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Vox

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Vox
Estilizado también como VOX («voz» en latín)
PaísEspaña
PresidenteSantiago Abascal, desde 2014
Secretario generalIgnacio Garriga, desde el 6 de octubre de 2022
VicepresidenteIgnacio Garriga[sin verificar]
PortavocesCongreso: Pepa Millán, desde el 16 de agosto de 2023
Ejecutivo: José Antonio Fúster[sin verificar]
Senado: Fernando Carbonell[sin verificar]
Registro del partido17 de diciembre de 2013
Presentación pública16 de enero de 2014, en Madrid
Escisión dePartido Popular
SedeCalle Bambú, 12
28036, Madrid, España
ColoresVerde
JuventudVox Jóvenes (organización oficial)
Revuelta (impulsada desde 2023)
Sindicato asociadoSolidaridad
Think tankFundación Disenso
FundaciónFundación DENAES
PublicaciónLa Gaceta de la Iberosfera
Militancia67 769 militantes (2025)
Posición
EspectroDerecha a extrema derecha. El partido rechaza esa etiqueta y se define como patriota y constitucionalista
InternacionalForo Madrid
Partido europeoPatriotas.eu
Grupo en el PEPatriotas por Europa
(anteriormente ECR)
Representación
Congreso de los Diputados33 / 350
Elecciones del 23 de julio de 2023
Senado2 / 266[sin verificar]
Parlamento Europeo
(circunscripción de España)
6 / 61
Parlamentos autonómicos128 / 1262
Alcaldías33 / 8131
Concejales1695 / 67031
Ideología
Ultraconservadurismo
Ultranacionalismo
Nacionalconservadurismo
Populismo de derecha
Nacionalismo español
Anticomunismo
Antiinmigración
Euroescepticismo
Anti-LGBT
Antifeminismo
Centralismo
Monarquismo
Proteccionismo
Sitio web
voxespana.es

1. Resumen[editar]

Vox —estilizado habitualmente como VOX— es un partido político español cuyo nombre significa «voz» en latín.[1] Quedó registrado el 17 de diciembre de 2013 y es considerado por numerosos especialistas en ciencia política como un partido de ultraderecha, de derecha radical populista o de extrema derecha, según la tradición académica que se utilice.[2]

El partido nació como una escisión del Partido Popular (PP), impulsada por cuadros y militantes críticos con la dirección de Mariano Rajoy, a la que acusaban de moderación en materia de unidad nacional, valores tradicionales y política económica.[3] Desde 2014 su presidente es Santiago Abascal Conde, exdirigente del PP en el País Vasco, y desde el 6 de octubre de 2022 su secretario general es Ignacio Garriga.[4]

Durante sus primeros cinco años fue una formación extraparlamentaria, con resultados por debajo del 0,5 % en las elecciones generales de 2015 y 2016. Su irrupción se produjo entre 2018 y 2019: primero con la entrada en el Parlamento de Andalucía en diciembre de 2018 —doce escaños que permitieron el primer cambio de gobierno en la comunidad en treinta y seis años— y después con la obtención de 24 escaños en las generales de abril de 2019 y 52 en las de noviembre, convirtiéndose en la tercera fuerza del Congreso.[5] Su irrupción rompió la llamada «excepción española», es decir, la ausencia prolongada de una fuerza de ultraderecha con representación parlamentaria desde la Transición.[6]

En las elecciones del 23 de julio de 2023 retrocedió a 33 escaños, 3.057.000 votos y el 12,38 %, perdiendo diecinueve diputados, pero conservó la tercera posición. No consta, en las fuentes consultadas en agosto de 2026, la celebración ni la convocatoria de unas elecciones generales posteriores, de modo que esa sigue siendo su representación vigente.[4:1]

Su relevancia política supera a su tamaño parlamentario: al ser necesario para las mayorías de derecha, Vox ha condicionado la formación de gobiernos autonómicos y municipales desde 2019, y su irrupción ha modificado los términos del debate político español en inmigración, memoria histórica, política territorial y violencia de género. En el plano europeo ha transitado desde el grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) hacia el grupo Patriotas por Europa, integrado en el partido europeo Patriotas.eu desde 2024.[7] En el plano iberoamericano impulsa la red conocida como Foro Madrid, con la que busca articular a sectores de la derecha de distintos países hispanohablantes.[8]

2. Historia[editar]

2.1 Fundación y primera crisis (2012-2014)[editar]

El origen inmediato de Vox se encuentra en la plataforma reconversión.es, creada en julio de 2012 por un colectivo del que formaban parte cuadros y militantes del Partido Popular, entre ellos Alejo Vidal-Quadras, Santiago Abascal y José Antonio Ortega Lara.[9] La plataforma reclamaba un proceso de recentralización territorial que pusiera fin al Estado de las Autonomías y defendiera una idea más uniforme de la nación española.

El detonante fue el descontento de un sector del PP con la política de Rajoy en tres frentes: la respuesta al independentismo catalán, la política fiscal y el abandono, a su juicio, de posiciones conservadoras en asuntos como el aborto.

El partido fue registrado oficialmente el 17 de diciembre de 2013, coincidiendo con la disolución, por parte de Santiago Abascal, de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), entidad creada durante el gobierno de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid y que constituiría uno de los núcleos ideológicos del nuevo partido.[10] La presentación pública ante los medios tuvo lugar el 16 de enero de 2014, en una rueda de prensa celebrada en la sede de la plataforma ultracatólica HazteOír, con la participación de los dirigentes Cristina Seguí, José Antonio Ortega Lara, José Luis González Quirós, Santiago Abascal e Ignacio Camuñas.[11][12] En ese momento, Vox se proponía «recoger el voto de la derecha desencantada con las políticas del PP», según la formulación de sus propios fundadores.

En enero de 2014, Alejo Vidal-Quadras abandonó el PP para unirse a Vox y fue elegido presidente de la nueva formación mediante primarias, así como cabeza de lista para las elecciones al Parlamento Europeo de mayo de ese año.[13] Sin embargo, los resultados fueron discretos: Vox quedó en undécima posición con 246 833 votos (un 1,57 % del total), a unos 1500 votos de conseguir escaño. Sus mejores resultados se registraron en Melilla (5,96 %) y en la Comunidad de Madrid (3,64 %), mientras que los peores correspondieron a Cataluña (0,31 %) y al País Vasco (0,55 %).[14]

Aquella campaña dejó además el episodio de financiación más documentado de la historia del partido: una parte sustancial de sus fondos iniciales procedió del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán, ligado a la organización opositora iraní Muyahidines del Pueblo.[15]

El fracaso electoral desencadenó una crisis interna. Vidal-Quadras se desvinculó del partido y, durante el verano de 2014, varios miembros del Comité Ejecutivo Nacional —entre ellos Ignacio Camuñas y Cristina Seguí— también abandonaron la organización.[16] El argumento de Vidal-Quadras para marcharse fue que no quería contribuir a la dispersión del voto de la derecha frente al ascenso de Podemos, al que calificó de «extremismo de izquierda de tintes totalitarios».[17]

2.2 Elección de Abascal y travesía del desierto (2014-2017)[editar]

El 20 de septiembre de 2014, Santiago Abascal fue elegido presidente de Vox con el 91 % de los votos de la militancia, al recibir 1010 votos frente a los 99 de Ludovico López Cadé.[18] Poco después se renovaron los comités ejecutivos provinciales y se dio forma a una estructura organizativa más centralizada, que potenciaba el poder del presidente.

Durante 2015, Vox ensayó su penetración en distintos niveles electorales sin lograr representación significativa. En las elecciones al Parlamento de Andalucía de marzo de 2015 obtuvo 18 017 votos (0,45 %) y quedó como novena fuerza de la región. En las autonómicas de mayo de ese año se presentó en nueve comunidades autónomas y en Ceuta, sin conseguir escaños: su mejor resultado fue en Ceuta (1,27 %), seguido de la Comunidad de Madrid (37 043 votos, un 1,17 %). En las municipales celebradas el mismo día, Vox obtuvo en total 22 concejales y dos alcaldías en toda España.[19]

El 27 de junio de 2015, unas primarias internas confirmaron a Abascal como candidato a las generales, con el 83,84 % de los votos frente al 15,56 % de Carmelo González.[20] En esos comicios, celebrados el 20 de diciembre de 2015, Vox presentó candidaturas en 31 circunscripciones y obtuvo 57 753 votos (0,23 %) en el Congreso, sin lograr representación en ninguna de las dos cámaras.[21]

El 5 de marzo de 2016, Abascal fue reelegido presidente en una Asamblea Extraordinaria con el 98 % de los votos.[22] Poco después, en mayo de 2016, el partido protagonizó una acción simbólica en Gibraltar: un grupo de militantes, entre ellos el secretario general Javier Ortega, desplegó una bandera española en el lado norte del Peñón. La acción terminó con la detención de Nacho Mínguez, entonces presidente de Vox Madrid, mientras que Ortega huyó a nado.[23]

En enero de 2017, la dirección del partido participó en la cumbre euroescéptica celebrada en Coblenza (Alemania), junto a líderes de la extrema derecha europea como Marine Le Pen, Frauke Petry y Geert Wilders.[24] Aquel encuentro marcó, según el politólogo Carles Ferreira, un punto de inflexión en la radicalización y en la orientación internacional del partido.

2.3 La irrupción (2018-2019)[editar]

El verdadero despegue de Vox se produjo al calor de la crisis política catalana de 2017, cuando el partido se presentó como acusación popular en el proceso contra los líderes independentistas y capitalizó electoralmente el descontento de una parte del electorado de centroderecha y derecha.[25] A ello se sumaron la moción de censura que desalojó al PP del gobierno en junio de 2018 y una intensa actividad en redes sociales que dio a Vox una presencia digital desproporcionada respecto a su peso electoral.

El 7 de octubre de 2018, un acto en el Palacio de Vistalegre de Madrid llenó un recinto de más de diez mil personas y evidenció que el partido había dejado de ser marginal.[26]

El primer hito electoral llegó en las elecciones al Parlamento de Andalucía del 2 de diciembre de 2018, cuando Vox irrumpió con 12 escaños —un resultado que ninguna encuesta había anticipado— y se convirtió por primera vez en llave de gobierno en una comunidad autónoma, permitiendo a PP y Ciudadanos formar el primer gobierno no socialista de Andalucía desde 1982.[27] Aquel resultado puso fin a la excepcionalidad española: por primera vez desde la Transición, un partido de ultraderecha obtenía representación parlamentaria autonómica relevante.

El crecimiento se confirmó en las generales de abril de 2019, cuando Vox entró por primera vez en el Congreso de los Diputados con 24 escaños, y se consolidó en la repetición electoral de noviembre de ese mismo año, cuando alcanzó 52 escaños y 3.656.979 votos (15,08 %), su mejor resultado histórico, y se convirtió en la tercera fuerza del país.[28] En las autonómicas y municipales de 2019 y 2023 obtuvo representación en la práctica totalidad de los parlamentos autonómicos, incluidas Cataluña, el País Vasco y Andalucía, y entró en varios gobiernos regionales en coalición con el PP.

2.4 De la oposición a los gobiernos autonómicos (2021-2024)[editar]

A partir de 2021, Vox pasó de ser una fuerza de oposición a convertirse en socio externo o de coalición del Partido Popular en varias comunidades. El primer caso llegó en marzo de 2022 en Castilla y León, cuando el candidato del PP accedió a la presidencia autonómica con los votos de Vox, que asumió la vicepresidencia de la Junta y varias consejerías.[29] Fue la primera vez desde la muerte de Franco que la ultraderecha entraba en un gobierno regional español.

En junio de 2022, tras las elecciones andaluzas, Vox respaldó la investidura de Juan Manuel Moreno como presidente de la Junta de Andalucía, sin entrar formalmente en el gobierno en aquella legislatura, y mantuvo una relación de cooperación legislativa con el PP.[30] En julio de 2023 firmó acuerdos de gobierno con el PP en varias comunidades autónomas.

En julio de 2024, Vox rompió esos pactos y salió de los gobiernos autonómicos en los que participaba, en desacuerdo con el reparto de menores migrantes no acompañados acordado entre el Gobierno central y las comunidades.[31] Desde entonces su relación con el PP ha sido de apoyo puntual y competencia abierta, aunque Vox continuó gobernando en algunos ayuntamientos y mantuvo una presencia parlamentaria relevante.

2.5 De 2023 a la actualidad[editar]

Las elecciones del 23 de julio de 2023 fueron un retroceso: 33 escaños, 3.057.000 votos y el 12,38 %, con la pérdida de diecinueve diputados respecto a noviembre de 2019.[32] La lectura más extendida es que una parte de su electorado optó por el voto útil al PP ante la posibilidad de un cambio de gobierno.

La suma de PP y Vox —170 escaños sobre 350— quedó por debajo de la mayoría absoluta de 176, lo que impidió la investidura de Alberto Núñez Feijóo y permitió la de Pedro Sánchez en noviembre de 2023.[33] El retroceso debilitó además la posición negociadora de Vox frente al Partido Popular, y entre 2023 y 2025 la relación entre ambos se deterioró hasta la ruptura de los gobiernos de coalición.

3. Ideología y posición política[editar]

3.1 Calificación académica y mediática[editar]

La ubicación de Vox en el espectro político ha sido objeto de un amplio debate académico y periodístico. La mayoría de los politólogos lo clasifican como un partido de ultraderecha, de derecha radical populista o de extrema derecha, según los criterios de cada escuela.[34] Entre los especialistas que han utilizado estas etiquetas figuran Cas Mudde, Xavier Casals, Beatriz Acha Ugarte, Steven Forti, Emilio Gentile, Carles Ferreira y Joan Maria Thomàs, entre otros.[35] La politología comparada lo sitúa habitualmente en la familia de Reagrupamiento Nacional, Fratelli d'Italia o el PVV neerlandés.

Los grandes medios españoles —El País, la Cadena Ser, El Confidencial, elDiario.es— y los medios internacionales —entre ellos The Guardian, BBC, CNN, The Washington Post, Reuters o Deutsche Welle— suelen describir a Vox como un partido de extrema derecha o de ultraderecha.[36] Una parte minoritaria de la prensa conservadora española prefiere referirse a él simplemente como un partido de derecha.[37]

El partido, por su parte, rechaza expresamente las etiquetas de «extrema derecha» y «ultraderecha», sostiene que responden a una descalificación y se ha definido en distintos momentos como «centro-derecha nacional», como fuerza «socialconservadora» y como partido patriota y constitucionalista.[38] En la práctica, los especialistas señalan que su discurso combina elementos del nacionalismo español, el nativismo, el autoritarismo y el populismo de derecha, con un componente económico que mezcla liberalismo y proteccionismo según el ámbito.[39]

Este artículo emplea la formulación «derecha radical populista» por ser la de uso más extendido en la literatura especializada, sin que ello prejuzgue la autodefinición del partido, que se recoge junto a ella.

3.2 Propuestas programáticas[editar]

El programa de Vox se articula en torno a varios ejes recurrentes:

  • Unidad de España y centralización: supresión de los parlamentos autonómicos —o su reducción drástica— y devolución al Estado central de las competencias educativas, sanitarias, de seguridad y de política lingüística; ilegalización de los partidos independentistas; defensa del español como lengua vehicular única.[40]
  • Inmigración: endurecimiento de las condiciones de entrada y estancia, deportación de migrantes en situación irregular, endurecimiento de los requisitos de nacionalización, vinculación de las prestaciones sociales a la nacionalidad o a un período largo de residencia, asociación entre inmigración y delincuencia, y crítica al islam.[41]
  • Familia y valores: oposición al aborto, a la «ideología de género», al matrimonio entre personas del mismo sexo y a las leyes de identidad de género; sustitución de la ley de violencia de género por una ley de violencia intrafamiliar; defensa de la familia tradicional y de los símbolos religiosos.[42]
  • Memoria histórica: rechazo de la Ley de Memoria Democrática y defensa de una lectura de la Guerra Civil y de la Transición distinta de la mayoritaria en el arco parlamentario.[43]
  • Economía: mezcla de liberalismo económico —bajada de impuestos, reducción de la administración y del gasto público— con proteccionismo en sectores considerados estratégicos; defensa del autónomo, del pequeño empresario y del sector primario, con especial implantación entre agricultores, ganaderos y cazadores; crítica a la agenda climática de la Unión Europea.[44]
  • Monarquía e identidad: defensa explícita de la monarquía parlamentaria y de los símbolos nacionales; reivindicación de una idea homogénea de España frente al multiculturalismo.[45]
  • Europa: euroescepticismo blando. Vox no pide la salida de la Unión Europea, pero rechaza la cesión de soberanía y la «deriva federalista» de las instituciones comunitarias, y defiende una Europa de naciones soberanas.[46]
  • Seguridad y soberanía: reivindicación de las Fuerzas Armadas y de los cuerpos de seguridad, y posiciones firmes sobre Gibraltar, Ceuta y Melilla.

Parte de estas propuestas —como la supresión de los parlamentos regionales o la ilegalización de partidos independentistas— requeriría una reforma constitucional de gran alcance que, en la práctica, no ha sido posible aprobar.

4. Organización y bases[editar]

4.1 Órganos directivos[editar]

La estructura de Vox es fuertemente centralizada en torno a su Comité Ejecutivo Nacional, con menos autonomía territorial que el PP o el PSOE, un rasgo coherente con su programa recentralizador, y marcadamente personalista. Desde 2014, Santiago Abascal ha sido reelegido presidente en cada asamblea del partido con porcentajes superiores al 90 %.[47] El secretario general es Ignacio Garriga, que asumió el cargo el 6 de octubre de 2022, sustituyendo en la secretaría de organización a Javier Ortega Smith. Garriga figura además como vicepresidente del partido, aunque esa segunda atribución no ha podido contrastarse.[48]

Los portavoces del partido son:

  • Congreso de los Diputados: Pepa Millán, en el cargo desde el 16 de agosto de 2023
  • Ejecutivo nacional: José Antonio Fúster[sin verificar]
  • Senado: Fernando Carbonell[sin verificar]

Los cargos de portavocía rotan con más frecuencia que la presidencia o la secretaría general, de modo que las dos líneas marcadas son las que más probabilidades tienen de haber cambiado sin que este artículo lo recoja.[49]

4.2 Militancia y electorado[editar]

La afiliación declarada por el partido en 2025 es de 67 769 militantes.[50] Esta cifra sitúa a Vox por detrás de PP y PSOE en número de afiliados, pero muy por encima de partidos como Ciudadanos o Unidas Podemos. La afiliación creció rápidamente a partir de 2018.

Sobre el perfil de su electorado, las descripciones disponibles coinciden en un punto y discrepan en dos, y conviene decirlo así en lugar de elegir:

Rasgo Coincidencia o discrepancia
Sexo Coinciden: electorado mayoritariamente masculino, más que el del PP
Edad Discrepan: una descripción lo sitúa como más joven que el del PP, con notable penetración entre los menores de 35 años; otra lo describe como de edad intermedia
Territorio Discrepan: una descripción destaca su implantación rural en el interior peninsular; otra, su fuerte presencia urbana y suburbana, con el «voto del cinturón industrial» de las grandes ciudades como uno de sus caladeros

Ambas descripciones coinciden en que su implantación es especialmente fuerte en Murcia, Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana, Madrid y Castilla y León, y débil en el norte peninsular y en los territorios con mayor identidad lingüística propia.[51] En lo que sí hay acuerdo es en el origen del voto: según los análisis poselectorales de 2019, Vox captó votos tanto de antiguos votantes del PP como de Ciudadanos y, en menor medida, de la izquierda.[52]

El partido ha construido una fuerte presencia en redes sociales y en medios digitales afines, y ha mantenido una relación conflictiva con buena parte de la prensa tradicional, a cuyos actos ha vetado en ocasiones.

4.3 Organizaciones vinculadas[editar]

La juventud del partido se organiza en Vox Jóvenes, su organización juvenil oficial. Desde finales de 2023 el partido impulsa además Revuelta, una organización juvenil que parte de los medios describe como su cantera o su juventud oficiosa, y que se presenta a sí misma como un movimiento independiente.[53] El sindicato asociado es Solidaridad.[54]

Además, el partido mantiene una red de entidades afines:

  • Fundación Disenso: think tank que organiza seminarios y actos públicos, y que ha servido de plataforma para tender puentes con líderes conservadores europeos y americanos.
  • Fundación DENAES: entidad originalmente presidida por Abascal, dedicada a la promoción de la idea de nación española.
  • La Gaceta de la Iberosfera: publicación digital vinculada al partido y a su ecosistema mediático.

Estas entidades forman lo que algunos analistas denominan la «galaxia Vox», un conjunto de organizaciones que amplía la influencia del partido más allá de la arena estrictamente electoral.[55]

5. Resultados electorales[editar]

5.1 Elecciones generales[editar]

[ Desplegar / Plegar — Elecciones generales de Vox ]
Año Votos Porcentaje Escaños Resultado
2015 57 753 0,23 % 0 Sin representación
2016 46 781[sin verificar] 0,20 % 0 Sin representación
2019 (abril) 2 688 092[sin verificar] 10,26 % 24 Oposición
2019 (noviembre) 3 656 979 15,08 % 52 Oposición
2023 (23 de julio) 3 057 000 12,38 % 33 Oposición

Los porcentajes de noviembre de 2019 y de julio de 2023 están contrastados contra los resultados publicados de cada convocatoria, y las dos cifras cuadran al dígito con el total de votos válidos y con los porcentajes de PSOE y PP de la misma tabla.[56]

En las elecciones de 2015 y 2016, Vox quedó muy lejos del 3 % necesario para obtener representación en el Congreso. El salto definitivo se produjo en 2019, facilitado tanto por la crisis territorial catalana como por la descomposición del espacio de la derecha tradicional.[57]

En el Senado, la representación de Vox es marginal y las fuentes consultadas no coinciden: unas dan 2 senadores y otras 4 sobre los 266 de la cámara.[58]

5.2 Elecciones autonómicas y municipales[editar]

Desde 2018, Vox ha obtenido representación en la mayoría de los parlamentos autonómicos, y en el conjunto de las cámaras regionales suma 128 escaños sobre 1262. Su implantación es desigual: fuerte en Madrid, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Murcia; moderada en Andalucía y Aragón; y débil en el norte peninsular y en los territorios con mayor identidad lingüística propia.[59] El récord absoluto de Vox en unas autonómicas se produjo en Andalucía en 2022, cuando fue la tercera fuerza regional y condicionó la investidura del PP.

En el ámbito municipal, el partido cuenta con 33 alcaldías sobre 8131 y 1695 concejales sobre 67 031, una implantación local muy inferior a la de PP y PSOE y concentrada en municipios pequeños y medianos.

5.3 Elecciones al Parlamento Europeo[editar]

Vox concurrió por primera vez a unas elecciones europeas en 2014, en las que no obtuvo escaño:

Año Votos Porcentaje Escaños
2014 246 833 1,57 % 0

Tras las elecciones europeas de junio de 2024, Vox cuenta con 6 eurodiputados de los 61 que corresponden a la circunscripción española. Las cifras absolutas de votos y los porcentajes de las convocatorias europeas de 2019 y 2024 no constan en las fuentes consultadas y por eso no se incluyen filas para ellas, en lugar de dejar una tabla que prometa una serie que no se puede completar.

6. Presencia europea e internacional[editar]

En su primera etapa, Vox buscó integrarse en el grupo europeo de los Conservadores y Reformistas Europeos, liderado por el partido polaco Ley y Justicia, con cuyo catolicismo y conservadurismo quiso identificarse.[60] Esa decisión respondió, según Beatriz Acha, a una lógica más reputacional que ideológica: evitar la asociación con partidos como la Agrupación Nacional francesa o la Liga italiana, que arrastran un estigma más pronunciado en España.

Sin embargo, tras las elecciones europeas de junio de 2024, Vox abandonó el ECR y se integró en el partido europeo Patriotas.eu y en el grupo parlamentario Patriotas por Europa, impulsado por Viktor Orbán, Marine Le Pen y Matteo Salvini, junto a formaciones como la Agrupación Nacional y el Fidesz húngaro.[61] El nuevo grupo se convirtió en la tercera fuerza del Parlamento Europeo.

En el plano internacional, Vox mantiene una activa política de alianzas con la derecha de otros países. Destaca especialmente su relación con Viktor Orbán, con la italiana Giorgia Meloni —aunque con distancias— y con la red de partidos asociados a Patriotas.eu.[62] El partido también ha cultivado vínculos con la derecha estadounidense, particularmente durante el entorno de la presidencia de Donald Trump; la reunión de dirigentes de Vox con Steve Bannon en 2018, citada por Carles Ferreira, fue uno de los primeros gestos públicos de esta afinidad.[63]

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Vox ha desarrollado una política de alianzas iberoamericanas más activa que ningún otro partido español, y es la formación española con mayor proyección entre las nuevas derechas de América Latina.

Sus dos instrumentos principales son la Carta de Madrid y el Foro Madrid. La Carta de Madrid es un documento promovido por la Fundación Disenso y firmado desde 2020 por dirigentes, parlamentarios y organizaciones de una veintena de países iberoamericanos, que se presenta como una plataforma contra lo que denomina el «avance del comunismo» en el espacio iberoamericano; el Foro Madrid es la red de coordinación que se articuló a partir de ese texto, concebida como réplica al Foro de São Paulo.[64][65] El texto ha sido suscrito por figuras de la derecha de Colombia, Chile, Argentina, México, Venezuela, Perú y Brasil, entre otros países.

Abascal mantiene relación pública con Javier Milei, presidente de Argentina, que ha participado en actos de Vox en Madrid, y con dirigentes de la derecha chilena, salvadoreña y brasileña.[66] En sentido inverso, Vox es una de las voces europeas más beligerantes contra los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, a los que acusa de autoritarismo y de mantener regímenes «comunistas».[67] El partido también ha mantenido posiciones críticas frente a la presencia de China en la región y ha defendido una idea de «iberosfera» como espacio de cooperación política y cultural entre España y América Latina.[68]

En el plano electoral, Vox no se presenta a comicios fuera de España, pero ha colaborado puntualmente con formaciones afines de América Latina, en especial en campañas y actos.[69] La cobertura de Vox en los medios hispanohablantes de América Latina ha aumentado de forma notable desde 2019. Medios como BBC Mundo, El País América o CNN en Español han dedicado amplia atención a su ascenso, su programa y sus vínculos con la derecha regional. Para el público latinoamericano, Vox es en ocasiones presentado como el equivalente español de fenómenos como el trumpismo o el bolsonarismo, aunque con especificidades propias del contexto español.[70]

Ese activismo tiene un contrapunto interno: la posición de Vox sobre la inmigración latinoamericana en España —el principal flujo migratorio del país— convive con dificultad con su discurso de hermandad hispánica, una tensión que sus adversarios señalan con frecuencia y que el partido resuelve distinguiendo entre migración legal y afinidad cultural, por un lado, e irregularidad, por otro.

8. Debate público y controversias[editar]

La irrupción de Vox rompió lo que durante cuatro décadas se consideró una excepcionalidad española: la ausencia de un partido de derecha radical con representación parlamentaria significativa, en contraste con Francia, Italia, Austria o los países nórdicos. Esa excepcionalidad se explicaba habitualmente por la memoria del franquismo y por la capacidad del PP para integrar a todo el espectro de la derecha.

Las explicaciones que la literatura académica ofrece a su aparición combinan varios factores: el conflicto catalán de 2017 como detonante nacionalista; el desgaste del PP por la corrupción; la crisis económica y sus efectos sobre las expectativas de las clases medias; y la inmigración como eje emergente. El peso relativo de cada uno es objeto de discusión.

Su trayectoria ha estado marcada además por numerosas polémicas que han contribuido a su alta polarización en la opinión pública española:

  • Cordones sanitarios: los partidos de izquierda y varios de centroderecha han mantenido en distintos momentos acuerdos para pactar sin Vox o para excluirlo de negociaciones, aunque esos cordones se han roto en algunos gobiernos locales y autonómicos tras los acuerdos del PP con Vox a partir de 2019.[71]
  • Críticas por islamofobia y anti-LGBT: organizaciones de derechos humanos y algunos partidos han acusado a Vox de promover discursos de odio contra el islam y contra las personas LGBT. El partido ha rechazado estas acusaciones y defiende que su crítica se dirige a lo que denomina «ideología de género» y a lo que considera una política migratoria irresponsable.[72]
  • Relación con organizaciones ultracatólicas: la vinculación de Vox con HazteOír y, a través de esta, con la organización secreta de origen mexicano El Yunque ha sido señalada en reportajes de El Mundo, La Vanguardia y otros medios. El partido no ha hecho una declaración institucional exhaustiva al respecto.[73]
  • Discurso antifeminista: la oposición frontal de Vox a las políticas de igualdad, a las leyes contra la violencia de género y al feminismo institucional lo ha convertido en uno de los actores más contestados por el movimiento feminista español, especialmente en torno a las manifestaciones del 8 de marzo.[74]

Estas controversias no han impedido el crecimiento electoral de Vox ni su integración en gobiernos autonómicos, pero han consolidado una imagen de partido fuertemente polarizador dentro y fuera de España.

9. Legado e impacto[editar]

La irrupción de Vox transformó el sistema de partidos español de la década de 2010. Rompió la anomalía de España como uno de los pocos países europeos sin una ultraderecha parlamentaria relevante y obligó a los partidos tradicionales —particularmente al PP y al PSOE— a redefinir sus estrategias de alianzas y su discurso sobre inmigración, nación y territorio.[75]

Para el Partido Popular, la competencia con Vox supuso un dilema permanente: cooperar con él en gobiernos municipales y autonómicos, o intentar absorber a su electorado endureciendo el discurso. Para la izquierda, Vox sirvió de aglutinante de las movilizaciones feministas, antifascistas y en defensa de los servicios públicos, en un esquema de polarización que recuerda al de otros países europeos.[76]

En el ámbito iberoamericano, el impacto de Vox se proyecta sobre todo a través del Foro Madrid y de la Fundación Disenso, que han contribuido a conectar a actores de la derecha radical española con sus pares latinoamericanos, en un momento de auge de estas fuerzas en la región.[77]

Hasta agosto de 2026, el partido no ha logrado su objetivo declarado de convertirse en alternativa nacional de gobierno, y su relación con el PP oscila entre la colaboración táctica y la competencia abierta. Su evolución futura dependerá, en buena medida, de la capacidad del Partido Popular para retener al electorado conservador sin necesidad de pactar con Vox, y de la habilidad del propio Vox para consolidar su implantación territorial.[78]

10. Véase también[editar]


  1. El nombre, además de ser fácilmente recordable, busca evocar la idea de dar voz a votantes descontentos con los partidos tradicionales. En algunas fuentes se atribuye su acuñación al periodista y publicista Rafael Núñez Huesca. ↩︎

  2. Entre los especialistas que han calificado a Vox como partido de ultraderecha figuran, entre otros, Cas Mudde, Xavier Casals, Beatriz Acha Ugarte, Steven Forti, Carles Ferreira y Joan Maria Thomàs. La variedad de etiquetas —ultraderecha, derecha radical populista, extrema derecha— responde a matices teóricos dentro del estudio de los partidos políticos europeos. ↩︎

  3. La expresión «derechita cobarde», popularizada después por el propio Vox para referirse al PP, resume el discurso de origen: ni la derecha tradicional era suficientemente firme a su juicio, ni los fundadores querían situarse en los márgenes del sistema. ↩︎

  4. Comprobación de estado a agosto de 2026, hecha aparte y sin acotar antes de escribir el resto del artículo: la ficha de en.wikipedia da a Santiago Abascal como presidente y a Ignacio Garriga como secretario general, y no registra ninguna elección general española posterior a la del 23 de julio de 2023. La web oficial del partido, voxespana.es, que sería la fuente primaria para la composición de su dirección, devolvió un error 403 en la consulta y no pudo abrirse; se hace constar porque el lector que vaya a comprobarlo se encontrará con lo mismo. Todo enunciado negativo de este artículo sobre lo que «no consta» tiene por techo esa fecha. Los cinco cargos que este artículo atribuye a personas concretas se comprobaron uno a uno contra su puesto, y no sólo comprobando que la persona existe: tres quedaron confirmados con fecha —Abascal en la presidencia, Garriga en la secretaría general desde el 6 de octubre de 2022 y Pepa Millán en la portavocía del Congreso desde el 16 de agosto de 2023— y los otros dos quedaron marcados. ↩︎ ↩︎

  5. El salto cuantitativo más notorio se produjo en las elecciones generales de noviembre de 2019, cuando Vox alcanzó los 52 escaños. La entrada en gobiernos autonómicos llegó por primera vez en marzo de 2022, en Castilla y León, como socio del PP. ↩︎

  6. La dictadura franquista y la memoria de su represión explican en buena medida por qué España no había tenido una ultraderecha parlamentaria relevante desde 1982, a diferencia de Francia o Italia. Vox rompió ese patrón a finales de la década de 2010. ↩︎

  7. Antes de unirse a Patriotas.eu tras las elecciones europeas de 2024, Vox estuvo integrado en el Partido de los Conservadores y Reformistas Europeos, grupo liderado por Ley y Justicia de Polonia. ↩︎

  8. El Foro Madrid, promovido desde Vox, se presentó como un espacio de coordinación de fuerzas conservadoras de España y América Latina, aunque su impacto real varía según el país. ↩︎

  9. La plataforma reconversión.es defendía un programa de recentralización del Estado y fue el embrión organizativo del que surgiría el partido. Varios de sus promotores poseían experiencia en la Fundación DENAES. ↩︎

  10. La DENAES había sido presidida por Santiago Abascal desde 2006 y se definía como una entidad dedicada a la «defensa de la nación española». Su disolución y posterior reaparición como fundación vinculada a Vox forma parte de la continuidad orgánica e ideológica del partido. ↩︎

  11. La cercanía inicial de Vox a HazteOír ha sido objeto de numerosos reportajes y análisis. Ambas organizaciones han compartido causas como la oposición al aborto, la crítica a la «ideología de género» y la defensa de una idea católica de la sociedad. Algunos medios han señalado vínculos de ambas con la organización secreta de origen mexicano conocida como El Yunque, extremo que no ha sido confirmado judicialmente de manera concluyente. ↩︎

  12. Las dos fechas son cosas distintas y conviene no confundirlas, porque han circulado intercambiadas: el 17 de diciembre de 2013 es la fecha de registro del partido, y el 16 de enero de 2014 la de su presentación pública ante los medios. Una versión anterior de este artículo daba el 17 de diciembre de 2013 como fecha de la presentación pública y situaba la constitución formal en enero de 2014, es decir, invertía los dos hechos. en.wikipedia distingue expresamente ambos: «founded 17 December 2013» y «publicly launched at a press conference in Madrid on 16 January 2014». ↩︎

  13. Vidal-Quadras, eurodiputado y exvicepresidente del Parlamento Europeo, era una figura reconocible del anticatalanismo español. Su salida dejó al partido en manos del sector más próximo a Abascal. ↩︎

  14. El detalle regional es significativo: los mejores resultados en Madrid y Melilla anticipaban los dos ejes del futuro crecimiento de Vox —la España urbana y la reivindicación de la soberanía en enclaves fronterizos—, mientras que los mínimos en Cataluña y el País Vasco reflejaban la dificultad del partido para penetrar en territorios con fuerte identidad propia. ↩︎

  15. La financiación iraní fue ampliamente documentada por la prensa española y reconocida por el propio partido. en.wikipedia cifra esa aportación inicial en cerca de 972 000 euros y la describe como parte de la financiación de arranque de la formación, más que como una partida atribuida en exclusiva a la campaña europea de 2014. ↩︎

  16. La salida de los fundadores originales evidenció que el «espíritu refundacional» del partido chocaba con la orientación más radical que comenzaba a imponerse. Quienes se marcharon defendían una derecha liberal-conservadora más clásica, ajena al giro ultranacionalista posterior. ↩︎

  17. La referencia a Podemos como «extremismo de izquierda» anticipaba el discurso de polarización que Vox explotaría años más tarde, presentándose como el contrapeso necesario frente a la izquierda y al independentismo catalán. ↩︎

  18. La elección de Abascal en septiembre de 2014 supuso la consolidación del ala más nacionalista y socialconservadora, en detrimento de la orientación liberal de los fundadores. Abascal ya contaba con una larga trayectoria en el PP vasco y había sido diputado autonómico. La cifra del 91 % cuadra con su propio desglose: 1010 sobre 1109 votos emitidos son el 91,07 %. ↩︎

  19. Las dos alcaldías conquistadas en 2015 —en municipios pequeños— tenían un alcance limitado, pero sirvieron para demostrar capacidad organizativa mínima en el ámbito local, que es la base de cualquier partido en España. ↩︎

  20. El carácter plebiscitario de estas primarias, con una participación limitada y una victoria abrumadora del candidato oficial, es una constante en la vida interna de Vox: los procesos suelen ratificar a la dirección más que dirimir disputas. ↩︎

  21. El 0,23 % de los votos colocaba a Vox en una posición marginal. Sin embargo, el partido no se disolvió y mantuvo una estructura mínima durante los años de menor visibilidad, lo que le permitió aprovechar la crisis territorial catalana de 2017. ↩︎

  22. La reelección con el 98 % de los votos, cifra típica de partidos con fuerte liderazgo personalista, reforzó la imagen de Abascal como figura central e indiscutible de la organización. ↩︎

  23. La bandera desplegada medía 19 por 11 metros y permaneció colgada unos 20 minutos antes de ser retirada por la policía de Gibraltar. El episodio se enmarca en el discurso de Vox sobre la soberanía del Peñón, que el partido considera territorio español. ↩︎

  24. La cumbre de Coblenza reunió a dirigentes de Alternativa para Alemania, la Agrupación Nacional francesa y el Partido por la Libertad neerlandés, entre otros. Para Vox, supuso un espaldarazo simbólico y la integración del partido en los circuitos de la derecha radical europea. ↩︎

  25. El procés catalán fue el catalizador del ascenso de Vox. La defensa de la unidad de España, la crítica a los gobiernos autonómicos y la exigencia de medidas penales contra los líderes independentistas atrajeron a un electorado hastiado tanto del PP como de Ciudadanos. ↩︎

  26. El acto de Vistalegre es el hito habitualmente citado como el momento en que la irrupción de Vox se hizo visible fuera de sus propios círculos, dos meses antes de las elecciones andaluzas que le dieron su primera representación. ↩︎

  27. En Andalucía, Vox no solo obtuvo escaños, sino que condicionó la investidura del candidato popular Juan Manuel Moreno, contribuyendo a desbancar al PSOE de la Junta de Andalucía tras 36 años consecutivos de gobierno socialista. La aritmética cuadra con la fecha: de 1982 a 2018 van exactamente 36 años. ↩︎

  28. El salto de 24 a 52 escaños entre abril y noviembre de 2019 convirtió a Vox en la tercera fuerza del Congreso y en un actor central de la gobernabilidad española. El PSOE y Unidas Podemos formaron entonces un gobierno de coalición con la condición explícita de mantener acuerdos de exclusión con Vox. ↩︎

  29. El acuerdo de Castilla y León fue presentado por Vox como un modelo de «buen gobierno» y por sus críticos como la normalización de la ultraderecha en las instituciones. La vicepresidencia recayó en Juan García-Gallardo, una figura entonces poco conocida. ↩︎

  30. El respaldo sin entrar en el ejecutivo permitió al PP mantener un perfil relativamente centrado mientras dependía de los votos de Vox para aprobar presupuestos y leyes. Este modelo de «socio externo» se replicó en otros territorios antes de la ruptura de 2024. ↩︎

  31. La salida de Vox de los gobiernos autonómicos en 2024 fue interpretada por algunos analistas como un fracaso de su estrategia de institucionalización y por otros como un intento de recuperar la pureza ideológica frente a un PP que se apropiaba de parte de su discurso. ↩︎

  32. El retroceso de Vox en 2023, tras haber condicionado la política española durante cuatro años, evidenció el techo electoral de la formación y la competencia con un PP que recuperó argumentos de la derecha dura, reduciendo el espacio para Vox. ↩︎

  33. La aritmética es la que explica el resultado: 137 diputados del PP más 33 de Vox suman 170, seis por debajo de los 176 de la mayoría absoluta. Ese margen es el que decidió la legislatura. ↩︎

  34. El debate terminológico es clásico en la literatura sobre partidos de derecha radical en Europa. «Ultraderecha» tiende a aplicarse a formaciones con raíces históricas antidemocráticas; «derecha radical populista» designa a partidos que combinan nativismo y autoritarismo pero aceptan la democracia electoral; «extrema derecha» se reserva en ocasiones para formaciones que rechazan abiertamente el sistema liberal. Vox se sitúa, según los autores, en una zona gris entre estas categorías. ↩︎

  35. La amplitud del consenso académico es notable: desde la tradición anglosajona (Cas Mudde, Stuart Turnbull-Dugarte, José Rama, Andrés Santana) hasta la española (Xavier Casals, Beatriz Acha, Carles Ferreira), la literatura coincide en situar a Vox a la derecha del Partido Popular y en la familia de la derecha radical europea. ↩︎

  36. El consenso de los grandes medios internacionales quedó reflejado, por ejemplo, en la cobertura de las elecciones de 2018 y 2019, cuando agencias como Reuters o Bloomberg describieron a Vox como «far-right» o «extrema derecha» de forma sistemática. ↩︎

  37. La COPE, ABC o Periodista Digital han sostenido que «Vox es un partido de derechas» sin el prefijo «ultra». El debate sobre la terminología es en sí mismo un síntoma de la polarización que el partido genera en la sociedad española. ↩︎

  38. El primer manifiesto de Vox, en 2014, eludía deliberadamente los términos radicales y se presentaba como un proyecto para «cohesionar la Nación, conseguir la eficiencia del Estado, mejorar la calidad de las instituciones, garantizar la honradez de los responsables públicos e impulsar el crecimiento económico». ↩︎

  39. Carles Ferreira ha señalado que Vox combina nacionalismo, nativismo, autoritarismo, populismo, valores tradicionales y neoliberalismo, una mezcla que lo separa tanto del conservadurismo clásico como del neofascismo de la vieja ultraderecha española. ↩︎

  40. La propuesta de eliminar las comunidades autónomas choca con el hecho de que Vox ha gobernado o participado en varias de ellas. Sus críticos han señalado esta contradicción: el partido impugna un marco territorial que, al mismo tiempo, utiliza para ejercer el poder. ↩︎

  41. El discurso sobre inmigración es uno de los rasgos más estables del partido. Vox relaciona de forma directa la inmigración con la inseguridad ciudadana, pese a que los estudios criminológicos no respaldan de manera clara esa asociación. ↩︎

  42. La agenda «antigénero» y antiabortista ha aproximado a Vox a organizaciones como HazteOír y a sectores del catolicismo conservador. Esta es una de las áreas donde el partido ha encontrado más resistencia en la población urbana joven. ↩︎

  43. El rechazo a la Ley de Memoria Democrática y la propuesta de derogarla han sido una constante del partido desde su entrada en el Congreso, y uno de los puntos que más lo separan del resto del arco parlamentario, incluido el PP. ↩︎

  44. La coexistencia de liberalismo y proteccionismo es una de las tensiones internas del partido. Aunque Vox se presenta como defensor de la libertad de empresa, ha abogado por medidas proteccionistas en agricultura, industria y sectores estratégicos, alejándose del liberalismo clásico. ↩︎

  45. La defensa de la monarquía ha sido acompañada por una reivindicación retórica de la «España de los Reyes Católicos» y del pasado imperial, utilizada como contraste con la España autonómica actual. ↩︎

  46. El euroescepticismo de Vox se ha calificado como «blando» o «reformista»: no aboga por la salida de la UE, pero exige devolver competencias a los Estados miembro y se opone a la profundización de la integración política europea. En 2024, su integración en Patriotas por Europa lo alineó con el eje de partidos que cuestionan el statu quo comunitario. ↩︎

  47. El liderazgo de Abascal es indiscutido desde su elección en 2014. Los críticos internos han sido marginales o han abandonado el partido, lo que refuerza la imagen de Vox como una formación de estructura presidencialista. ↩︎

  48. Ignacio Garriga, de origen catalán, es una de las figuras visibles del ala más institucional del partido. Su ascenso coincide con la estrategia de Vox de ampliar su base territorial más allá de Madrid y de presentar perfiles con capacidad de gestión. Sobre sus cargos: la secretaría general está confirmada con fecha —su biografía en en.wikipedia da «Secretary-General of Vox», «Assumed office 6 October 2022»—, mientras que la vicepresidencia no lo está: esa misma ficha enumera los cargos que ocupa actualmente en el partido y no la incluye. No es prueba de que no la ostente, porque una ficha puede estar incompleta, pero sí es motivo para marcarla en vez de darla por buena. ↩︎

  49. De los tres nombres, sólo el del Congreso está contrastado contra una fuente abierta que además confirma el cargo y no sólo la existencia de la persona: la ficha de Pepa Millán da «Spokesperson of Vox in the Congress of Deputies», en el cargo desde el 16 de agosto de 2023. Los de José Antonio Fúster y Fernando Carbonell proceden de la ficha del partido que se fusionó en este artículo y no se han podido confirmar en su puesto; se conservan marcados porque un nombre plausible marcado es comprobable y un hueco no dice nada. La comprobación que hay que hacer sobre ellos no es si las personas existen, sino si ocupan ese puesto. ↩︎

  50. La cifra de militancia debe leerse con cautela: los partidos españoles no están obligados a auditar externamente sus padrones de afiliados, por lo que las cifras oficiales suelen estar infladas. ↩︎

  51. Las dos caracterizaciones proceden de descripciones que convivían en el corpus y que no se pueden conciliar sin elegir: «más joven y más masculino que el del PP, con implantación destacada en zonas rurales del interior peninsular» frente a «mayoritariamente hombres, de edad intermedia, con fuerte presencia en zonas urbanas y suburbanas». No se ha localizado un estudio poselectoral abierto que dirima cuál describe mejor el electorado actual, de modo que se publican las dos y se señala el desacuerdo en lugar de escoger una en silencio. ↩︎

  52. Su electorado es transversal en lo territorial, aunque el peso relativo de lo urbano y lo rural es justamente el punto en disputa señalado más arriba. ↩︎

  53. Las dos organizaciones existen y no son la misma cosa, aunque han circulado como si lo fueran. en.wikipedia registra Vox Jóvenes como la organización juvenil oficial del partido y describe Revuelta como una organización juvenil promovida por Vox a finales de 2023 que «is seen by some media as the party's covert youth wing». Una versión anterior de este artículo daba únicamente Revuelta, y otra únicamente Vox Jóvenes. ↩︎

  54. Vox Jóvenes ha protagonizado campañas de movilización en universidades y redes sociales, mientras que el sindicato Solidaridad busca competir con los sindicatos mayoritarios en el ámbito laboral, aunque su afiliación real es reducida. ↩︎

  55. El concepto de «galaxia» alude al modo en que los partidos de la derecha radical europea se rodean de fundaciones, medios y asociaciones que comparten su visión del mundo. En el caso de Vox, la Fundación Disenso ha sido especialmente activa en la organización de eventos con figuras internacionales. ↩︎

  56. La comprobación se hizo por división y con control positivo, no aceptando la cifra publicada sin más. Para 2023: 3 057 000 votos sobre 24 688 087 válidos dan 12,38 %, y con ese mismo denominador el PP (8 160 837) da 33,06 % y el PSOE (7 821 718) da 31,68 %, que son exactamente los porcentajes publicados. Para noviembre de 2019, con el total de votos a candidaturas, Vox da 15,08 %, el PSOE 28,00 % y el PP 20,81 %, también coincidentes. Que las otras dos columnas cierren al dígito es lo que prueba que el denominador y la extracción son correctos. Una versión anterior de este artículo daba 12,39 % y 15,09 %; ambos son un dígito alto. ↩︎

  57. La crisis de Ciudadanos y la competición con el PP por el electorado conservador explican en parte el salto de Vox. La formación de un gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos en 2020 también le proporcionó un adversario claro contra el que movilizar a su base. ↩︎

  58. La discrepancia no se ha podido dirimir contra una fuente que no pudiera haber copiado a las otras. La ficha de en.wikipedia da «2 / 266»; el dato que traía este artículo daba 4. Se publica la cifra de la fuente abierta y se deja la marca, en lugar de retirar la fila: un valor marcado es comprobable y un hueco no dice nada. ↩︎

  59. El desglose escaño a escaño por comunidad autónoma no se reproduce aquí porque las cifras de cada convocatoria no se han contrastado una a una; se publica el agregado, que sí consta en la ficha del partido, y la descripción cualitativa de su implantación. ↩︎

  60. La elección del ECR en 2019 fue acompañada por la elección de la europarlamentaria Mazaly Aguilar como vicepresidenta de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo, cargo simbólico pero relevante para una formación con escasa experiencia europea. ↩︎

  61. La integración en Patriotas por Europa situó a Vox en el eje de partidos que combinan nacionalismo, crítica a la burocracia de Bruselas y defensa de la soberanía estatal. La decisión se leyó como un giro hacia posiciones más soberanistas, alejándose del europeísmo pragmático del ECR. ↩︎

  62. Las relaciones de Vox con Giorgia Meloni han sido cambiantes: pese a la afinidad ideológica con Hermanos de Italia, la decisión de Meloni de permanecer en el ECR y no unirse a Patriotas.eu marcó una distancia simbólica entre ambos partidos en 2024. ↩︎

  63. Steve Bannon, exestratega jefe de la Casa Blanca, identificó tempranamente a Vox como una de las formaciones con mayor potencial de crecimiento dentro del espacio de la derecha radical europea. Los contactos con él han sido esgrimidos por el partido como prueba de su proyección internacional. ↩︎

  64. La Carta de Madrid y el Foro Madrid se citan a veces como si fueran lo mismo. Son dos cosas encadenadas: primero el documento, de 2020, y después la red de coordinación que se organiza en torno a él. ↩︎

  65. El Foro Madrid se presentó formalmente en 2020 y ha contado con adhesiones de dirigentes de derecha de varios países americanos. Pese a su bajo impacto electoral, ha servido para internacionalizar el discurso de Vox y para construir una red de aliados en el mundo hispanohablante. ↩︎

  66. La relación con Javier Milei es la más visible de las que Vox mantiene en América Latina, y se ha materializado en la participación del dirigente argentino en actos del partido celebrados en Madrid. ↩︎

  67. La oposición a los gobiernos de Nicolás Maduro, Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega es una constante del discurso internacional de Vox. El partido ha pedido sanciones contra sus dirigentes y ha acusado a la izquierda española de connivencia con ellos. ↩︎

  68. El término «iberosfera» es una invención del entorno de Vox y de la Fundación Disenso que alude a una comunidad hispanohablante unida por lengua, cultura y supuestos intereses comunes. El concepto es impugnado por quienes lo consideran una herramienta retórica de la derecha radical. ↩︎

  69. Entre los nombres citados en los medios en relación con los actos del Foro Madrid o de la Fundación Disenso figuran políticos conservadores de Chile, Brasil, Argentina, Perú y México. La veracidad y el alcance de cada colaboración debe contrastarse caso a caso. ↩︎

  70. Las comparaciones entre Vox y la derecha radical latinoamericana son recurrentes, pero presentan límites: Vox no posee el componente evangélico del bolsonarismo ni la implantación territorial del Partido Republicano chileno de José Antonio Kast, aunque comparte con ellos el énfasis en la agenda antigénero y de seguridad. ↩︎

  71. El cordón sanitario no ha sido nunca completo en España: desde 2019, el PP ha pactado con Vox en decenas de ayuntamientos y en varias comunidades. La discusión sobre la «normalización» de la ultraderecha sigue abierta en la política española. ↩︎

  72. Las acusaciones de homofobia e islamofobia se basan, entre otros elementos, en las declaraciones de dirigentes de Vox contra la inmigración musulmana y contra las leyes de igualdad LGTBI. El partido sostiene que su oposición no es a las personas, sino a políticas concretas. ↩︎

  73. Las investigaciones periodísticas sobre los vínculos entre HazteOír, Vox y El Yunque son extensas pero no han concluido en una confirmación judicial que involucre formalmente al partido. El Yunque es una organización secreta ultracatólica surgida en México, objeto de abundante literatura periodística pero de difícil prueba documental. ↩︎

  74. El antifeminismo de Vox se materializa en su rechazo a la ley integral contra la violencia de género, a las cuotas y a lo que llama «ideología de género», así como en su defensa de la familia tradicional como institución básica. ↩︎

  75. La transformación del sistema de partidos español fue objeto de análisis en la literatura académica europea desde 2019. Vox pasó de ser un partido marginal a condicionar inversiones, gobiernos y debates públicos en un periodo de apenas cuatro años. ↩︎

  76. La polarización atribuida a Vox es un fenómeno bidireccional: el partido se alimenta de la confrontación con la izquierda y con los nacionalismos periféricos, al tiempo que la izquierda utiliza a Vox como contraste para movilizar a sus propias bases. ↩︎

  77. La influencia de Vox en América Latina es más simbólica que estructural: no hay formaciones políticas latinoamericanas que se declaren formalmente vinculadas a Vox, pero el Foro Madrid ha permitido tejer una red informal de contactos y solidaridades ideológicas. ↩︎

  78. El techo electoral de Vox y su dependencia de los pactos con el PP son dos factores que condicionan su futuro. La ruptura de los acuerdos de gobierno en 2024 le permitió distanciarse de las políticas migratorias del PP, pero a costa de perder influencia directa en la gestión. ↩︎