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Francmasonería

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Francmasonería
Qué esConjunto de organizaciones fraternas de carácter iniciático, con rituales propios y estructura jerárquica
Origen inmediatoInglaterra; primera Gran Logia fundada el 24 de junio de 1717
Origen remotoLos gremios medievales de canteros y constructores de catedrales
Miembros en el mundoEntre dos y seis millones, según las estimaciones de principios del siglo XXI
Grados básicosAprendiz, compañero y maestro masón (masonería «azul» o simbólica)
Unidad de baseLa logia; las logias se agrupan en obediencias y practican distintos ritos
Rito más extendidoRito Escocés Antiguo y Aceptado, de 33 grados
Texto fundacional modernoConstituciones de Anderson (1723)
Símbolos principalesLa escuadra y el compás; las columnas Jakin y Boaz; el pavimento ajedrezado
Figura mítica centralHiram Abif, arquitecto del templo de Salomón

1. Resumen[editar]

La francmasonería —o simplemente masonería— es un conjunto de organizaciones fraternas de carácter iniciático, nacidas en Inglaterra, que trazan su origen en los gremios medievales de canteros. Se organizan de forma jerárquica, tienen rituales propios y ponen el acento en la búsqueda espiritual y moral del individuo. Está considerada una de las sociedades fraternas seculares más antiguas en funcionamiento continuo, con orígenes que, según las distintas interpretaciones, se sitúan en la Baja Edad Media.

Las estimaciones de miembros a principios del siglo XXI varían entre dos y seis millones de personas en todo el mundo, una horquilla tan amplia porque las obediencias no publican cifras homogéneas ni se reconocen todas entre sí.

Su carácter ha sido objeto de interpretaciones opuestas: hay fuentes que la describen como una sociedad secreta y otras que prefieren hablar de una organización discreta, distinción que no es cosmética —una sociedad secreta oculta su existencia; la masonería tiene sedes públicas, se sabe quiénes son muchos de sus dirigentes y lo que se reserva son los rituales y la identidad de sus miembros de base.

Lo que sí es indiscutible es que ha sido perseguida. La Iglesia católica la condena desde 1738 mediante una serie de documentos pontificios, y en el siglo XX fue prohibida o reprimida por prácticamente todas las dictaduras fascistas: la Italia de Benito Mussolini, la Alemania de Adolf Hitler, el Portugal de Salazar, la Francia de Vichy y la España de Franco, que llegó a crear un tribunal específico para perseguirla.

Para el lector hispanoamericano hay un capítulo que es imposible separar de la historia nacional: la red de logias que preparó la independencia. La Gran Reunión Americana fundada en Londres por el venezolano Francisco de Miranda, y su filial más conocida, la Logia Lautaro, reunieron a José de San Martín, Manuel Belgrano, Bernardo O'Higgins, Andrés Bello y al propio Simón Bolívar —quien, sin embargo, acabó prohibiendo la masonería en la Gran Colombia en 1828.

2. Etimología[editar]

Masón viene del francés maçon, «albañil», «constructor». Sobre el prefijo franc- («libre») hay dos explicaciones que las fuentes recogen sin decidirse:

  • En la Inglaterra de 1350 se llamaba free-stone-mason al albañil que trabajaba la piedra de calidad superior, la de capiteles y adornos, frente al rough-stone-mason, que trabajaba la piedra tosca de las sillerías. Para algunos autores, free-stone-mason se abrevió con el tiempo en free-mason.
  • Para otros, el «libre» viene de que en el año 614 el papa Bonifacio IV habría liberado a los constructores de las leyes de sus países poniéndolos bajo protección directa de la Iglesia, lo que les permitía desplazarse de un país a otro incluso en tiempo de guerra.

En el siglo XVIII el término se extendió por la Europa continental de la mano de la masonería especulativa: pasó al francés como franc-maçon y al castellano como francmasón.

3. Historia[editar]

3.1 De los gremios a las logias[editar]

La masonería evolucionó a partir de los gremios de canteros y constructores de catedrales de la Edad Media. Durante siglos, en buena parte de Europa, albañiles, carpinteros, panaderos, fabricantes de campanas y barberos-cirujanos estuvieron protegidos y supervisados por gremios que ofrecían vida social, prestaciones, protección salarial y control de calidad.

Y aquí está el germen del rasgo más característico de la masonería posterior: la identidad de los miembros del gremio —y por tanto su derecho a trabajar lejos de casa— se acreditaba con palabras y apretones de manos secretos. Quien los conocía era, a efectos prácticos, miembro del gremio. El secreto no era esotérico: era un carné laboral.

En 1598, el maestro de obras de Jacobo VI de Escocia, William Schaw, redactó unos estatutos que fueron aprobados por el conjunto de los masones del reino, y que se consideran uno de los documentos organizativos fundacionales.

3.2 El salto a la masonería especulativa[editar]

Con el declive de la construcción de catedrales, algunas logias de albañiles operativos —es decir, trabajadores de verdad— empezaron a aceptar miembros honorarios para compensar la caída de afiliados. Los registros escoceses muestran ya desde la década de 1650 gremios locales con problemas económicos admitiendo a parientes o a personajes prominentes que no eran canteros.

¿Qué atraía a esos nuevos socios? Probablemente el saber de los maestros masones, expertos en geometría y arquitectura, en un momento —el Renacimiento tardío— en que arquitectura y alquimia se veían como claves para entender los principios de la naturaleza. La masonería estuvo cerca en sus orígenes de la noción rosacruz de la alquimia como «regeneración espiritual», de raíz hermética.

El manuscrito Cooke, de hacia 1415, cuenta que Yabal escribió su sabiduría sobre geometría y arquitectura en dos pilares antes del Diluvio, y que Hermes y Pitágoras los encontraron. Ese manuscrito fue la principal fuente de las Constituciones de Anderson de 1723.

De algunas de esas logias nació la masonería simbólica o especulativa moderna: los gremios de constructores se convirtieron en enclaves de hombres letrados, profesionales con estudios y algunos comerciantes, que en los siglos XVII y XVIII adoptaron ritos y atavíos de antiguas órdenes religiosas y de hermandades caballerescas.

3.3 1717: la primera Gran Logia[editar]

En 1717 había cuatro logias especulativas que se reunían en tabernas de Londres: la Goose and Gridiron Ale-House, la Crown Ale-House, la Apple-Tree Tavern y la Rummer and Grapes Tavern. El 24 de junio de ese año se unieron para crear la Gran Logia de Inglaterra.

En la fundación hubo declaraciones de lealtad al rey Jorge I, de la casa de Hannover, gesto que se ha interpretado como una toma de posición contra los pretendientes Estuardo. El crecimiento fue explosivo: de cuatro logias en 1717 a cincuenta y dos en 1723.

3.4 La masonería y la Ilustración[editar]

Para la difusión de las logias por Europa pesaron más las ideas de la Ilustración que la continuidad de la vieja tradición gremial.

El argumento que suele darse es este. En el siglo XVIII, en plena época de absolutismo, la masonería era la única institución capaz de escapar tanto de las pretensiones absolutistas del Estado como de la separación por estamentos. El poder había relegado las aspiraciones morales del ciudadano a la esfera privada; ante esa separación forzosa entre política y moral, los masones —comprometidos sobre todo con valores morales— se apartaron de las instituciones del Estado y de la Iglesia, prescindieron de los prejuicios de clase, religión y nacionalidad, y se replegaron a un espacio interior que podían modelar a su gusto y que protegían con el silencio.

El resultado fue una transformación: de grupo apolítico y moral a contrapoder moral frente a los Estados absolutistas. Eso explica a la vez su prestigio ilustrado y las persecuciones que vinieron después.

4. Cómo se organiza[editar]

4.1 Logias, obediencias y ritos[editar]

La unidad básica es la logia. Las logias se agrupan en obediencias —federaciones con su propia autoridad— y practican distintos ritos, entendidos como tradiciones rituales y organizativas.

Ingresar suele requerir la presentación por parte de miembros ya admitidos y una votación en logia, además de los requisitos que fije cada obediencia, como la mayoría de edad.

4.2 Los grados[editar]

La masonería es una sociedad iniciática, y las iniciaciones a sus distintas enseñanzas se llaman grados.

En su origen la masonería especulativa tenía sólo tres, que siguen siendo la base universal:

  1. Aprendiz
  2. Compañero
  3. Maestro masón

Estos tres constituyen la masonería simbólica o «azul». A partir de ahí, cada rito añade su propia escala. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el más extendido, tiene 33 grados; el Rito Escocés Rectificado, 7; y el Rito de Memphis y Misraim, 99.

En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado los grados se agrupan por colores:

Grados Denominación «Color»
1-3 Simbólicos, dogmáticos o fundamentales Masonería azul
14-18 Capitulares Masonería roja
19-30 Filosóficos Masonería negra
31-33 Sublimes, consistoriales o administrativos Masonería blanca

A muchos grados les corresponde además un número, que es la edad simbólica del masón.

4.3 La gran fractura: regulares y liberales[editar]

La división que hoy separa a las obediencias del mundo tiene fecha y motivo precisos.

  • En 1771 se fundó el Gran Oriente de Francia.
  • En 1877, el Gran Oriente de Francia eliminó de sus estatutos la obligación de creer en Dios, la de creer en la inmortalidad del alma, la de jurar sobre la Biblia y la de considerarla expresión de la palabra de Dios.
  • Por ello, la Gran Logia de Inglaterra lo declaró irregular.

De ahí la distinción que sigue vigente: la masonería regular —la de la Gran Logia de Inglaterra y las obediencias en su línea— es teísta y cree en el Gran Arquitecto del Universo; la masonería liberal o adogmática no exige esa creencia. El Gran Oriente de Francia admite al Gran Arquitecto como símbolo de un poder tutelar desconocido, pero no lo impone.

En 2006, el Gran Oriente de Francia agrupaba 552 logias y la Gran Logia de Francia 344.

4.4 Las mujeres[editar]

Las Constituciones de Anderson admitían sólo a hombres, «de buenas costumbres». La historia de la incorporación de las mujeres es tardía y escalonada:

Año Hito
1774 El Gran Oriente de Francia crea el Rito de Adopción o «masonería de damas», para mujeres pero bajo tutela de masones varones
4 de abril de 1893 María Deraismes y Georges Martin fundan el Derecho Humano, obediencia mixta, con hombres y mujeres en igualdad
21 de octubre de 1945 Se crea una masonería exclusivamente femenina, la Unión Masónica Femenina de Francia, que en 1952 pasa a llamarse Gran Logia Femenina de Francia

5. Símbolos y relato[editar]

5.1 La escuadra y el compás[editar]

Según la explicación del académico Pere Sánchez Ferré, la escuadra simboliza la tierra —con ella se trazan cuadrados— y el compás representa el Cielo, porque con él se trazan círculos. En la masonería aparecen siempre unidos, y su significado más extendido es la unión entre el cielo y la tierra: el Gran Arquitecto emplea el compás en la creación, delimitando y ordenando el caos, y con la escuadra se labra la piedra cúbica.

Para el estudioso José Antonio Ferrer Benimeli, en el grado de compañero la escuadra simboliza la rectitud moral; el nivel, la igualdad; y la plomada, la jerarquía vertical.

5.2 El templo[editar]

El templo masónico se inspira en el templo de Salomón. Tiene dos columnas, Jakin y Boaz, que evocan las dos columnas de bronce que el arquitecto hebreo Hiram Abif levantó en el templo; una bóveda estrellada con los signos del zodíaco; y un suelo ajedrezado, de cuadros blancos y negros.

Otro símbolo característico es la letra griega delta mayúscula (Δ), triangular, que remite a la triple naturaleza del ser humano —alma, espíritu y cuerpo— y que evoca también la pirámide. Tres son igualmente los principios alquímicos presentes en la Cámara de Reflexión: azufre, mercurio y sal.

5.3 Hiram Abif[editar]

Hiram Abif es un personaje secundario de la Biblia —aparece en 1 Reyes 7:14-22 y en 2 Crónicas 2:12-13—, un broncista que fabricó objetos para el primer templo de Jerusalén en tiempos de Salomón. Era hijo de una viuda de la tribu de Neftalí y de padre fenicio.

Desde el siglo XVIII la masonería lo considera, además de fundidor, el gran arquitecto del templo, y ha construido a su alrededor una leyenda que no está en la Biblia: tres mineros sabotearon el molde de un gran recipiente de bronce; se le apareció el fantasma de su antepasado Tubalcaín; se unió en secreto con la reina de Saba, Balkis, que quedó encinta de él; y fue asesinado por tres compañeros que querían arrancarle la palabra secreta de los maestros. Sus asesinos lo enterraron en un bosque a las afueras de Jerusalén y plantaron una acacia sobre la tumba. Nueve maestros constructores salieron a buscarlo en grupos de tres, vieron la acacia recién plantada, la arrancaron, desenterraron el cuerpo y Hiram resucitó.

El grado de maestro masón está construido enteramente sobre esa muerte y esa resurrección, lo que explica por qué es el relato central de la orden.

5.4 El juramento[editar]

La ceremonia de iniciación de la masonería regular incluye un juramento u «obligación» por el que el candidato se compromete a mantener la confidencialidad de los signos, palabras y rituales.

Las fórmulas históricas, documentadas en textos del siglo XVIII como La confesión de un masón (1727), contienen expresiones simbólicas de penalidades corporales —perder la lengua o el corazón, ser enterrado en el mar— que la propaganda antimasónica ha citado durante siglos como prueba de barbarie. El jurista Javier Alvarado Planas señala que ese lenguaje, por extremo que suene, debe entenderse en sentido simbólico dentro de su contexto ritual e histórico, y que no hay evidencia alguna de que se aplicara.

5.5 El Gran Arquitecto del Universo[editar]

En la masonería operativa, «Gran Arquitecto del Universo» era simplemente una forma de nombrar a Dios Padre. En la especulativa, su naturaleza está abierta a discusión según las corrientes, y esa discusión se acepta como parte de la iniciación.

Hay ritos que trabajan sin recurrir a ninguna figura divina. El ejemplo más citado es el Rito Nacional Mexicano, cuya liturgia dedica sus trabajos «al triunfo de la verdad y al progreso del género humano» y no, como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, «a la gloria del Gran Arquitecto del Universo».

6. La antimasonería[editar]

Las críticas, prohibiciones y persecuciones sufridas por la masonería por motivos religiosos, morales y políticos se agrupan bajo el nombre de antimasonería.

6.1 La Iglesia católica[editar]

La Iglesia católica condena sistemáticamente la pertenencia a la masonería desde el siglo XVIII, por considerarla incompatible con su doctrina. Los documentos pontificios principales son:

Año Documento Papa
1738 In eminenti apostolatus specula Clemente XII
1751 Providas Romanorum Benedicto XIV
1825 Quo graviora León XII
1884 Humanum genus León XIII

La posición se reiteró en documentos del siglo XX y en el Derecho canónico, que mantiene restricciones sobre la pertenencia a asociaciones incompatibles con la doctrina. En 1983, la Congregación para la Doctrina de la Fe reafirmó expresamente la incompatibilidad entre la fe católica y la masonería.[1]

6.2 Las dictaduras fascistas[editar]

El siglo XX fue el peor de su historia.

  • Italia. En 1922, varias logias apoyaron a Benito Mussolini. Poco después, el propio Mussolini decidió que las sociedades secretas ya no hacían falta: en 1923 se prohibió a los masones pertenecer al Partido Fascista y en 1925 se exigió a las logias comunicar todo a las autoridades y se vetó a los funcionarios públicos la pertenencia.
  • Alemania. Los nazis, apoyándose en falsificaciones como Los protocolos de los sabios de Sion, sostenían que el judaísmo se servía de la masonería. En 1934 se prohibió a los masones militar en el Partido Nazi, ser militares o funcionarios, y empezaron los cierres de logias; en 1935 no quedaba ninguna abierta.
  • Portugal. También en 1935, Salazar promulgó una ley similar a la italiana.
  • España. En 1939, Francisco Franco —que creía en un «contubernio judeo-masónico» de influencia nefasta para España— prohibió todas las logias, y en 1940 creó el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, un órgano judicial dedicado en exclusiva a perseguirla.
  • Francia de Vichy. El Estado títere del mariscal Pétain prohibió la masonería en 1940 y creó un Servicio de Sociedades Secretas con la misión, entre otras, de hacer propaganda contra ella ante la población.

7. La masonería en el mundo hispanohablante[editar]

7.1 Las logias de la independencia[editar]

Es el capítulo de la historia masónica con mayor peso en América Latina, y también uno de los más discutidos por los historiadores, porque las sociedades implicadas eran logias políticas organizadas a imitación de la masonería más que logias masónicas regulares en sentido estricto.

La secuencia documentada es esta:

  • 1797-1798. Se crea en Londres la Gran Reunión Americana, también llamada Logia de los Caballeros Racionales, sociedad revolucionaria y republicana destinada a emancipar a América de la administración española. La funda el venezolano Francisco de Miranda y llega a tener filiales en París y Madrid. Funcionaba en la propia casa de Miranda, en el número 27 de Grafton Street, y estaba inspirada en la organización de las logias masónicas.
  • 1807. Miranda funda filiales de los Caballeros Racionales en Cádiz y Madrid.
  • 1811. La primera filial se establece en Cádiz con el nombre clave de Logia Lautaro, en homenaje al toqui mapuche Lautaro, que lideró la resistencia contra los conquistadores españoles en el siglo XVI y contribuyó a que buena parte de la Araucanía siguiera fuera del control de la Corona durante tres siglos. En Caracas y Santa Fe se la llamó Sociedad Patriótica.
  • 1812. Se funda en Buenos Aires la Logia Lautaro propiamente dicha, sobre la base de las logias «Independencia» y «San Juan de Jerusalén para la felicidad de esta parte de América», con el objetivo de coordinar la independencia de las colonias españolas y establecer sistemas republicanos sobre principios liberales.

Entre sus miembros figuran buena parte de los libertadores del Cono Sur y del norte de Sudamérica:

[ Desplegar / Plegar ] Miembros destacados de la Gran Reunión Americana y de la Logia Lautaro
Origen Nombres
Venezuela Simón Bolívar, Andrés Bello, Luis López Méndez
Nueva Granada José María Vergara Lozano
Chile Bernardo O'Higgins, José Miguel Carrera, Juan Martínez de Rozas, José Cortés de Madariaga, Juan Enrique Rosales, Ramón Freire, José Gregorio Argomedo
Río de la Plata José de San Martín, Manuel Belgrano, Juan Antonio Rojas, José Matías Zapiola, Carlos María de Alvear, Tomás Guido, Mariano Moreno, Julián Álvarez, Nicolás Rodríguez Peña, Bernardo Monteagudo, José Antonio Álvarez Condarco, José Julián Pérez
México Fray Servando Teresa de Mier
Ecuador Vicente Rocafuerte, Carlos de Montúfar, Juan Pío de Montúfar
Cuba Pedro José Caro

7.2 Bolívar contra la masonería[editar]

El dato que suele omitirse en la versión escolar de esta historia es cómo terminó. Simón Bolívar fue masón, y sin embargo prohibió la masonería en la Gran Colombia en 1828; quedó proscrita en ese territorio durante veinte años.

7.3 España[editar]

La masonería española tuvo un perfil marcadamente político. La Gran Logia Simbólica Regional Catalana, fundada en 1886 y disuelta en 1939, se definía como republicana y anticlerical, y al fundarse fue acusada por el resto de logias españolas de politizar la orden.

Su final fue el común a toda la masonería española: la prohibición de 1939 y el Tribunal Especial de 1940.

7.4 México[editar]

México aporta a la masonería mundial un rito propio, el Rito Nacional Mexicano, notable por ser uno de los pocos que prescinden por completo de la referencia divina en su liturgia, y dedican sus trabajos al triunfo de la verdad y al progreso del género humano.

8. Masones célebres[editar]

La lista de personalidades que han pertenecido a la orden es larga y se ha usado con frecuencia como argumento tanto a favor como en contra. Entre las más citadas figuran Benjamin Franklin, George Washington, Theodore Roosevelt, Voltaire, Goethe, Mozart, Richard Coudenhove-Kalergi, Clemente Augusto de Baviera, el duque de Kent, José de San Martín y Simón Bolívar.

Conviene un aviso de método: la pertenencia masónica de un personaje histórico es una afirmación verificable, pero la influencia de esa pertenencia sobre sus actos no lo es, y la mayor parte de la literatura conspirativa sobre la masonería consiste precisamente en dar por demostrado el segundo punto a partir del primero. En el caso de la Revolución francesa, por ejemplo, se ha señalado que los diputados masones eran minoría en los Estados Generales, que no votaban de forma disciplinada y que también hubo masones guillotinados.

9. Véase también[editar]


  1. Las atribuciones de cada documento a su pontífice corresponden a los papas reinantes en esas fechas y no figuran así en la fuente consultada, que enumera los documentos sin nombrar a sus autores. Los años y los títulos sí proceden de ella. ↩︎