Podemos
| Podemos | |
|---|---|
| Podemos | |
| Presidenta | Ione Belarra |
| Secretario General | Pablo Fernández |
| Fundación | 11 de marzo de 2014 |
| Sede | Calle Zurita 21, 28012 Madrid |
| Ideología | Populismo de izquierda, republicanismo, feminismo, progresismo |
| Posición | Izquierda a extrema izquierda |
| Colores | Morado (#6B1D5B) |
| Afiliación europea | Partido de la Izquierda Europea |
| Grupo parlamentario europeo | La Izquierda en el Parlamento Europeo |
| Congreso de los Diputados | 4 escaños (dentro de Sumar) |
| Sitio web | https://podemos.info/ |
1. Resumen[editar]
Podemos es un partido político español fundado en 2014 como una escisión del movimiento de los indignados y la nueva izquierda. Irrumpió en el escenario institucional con un discurso de ruptura del bipartidismo y una crítica a la "casta" política. Liderazgos mediáticos como el de Pablo Iglesias y una estrategia de comunicación digital apuntalaron su primer éxito: la obtención de 1,2 millones de votos y 5 escaños en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, apenas cinco meses después de su registro.[1]
El partido nació formalmente del manifiesto Mover ficha: convertir la indignación en cambio político, lanzado en enero de 2014 por figuras vinculadas a la ciencia política, el activismo y los medios alternativos, muchas de ellas con experiencia docente en la Universidad Complutense de Madrid. En su primera década, Podemos pasó de ser la fuerza emergente que quebró el bipartidismo PP-PSOE a integrar un gobierno de coalición con el PSOE en 2020, la primera experiencia de cogobierno de izquierdas en
España desde la Segunda República.
La evolución orgánica e ideológica del partido ha sido objeto de intensos debates internos y mediáticos. Sus asambleas ciudadanas —conocidas como Vistalegre I, II y III— escenificaron las tensiones entre el hiperliderazgo y la horizontalidad, así como entre estrategias de alianzas amplias o de afirmación identitaria. La salida de Pablo Iglesias de la primera línea política en 2021 y el posterior proceso de confluencia en la plataforma Sumar, liderada por Yolanda Díaz, reconfiguraron su espacio en el mapa electoral español.
1.1 El morado como marca política[editar]
La elección del color morado, inusual en la iconografía partidista europea, fue deliberada: buscaba distanciarse de los rojos, verdes y naranjas que ya identificaban a otras formaciones de izquierda. El diseño gráfico y la estética de sus campañas, influidos por el estilo de la comunicación política latinoamericana, reforzaron su identidad de movimiento nuevo, ajeno a la tradición de la transición española.
2. Antecedentes y contexto político[editar]
El nacimiento de Podemos es indisociable del estallido social del 15 de mayo de 2011, el movimiento 15-M. Las acampadas en la Puerta del Sol de Madrid y en decenas de plazas españolas expresaron un malestar ciudadano con la gestión de la crisis económica, la corrupción y las limitaciones del sistema representativo. Las consignas No nos representan y Lo llaman democracia y no lo es anticiparon un discurso de impugnación institucional que luego sería central en el argumentario del nuevo partido.
En el plano académico y político, un grupo de profesores e investigadores de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid llevaba años analizando el agotamiento del régimen de la transición. Algunos de ellos habían trabajado como asesores en procesos constituyentes latinoamericanos, particularmente en
Bolivia,
Ecuador y
Venezuela. La Fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales) funcionó como laboratorio de ideas y lugar de encuentro entre estos académicos y los gobiernos del llamado socialismo del siglo XXI.[2]
El descontento con las políticas de austeridad del gobierno de Mariano Rajoy y el deterioro de la confianza en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP) crearon una ventana de oportunidad para un discurso antagonista que situara el conflicto político en el eje arriba-abajo ("la casta" frente a "la gente"), en lugar del eje izquierda-derecha. La Fundación CEPS y el equipo de Pablo Iglesias venían insistiendo en la necesidad de construir una "maquinaria de guerra electoral" que tradujera la indignación callejera en representación parlamentaria.
La aparición de medios de comunicación alternativos y programas de debate político en internet y televisión (como La Tuerka, Fort Apache o Las Mañanas de Cuatro) proporcionó una plataforma de visibilidad para el que luego sería el primer secretario general del partido, Pablo Iglesias Turrión. Su estilo directo, desprovisto de la retórica política convencional, le granjeó tanto adeptos como detractores y le convirtió en el rostro más reconocible del proyecto desde su gestación.
3. Historia y trayectoria[editar]
3.1 Fundación y elecciones europeas de 2014[editar]
El 16 de enero de 2014 se presentó en el Teatro del Barrio de Madrid el manifiesto Mover ficha, firmado por una treintena de intelectuales y activistas, entre ellos Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Carolina Bescansa y Luis Alegre. El documento llamaba a concurrir a las elecciones al Parlamento Europeo del 25 de mayo de ese mismo año con una candidatura que rompiera el "candado" del bipartidismo.
El partido se registró formalmente el 11 de marzo de 2014 y, tras un proceso de primarias abiertas, configuró una lista encabezada por Pablo Iglesias. La campaña, con un presupuesto muy inferior al de los grandes partidos, se basó en el activismo en redes sociales, actos en espacios públicos y la explotación de la imagen fresca de sus candidatos. El resultado superó todas las expectativas: con el 7,98 % de los votos y 1.253.837 papeletas, Podemos se convirtió en la cuarta fuerza política más votada en España y obtuvo cinco escaños en el Parlamento Europeo.[1:1]
Los eurodiputados electos fueron Pablo Iglesias, Teresa Rodríguez, Carlos Jiménez Villarejo, Lola Sánchez y Pablo Echenique. Este éxito temprano tuvo un enorme impacto mediático y situó a Podemos como interlocutor de los acreedores internacionales y de los movimientos sociales europeos.
3.2 Vistalegre I y la construcción del partido[editar]
En otoño de 2014 se celebró la primera Asamblea Ciudadana "Sí se puede", conocida como Vistalegre I (18 y 19 de octubre de 2014 en el Palacio de Vistalegre, Madrid). El cónclave sirvió para aprobar los principios políticos y organizativos del partido y para elegir a su primer secretario general. Pablo Iglesias obtuvo el respaldo mayoritario con un modelo de dirección fuerte, centralizado y eficaz, orientado a lo que se llamó el "asalto electoral" a las instituciones.
El documento organizativo, elaborado por el equipo de Iglesias y Errejón, apostaba por una estructura vertical con un Consejo Ciudadano Estatal y un secretario general con amplias competencias. Esta arquitectura, defendida como necesaria para competir en el terreno electoral, fue criticada por sectores que abogaban por mecanismos más horizontales y descentralizados. A pesar de las tensiones, la asamblea consolidó un liderazgo unipersonal fuerte que marcaría los siguientes años.
3.3 Expansión y asalto a las instituciones (2015-2016)[editar]
El año 2015 fue el de la gran expansión territorial. Podemos concurrió a las elecciones municipales y autonómicas de mayo en alianza con diversas plataformas ciudadanistas, en un modelo de "confluencias" que pretendía aglutinar a fuerzas locales y mareas ciudadanas sin disolver la marca en los territorios. Las candidaturas de unidad popular ganaron los ayuntamientos de Madrid (Ahora Madrid, con Manuela Carmena), Barcelona (Barcelona en Comú, con Ada Colau),
Zaragoza (Zaragoza en Común) y otras ciudades importantes. Aunque formalmente Podemos no se presentaba en solitario, su músculo organizativo y su capacidad de comunicación fueron determinantes en esas victorias.
En las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015 (20-D), Podemos, en coalición con otras fuerzas como Equo, obtuvo 42 escaños y el 12.69 % de los votos, unos resultados que, si no cumplieron las proyecciones más optimistas, certificaron el fin del bipartidismo. El Parlamento español pasaba de dos grandes bloques a un sistema de cuatro fuerzas principales: PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos.
La falta de acuerdo para la investidura obligó a repetir los comicios el 26 de junio de 2016. En esta ocasión, Podemos se presentó con Izquierda Unida y otras fuerzas bajo la coalición Unidos Podemos. La alianza era estratégica: sumar a la izquierda tradicional y al voto de base del Partido Comunista de España. Sin embargo, la coalición obtuvo 71 escaños, prácticamente los mismos que la suma de ambas fuerzas por separado seis meses antes, y no logró superar al PSOE. La lectura de este resultado abrió una profunda crisis estratégica entre "errejonistas" y "pablistas".
3.4 Vistalegre II: la disputa estratégica (2017)[editar]
La segunda Asamblea Ciudadana Estatal, Vistalegre II (11 y 12 de febrero de 2017), escenificó el enfrentamiento público entre dos formas de entender el futuro del proyecto. Por un lado, el secretario general, Pablo Iglesias, defendía mantener la línea antagonista y la alianza con Izquierda Unida. Por otro, el secretario político, Íñigo Errejón, proponía una estrategia "transversal" y un discurso más templado que apelase a sectores moderados, recuperando la centralidad del tablero sin quedar enquistado en la izquierda. Errejón sintetizó su propuesta en la fórmula "recuperar la sonrisa".
Iglesias se impuso en la votación de los documentos con un 60 % de respaldo, lo que consolidó su liderazgo pero profundizó las heridas internas. La derrotada corriente errejonista fue progresivamente desplazada de los puestos de dirección. Errejón acabó abandonando la ejecutiva y, más tarde, en 2019, el partido, para concurrir con la candidatura de Manuela Carmena a la Comunidad de Madrid (Más Madrid) y, posteriormente, formar su propio proyecto nacional.
3.5 Moción de censura y generación de expectativas (2018-2019)[editar]
El 1 de junio de 2018, tras la sentencia del caso Gürtel que condenaba al PP, Podemos apoyó activamente la moción de censura presentada por el líder del PSOE, Pedro Sánchez, que resultó exitosa y llevó a Sánchez a la presidencia del Gobierno. El partido morado reclamó un lugar en el Ejecutivo de inmediato, pero Sánchez optó por un gobierno monocolor con apoyos externos.
La legislatura breve de 2018-2019 estuvo marcada por una tensa relación con el PSOE. Los presupuestos generales del Estado fueron negociados por ambas formaciones, pero las elecciones generales de abril de 2019 terminaron por romper el entendimiento. En esos comicios, Podemos, ahora con la marca Unidas Podemos, sufrió un retroceso hasta los 42 escaños. La repetición electoral de noviembre de 2019 fue aún peor: 35 escaños. La fragmentación del espacio a la izquierda del PSOE (con la aparición de Más País, la formación de Errejón) y la fatiga de la marca pasaron factura.
3.6 Gobierno de coalición (2020-2023)[editar]
A pesar de la pérdida de votos, el empate parlamentario y la imposibilidad de un pacto del PSOE con Ciudadanos abrieron la puerta al primer gobierno de coalición de la democracia española desde la Segunda República. En enero de 2020, PSOE y Unidas Podemos firmaron un acuerdo programático y de reparto de ministerios. Pablo Iglesias asumió la Vicepresidencia Segunda y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Otras figuras como Irene Montero (Igualdad), Yolanda Díaz (Trabajo), Alberto Garzón (Consumo) y Manuel Castells (Universidades) ocuparon carteras ministeriales.
La labor de gobierno estuvo condicionada por la pandemia de COVID-19, que consumió gran parte de la agenda durante los dos primeros años.[3] Las principales medidas impulsadas por Unidas Podemos en el Ejecutivo incluyeron la reforma laboral negociada con patronal y sindicatos, los ERTE como mecanismo de protección del empleo, el ingreso mínimo vital y la ley del "solo sí es sí" (Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual). Esta última, concebida como buque insignia de la acción gubernamental de igualdad, generó una fuerte controversia judicial y parlamentaria por la rebaja de penas a agresores sexuales derivada de la reforma del Código Penal, lo que desgastó notablemente al ministerio dirigido por Irene Montero.[4]
En mayo de 2021, tras la convocatoria anticipada de elecciones a la Comunidad de Madrid y la irrupción de Isabel Díaz Ayuso como líder del PP, Pablo Iglesias anunció su dimisión como vicepresidente para presentarse como candidato de Unidas Podemos en esos comicios. La candidatura sufrió una dura derrota y, acto seguido, Iglesias abandonó la política institucional, dejando la dirección del partido en manos de Ione Belarra.
3.7 Salida de Iglesias y reconfiguración (2021-2024)[editar]
La retirada de Iglesias marcó un punto de inflexión. La secretaria general Ione Belarra asumió el liderazgo con la voluntad de mantener la autonomía estratégica de la organización. Sin embargo, el gobierno de coalición siguió su curso y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz —que había sido propuesta por Podemos para el cargo— comenzó a perfilar un proyecto político más amplio que desbordaba las siglas del partido morado: Sumar.
Las relaciones entre Podemos y Sumar se tensaron durante la negociación de las candidaturas para las elecciones generales de 2023, en las que la formación magenta impuso a la morada condiciones de integración muy restrictivas. En esos comicios, Podemos, dentro de la coalición Sumar, obtuvo un reducido número de diputados (4), lo que selló un ciclo de decrecimiento electoral y de marginalización en el grupo parlamentario, quedando sus representantes excluidos de la mesa del Congreso y de las comisiones más relevantes.
En las elecciones europeas de 2024 (concurrió en solitario), la candidatura liderada por Irene Montero logró 2 eurodiputados, un resultado que, si bien garantizaba su supervivencia institucional, confirmaba una pérdida de centralidad frente a la plataforma de Yolanda Díaz.
4. Ideología y propuestas programáticas[editar]
El proyecto ideológico de Podemos se ha caracterizado por una adaptación pragmática de la tradición de izquierda a la coyuntura española del siglo XXI.[5] Su punto de partida teórico fue la hipótesis de la "centralidad del tablero" formulada por Íñigo Errejón y otros analistas: en lugar de disputar el voto obrero tradicional con el PSOE, se trataba de construir una mayoría en torno a la defensa de lo público y la indignación con la corrupción, un significante que podía ser compartido por sectores sociales diversos, desde jóvenes precarizados hasta clases medias empobrecidas.[6]
Con el tiempo, y especialmente tras Vistalegre II, el partido acentuó su perfil de izquierda y sus alianzas con Izquierda Unida y las mareas ciudadanas. Su programa se ha articulado en diversos ejes:
- Política económica: fiscalidad progresiva, auditoría de la deuda (en los primeros años), control de precios de suministros básicos, nacionalización de sectores energéticos estratégicos y, posteriormente, medidas de contención de la inflación como el impuesto a las ganancias extraordinarias de la banca y las eléctricas.
- Derechos civiles y feminismo: igualdad de género, leyes contra la violencia machista, derechos LGTBI, legalización de la eutanasia y del cannabis, políticas de cuidados.
- Modelo territorial: propuesta de un Estado plurinacional con reconocimiento del derecho a decidir de Cataluña y el
País Vasco, una posición que ha sido fuente de fricciones tanto con sectores españolistas como con el independentismo. - Política internacional: oposición a la OTAN, crítica a las políticas de ajuste estructural europeas y alineamiento con los procesos de integración latinoamericanos, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). La invasión rusa de Ucrania en 2022 introdujo tensiones en su tradicional postura de rechazo al intervencionismo occidental.
4.1 Populismo y enfoque comunicativo[editar]
El término "populismo" ha sido empleado tanto por académicos afines (como Chantal Mouffe o el propio Errejón) para definir la estrategia discursiva del partido como por sus adversarios para denostarlo. La construcción simbólica de un "nosotros" (la gente, la ciudadanía) frente a un "ellos" (la casta, las élites extractivas) constituyó la matriz nuclear de su discurso. Esta operación simbólica, unida a un uso intensivo de la televisión y las redes sociales, generó una polarización afectiva que explica tanto su rápido crecimiento como la dificultad para rebasar ciertos techos electorales.
5. Presencia e influencia en América Latina[editar]
La relación de Podemos con América Latina es orgánica, ideológica y, en ocasiones, polémica. Muchos de sus fundadores trabajaron como asesores de gobiernos latinoamericanos de izquierda durante la llamada "marea rosa" de los años 2000. Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón y otros colaboraron con el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela a través de la Fundación CEPS, que prestó servicios de consultoría política y recibió contraprestaciones económicas significativas.[2:1] La conexión con el chavismo y con los procesos constituyentes de Bolivia y Ecuador marcó profundamente el imaginario y las herramientas del primer Podemos:
- Modelo mediático: la influencia de Telesur y de la comunicación gubernamental bolivariana fue patente en los primeros programas de La Tuerka y en la apuesta por formatos de debate y agitación en internet y televisión.
- Estrategia asamblearia: la Asamblea Nacional Constituyente venezolana de 1999 y la ecuatoriana de 2008 sirvieron como referentes para el ideal de "proceso constituyente" que Podemos reivindicó en sus inicios.
- Redes de solidaridad: el partido mantuvo vínculos estrechos con movimientos y partidos hermanos en la región, como el kirchnerismo argentino, el Frente Amplio uruguayo, el PT brasileño y Morena en
México. Figuras como Ernesto Laclau (cuyas teorías sobre el populismo influyeron en Errejón), Rafael Correa o Evo Morales fueron interlocutores frecuentes en las escuelas de formación y eventos del partido.
Estos vínculos generaron controversia en España. La Audiencia Nacional investigó la presunta financiación irregular de Podemos por parte de Venezuela y otros países a través de la Fundación CEPS y del proyecto de banco digital de microcréditos.[7] El caso, conocido mediáticamente como la "Caja de Resistencia" o el "caso Neurona", dominó titulares durante varios años y fue utilizado políticamente por los adversarios conservadores. La justicia archivó algunas de estas líneas de investigación sin acreditar delito, mientras que otras siguieron su curso en los tribunales.
En los medios de comunicación latinoamericanos, Podemos fue retratado inicialmente como un experimento exitoso de exportación del "socialismo del siglo XXI" a Europa. Sin embargo, su integración en un gobierno de coalición con el PSOE y su moderación programática —especialmente en política económica europea y atlantista— fueron leídas en ciertos círculos de la izquierda latinoamericana como una decepción o una asimilación al sistema.
6. Resultados electorales[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
Elecciones al Parlamento Europeo[editar]
| Año | Cabeza de lista | Votos | % | Escaños |
|---|---|---|---|---|
| 2014 | Pablo Iglesias | 1.253.837 | 7,98 | 5 |
| 2019 | María Eugenia Rodríguez Palop | 2.258.857 | 10,07 | 6 |
| 2024 | Irene Montero | 571.902 | 3,28 | 2 |
Elecciones generales[editar]
| Año | Coalición | Votos | % | Escaños |
|---|---|---|---|---|
| 2015 | Podemos-En Comú-En Marea | 5.212.711 | 20,68 | 69 (42 de Podemos, 27 de confluencias) |
| 2016 | Unidos Podemos | 5.087.538 | 21,15 | 71 |
| Abr. 2019 | Unidas Podemos | 3.751.145 | 14,32 | 42 |
| Nov. 2019 | Unidas Podemos | 3.119.364 | 12,97 | 35 |
| 2023 | Dentro de Sumar | 5 diputados (en las elecciones de 2023; posteriormente pasó a 4 tras la renuncia de Lilith Verstrynge en enero de 2024) |
7. Liderazgo y figuras clave[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
Secretarios generales[editar]
- Pablo Iglesias Turrión (2014 - 2021): cofundador, principal activo mediático y articulador del proyecto en su primera fase. Abandonó el cargo y la política institucional en 2021 para, según sus palabras, no ser un "tapón" para la renovación del espacio.
- Ione Belarra Urteaga (2021 - presente): ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 (2021-2023), asumió la secretaría general con el mandato de preservar la autonomía del partido frente a la confluencia de Sumar.
Otras figuras de relevancia histórica[editar]
- Íñigo Errejón Galván: ideólogo de la estrategia de la "transversalidad" y número dos del partido hasta su ruptura en 2019. Encabeza Más Madrid.
- Juan Carlos Monedero Fernández-Gala: cofundador y teórico del partido, abandonó la dirección en 2015 por diferencias con la ejecutiva, aunque ha seguido participando como intelectual mediático de referencia.
- Carolina Bescansa: cofundadora y analista electoral, fue apartada de la dirección tras Vistalegre II.
- Irene Montero: ministra de Igualdad (2020-2023), protagonista de la ley de libertad sexual y una de las figuras más polarizantes del gabinete morado.
- Pablo Echenique Robba: portavoz parlamentario y secretario de organización, artífice del despliegue territorial y digital del partido.
Los resultados de 2014 convirtieron a Podemos en la cuarta fuerza del Estado, superando a IU y UPyD, y dispararon las afiliaciones: el partido pasó de unas decenas de miles de inscritos a más de 200.000 en pocos meses. ↩︎ ↩︎
La Fundación CEPS recibió en 2013, según publicó el diario El Mundo, cerca de 3,7 millones de euros del gobierno venezolano por trabajos de consultoría. Las relaciones contractuales entre la fundación y Podemos fueron objeto de debate público y de distintos procesos judiciales. ↩︎ ↩︎
El confinamiento de 2020 obligó a renegociar los pactos de coalición sobre la marcha. La aprobación del ingreso mínimo vital, el blindaje de los ERTE y la polémica sobre la gestión sanitaria de la Comunidad de Madrid fueron algunos de los hitos del periodo. ↩︎
La Ley Orgánica 10/2022, conocida como ley del "solo sí es sí", revisó las penas por agresión sexual para eliminar la distinción entre abuso y agresión. La aplicación del principio de retroactividad penal más favorable provocó cientos de excarcelaciones y rebajas de condena, lo que desató una tormenta política que dividió al Ejecutivo de coalición. ↩︎
La definición ideológica de Podemos ha oscilado entre el populismo de izquierda, el socialismo democrático y el progresismo de corte feminista y ecologista. Sus estatutos fundacionales evitan adscribirse a una familia ideológica cerrada y optan por una formulación discursiva amplia. ↩︎
La teoría de la "centralidad del tablero" sostenía que el escenario electoral español se había reconfigurado en torno a un clivaje nuevo —dentro/fuera del sistema— y no únicamente en el eje izquierda/derecha. Quien ocupara ese centro ideológico de la indignación podría aspirar a mayorías amplias. ↩︎
La Audiencia Nacional abrió diligencias por presuntas donaciones ilegales del extranjero a Podemos, entre otras, la investigación sobre la "Caja de solidaridad" y los supuestos pagos del gobierno de Venezuela. Algunas de estas causas fueron archivadas, mientras que otras se mantuvieron abiertas en primera instancia. ↩︎