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Richard Nixon

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Richard Nixon · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesEstados Unidos · China · Venezuela · Chile · Brasil
HistoriaSegunda Guerra Mundial · Guerra Fría · Salvador Allende · Augusto Pinochet
CiudadesFiladelfia · Caracas
Richard M. Nixon
Retrato oficial, 1969
Nombre completoRichard Milhous Nixon
Nacimiento9 de enero de 1913, Yorba Linda, California, Estados Unidos
Fallecimiento22 de abril de 1994, Nueva York, Estados Unidos
Causa de muerteAccidente cerebrovascular
PartidoPartido Republicano
CónyugePat Nixon (matr. 1940; fall. 1993)[nota]
HijosTricia, Julie
EducaciónWhittier College, Facultad de Derecho de la Universidad de Duke
OcupaciónAbogado, político
Presidencia de los Estados Unidos
Mandato20 de enero de 1969 – 9 de agosto de 1974
VicepresidenteSpiro Agnew (1969–1973)
Gerald Ford (1973–1974)[nota]
PredecesorLyndon B. Johnson
SucesorGerald Ford

1. Resumen[editar]

Richard Milhous Nixon fue el trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos, cargo que ocupó desde 1969 hasta su dimisión el 9 de agosto de 1974. Es el único presidente estadounidense en la historia que ha renunciado a su cargo, lo que ocurrió en el contexto del escándalo Watergate. Antes de llegar a la presidencia, fue vicepresidente durante la administración de Dwight D. Eisenhower (1953-1961) y se consolidó como una figura prominente del Partido Republicano durante las décadas de 1950 y 1960.

Su presidencia se caracterizó por una activa y trascendental política exterior, guiada en gran parte por su asesor de seguridad nacional y secretario de Estado, Henry Kissinger. Entre sus logros más notables se encuentra la distensión con la Unión Soviética, la histórica apertura de relaciones diplomáticas con la República Popular China tras décadas de aislamiento y el fin de la participación directa de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam. En el frente interno, su legado es complejo: estableció la Agencia de Protección Ambiental (EPA), pero también se le critica por perpetuar divisiones raciales y sociales a través de la denominada "estrategia sureña".[1]

El nombre de Richard Nixon quedó imborrablemente ligado al escándalo Watergate, un intento de espionaje político y posterior encubrimiento por parte de su administración que, tras una larga investigación del Senado y una batalla judicial, le obligó a convertirse en el primer presidente en dimitir, evitando así un juicio político prácticamente seguro.

2. Primeros años y formación[editar]

Nacido en 1913 en el seno de una familia de escasos recursos en Yorba Linda, California, Nixon creció en una atmósfera de trabajo duro y devoción cuáquera.[2] Su difícil infancia estuvo marcada por la pérdida de dos de sus hermanos a temprana edad a causa de la tuberculosis y la enfermedad crónica de un tercero. A pesar de las estrecheces económicas, demostró una capacidad intelectual excepcional y una ambición sin límites. Se graduó en el Whittier College y posteriormente obtuvo una beca para la prestigiosa Facultad de Derecho de la Universidad de Duke, donde se graduó tercero de su clase.

Tras un breve paso por la práctica legal privada y un empleo gubernamental en la Oficina de Administración de Precios durante la Segunda Guerra Mundial, Nixon se alistó en la Armada. Sirvió en el Pacífico Sur, aunque no en combate directo, y alcanzó el rango de teniente comandante antes de regresar a la vida civil para iniciar su meteórica carrera política.

3. Ascenso en la política nacional[editar]

El salto de Nixon a la fama nacional se produjo en 1947, cuando, con apenas 33 años, fue elegido miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por California. Su papel más célebre como joven congresista fue su participación en el Comité de Actividades Antiamericanas y la investigación del caso de Alger Hiss, un alto funcionario del Departamento de Estado acusado de ser un espía soviético. La persecución que Nixon emprendió contra Hiss, que culminó con la condena de este por perjurio, cimentó su reputación nacional como un ferviente anticomunista.

En 1950, ganó un escaño en el Senado tras una campaña extremadamente agresiva contra la congresista Helen Gahagan Douglas, a quien acusó de simpatizante del comunismo, lo que le valió el despectivo apodo de "Tricky Dick" (Dick el Tramposo). Su rápido ascenso lo llevó a ser elegido compañero de fórmula de Dwight D. Eisenhower en 1952, convirtiéndose en vicepresidente con solo 39 años[sin verificar].

La carrera de Nixon estuvo a punto de descarrilarse durante la campaña de 1952, cuando surgieron acusaciones de haber recibido fondos ilícitos de un fondo privado de empresarios. Nixon salvó su puesto con una innovadora y emotiva transmisión televisiva que pasó a la historia como el "Checkers speech", en la que reveló sus modestas finanzas personales y mencionó a su perro, Checkers, el único regalo que dijo haber aceptado y que se negó a devolver. Como vicepresidente, viajó extensamente por el mundo y asumió funciones ejecutivas durante las enfermedades de Eisenhower.

En 1960, tras cumplir dos mandatos como vicepresidente, Nixon se presentó a la presidencia, pero perdió por un estrechísimo margen frente al joven y carismático John F. Kennedy. Dos años después, en 1962, sufrió otra humillante derrota al perder la elección para gobernador de California. En una amarga conferencia de prensa posterior, declaró a los periodistas: "No tendrán a Richard Nixon para patearlo más". Parecía el fin de su carrera política, pero emprendió un paciente y calculado regreso.

4. Presidencia[editar]

4.1. Primer mandato (1969-1973)[editar]

Tras un hiato de seis años trabajando como abogado en Nueva York y haciendo campaña por otros republicanos, Nixon ganó la nominación de su partido y resultó vencedor en las elecciones presidenciales de 1968 en un clima de profunda agitación social. Su promesa de restaurar la "ley y el orden" y de poner fin a la Guerra de Vietnam resonó en un electorado cansado y dividido. Derrotó al vicepresidente demócrata Hubert Humphrey y al candidato independiente y segregacionista George Wallace.

Su primer mandato en la política doméstica estuvo marcado por una mezcla de conservadurismo y reformas pragmáticas. Bajo su administración, y a menudo a su pesar, se aprobaron leyes trascendentales como la Ley de Política Nacional Ambiental y la creación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en 1970, así como la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA). En materia económica, en 1971, Nixon tomó una decisión drástica y unilateral que tuvo profundas repercusiones globales: el fin de la convertibilidad directa del dólar estadounidense en oro, un pilar del sistema de Bretton Woods establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Esta medida, conocida como el "Nixon Shock", buscaba resolver los déficits comerciales y la inflación rampante de Estados Unidos.

En el ámbito social, la administración Nixon continuó con la implementación de la integración racial en las escuelas del sur y desarrolló políticas de "acción afirmativa" a través del Plan Filadelfia, que exigía objetivos de contratación de minorías en proyectos de construcción federales. Paradójicamente, gran parte de su estrategia política se basó en la denominada "Estrategia Sureña", una campaña soterrada para atraer a los votantes blancos conservadores del sur, históricamente demócratas pero desafectados por las leyes de derechos civiles de los años sesenta.[1:1]

4.2. Segundo mandato y escándalo Watergate[editar]

Nixon se presentó a la reelección en 1972 y logró una de las victorias más aplastantes de la historia electoral de Estados Unidos. Su estratega de campaña, John Mitchell, y su equipo lograron orquestar una campaña formidable que marginó completamente al candidato demócrata, el senador George McGovern, quien solo ganó en el estado de Massachusetts y el Distrito de Columbia.

La sombra del escándalo, sin embargo, ya se cernía sobre la administración. La madrugada del 17 de junio de 1972, cinco hombres fueron detenidos por asaltar las oficinas del Comité Nacional Demócrata en el complejo de edificios Watergate, en Washington, D.C. Lo que en un principio pareció un delito menor pronto se destapó como la punta de un iceberg de una vasta red de actividades ilegales orquestadas desde la Casa Blanca, que incluían espionaje político, sabotaje y el uso sistemático de agencias gubernamentales como la CIA y el FBI para encubrir las fechorías y acosar a los "enemigos" políticos del presidente.

A lo largo de 1973 y 1974, la investigación del Senado, liderada por el senador Sam Ervin, y la labor de dos periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, mantuvieron el caso en el foco público. Durante este período se descubrió la existencia de un sistema de grabación secreta en el Despacho Oval. La lucha legal por la entrega de estas cintas magnéticas se convirtió en el epicentro del drama.

La llamada "Masacre del Sábado por la Noche", en la que Nixon ordenó el despido del fiscal especial del caso, Archibald Cox, provocó la dimisión en cadena de su fiscal general y su adjunto y desató una tormenta de indignación nacional. La revelación de una de las cintas, la del 23 de junio de 1972, conocida como la "pistola humeante" ("smoking gun"), demostró de forma irrefutable que el presidente había estado involucrado personalmente en el encubrimiento del escándalo desde el principio.

5. Política exterior[editar]

La política exterior fue la pasión y el dominio indiscutible de Nixon. Junto a Henry Kissinger, transformó el tablero geopolítico de la Guerra Fría. Su estrategia pivotó sobre el concepto de "distensión" (détente), buscando reducir las tensiones con las dos grandes potencias comunistas.

El logro más emblemático fue la histórica visita de Nixon a la República Popular China en febrero de 1972. Este viaje sorpresa, preparado en secreto a través de la diplomacia de ping-pong y los buenos oficios de Pakistán, puso fin a más de dos décadas de total incomunicación entre Washington y Pekín, alterando drásticamente el equilibrio de poder mundial y creando una nueva realidad estratégica frente a la Unión Soviética.

En mayo de 1972, Nixon se convirtió en el primer presidente estadounidense en visitar Moscú, donde se reunió con el líder soviético Leonid Brézhnev. El fruto inmediato de esta cumbre fue la firma de dos acuerdos trascendentales: el Tratado sobre Misiles Antibalísticos (ABM) y el primer Acuerdo Estratégico de Limitación de Armas (SALT I), que congeló el número de misiles balísticos intercontinentales de ambas superpotencias.

La guerra de Vietnam fue la gran herencia maldita que recibió, y su política al respecto se denominó "vietnamización". Esta consistió en la retirada progresiva de las tropas de combate estadounidenses mientras se transfería la responsabilidad de la lucha al ejército de Vietnam del Sur, al mismo tiempo que se intensificaban los bombardeos masivos sobre Vietnam del Norte y sus bases de suministro en Camboya y Laos. La paz se firmó finalmente en París en enero de 1973, permitiendo la retirada total de las tropas y la liberación de los prisioneros de guerra estadounidenses. El armisticio, sin embargo, fue un breve paréntesis antes de la victoria final de Vietnam del Norte dos años después.

6. Escándalo Watergate y renuncia[editar]

El escándalo Watergate se convirtió en una crisis constitucional sin precedentes. Enfrentado a una condena casi segura en un juicio político ("impeachment") por obstrucción a la justicia, abuso de poder y desacato al Congreso, Richard Nixon se dirigió a la nación el 8 de agosto de 1974 en un discurso televisado para anunciar su renuncia irrevocable. Su dimisión se hizo efectiva al día siguiente, 9 de agosto de 1974, a las 11:35 de la mañana.

Minutos después, su vicepresidente, Gerald Ford, juró el cargo como nuevo presidente de los Estados Unidos. Un mes más tarde, el 8 de septiembre, Ford otorgó a Nixon un "perdón total, libre y absoluto" por todos los delitos que hubiera podido cometer durante su mandato. Esta decisión, que pretendía cerrar la herida nacional, fue profundamente polémica y contribuyó a la derrota de Ford en las elecciones presidenciales de 1976.

7. Últimos años y legado[editar]

Tras su renuncia, Nixon se retiró a su mansión de San Clemente, California, y más tarde a Nueva Jersey. Durante dos décadas, emprendió un tenaz y sistemático esfuerzo por rehabilitar su figura pública. Se reinventó como un estadista de la vieja escuela y escribió varios libros superventas sobre política internacional, convirtiéndose en una autoridad respetada y un comentarista informal para sucesivas administraciones, tanto republicanas como demócratas.

Su legado es uno de los más complejos y controvertidos de la historia de los Estados Unidos. Como analista geopolítico se le reconoce una visión y una audacia excepcionales, cuyo culmen fue la apertura a China. Sin embargo, su nombre sigue siendo sinónimo de corrupción presidencial. La erosión de la confianza en el gobierno que causó el escándalo Watergate es, para muchos historiadores, un parteaguas en la política estadounidense moderna.

Falleció en Nueva York el 22 de abril de 1994, a la edad de 81 años, a causa de un derrame cerebral masivo. Su funeral, al que asistieron todos los presidentes vivos de Estados Unidos, fue un recordatorio tanto de la tragedia personal como de la estatura histórica de un hombre que alcanzó la cima del poder y cayó de ella por sus propios demonios.

8. Presencia en América Latina[editar]

La relación de Nixon con América Latina fue intensa y, a menudo, turbulenta, tanto antes como durante su presidencia. Ya como vicepresidente, en 1958, realizó una gira por la región que se volvió notoria. Durante su visita a Caracas, Venezuela, una multitud enfurecida lo atacó a él y a su comitiva, en un incidente que él mismo describió como uno de los más peligrosos de su vida política y que reforzó su visión del sur del continente como un terreno fértil para la inestabilidad y el comunismo.

Durante su mandato, América Latina se convirtió en un escenario central de la Guerra Fría. La administración Nixon aplicó una política de estricto alineamiento anticomunista. El caso más emblemático y objeto de amarga controversia fue el de Chile. Documentos desclasificados y las investigaciones del Congreso estadounidense revelaron la participación directa de la CIA, con autorización de Nixon y Kissinger, en una campaña secreta para desestabilizar el gobierno del presidente socialista Salvador Allende, elegido democráticamente en 1970. Nixon dio la orden explícita de "hacer gritar la economía" chilena para impedir la consolidación de Allende y su programa de reformas marxistas.[3] La administración estadounidense apoyó posteriormente de manera encubierta la formación de un clima que culminó en el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, liderado por el general Augusto Pinochet.

En contraste, su relación con potencias regionales como Brasil fue de cordialidad y alianza estratégica. Nixon veía a los gobiernos militares anticomunistas de América del Sur como baluartes contra la influencia soviética y cubana. La percepción de Nixon en la región ha estado indeleblemente marcada por su papel en Chile, un tema que eclipsa todos los demás aspectos de su legado latinoamericano y que moldeó la visión de varias generaciones sobre la política exterior estadounidense.

La figura trágica y shakesperiana de Nixon ha sido un imán para la cultura popular. Su vida y, sobre todo, su caída han sido dramatizadas en innumerables ocasiones. La investigación del Washington Post fue inmortalizada en la película Todos los hombres del presidente (1976).

La película biográfica Nixon (1995), dirigida por Oliver Stone, con Anthony Hopkins interpretando al personaje principal, es quizás la representación más compleja y psicológica, explorando sus demonios internos y su búsqueda de poder. En la comedia, su encuentro televisivo con el presentador británico David Frost, que logró una confesión pública de culpabilidad años después de su renuncia, fue llevado al cine en la aclamada Frost/Nixon (2008). La ópera Nixon en China (1987), del compositor John Adams, es considerada una obra maestra del género y un fascinante retrato de la histórica visita de 1972. En el mundo hispanohablante, su figura es referente recurrente en el análisis político, donde su nombre se utiliza a menudo como una metáfora del maquiavelismo político y el abuso de poder.


  1. La "Estrategia Sureña" es una teoría política que sostiene que el Partido Republicano usó un lenguaje codificado sobre temas como los derechos de los estados y la "ley y el orden" para apelar al resentimiento racial de los votantes blancos del sur sin hacer llamados abiertamente racistas, logrando así un realineamiento político. ↩︎ ↩︎

  2. La fe cuáquera de su madre, Hannah, fue una influencia central en su infancia, pero Nixon nunca la practicó de manera estricta en su vida adulta. Se opuso por razones prácticas a la práctica cuáquera del pacifismo durante la Guerra Fría. ↩︎

  3. La transcripción de la conversación del 15 de septiembre de 1970 entre Nixon, Kissinger y otros altos funcionarios revela la instrucción del presidente de "hacer gritar la economía" para forzar un clima de desorden y precipitar un golpe militar. ↩︎