Pancho Villa
| Pancho Villa | |
|---|---|
| Nombre de nacimiento | José Doroteo Arango Arámbula |
| Nombre de guerra | Francisco Villa, llamado «Pancho» Villa |
| Nacimiento | 5 de junio de 1878 (fecha mayoritaria; hay fuentes que dan 1877 y 1879), rancho de La Coyotada, San Juan del Río, Durango (México) |
| Fallecimiento | 20 de julio de 1923 (45 años), Hidalgo del Parral, Chihuahua |
| Causa de la muerte | Emboscada a tiros contra su automóvil |
| Sepultura | Parral (1923-1976); desde 1976, Monumento a la Revolución, Ciudad de México |
| Apodo | El Centauro del Norte |
| Mando principal | General en jefe de la División del Norte |
| Cargo público | Gobernador provisional de Chihuahua (8 de diciembre de 1913 – 7 de enero de 1914) |
| Conflicto | Revolución mexicana |
| Hecho internacional | Ataque a Columbus, Nuevo México, el 9 de marzo de 1916 |
1. Resumen[editar]
Francisco Villa, nacido José Doroteo Arango Arámbula y conocido universalmente como Pancho Villa (Durango, 5 de junio de 1878 – Hidalgo del Parral, 20 de julio de 1923), fue un jefe militar mexicano, comandante de la División del Norte, la mayor y más capaz fuerza armada que produjo la Revolución mexicana.
Su recorrido es el más difícil de reconstruir de todos los grandes personajes del conflicto, porque él mismo contribuyó a oscurecerlo. Fue sucesivamente prófugo, arriero, abigeo, jefe revolucionario, gobernador de Chihuahua, dueño de un ejército de decenas de miles de hombres, derrotado, guerrillero, hacendado retirado y muerto en una emboscada. Entre medias firmó un contrato con una productora de cine estadounidense para que filmara sus campañas, y atacó una población de Estados Unidos, lo que provocó la entrada de una expedición militar estadounidense en México que lo persiguió durante once meses sin capturarlo.
A diferencia de Emiliano Zapata, cuyo movimiento tenía un programa escrito y una demanda única, el villismo fue más heterogéneo: una coalición de rancheros, mineros, ferroviarios, peones de hacienda y antiguos militares del norte, con un reparto de tierras aplazado hasta el final de la guerra y una política social basada en la confiscación de las grandes fortunas regionales. Su derrota ante Álvaro Obregón en Celaya, en abril de 1915, decidió el desenlace militar de la Revolución.
En la memoria popular mexicana, y en la imagen internacional de México, Villa ocupa un lugar que ningún otro personaje del siglo XX le disputa salvo Zapata.
2. Nombre, orígenes y el problema de las fuentes[editar]
2.1 Una biografía construida sobre relatos[editar]
La primera dificultad de cualquier biografía de Villa es que las fuentes principales sobre sus primeros treinta años son sus propias declaraciones, recogidas por periodistas y secretarios, y estas son contradictorias entre sí. Friedrich Katz, autor de The Life and Times of Pancho Villa (1998), la biografía académica de referencia, dedica buena parte de su libro a separar lo documentable de lo que él mismo llama la leyenda, y advierte que el propio Villa dio versiones distintas de su ascenso en momentos distintos de su vida.
Ni siquiera la fecha de nacimiento está fuera de discusión. La mayoría de los historiadores, Katz incluido, aceptan el 5 de junio de 1878 en el rancho de La Coyotada, en San Juan del Río (Durango); circulan también 1877 y 1879. Su nombre de pila documentado es José Doroteo Arango Arámbula, hijo de Agustín Arango y Micaela Arámbula, familia de medieros de una hacienda.
2.2 De Doroteo Arango a Francisco Villa[editar]
El relato fundacional, repetido en casi toda la literatura popular, sostiene que hacia 1894 el joven Doroteo hirió o mató al dueño o al administrador de la hacienda que había agredido a su hermana, y huyó a la sierra. Este episodio no está documentado por fuentes independientes: procede del propio Villa y de sus memorias dictadas, y Katz lo trata como una construcción posterior de legitimación, no como un hecho establecido. Lo que sí está documentado es que en los años siguientes vivió fuera de la ley en Durango y Chihuahua, dedicado al abigeato y al asalto, alternándolo con oficios legales —arriero, minero, carnicero— y que adoptó el nombre de Francisco Villa.
El origen del nombre también es objeto de versiones incompatibles: que lo tomó de un bandido llamado Francisco Villa a cuya partida se unió, que era un apellido familiar por vía paterna, o que simplemente lo eligió. Ninguna está probada.
Este punto de partida importa porque atravesó toda su vida pública. Sus adversarios —la prensa porfirista, después la carrancista y buena parte de la estadounidense— lo describieron siempre como un bandolero con ejército. Sus partidarios invirtieron el término y lo convirtieron en bandido social, vengador de agravios de clase. Ambas etiquetas son juicios, no descripciones.
3. La entrada en la Revolución[editar]
3.1 1910-1911[editar]
Villa se incorporó al movimiento maderista en Chihuahua reclutado por Abraham González, dirigente antirreeleccionista del estado y después su gobernador, a quien Villa consideró siempre su padrino político y cuyo asesinato en 1913 marcó su ruptura definitiva con el huertismo.
Durante la campaña de 1911 mandó fuerzas irregulares y participó, junto a Pascual Orozco, en la toma de Ciudad Juárez del 10 de mayo de 1911, el hecho de armas que precipitó la renuncia de Porfirio Díaz. Los Tratados de Ciudad Juárez, firmados el 21 de mayo de 1911, licenciaron a las fuerzas revolucionarias y dejaron intacto el Ejército Federal.
3.2 La prisión de 1912 y la fuga[editar]
Cuando Pascual Orozco se levantó contra Madero en 1912, Villa combatió del lado del gobierno, bajo el mando del general Victoriano Huerta. La relación entre ambos fue pésima. En junio de 1912 Huerta ordenó fusilarlo —las versiones sobre el pretexto varían: insubordinación, un caballo requisado— y la ejecución se detuvo in extremis por intervención del gobierno. Villa fue trasladado a prisión en la Ciudad de México.
El 26 de diciembre de 1912 se fugó y cruzó a Estados Unidos. Cuando Huerta derrocó y mandó asesinar a Madero en febrero de 1913, Villa regresó a México con un puñado de hombres —la cifra de ocho es la que fijó su propia narración y la que repite la tradición— para levantarse en Chihuahua. En pocos meses tenía un ejército.
4. La División del Norte[editar]
4.1 Formación y estructura[editar]
La División del Norte se constituyó formalmente a finales de septiembre de 1913 por la unión de varias brigadas revolucionarias chihuahuenses y duranguenses que eligieron a Villa como jefe. Entre sus mandos figuraron Toribio Ortega, Maclovio Herrera, Tomás Urbina, Rodolfo Fierro —cuya fama de ejecutor sumario es inseparable de la leyenda negra del villismo— y, desde 1914, el artillero Felipe Ángeles, general de carrera formado en la escuela francesa y probablemente el militar más competente de todo el conflicto.
Fue una fuerza distinta de las demás: combinaba caballería masiva con artillería bien servida y, sobre todo, con un uso sistemático del ferrocarril, que le daba una movilidad estratégica que sus adversarios no podían igualar. Incluía trenes hospital con personal médico, algo excepcional en la época. Las estimaciones de su tamaño máximo varían mucho según la fuente y el momento; las cifras más altas que circulan corresponden al conjunto de fuerzas asociadas, no al núcleo operativo, y conviene tratarlas con cautela.
4.2 La campaña de 1913-1914[editar]
En poco más de un año la División del Norte encadenó una serie de victorias que la convirtieron en la principal fuerza militar del país:
- Torreón, en octubre de 1913, primera toma de la ciudad clave de la red ferroviaria del norte.
- Ciudad Juárez, el 15 de noviembre de 1913, capturada mediante una estratagema: la infiltración de tropas en un tren carbonero que entró en la ciudad sin levantar sospechas.
- Tierra Blanca, a finales de noviembre de 1913, donde derrotó en campo abierto a la contraofensiva federal.
- Ojinaga, en enero de 1914, que expulsó a los últimos federales del estado.
- Torreón de nuevo, en una campaña larga y sangrienta entre marzo y abril de 1914, seguida de San Pedro de las Colonias y Paredón.
4.3 Zacatecas[editar]
El 23 de junio de 1914, contra las órdenes expresas de Venustiano Carranza, jefe nominal del constitucionalismo, la División del Norte tomó Zacatecas, plaza fortificada en terreno de cerros que era la última defensa federal en el camino a la capital. Fue la batalla más costosa de toda la Revolución y el golpe que remató al régimen de Huerta, que renunció en julio.
La desobediencia tuvo consecuencias inmediatas: Carranza cortó el suministro de carbón a los ferrocarriles villistas para impedir que la División del Norte fuera la primera en entrar en la Ciudad de México. La ruptura entre ambos ya era irreversible.
5. El gobierno de Chihuahua[editar]
Entre el 8 de diciembre de 1913 y el 7 de enero de 1914, Villa ejerció como gobernador provisional de Chihuahua. Fueron cuatro semanas escasas, pero definieron el perfil social del villismo:
- Confiscación de los bienes de las grandes familias del estado —los Terrazas, los Creel y otras— mediante un decreto de mediados de diciembre de 1913, con el argumento de que eran enemigos de la Revolución.
- Creación de un Banco del Estado que administraría lo confiscado y emitiría papel moneda propio, para resolver la parálisis monetaria de la región.
- Abaratamiento forzoso de los productos básicos —carne, maíz, frijol— financiado con los recursos incautados.
- Apertura de escuelas con cargo a los mismos fondos.
Nótese la diferencia con el zapatismo: Villa no repartió tierras. Las haciendas confiscadas se pusieron a producir bajo administración estatal o militar, con la promesa —repetida durante toda la guerra— de que el reparto se haría al terminar el conflicto, entre los soldados y las viudas. Esa decisión, que Katz explica por la necesidad de financiar el ejército y por la composición social del villismo, es una de las razones por las que el movimiento no dejó tras de sí una estructura agraria comparable a la de Morelos.
6. La guerra entre vencedores y la derrota[editar]
6.1 La Convención[editar]
Caído Huerta, la Convención de Aguascalientes (10 de octubre – 9 de noviembre de 1914) intentó dar gobierno común a las facciones vencedoras. Designó presidente a Eulalio Gutiérrez, pero Carranza desconoció el acuerdo y se estableció en Veracruz. La Revolución se dividió entre convencionistas —Villa y Zapata— y constitucionalistas —Carranza y Álvaro Obregón—.
El 4 de diciembre de 1914 Villa y Zapata se entrevistaron en Xochimilco, y dos días después entraron juntos en la capital. La imagen de ambos en el Palacio Nacional es la fotografía más conocida de la Revolución. Militarmente, sin embargo, la alianza no produjo nada: no hubo mando conjunto ni campaña coordinada, y cada jefe regresó a su territorio.
6.2 Celaya[editar]
El desenlace llegó en Celaya (Guanajuato) en abril de 1915, en dos batallas sucesivas —del 6 al 7 y del 13 al 15 de abril—. Obregón aplicó allí, con notable frialdad, las lecciones tácticas de la Primera Guerra Mundial que se estaba librando en Europa: posiciones defensivas fijas, trincheras, alambradas y ametralladoras, dejando que la caballería villista se estrellara contra ellas en cargas frontales. La División del Norte quedó destrozada.
Felipe Ángeles se había opuesto a presentar batalla allí y en esos términos. La derrota de Celaya es el caso más citado en la historiografía mexicana del choque entre el arrojo y el cálculo, y suele leerse como el momento en que la guerra de movimiento de la Revolución fue superada por la guerra industrial.
Las derrotas de Trinidad y León, en junio, y de Aguascalientes, en julio de 1915, completaron el desastre. En octubre de 1915 Estados Unidos reconoció al gobierno de Carranza.
6.3 De ejército a guerrilla[editar]
Reducido a unos pocos miles de hombres y sin base territorial, Villa volvió a la guerra irregular en la sierra de Chihuahua y Durango. Es la etapa más oscura de su trayectoria: incluye represalias contra poblaciones consideradas desafectas y ejecuciones sumarias que los estudios recientes documentan con detalle, y que la hagiografía posterior tendió a omitir.
7. Columbus y la Expedición Punitiva[editar]
El 9 de marzo de 1916, antes del amanecer, una columna villista atacó la localidad de Columbus, en Nuevo México (Estados Unidos), donde se encontraba destacado el 13.º Regimiento de Caballería estadounidense. Fue la última incursión terrestre de una fuerza armada extranjera en el territorio continental de Estados Unidos.
Las cifras del ataque son objeto de discrepancia entre fuentes. Las estimaciones del contingente villista rondan los quinientos hombres; sobre las bajas, las fuentes mexicanas y estadounidenses dan cifras que no coinciden, con un rango de entre unos sesenta y cinco y más de cien villistas muertos y de entre diecisiete y cerca de veinte estadounidenses muertos, según el recuento y según se incluyan o no las víctimas civiles y los prisioneros ejecutados después. No hay una cifra única que pueda darse como establecida.
Tampoco hay acuerdo sobre el motivo. Las explicaciones que manejan los historiadores incluyen la represalia por el reconocimiento estadounidense del gobierno de Carranza en octubre de 1915, un ajuste de cuentas por un negocio de armas frustrado con proveedores estadounidenses, la necesidad de aprovisionarse, y el cálculo político de provocar una intervención extranjera que desprestigiara a Carranza. Katz se inclina por una combinación de la primera y la última. Ninguna está probada de forma concluyente.
La respuesta fue la Expedición Punitiva al mando del general John J. Pershing, una fuerza que las fuentes cifran entre diez mil y más de catorce mil soldados estadounidenses operando en el norte de México. Entró en marzo de 1916 y completó su retirada en febrero de 1917; las fuentes difieren en los días exactos: para el inicio se dan el 9, el 14 y el 16 de marzo de 1916 según se cuente la orden, el cruce de la primera columna o el de la segunda, y para el final, entre el 28 de enero y el 7 de febrero de 1917. No capturó a Villa, provocó enfrentamientos con tropas del propio gobierno mexicano y tuvo el efecto contrario al buscado: convirtió a Villa, militarmente acabado, en símbolo nacional de resistencia frente a la intervención extranjera.
8. Rendición, Canutillo y muerte[editar]
Asesinado Carranza en mayo de 1920 y con Adolfo de la Huerta como presidente interino, Villa negoció su rendición. El 28 de julio de 1920, en Sabinas (Coahuila), firmó el pacto por el que deponía las armas. Las condiciones incluían la entrega de la hacienda de Canutillo, en Durango, adquirida por el gobierno federal, donde Villa se retiró con una escolta personal autorizada de cincuenta hombres. Allí montó una explotación agrícola, talleres y una escuela.
El 20 de julio de 1923, en Hidalgo del Parral (Chihuahua), su automóvil Dodge fue tiroteado desde una casa apostada en el trayecto. Villa murió en el acto junto con varios acompañantes. Tenía 45 años.
Semanas después, el diputado local duranguense Jesús Salas Barraza se declaró públicamente autor intelectual del atentado, alegando motivos personales y afirmando explícitamente que el gobierno no había tenido parte. Fue juzgado y condenado en agosto de 1923 a veinte años de prisión, de los que cumplió pocos meses antes de ser liberado. Esa liberación temprana es el principal argumento de quienes sostienen que la orden vino de arriba.
La autoría última sigue sin estar establecida documentalmente. Las hipótesis más citadas apuntan a Álvaro Obregón, entonces presidente, y a Plutarco Elías Calles, su sucesor designado, que habrían visto en Villa un riesgo ante la sucesión presidencial de 1924; el propio Katz considera muy probable la implicación del círculo presidencial, pero lo formula como hipótesis y no como hecho probado. No existe orden escrita conocida.
9. Cronología[editar]
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 5 de junio de 1878 | Nace, como Doroteo Arango, en La Coyotada, San Juan del Río, Durango (fecha mayoritaria) |
| 1910 | Se incorpora al movimiento maderista en Chihuahua, reclutado por Abraham González |
| 10 de mayo de 1911 | Toma de Ciudad Juárez junto a Pascual Orozco |
| Junio de 1912 | Huerta ordena fusilarlo; la ejecución se suspende y es enviado a prisión |
| 26 de diciembre de 1912 | Se fuga de la prisión y pasa a Estados Unidos |
| Marzo de 1913 | Regresa a Chihuahua para combatir a Huerta |
| Finales de septiembre de 1913 | Constitución de la División del Norte |
| 15 de noviembre de 1913 | Toma de Ciudad Juárez mediante el tren carbonero |
| 8 de diciembre de 1913 | Asume como gobernador provisional de Chihuahua |
| 7 de enero de 1914 | Deja el gobierno de Chihuahua |
| Marzo-abril de 1914 | Segunda campaña de Torreón |
| 23 de junio de 1914 | Toma de Zacatecas, contra las órdenes de Carranza |
| 10 de octubre – 9 de noviembre de 1914 | Convención de Aguascalientes |
| 4 de diciembre de 1914 | Entrevista con Zapata en Xochimilco |
| 6-15 de abril de 1915 | Batallas de Celaya; derrota ante Obregón |
| Junio-julio de 1915 | Derrotas de Trinidad, León y Aguascalientes |
| 9 de marzo de 1916 | Ataque a Columbus, Nuevo México |
| Marzo de 1916 – febrero de 1917 | Expedición Punitiva del general Pershing |
| 28 de julio de 1920 | Firma del pacto de Sabinas; se retira a Canutillo |
| 20 de julio de 1923 | Asesinado en una emboscada en Hidalgo del Parral |
La tabla recoge 20 entradas, de 1878 a 1923.
10. Valoración militar[editar]
Sobre las cualidades de Villa como jefe militar hay bastante acuerdo y algunos matices importantes.
Se le reconoce sin discusión un talento excepcional para la guerra de movimiento: rapidez, capacidad de concentrar fuerzas en un punto, dominio del terreno del norte y una comprensión temprana del ferrocarril como arma estratégica. Su capacidad de reclutamiento fue extraordinaria, apoyada en un prestigio personal que le permitía levantar tropas donde otros jefes no lo lograban.
Los mismos autores señalan el reverso: escasa formación técnica, desconfianza hacia el mando profesional cuando contradecía su instinto —el caso de Ángeles en Celaya es el ejemplo canónico—, dificultad para sostener una estrategia de largo plazo y una disciplina interna que dependía de su presencia física. Su ejército era imbatible mientras avanzaba y se desintegró con rapidez cuando dejó de hacerlo.
11. Debates historiográficos[editar]
- ¿Bandido social o revolucionario? La categoría de «bandido social» de Eric Hobsbawm se aplicó a Villa durante décadas. Katz la matiza: sostiene que el villismo no fue una banda ampliada sino un movimiento político con base social propia, con una política económica coherente para su territorio y con capacidad de gobierno, aunque sin proyecto agrario definido.
- La violencia. Las ejecuciones sumarias, las represalias contra poblaciones y los episodios atribuidos a Rodolfo Fierro son un hecho documentado. La discusión no es si ocurrieron, sino cómo se ponderan frente a la violencia de los demás bandos y cómo se explican en el contexto de una guerra civil de diez años. La hagiografía oficial mexicana tendió a silenciarlos; la literatura hostil los usó como definición del personaje.
- Columbus. Tratado en la sección 7. No hay consenso sobre el motivo.
- El asesinato de 1923. Tratado en la sección 8. No hay documento que establezca la autoría última.
- Las cifras. El tamaño de la División del Norte, las bajas de Zacatecas y las de Columbus son objeto de estimaciones muy divergentes. Cualquier cifra redonda que circule sobre estos puntos merece desconfianza.
12. Memoria y legado[editar]
12.1 El primer jefe revolucionario que se filmó a sí mismo[editar]
Villa entendió antes que nadie el valor de la imagen. El 5 de enero de 1914 firmó un contrato con la Mutual Film Corporation estadounidense por el que concedía a la productora acceso exclusivo para filmar sus campañas a cambio de una suma de dinero y un porcentaje de los ingresos. De ese acuerdo salió The Life of General Villa, estrenada en Nueva York el 14 de mayo de 1914, en la que el propio Villa aparecía interpretándose a sí mismo y en la que Raoul Walsh, más tarde director de renombre, encarnaba al Villa joven. La película se considera perdida salvo fragmentos.
Es un hecho sin precedente claro en la historia militar: un jefe en campaña financiando y protagonizando la película de su propia guerra. La historiografía lo señala como uno de los orígenes de la relación entre la Revolución mexicana y el cine.
12.2 Cine, literatura y música[editar]
- Vámonos con Pancho Villa (1936), de Fernando de Fuentes, es la película mexicana clásica sobre el villismo y una de las cumbres del cine nacional; su tono es marcadamente desencantado, muy lejos de la exaltación.
- El personaje aparece de forma recurrente en el cine estadounidense desde los años treinta, casi siempre en registro de bandido pintoresco. En 2003 la película para televisión And Starring Pancho Villa as Himself, con Antonio Banderas, reconstruyó precisamente el episodio del contrato con la Mutual.
- La serie Pancho Villa: El Centauro del Norte, de diez episodios, con Jorge A. Jiménez en el papel principal, se estrenó el 19 de julio de 2023, en vísperas del centenario de su muerte. Se produjo para Star+ y Azteca 7, no para
Netflix. - En literatura, la novela de la Revolución le dedica pasajes centrales, y Martín Luis Guzmán publicó las Memorias de Pancho Villa (1938-1951), una reelaboración literaria de materiales dictados que suele leerse como obra de Guzmán más que como fuente primaria.
- El corrido villista —«La cucaracha» entre otros muchos, aunque su origen es anterior y disputado— es parte del repertorio popular mexicano, interpretado hasta hoy por conjuntos norteños y de Mariachi.
12.3 Lo que lleva su nombre[editar]
- Su nombre está inscrito con letras de oro en el muro de honor de la Cámara de Diputados desde el 4 de noviembre de 1966, cuarenta y tres años después de su muerte; el Senado hizo lo propio en 2023, al cumplirse el centenario.
- Innumerables calles, colonias, escuelas y ejidos de todo México llevan el nombre de Francisco Villa. El municipio duranguense de su nacimiento se denomina hoy San Juan del Río, y en él se conserva la casa donde nació.
- El Museo Histórico de la Revolución Mexicana de la ciudad de Chihuahua ocupa la casa conocida como Quinta Luz, residencia de Luz Corral, una de sus esposas, y conserva el automóvil Dodge tiroteado en Parral.
- Cada 20 de julio se celebran actos conmemorativos en Parral, con una cabalgata que reúne a jinetes de Chihuahua y Durango.
12.4 Los restos y la cabeza[editar]
La historia póstuma de Villa es tan accidentada como la vida. Fue enterrado en el panteón de Dolores, en Parral. Entre el 5 y el 6 de febrero de 1926 su tumba fue violada y la cabeza sustraída. Nunca se ha recuperado ni se ha establecido quién la robó ni con qué fin; las hipótesis van del encargo de un coleccionista extranjero a la venganza política, y ninguna cuenta con prueba.
En noviembre de 1976, durante la presidencia de Luis Echeverría, los restos —decapitados— fueron exhumados y trasladados al Monumento a la Revolución de la Ciudad de México, donde reposan junto a los de Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas. La reunión póstuma en un mismo monumento de hombres que se combatieron a muerte es, para muchos historiadores, la imagen más exacta de lo que el Estado mexicano hizo con la memoria de la Revolución: convertir un conflicto entre proyectos incompatibles en un panteón común y sin aristas.
En Parral se conserva la tumba original, vacía, que sigue siendo lugar de visita.
12.5 Villa en Estados Unidos[editar]
La memoria estadounidense de Villa es doble y contradictoria. Fue durante 1913 y 1914 el revolucionario mexicano favorito de la prensa de Estados Unidos, retratado con simpatía por corresponsales como John Reed, cuyo libro México insurgente (1914) es a la vez una crónica de primera mano y un retrato admirativo que conviene leer con la misma cautela que cualquier otra fuente interesada. Después de Columbus pasó a ser el enemigo por antonomasia y, con el tiempo, un personaje de repertorio del cine de género.
En Columbus (Nuevo México) se conserva hoy el Pancho Villa State Park, un parque estatal que ocupa el terreno del antiguo campamento militar y que conmemora el ataque de 1916: un caso poco común de lugar de memoria estadounidense que lleva el nombre del atacante.
13. Fuentes y advertencias[editar]
La obra de referencia es The Life and Times of Pancho Villa (1998) de Friedrich Katz, historiador austríaco-mexicano cuya investigación en archivos mexicanos, estadounidenses, alemanes y británicos fijó el estado de la cuestión. Para el marco general del conflicto, la obra de Alan Knight sobre la Revolución mexicana. Paco Ignacio Taibo II publicó una extensa biografía divulgativa, más narrativa y declaradamente simpatizante, útil como relato y menos como arbitraje entre versiones.
Deben tratarse con cuidado tres tipos de material: las memorias dictadas por el propio Villa, que son autojustificación tanto como testimonio; las crónicas de corresponsales extranjeros, escritas con agenda propia y a menudo con acceso restringido; y las cifras de efectivos y de bajas, que en este caso concreto varían entre fuentes en un orden de magnitud.