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Hugo Chávez

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Hugo Chávez · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesVenezuela · Estados Unidos · España · Bolivia · Ecuador · Argentina · Colombia · México
CiudadesCaracas · La Habana · Santiago de Chile · Madrid
Hugo Chávez
Retrato oficial, 2006
Nombre completoHugo Rafael Chávez Frías
Nacimiento28 de julio de 1954
Sabaneta, Barinas, Venezuela
Fallecimiento5 de marzo de 2013 (58 años)
Caracas, Venezuela
Causa de muerteCáncer (tumor de localización pélvica; el tipo exacto nunca se hizo público)
NacionalidadVenezolana
OcupaciónMilitar, político
Partido políticoMovimiento Quinta República (MVR)
Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) desde 2007
CónyugeNancy Colmenares (div.)
Marisabel Rodríguez (1997–2003)
HijosRosa Virginia, María Gabriela, Hugo Rafael, Rosinés
Presidente de Venezuela2 de febrero de 1999 – 5 de marzo de 2013
PredecesorRafael Caldera
SucesorNicolás Maduro

1. Resumen[editar]

Hugo Rafael Chávez Frías fue un militar y político venezolano que ejerció la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela desde el 2 de febrero de 1999 hasta su fallecimiento, ocurrido el 5 de marzo de 2013. Líder carismático y polarizante, encabezó la llamada Revolución Bolivariana, un proyecto político y social que transformó de raíz las instituciones, la economía y la política exterior venezolana con una orientación socialista y antiimperialista. Durante catorce años de gobierno, reescribió la constitución, refundó los poderes públicos, nacionalizó sectores estratégicos y creó una extensa red de programas sociales conocidos como Misiones. Su legado divide aguas: es venerado por quienes ven en él al defensor de los pobres y al impulsor de la integración latinoamericana, mientras que sus detractores lo acusan de autoritarismo, corrupción y deterioro de la democracia.

2. Primeros años y formación[editar]

Chávez nació el 28 de julio de 1954 en Sabaneta, una pequeña población del estado Barinas, en la región de los llanos venezolanos. Fue el segundo de los seis hijos del matrimonio formado por Hugo de los Reyes Chávez, un educador de origen humilde, y Elena Frías, maestra de escuela. La modesta economía familiar obligó a que los dos hermanos mayores, Adán y Hugo, pasaran largas temporadas al cuidado de su abuela paterna, Rosa Inés Chávez, una mujer de profunda religiosidad y arraigadas tradiciones llaneras que tuvo una influencia determinante en la formación del carácter y los valores del futuro presidente.[1]

Cursó la educación primaria en la escuela local de Sabaneta y la secundaria en el Liceo Daniel Florencio O’Leary de Barinas, la capital del estado. Allí comenzó a mostrar interés por la historia militar venezolana, en especial por la figura de Simón Bolívar y por la guerra de independencia, lecturas que lo acompañarían toda su vida. También practicó béisbol, disciplina en la que destacó en equipos locales y que mantuvo como afición personal hasta su madurez.[2]

En 1971, con diecisiete años, ingresó en la Academia Militar del Ejército de Venezuela, una institución que entonces era conocida oficialmente como Academia Militar de Venezuela, ubicada en Caracas. Allí recibió una formación integral que combinaba instrucción militar, ciencias, humanidades y deportes. En 1975 se graduó con el grado de subteniente y el título de Licenciado en Ciencias y Artes Militares, tras haber cursado materias que incluían ingeniería, topografía y estudios políticos, una formación inusualmente amplia para un oficial de su generación. Durante sus años de cadete, Chávez amplió sus lecturas de Bolívar y comenzó a interesarse por el pensamiento de Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, figuras que con el tiempo constituirían el trípode ideológico del llamado “árbol de las tres raíces”. Posteriormente cursó una maestría en Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar, entre 1989 y 1990 —dejó la tesis inconclusa—, donde entró en contacto con círculos de izquierda y con el debate sobre la necesidad de una transformación profunda del modelo político venezolano.

3. Trayectoria[editar]

3.1 Carrera militar y golpe de estado de 1992[editar]

Durante la segunda mitad de la década de 1970, Chávez cumple diversas tareas como oficial subalterno en unidades de infantería y en la comandancia de la región de Barinas. Su ascenso fue constante, pero lo que lo distinguía de otros oficiales era su creciente inquietud política. El 17 de diciembre de 1982, en una ceremonia privada en Caracas, Chávez y un grupo de jóvenes oficiales fundaron el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), una organización clandestina que pretendía recuperar los ideales bolivarianos y construir un movimiento cívico-militar capaz de refundar la República. El número 200 aludía al bicentenario del natalicio de Bolívar, que se conmemoraría en 1983 y simbolizaba un nuevo punto de partida.

El MBR-200 creció lentamente durante los años ochenta, nutriéndose del malestar provocado por la corrupción generalizada, la crisis de la deuda externa y el deterioro social. El llamado “Caracazo” de febrero de 1989, una ola de protestas y saqueos reprimida violentamente por el ejército, convenció a Chávez y a sus compañeros de que era necesario actuar. El 4 de febrero de 1992, el teniente coronel Chávez lideró una insurrección militar contra el presidente Carlos Andrés Pérez. El plan contemplaba la toma de puntos estratégicos en todo el país, pero la operación falló en Caracas, donde la Guardia Presidencial resistió y varios tanques no lograron sus objetivos. En Barinas, en cambio, las fuerzas insurgentes controlaron temporalmente la ciudad. Antes de entregarse, Chávez fue llevado ante una cámara de televisión y pronunció un breve mensaje en vivo en el que asumió toda la responsabilidad y dijo la frase que lo haría célebre: “Lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital…”. Esa breve aparición televisiva transformó al militar rebelde en un fenómeno político y popular.

Derrotado el intento golpista, Chávez fue detenido y trasladado a la prisión de Yare, en el estado Miranda, junto con otros oficiales sublevados. Pasó dos años en prisión, durante los cuales recibió visitas de simpatizantes y empezó a tejer alianzas con sectores civiles de izquierda. En marzo de 1994, el presidente Rafael Caldera, quien en campaña electoral había insinuado que revisaría la situación de los militares insurrectos, le concedió el indulto presidencial[3]. Chávez salió de Yare el 26 de marzo de 1994 e inmediatamente inició una gira nacional que lo llevaría a recorrer cada rincón del país.

3.2 Campaña presidencial de 1998[editar]

Tras su liberación, Chávez fundó el Movimiento Quinta República (MVR) como plataforma legal para canalizar su proyecto político. Recorrió Venezuela con un discurso de ruptura, denunciando a la “partidocracia” de Acción Democrática y COPEI, que habían alternado el poder durante cuatro décadas. Su propuesta central era la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que refundara el Estado mediante una nueva constitución; a ello sumaba promesas de justicia social, combate a la corrupción y soberanía nacional.

Las elecciones presidenciales del 6 de diciembre de 1998 polarizaron al país entre el candidato del Polo Patriótico, Hugo Chávez, y una variada lista de adversarios. En el camino se derrumbó la candidatura de la favorita inicial, la exreina de belleza Irene Sáez, y emergió como principal rival el empresario conservador Henrique Salas Römer. La ventaja de Chávez en las encuestas creció en las semanas previas y la noche electoral se impuso con un resultado contundente. Obtuvo el 56,2 % de los votos, frente al 39,9 % de Salas Römer, un triunfo que puso fin al bipartidismo tradicional.

3.3 Presidencia (1999-2013)[editar]

3.3.1 Primer período y Constitución de 1999

Chávez asumió la presidencia el 2 de febrero de 1999. En su discurso inaugural, juró defender la constitución de 1961, pero advirtiendo que era una “carta moribunda” que debía ser sustituida. Su primer acto sustantivo fue convocar un referéndum para autorizar la elección de una Asamblea Nacional Constituyente. El referéndum se realizó en abril de 1999 y fue aprobado por una amplia mayoría. La Asamblea, elegida en julio de ese mismo año y dominada por el chavismo, redactó en pocos meses el texto de una nueva constitución. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela fue aprobada en referéndum popular el 15 de diciembre de 1999 y entró en vigor de inmediato.

La nueva carta magna cambió la denominación del país, amplió el período presidencial de cinco a seis años, estableció la figura del referéndum revocatorio, reestructuró los poderes públicos en cinco ramas (Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Ciudadano y Electoral), y fortaleció las facultades del presidente. El texto amplió también el catálogo de derechos sociales, económicos y culturales, e incorporó por primera vez los derechos de los pueblos indígenas.

3.3.2 Reelección de 2000 y leyes habilitantes

Bajo la nueva constitución, se convocó a elecciones generales para julio de 2000. Chávez se presentó a la reelección y esta vez enfrentó a su antiguo compañero de armas, Francisco Arias Cárdenas, un exmiembro del MBR-200 que se había distanciado del presidente. Chávez fue reelegido con el 59,76 % de los votos, una diferencia de más de veinte puntos sobre Arias Cárdenas. Con una Asamblea Nacional de mayoría oficialista, el presidente obtuvo del parlamento una ley habilitante que le permitió legislar por decreto durante un año y sancionó reformas en materia de tierras, hidrocarburos y pesca, lo que desató las primeras grandes protestas del empresariado y de la Confederación de Trabajadores de Venezuela.

3.3.3 Golpe de estado de 2002 y contragolpe

La tensión política escaló durante 2001 y los primeros meses de 2002. El 9 de abril de ese año, la central sindical CTV y la patronal Fedecámaras convocaron a una huelga general en protesta por la intervención estatal en la industria petrolera. La manifestación opositora del 11 de abril se dirigió hacia el palacio de Miraflores y terminó en un violento enfrentamiento entre grupos progubernamentales y opositores, con un saldo de más de quince muertos y decenas de heridos. En la madrugada del 12 de abril, sectores militares anunciaron que habían solicitado la renuncia de Chávez. El presidente fue detenido y trasladado a la base naval de Turiamo, mientras el empresario Pedro Carmona se autoproclamaba presidente interino y disolvía los poderes públicos.

La reacción popular fue inmediata. Miles de simpatizantes se movilizaron en Caracas y otras ciudades exigiendo la vuelta de Chávez. Paralelamente, oficiales leales y unidades de paracaidistas controlaron el palacio de Miraflores. En apenas 47 horas, Carmona renunció y el vicepresidente Diosdado Cabello asumió la presidencia de manera interina hasta que Chávez, liberado, retornó al poder en la madrugada del 14 de abril de 2002. El episodio fue interpretado por el chavismo como una prueba de fuego y un mandato de las calles para profundizar la revolución.

3.3.4 Paro petrolero 2002-2003

Apenas ocho meses después del contragolpe, en diciembre de 2002, la oposición lanzó un paro nacional que se centró en la paralización de Petróleos de Venezuela (PDVSA), la principal fuente de divisas del país. El paro, que duraría hasta febrero de 2003, buscaba forzar la salida anticipada de Chávez y fue liderado por la gerencia de PDVSA, aliada con la CTV y Fedecámaras. Las pérdidas económicas fueron enormes: la producción petrolera cayó de más de tres millones de barriles diarios a menos de 200 000 en las semanas más duras, y el país enfrentó desabastecimiento de combustible y alimentos.

Chávez respondió con la reestructuración total de PDVSA. Despidió a más de 18 000 empleados de la nómina mayor y colocó al frente de la empresa a técnicos y militares leales. Con el tiempo, logró restablecer la producción y reforzó el control estatal sobre los ingresos petroleros, que a partir de entonces se convirtieron en el sostén de los programas sociales del gobierno.

3.3.5 Referéndum revocatorio de 2004

En 2003, la oposición comenzó a recolectar firmas para activar el referéndum revocatorio previsto en la constitución de 1999. El proceso fue tenso y estuvo plagado de impugnaciones, pero finalmente el Consejo Nacional Electoral convocó la consulta para el 15 de agosto de 2004. La campaña se polarizó entre el “No” (para mantener a Chávez) y el “Sí” (para revocarlo). Chávez fue ratificado con el 59,10 % de los votos —5 800 629 por el «No» frente a 3 989 008 por el «Sí»—; el 58 % que circuló la noche electoral procedía del primer boletín, emitido con el 94 % de las actas escrutadas. La oposición denunció irregularidades, pero observadores internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter avalaron los resultados. Este triunfo le dio a Chávez un impulso renovado y desactivó por varios años la amenaza de una salida electoral anticipada.

3.3.6 Profundización del “Socialismo del siglo XXI” y reelección de 2006

Tras el referéndum, Chávez comenzó a hablar abiertamente de “Socialismo del siglo XXI”, un modelo que, en su visión, debía superar tanto el capitalismo neoliberal como el socialismo burocrático soviético. Nacionalizó empresas de telecomunicaciones (CANTV), electricidad (Electricidad de Caracas) y varias plantas siderúrgicas, cementeras y agroindustriales. También aceleró la expansión de las Misiones, programas sociales con financiamiento directo de PDVSA.

En las elecciones presidenciales del 3 de diciembre de 2006, Chávez compitió contra el gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales, quien encabezaba una coalición opositora. El presidente fue reelegido con el 62,85 % de los votos (7 309 080 sufragios), frente al 36,90 % de Rosales. Fue su victoria más holgada y le permitió gobernar con una mayoría abrumadora en la Asamblea Nacional. En su discurso de triunfo, Chávez anunció la creación de un partido único del chavismo y la profundización de la vía socialista.

3.3.7 Fundación del PSUV y referéndum constitucional de 2007

En enero de 2007, Chávez anunció la disolución del MVR y la constitución del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que integró a la mayoría de los partidos de la coalición oficialista. El nuevo partido se organizó desde las bases y en pocos meses se convirtió en la mayor estructura política del país. Ese mismo año, el presidente presentó un proyecto de reforma constitucional que, entre otros puntos, eliminaba la reelección por una sola vez, creaba un nuevo poder popular, redefinía la organización territorial e instituía un sistema económico socialista.

El referéndum del 2 de diciembre de 2007 fue la primera derrota electoral de Chávez. La oposición, junto con algunos sectores disidentes del chavismo como Podemos y el exministro de Defensa Raúl Baduel, encabezó la campaña por el “No”. La reforma fue rechazada por un margen muy estrecho: 1,31 puntos porcentuales en el bloque A (50,65 % de «No» frente a 49,34 % de «Sí») y algo más de dos en el bloque B. Por primera vez, la imbatibilidad electoral del presidente quedó en entredicho, aunque el resultado no puso en peligro su continuidad.

3.3.8 Enmienda constitucional de 2009 y nuevo período

A pesar del revés de 2007, Chávez no desistió de su intención de habilitar la reelección continua. En diciembre de 2008, la Asamblea Nacional aprobó una enmienda constitucional que modificaba los artículos correspondientes de la carta magna. La enmienda fue sometida a referéndum el 15 de febrero de 2009 y esta vez sí fue aprobada, con el 54,86 % de los votos. Con ello, Chávez quedó habilitado para presentarse a un nuevo mandato en las elecciones de 2012.

El período entre 2010 y 2011 estuvo marcado por una creciente polarización, escasez intermitente de productos básicos y un aumento de la inflación, que se situó en torno al 27 % anual. La oposición, agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ganó escaños en las elecciones parlamentarias de septiembre de 2010, aunque el chavismo retuvo la mayoría simple de la Asamblea Nacional. Fue la primera vez que la oposición lograba un bloque legislativo significativo durante el gobierno de Chávez.

3.3.9 Enfermedad, reelección de 2012 y fallecimiento

El 30 de junio de 2011, en una alocución televisada desde La Habana, Chávez reveló que había sido operado de un tumor canceroso en la región pélvica. La noticia sacudió a Venezuela y desató un debate sobre su capacidad para seguir gobernando. Durante el año siguiente, el presidente viajó repetidamente a Cuba para someterse a sesiones de quimioterapia y radioterapia, sin que se conocieran detalles precisos sobre la naturaleza y el pronóstico de la enfermedad.

A pesar de su deterioro físico, Chávez se postuló a la reelección y retomó su estilo de campaña intensivo en los meses previos a los comicios del 7 de octubre de 2012. Enfrentó por segunda vez a Henrique Capriles Radonski, gobernador del estado Miranda, quien había unificado a la oposición. La elección registró una participación récord del 80,2 % y Chávez se impuso con el 55,07 % de los votos (8 191 132 sufragios) frente al 44,31 % de su rival (6 591 304).

La enfermedad, sin embargo, empeoró drásticamente tras la elección. El 8 de diciembre de 2012, antes de viajar nuevamente a Cuba para una cuarta intervención quirúrgica, Chávez reconoció públicamente la posibilidad de no sobrevivir y señaló a Nicolás Maduro, su vicepresidente y canciller, como su heredero político. No pudo asistir a la ceremonia de asunción del nuevo mandato, prevista para el 10 de enero de 2013, y el Tribunal Supremo de Justicia interpretó que la toma de posesión podía ser diferida. En las semanas siguientes persistió la incertidumbre sobre su estado de salud, hasta que el 5 de marzo de 2013 el vicepresidente Maduro anunció su fallecimiento en el Hospital Militar Doctor Carlos Arvelo de Caracas, a la edad de 58 años. El funeral de Estado se celebró dos días después y contó con la asistencia de numerosos jefes de Estado y de gobierno, especialmente de América Latina y el Caribe.

4. Estilo y características[editar]

El liderazgo de Chávez se caracterizó por el uso intensivo y directo de los medios de comunicación. Su programa dominical “Aló Presidente”, que se transmitió por radio y televisión entre 1999 y 2012, se convirtió en una pieza central de su gobierno: duraba entre cuatro y ocho horas, no seguía un guion fijo y combinaba discursos ideológicos, anuncios de gobierno, interpretaciones de canciones, llamadas telefónicas con ciudadanos y reproches en cadena a sus adversarios. El programa rompió el molde tradicional de la comunicación presidencial y generó una relación íntima, a veces teatral, con su audiencia.

En lo discursivo, Chávez apelaba a un lenguaje coloquial salpicado de regionalismos llaneros, con una erudición selectiva en historia y una fuerte carga emocional. Sus seguidores valoraban su capacidad de hablar en términos que entendía la gente común, mientras sus críticos señalaban la demagogia y la simplificación de problemas complejos. Construyó una narrativa histórica que presentaba a Bolívar como precursor de la lucha antiimperialista y se autopresentaba como el continuador de esa lucha.

En política exterior, su estilo diplomático fue de confrontación abierta con Estados Unidos, a cuyo gobierno acusaba de imperialismo, y de activa construcción de alianzas alternativas. Fue un entusiasta promotor de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), de Petrocaribe, de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), organismos que buscaban contrapesar la influencia estadounidense en la región.

En el plano interno, ejerció un hiperpresidencialismo que, sumado al control de la Asamblea Nacional y del Tribunal Supremo de Justicia, le permitió gobernar con escasos contrapesos. La fusión entre partido, gobierno y Fuerzas Armadas se hizo cada vez más estrecha, y la oposición denunció reiteradamente la persecución judicial, el cierre de medios de comunicación y las trabas administrativas a los adversarios políticos.

5. Palmarés electoral y récords[editar]

Hugo Chávez participó en cuatro elecciones presidenciales nacionales y fue ratificado en un referéndum revocatorio. Su historial electoral muestra un dominio casi ininterrumpido en las urnas durante más de una década:

  • Elecciones presidenciales de 1998: 56,2 % de los votos (3 673 685 sufragios). Derrotó a Henrique Salas Römer.
  • Elecciones presidenciales de 2000: 59.76 % de los votos (3 757 773 sufragios). Derrotó a Francisco Arias Cárdenas.
  • Referéndum revocatorio de 2004: Ratificado con el 59,10 % de los votos (5 800 629 sufragios por el «No»).

Constituye el presidente con el mandato más prolongado de la historia venezolana del siglo XX y lo que va del XXI, con catorce años y un mes ininterrumpidos en el poder[4]. Fue también el primer mandatario venezolano en haber superado los siete millones de votos en una elección presidencial (2006) y los ocho millones (2012), aunque este último dato debe matizarse por el crecimiento demográfico y del padrón electoral[5]. Sometió a consulta popular tres procesos de reforma constitucional, de los cuales dos (1999 y 2009) fueron aprobados y uno (2007) fue rechazado.

6. Vida pública y legado[editar]

El legado de Hugo Chávez es inseparable de la transformación profunda que experimentó Venezuela a partir de 1999. La Constitución bolivariana, las Misiones sociales, el control estatal de PDVSA y la alineación con la izquierda latinoamericana son las herencias más visibles de su gobierno. Las Misiones —Barrio Adentro (salud), Robinson (alfabetización), Ribas (educación media), Sucre (educación universitaria) y Mercal (alimentación)— mejoraron de manera significativa los indicadores sociales durante sus primeros años, aunque los críticos subrayan su dependencia de la renta petrolera y su debilidad institucional.

En el plano político, el chavismo puso fin al bipartidismo que había dominado Venezuela desde el Pacto de Puntofijo (1958) y creó una nueva hegemonía de partido único con el PSUV. La polarización extrema que acompañó este proceso dividió a la sociedad venezolana en dos bloques antagónicos, a menudo irreconciliables. Tras la muerte de Chávez, el modelo económico entró en crisis: la caída de los precios del petróleo, la inflación descontrolada, la escasez y la emigración masiva llevaron a que buena parte de los indicadores sociales que habían mejorado en la década de 2000 se revirtieran en los años siguientes.

Fuera de Venezuela, Chávez es recordado como uno de los líderes más influyentes de la ola de gobiernos progresistas latinoamericanos de principios del siglo XXI. Su retórica antiimperialista, sus donaciones de petróleo a países aliados y su activismo diplomático influyeron en la dinámica hemisférica y dieron alas a movimientos políticos que, sin su liderazgo, difícilmente habrían alcanzado el poder.

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La figura de Chávez tuvo una repercusión sin precedentes en toda América Latina y España. Su programa “Aló Presidente” era retransmitido o comentado en varios países de la región. Sus discursos en cumbres internacionales generaban encendidos debates y lo convirtieron en uno de los mandatarios más mediáticos de habla hispana.

Uno de los momentos que más contribuyó a su proyección internacional ocurrió durante la XVII Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago de Chile el 10 de noviembre de 2007. Chávez interrumpió múltiples veces el discurso del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para acusar al expresidente José María Aznar de “fascista”. En medio de los gritos, el rey Juan Carlos I le espetó la frase “¿Por qué no te callas?”, que se viralizó mundialmente y se convirtió en un fenómeno político y cultural[6]. El incidente, más allá de lo anecdótico, reflejó el estilo de choque que Chávez cultivaba en el escenario internacional.

En Cuba, Chávez fue tratado como un aliado estratégico y un discípulo político de Fidel Castro, con quien desarrolló una estrecha amistad personal y política. Venezuela se convirtió en el principal proveedor de petróleo de la isla a precios subsidiados, y Cuba, a cambio, envió miles de médicos y educadores que hicieron posibles las Misiones sociales venezolanas. Esta simbiosis fue un eje central de su política exterior.

En Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Argentina y otros países, Chávez apoyó abiertamente a líderes afines como Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y Néstor Kirchner, fortaleciendo un eje que por momentos pareció conformar un bloque regional alternativo. Al mismo tiempo, sus detractores en países como Colombia, Perú y México, así como en amplios sectores de la prensa y la opinión pública española, lo consideraban una amenaza autoritaria.

Su muerte en 2013 desencadenó reacciones encontradas: en Caracas y otras ciudades venezolanas, millones de personas despidieron su féretro en una masiva manifestación de duelo, mientras en Miami y Madrid se organizaban celebraciones. A más de una década de su fallecimiento, la división que provocó en el mundo hispanohablante sigue vigente y su nombre continúa siendo invocado como símbolo de redención social o de retroceso democrático, según la óptica de quien lo recuerde.


  1. La figura de la abuela Rosa Inés se convertiría años después en una referencia constante en los discursos de Chávez, quien le atribuía su primer contacto con la literatura, la poesía y la historia oral de la región barinesa. ↩︎

  2. El béisbol representó para Chávez mucho más que una actividad recreativa: en entrevistas posteriores recordaba que soñó con convertirse en jugador profesional e incluso en alguna ocasión comentó que el deporte le enseñó valores de disciplina y trabajo en equipo que luego aplicó en la milicia y la política. ↩︎

  3. La decisión de Caldera fue parte de un pacto político más amplio que buscaba restañar heridas y desactivar un clima de inestabilidad. Sin embargo, la medida le costaría caro años después al propio Caldera, al allanar el camino político del hombre que lo sucedería. ↩︎

  4. El récord absoluto de permanencia en la presidencia lo sigue ostentando Juan Vicente Gómez, quien gobernó de manera directa o indirecta entre 1908 y 1935, aunque en un contexto no democrático. ↩︎

  5. El Consejo Nacional Electoral reportó un padrón de 11 millones de electores en 1998, 14 millones en 2006 y casi 19 millones en 2012, lo que en parte explica el crecimiento nominal de los votos. ↩︎

  6. La expresión, que en rigor fue una orden airada, fue inmediatamente reproducida por cadenas de noticias de todo el mundo y hasta se convirtió en tono de llamada para teléfonos móviles en España y América Latina. ↩︎