Honduras
| República de Honduras | |
|---|---|
| Capital y ciudad más poblada | Tegucigalpa |
| Segunda ciudad | San Pedro Sula, principal polo industrial del país |
| Idioma oficial | Español |
| Gentilicio | hondureño, hondureña; catracho, catracha (coloquial) |
| Forma de gobierno | República presidencialista |
| Presidente | Nasry Juan Asfura Zablah, "Tito" (Partido Nacional de Honduras), desde el 27 de enero de 2026, para el período 2026-2030 |
| Independencia de España | 15 de septiembre de 1821, mediante el Acta de Independencia de Centroamérica |
| Independencia absoluta | 5 de noviembre de 1838, al separarse de la República Federal de Centroamérica |
| Superficie | 112.492 km² |
| Población | Entre 10,5 y 11,2 millones de habitantes según la fuente. El XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda se está levantando durante 2026 |
| Moneda | Lempira (HNL), llamada así por el cacique lenca que resistió a los españoles |
| Huso horario | UTC−6 |
| Punto más alto | Cerro Las Minas, 2.870 m |
| División administrativa | 18 departamentos |
| Poder Legislativo | Congreso Nacional unicameral, 128 diputados |
| Organismos regionales | ONU, OEA, SICA, Mercado Común Centroamericano |
| Código ISO | HND / HN |
| Dominio de internet | .hn |
Ubicación
1. Resumen[editar]
Honduras es un país de América Central limítrofe con
Guatemala al oeste,
El Salvador al suroeste y Nicaragua al sureste, con una extensa costa sobre el mar Caribe al norte y una salida reducida al océano Pacífico a través del golfo de Fonseca. Su capital y ciudad más poblada es Tegucigalpa; la segunda, San Pedro Sula, es el principal polo industrial y comercial del país.
Honduras alcanzó la independencia de España en 1821 como parte de la declaración conjunta centroamericana, integró brevemente el Primer Imperio Mexicano y después las Provincias Unidas del Centro de América, de las que se separó definitivamente en 1838. Fue la patria de Francisco Morazán, el último presidente de la federación y la figura unionista por excelencia del istmo.
Durante el siglo XX su economía quedó marcada por la presencia de las compañías bananeras estadounidenses, hasta el punto de que el término "república bananera" se acuñó a partir de la experiencia hondureña. El país ha atravesado dictaduras militares, la Guerra del Fútbol con
El Salvador (1969), su papel como base de operaciones de la Contra nicaragüense en los años ochenta, un golpe de Estado en 2009 y, en las últimas décadas, desafíos persistentes de violencia, corrupción y migración.
El 27 de enero de 2026, Nasry Asfura asumió la presidencia tras las elecciones más ajustadas de la historia reciente del país, poniendo fin al mandato de Xiomara Castro (2022-2026), la primera mujer que ocupó el cargo.
2. Geografía[editar]
Honduras posee un territorio predominantemente montañoso —más de las tres cuartas partes de su superficie—, lo que ha dificultado históricamente las comunicaciones internas y explica que no tenga un solo río navegable de importancia ni ferrocarril nacional integrado. Es el segundo país más extenso de América Central, tras Nicaragua.
Cuenta con dos vertientes marítimas muy asimétricas: una costa caribeña de más de 600 km al norte, frente a la cual se encuentran las Islas de la Bahía —Roatán, Utila y Guanaja—, situadas sobre el Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo arrecife de coral más grande del mundo; y una salida corta al Pacífico de apenas unos 150 km en el golfo de Fonseca, compartido con
El Salvador y Nicaragua, cuyo régimen jurídico fue definido por la Corte Internacional de Justicia en 1992 como aguas de condominio entre los tres Estados.
El relieve combina cadenas montañosas centrales, valles interiores donde se asientan las principales ciudades —Tegucigalpa se sitúa a unos 990 m de altitud— y llanuras costeras en el norte, dedicadas históricamente al cultivo de banano y palma africana. En el este se extiende La Mosquitia, una vasta región de selva, sabana y humedales de baja densidad de población.
El clima es tropical con variaciones según la altitud, y el país es especialmente vulnerable a huracanes y tormentas tropicales procedentes del Caribe. El huracán Mitch, en octubre-noviembre de 1998, fue el desastre natural más devastador de su historia: las cifras oficiales hondureñas registraron alrededor de 5.600 fallecidos, a los que se sumaron miles de desaparecidos, y los daños materiales —infraestructura, cultivos y vivienda— equivalieron a una fracción muy considerable del producto interno bruto, retrasando décadas de desarrollo. En noviembre de 2020, las tormentas Eta e Iota golpearon el país con dos semanas de diferencia e inundaron el valle de Sula, el corazón agroindustrial hondureño.
Honduras tiene dos sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO: el Sitio Maya de Copán (1980), por sus vestigios de la civilización maya, y la Reserva de la Biósfera del Río Plátano (1982), en La Mosquitia, la mayor área protegida del país.
3. Historia[editar]
3.1 Época precolombina[editar]
El territorio hondureño estuvo habitado por diversos pueblos, en una zona de frontera entre el área mesoamericana y el área intermedia. Su expresión más importante es Copán, en el occidente, uno de los grandes centros de la civilización maya durante el período Clásico: alcanzó su apogeo entre los siglos V y IX bajo una dinastía de dieciséis gobernantes iniciada por K'inich Yax K'uk' Mo'. Copán es célebre por la calidad de su escultura y por su Escalinata Jeroglífica, con más de 2.200 glifos: la inscripción maya más extensa que se conserva.
Fuera del área maya habitaban los lencas —el pueblo indígena más numeroso del país, del que procede el cacique Lempira, que encabezó la resistencia contra los españoles en 1537-1538 y da nombre a la moneda nacional—, los chortís, los pech, los tolupanes y los tawahkas.
3.2 Conquista española (1502-1539) y período colonial[editar]
Cristóbal Colón llegó a las costas de Honduras en 1502, durante su cuarto viaje, y desembarcó en Punta Caxinas; al doblar el cabo que hoy lleva ese nombre habría exclamado "gracias a Dios que hemos salido de estas honduras", origen tradicional —aunque no documentado con certeza— del topónimo.
La conquista comenzó formalmente en 1524 con la expedición de Gil González Dávila, seguida por fuerzas enviadas por Hernán Cortés desde
México. Fue un proceso prolongado y conflictivo, tanto por la resistencia indígena —encabezada por Lempira— como por las disputas entre distintos poderes españoles (
México,
Panamá y La Española) por el control del territorio, y se dio por concluido hacia 1539.
Durante el período colonial, Honduras formó parte de la Capitanía General de Guatemala. Su economía giró en torno a la minería de plata, con centros en Tegucigalpa y en el Real de Minas de San Miguel, y a la ganadería. La costa norte y La Mosquitia, en cambio, escaparon durante buena parte de los siglos XVII y XVIII al control español: allí se instalaron piratas y comerciantes británicos, que establecieron un protectorado informal sobre la Costa de los Mosquitos en alianza con los misquitos, mantenido hasta el Tratado de Managua de 1860. Las Islas de la Bahía fueron colonia británica hasta ese mismo año.
3.3 Independencia y Federación Centroamericana (1821-1838)[editar]
Honduras declaró su independencia de España el 15 de septiembre de 1821, junto con el resto de las provincias centroamericanas, e integró brevemente el Primer Imperio Mexicano. Tras la caída de este, se incorporó en 1823 como miembro fundador de las Provincias Unidas del Centro de América, junto a
Guatemala,
El Salvador, Nicaragua y
Costa Rica.
La federación estuvo marcada por la inestabilidad y por el enfrentamiento entre liberales y conservadores. El hondureño Francisco Morazán, nacido en Tegucigalpa en 1792, fue su presidente entre 1830 y 1839 e impulsó un programa liberal —libertad de prensa y de culto, matrimonio civil, educación laica, abolición del diezmo— que provocó una fuerte reacción, en particular de la Iglesia y del campesinado conservador guatemalteco. Morazán fue fusilado en San José de
Costa Rica en 1842 tras un último intento de restaurar la unión, y es hoy el héroe nacional hondureño y el símbolo continental del unionismo centroamericano.
Honduras declaró su independencia absoluta el 5 de noviembre de 1838, fecha reconocida oficialmente como la de su plena soberanía, aunque el desmembramiento de la federación se prolongó hasta 1840.
3.4 La "república bananera" (finales del siglo XIX-mediados del XX)[editar]
Desde finales del siglo XIX, Honduras quedó bajo la influencia económica de corporaciones estadounidenses, en particular las compañías fruteras —United Fruit Company, Standard Fruit y Cuyamel Fruit—, que obtuvieron enormes concesiones de tierra y exenciones fiscales a cambio de construir ferrocarriles y puertos en la costa norte. Hacia 1913 la United Fruit controlaba, según diversas estimaciones, una fracción mayoritaria de las exportaciones bananeras del país, y las compañías llegaron a intervenir de forma abierta en la política nacional.
El término "república bananera" procede de O. Henry, seudónimo del escritor estadounidense William Sydney Porter, que lo empleó en su libro de relatos Cabbages and Kings (1904), ambientado en la ficticia república de "Anchuria". Porter lo escribió a partir de la temporada que pasó en Trujillo, Honduras, en 1896-1897, huido de una acusación de malversación.
El período estuvo marcado también por un movimiento obrero temprano y combativo: huelgas contra la Cuyamel Fruit en 1917, en La Ceiba contra la Standard Fruit en 1918 y una huelga general en 1920. Entre 1933 y 1949 gobernó el general Tiburcio Carías Andino, del Partido Nacional, en una dictadura de dieciséis años. La gran huelga bananera de 1954, que paralizó durante más de dos meses las plantaciones de la Tela Railroad Company —filial de la United Fruit— y movilizó a decenas de miles de trabajadores, es el acontecimiento fundacional del sindicalismo hondureño y forzó la aprobación de la primera legislación laboral moderna del país.
3.5 Golpes de Estado, Guerra del Fútbol y Guerra Fría (1963-1982)[editar]
En 1963, el coronel Osvaldo López Arellano tomó el poder mediante un golpe de Estado, iniciando dos décadas de gobiernos militares.
En julio de 1969, Honduras y
El Salvador libraron un conflicto breve y costoso conocido como la "Guerra del Fútbol" o Guerra de las Cien Horas, que duró del 14 al 18 de julio y dejó varios miles de muertos. Su detonante inmediato fueron los incidentes durante los partidos eliminatorios para el Mundial de 1970, pero sus causas de fondo eran la presión migratoria de decenas de miles de salvadoreños asentados en Honduras, la reforma agraria hondureña que los afectaba y una frontera sin demarcar. La OEA impuso el alto el fuego; el tratado de paz se firmó en Lima en 1980 y la delimitación fronteriza definitiva no llegó hasta el fallo de la Corte Internacional de Justicia de 1992.
López Arellano dimitió en 1974 tras acusaciones de haber aceptado sobornos de una empresa bananera estadounidense —el escándalo conocido como Bananagate—; le sucedieron el coronel Juan Alberto Melgar Castro y, tras un nuevo golpe en 1978, el general Policarpo Paz García.
3.6 Retorno a la democracia y desafíos contemporáneos (1982-2026)[editar]
Honduras retornó a un gobierno civil electo en 1982, con una nueva Constitución que sigue vigente. La democracia fue frágil durante toda la década, en un contexto de Guerra Fría que convirtió al país en la base de operaciones de la Contra nicaragüense respaldada por Estados Unidos y en sede de una presencia militar estadounidense permanente en Palmerola.
Organizaciones de derechos humanos documentaron en esos años desapariciones forzadas atribuidas al Batallón 3-16, una unidad de inteligencia militar. En 1988, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó en el caso Velásquez Rodríguez contra Honduras su primera sentencia contenciosa, en la que declaró al Estado responsable de desaparición forzada y estableció una doctrina sobre el deber de los Estados de prevenir, investigar y sancionar las violaciones de derechos humanos que es hoy jurisprudencia de referencia en todo el continente.
El 28 de junio de 2009, un golpe de Estado depuso al presidente Manuel Zelaya, que fue sacado del país en pijama por militares en el marco de un conflicto sobre una consulta para reformar la Constitución. El episodio provocó la suspensión de Honduras de la OEA, un aislamiento diplomático temporal y una fractura política que sigue estructurando el país: del rechazo al golpe nació el partido Libertad y Refundación (LIBRE).
Las elecciones de 2017 fueron severamente cuestionadas: la OEA pidió repetirlas tras una interrupción del conteo que revirtió la tendencia inicial en favor de Juan Orlando Hernández, que gobernó hasta 2022. Hernández fue extraditado a Estados Unidos en abril de 2022 y, en marzo de 2024, un tribunal federal de Nueva York lo declaró culpable de conspiración para el tráfico de cocaína y delitos de armas; en junio de ese año fue condenado a 45 años de prisión. Es el caso más notorio de un exjefe de Estado latinoamericano condenado por narcotráfico en Estados Unidos.
En enero de 2022 asumió la presidencia Xiomara Castro, esposa de Manuel Zelaya y candidata de LIBRE, como primera mujer en ocupar el cargo. Su gobierno derogó la controvertida ley de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) —enclaves con autonomía regulatoria propia—, lo que dio lugar a arbitrajes internacionales aún abiertos; amplió programas sociales y de subsidio eléctrico; y estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China en detrimento de Taiwán. Al mismo tiempo afrontó denuncias de erosión de contrapesos institucionales, un estado de excepción prolongado como respuesta a la extorsión y las pandillas, y acusaciones de corrupción y vínculos con el narcotráfico contra personas de su entorno.
Las elecciones de 2025 y el gobierno de Asfura. Las elecciones generales se celebraron el 30 de noviembre de 2025 y resultaron las más ajustadas de la historia reciente hondureña. Nasry Asfura, del Partido Nacional, exalcalde de Tegucigalpa y empresario de la construcción, obtuvo el 40,27 % de los votos frente al 39,53 % de Salvador Nasralla, del Partido Liberal: menos de un punto porcentual de diferencia. El Consejo Nacional Electoral lo declaró ganador el 24 de diciembre de 2025, tras un escrutinio prolongado. Nasralla no aceptó el resultado y presentó un recurso ante el Tribunal de Justicia Electoral alegando inconsistencias graves en varios departamentos, y sectores de LIBRE denunciaron fraude.
Asfura tomó posesión el 27 de enero de 2026 para el período 2026-2030. Entre las primeras medidas de su gobierno figura el lanzamiento, junto al Instituto Nacional de Estadística, del XVIII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, que se está levantando durante 2026 en unos 2,6 millones de hogares de los 18 departamentos con apoyo de Naciones Unidas y del Banco Interamericano de Desarrollo: será el primer censo hondureño desde 2013 y debería resolver la considerable incertidumbre existente sobre el tamaño real de la población.
En política exterior, Honduras canceló en marzo de 2026 sus acuerdos de cooperación médica con
Cuba, en el marco de la reconfiguración regional derivada de la crisis venezolana.
4. Política y gobierno[editar]
Honduras es una república presidencialista regida por la Constitución de 1982, con separación formal de poderes: el Poder Ejecutivo, encabezado por el presidente, elegido por mayoría simple a una sola vuelta para un período de cuatro años; el Poder Legislativo, ejercido por el Congreso Nacional unicameral de 128 diputados; y el Poder Judicial, con la Corte Suprema de Justicia como máximo tribunal.
El país celebra comicios de forma regular desde 1981. La cuestión de la reelección presidencial ha sido el punto más conflictivo de su derecho constitucional: la Constitución de 1982 la prohibía de forma expresa —era, de hecho, uno de sus artículos "pétreos"—, y el intento de someterla a consulta fue el detonante del golpe de 2009; paradójicamente, una sentencia de la Sala de lo Constitucional de 2015 la habilitó, y con ella Juan Orlando Hernández se presentó y ganó en 2017.
Los principales partidos son el Partido Nacional de Honduras (PNH), de orientación conservadora y hoy en el gobierno; el Partido Liberal de Honduras (PL); y Libertad y Refundación (LIBRE), de izquierda, fundado tras la crisis de 2009. Los dos primeros dominaron la política hondureña durante todo el siglo XX; LIBRE rompió ese bipartidismo. Tras las elecciones de 2025, ninguna fuerza obtuvo mayoría absoluta en el Congreso, lo que obliga al Ejecutivo a negociar cada votación.
Honduras ha sido históricamente un aliado cercano de Estados Unidos en la región, con cooperación intensa en materia antinarcóticos y de seguridad, incluida la presencia militar estadounidense en la base de Palmerola. La relación se ha visto tensionada de forma recurrente por los asuntos migratorios y por los casos de corrupción y narcotráfico que alcanzaron a las más altas magistraturas del país.
5. Economía[editar]
La economía hondureña ha dependido históricamente de la agroexportación —banano, café (hoy su principal producto de exportación y uno de los primeros de Centroamérica), palma africana, camarón y melón— y, desde los años noventa, de la maquila textil, concentrada en el valle de Sula y orientada al mercado estadounidense bajo el CAFTA-DR.
Honduras figura entre los países con mayores niveles de pobreza de América Latina, con una proporción muy elevada de población bajo la línea de pobreza y una desigualdad persistente, especialmente en el occidente rural e indígena.
Las remesas enviadas por la numerosa diáspora hondureña en Estados Unidos constituyen la principal fuente de divisas del país y representan una proporción del PIB que se cuenta entre las más altas del mundo, sosteniendo directamente el consumo de una gran parte de los hogares. Su magnitud hace que la política migratoria estadounidense —y en particular el estatus legal de los hondureños amparados por el TPS— tenga un efecto macroeconómico directo sobre el país.
El turismo se concentra en Roatán y las Islas de la Bahía, destino de buceo de primer orden sobre el arrecife mesoamericano, y en el sitio arqueológico de Copán.
6. Demografía[editar]
El tamaño exacto de la población hondureña es hoy objeto de incertidumbre. Las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) se basan en el censo de 2013 y arrojan cifras en torno a los 10,5 millones, mientras que las estimaciones de organismos internacionales, construidas sobre supuestos distintos de fecundidad y migración, superan los 11,1 millones para 2026. El censo de 2026, actualmente en curso, debería resolver la discrepancia.
La población es mayoritariamente mestiza, con minorías indígenas y afrodescendientes significativas: lencas —el pueblo indígena más numeroso—, misquitos, tolupanes, pech, chortís, tawahkas y nahuas, así como la comunidad garífuna, un pueblo afroindígena descendiente de los caribes negros deportados por los británicos desde San Vicente en 1797, que desembarcaron en Roatán y se asentaron a lo largo de la costa caribeña centroamericana.
El idioma oficial es el español; se hablan además el garífuna, el misquito, el lenca, el tol y el pech, así como el inglés criollo en las Islas de la Bahía, herencia del período británico.
En religión, el catolicismo ha sido tradicionalmente mayoritario, con un crecimiento muy marcado de las iglesias evangélicas y pentecostales en las últimas décadas, hasta representar una proporción cercana a la católica. Las estimaciones concretas varían de forma considerable entre encuestas, por lo que este artículo no consigna porcentajes.
7. Cultura[editar]
La cultura hondureña combina herencias indígena, española y afrocaribeña, con una diferencia marcada entre el interior montañoso, de tradición hispano-lenca, y la costa norte, caribeña y garífuna.
El sitio arqueológico de Copán es la referencia cultural más reconocida internacionalmente. En música, el género más característico es la punta, de raíz garífuna, basada en percusión y canto responsorial, que dio lugar en los años ochenta y noventa a la punta rock y se convirtió en la música bailable nacional; la lengua, la danza y la música garífunas fueron proclamadas por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2001, en una declaración compartida con Belice,
Guatemala y Nicaragua.
En gastronomía, el plato más representativo es la baleada —una tortilla de harina de trigo doblada con frijoles refritos, queso y mantequilla—, junto con la sopa de caracol, el plato típico hondureño, los tamales y el pescado frito con tajadas de la costa norte.
En literatura, las figuras mayores son el modernista Juan Ramón Molina, el ensayista Rafael Heliodoro Valle y el narrador Ramón Amaya Amador, autor de Prisión verde (1950), la gran novela sobre la vida en las plantaciones bananeras. En pintura destaca José Antonio Velásquez, el primer pintor primitivista de América Latina reconocido internacionalmente, cuyas vistas del pueblo de San Antonio de Oriente son sus obras más conocidas.
El fútbol ocupa un lugar central en la vida pública. La selección nacional, "la Bicolor", ha disputado tres Copas Mundiales de la FIFA: España 1982, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Nunca ha superado la fase de grupos ni ganado un partido en un Mundial; su mejor actuación fue la de 1982, donde empató con España y con Irlanda del Norte. No logró clasificarse para la Copa Mundial de 2026: quedó eliminada en la última jornada de la eliminatoria de la Concacaf, en noviembre de 2025, tras empatar sin goles con
Costa Rica. La rivalidad futbolística con
El Salvador conserva una carga histórica singular por su vínculo con el conflicto de 1969.
8. Seguridad y derechos humanos[editar]
Honduras ha afrontado durante décadas altos índices de violencia asociados al crimen organizado, a las pandillas transnacionales —maras— y al narcotráfico, favorecido por la posición del país en la ruta de la cocaína entre Sudamérica y Norteamérica. Llegó a registrar la tasa de homicidios más alta del mundo a comienzos de la década de 2010.
Las cifras han descendido de forma sostenida, aunque siguen siendo de las más altas del continente y las fuentes discrepan sobre su magnitud exacta. Según la Secretaría de Seguridad, Honduras cerró 2025 con 2.332 homicidios y una tasa de 23,2 por cada 100.000 habitantes, frente a los 25,3 de 2024; el ministro del ramo situó la reducción del último trienio entre 42 y 26 por cada 100.000. El Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), que emplea una metodología distinta, calculó para el mismo año una tasa de 26,6. Las diferencias entre el registro policial y el observatorio universitario son un rasgo permanente de la estadística criminal hondureña.
La extorsión —el "impuesto de guerra" cobrado por las pandillas al transporte público, al pequeño comercio y a los hogares— es el delito de mayor impacto cotidiano, y fue el motivo declarado del estado de excepción decretado en diciembre de 2022 y prorrogado durante todo el mandato de Xiomara Castro.
Varios grupos han sido identificados por organismos internacionales como particularmente expuestos:
- Mujeres y niñas, con altos niveles de violencia de género y feminicidio y una legislación que mantiene la prohibición total del aborto.
- Personas defensoras del territorio y del medio ambiente, en un país que figura de forma recurrente entre los más peligrosos del mundo para esta actividad. El caso más conocido es el asesinato de la lideresa lenca Berta Cáceres, Premio Goldman de Medio Ambiente en 2015, ultimada en su casa de La Esperanza el 2 de marzo de 2016 tras oponerse al proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca; varios autores materiales fueron condenados y, en 2021, también el exdirectivo de la empresa constructora como coautor intelectual.
- Comunidades garífunas, cuyos líderes han sufrido amenazas y desapariciones en el contexto de conflictos por tierras ancestrales en la costa caribeña; la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha condenado al Estado hondureño en varios casos por no garantizar sus títulos colectivos.
- Periodistas: la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de Honduras ha documentado el asesinato de más de un centenar de trabajadores de medios de comunicación desde 2001, con una tasa de impunidad cercana al 90 % según sus propias cifras.
Estas condiciones, sumadas a la pobreza estructural y a la vulnerabilidad climática, han impulsado flujos migratorios muy intensos hacia Estados Unidos, incluidas las caravanas migrantes que a partir de octubre de 2018 partieron de San Pedro Sula y captaron la atención internacional.
9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Como parte del istmo centroamericano, Honduras integra el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) junto con
Guatemala,
El Salvador, Nicaragua,
Costa Rica,
Panamá, Belice y la
República Dominicana, y mantiene vínculos históricos, comerciales y migratorios estrechos con sus vecinos. Junto con
Guatemala y
El Salvador forma además el Triángulo Norte, la subregión de origen de la mayor parte de la migración centroamericana hacia Estados Unidos, y participa con ellos en la unión aduanera centroamericana.
La diáspora hondureña en Estados Unidos es una de las comunidades centroamericanas más numerosas del país, con presencia destacada en Nueva Orleans —el vínculo más antiguo, heredado del comercio bananero, que le valió a la ciudad el apodo de "la capital de Honduras"—, Houston, Miami y Nueva York. Mantiene lazos activos con el país de origen a través de las remesas, de medios en español y de las celebraciones de las fiestas patrias de septiembre.
La figura de Francisco Morazán es reconocida en toda Centroamérica como el símbolo del proyecto unionista: da nombre a departamentos, plazas y monumentos en varios países del istmo. En el terreno cultural, la música punta garífuna ha trascendido las fronteras hondureñas y es reconocida en Belice,
Guatemala y Nicaragua como parte de un patrimonio afrodescendiente compartido. En el deportivo, la rivalidad con
El Salvador y los enfrentamientos regionales de la Concacaf mantienen a Honduras en el radar del público futbolero centroamericano y de la diáspora latina en Estados Unidos.