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Circe

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Circe
Nombre griego Κίρκη (Kírkē)
Padres Helios, el Sol, y la oceánide Perseis (otras versiones: Astérope o Rodo). Una tradición tardía la hace hija de Eetes y Hécate
Hermanos Eetes, rey de la Cólquide y padre de Medea; Pasífae, esposa de Minos; Perses
Residencia La isla de Eea (Ea)
Atributos La vara mágica, la copa, el telar, las drogas (phármaka)
Descendencia Telégono (el más citado); también Agrio y Latino, según la Teogonía de Hesíodo
Aparición principal Odisea, cantos X y XII
Epíteto homérico «La diosa de hermosos cabellos», «la de trenzas hermosas»
Otras fuentes Hesíodo, Teogonía; Apolonio de Rodas, Argonáuticas; Ovidio, Metamorfosis XIV

1. Resumen[editar]

Circe (en griego antiguo Κίρκη) es la hechicera de la Odisea: la diosa que vive sola en la isla de Eea, convierte en cerdos a los hombres que desembarcan en ella y, vencida por Odiseo gracias a una hierba que le dio Hermes, se convierte en su anfitriona, su amante durante un año y —esto se olvida siempre— en la única que le explica cómo volver a casa.

Es una figura de doble naturaleza y esa ambigüedad es la razón de su longevidad literaria. Es hija del Sol y por tanto diosa, pero vive apartada del mundo divino; es peligrosa, pero también hospitalaria; sus enemigos acaban convertidos en animales, pero es ella quien devuelve la forma humana y quien da al héroe las instrucciones sin las cuales moriría en el estrecho de las sirenas. En la economía del poema no es un obstáculo más: es el personaje que hace posible el regreso.

Durante veinticinco siglos la tradición la leyó como advertencia moral —la mujer que reduce a los hombres a la condición de bestias—, y ese uso alegórico llega hasta el Renacimiento y el Barroco. El siglo XXI la ha releído desde el otro lado: la novela Circe de Madeline Miller (2018) cuenta el mito desde su punto de vista y ha sido uno de los mayores éxitos editoriales recientes de la materia clásica.

En Homero ocupa dos cantos. Como personaje, ha ocupado desde entonces buena parte de la imaginación occidental sobre la magia.

2. El nombre y la genealogía[editar]

2.1 Etimología[editar]

El nombre Kírkē se ha relacionado tradicionalmente con κίρκος (kírkos), una especie de halcón, lo que encajaría con su parentesco solar y con el motivo de la transformación en animales. La conexión no está demostrada y algunos especialistas la consideran una etimología popular; otras propuestas la vinculan al verbo κιρκόω, «rodear», «atar en círculo», con el sentido de «la que ata con sortilegios».

2.2 De quién es hija[editar]

La versión homérica es la que se ha impuesto: Circe es hija de Helios, el Sol, y de la oceánide Perseis (Perse). Otras fuentes dan como madre a Astérope o a Rodo. Una tradición tardía y racionalizante la convierte en hija de Eetes y de la diosa Hécate, y esa filiación —Hécate es la divinidad de la brujería y las encrucijadas— es transparente: se le adjudica una madre acorde con su función.

En la versión mayoritaria, sus hermanos son de primer nivel mitológico:

Hermano Quién es
Eetes Rey de la Cólquide, guardián del vellocino de oro y padre de Medea
Pasífae Esposa de Minos de Creta y madre del Minotauro
Perses Usurpador del trono de la Cólquide, muerto por Medea

Circe es, por tanto, tía de Medea, la otra gran hechicera del mito griego, y cuñada del rey Minos. La familia del Sol concentra la magia femenina de toda la mitología griega, y esa concentración no es casual: la hechicería griega se asocia sistemáticamente a lo extranjero y a lo oriental, y los descendientes de Helios habitan los confines del mundo conocido, donde el Sol sale y se pone.

3. La isla de Eea[editar]

Eea (Ea, Ἐαία) es una isla boscosa en la que Circe vive sola con sus sirvientas, ninfas hijas de fuentes y ríos. En el centro, en un claro de un valle, se levanta su palacio de piedra pulida, y del palacio sale el humo que delata su presencia. Alrededor merodean lobos y leones que no atacan: son hombres transformados, y reciben a los recién llegados moviendo la cola como perros — una de las imágenes más inquietantes de la Odisea precisamente porque no hay violencia en ella.

Homero no la sitúa en ningún lugar reconocible; para él está «donde nace el Sol». Los mitógrafos posteriores la llevaron al Mediterráneo occidental y la identificaron con el monte Circeo, un promontorio del Lacio italiano —hoy en la provincia de Latina— que fue isla en época geológica reciente y cuyo nombre conserva el de la diosa. Algunos autores confundieron su isla con la de Calipso y la situaron en el estrecho de Mesina, junto a Escila y Caribdis.

4. El episodio de la Odisea[editar]

4.1 Los cerdos (canto X)[editar]

Tras escapar de los lestrigones con una sola nave, Odiseo arriba a Eea. Divide a la tripulación en dos grupos y echa a suertes cuál explorará la isla; le toca al mandado por Euríloco.

Circe los recibe con hospitalidad perfecta y les sirve un banquete: queso, harina, miel y vino de Pramnio, en el que ha mezclado sus drogas. Después los toca con la vara y los encierra en las pocilgas, convertidos en cerdos con «cabeza, voz, cerdas y cuerpo» de puercos pero conservando la mente humana — el detalle es de Homero y es lo que hace el castigo atroz. Sólo Euríloco, que ha desconfiado y se ha quedado fuera, escapa para contarlo.

4.2 El moly[editar]

Odiseo va solo al palacio. En el camino le sale al paso Hermes con forma de joven y le entrega una planta que arranca del suelo: raíz negra, flor blanca como la leche. «Los dioses la llaman moly; a los hombres les resulta difícil arrancarla». Es el primer antídoto de la literatura occidental. Su identificación botánica se ha discutido durante siglos y se ha propuesto el ajo, la ruda siria y la campanilla de invierno (Galanthus nivalis), sin acuerdo.[1]

Protegido por el moly, Odiseo bebe la poción sin efecto. Cuando Circe lo toca con la vara y le ordena ir a la pocilga, él desenvaina la espada. La diosa reconoce entonces la profecía —Hermes le había anunciado que un día llegaría Odiseo— y le propone compartir el lecho; él acepta sólo después de que ella jure por el gran juramento de los dioses que no le hará daño. Circe devuelve la forma humana a los compañeros, «más jóvenes, más altos y más hermosos que antes», y la tripulación permanece un año en la isla.

4.3 Las instrucciones (cantos X y XII)[editar]

Es la parte funcionalmente decisiva y la que las adaptaciones suelen recortar. Circe le dice a Odiseo que antes de volver a casa debe bajar al Hades a consultar al adivino Tiresias, y le explica cómo hacerlo: la ruta, el foso, las libaciones, los carneros negros.

A su regreso del país de los muertos, la diosa le detalla los peligros del camino, uno por uno:

  • las sirenas, cuyo canto hay que oír atado al mástil con los oídos de la tripulación taponados con cera;
  • las Rocas Errantes, o bien el paso entre Escila y Caribdis, con el consejo brutal de arrimarse a Escila y perder seis hombres antes que perder la nave entera;
  • las vacas del Sol en la isla de Trinacia, que no deben tocarse bajo ninguna circunstancia.

Todo lo que sucede en el canto XII sucede porque Circe lo ha anunciado en el X. La tripulación muere por desobedecer la última de esas advertencias.

4.4 Los hijos[editar]

La Teogonía de Hesíodo atribuye a Circe y Odiseo dos hijos, Agrio y Latino —este último, el epónimo de los latinos—, y algunos manuscritos añaden a Telégono. La Telegonía, poema perdido del ciclo, hizo de Telégono el protagonista de un desenlace de crueldad simétrica: crecido, sale a buscar al padre que no conoce, desembarca en Ítaca, saquea el ganado sin saber de quién es y mata a Odiseo en la refriega con una lanza rematada con una púa de raya venenosa. La Odisea no menciona a ninguno de estos hijos.

5. Otros mitos[editar]

5.1 Escila[editar]

Ovidio cuenta en las Metamorfosis la versión más difundida. El dios marino Glauco se enamora de la ninfa Escila y acude a Circe para que le prepare un filtro que la haga corresponderle. Circe se enamora de él y, al ser rechazada, envenena la poza donde Escila se bañaba: la ninfa quedó convertida en el monstruo de doce patas y seis cabezas serpentinas que devora a seis compañeros de Odiseo en el canto XII.

El detalle es de una ironía perfecta y probablemente deliberada en Ovidio: el monstruo que Circe advierte a Odiseo que evite lo ha creado ella misma.

5.2 Pico[editar]

También en Ovidio. Pico, rey del Lacio, rechaza a Circe por fidelidad a su esposa Canente y ella lo transforma en pájaro carpinteropicus es en latín el nombre del ave. Es un mito de etiología romana, ajeno al material griego.

5.3 Los argonautas[editar]

En las Argonáuticas de Apolonio de Rodas, Jasón y Medea llegan a Eea buscando la purificación por el asesinato de Apsirto, hermano de Medea. Circe realiza el rito —el sacrificio de un lechón, la sangre derramada sobre las manos de los culpables— pero, al conocer los detalles, los expulsa de su casa sin darles hospitalidad. El episodio es interesante porque muestra a la hechicera ejerciendo una función religiosa reconocida, la katharsis, y no un acto de magia negra: la frontera entre el rito y el sortilegio es en Grecia mucho menos nítida de lo que la tradición posterior quiso creer.

6. Interpretaciones[editar]

La lectura alegórica y moral es antigua y dominó durante dos milenios. Ya los estoicos y los neoplatónicos leyeron el episodio como una parábola del alma: los compañeros ceden al placer y se vuelven bestias; Odiseo, guiado por Hermes —la razón—, conserva la forma humana. Los Padres de la Iglesia recogieron la lectura con entusiasmo, y de ahí pasa al alegorismo medieval y renacentista: Circe es la lujuria, la sensualidad, la mujer que degrada.

La lectura antropológica moderna se fija en otra cosa: Circe es una figura de frontera. Vive en el confín del mundo, es diosa y bruja a la vez, y su casa es el único lugar de la Odisea donde la hospitalidad —la institución griega por excelencia— funciona a la vez como trampa y como salvación. Es la prueba que separa el mundo de los hombres del mundo de los muertos, y hay que pasar por ella dos veces: a la ida y a la vuelta del Hades.

La lectura contemporánea invierte el punto de vista y pregunta por qué una diosa que vive sola, que gobierna su propia isla y que no está sometida a ningún varón tenía que ser necesariamente un monstruo. Es la línea de Madeline Miller y de buena parte de la reescritura reciente del mito.

7. En el arte antiguo[editar]

Circe es un motivo frecuente en la cerámica griega desde el siglo VI a. C. La escena canónica muestra a la diosa de pie con la copa y la vara, rodeada de hombres con cabeza de cerdo, jabalí o carnero, y a Odiseo llegando con la espada desenvainada. Una kylix ática de hacia 550 a. C. conservada en Boston es una de las representaciones más antiguas conocidas.

En la pintura mural romana y en los mosaicos el episodio se repite con frecuencia, y en la pintura europea posterior el asunto es un clásico: Dosso Dossi, Giovanni Castiglione, John William Waterhouse —cuya Circe ofreciendo la copa a Ulises (1891) es probablemente la imagen moderna más reproducida del personaje— y Wright Barker, entre muchos otros.

8. Circe en la literatura moderna[editar]

  • Dante la menciona en el canto XXVI del Infierno, en boca de Ulises, como la que lo retuvo más de un año cerca de Gaeta.
  • Calderón de la Barca escribió El mayor encanto, amor (1635), una comedia mitológica de gran espectáculo estrenada en el Buen Retiro, con Circe como protagonista; Lope de Vega publicó en 1624 el poema La Circe.
  • James Joyce tituló «Circe» el episodio 15 del Ulises (1922), el más largo y alucinatorio del libro, ambientado en el barrio de burdeles de Dublín y escrito en forma de obra teatral.
  • C. S. Lewis modeló sobre ella a la Bruja Blanca de El león, la bruja y el armario, con el delicioso turco haciendo las veces de copa envenenada.
  • Julio Cortázar tituló «Circe» uno de los cuentos de Bestiario (1951): Delia Mañara, una muchacha de un barrio de Buenos Aires cuyos novios mueren uno tras otro, prepara bombones caseros con un relleno que el lector descubre en la última línea. Es uno de los relatos más antologados del autor y el ejemplo canónico de cómo la literatura argentina del siglo XX naturalizó el mito griego en un escenario doméstico.
  • Madeline Miller publicó Circe en 2018 (en español, Alianza de Novelas): una reescritura en primera persona que abarca toda la vida de la diosa, del nacimiento en el palacio de Helios al final de la Telegonía. Fue superventas internacional y consolidó el subgénero de la reescritura mitológica desde el punto de vista femenino.
  • En el cómic estadounidense, Circe es una de las enemigas recurrentes de Wonder Woman desde 1949, con poderes de transformación tomados directamente del mito.

Fuera de la literatura, la bioquímica ha bautizado como «efecto Circe» el mecanismo por el cual una enzima atrae electrostáticamente a su sustrato hacia el sitio activo: la metáfora es exacta, porque describe una atracción irresistible que termina en transformación.

9. Circe en el mundo hispanohablante[editar]

Además de Calderón, Lope y Cortázar, el personaje tiene presencia estable en la enseñanza secundaria de España e Hispanoamérica, donde el episodio de los cerdos es uno de los pasajes de la Odisea que se leen sin falta, normalmente en la traducción en prosa de Luis Segalá y Estalella, la más reeditada por estar en dominio público.

En México, el helenista Ángel María Garibay K. —conocido sobre todo por su obra sobre la literatura náhuatl— tradujo a Homero en los años treinta, y su versión circuló ampliamente en las ediciones escolares mexicanas. En Argentina, la Odisea es lectura habitual del ciclo básico y el cuento de Cortázar suele leerse a continuación como ejercicio de reescritura.

En el habla corriente, «una circe» se usa —cada vez menos— con el sentido de mujer fatal, y el adjetivo circeo aparece en textos cultos con el valor de «hechicero» o «que transforma».

  • La Odisea (2026), de Christopher Nolan, es la adaptación más ambiciosa del poema hasta la fecha: 250 millones de dólares de presupuesto, estreno mundial el 17 de julio de 2026 y rodaje íntegro con cámaras IMAX de 70 mm. Samantha Morton interpreta a Circe, Matt Damon a Odiseo y Charlize Theron a Calipso. El estreno es la causa directa del aumento de consultas sobre el personaje durante 2026.
  • L'Odissea (1968), la miniserie italiana de Franco Rossi, sigue siendo para muchos filólogos la adaptación más fiel jamás rodada, y su Circe una de las mejor resueltas.
  • Ulises (1954), de Mario Camerini, con Kirk Douglas, fundió a Circe y Calipso en un solo personaje interpretado por Silvana Mangano, que hacía también de Penélope: una decisión de producción que la crítica clásica ha señalado siempre como el ejemplo perfecto de lo que no debe hacerse con el poema.
  • En videojuegos, aparece como personaje en Assassin's Creed Odyssey y en varias entregas de God of War y Age of Mythology, casi siempre reducida a su función de transformadora.

Notas y referencias[editar]


  1. La identificación del moly es un problema clásico de la botánica antigua. Teofrasto ya lo trató como planta real, y Plinio el Viejo lo describe con raíz redonda y flor amarilla, en desacuerdo con Homero, que la describe blanca. Entre las propuestas modernas, la más discutida es la de la campanilla de invierno (Galanthus nivalis), defendida a partir de la presencia en ella de galantamina, un inhibidor de la acetilcolinesterasa capaz de contrarrestar los efectos de plantas alucinógenas como el estramonio. La hipótesis es sugerente pero no puede considerarse establecida. ↩︎