Palestina
| Estado de Palestina | |
|---|---|
| دولة فلسطين (Dawlat Filasṭīn) | |
| Capital | Ramala (administrativa) Jerusalén Este (proclamada) |
| Idioma oficial | Árabe |
| Superficie total | 6520 km² |
| Población estimada | 5 483 450 (2025) en Territorios Palestinos; ~6 000 000 en diáspora |
| Forma de gobierno | República semipresidencialista unitaria bajo ocupación |
| Presidente | Mahmud Abás |
| Primer Ministro | Mohammad Mustafa |
| Moneda | Nuevo shéquel israelí (ILS), dinar jordano (JOD) y libra egipcia (EGP) |
| Gentilicio | Palestino, -a |
| Código ISO | PS / PSE / 275 |
| Miembro de | Liga Árabe, ONU (Estado observador no miembro), OCI |
1. Resumen[editar]
Palestina es un Estado con reconocimiento limitado situado en Oriente Próximo, en la región histórica de Palestina, en el Levante mediterráneo. Su territorio reivindicado comprende Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este) y la Franja de Gaza, pero desde la guerra de 1967 la mayor parte de esas áreas se encuentra bajo ocupación militar israelí, con una compleja administración dividida en zonas (A, B y C) en el caso de Cisjordania y un bloqueo en el caso de Gaza.[1] La sede del gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) está en Ramala, mientras que Jerusalén Este es designada como capital en la declaración de independencia de 1988.
El estatus diplomático de Palestina ha evolucionado con los años. En 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas le otorgó la condición de «Estado observador no miembro», con el voto a favor de 138 países. En noviembre de 2023 el gobierno español, en coalición con otros actos de estados hispanohablantes, inició un debate renovado sobre el reconocimiento pleno.[2] Actualmente más de 140 países reconocen al Estado de Palestina; entre los que no lo hacen figuran
Estados Unidos, la mayor parte de Europa occidental y algunos Estados de América Latina que han ido modificando su postura en los últimos años.
La población palestina ronda los 5,5 millones en los territorios ocupados, a los que se suman más de seis millones de personas en la diáspora, sobre todo en Jordania, Líbano, Siria, Chile y otros países de América. Esta comunidad mantiene una identidad nacional cohesionada a pesar de la fragmentación geográfica, y ha preservado su idioma, tradiciones y reivindicación política a lo largo de décadas de conflicto.
2. Geografía[editar]
El territorio palestino se divide en dos regiones separadas por el territorio israelí: Cisjordania al este de la línea de armisticio de 1949 (la Línea Verde) y la Franja de Gaza en la costa sudoriental del mar Mediterráneo. Ambas áreas suman unos 6020 km², una superficie comparable a la de la provincia de
Alicante o a la del estado de
Tlaxcala en
México.
2.1 Cisjordania[editar]
Cisjordania limita al oeste con Israel, al este con Jordania (a través del valle del Rift del Jordán y el mar Muerto) y al sur con la región del Néguev. El terreno es mayoritariamente montañoso en la zona central (Judea y Samaria en terminología bíblica), con altitudes que oscilan entre los 400 y 900 metros sobre el nivel del mar. El punto más alto es el monte Gerizim, de 881 m. La zona de Jericó, en el valle del Jordán, está a unos 250 metros bajo el nivel del mar, siendo una de las depresiones más profundas del planeta. El clima es mediterráneo con veranos secos y calurosos e inviernos suaves y húmedos.
Administrativamente, Cisjordania se divide en once gobernaciones: Yenín, Tubas, Tulkarem, Nablus, Qalquilia, Salfit, Ramala y Al Bireh, Jericó, Jerusalén, Belén y Hebrón. La gobernación de Jerusalén incluye la parte oriental de la ciudad, que las autoridades palestinas consideran su capital y que Israel administra de facto como parte de su distrito de Jerusalén.
2.2 Franja de Gaza[editar]
La Franja de Gaza es una estrecha lengua de tierra de 41 km de largo y entre 6 y 12 km de ancho, con unos 365 km² de superficie.[3] Limita al norte y este con Israel, al sur con Egipto y al oeste con el mar Mediterráneo. La costa carece de puertos naturales de gran calado, aunque el puerto de Gaza fue ampliado varias veces hasta que las restricciones israelíes bloquearon su desarrollo. El terreno es plano y arenoso, con un clima mediterráneo semiárido. La densidad de población es una de las más altas del mundo, superando los 5000 habitantes por kilómetro cuadrado en algunas zonas urbanas como el campo de refugiados de Jabalia.
Las gobernaciones de Gaza son cinco: Gaza Norte, Gaza, Deir al-Balah, Jan Yunis y Rafah.
3. Historia[editar]
La historia de Palestina se remonta a la Edad de Piedra, con evidencias de asentamientos en Jericó que datan del 9000 a. C.[sin verificar], lo que la convierte en una de las ciudades continuamente habitadas más antiguas del mundo. A lo largo de los siglos la región ha sido cruce de civilizaciones: cananeos, filisteos, israelitas, asirios, babilonios, persas, griegos, romanos, bizantinos, árabes (desde el siglo VII), cruzados, mamelucos y otomanos (desde 1516 hasta 1917).
3.1 Edad Moderna y Mandato británico[editar]
A finales de la Primera Guerra Mundial, en 1917, las fuerzas británicas ocuparon Jerusalén y la región de Palestina. En 1922 la Sociedad de Naciones confirió a Gran Bretaña el mandato sobre Palestina. El texto del mandato incorporó la Declaración Balfour de 1917, que expresaba el apoyo británico a «un hogar nacional para el pueblo judío» sin perjuicio de los derechos de las comunidades no judías existentes. Durante las décadas de 1920 y 1940 la inmigración judía aumentó considerablemente, sobre todo a raíz de la persecución nazi en Europa, lo que provocó tensiones crecientes con la población árabe palestina. En 1936-1939 se produjo una gran revuelta árabe contra el dominio británico y la inmigración sionista.
3.2 Partición y Nakba (1947-1949)[editar]
En 1947, la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 181, que proponía la partición de Palestina en un Estado judío y otro árabe, con Jerusalén bajo control internacional. El plan fue aceptado por la dirigencia judía y rechazado por la parte árabe. Al expirar el mandato británico, el 14 de mayo de 1948, el líder sionista David Ben-Gurión proclamó la independencia del Estado de Israel. Al día siguiente una coalición de países árabes entró en guerra contra el nuevo Estado; al finalizar las hostilidades, Israel había ampliado su territorio más allá de lo previsto en la resolución, mientras que Cisjordania quedó bajo control de Jordania y la Franja de Gaza bajo administración egipcia.
Para los palestinos, 1948 es el año de la Nakba («catástrofe»): entre 700 000 y 750 000 palestinos fueron desplazados de sus hogares y se convirtieron en refugiados en los países vecinos y dentro de los enclaves no anexionados por Israel. El derecho al retorno de estos refugiados y sus descendientes sigue siendo uno de los puntos centrales del conflicto.
3.3 Ocupación israelí y surgimiento de la OLP (1967-1993)[editar]
En la guerra de los Seis Días de 1967, Israel ocupó Cisjordania, la Franja de Gaza, los Altos del Golán sirios y la península del Sinaí egipcio. La ocupación de Cisjordania y Gaza cambió radicalmente el mapa político. En 1964 se había fundado la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que lideró la lucha nacionalista y fue reconocida por la Liga Árabe como «la única representante legítima del pueblo palestino». Durante las décadas de 1970 y 1980, la OLP combinó la lucha diplomática con acciones armadas desde bases en Jordania y más tarde en Líbano.
La Primera Intifada (1987-1993) fue una revuelta popular palestina contra la ocupación, que combinó desobediencia civil, huelgas y protestas callejeras. El levantamiento fue reprimido con dureza por el ejército israelí, pero logró atraer la atención internacional y dio impulso al proceso de paz.
3.4 Proceso de Oslo y creación de la Autoridad Nacional Palestina (1993-2005)[editar]
En 1993, Israel y la OLP firmaron la Declaración de Principios (Acuerdos de Oslo) que estableció el reconocimiento mutuo y condujo a la creación de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), un gobierno interino limitado a partes de Cisjordania y la Franja de Gaza. Los acuerdos preveían una serie de etapas que culminarían en un arreglo definitivo, pero cuestiones fundamentales (fronteras, Jerusalén, refugiados, asentamientos) se pospusieron.
En 1994 Yasser Arafat regresó del exilio y estableció la sede de la ANP en Ramala. Durante los años siguientes, la ANP fue asumiendo competencias en áreas civiles y de seguridad en determinadas zonas, pero la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania continuó y se produjeron estallidos de violencia cíclicos. La Segunda Intifada (2000-2005) fue más sangrienta que la primera y conllevó la construcción del muro de separación israelí por parte de Cisjordania, declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia en 2004.
3.5 División interna y guerras en Gaza (2006-presente)[editar]
En 2006, el movimiento islamista Hamás ganó las elecciones legislativas palestinas. El resultado no fue aceptado por Israel ni por actores internacionales, y las tensiones entre Hamás y el partido secular Fatah desembocaron en un conflicto armado. En 2007 Hamás tomó el control de la Franja de Gaza, mientras la ANP mantuvo su autoridad en Cisjordania. La fractura política entre ambos territorios se mantiene hasta hoy, a pesar de varios intentos de reconciliación.
Desde 2007, la Franja de Gaza ha estado sujeta a un bloqueo terrestre, marítimo y aéreo impuesto por Israel con el apoyo de Egipto, que ha generado condiciones humanitarias cada vez más precarias. La zona ha sido escenario de repetidas ofensivas militares israelíes: «Plomo fundido» (2008-2009), «Pilar defensivo» (2012), «Margen protector» (2014) y la guerra iniciada el 7 de octubre de 2023, que ha sido la de mayor devastación. En los primeros meses de la guerra de 2023-2024, más de 30 000 palestinos fallecieron y la infraestructura de Gaza quedó en gran parte destruida, lo que organismos internacionales calificaron como crisis humanitaria catastrófica.
4. Gobierno y política[editar]
El sistema de gobierno palestino está definido por la Ley Básica de 2002, enmendada en diversas ocasiones, que funciona como constitución provisional. Establece una república semipresidencialista con un presidente elegido por sufragio directo y un primer ministro que encabeza el gabinete. Sin embargo, las elecciones presidenciales y legislativas no se han celebrado periódicamente; la última elección presidencial tuvo lugar en 2005[sin verificar] y las legislativas en 2006.
4.1 Estructura administrativa[editar]
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) gobierna las zonas A y B de Cisjordania. En la Franja de Gaza, Hamás estableció una administración de hecho desde 2007. Las principales instituciones estatales (Parlamento, Presidencia, ministerios) operan desde Ramala, aunque su legitimidad democrática es cuestionada por el lapso sin comicios. El Consejo Legislativo Palestino, el parlamento unicameral, está compuesto por 132 escaños y no ha renovado su mandato efectivo desde 2006.
4.2 Partidos políticos[editar]
Las dos fuerzas principales son Fatah, de orientación laica y nacionalista, y Hamás, islamista. También hay otros grupos como la Yihad Islámica, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), aunque la influencia de estos últimos es limitada en el terreno electoral. La fragmentación política es una de las causas de la parálisis institucional que afecta al proceso de construcción estatal.
5. Economía[editar]
La economía palestina está fuertemente condicionada por las restricciones impuestas por la ocupación israelí: control de fronteras, checkpoints internos, limitaciones al acceso de recursos naturales (agua, tierra), y en el caso de Gaza, un bloqueo casi total. El sector público es el principal empleador, seguido por la agricultura (olivo, cítricos, hortalizas), la pequeña industria textil y de transformación de alimentos, y los servicios. El desempleo es crónicamente elevado: en Gaza supera el 40 % y en Cisjordania oscila entre el 15 y el 25 % según las condiciones del momento, aunque las cifras exactas fluctúan con la situación política.[4]
La Autoridad Monetaria Palestina regula el sector financiero pero no emite moneda propia; circulan el nuevo shéquel israelí (principal moneda), el dinar jordano y en menor medida la libra egipcia. La ayuda internacional, en particular de países árabes, la Unión Europea y Estados Unidos, ha sido históricamente esencial para financiar los presupuestos de la ANP, cubrir servicios básicos y sostener proyectos de desarrollo, aunque los recortes y condicionamientos políticos han agravado las crisis fiscales recurrentes.
6. Demografía y sociedad[editar]
La población en Cisjordania era de 3 250 000[sin verificar] y en Gaza de 2 375 000[sin verificar], según estimaciones de la Oficina Central de Estadísticas de Palestina. A ello se suma una diáspora mundial calculada en al menos 6 millones de personas. La mayoría profesa el islam suní (98 %), con una minoría cristiana (1-2 %) concentrada en Belén, Ramala y Jerusalén Este, y pequeñas comunidades drusas y samaritanas.
El idioma oficial es el árabe, con el dialecto palestino como variante del árabe levantino. El inglés y el hebreo son utilizados como segundas lenguas en el ámbito laboral y administrativo. La tasa de alfabetización es alta (más del 95 %, un logro notable en una región bajo ocupación), y existen una quincena de universidades palestinas, entre ellas la Universidad de Birzeit, la Universidad de An-Najah en Nablus y la Universidad Al-Azhar de Gaza.
La sociedad palestina otorga gran importancia a la familia extensa y mantiene tradiciones de hospitalidad y solidaridad comunal que han sido recursos clave para resistir las presiones derivadas del conflicto.
7. Cultura[editar]
La cultura palestina es parte del mosaico árabe y levantino, con rasgos distintivos modelados por la experiencia del exilio y la ocupación. La literatura palestina cuenta con figuras internacionalmente reconocidas como Mahmud Darwish (poeta nacional), Ghassan Kanafani y Emile Habibi. En las artes visuales, la obra de artistas como Sliman Mansour o Mona Hatoum ha alcanzado proyección global.
7.1 Música, cine y gastronomía[editar]
La música tradicional incluye el dabke (danza folclórica colectiva) y el uso del oud, el qanun y la darbuka. En el cine, directores como Elia Suleiman (Divino intervención, Crónica de una desaparición) y Hany Abu-Assad (Omar, Paradise Now) han obtenido reconocimiento en festivales internacionales.
La gastronomía palestina comparte muchos platos con la cocina levantina: el maqluba (arroz invertido con verduras y carne), el musakhan (pollo asado con zumaque y cebolla sobre pan tabún), los faláfel, el hummus y dulces como el knafeh de Nablus, de fama regional. La cocina palestina ha sido difundida en América Latina por la comunidad migrante, especialmente en Chile y
Honduras, donde se han adaptado recetas como el alfajor de Gaza o los rellenos de hojas de parra.
7.2 Fiestas y patrimonio[editar]
Las principales celebraciones son religiosas: Eid al-Fitr, Eid al-Adha, Mawlid al-Nabi y la Navidad para la minoría cristiana (con especial significado en Belén). El Día de la Tierra (30 de marzo) y la Nakba (15 de mayo) son efemérides políticas centrales en el calendario palestino, conmemorativas de la pérdida y la resistencia.
La UNESCO ha inscrito varios sitios palestinos en la Lista del Patrimonio Mundial, entre ellos el sitio del nacimiento de Jesús en Belén (2012) y el casco antiguo de Hebrón/Al-Khalil (2017). La inclusión de estos lugares constituye un reconocimiento simbólico de la soberanía palestina sobre el patrimonio cultural del territorio.
8. Relaciones internacionales y reconocimiento[editar]
Palestina es miembro de la Liga Árabe desde 1974 y de la Organización para la Cooperación Islámica. En las Naciones Unidas ostenta el estatus de Estado observador no miembro desde 2012, lo que le permite participar en los debates de la Asamblea General y ha facilitado su adhesión a varios tratados y organismos internacionales como la UNESCO y la Corte Penal Internacional (ICC).
El proceso de reconocimiento bilateral se aceleró en la década de 2010. En noviembre de 2012, 138 países votaron a favor del rango de Estado observador. Entre 2010 y 2020, varias naciones de América Latina (
Brasil,
Argentina,
Uruguay, Chile, Perú, entre otras) reconocieron formalmente al Estado de Palestina dentro de las fronteras de 1967. En el contexto de la guerra de Gaza de 2023-2024,
España, Irlanda y Noruega realizaron movimientos diplomáticos decisivos para el reconocimiento pleno, seguidos de Eslovenia y otros Estados europeos, mientras que países como
Colombia y Chile elevaron el tono de sus protestas contra Israel.
8.1 Relaciones con el mundo hispanohablante[editar]
Las relaciones entre Palestina y los países hispanohablantes tienen una dimensión histórica y cultural que pocas veces se subraya. La emigración palestina a América Latina comenzó a finales del siglo XIX y se intensificó durante el mandato británico y después de 1948. Chile alberga la comunidad palestina más numerosa fuera del mundo árabe, estimada en alrededor de 500 000 personas; son especialmente visibles en el ámbito empresarial, político y deportivo (Club Deportivo Palestino de Santiago). Otras comunidades importantes se encuentran en Honduras,
El Salvador, Colombia y
Venezuela.
En el terreno diplomático, la mayoría de los países latinoamericanos han reconocido al Estado palestino. España mantiene una posición ambivalente hasta su reconocimiento formal en 2024 bajo el gobierno de Pedro Sánchez, y su relación con el mundo árabe ha sido en ocasiones tensa pero con sólidos vínculos de cooperación cultural. La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) financia proyectos de gobernanza y educación en los Territorios Palestinos, mientras que la UNRWA (la agencia de la ONU para los refugiados palestinos) recibe contribuciones españolas y ha tenido como comisionado general en el pasado al diplomático español Felipe Sánchez[sin verificar], aunque tal cargo ha rotado.
En el ámbito cultural, poetas palestinos han sido invitados recurrentes a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y a la de Buenos Aires, y el tema del conflicto es frecuente en la canción de autor y en el teatro social latinoamericano. La solidaridad con la causa palestina ha estado presente en movimientos sociales y de derechos humanos desde los años 1970.
9. Conflicto israelí-palestino[editar]
El conflicto entre israelíes y palestinos es uno de los más prolongados de la era contemporánea y gira en torno a la soberanía sobre la tierra, el derecho a la autodeterminación y el estatuto de los refugiados. Los Acuerdos de Oslo estructuraron una solución basada en dos Estados, pero la continuada expansión de los asentamientos israelíes (considerados ilegales por el derecho internacional), la violencia cíclica y la división política palestina han bloqueado avances sustanciales.
El estatus de Jerusalén es particularmente sensible. Israel considera la ciudad entera como su capital «eterna e indivisible», mientras que los palestinos reclaman Jerusalén Este como capital de su futuro Estado. La Explanada de las Mezquitas (Monte del Templo) es un foco de tensión religiosa y simbólica recurrente. Las negociaciones de paz se encuentran paralizadas desde 2014, y los intentos de mediación de Estados Unidos, la ONU, la Unión Europea o Rusia no han logrado acercar posiciones.
El bloqueo de Gaza, los enfrentamientos esporádicos en Cisjordania (como la ola de violencia en Yenín en 2023) y las profundas asimetrías de poder entre las partes convierten la perspectiva de una solución negociada en un horizonte cada vez más lejano.
10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Más allá de las comunidades de origen palestino, la causa palestina tiene un eco significativo en las sociedades hispanohablantes. En las últimas dos décadas se han creado decenas de comités de solidaridad, plataformas y ONG que promueven campañas de boicot, desinversión y sanciones (movimiento BDS) y que encuentran en las universidades y colectivos culturales su principal base. En España, el movimiento de solidaridad con Palestina es uno de los más activos de Europa: flotillas como la Estelle o el buque Mavi Mármara en su día contaron con participación de activistas y políticos españoles.
La literatura palestina ha sido traducida al español con regularidad; obras de Darwish, Kanafani o de autoras contemporáneas como Adania Shibli (Un detalle menor) circulan en editoriales españolas y latinoamericanas. A nivel mediático, la cobertura del conflicto ha generado debates recurrentes sobre el lenguaje empleado y la equidistancia, en un contexto de polarización informativa.
En la gastronomía, restaurantes palestinos —como el conocido Al-Furat en Buenos Aires o varios locales en el barrio de Patronato (Santiago de Chile)— han servido de espacio de encuentro y divulgación cultural, fusionando recetas ancestrales con los ingredientes y gustos latinoamericanos. La Club Deportivo Palestino en Chile es un símbolo deportivo y de identidad nacional que juega en la Primera División del fútbol chileno y cuya camiseta con los colores de la bandera palestina es un guiño permanente a las raíces de su fundación.
La división en zonas A, B y C corresponde a los Acuerdos de Oslo de 1995. La Zona A (18 % de Cisjordania) está bajo control civil y de seguridad palestino; la Zona B (22 %) bajo control civil palestino y seguridad compartida; la Zona C (60 %) bajo control israelí total. ↩︎
La posición española fue reafirmada por el presidente Pedro Sánchez en diversas cumbres europeas durante la guerra de Gaza de 2023-2024, si bien el reconocimiento formal se concretó en mayo de 2024. ↩︎
Algunas fuentes israelíes han argumentado que el sector de pesca territorial reconocido en los Acuerdos de Oslo fue reducido unilateralmente por Israel, lo que afecta gravemente a la economía pesquera de la Franja, pero la extensión terrestre se mantiene en torno a los 365 km². ↩︎
De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, la tasa de desempleo en los Territorios Palestinos Ocupados es una de las más altas del mundo, comparándose con contextos de conflicto activo como Yemen o Siria. ↩︎