Departamento de Lempira
| Departamento de Lempira |
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| Departamento de |
| Capital: Gracias |
| Población: 321.179 hab. (2013) |
| Superficie: 4.228 km² |
| Coordenadas: 14°35′20″N 88°34′53″O |
| Fundación: 28 de junio de 1825 |
| Huso horario: UTC−6 |
| Gentilicio: Lempirense |
| Lenguas: Español, lenguas lencas |
1. Resumen[editar]
El Departamento de Lempira es una de las dieciocho divisiones administrativas de la República de
Honduras. Se localiza en el extremo occidental del territorio hondureño, limitando al norte con los departamentos de Copán y Santa Bárbara, al este con el departamento de Intibucá, al sur con la República de El Salvador y al oeste con los departamentos de Ocotepeque y Copán. Su cabecera departamental es la ciudad de Gracias, fundada en 1536 como una de las primeras poblaciones españolas del istmo centroamericano.
Con una población que supera los trescientos mil habitantes y una extensión territorial de más de cuatro mil kilómetros cuadrados, Lempira ocupa un lugar destacado en la historia nacional por haber sido escenario del alzamiento indígena encabezado por el cacique Lempira en el siglo XVI, de quien toma su nombre. La economía departamental descansa sobre la agricultura de montaña —en particular el cultivo de café de altura— y el comercio fronterizo.
2. Historia[editar]
La región que hoy ocupa Lempira formó parte del territorio ancestral de los pueblos lencas, quienes opusieron una resistencia prolongada frente al avance de la conquista española. El levantamiento más célebre fue liderado hacia 1537 por el cacique Lempira, que aglutinó a diversos señoríos y plantó batalla en la zona de Cerquín. Las crónicas coloniales recogen que el líder indígena murió durante un encuentro con fuerzas al mando de Alonso de Cáceres, aunque versiones más recientes cuestionan los detalles del episodio.
La ciudad de Gracias fue fundada en 1536 por Gonzalo de Alvarado, primo del adelantado Pedro de Alvarado. Durante un breve período, Gracias fungió como sede de la Real Audiencia de los Confines, tribunal de la Corona española con jurisdicción sobre un vasto territorio que abarcaba desde Chiapas hasta la actual
Costa Rica. La audiencia fue trasladada a la ciudad de Santiago de
Guatemala en 1549, hecho que marcó el declive político de la localidad.
Tras la independencia centroamericana y la primera organización constitucional del Estado de Honduras, el territorio quedó integrado como departamento de Gracias el 28 de junio de 1825, durante la administración del primer jefe de Estado, Dionisio de Herrera. El nombre se mantuvo hasta que, el 20 de julio de 1943, un decreto legislativo sustituyó la denominación colonial por la de Departamento de Lempira, en homenaje al cacique que simboliza la resistencia indígena.
3. Geografía[editar]
Lempira presenta un relieve predominantemente montañoso, atravesado por estribaciones de la cordillera de Celaque. El punto más elevado del departamento —y de toda Honduras— es el cerro Las Minas, que supera los 2.800 metros sobre el nivel del mar. La formación integra el Parque Nacional Celaque, área protegida que resguarda bosque nuboso, fuentes de agua y especies endémicas de flora y fauna.
La red hidrográfica pertenece a las cuencas de los ríos Lempa, Ulúa y Higuito. El río Lempa nace en territorio hondureño y cruza la frontera hacia
El Salvador, donde adquiere mayor caudal. El río Higuito baña los alrededores de la ciudad de Gracias y es afluente del río Mejocote.
El clima combina condiciones tropicales en los valles bajos —donde las temperaturas oscilan entre 22 y 28 grados centígrados— y ambientes templados de altura en las cumbres de la sierra, con mínimas que pueden descender por debajo de los 10 grados. La vegetación varía desde el bosque seco subtropical hasta el bosque húmedo montano.
4. Demografía[editar]
De acuerdo con el censo de 2013, la población del departamento ascendía a 321.179 habitantes, lo que representa aproximadamente el 3.8 por ciento del total nacional. La densidad demográfica es baja en comparación con otros departamentos hondureños, con un promedio de 76 habitantes por kilómetro cuadrado. Más del sesenta por ciento de los habitantes reside en zonas rurales, distribuidos en aldeas y caseríos dedicados mayoritariamente a labores agrícolas.
La composición étnica incluye una presencia significativa de población indígena lenca, concentrada en municipios como La Campa, San Manuel Colohete y Erandique. La lengua lenca, aunque se encuentra en estado vulnerable, constituye un componente esencial del patrimonio cultural departamental y ha sido objeto de iniciativas de revitalización en las últimas décadas.
La migración interna hacia los centros urbanos del país y la emigración hacia
Estados Unidos han moldeado la pirámide poblacional, generando un patrón en el que una porción considerable de la fuerza laboral reside en el exterior y sostiene la economía local mediante remesas.
5. Organización territorial[editar]
El departamento se divide en veintiocho municipios, cada uno administrado por una corporación municipal encabezada por un alcalde. La cabecera departamental, Gracias, concentra los servicios administrativos, educativos y de salud de mayor complejidad.
[ Desplegar / Plegar lista de municipios ]
- Belén
- Candelaria
- Cololaca
- Erandique
- Gracias
- Gualcince
- Guarita
- La Campa
- La Iguala
- Las Flores
- La Unión
- La Virtud
- Lepaera
- Mapulaca
- Piraera
- San Andrés
- San Francisco
- San Juan Guarita
- San Manuel Colohete
- San Marcos de Caiquín
- San Rafael
- San Sebastián
- Santa Cruz
- Talgua
- Tambla
- Tomalá
- Valladolid
- Virginia
Los municipios con mayor población después de Gracias son Lepaera, San Juan Guarita y Erandique. Muchos de estos núcleos poseen trazados coloniales bien conservados y festividades patronales que atraen a visitantes de departamentos vecinos.
6. Economía e infraestructura[editar]
La base productiva es esencialmente agrícola. El cultivo de café de altura constituye el rubro de exportación más importante, particularmente en los municipios de La Campa, Gracias, Lepaera y San Manuel Colohete. La caficultura ha propiciado la organización de cooperativas que agrupan a pequeños productores y facilitan la comercialización hacia mercados internacionales, en especial Europa y Estados Unidos.
Los granos básicos —maíz, frijol y sorgo— se siembran para el autoconsumo familiar y para el abasto de mercados locales. La ganadería de doble propósito, aunque menos tecnificada que en otras regiones del país, complementa los ingresos de numerosas familias campesinas. La producción artesanal de cerámica lenca, con sus característicos diseños geométricos y tonalidades terrosas, representa una fuente adicional de ingreso, sobre todo en el municipio de La Campa, donde grupos de mujeres organizadas elaboran y exportan piezas.
El comercio fronterizo dinamiza el flujo de mercancías y divisas, sobre todo en los municipios de Mapulaca y La Virtud, puntos de cruce hacia El Salvador. La carretera CA-4 comunica a Gracias con Santa Rosa de Copán y
Tegucigalpa, aunque la red vial secundaria presenta deficiencias de mantenimiento que limitan la movilidad en temporada de lluvias.
7. Cultura y patrimonio[editar]
El patrimonio cultural de Lempira conjuga herencias indígenas y coloniales. Las iglesias de Gracias, La Campa y San Manuel Colohete exhiben retablos barrocos y fachadas que datan de los siglos XVII y XVIII. La fortaleza de San Cristóbal, en las afueras de Gracias, fue erigida durante el período colonial como resguardo frente a incursiones de piratas y grupos indígenas no sometidos.
La festividad en honor al cacique Lempira se celebra el 20 de julio de cada año con actos cívicos, desfiles escolares y representaciones teatrales que rememoran la resistencia indígena. Las ferias patronales dedicadas a San Sebastián (Gracias, enero) y a la Virgen de Candelaria (Candelaria, febrero) movilizan a miles de devotos e incluyen procesiones, juegos tradicionales y ventas de comidas típicas.
La gastronomía departamental comparte los rasgos de la cocina del occidente hondureño. Platos como los tamales de maíz rellenos de carne de cerdo —conocidos como ticucos—, el chilate (bebida espesa de maíz y especias) y las enchiladas hondureñas (tostadas con carne molida, repollo y salsa de tomate) destacan en la oferta culinaria local. La producción artesanal de vino de frutas —particularmente de mora y fresa— ha ganado notoriedad en los últimos años.
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La figura histórica del cacique Lempira ha trascendido las fronteras nacionales. La moneda de Honduras lleva su nombre —el lempira— desde 1931, y su efigie aparece en los billetes de circulación corriente. Esta asociación ha hecho del departamento una referencia frecuente en materiales educativos y turísticos de Centroamérica.
El Parque Nacional Celaque, como techo altitudinal de Honduras y uno de los ecosistemas mejor conservados del occidente, atrae a excursionistas y científicos de habla hispana interesados en el montañismo y la biología de la conservación. El municipio de Gracias forma parte de la red de Pueblos Mágicos de Honduras, iniciativa que ha reforzado la promoción del destino en ferias internacionales de turismo celebradas en países como
México,
Colombia y
España.