Ir al contenido

Kingdom of Heaven

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Kingdom of Heaven · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
CineGladiator · La máscara · Blade Runner
CiudadesPalestina · Ciudad de México · Madrid
PaísesEspaña · Estados Unidos
Kingdom of Heaven
El reino de los cielos (Hispanoamérica y España)
DirecciónRidley Scott
ProducciónRidley Scott
GuionWilliam Monahan
MúsicaHarry Gregson-Williams
FotografíaJohn Mathieson
MontajeDody Dorn
Estreno (EE. UU.)6 de mayo de 2005
Duración144 min (cine) / 194 min (versión del director)
Presupuesto130 millones USD
Recaudación218 millones USD

1. Resumen[editar]

Kingdom of Heaven (titulada en español El reino de los cielos tanto en Hispanoamérica como en España) es una película épica de ficción histórica estrenada en 2005, dirigida por Ridley Scott y escrita por William Monahan. El filme está ambientado en el siglo XII, durante el período de la Segunda Cruzada y los años previos a la Tercera Cruzada, y sigue la historia de Balian de Ibelin, un herrero francés que viaja al Reino de Jerusalén en busca de redención y termina defendiendo la ciudad santa frente al asedio de Saladino.

La cinta contó con un reparto coral encabezado por Orlando Bloom, Eva Green, Liam Neeson, Jeremy Irons, David Thewlis, Brendan Gleeson, Marton Csokas y el actor sirio Ghassan Massoud en el papel del sultán Saladino. La producción fue rodada en locaciones de Marruecos y España, con escenas filmadas en el castillo de Loarre (Huesca) y en los estudios de la Ciudad de la Luz en Alicante, entre otras locaciones españolas, lo que reforzó la conexión del proyecto con el mundo hispanohablante.[1]

La versión estrenada en salas comerciales recibió críticas mixtas y una taquilla moderada en Estados Unidos, aunque tuvo un desempeño notablemente mejor en mercados internacionales, incluida América Latina y España. Sin embargo, con el tiempo, la versión del director (Director's Cut), lanzada en DVD en diciembre de 2005 con casi 50 minutos adicionales de metraje, fue ampliamente reivindicada por la crítica especializada y el público, siendo considerada por muchos como una de las mejores películas épicas del siglo XXI y una obra sustancialmente más profunda y matizada que su contraparte cinematográfica.

2. Producción[editar]

2.1. Desarrollo y guion[editar]

El proyecto surgió del interés de Ridley Scott por realizar una epopeya histórica ambientada en la época de las Cruzadas, período que el director consideraba un reflejo de los conflictos contemporáneos sin dejar de ser una historia fascinante en sí misma. Scott había abordado previamente la épica histórica con Gladiator (2000), cuyo éxito comercial y crítico le permitió embarcarse en una producción de escala aún mayor.

El guionista William Monahan fue contratado para escribir el libreto. Monahan realizó una extensa investigación sobre el período, tomando como base histórica figuras reales del Reino de Jerusalén, aunque con considerables libertades narrativas. El personaje de Balian de Ibelin existió históricamente, pero la película altera significativamente su origen: el Balian histórico era un noble nacido en el seno de la familia Ibelin en Tierra Santa, no un herrero francés que llega como extranjero al Oriente latino. Monahan justificó este cambio argumentando que un héroe que desconociera el mundo de Ultramar serviría como sustituto del espectador contemporáneo.[2]

2.2. Reparto[editar]

La selección del elenco fue un proceso complejo. Orlando Bloom, que venía del éxito de El señor de los anillos y Piratas del Caribe, fue elegido para el papel protagonista de Balian, en lo que representaba su primer rol protagónico de gran envergadura dramática. Eva Green, en su debut cinematográfico tras una carrera teatral y televisiva, fue seleccionada para interpretar a Sibila de Jerusalén.[3] Liam Neeson asumió el papel de Godofredo de Ibelin, padre de Balian, mientras que Jeremy Irons interpretó a Tiberias, una figura compuesta basada libremente en Raimundo III de Trípoli.

Uno de los aciertos de producción más destacados fue la elección del actor sirio Ghassan Massoud para interpretar a Saladino. Massoud no era conocido en Occidente, pero su interpretación fue ampliamente aclamada por dotar al legendario sultán de una dignidad, inteligencia y humanidad que evitaban los estereotipos simplistas. El propio Scott insistió en que el personaje de Saladino debía ser retratado con el máximo respeto, como un líder noble y un adversario formidable, no como un villano unidimensional.

2.3. Rodaje y diseño de producción[editar]

La filmación principal se llevó a cabo entre enero y mayo de 2004. Las locaciones principales estuvieron en Marruecos, donde se recreó la ciudad de Jerusalén del siglo XII, y en España. El uso de España resultó fundamental para la producción: el castillo de Loarre en la provincia de Huesca representó diversas fortalezas del Reino de Jerusalén, mientras que la Alcazaba de Almería y otros enclaves andaluces sirvieron para recrear el ambiente arquitectónico de la época. La Ciudad de la Luz en Alicante, estudio cinematográfico de reciente construcción, albergó sets interiores de gran escala.

Arthur Max, diseñador de producción habitual de Scott, supervisó la recreación del Jerusalén medieval. Los sets construidos en el desierto marroquí incluyeron réplicas a escala real de calles, mercados, palacios y murallas. La producción se esforzó por lograr una ambientación históricamente plausible, aunque el resultado es una interpretación cinematográfica y no una reconstrucción arqueológica estricta.

El vestuario, a cargo de Janty Yates, requirió la confección de miles de trajes que reflejaran las diferencias culturales y de clase en la Tierra Santa del siglo XII. Los caballeros cruzados visten cotas de malla, sobrevestas con cruces y yelmos que evocan la iconografía clásica de las Cruzadas. Los personajes musulmanes visten ropajes de seda y algodón con diseños inspirados en el arte islámico medieval. Yates ganó el Óscar por Gladiator y aplicó aquí un enfoque similar de rigurosidad histórica combinada con licencias dramáticas.

2.4. El conflicto por el montaje[editar]

El aspecto más documentado de la producción de Kingdom of Heaven fue el enfrentamiento entre Ridley Scott y 20th Century Fox respecto a la duración de la película. Scott entregó un primer montaje de aproximadamente 194 minutos. El estudio consideró que una duración tan extensa limitaría el número de pases diarios en salas y reduciría el potencial comercial, y exigió que la película se redujera drásticamente.

El resultado fue la versión estrenada en cines, de 144 minutos, que eliminaba tramas secundarias completas y reducía significativamente el desarrollo de personajes. Entre el material suprimido más relevante se encontraba la mayor parte de la historia de Sibila, incluida la revelación de que su hijo Balduino V padecía lepra, una subtrama que explicaba muchas de las decisiones posteriores del personaje. También se eliminó casi todo el desarrollo del personaje del sacerdote interpretado por Michael Sheen y la profundización de varios caballeros de la guarnición de Jerusalén.

Este recorte afectó gravemente la coherencia narrativa y la recepción inicial de la película. La versión del director, lanzada meses después en formato doméstico, restauró el metraje original y fue recibida como una obra radicalmente distinta y muy superior. Scott siempre ha considerado esta versión extendida como la auténtica y definitiva.

3. Argumento[editar]

Advertencia: Esta sección revela detalles completos de la trama.

3.1. Prólogo ambientador[editar]

La película comienza en un pueblo de Francia durante el siglo XII. Balian, un humilde herrero, vive atormentado por el reciente suicidio de su esposa, quien no recibió sepultura cristiana por este acto. Su vida da un vuelco con la llegada de un grupo de cruzados liderados por Godofredo de Ibelin, un noble del Reino de Jerusalén que revela ser el padre biológico de Balian y le ofrece acompañarlo a Tierra Santa para buscar redención y un nuevo propósito.

Tras una trágica confrontación con el sacerdote del pueblo, Balian acepta la oferta. Durante el viaje, Godofredo es herido de muerte en una emboscada, pero no sin antes nombrar caballero a su hijo y transmitirle su código de honor. Balian hereda el título y las tierras de su padre en Palestina.

3.2. El Reino de Jerusalén[editar]

Al llegar a Jerusalén, Balian se encuentra con un reino dividido. El rey Balduino IV, que padece lepra, gobierna con sabiduría y mantiene una frágil paz con el sultán Saladino. Sin embargo, la facción de los templarios, liderada por los fanáticos Reinaldo de Châtillon y Guido de Lusignan (esposo de la princesa Sibila), conspira para romper la tregua y provocar una guerra abierta contra los musulmanes.

Balian conoce a Sibila, hermana del rey y atrapada en un matrimonio político con Guido, un hombre ambicioso y mediocre. Entre Balian y Sibila surge una profunda conexión. Mientras tanto, Balian toma posesión de las tierras de Ibelin, un feudo desértico que empieza a transformar mediante la construcción de pozos y la aplicación de técnicas de irrigación, ganándose el respeto de los colonos locales.

Reinaldo, violando flagrantemente la paz, ataca una caravana musulmana. Balduino IV, ya muy debilitado por la enfermedad, reúne sus últimas fuerzas para cabalgar al encuentro de Saladino y evitar la guerra con una combinación de diplomacia y demostración de fuerza, una de las secuencias más memorables de la película.

3.3. Ascenso y asedio[editar]

El rey Balduino muere, no sin antes ofrecer a Balian la posibilidad de convertirse en el nuevo rey, casándose con Sibila y ejecutando a Guido. Balian rechaza la oferta por considerarla moralmente comprometida. Esta decisión tiene consecuencias fatales: Guido asume el trono y, aconsejado por Reinaldo, desata la guerra contra Saladino.

El ejército cruzado, mal dirigido y peor abastecido, es aniquilado en la batalla de los Cuernos de Hattin. Guido y Reinaldo son capturados. Saladino ejecuta personalmente a Reinaldo por sus crímenes, pero perdona la vida de Guido. El ejército musulmán avanza entonces hacia Jerusalén.

Balian, que ha sobrevivido a Hattin, regresa a la ciudad santa y asume la defensa con los pocos caballeros y civiles disponibles. Organiza a la población, arma a los hombres, y transforma la defensa en una cuestión de supervivencia colectiva. El asedio subsiguiente es representado con gran espectacularidad: torres de asedio, fuego, ingeniería militar y combates encarnizados.

Tras días de feroz resistencia, con las murallas parcialmente derrumbadas, Balian ofrece la rendición negociada a Saladino. En un diálogo que constituye el clímax temático de la película, ambos líderes se reconocen mutuamente su honor y valía. Saladino acepta permitir que los cristianos abandonen Jerusalén a cambio de la ciudad, evitando una masacre como la ocurrida cuando los cruzados tomaron la ciudad un siglo antes.

La película concluye con Balian, que ha renunciado a toda ambición de poder, regresando a Francia junto a Sibila. Sin embargo, una última escena muestra a un caballero inglés que se cruza en su camino: es Ricardo Corazón de León, iniciando su campaña de la Tercera Cruzada, ofreciendo un recordatorio de que el ciclo de la guerra no ha terminado.

4. Personajes[editar]

4.1. Personajes principales[editar]

  • Balian de Ibelin (Orlando Bloom): Herrero francés que descubre ser hijo ilegítimo de un noble de Jerusalén. Su viaje desde el agnosticismo atormentado hasta una fe basada en la acción y el deber constituye el arco central de la película. Su liderazgo durante el asedio de Jerusalén es retratado como el triunfo del pragmatismo compasivo sobre el fanatismo.
  • Sibila de Jerusalén (Eva Green): Princesa del Reino de Jerusalén, hermana del rey Balduino IV. Su personaje sufrió especialmente en el montaje de cine; la versión del director revela la profundidad de su tragedia personal, incluyendo el secreto sobre la enfermedad de su hijo.
  • Godofredo de Ibelin (Liam Neeson): Padre de Balian, un caballero idealista que representa el código de honor que la película propone como alternativa al fanatismo religioso. Su breve pero intensa presencia marca el resto de las decisiones de Balian.
  • Tiberias (Jeremy Irons): Consejero de los reyes de Jerusalén, basado libremente en Raimundo III de Trípoli. Es la voz de la prudencia política y la moderación en un reino dominado por los extremistas.
  • Saladino (Ghassan Massoud): Sultán de Egipto y Siria, líder de las fuerzas musulmanas. La interpretación de Massoud y el guion de Monahan lo presentan como un gobernante honorable, culto y estratégico, cuyo objetivo es recuperar Jerusalén pero cuya conducta está guiada por principios.
  • Guido de Lusignan (Marton Csokas): Esposo de Sibila, ambicioso y fanático, antagonista principal del bando cristiano. Su temeridad e incompetencia militar precipitan el desastre de Hattin.
  • Reinaldo de Châtillon (Brendan Gleeson): Señor de la guerra templario, sádico y provocador, cuyo ataque a caravanas pacíficas rompe la tregua y desencadena la guerra. Es el villano más descarnado de la película.

4.2. Personajes secundarios[editar]

  • Rey Balduino IV (Edward Norton, no acreditado): Rey leproso de Jerusalén. Norton interpretó al personaje completamente enmascarado; ninguna escena muestra su rostro. Su actuación fue unánimemente elogiada como una de las mejores de la película. La máscara de plata que porta para ocultar su rostro desfigurado se convirtió en una imagen icónica.
  • Sacerdote (Michael Sheen): Antagonista inicial en el arco de Balian en Francia. Su presencia es mucho más significativa en la versión del director.
  • Hospitalario (David Thewlis): Enigmático miembro de la Orden de los Hospitalarios que actúa como guía moral ocasional de Balian y representa una voz de sabiduría desapegada del poder.

5. Recepción y premios[editar]

5.1. Recepción crítica inicial[editar]

La versión estrenada en cines recibió críticas mixtas. Muchos críticos valoraron positivamente la dirección de Scott, la banda sonora de Harry Gregson-Williams, la cinematografía de John Mathieson y las interpretaciones del reparto de secundarios, especialmente las de Edward Norton y Ghassan Massoud. Sin embargo, se señalaron problemas de ritmo, una aparente superficialidad en el desarrollo de los personajes y una narrativa que parecía incompleta, todos ellos efectos del drástico recorte de metraje.

La película obtuvo una calificación del 39% en Rotten Tomatoes para su montaje de cine. La taquilla estadounidense fue considerada decepcionante: la película recaudó 47 millones USD, una cifra baja en relación con su presupuesto. No obstante, el mercado internacional, y particularmente el europeo y el latinoamericano, compensó parcialmente esta cifra, elevando el total mundial a aproximadamente 218 millones de dólares.

5.2. Reivindicación con la versión del director[editar]

El lanzamiento de la versión del director cambió radicalmente la percepción de la obra. Con 194 minutos de duración, esta versión fue aclamada como una de las grandes epopeyas históricas del cine moderno. Los críticos que habían sido tibios con el montaje de cine revisaron sus opiniones y reconocieron la coherencia, profundidad y complejidad temática de la obra completa.[4]

La subtrama de Sibila y su hijo Balduino V, casi inexistente en la versión de cine, añade una dimensión trágica que transforma completamente el personaje y dota de un significado más oscuro a sus decisiones. La versión extendida también dedica más tiempo a la vida en el feudo de Ibelin y al desarrollo de la comunidad que Balian construye, haciendo más orgánico su liderazgo.

5.3. Premios y nominaciones[editar]

La película no logró nominaciones en las categorías principales de los premios Óscar, aunque tuvo reconocimiento en otras instancias. Obtuvo nominaciones al Óscar a Mejor Diseño de Producción y Mejor Vestuario[sin verificar], y ganó el Premio del Cine Europeo al Mejor Actor para Orlando Bloom por elección del público, entre otros galardones menores en festivales internacionales.

6. Estreno y doblaje en español[editar]

La película se estrenó en América Latina y España bajo el título uniforme de El reino de los cielos. El doblaje al español siguió la práctica estándar de la industria, con dos versiones diferenciadas para el mercado hispanoamericano y el español.

El doblaje hispanoamericano se realizó en estudios de la Ciudad de México. La versión en español de España se produjo en Madrid.

La versión del director también fue doblada posteriormente para ambos mercados, manteniendo el mismo reparto de voces en la mayoría de los casos. En América Latina, la versión extendida se encuentra disponible en plataformas de streaming a partir de 2020.

7. Legado[editar]

Kingdom of Heaven ocupa un lugar singular en la filmografía de Ridley Scott y en el género de la epopeya histórica. Su legado puede analizarse en varios planos:

En primer lugar, la película se ha convertido en el ejemplo por excelencia de una obra recuperada mediante su montaje extendido. Así como Blade Runner (1982) del propio Scott fue reivindicada con su montaje del director, Kingdom of Heaven es rutinariamente citada en discusiones sobre injerencias de los estudios y la importancia de la visión del director.

En segundo lugar, la película fue una de las primeras producciones occidentales de gran presupuesto en retratar a las figuras musulmanas de las Cruzadas con un trato digno y no estereotipado, un enfoque inusual en Hollywood en ese momento. Aunque la representación no está exenta de críticas por parte de historiadores, el personaje de Saladino fue ampliamente elogiado en el mundo árabe y musulmán en comparación con representaciones cinematográficas previas.[5]

En tercer lugar, la película ha desarrollado un seguimiento de culto importante en comunidades cinematográficas y de aficionados a la historia medieval. La versión del director es habitualmente objeto de proyecciones especiales y análisis en profundidad en foros y publicaciones dedicadas al cine.

En el mundo hispanohablante, la película tiene un atractivo adicional por las locaciones españolas y por el interés histórico en la coexistencia medieval de las tres culturas (cristiana, musulmana y judía) que la península ibérica experimentó durante siglos, un eco temático de la propia historia de Al-Ándalus.

La banda sonora de Harry Gregson-Williams también ha sido destacada como una de las más logradas en la carrera del compositor. En particular, el tema "Light of Life (Ibelin Reprise)" y la pieza que acompaña la rendición de Jerusalén son consideradas ejemplares del género. La música combina coros, instrumentación orquestal y motivos étnicos para crear una atmósfera que refuerza la ambientación multicultural de la historia.


  1. La elección de España como uno de los principales escenarios de rodaje se debió tanto a la existencia de fortificaciones medievales bien conservadas como a los incentivos fiscales y logísticos que ofrecía el país. El castillo de Loarre, una fortaleza románica del siglo XI, sirvió como escenario para varias secuencias clave del Reino de Jerusalén. ↩︎

  2. La transformación de Balian de noble franco a herrero bastardo fue una de las decisiones narrativas más controvertidas entre los historiadores. Monahan defendió que la película necesitaba un personaje que experimentara el viaje de descubrimiento junto a la audiencia, y que el arquetipo del "hombre común elevado a la nobleza por sus actos" era más cinematográfico que la historia de un noble que ya ocupaba una posición de poder. ↩︎

  3. Green filmó Kingdom of Heaven antes del estreno de su primer trabajo cinematográfico conocido, Soñadores de Bernardo Bertolucci, aunque aquella se estrenaría antes. La actriz francesa rodó la mayor parte de sus escenas con apenas 23 años. Su actuación como Sibila fue elogiada por aportar una complejidad trágica a un personaje que en el montaje de cine quedó considerablemente reducido. ↩︎

  4. Diversos medios especializados han dedicado retrospectivas a la versión del director, considerándola un caso de estudio sobre cómo las imposiciones comerciales pueden distorsionar una obra cinematográfica. Scott comentó en entrevistas posteriores que el montaje de cine era un "tráiler" de la película que él había concebido. ↩︎

  5. Ghassan Massoud comentó en entrevistas que el guion original de Monahan y las indicaciones de Scott buscaban alejarse de los clichés orientalistas. El propio Scott insistió en frases como "no es un villano, es un rey" para guiar la interpretación. ↩︎