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Alien, el octavo pasajero

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Alien, el octavo pasajero · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesEstados Unidos · España · México
CineAlejandro Jodorowsky · Blade Runner
Alien, el octavo pasajero
Cartel de la película
Título original Alien
Año 1979
País Estados Unidos · Reino Unido
Dirección Ridley Scott
Producción Gordon Carroll, David Giler, Walter Hill
Guion Dan O'Bannon (historia de Dan O'Bannon y Ronald Shusett)
Música Jerry Goldsmith
Fotografía Derek Vanlint
Montaje Terry Rawlings, Peter Weatherley
Estudio 20th Century Fox · Brandywine Productions
Distribución 20th Century Fox
Estreno 25 de mayo de 1979 (EE. UU.)
Duración 117 minutos (cines)
116 minutos (versión del director, 2003)
Idioma Inglés
Presupuesto 8,4 millones de dólares
Recaudación USD 104,9 millones (Norteamérica)
USD 203,6 millones (mundial)
Género Ciencia ficción · Terror

1. Resumen[editar]

Alien, el octavo pasajero (título original en inglés: Alien) es una película de ciencia ficción y terror estrenada en 1979, dirigida por el cineasta británico Ridley Scott y protagonizada por Sigourney Weaver en el papel de la teniente Ellen Ripley. El guion, escrito por Dan O'Bannon a partir de una historia concebida junto a Ronald Shusett, sigue a la tripulación de la nave espacial comercial Nostromo, que recibe una señal de origen desconocido en un remoto planetoide y, al investigarla, entra en contacto con una forma de vida hostil y letal que se infiltra en la nave.

La película marcó un punto de inflexión en el cine de ciencia ficción al fusionar el horror gótico con una ambientación espacial verosímil y obrera, alejada del futurismo aséptico de cintas anteriores[1]. El diseño de la criatura —un organismo biomecánico ideado por el artista suizo H.R. Giger— y la puesta en escena claustrofóbica de Scott convirtieron a Alien en un referente visual y narrativo que décadas después sigue siendo estudiado, imitado y homenajeado.

En los países de habla hispana la película se distribuyó con el título Alien, el octavo pasajero, una traducción que hace alusión a los siete tripulantes humanos de la Nostromo más el intruso extraterrestre que se convierte en el octavo ocupante de la nave. La cinta recaudó más de cien millones de dólares en taquilla, ganó el Óscar a los mejores efectos visuales y generó una de las franquicias más longevas del cine, con secuelas, precuelas, cómics, videojuegos y un personaje —la teniente Ripley— que redefinió el arquetipo de la heroína en el cine de acción y terror.

2. Producción[editar]

2.1 Origen y guion[editar]

El germen de Alien se remonta a la juventud de Dan O'Bannon, quien había crecido en el Medio Oeste estadounidense leyendo revistas de ciencia ficción y terror como Famous Monsters of Filmland. A comienzos de los años setenta, O'Bannon conoció al cineasta John Carpenter y colaboró con él en el guion y los efectos especiales de la comedia de ciencia ficción Dark Star (1974), donde aparecía un alienígena rudimentario —una pelota de playa pintada con garras— que le dejó la convicción de que el cine no había logrado aún un monstruo espacial verdaderamente aterrador[2].

En 1975 O'Bannon se instaló en Los Ángeles y, mientras dormía en el sofá del apartamento de su amigo Ronald Shusett, ambos empezaron a desarrollar una historia de terror espacial. El primer tratamiento llevaba el título provisional de Star Beast Star Beast y contenía ya varios elementos que sobrevivirían hasta la versión final: una nave comercial, una señal de advertencia en un planeta remoto, un tripulante infectado por un organismo parasitario y un alienígena que crece a una velocidad aterradora dentro de la nave.

Un aspecto fundamental que Shusett y O'Bannon resolvieron pronto fue el mecanismo por el cual el alienígena entra en el cuerpo humano. Según relató Shusett años después, fue él quien propuso la imagen de un ser que implanta su progenie en el anfitrión mediante un ataque facial, un concepto que luego se convertiría en el célebre "abrazo facial" (facehugger)[3]. La escena de la "eclosión" —el alienígena recién nacido rompiendo el pecho del huésped— se inspiró en parte en la experiencia de O'Bannon con la enfermedad de Crohn, que le producía intensos dolores abdominales y le sugirió la idea de algo vivo que forcejea dentro del cuerpo.

El guion pasó por varias manos antes de llegar al director. Los productores Walter Hill y David Giler, de la compañía Brandywine, reescribieron partes del libreto y añadieron, entre otros elementos, el personaje del androide Ash, que no figuraba en los primeros borradores de O'Bannon. Hill y Giler introdujeron también la trama secundaria de la corporación Weylan-Yutani —más tarde rebautizada como Weyland-Yutani en la secuela— que antepone la recuperación de la criatura a la seguridad de la tripulación.

El proyecto fue ofrecido inicialmente a varios directores, incluido Robert Aldrich, quien lo rechazó. Finalmente, el estudio 20th Century Fox, que venía de cosechar un éxito enorme con La guerra de las galaxias (1977), decidió apostar por la cinta y contrató a un director británico prácticamente desconocido en Hollywood: Ridley Scott, cuyo primer largometraje, Los duelistas (1977), había impresionado a los ejecutivos por su cuidada fotografía y su atención al detalle histórico.

2.2 Diseño y efectos especiales[editar]

La aportación visual más determinante para Alien fue la del artista suizo Hans Ruedi Giger, conocido como H.R. Giger. O'Bannon había descubierto la obra de Giger en 1973, durante la preproducción de un proyecto frustrado de Alejandro Jodorowsky: la adaptación cinematográfica de Dune. En aquel intento fallido, O'Bannon coincidió con Giger y quedó fascinado por sus pinturas de paisajes biomecánicos, criaturas esqueléticas y fusiones de carne y metal. Cuando años más tarde el guion de Alien tomó forma, O'Bannon le mostró a Ridley Scott el libro Necronomicon de Giger, y el director decidió en el acto que aquel sería el universo visual de la película.

Giger diseñó no solo la criatura adulta, sino también los huevos, el facehugger, el chestburster (la forma juvenil que eclosiona del pecho) y los restos del piloto alienígena conocido como Space Jockey —una figura fosilizada de proporciones colosales que la tripulación encuentra en el planetoide—. La estética biomecánica, con tubos, costillas expuestas y superficies que mezclan lo orgánico con lo mecánico, se convirtió en la seña de identidad de la saga.

El diseñador de efectos especiales Carlo Rambaldi, que había trabajado en King Kong (1976), recibió el encargo de construir la cabeza animatrónica del xenomorfo adulto. Rambaldi diseñó un mecanismo que permitía mover la mandíbula interior —el segundo juego de dientes retráctiles— de forma independiente. La cabeza completa medía más de dos metros de largo y requería varios titiriteros para su manipulación.

El traje del alienígena adulto fue portado por el actor nigeriano Bolaji Badejo, un estudiante de artes gráficas que medía 2,08 metros de altura y fue descubierto por un miembro del equipo de producción en un bar de Londres. Badejo no tenía experiencia previa como actor, pero su complexión alta y extremadamente delgada le permitió encarnar los movimientos pausados y antinaturales que Scott buscaba para la criatura[4]. El traje, fabricado en látex, era tan incómodo y caluroso que Badejo solo podía llevarlo durante períodos cortos.

Para la mítica escena de la eclosión del chestburster, el equipo utilizó un torso falso del personaje de Kane y una combinación de un títere mecánico y vísceras reales compradas en una carnicería, con el fin de obtener una textura y un realismo que los materiales sintéticos no ofrecían. La reacción de asco de los actores en la escena fue genuina: salvo John Hurt, que sabía lo que iba a ocurrir, el resto del reparto no conocía los detalles del efecto y fue sorprendido por la irrupción de sangre falsa y órganos animales. Veronica Cartwright, en particular, recibió un chorro de líquido en pleno rostro y su grito de espanto no fue actuado.

La nave Nostromo fue construida a escala real en los estudios Shepperton, cerca de Londres. El diseñador de producción Michael Seymour y el equipo de arte construyeron pasillos completos que formaban un circuito cerrado, de manera que los actores podían desplazarse por ellos sin interrupciones. Los interiores se diseñaron deliberadamente estrechos, con techos bajos y paredes repletas de tuberías, para transmitir una sensación opresiva y reforzar la atmósfera de confinamiento. Las pantallas de los ordenadores de a bordo mostraban datos en caracteres verdes sobre fondo negro, una estética que hoy resulta retrofuturista pero que en 1979 transmitía una credibilidad tecnológica muy distinta a los paneles luminosos de otras cintas del género.

2.3 Casting[editar]

El proceso de selección del reparto recayó en la directora de casting Mary Selway, quien trabajó estrechamente con Ridley Scott. Para el papel de la teniente Ellen Ripley, el estudio barajó varios nombres conocidos, pero Scott y los productores se inclinaron por una actriz prácticamente desconocida: Sigourney Weaver, que hasta entonces solo había participado en una película —un pequeño papel en Annie Hall (1977) de Woody Allen— y venía del teatro neoyorquino. La elección de Weaver resultó providencial: su interpretación de Ripley, una oficial competente y pragmática que sobrevive por disciplina y no por azar, cimentó una de las primeras heroínas de acción en igualdad de condiciones con los personajes masculinos.

Tom Skerritt, que ya era un actor consolidado tras M.A.S.H. (1970), fue elegido como el capitán Dallas. John Hurt, británico y con una sólida carrera teatral, aceptó el papel de Kane, el oficial ejecutivo cuyo destino desencadena la tragedia. Ian Holm, también británico, dio vida al oficial científico Ash, un personaje que escondía un giro argumental importante[5]. Harry Dean Stanton y Yaphet Kotto completaron la tripulación como los ingenieros Brett y Parker, dos trabajadores que representan el estamento más bajo a bordo y cuya relación de camaradería y queja constante aporta momentos de humanidad en medio del horror. Veronica Cartwright, que había sido niña actriz en Los pájaros (1963) de Hitchcock, interpretó a Lambert, la navegante que expresa de forma más abierta el terror que atenaza a toda la tripulación.

La gata Jonesy, que acompañaba a Ripley y servía como contrapunto doméstico dentro del entorno industrial de la nave, fue interpretada por varios felinos entrenados. Ridley Scott insistió en incluir al animal porque su presencia acentuaba la vulnerabilidad del grupo y servía como una eficaz herramienta narrativa para crear falsas alarmas: el detector de movimiento registraba al gato en lugar del monstruo, prolongando la tensión.

2.4 Rodaje[editar]

El rodaje comenzó el 5 de julio de 1978 en los estudios Shepperton y se prolongó durante aproximadamente catorce semanas. Las condiciones en los platós eran exigentes: los pasillos de la Nostromo estaban construidos con materiales metálicos reales, el sistema de ventilación no funcionaba bien y el calor bajo los focos resultaba sofocante, sobre todo para los actores que llevaban los voluminosos trajes espaciales.

Ridley Scott impuso un enfoque visual minucioso. Las tomas de los pasillos vacíos, con la cámara avanzando lentamente mientras el sistema de ventilación zumba y las luces parpadean, se filmaron con lentes anamórficos y una profundidad de campo reducida que dejaba el fondo en penumbra, de modo que el espectador nunca tuviera la certeza de lo que se ocultaba en las sombras. Scott, que se había formado como director de comerciales y conocía bien la fuerza del fuera de campo, retrasó la aparición completa del alienígena hasta el último tercio del metraje; antes de eso, la criatura se muestra en fragmentos, en reflejos o en planos tan rápidos que el público apenas puede procesarla.

El diseñador de fotografía Derek Vanlint aplicó una paleta de colores fríos para los interiores de la Nostromo —azules, grises y verdes enfermizos— y reservó los tonos cálidos para las escasas escenas que transcurren antes del abordaje del planetoide. La iluminación se hizo casi enteramente con fuentes visibles en pantalla, como monitores, lámparas de emergencia y paneles de control, lo que daba a cada plano una motivación lumínica verosímil.

El rodaje no estuvo exento de tensiones. Dan O'Bannon, que había luchado durante años para que el proyecto saliera adelante, tuvo desencuentros con los productores por los cambios en el guion y por el estilo perfeccionista de Scott, que dilataba las jornadas y multiplicaba las tomas. Con todo, al visionar el primer montaje, O'Bannon reconoció que la película superaba con creces lo que había imaginado mientras escribía el libreto en el sofá de Shusett.

3. Argumento[editar]

Advertencia: esta sección describe íntegramente la trama, incluido el desenlace.

La nave espacial de carga Nostromo regresa a la Tierra con un cargamento de minerales cuando su computadora central, llamada Madre, detecta una señal de origen aparentemente inteligente procedente de un planetoide no cartografiado. La tripulación —compuesta por siete miembros en hibernación— es despertada automáticamente porque el protocolo de la corporación exige investigar cualquier posible comunicación extraterrestre.

La Nostromo aterriza en el planetoide, un entorno desolado con tormentas de polvo y formaciones rocosas irregulares. El capitán Dallas, el oficial ejecutivo Kane y la navegante Lambert descienden para localizar el origen de la señal. Caminando entre la niebla, descubren una estructura de origen artificial que parece una nave espacial alienígena abandonada. En su interior hallan los restos fosilizados de un piloto de proporciones gigantescas —el Space Jockey— con el torso perforado de dentro hacia fuera.

Kane se adentra en una cámara subterránea donde encuentra cientos de huevos de aspecto orgánico. Al acercarse a uno de ellos, el huevo se abre y una criatura con forma de mano —el facehugger— salta sobre él, atravesando el cristal de su casco y adhiriéndose a su rostro. Dallas y Lambert trasladan a Kane de vuelta a la Nostromo. Ripley, como oficial al mando en ausencia de Dallas, se niega a abrir la esclusa alegando el protocolo de cuarentena, pero Ash, el oficial científico, desobedece la orden y deja entrar al herido.

Kane es llevado a la enfermería. El facehugger permanece firmemente adherido a su cara, con una cola enrollada alrededor de su cuello que se tensa cada vez que se intenta retirarlo. Los análisis revelan que la criatura suministra oxígeno a Kane mientras le introduce un tubo por la garganta. Horas después, el facehugger se desprende por sí solo y muere. Kane despierta aparentemente ileso, confundido pero de buen humor.

La tripulación se reúne para una última comida antes de volver a la hibernación. En mitad de la cena, Kane comienza a convulsionar. Mientras sus compañeros lo sujetan sobre la mesa, un pequeño alienígena irrumpe violentamente a través de su pecho, derramando sangre y vísceras, y sale disparado hacia las profundidades de la nave. Kane muere desangrado.

La criatura, bautizada como chestburster, ha escapado a los conductos de ventilación y crece a un ritmo vertiginoso. La tripulación se divide en equipos para rastrearla con detectores de movimiento y lanzallamas improvisados. Brett, uno de los ingenieros, entra en la sala de máquinas siguiendo a la gata Jonesy y es la primera víctima del xenomorfo, que ahora ha alcanzado el tamaño de un hombre adulto.

Dallas decide internarse en los conductos con un lanzallamas para empujar a la criatura hacia una esclusa y expulsarla al espacio. Pero el xenomorfo, que se mueve con rapidez por los túneles, lo intercepta y lo mata. Con el capitán muerto, Ripley asume el mando y consulta a Madre para entender qué está ocurriendo. La computadora revela entonces la verdadera misión de la Nostromo: la corporación ordenó recuperar al alienígena con vida y sacrificar a la tripulación si era necesario. Ash, el oficial científico, es un androide que tenía instrucciones precisas de proteger a la criatura.

Cuando Ripley confronta a Ash, este intenta asesinarla asfixiándola con una revista enrollada, pero Parker y Lambert intervienen y lo golpean hasta decapitarlo parcialmente. El androide, con la cabeza colgando y emitiendo un líquido lechoso, confiesa su admiración por el alienígena —"un organismo perfecto"— antes de ser desconectado.

Ripley decide activar la autodestrucción de la Nostromo y evacuar en la lanzadera junto a Parker y Lambert. Sin embargo, durante la recogida de suministros, el xenomorfo mata a los dos restantes. Ripley, ahora sola, corre contra el reloj mientras la cuenta atrás de la explosión avanza implacable. Llega a la lanzadera, libera a Jonesy —que ha sobrevivido a toda la pesadilla— y despega segundos antes de que la Nostromo explote.

Cuando Ripley se prepara para la hibernación en la pequeña lanzadera, descubre que el xenomorfo ha llegado también hasta allí. La criatura se ha ocultado entre los conductos y los tubos del habitáculo. Ripley, en una última maniobra desesperada, se enfunda un traje espacial, abre la esclusa y dispara al alienígena con un arpón, lanzándolo al vacío. Finalmente logra expulsarlo por la compuerta y lo quema con los motores de la nave. La película termina con Ripley grabando un mensaje final —el mismo que abría el filme— y disponiéndose a hibernar junto a la gata, a la deriva en medio del espacio.

4. Personajes[editar]

  • Teniente Ellen Ripley (Sigourney Weaver). Oficial de cubierta de la Nostromo. Competente, metódica y la única que antepone el protocolo de seguridad a las decisiones emocionales del resto. Su arco narrativo va de ser una figura de autoridad ignorada a convertirse en la superviviente definitiva, en un género que hasta entonces rara vez reservaba ese papel a una mujer.
  • Capitán Arthur Dallas (Tom Skerritt). Comandante de la nave. Hombre pragmático que toma decisiones razonables pero que peca de exceso de confianza al internarse en los conductos. Su muerte a manos del xenomorfo marca el punto de inflexión hacia la desesperación.
  • Oficial ejecutivo Gilbert Kane (John Hurt). El tripulante que encuentra los huevos alienígenas y se convierte en huésped del facehugger. Su muerte violenta en la mesa de la cocina es una de las secuencias más recordadas del cine de terror.
  • Oficial científico Ash (Ian Holm). Androide infiltrado que responde a las órdenes de la corporación. Su revelación como antagonista corporativo —frío, analítico y carente de empatía— introduce una segunda capa de horror: la de la burocracia empresarial dispuesta a sacrificar vidas humanas por un activo biológico.
  • Ingeniero jefe Dennis Parker (Yaphet Kotto). Junto con Brett, forma la pareja de trabajadores que se ocupan de la sala de máquinas. Parker es desconfiado, ruidoso y terca pero profundamente leal a sus compañeros. Muere intentando proteger a Lambert.
  • Ingeniero Samuel Brett (Harry Dean Stanton). Compañero de Parker. Es la primera víctima del xenomorfo adulto, que lo sorprende en la sala de máquinas mientras busca a la gata Jonesy.
  • Navegante Joan Lambert (Veronica Cartwright). La tripulante que expresa de manera más visceral el miedo. Su vulnerabilidad contrasta con la progresiva determinación de Ripley, y su muerte —sugerida fuera de plano, a través de sus gritos— es una de las más perturbadoras de la película.
  • MU-TH-UR 6000 (Madre) (voz de Helen Horton). La computadora central de la Nostromo. Su voz neutra y sus revelaciones clínicas sobre la misión corporativa encarnan la deshumanización burocrática.
  • Jonesy. La gata de la tripulación. Sobrevive a toda la carnicería y su presencia sirve como alivio momentáneo de la tensión, además de actuar como desencadenante de varios sustos falsos que mantienen al espectador en vilo.

5. Recepción y premios[editar]

5.1 Taquilla[editar]

Alien se estrenó en Estados Unidos el 25 de mayo de 1979 en un número limitado de salas, expandiéndose a un lanzamiento nacional en junio. Con un presupuesto de producción estimado en once millones de dólares, la cinta recaudó más de USD 80 millones en su primer año en cartelera estadounidense y multiplicó varias veces su inversión a nivel mundial. El boca a boca sobre la intensidad de la cinta —y en particular sobre la escena del chestburster— atrajo a un público que superó con creces al núcleo habitual de aficionados a la ciencia ficción.

5.2 Crítica[editar]

En el momento de su estreno, la recepción crítica fue mayoritariamente positiva aunque no unánime. Roger Ebert, del Chicago Sun-Times, le otorgó cuatro estrellas sobre cuatro y elogió la capacidad de la película para generar tensión a partir de los silencios y los espacios vacíos. Otros críticos, sin embargo, encontraron el ritmo excesivamente pausado en el primer acto y consideraron que el gore de ciertas secuencias resultaba gratuito.

Con el paso de los años, la valoración crítica de Alien no ha dejado de crecer. Publicaciones como Cahiers du Cinéma, Sight & Sound y The Village Voice la han incluido en sus listas de las mejores películas de todos los tiempos. En el agregador Rotten Tomatoes, mantiene un porcentaje de aprobación del 97%[sin verificar] entre la crítica especializada.

Entre los aspectos más comentados por la crítica retrospectiva se cuentan:

  • La fusión de géneros: el ritmo pausado y la ambientación del terror gótico (una casa encantada que resulta ser una nave espacial) con la iconografía de la ciencia ficción industrial.
  • La construcción de la heroína: Ripley no es una guerrera ni una elegida, sino una profesional competente que sobrevive por su capacidad de tomar decisiones correctas bajo presión.
  • La influencia del diseño de producción: el estilo "camiones en el espacio" —así lo definió el propio Ridley Scott—, con paneles sucios, tuberías oxidadas y tecnología analógica, sentó un precedente estético que se alejaba radicalmente del futurismo blanco inmaculado de 2001: Odisea del espacio.
  • La metáfora corporal: el ciclo de vida del alienígena —penetración, gestación, eclosión— fue leído por numerosos académicos como una alegoría de la violación, el embarazo y el parto, lo que añadió capas de significado que trascendían el terror superficial[6].

5.3 Premios[editar]

En la 52.ª edición de los Premios Óscar, celebrada en 1980, Alien obtuvo el premio a los mejores efectos visuales para H.R. Giger, Carlo Rambaldi, Brian Johnson, Nick Allder y Denys Ayling. También recibió una nominación a la mejor dirección artística para Michael Seymour, Leslie Dilley, Roger Christian e Ian Whittaker.

[ Desplegar / Plegar — Premios y nominaciones destacados ]
  • Premios Óscar (1980): Mejores efectos visuales (ganado); Mejor dirección artística (nominada).
  • Premios BAFTA (1980): Mejor diseño de producción (ganado); Mejor banda sonora (Jerry Goldsmith, nominado); Mejor sonido (ganado); Mejor actor de reparto (John Hurt, nominado); Mejor diseño de vestuario (nominado); Mejor montaje (nominado); Mejor director (Ridley Scott, nominado).
  • Premios Saturn (1980): Mejor película de ciencia ficción (ganada); Mejor director (Ridley Scott, ganado); Mejor actriz de reparto (Veronica Cartwright, ganada); Mejor guion (Dan O'Bannon, nominado); Mejor maquillaje (nominado); Mejores efectos especiales (nominado).
  • Festival de Cine de Sitges (1979): Premio a los mejores efectos especiales y mención especial del jurado.
  • Globos de Oro: Recibió una nominación a la mejor banda sonora original para Jerry Goldsmith (1980).

6. Banda sonora[editar]

La música de Alien fue compuesta por Jerry Goldsmith, quien ya tenía en su haber trabajos emblemáticos como El planeta de los simios (1968) y Chinatown (1974). Goldsmith concibió una partitura atonal, con instrumentaciones inusuales —como el serpentón y cuerdas tratadas electrónicamente— que intentaba transmitir la soledad cósmica antes que el susto inmediato.

La relación entre Goldsmith y Ridley Scott fue tensa durante la posproducción. Scott reeditó varias pistas, reubicó fragmentos en escenas para las que no habían sido compuestos y, en algunos momentos clave, insertó pasajes de la Sinfonía n.º 2 "Romántica" de Howard Hanson en lugar de la música original. Goldsmith expresó públicamente su frustración, aunque con los años la banda sonora —tanto en su versión editada como en la íntegra, publicada más tarde en disco— ha sido reivindicada como una de las más innovadoras del género.

El tema principal, una melodía lenta y solitaria interpretada por la flauta sobre un colchón de cuerdas, funciona como contraste con el caos sonoro de las secuencias de ataque. Goldsmith definió su enfoque como "música que sugiere lo que no se ve", en consonancia con la estrategia de Scott de retrasar la aparición del monstruo.

7. Estreno y doblaje en español[editar]

7.1 Título en español[editar]

La película se estrenó en los países de habla hispana con el título Alien, el octavo pasajero. La traducción añade una capa de significado que no está presente en el título original inglés: la tripulación de la Nostromo está compuesta por siete miembros, y el alienígena se convierte en el octavo ocupante de la nave. La alusión es transparente para cualquier espectador que siga la trama y subraya la idea de un intruso que se introduce en un grupo humano cerrado.

En España, el título se mantuvo como Alien, el octavo pasajero durante años, aunque en ediciones posteriores en vídeo y televisión se ha abreviado frecuentemente a Alien. En Hispanoamérica, la traducción completa ha sido la norma en la mayoría de los países.

7.2 Doblaje en español latinoamericano[editar]

El doblaje para América Latina se realizó en México, presuntamente en los Estudios Churubusco o SISSA (hoy SDI Media) bajo la dirección de Francisco Colmenero o Carlos Pontón. La versión latinoamericana ha gozado de un estatus reverencial entre los aficionados al cine de género de la región y suele citarse como uno de los doblajes más cuidados de la época[7].

Las voces principales del primer doblaje latinoamericano (sujeto a verificación) fueron:

  • Ripley (Sigourney Weaver): atribuida a Magdalena Leonel o a Rosanelda Aguirre
  • Dallas (Tom Skerritt): atribuido a Carlos Becerril

7.3 Estreno en cines hispanoamericanos[editar]

La película llegó a las salas de América Latina durante el segundo semestre de 1979, con fechas que varían según el país.

8. Legado[editar]

8.1 Secuelas, precuelas y universo expandido[editar]

El éxito de Alien dio lugar a una de las franquicias más longevas del cine de ciencia ficción:

  • Aliens (1986), dirigida por James Cameron, trasladó la premisa del terror espacial al cine de acción bélica. Ripley regresa como protagonista acompañada de un pelotón de marines coloniales. La cinta introdujo a la reina alienígena y expandió el trasfondo de la corporación Weyland-Yutani.
  • Alien³ (1992), dirigida por David Fincher en su debut cinematográfico, adoptó un tono más sombrío y situó a Ripley en una colonia penitenciaria. La producción fue conflictiva y Fincher renegó posteriormente del resultado final, aunque con los años ha sido reevaluada.
  • Alien: Resurrección (1997), a cargo de Jean-Pierre Jeunet, resucitó al personaje de Ripley mediante clonación y exploró una hibridación entre lo humano y lo alienígena.
  • Prometeo (2012) y Alien: Covenant (2017), dirigidas por el propio Ridley Scott, funcionan como precuelas que exploran el origen de los xenomorfos y la figura de los misteriosos Ingenieros, la raza a la que pertenecía el Space Jockey de la película original.
  • Alien: Romulus (2024), dirigida por Fede Álvarez, se ambienta cronológicamente entre Alien y Aliens y ha sido recibida como un regreso a las raíces de terror claustrofóbico de la saga.

Además del cine, Alien generó un vasto universo expandido que incluye novelas —algunas de ellas publicadas en español por editoriales como Martínez Roca y Timun Mas—, cómics publicados por Dark Horse y, posteriormente, por Marvel, así como videojuegos de notable repercusión, entre ellos Alien: Isolation (2014), que recrea minuciosamente la estética de la película original.

8.2 Influencia cultural[editar]

Alien modificó de forma duradera el paisaje de la ciencia ficción cinematográfica. Antes de 1979, el horror combinado con el espacio era un territorio poco transitado, y la imaginería de la ciencia ficción tendía hacia lo reluciente y lo heroico. La Nostromo —sucia, industrial y tripulada por trabajadores mal pagados— introdujo una estética de ciencia ficción proletaria que influiría en incontables obras posteriores, desde Blade Runner (1982, también dirigida por Ridley Scott) hasta The Expanse o la estética de videojuegos como Dead Space.

El personaje de Ellen Ripley se convirtió en un modelo para las heroínas de acción de las décadas siguientes. A diferencia de otros personajes femeninos del cine de los setenta, Ripley no era el interés amoroso de nadie ni necesitaba ser rescatada; su fortaleza residía en su competencia profesional. Sin Ripley, resulta difícil imaginar figuras como Sarah Connor en Terminator o la larga estirpe de protagonistas femeninas que dominaron el cine de acción en los años ochenta y noventa.

La frase promocional de la película —"En el espacio, nadie puede oír tus gritos" (In space, no one can hear you scream)— se ha convertido en una de las más citadas de la historia del cine y ha sido parodiada, homenajeada y adaptada en innumerables contextos.

El diseño biomecánico de Giger, por su parte, trascendió el cine para infiltrarse en el arte contemporáneo, el tatuaje, la moda y la cultura visual. La silueta del xenomorfo —cráneo alargado, mandíbula doble, cola segmentada— es reconocible al instante incluso por quienes nunca han visto la película.

En 2002, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos seleccionó Alien para su preservación en el National Film Registry, un reconocimiento reservado a las películas consideradas "cultural, histórica o estéticamente significativas". En 2008, el American Film Institute la situó en el puesto número séptimo de su lista de las diez mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos.

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La recepción de Alien en América Latina y España fue entusiasta desde el principio. La película conectó especialmente con un público joven que encontraba en el cine de género una alternativa a las producciones de Hollywood más convencionales, y ayudó a cimentar la cultura de los videoclubes que florecería en los años ochenta, cuando las cintas VHS de Alien circularon profusamente por toda la región.

En España, la proyección en el Festival de Sitges la vinculó desde el inicio a la cinefilia de género, y el título Alien, el octavo pasajero caló en el habla popular hasta el punto de que la expresión "el octavo pasajero" se usa ocasionalmente para referirse a alguien que sobra en un grupo o a un elemento disruptivo que no encaja.

El doblaje mexicano contribuyó a forjar una memoria afectiva compartida por varias generaciones de espectadores latinoamericanos. En redes sociales, foros de internet y convenciones de cultura pop, los seguidores de la saga debaten con pasión los méritos de las distintas versiones dobladas y las comparan con la banda sonora original en inglés, un fenómeno que solo se produce con un puñado de películas cuyo doblaje ha alcanzado un estatus casi mítico.

En 2019, con motivo del 40. La respuesta del público confirmó que, cuatro décadas después, Alien, el octavo pasajero sigue siendo una experiencia cinematográfica que gana al verse en pantalla grande y en compañía de una audiencia que, aun conociendo cada susto, continúa reaccionando con la misma intensidad que los espectadores de 1979.


  1. La tripulación de la Nostromo no está formada por militares ni exploradores, sino por trabajadores de una corporación que transportan carga interestelar. Esa decisión narrativa —gente común enfrentada a lo inimaginable— fue deliberada y contribuyó al realismo que la crítica valoró desde el estreno. ↩︎

  2. En Dark Star, el alienígena es una criatura hinchable que persigue a los tripulantes por los pasillos de la nave. La experiencia de rodar con un presupuesto ínfimo y la insatisfacción con el resultado llevaron a O'Bannon a concebir un monstruo "serio", biológicamente creíble y con un ciclo de vida parasitario. ↩︎

  3. La imagen del facehugger —una criatura con forma de mano que se adhiere al rostro e introduce un tubo por la garganta— tiene ecos de la avispa parasitoide, que deposita sus huevos dentro de otros insectos. O'Bannon y Shusett consultaron textos de biología para dotar al ciclo de vida alienígena de una lógica interna verosímil. ↩︎

  4. Badejo estudió la biomecánica de insectos y reptiles para desarrollar los movimientos del xenomorfo. Scott le pidió que se moviera "como si sus articulaciones estuvieran al revés", y el resultado fue una presencia inquietante que contrastaba con la agilidad de los monstruos del cine de la época. ↩︎

  5. El personaje de Ash fue concebido como un androide por Hill y Giler. La revelación de su naturaleza artificial —y de que sigue órdenes secretas de la corporación para preservar al alienígena a costa de la tripulación— constituye uno de los momentos de mayor tensión de la trama. Holm interpretó a Ash con una ambigüedad deliberada: cortés pero distante, servicial pero inquietante. ↩︎

  6. La ensayista Barbara Creed desarrolló en 1986 el concepto de monstrous-feminine (lo monstruoso-femenino) a partir del diseño de Giger y del ciclo reproductivo del xenomorfo. Según esta lectura, la película desplaza las ansiedades sobre la maternidad y la reproducción al cuerpo de una criatura que, aunque de aspecto fálico, se reproduce por gestación parasitaria. ↩︎

  7. Existen al menos dos doblajes al español latinoamericano: el original para su estreno en cines y un redoblaje más reciente para ediciones en formato doméstico y plataformas de streaming. Los aficionados debaten cuál de los dos respeta mejor el tono de la película; la versión original de cines es la más valorada. ↩︎