicepresidente (1789‑1797), bajo George Washington. Es reconocido como uno de los Padres Fundadores del país y tuvo un papel central en la independencia estadounidense, la redacción de la Declaración de Independencia y la formación del nuevo gobierno federal.

Adams fue un firme defensor de la república y del equilibrio de poderes, un prolífico autor político y un abogado de renombre antes de la Revolución. Sirvió en ambos Congresos Continentales, negoció el Tratado de París que puso fin a la guerra de independencia y fue el primer enviado estadounidense a la corte británica. Su presidencia estuvo marcada por la tensión con la Francia revolucionaria, la «Cuasi‑Guerra» y las controvertidas Leyes de Extranjería y Sedición, que empañaron su popularidad pero preservaron la neutralidad nacional.

En el ámbito hispanohablante, Adams es menos conocido que otros fundadores como Washington, Jefferson o Franklin, aunque su pensamiento político influyó en las constituciones de varias repúblicas latinoamericanas emergentes y su extensa correspondencia ha sido objeto de estudio en círculos académicos de España e Hispanoamérica.[1]

2. Primeros años y formación[editar]

John Adams nació en la localidad de Braintree (hoy Quincy), en la provincia de la Bahía de Massachusetts, el 30 de octubre de 1735. Fue el hijo mayor de John Adams Sr., un agricultor y zapatero, y de Susanna Boylston, miembro de una familia médica prominente. Creció en un hogar congregacionalista modesto pero profundamente comprometido con la educación.

Se graduó del Harvard College en 1755 con un bachillerato y posteriormente obtuvo una maestría en 1758. Tras enseñar brevemente en una escuela, decidió estudiar derecho con el abogado James Putnam y fue admitido al colegio de abogados de Massachusetts en 1758. En esa época ya mostraba una gran afición por la lectura de los clásicos y de autores ilustrados como John Locke, Montesquieu y David Hume, cuyas ideas moldearían su pensamiento político.

En 1764 contrajo matrimonio con Abigail Smith, con quien mantuvo una célebre correspondencia epistolar durante sus largas ausencias. La familia se estableció en Braintree, donde Adams ejerció la abogacía y comenzó a participar en la vida civil.

3. Carrera como abogado y revolucionario[editar]

Adams ganó notoriedad en la colonia como un abogado íntegro y elocuente. En 1770, a pesar de su creciente oposición a las políticas británicas, aceptó defender a los soldados británicos acusados de la Masacre de Boston, consiguiendo la absolución de la mayoría y una sentencia menor para dos, lo que reforzó su reputación de hombre de principios.

Su activismo político se intensificó cuando el Parlamento británico aprobó leyes impositivas como la Ley del Timbre (1765) y las Leyes Townshend (1767). Adams redactó varios ensayos y resoluciones contra lo que consideraba una violación de los derechos de los colonos. En 1774, tras el cierre del puerto de Boston, fue elegido delegado al Primer Congreso Continental en Filadelfia.

Durante el Segundo Congreso Continental (1775‑1777) se convirtió en una de las voces más firmes a favor de la independencia. Propuso la creación de un ejército continental y nominó a George Washington como su comandante. Fue miembro del comité de cinco que redactó la Declaración de Independencia en 1776, junto a Thomas Jefferson, Benjamin Franklin, Roger Sherman y Robert Livingston. Aunque la redacción principal corrió a cargo de Jefferson, Adams defendió el documento en el pleno y contribuyó a su aprobación el 4 de julio de 1776.[2]

4. Diplomacia en Europa (1778‑1788)[editar]

En 1778, el Congreso le encomendó una misión diplomática en Francia para asegurar ayuda militar y financiera. Los roces con Benjamin Franklin y su carácter impulsivo dificultaron la labor, por lo que regresó en 1779. Ese mismo año, redactó la Constitución de Massachusetts, que serviría de modelo para muchas constituciones estatales y para la propia Constitución federal.

Poco después, el Congreso lo envió a los Países Bajos, donde consiguió el reconocimiento de la independencia estadounidense y un préstamo crucial en 1782. Junto con Franklin y John Jay, negoció el Tratado de París de 1783, que puso fin a la guerra con Gran Bretaña. Adams logró, en particular, el reconocimiento de derechos de pesca en los bancos de Terranova y la expansión de la frontera occidental hasta el río Misisipi.

En 1785, fue nombrado primer ministro plenipotenciario (embajador) de los Estados Unidos ante la corte de St. James, en Londres. Durante su estancia, publicó la obra «A Defence of the Constitutions of Government of the United States of America» (1787), un extenso análisis sobre la separación de poderes y el sistema bicameral que tendría resonancia en ambos lados del Atlántico.[3]

5. Vicepresidencia (1789‑1797)[editar]

Con la entrada en vigor de la Constitución, Adams fue elegido vicepresidente en las primeras elecciones presidenciales (1788‑1789) al obtener el segundo mayor número de votos electorales, detrás de Washington. Ocupó el cargo durante dos mandatos.

Como presidente del Senado, su papel fue principalmente ceremonial, aunque tuvo que desempatar varias votaciones importantes. Su relación con el gabinete de Washington fue distante y en privado se quejaba de la “insignificancia” del cargo. En estos años se alineó con el naciente Partido Federalista, que abogaba por un gobierno central fuerte y una política económica proteccionista, en oposición al republicano demócrata Thomas Jefferson.

6. Presidencia (1797‑1801)[editar]

En las elecciones de 1796, Adams fue el candidato federalista y derrotó por estrecho margen a Jefferson, quien, según la regla entonces vigente, se convirtió en vicepresidente al quedar segundo. Esta situación generó un ejecutivo compuesto por miembros de facciones rivales.

6.1 Política exterior y la Cuasi‑Guerra[editar]

El principal desafío de su presidencia fue la deteriorada relación con la Francia revolucionaria, que interceptaba barcos mercantes estadounidenses y exigió sobornos en el llamado «Asunto XYZ» (1797‑1798). Adams resistió la presión de su propio partido para declarar una guerra abierta y optó por una guerra naval no declarada, la Cuasi‑Guerra (1798‑1800), limitando el conflicto al mar. Esta decisión, aunque impopular entre los federalistas radicales, evitó un enfrentamiento terrestre para el que el joven país no estaba preparado.

6.2 Las Leyes de Extranjería y Sedición[editar]

En 1798, el Congreso, dominado por los federalistas, aprobó las Alien and Sedition Acts, que restringían la inmigración y criminalizaban las críticas al gobierno. Adams las promulgó, aunque no las impulsó personalmente. Estas leyes afectaron especialmente a periódicos republicano‑demócratas y generaron una fuerte reacción en forma de las Resoluciones de Kentucky y Virginia, redactadas por Jefferson y Madison, que defendían la nulificación estatal. La controversia dañó severamente la popularidad de Adams y del Partido Federalista.

6.3 La paz con Francia y los «jueces de medianoche»[editar]

Contra la opinión de su propio secretario de Estado, Adams envió una nueva misión diplomática a Francia en 1800, que culminó con la Convención de 1800 (Tratado de Mortefontaine), restableciendo la paz. Esta maniobra terminó de dividir a los federalistas y allanó la derrota electoral de Adams ante Jefferson ese mismo año.

Durante sus últimas semanas en el cargo, Adams nombró a varios jueces federales —los llamados «jueces de medianoche»— para asegurar la presencia federalista en el poder judicial. Uno de esos nombramientos, el de William Marbury, daría origen al célebre caso Marbury contra Madison (1803), que consolidó el control judicial de la constitucionalidad en los Estados Unidos.

7. Últimos años y legado[editar]

Tras perder la reelección, Adams se retiró a su finca de Quincy, donde se dedicó a la lectura, la agricultura y una vasta correspondencia. En 1812, con el apoyo de Benjamin Rush, reanudó su amistad epistolar con Thomas Jefferson; el intercambio de más de 150 cartas aborda filosofía, historia, religión y la construcción de la nación.

Adams falleció el 4 de julio de 1826, el mismo día que Jefferson, exactamente 50 años después de la Declaración de Independencia. Sus últimas palabras, según el testimonio familiar, fueron «Thomas Jefferson sobrevive», aunque Jefferson había muerto unas horas antes.

Su legado incluye la consolidación de la presidencia como una institución independiente, la profesionalización del ejército y la marina, y una defensa incansable del gobierno de leyes y la separación de poderes. Su hijo, John Quincy Adams, llegó a ser el sexto presidente (1825‑1829), creando así la primera dinastía política de los Estados Unidos.

8. Estilo y pensamiento político[editar]

Adams fue un republicano clásico que desconfiaba tanto de la aristocracia hereditaria como de la democracia directa. Defendió el bicameralismo, un ejecutivo fuerte y un poder judicial independiente. Su obra «Thoughts on Government» (1776) influyó en la estructura de varios estados y en la Constitución de 1787.

A diferencia de otros fundadores, Adams nunca fue propietario de esclavos y se opuso a la institución, aunque subordinó su abolición a la unidad nacional. En lo religioso, evolucionó hacia un cristianismo unitario que rechazaba la Trinidad y defendía la libertad de conciencia.

9. Premios y reconocimientos[editar]

Adams no recibió condecoraciones formales en vida, pero ha sido objeto de numerosos homenajes póstumos:

  • En 1825, un año antes de su muerte, la recién fundada villa de Adams (Nueva York) recibió su nombre.
  • El condado de Adams en varios estados lleva su apellido.
  • Su rostro figura en el billete de ¿2?[sin verificar] dólares en alguna emisión conmemorativa.
  • La residencia familiar en Quincy, Peacefield, es hoy parte del Parque Histórico Nacional Adams, administrado por el Servicio de Parques Nacionales.
  • Numerosas estatuas, escuelas y calles en los Estados Unidos honran su memoria.

10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Aunque John Adams no está tan presente en la cultura popular hispanoamericana como Thomas Jefferson o Abraham Lincoln, su figura ha sido objeto de estudio en el ámbito académico y político de varios países de habla hispana.

  • Su defensa de la separación de poderes y del gobierno mixto fue leída y discutida por algunos líderes de las independencias hispanoamericanas. Se sabe que Andrés Bello y otros juristas de la época tenían acceso a la obra de Adams[sin verificar].[4]
  • Durante el siglo XIX, varias constituciones latinoamericanas —como la de Venezuela (1811) o la de Chile (1828)— incorporaron elementos de los modelos constitucionales de Massachusetts y de los Estados Unidos, en cuya difusión Adams había tenido un papel destacado.
  • La correspondencia Adams‑Jefferson ha sido traducida parcialmente al español y es citada en tratados de historia del derecho y la política.
  • En España, la Universidad de Alcalá[sin verificar] organizó en 2000 un seminario sobre el pensamiento fundacional estadounidense en el que Adams ocupó un lugar central.
  • En el cine y la televisión, la miniserie de la HBO «John Adams» (2008), basada en la biografía de David McCullough, tuvo distribución en América Latina y España, contribuyendo a un mayor conocimiento del personaje entre el público general.[5]

11. Véase también[editar]

  • George Washington
  • Thomas Jefferson
  • John Quincy Adams
  • Abigail Adams
  • Padres Fundadores de los Estados Unidos
  • Declaración de Independencia de los Estados Unidos


  1. El interés por el pensamiento de Adams en Iberoamérica ha oscilado con las corrientes historiográficas; en la segunda mitad del siglo XX, su figura ganó atención gracias a las biografías de Page Smith y David McCullough, traducidas al español. ↩︎

  2. La votación final fue el 2 de julio de 1776; la aprobación del texto, el 4 de julio. ↩︎

  3. La obra circuló ampliamente en los círculos constituyentes europeos y se menciona en los debates de la Asamblea Nacional francesa. ↩︎

  4. Aunque no hay evidencia directa de una influencia lineal, los principios que Adams defendió circulaban a través de las redes ilustradas y masónicas de la época. ↩︎

  5. La miniserie fue emitida por canales de pago en Argentina, México, Colombia y España, y generó reseñas en medios como El País, Clarín y El Universal. ↩︎