Copa Mundial de Fútbol de 1978
| Copa Mundial de Fútbol de 1978 | |
|---|---|
| Copa Mundial de Fútbol de 1978 | |
| XI Copa Mundial de Fútbol | |
| Sede | |
| Fechas | Del 1 al 25 de junio de 1978 |
| Equipos | 16 selecciones, de seis confederaciones |
| Sedes | Seis estadios en cinco ciudades: Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba y Mendoza |
| Campeón | |
| Subcampeón | Países Bajos, segunda final perdida consecutiva |
| Tercero | |
| Cuarto | |
| Final | 25 de junio, Estadio Monumental de Buenos Aires: Argentina 3-1 Países Bajos, tras prórroga (1-1 en los 90 minutos) |
| Máximo goleador | Mario Kempes (Argentina), 6 goles |
| Mejor jugador | Mario Kempes (Argentina) |
| Mejor jugador joven | Antonio Cabrini (Italia) |
| Partidos | 38 |
| Goles | 102, a 2,68 por partido |
| Asistencia | 1.545.791 espectadores, 40.679 de media |
| Debutantes | Irán y Túnez |
| Mascota | Gauchito |
| Balón | Adidas Tango |
La Copa Mundial de Fútbol de 1978 fue la undécima edición del torneo y se disputó en
Argentina del 1 al 25 de junio de 1978. La ganó la selección anfitriona, que conquistó así su primer título mundial, batiendo a los Países Bajos por 3-1 en la prórroga de la final del Monumental.
Es también el Mundial más incómodo de la historia del torneo, y no por lo que ocurrió dentro del campo. Se jugó bajo la dictadura cívico-militar instaurada el 24 de marzo de 1976, un régimen de terrorismo de Estado que provocó la desaparición forzada de miles de personas, y que dio a la organización del campeonato la máxima prioridad precisamente para obtener respaldo internacional y encubrir esas violaciones. Ningún relato honesto de Argentina 1978 puede separar las dos cosas.
1. Resumen[editar]
El torneo cerró un ciclo del fútbol sudamericano —era la primera vez que la región lo albergaba desde Chile 1962— y abrió otro: la Argentina de César Luis Menotti ganó el primero de sus tres títulos, con Mario Kempes como figura absoluta, máximo goleador y mejor jugador del campeonato, autor de dos de los tres goles de la final.
Deportivamente, el Mundial se recuerda por tres cosas: la consagración de Kempes, la segunda final consecutiva perdida por unos Países Bajos que jugaron sin Johan Cruyff, y el 6-0 de Argentina a Perú, el resultado más discutido en la historia de la competición.
Extradeportivamente, se recuerda como el caso de estudio más citado del uso político de un acontecimiento deportivo. La propia selección campeona lo asumió después: varios de sus integrantes declararon públicamente haber sido utilizados.
2. Cómo llegó el Mundial a Argentina[editar]
La designación es muy anterior al régimen que acabó organizándolo. La FIFA eligió a Argentina como sede el 6 de julio de 1966, pocos días después de que se instalara en el poder la dictadura de Juan Carlos Onganía. Entre esa fecha y el torneo intervinieron en la organización tres presidentes y una presidenta constitucionales y cuatro dictadores.
- Arturo Illia (1964-1966), en cuyo mandato se produjo la elección, no tomó ninguna resolución al respecto.
- Juan Carlos Onganía (1966-1970) intervino la Asociación del Fútbol Argentino (AFA); su interventor Juan Martín Oneto Gaona firmó la primera resolución relativa al Mundial.
- El 24 de marzo de 1976, dos años antes del torneo, el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón fue derrocado por un golpe de Estado cívico-militar.
3. El Mundial como operación de propaganda[editar]
Desde el mismo día en que tomó el poder, la junta encabezada por Jorge Rafael Videla dio máxima prioridad a la organización del campeonato con el objetivo declarado de obtener apoyo internacional y encubrir violaciones masivas de derechos humanos: desaparición forzada de miles de personas, tortura, ejecución de opositores y sustracción de la identidad de cientos de niños.
El principal impulsor de la organización por motivos político-propagandísticos no fue Videla sino el almirante Emilio Eduardo Massera.
El aparato montado alrededor del torneo incluyó una oficina de prensa clandestina en el altillo de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) —uno de los mayores centros clandestinos de detención del país—, donde los propios detenidos archivaban lo que la prensa extranjera publicaba sobre Argentina mientras se difundía información favorable al régimen.[sin verificar] La editorial Atlántida envió a la periodista Renée Salas a París a recorrer redacciones para evitar publicaciones contrarias a la dictadura, y la revista Gente emprendió una campaña para que sus lectores influyeran sobre familiares residentes en el extranjero negando la existencia del aparato represivo.
3.1. La FIFA[editar]
El entonces presidente de la FIFA, João Havelange, fue señalado por recibir sobornos del gobierno argentino y por mantener negocios ilegales con el capitán Lacoste, jefe de la organización del torneo. Su respaldo —afirmó que «Argentina está ahora más apta que nunca para ser la sede del torneo»— resultó decisivo para confirmar la sede.[sin verificar]
3.2. Boicot, ausencias y denuncias[editar]
Circuló en Europa una campaña de boicot que no prosperó. El único futbolista documentadamente ausente por repudio explícito a la junta militar fue el alemán Paul Breitner, campeón del mundo en 1974. La versión de que otros jugadores renunciaron por motivos políticos nunca se comprobó fehacientemente.
La otra gran ausencia, la de Johan Cruyff, no fue política: se produjo tras un intento de secuestro en su domicilio de Barcelona. Es una precisión que conviene hacer porque durante décadas circuló la versión contraria.
El único jugador del que consta que visitara a las Madres de Plaza de Mayo fue un defensor neerlandés. La presencia de la prensa extranjera acompañando a las delegaciones sí resultó importante para la difusión internacional de la lucha de las Madres.
3.3. El costo[editar]
El torneo costó al Estado argentino entre 520 y 700 millones de dólares. El secretario de Hacienda de la época, Juan Alemann, resumió el sobrecoste con una frase que quedó: «cualquier empresa privada lo hubiese construido por un 20 % de lo que costó».
4. Sedes[editar]
Se emplearon seis estadios en cinco ciudades. Tres eran de nueva construcción para el torneo; el Monumental y los demás fueron remodelados.
| Ciudad | Estadio | Capacidad |
|---|---|---|
| Buenos Aires | Monumental | 76.609 |
| Buenos Aires | José Amalfitani | 49.318 |
| Rosario | Gigante de Arroyito | 41.465 |
| Mar del Plata | Mundialista | 42.563 |
| Córdoba | Polideportivo Ciudad de Córdoba | 46.986 |
| Mendoza | Ciudad de Mendoza | 47.542 |
5. Formato[editar]
Se repitió el sistema estrenado en Alemania Federal 1974, sin eliminación directa salvo la final:
- Primera fase: cuatro grupos de cuatro equipos. Se clasificaban los dos primeros de cada grupo.
- Segunda fase: dos grupos de cuatro equipos, también todos contra todos.
- Final y tercer puesto: los ganadores de cada grupo de la segunda fase disputaban la final; los segundos, el tercer puesto.
Es un formato que hoy resulta extraño y que tuvo una consecuencia directa sobre la polémica del torneo: como los dos partidos decisivos del último día de la segunda fase no se jugaron a la misma hora, Argentina salió al campo contra Perú sabiendo exactamente cuántos goles necesitaba.
Participaron 16 selecciones. Debutaron Irán y Túnez.
6. La primera fase, grupo por grupo[editar]
| Grupo 1 — Buenos Aires (Monumental) y Mar del Plata | |||
|---|---|---|---|
| Fecha | Partido | Resultado | Goleadores |
| 2 de junio | Italia - Francia | 2-1 | Rossi 29', Zaccarelli 52'; Lacombe 1' |
| 2 de junio | Argentina - Hungría | 2-1 | Luque 15', Bertoni 83'; Csapó 10' |
| 6 de junio | Italia - Hungría | 3-1 | Rossi 34', Bettega 36', Benetti 60'; Tóth 81' pen. |
| 6 de junio | Argentina - Francia | 2-1 | Passarella 45' pen., Luque 73'; Platini 60' |
| 10 de junio | Francia - Hungría | 3-1 | López 22', Berdoll 37', Rocheteau 42'; Zombori 41' |
| 10 de junio | Italia - Argentina | 1-0 | Bettega 67' |
El gol de Lacombe en el primer minuto de Italia-Francia es uno de los más tempranos registrados en la historia del torneo. Italia ganó los tres partidos, incluido el que decidía el primer puesto ante la anfitriona.
| Grupo 2 — Buenos Aires, Rosario y Córdoba | |||
|---|---|---|---|
| Fecha | Partido | Resultado | Goleadores |
| 1 de junio | Alemania Federal - Polonia | 0-0 | Partido inaugural |
| 2 de junio | Túnez - México | 3-1 | Kaabi 55', Ghommidh 79', Dhouieb 87'; Vázquez 45' pen. |
| 6 de junio | Alemania Federal - México | 6-0 | D. Müller 15', H. Müller 30', Rummenigge 38' y 73', Flohe 44' y 89' |
| 6 de junio | Polonia - Túnez | 1-0 | Lato 43' |
| 10 de junio | Alemania Federal - Túnez | 0-0 | — |
| 10 de junio | Polonia - México | 3-1 | Boniek 43' y 84', Deyna 56'; Rangel 52' |
Túnez, debutante, ganó su primer partido en un Mundial y después empató sin goles con Alemania Federal, la campeona vigente. México perdió los tres y encajó doce goles.
| Grupo 3 — Buenos Aires (Amalfitani) y Mar del Plata | |||
|---|---|---|---|
| Fecha | Partido | Resultado | Goleadores |
| 3 de junio | Austria - España | 2-1 | Schachner 9', Krankl 76'; Dani 21' |
| 3 de junio | Suecia - Brasil | 1-1 | Sjöberg 37'; Reinaldo 45' |
| 7 de junio | Austria - Suecia | 1-0 | Krankl 42' pen. |
| 7 de junio | Brasil - España | 0-0 | — |
| 11 de junio | España - Suecia | 1-0 | Asensi 75' |
| 11 de junio | Brasil - Austria | 1-0 | Roberto Dinamite 40' |
| Grupo 4 — Córdoba y Mendoza | |||
|---|---|---|---|
| Fecha | Partido | Resultado | Goleadores |
| 3 de junio | Perú - Escocia | 3-1 | Cueto 43', Cubillas 72' y 77'; Jordan 14' |
| 3 de junio | Países Bajos - Irán | 3-0 | Rensenbrink 40' pen., 62' y 79' pen. |
| 7 de junio | Escocia - Irán | 1-1 | Eskandarian 43' en propia puerta; Danaeifard 60' |
| 7 de junio | Países Bajos - Perú | 0-0 | — |
| 11 de junio | Perú - Irán | 4-1 | Velásquez 2', Cubillas 36' pen., 39' pen. y 79'; Rowshan 41' |
| 11 de junio | Escocia - Países Bajos | 3-2 | Dalglish 44', Gemmill 47' pen. y 68'; Rensenbrink 34' pen., Rep 71' |
Este grupo es el más recordado de la primera fase por dos motivos. El primero es Teófilo Cubillas, que marcó cinco goles en dos partidos y firmó la mejor actuación de un futbolista peruano en la historia de los Mundiales: Perú ganó el grupo por delante de los Países Bajos. El segundo es el Escocia 3-2 a los Países Bajos, con el segundo gol de Archie Gemmill, una jugada individual que en el Reino Unido se cita habitualmente como uno de los mejores goles del torneo; llegó demasiado tarde para clasificar a Escocia.
Ese primer puesto de grupo de Perú es la clave para entender lo que ocurrió después: la selección que llegó a la segunda fase invicta y goleando es la misma que perdió 6-0 con Argentina diez días más tarde.
7. Segunda fase: el grupo B y el 6-0[editar]
Argentina quedó encuadrada en la segunda fase con Brasil, Polonia y Perú. Los resultados fueron estos:
| Fecha | Partido | Resultado | Sede |
|---|---|---|---|
| 14 de junio | Brasil - Perú | 3-0 (Dirceu 15' y 28', Zico 73' de penalti) | Ciudad de Mendoza, Mendoza |
| 14 de junio | Argentina - Polonia | 2-0 (Kempes 16' y 71') | Rosario |
| 18 de junio | Polonia - Perú | 1-0 (Szarmach 65') | Ciudad de Mendoza, Mendoza |
| 18 de junio | Argentina - Brasil | 0-0 | Rosario |
| 21 de junio | Brasil - Polonia | 3-1 (Nelinho 12', Roberto Dinamite 57' y 63'; Lato 45') | Ciudad de Mendoza, Mendoza |
| 21 de junio | Argentina - Perú | 6-0 (Kempes 21' y 46', Tarantini 43', Luque 50' y 72', Houseman 67') | Rosario |
Brasil terminó su participación en el grupo antes que Argentina y con mejor diferencia de goles. Para clasificarse a la final, Argentina necesitaba ganar a Perú por cuatro goles de diferencia. Ganó por seis.
7.1. Qué se ha documentado sobre ese partido[editar]
Este es el episodio del torneo donde más se ha escrito y menos se ha probado, y conviene distinguir con precisión lo documentado de lo alegado.
Lo que consta: antes del partido, un enviado del gobierno argentino se presentó en el vestuario peruano y leyó a los jugadores un mensaje del dictador peruano Morales Bermúdez. Dos exjugadores peruanos declararon que la visita fue interpretada por el equipo como una amenaza.
Lo que es alegación: el exjugador Velásquez declaró que, aunque no tenía pruebas, sabía que varios dirigentes y seis jugadores peruanos habían sido sobornados para dejarse ganar, y mencionó entre ellos a Rodulfo Manzo, Raúl Gorriti, Juan José Muñante y Ramón Quiroga, el portero de Perú nacido en Argentina.[sin verificar]
Este artículo registra la existencia de esas acusaciones porque forman parte inseparable de la historia del torneo, pero no las da por probadas: no consta resolución judicial ni de la FIFA que las acredite, y quienes las formulan reconocen no tener pruebas. Los jugadores peruanos nombrados nunca han sido condenados por ello.
8. La final[editar]
25 de junio de 1978, Estadio Monumental, Buenos Aires.
| Argentina 3-1 Países Bajos (tras prórroga; 1-1 al final de los 90 minutos) | ||
|---|---|---|
| Argentina | Mario Kempes 38' y 105'; Daniel Bertoni 115' | Campeón |
| Países Bajos | Dick Nanninga 81' | Subcampeón |
Kempes adelantó a Argentina antes del descanso, Nanninga empató a nueve minutos del final y el partido se fue a la prórroga, donde Kempes marcó de nuevo y Bertoni sentenció. Fue el primer título mundial de Argentina y la segunda final perdida consecutiva por los Países Bajos, después de la de 1974.
El partido por el tercer puesto lo ganó Brasil a Italia por 2-1 el 24 de junio, también en el Monumental, con goles de Nelinho (64') y Dirceu (72') y de Causio (38') para Italia. Brasil terminó el torneo invicto.
9. Los premios[editar]
| Distinción | Jugador |
|---|---|
| Máximo goleador (6 goles) | Mario Kempes (Argentina) |
| Mejor jugador del torneo | Mario Kempes (Argentina) |
| Mejor jugador joven | Antonio Cabrini (Italia) |
Kempes es, junto con Garrincha en 1962 y Paolo Rossi en 1982, uno de los pocos futbolistas que han sido a la vez campeones, máximos goleadores y mejores jugadores de una misma Copa del Mundo.
10. Otros nombres del torneo[editar]
Jugaron en Argentina 1978 futbolistas como Johan Neeskens, Teófilo Cubillas, Zico, Dino Zoff y el propio Mario Kempes, además de Michel Platini, Karl-Heinz Rummenigge y Paolo Rossi, entonces al comienzo de sus carreras. Cuatro años después, en España 1982, Rossi y Zoff serían campeones del mundo, y Rummenigge y Platini disputarían la semifinal más recordada de aquel torneo.
11. Símbolos[editar]
La mascota fue Gauchito, un niño con la indumentaria de la selección argentina y los atributos del gaucho.
El balón fue el Adidas Tango, uno de los diseños más influyentes de la historia del material deportivo: sus veinte «tríadas» creaban la ilusión de doce círculos sobre la esfera. Tenía mayor impermeabilización que los modelos anteriores y su diseño perduró durante cinco Mundiales.
12. Cifras del torneo[editar]
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Partidos | 38 |
| Goles | 102 |
| Media de goles | 2,68 por partido |
| Asistencia total | 1.545.791 espectadores |
| Asistencia media | 40.679 por partido |
| Costo para el Estado argentino | Entre 520 y 700 millones de dólares |
13. Legado y memoria[editar]
Argentina 1978 dejó tres herencias distintas y difíciles de conciliar, y el mundo hispanohablante convive con las tres desde hace casi cinco décadas.
La deportiva. Fue el primer título de una de las tres grandes selecciones sudamericanas y el punto de partida de la mitología futbolística argentina moderna, que continuaría en México 1986 con Diego Armando Maradona. Kempes, con su carrera y su pelo largo, es una imagen fundacional de esa mitología.
La política. Es el ejemplo canónico de sportswashing —el uso de un acontecimiento deportivo para lavar la imagen de un régimen— y aparece como tal en prácticamente toda la discusión posterior sobre sedes deportivas y derechos humanos. Que la operación funcionara en su momento y fracasara a largo plazo es, quizá, lo más relevante: el régimen obtuvo su mes de imágenes favorables y quedó, en la memoria internacional, definitivamente asociado a ellas.
La moral. Varios integrantes de la selección campeona expresaron años después su pesar por haber sido usados. Ricardo Villa lo formuló así: «Nos usaron para tapar las 30.000 desapariciones». Es una posición que separa el mérito deportivo de los futbolistas —que ganaron el torneo en el campo— de la utilización de la que fueron objeto.