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Salinas (Ecuador)

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Salinas (Ecuador) · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesEcuador · Panamá · Perú · España · Estados Unidos
CiudadesQuito
Salinas
Ciudad del Ecuador
PaísEcuador
ProvinciaSanta Elena
CantónSalinas
UbicaciónPunta de Santa Elena, costa del Pacífico
Coordenadas2°12′S 80°58′O
Altitud3 m s. n. m.
Fundación22 de diciembre de 1937
Población (censo 2010)34 719 hab.
GentilicioSalinense
AlcaldeDennis Córdova (2023–2027)
Código postalEC240350

1. Resumen[editar]

Salinas es una ciudad ecuatoriana, cabecera del cantón homónimo, situada en el extremo más occidental de la provincia de Santa Elena y, por tanto, del territorio continental del Ecuador. Se asienta sobre una península homónima que se adentra en el océano Pacífico y constituye el balneario de mayor prestigio y tradición del país, receptor de un vigoroso turismo interno procedente sobre todo de Guayaquil y de la sierra ecuatoriana durante la temporada de playa.

El núcleo urbano combina una densa franja hotelera y residencial frente al mar con barrios de clase trabajadora vinculados históricamente a la pesca artesanal e industrial. Su perfil económico se reparte entre el turismo de sol y playa, la pesca de altura y la actividad portuaria y comercial que genera su puerto pesquero, uno de los más importantes de la costa ecuatoriana.[1]

2. Primeros años y formación[editar]

La punta donde hoy se asienta Salinas aparece mencionada en la cartografía colonial con el nombre de «Punta de Santa Elena». Durante los siglos XVI al XVIII fue lugar de aguada para navíos que hacían la ruta entre Panamá y el Perú. En la época de la Real Audiencia de Quito, la zona permaneció escasamente poblada y se ocupó de manera dispersa por pescadores, recolectores de sal y tripulantes de paso.[2]

El topónimo alude a las salinas naturales que se formaban en las depresiones costeras cercanas, explotadas de manera artesanal desde tiempos prehispánicos. En el siglo XIX la actividad salinera se organizó como una concesión municipal y abasteció de sal a buena parte de la costa ecuatoriana. La decadencia de la explotación salinera se produjo hacia la primera mitad del siglo XX, cuando la competencia de otras fuentes y los cambios en la demanda la hicieron poco rentable.

La constitución de Santa Elena como cantón de la provincia del Guayas en 1839 no alteró de inmediato la fisonomía de una aldea. A finales del siglo XIX se documenta la existencia de algunas casas de hacienda y de galpones empleados en la pesca y el secado del pescado salado. [3]

El giro hacia el turismo se esbozó en las primeras décadas del siglo XX, cuando familias acomodadas de Guayaquil comenzaron a levantar casas de veraneo en la franja de playa. La construcción del ferrocarril entre Guayaquil y Salinas, concluida en 1908, facilitó la llegada de veraneantes. La vía férrea dejó de operar definitivamente hacia mediados del siglo XX, pero consolidó una época fundacional en la historia local.

Salinas fue elevada a parroquia rural en 1929 y a cantón mediante decreto ejecutivo el 22 de diciembre de 1937, en la administración del general Alberto Enríquez Gallo, acto que se considera su fecha de fundación como entidad municipal autónoma.

3. Geografía[editar]

El cantón está ubicado en el extremo occidental de la península de Santa Elena, rodeado al oeste y al sur por aguas abiertas del Pacífico. Limita al norte con el cantón de La Libertad y al este con el cantón de Santa Elena.[4] La línea de costa es baja, recortada por puntas rocosas y bahías, y comprende varios kilómetros de playas de arena grisácea y fina, convertidas en el principal activo turístico. La mayor extensión de terreno firme es semidesértica y se encuentra cubierta por matorral seco tropical, bosque espinoso y especies adaptadas a la escasez de agua.

El relieve es llano o ligeramente ondulado en el interior, con elevaciones máximas que no superan los 40 m sobre el nivel del mar. No existen ríos de caudal permanente; la hidrografía se reduce a algunos esteros que se activan solo en época de lluvias esporádicas. La falta de agua dulce superficial y de acuíferos de alto rendimiento constituye una restricción histórica que ha condicionado tanto la agricultura como la expansión urbana.

Entre los accidentes destacan la punta de Santa Elena, que marca el extremo continental occidental del Ecuador, y la ensenada de Chipipe, que forma una playa de oleaje moderado y amplia zona de baño. La bahía de Santa Elena, de mayor extensión, delimita el litoral norte del cantón.

4. Clima[editar]

El clima de Salinas se clasifica como árido cálido (BWh en la clasificación de Köppen), con una marcada influencia oceánica que modera las temperaturas máximas. Las precipitaciones son sumamente escasas a lo largo del año (una media que apenas supera los 100 mm), concentradas casi exclusivamente entre enero y marzo, durante la estación lluviosa que afecta a la costa ecuatoriana. La temperatura media anual ronda los 24 °C, con máximas que rara vez sobrepasan los 32 °C y mínimas que no bajan de 18 °C.

La corriente fría de Humboldt baña las aguas costeras durante gran parte del año, enfriando las brisas marinas, disminuyendo la sensación de bochorno y reduciendo las precipitaciones. Durante los episodios de El Niño, la temperatura superficial del mar aumenta de manera apreciable, las lluvias se intensifican y el clima adquiere temporalmente rasgos tropicales húmedos, con efectos que en años como 1982-1983 y 1997-1998 produjeron inundaciones y daños en infraestructuras turísticas.

5. Demografía[editar]

Según el censo de población de 2010, la ciudad de Salinas albergaba 34 719 habitantes, mientras que la población total del cantón se situaba en 68 675 habitantes. Las proyecciones oficiales para 2023 sitúan la población cantonal en el entorno de los 90 000 residentes, un incremento alimentado por la migración desde otras provincias y por el crecimiento de segundas residencias. Durante la temporada alta de playa (diciembre a abril) la población flotante puede multiplicarse y rebasar los cien mil visitantes simultáneos, hecho que impone una demanda extrema sobre los servicios básicos.

La composición étnica es mayoritariamente mestiza, con una minoría significativa de montuvios provenientes del interior de la provincia y de comunidades pesqueras tradicionales de la costa. El idioma predominante es el español en su variante costeña ecuatoriana.

6. Economía[editar]

La economía salinense descansa sobre tres pilares: turismo, pesca y comercio minorista.

El turismo es el principal motor de servicios. La oferta hotelera abarca desde resorts de cadena internacional y hoteles boutique frente al mar hasta hosterías de perfil medio, apartamentos vacacionales y pensiones. La planta de alojamiento registrada supera las 6000 camas. La vida económica de la ciudad se ralentiza sensiblemente entre mayo y noviembre, cuando las lluvias desaparecen, el cielo se cubre de nubes bajas y la afluencia de turistas nacionales cae a sus mínimos anuales.

La pesca constituye la segunda rama económica y la primera en importancia histórica. El puerto pesquero artesanal de Salinas es base de una flota de embarcaciones de fibra de vidrio y algunos barcos de mayor tonelaje que operan tanto en aguas costeras como en la zona económica exclusiva insular de las islas Galápagos. Las capturas incluyen atún, dorado, picudo, corvina y otras especies de alto valor comercial, que abastecen los mercados de Guayaquil y la sierra ecuatoriana. Una parte relevante de la pesca se destina a la exportación. Las empacadoras y las plantas de procesado de pescado generan puestos de trabajo directos e indirectos en la localidad y en los cantones vecinos de La Libertad y Santa Elena.

El comercio y los servicios han crecido a la par del turismo residencial. La ciudad cuenta con un malecón comercial, agencias bancarias, supermercados y una oferta creciente de restaurantes especializados en mariscos y cocina ecuatoriana. En la última década la construcción de edificios de apartamentos frente al mar ha dinamizado el sector inmobiliario y atraído capitales de la diáspora ecuatoriana.

7. Playas[editar]

Las playas constituyen el principal recurso turístico y el elemento definitorio de la identidad local.

  • Playa de Chipipe: se extiende a lo largo de varios kilómetros frente al centro hotelero. Es de arena fina, oleaje moderado y pendiente suave, lo que la convierte en la playa familiar por excelencia y en la más concurrida durante los fines de semana de temporada.
  • Playa de San Lorenzo: ubicada al norte del centro, en la bahía del mismo nombre, tiene condiciones de oleaje y viento que la hacen preferida por los aficionados al surf, al kitesurf y a la vela. Cuenta con una franja de restaurantes y bares sobre la arena.
  • Playa de Mar Bravo: esta es la playa de mar abierto, expuesta directamente al océano sin protección de bahías, con olas de mayor tamaño y corrientes fuertes. El baño puede ser peligroso y se recomienda únicamente a nadadores expertos; no obstante, recibe a surfistas y pescadores deportivos. El nombre le viene de las condiciones de oleaje que la caracterizan.
  • Playa de la Milla: se halla en la proximidad de la base naval. Es menos concurrida y suele estar frecuentada por pescadores locales.[5]

El malecón de Salinas bordea el litoral de Chipipe y San Lorenzo con una vía peatonal, palmeras y zonas de descanso. Desde allí parten embarcaciones de recreo y paseos turísticos por la bahía.

8. Cultura y festividades[editar]

Las fiestas de cantonización, que se celebran cada diciembre en torno al 22 de diciembre, concentran desfiles cívicos y militares, elección de reinas de belleza, presentaciones artísticas, ferias gastronómicas y exhibiciones náuticas. La temporada coincide con el inicio de la estación de playa y las vacaciones escolares de la sierra ecuatoriana, lo que refuerza la afluencia de público.

La Semana Santa representa otro momento de intensa actividad. A las ceremonias religiosas católicas se suman celebraciones populares y un flujo masivo de veraneantes.

En el plano gastronómico, la cocina salinense se apoya en el marisco fresco. Platos como el ceviche de camarón, el arroz marinero, el pescado frito con patacones y el encebollado nutren la oferta de los mercados populares y restaurantes, desde los puestos de playa hasta los establecimientos de carta. Pueden encontrarse también especialidades de la sierra y de la cocina internacional como fruto del turismo diversificado.

La vida cultural permanente es modesta; la ciudad no alberga universidades con campus propio,[6] aunque sí extensiones y centros de educación a distancia. Las actividades culturales regulares dependen en buena medida de la casa de la cultura provincial, de los clubes sociales y de los colegios.

9. Infraestructura y transporte[editar]

El transporte público intercantonal opera desde el terminal terrestre de Santa Elena y La Libertad, y desde estaciones menores en Salinas, con frecuencias diarias hacia Guayaquil, otras ciudades de la costa y Quito. Dentro de la ciudad, los desplazamientos son en su mayoría cubiertos por taxis, moto taxis y autobuses urbanos.

El puerto pesquero artesanal de Salinas es el principal nodo marítimo del cantón. La cercana base naval de Salinas, sede del Comando de Guardacostas, dispone de muelles e instalaciones de apoyo. Las marinas privadas del sector de San Lorenzo y el Yacht Club Salinas ofrecen amarre y servicios a embarcaciones deportivas.

El abastecimiento de agua potable constituye un desafío persistente. La red se nutre de acuíferos limitados y de agua traída desde otras zonas de la península, lo que genera cortes y racionalización en los meses de máxima demanda. La energía eléctrica es provista por la red nacional interconectada.

10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Salinas ocupa, desde hace décadas, un puesto singular en el imaginario de las vacaciones de sol y playa de los ecuatorianos. Para el turista de la sierra y de Guayaquil no existe un destino costero de mayor tradición. Esa posición la ha convertido, al mismo tiempo, en símbolo de las desigualdades sociales del país: la ciudad de los rascacielos hoteleros al lado de los barrios pesqueros con servicios deficitarios.

La diáspora ecuatoriana —notable en España, Italia y los Estados Unidos con la que ha mantenido contacto a través de familiares y del envío de remesas— ha invertido en vivienda vacacional y pequeños negocios en Salinas. La presencia de ecuatorianos residentes en el exterior es visible en los meses de diciembre y enero, cuando muchos retornan de visita y se convierten en un vector económico adicional.

Entre los sitios de interés cercanos que comparten la preferencia del turismo nacional figuran las poblaciones de Montañita, Olón y Ayangue, en la misma provincia de Santa Elena, que ofrecen un perfil turístico complementario orientado al surf y al turismo de mochileros.


  1. El puerto de Salinas es receptor de gran parte de la pesca de altura de la flota artesanal ecuatoriana y centro de acopio para plantas procesadoras que exportan a mercados de la Unión Europea y Estados Unidos. ↩︎

  2. La península estuvo habitada en tiempos precolombinos por grupos vinculados a la cultura Manteño-Huancavilca, sobre lo cual existen testimonios arqueológicos dispersos en los cerros cercanos y en el litoral. ↩︎

  3. Los registros parroquiales y municipales de finales del siglo XIX mencionan a Salinas como un «recinto» pesquero dependiente de la cabecera cantonal de Santa Elena. ↩︎

  4. El cantón Salinas es el de menor extensión territorial de la provincia de Santa Elena, con una superficie que se ha reportado entre 68 y 97 km² según distintas fuentes. ↩︎

  5. Junto a las playas mencionadas, la línea costera incluye caletas y pequeñas ensenadas —como Punta Carnero— que son empleadas por bañistas y pescadores aunque sin la misma dotación de servicios turísticos. ↩︎

  6. La oferta de educación superior más próxima se localiza en el campus de la Universidad Estatal Península de Santa Elena (UPSE), situado en el cantón La Libertad, a unos diez minutos en vehículo desde el centro de Salinas. ↩︎