Eneas
| Eneas | |
|---|---|
| Αἰνείας · Aineías · lat. Aeneas | |
| Padres | El príncipe dardanio Anquises y la diosa Afrodita (Venus en Roma) |
| Nacimiento mítico | El monte Ida, cerca de Troya |
| Primera esposa | Creúsa, hija de Príamo; muere en la huida de Troya |
| Hijo | Ascanio, también llamado Julo |
| Segunda esposa | Lavinia, hija del rey Latino |
| Rango en Troya | El más valeroso de los héroes troyanos después de Héctor |
| Aparece en | Ilíada · Eneida, de Virgilio · ciclo troyano |
| Importancia | Progenitor mítico del pueblo romano; sus descendientes Rómulo y Remo fundan Roma |
1. Resumen[editar]
Eneas (griego Αἰνείας, Aineías; latín Aeneas) es un personaje de la mitología grecorromana, héroe de la Guerra de Troya que, tras la caída de la ciudad, logró escapar y emprendió un viaje hasta el Lacio, donde acabó siendo rey y progenitor del pueblo romano. Según el mito, sus descendientes Rómulo y Remo fundaron la ciudad de Roma.
Era hijo del príncipe dardanio Anquises y de la diosa Afrodita —Venus para los romanos—. Se casó con Creúsa, una de las hijas de Príamo, con quien tuvo un hijo llamado Ascanio o Julo; Creúsa murió en la huida de Troya al quedarse atrás. Ya en Italia se casó con Lavinia, hija del rey Latino, y esa unión es el origen mítico del pueblo romano.
Sus hazañas como caudillo troyano se relatan en la Ilíada; su viaje desde Troya hasta la fundación de la estirpe romana lo narró Virgilio en la Eneida.
Dares Frigio lo describió como «pelirrojo, bien proporcionado, elocuente, afable, fuerte, con inteligencia, piadoso, agraciado, de ojos alegres y negros».
2. El origen divino[editar]
Anquises pertenecía a la familia real de Troya, descendiente de la raza de Dárdano. Mientras sus rebaños pastaban en el monte Ida, cerca de Troya, Afrodita lo encontró y se enamoró de él a causa de una maniobra de Zeus; disfrazada de princesa frigia, yació con él y le dio un hijo, Eneas.
El castigo llegó después: por haber revelado el nombre de la madre de su hijo, Anquises fue alcanzado por un rayo y quedó paralítico. Es un detalle aparentemente menor con una consecuencia narrativa enorme, porque explica por qué, en la escena más famosa del personaje, Eneas tiene que sacar a su padre de Troya cargándolo.
Eneas nació en el monte Ida. Su madre lo confió a las ninfas, que lo criaron y lo devolvieron a su padre a los cinco años; Anquises lo llevó entonces a casa de su cuñado Alcátoo para que lo educase. También se contaba que, como otros héroes, fue instruido por el centauro Quirón en el arte de la caza.
3. Eneas en la guerra de Troya[editar]
Eneas fue el más valeroso de los héroes troyanos después de Héctor. En los combates lo auxiliaron y favorecieron varios dioses, y ese rasgo es característico suyo: es el héroe al que rescatan una y otra vez.
- Fue herido por Diomedes, y su madre Afrodita lo salvó; en la acción siguiente, la propia Afrodita fue herida por Diomedes.
- Apolo lo envolvió en una nube y lo transportó a Pérgamo, donde lo curaron Artemisa y Leto.
- Más adelante estuvo a punto de ser herido por Aquiles, y esta vez lo salvó Poseidón.
Esa protección insistente no es casual dentro del mito: Eneas está destinado a sobrevivir a Troya, y el poema lo trata en consecuencia.
3.1 Dos finales distintos en el ciclo troyano[editar]
Dos poemas hoy perdidos del ciclo troyano ofrecían versiones incompatibles sobre su destino tras la caída de la ciudad:
| Poema | Versión |
|---|---|
| Pequeña Ilíada | Eneas fue parte del botín de Neoptólemo, el hijo de Aquiles, y sólo recobró la libertad tras la muerte de este en Delfos |
| Iliupersis | Eneas logró escapar |
Fue la segunda la que prosperó, y de ella debió de arrancar la tradición latina sobre la fundación de Roma. La versión del cautiverio se perdió con el poema que la contaba.
4. La tradición latina: la Eneida[editar]
Las aventuras posteriores a la guerra las narra sobre todo Virgilio, poeta oficial de Augusto, en la Eneida.
4.1 La huida[editar]
Cuando Troya cayó por la astucia de Odiseo, Afrodita dijo a su hijo que huyera: que no muriera como un buen troyano, porque Troya ya no existía y a él le estaba reservado otro futuro.
Eneas huyó con su padre Anquises, su esposa Creúsa —a la que tuvo que abandonar por orden de los dioses o, según otra tradición, porque se perdió— y su hijo Julo. Entre los compañeros que salieron con él destacan Acates, Sergeste, Acmón, el corneta Miseno y el médico Iapix.
Se llevó además los Lares y los Penates, los dioses domésticos de la ciudad, y según algunas tradiciones el Paladio. El detalle importa: lo que Eneas salva de Troya no es un tesoro sino un culto, y esa es la lógica entera del poema de Virgilio.
4.2 El viaje[editar]
Partió con veinte naves hacia Macedonia. Por recomendación del profeta Héleno circunnavegó Sicilia, donde lo acogió Acestes y donde recogió a Aqueménides, uno de los marinos de Odiseo abandonado por sus compañeros en el territorio de los Cíclopes.
Tras varias escalas llegó a Cartago con sólo siete naves.
4.3 Dido[editar]
En Cartago, la reina Dido se enamoró de él. Por orden de Júpiter, Eneas abandonó la ciudad, y ella se suicidó.
Cuando más tarde Eneas descendió al Averno buscando dónde fundar la nueva Troya, intentó hablar con Dido, y su fantasma se negó a perdonarlo. Es una de las escenas más célebres de la literatura latina.
Las imprecaciones que Dido pronuncia al partir Eneas son, además, una reminiscencia de la llegada de Aníbal y de las guerras púnicas: Virgilio hace que el enfrentamiento entre Roma y Cartago nazca de un amor abandonado.
4.4 Italia[editar]
Cerca de la costa de Lucania, su timonel Palinuro se durmió y cayó al agua; consiguió nadar hasta la playa, pero allí lo mataron los lucanios. El monte Palinuro debe su nombre a este personaje.
Ya en el Lacio, Eneas se casó con Lavinia, hija del rey Latino, y esa unión es el origen mítico del pueblo romano.
5. Por qué Roma necesitaba a Eneas[editar]
La operación política de la Eneida es transparente y merece explicarse, porque es la razón de que este personaje exista tal como lo conocemos.
Roma necesitaba un origen que no fuera griego pero que estuviera a la altura del prestigio griego. Hacer descender a los romanos de un troyano resolvía las dos cosas a la vez: les daba una genealogía heroica reconocible para cualquier lector culto del Mediterráneo y los situaba en el bando derrotado por los griegos, lo que convertía la conquista romana de Grecia en una especie de desquite histórico.
A ello se añade un beneficio dinástico muy concreto, que es la función política declarada del poema: el hijo de Eneas, Ascanio, llamado también Julo, es el antepasado del que se hacía descender a la gens Julia y, con ella, a Julio César y a Augusto —precisamente el patrón de Virgilio—.
6. Eneas en la cultura posterior[editar]
William Shakespeare lo incluyó entre los personajes de su obra Troilo y Crésida.
Su figura ha quedado fijada en la iconografía occidental por una sola imagen: Eneas saliendo de Troya en llamas con su padre paralítico a hombros y su hijo de la mano, escena esculpida y pintada innumerables veces y que resume su definición romana como héroe de la pietas, la lealtad debida a los padres, a los dioses y a la patria.
7. Eneas en el mundo hispanohablante[editar]
La Eneida ha tenido en español una función que la Ilíada nunca tuvo: fue durante siglos el texto por el que se aprendía latín en la enseñanza secundaria española e hispanoamericana, de modo que generaciones enteras conocieron a Eneas antes que a cualquier héroe griego, y en su lengua original.
De ahí procede además que varios de sus episodios estén incorporados al castellano culto como referencias corrientes: el amor abandonado de Dido, la piedad de Eneas hacia su padre y el descenso al Averno.
8. Véase también[editar]
- Eneida — el poema de Virgilio que cuenta su viaje y funda el mito romano.
- Ilíada — donde aparece como segundo guerrero troyano tras Héctor.
- Héctor — el único héroe troyano por delante de él.
- Guerra de Troya — la guerra de la que es uno de los pocos supervivientes ilustres.
- Troya — la ciudad de la que huye.
- Aquiles — el enemigo del que lo salva Poseidón.