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Geografía de México

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Geografía de México · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesMéxico · Estados Unidos · Guatemala · Brasil · Argentina · España
CiudadesVeracruz · Ciudad de México · Guadalajara
Geografía de México
ContinenteAmérica
RegiónAmérica del Norte, América Central
Superficie1.964.375 km²
Puesto mundial14.º puesto a nivel mundial
Tierra1.959.248 km²
Agua5.127 km² (0,26 %)
Línea de costa9.330 km
Coordenadas23°38′N 102°32′O
Fronteras4.389 km (total)
Frontera norteEstados Unidos: 3.152 km
Frontera surGuatemala: 956 km
Belice: 279 km
Punto más altoPico de Orizaba (Citlaltépetl)
5.636 m s.n.m.
Punto más bajoLaguna Salada, Baja California
-12 m s.n.m.
Río más largoRío Bravo (Grande)
3.034 km (2.008 km en México)
Lago más grandeLago de Chapala
1.116 km²
ClimaVariado: tropical, seco, templado, frío de altura
Zona horariaUTC−8 a UTC−5 (4 zonas)
Poblaciónaproximadamente 130 millones de habitantes (2025)
Densidad66 hab./km²

1. Resumen[editar]

México, oficialmente los Estados Unidos Mexicanos, es una república federal situada en la porción meridional de América del Norte y, a través del istmo de Tehuantepec, en América Central. Su territorio continental comparte frontera al norte con Estados Unidos y al sureste con Guatemala y Belice. Está bañado por dos grandes océanos: el Pacífico al oeste y al sur, y el Atlántico —a través del golfo de México y el mar Caribe— al este. Esta posición entre dos masas oceánicas explica buena parte de su diversidad climática y biológica.

Con una extensión cercana a los dos millones de kilómetros cuadrados, México ocupa uno de los primeros puestos en superficie entre las naciones del mundo y es el tercer país más extenso de América Latina, después de Brasil y Argentina.[1] Su relieve está dominado por una altiplanicie central flanqueada por dos grandes cordilleras —la Sierra Madre Oriental y la Sierra Madre Occidental— que convergen hacia el sur en el Eje Neovolcánico. Esta compleja topografía produce una variedad de climas que van desde los desiertos subtropicales en el norte hasta las selvas tropicales en el sureste, con zonas templadas y frías en las tierras altas del centro.

La riqueza geográfica de México no es solo escenario, sino protagonista de su historia económica y social. Los yacimientos minerales de la Sierra Madre Occidental alimentaron la minería colonial y moderna; los suelos volcánicos del Eje Neovolcánico permitieron el asentamiento de las grandes civilizaciones mesoamericanas y hoy sostienen una parte importante de la agricultura nacional; y la línea costera, de casi diez mil kilómetros, ha determinado la vocación pesquera y turística de numerosas regiones. El territorio mexicano es además una de las zonas sísmicamente más activas del planeta, cruzado por los límites de cinco placas tectónicas, lo que ha modelado su paisaje y marcado su cultura de la prevención.

2. Localización y extensión[editar]

2.1. Coordenadas y posición hemisférica[editar]

El territorio mexicano se sitúa entre los 14° y 33° de latitud norte y entre los 86° y 118° de longitud oeste. Queda enteramente en el hemisferio norte y en el hemisferio occidental. Su posición latitudinal abarca desde la franja subtropical hasta la tropical, lo que explica la elevada insolación y las temperaturas cálidas en la mayor parte del país, matizadas solo por la altitud en las mesetas y sierras.

2.2. Superficie terrestre y marítima[editar]

La superficie continental de México incluye la parte terrestre y las aguas interiores. Además, el país ejerce soberanía sobre una zona económica exclusiva (ZEE) de aproximadamente 3,1 millones de km², lo que convierte a México en uno de los países con mayor extensión marítima del mundo. Las islas más importantes son las de Guadalupe, Revillagigedo, Cozumel, Isla Mujeres, Ángel de la Guarda, Tiburón y el archipiélago de San Lorenzo, entre otras.

2.3. Fronteras[editar]

La frontera septentrional con los Estados Unidos se extiende desde el océano Pacífico, a la altura de Tijuana y San Diego, hasta la desembocadura del río Bravo en el golfo de México, entre Matamoros y Brownsville. Es una de las fronteras internacionales más transitadas del planeta y sigue en gran parte el cauce del río Bravo.

La frontera meridional con Guatemala está definida por los ríos Suchiate y Usumacinta en buena parte de su trayecto, así como por líneas convencionales en las tierras altas de Chiapas. La frontera con Belice sigue el cauce del río Hondo hasta su desembocadura en la bahía de Chetumal. Ambas fronteras suman más de mil doscientos kilómetros y constituyen el límite entre las regiones geográficas de América del Norte y América Central.

3. Relieve y provincias fisiográficas[editar]

El relieve mexicano puede dividirse en varias grandes provincias fisiográficas que corren predominantemente en dirección noroeste-sureste, siguiendo la orientación general de las cadenas montañosas del oeste americano. Las más importantes son la meseta central, las sierras Madre Oriental y Occidental, el Eje Neovolcánico, la Sierra Madre del Sur, las llanuras costeras y la península de Yucatán.

3.1. La Altiplanicie Mexicana[editar]

Ocupa el centro-norte del país y está delimitada al oeste por la Sierra Madre Occidental y al este por la Sierra Madre Oriental. Tiene una altitud media que oscila entre los 1.000 y 2.000 m s.n.m. Se trata de una vasta superficie semiárida en el norte (altiplanicie septentrional) que gradualmente se vuelve más húmeda y fértil hacia el sur, en la región que comprende el Bajío y los valles de México, Toluca y Puebla (altiplanicie meridional).

Esta altiplanicie está interrumpida por sierras menores y cuencas endorreicas que antiguamente albergaban grandes lagos. La cuenca del valle de México, donde se asienta la capital del país, es el ejemplo más representativo: una cuenca cerrada que hasta el siglo XVII contenía el sistema lacustre de Texcoco y cuyos suelos lacustres plantean retos de ingeniería hasta el presente.

3.2. La Sierra Madre Occidental[editar]

Se extiende desde la frontera con Estados Unidos, en el estado de Sonora, hasta su confluencia con el Eje Neovolcánico en los estados de Nayarit y Jalisco. Es una cordillera de origen volcánico y tectónico, con cumbres que superan los 3340 m s. n. m. y profundas barrancas —las Barrancas del Cobre, en Chihuahua— que constituyen un sistema de cañones más extenso y profundo que el Gran Cañón del Colorado. La vertiente occidental es escarpada hacia el Pacífico; la oriental desciende suavemente hacia la altiplanicie.

Esta sierra es rica en yacimientos minerales —plata, oro, cobre— que fueron explotados desde la época colonial y que siguen siendo relevantes para la economía nacional. Su topografía accidentada dificulta las comunicaciones, lo que históricamente aisló a las comunidades indígenas de la región (tarahumaras o rarámuris, huicholes o wixárikas, tepehuanes) y permitió la preservación de culturas con profundos vínculos con el territorio.

3.3. La Sierra Madre Oriental[editar]

Corre paralela a la costa del golfo de México desde el noreste del país hasta la región de Veracruz, donde se une al Eje Neovolcánico. Está formada principalmente por rocas sedimentarias plegadas —calizas y lutitas—, lo que ha favorecido la formación de grutas, sótanos y sistemas kársticos. En su vertiente oriental, las lluvias cargadas de humedad provenientes del golfo favorecen una vegetación exuberante de bosque mesófilo de montaña; la vertiente occidental, más seca, desciende gradualmente hacia la altiplanicie.

En esta sierra se encuentra el pico más alto del noreste mexicano, el cerro El Potosí, en Nuevo León, que alcanza los 3.713 m s.n.m. Las comunicaciones entre la costa del golfo y el interior han tenido que salvar históricamente esta barrera orográfica por pasos como el de la ciudad de Monterrey.

3.4. El Eje Neovolcánico (Cordillera Neovolcánica)[editar]

Es una cadena montañosa que cruza el país de oeste a este, aproximadamente entre los 19° y 21° de latitud norte, desde el Pacífico —en las costas de Nayarit y Jalisco— hasta el golfo de México en Veracruz. Constituye una de las regiones volcánicas más importantes del mundo y en ella se encuentran las cumbres más altas del país: el Pico de Orizaba (Citlaltépetl), el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, el Nevado de Toluca (Xinantécatl), la Malinche (Matlalcuéyetl) y el volcán de Colima (o de Fuego).

La presencia de este cinturón volcánico, asociado a la subducción de la placa de Cocos bajo la placa de Norteamérica, tiene consecuencias geográficas de primer orden:

  • Separa la altiplanicie mexicana de la depresión del Balsas y de la Sierra Madre del Sur.
  • Provee suelos volcánicos de gran fertilidad que han sustentado densas poblaciones humanas desde la época prehispánica.
  • Genera un parteaguas climático entre las vertientes del Pacífico y del Atlántico.
  • Constituye fuente de acuíferos, nieves perpetuas (cada vez más reducidas) y atractivo turístico y montañista.

3.5. La Sierra Madre del Sur[editar]

Se extiende a lo largo de la costa del Pacífico desde el estado de Michoacán hasta el istmo de Tehuantepec, en Oaxaca. Es una sierra compleja, formada por rocas metamórficas e intrusivas, muy cercana a la línea de costa, lo que deja una llanura costera muy estrecha. Sus elevaciones más importantes rondan los 3.700 m s.n.m. En su extremo oriental se une a la Sierra Madre de Oaxaca y a la Sierra Atravesada, formando el nudo montañoso del sureste mexicano.

3.6. Las llanuras costeras[editar]

Las llanuras costeras del golfo y del Pacífico presentan características muy distintas:

  • Llanura costera del Golfo: Se extiende desde el río Bravo, en Tamaulipas, hasta la península de Yucatán. En el norte y centro es una franja de anchura variable, formada por sedimentos aluviales que han creado suelos propicios para la agricultura y la ganadería. Al sur, en la región de Tabasco y el sur de Veracruz, forma una vasta planicie aluvial surcada por ríos caudalosos como el Usumacinta y el Grijalva. Esta zona es una de las más lluviosas del país y alberga importantes humedales y selvas tropicales.
  • Llanura costera del Pacífico: Es generalmente más estrecha que la del golfo debido a la proximidad de las sierras al mar. Se ensancha en las regiones de Sonora y Sinaloa, donde los ríos Yaqui, Mayo y Fuerte han formado valles agrícolas de gran productividad. En Nayarit y Guerrero la llanura se reduce a una delgada franja entre la sierra y el océano.

3.7. La península de Baja California[editar]

Está recorrida por un sistema montañoso —la Sierra de Baja California o de San Pedro Mártir en el norte, y la Sierra de la Giganta en el sur— que desciende abruptamente hacia el golfo de California y más suavemente hacia el Pacífico.

El golfo de California, también conocido como mar de Cortés, es una cuenca tectónica activa, con una notable biodiversidad marina que llevó a Jacques Cousteau a calificarlo como "el acuario del mundo". En el extremo sur de la península se sitúa el arco rocoso de Los Cabos, punto de confluencia entre las corrientes frías de California y las cálidas del trópico.

3.8. La península de Yucatán[editar]

Es una plataforma calcárea de origen marino que emergió durante el Terciario. Carece de ríos superficiales en su mayor parte, ya que la lluvia se infiltra rápidamente en la roca kárstica y forma una extensa red de ríos subterráneos y cenotes —dolinas inundadas— que fueron fuente de agua dulce para los mayas y siguen siendo esenciales para los habitantes de la región. La llanura yucateca es una de las zonas más planas del país y está cubierta en buena parte por selva baja y mediana.

El impacto del asteroide que formó el cráter de Chicxulub, hace unos 66 millones de años, quedó impreso en el subsuelo del norte de la península y está vinculado a la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno. Ese mismo evento geológico dejó una estructura semicircular que los científicos continúan investigando y que tiene relevancia en los patrones de los cenotes.

4. Hidrografía[editar]

4.1. Vertientes principales[editar]

México se divide en tres grandes vertientes hidrológicas:

  • Vertiente del Pacífico: Recibe los ríos que descienden de la Sierra Madre Occidental, el Eje Neovolcánico y la Sierra Madre del Sur. Incluye ríos como el Yaqui, el Fuerte, el Santiago-Lerma, el Balsas y el Verde de Oaxaca. Estos ríos suelen ser cortos, de fuerte pendiente y con un marcado régimen estacional ligado a las lluvias de verano.
  • Vertiente del Atlántico (Golfo de México y Mar Caribe): Incluye los ríos Bravo, Pánuco, Papaloapan, Coatzacoalcos, Grijalva y Usumacinta. Estos ríos son, en general, más largos y caudalosos que los del Pacífico, sobre todo los del sureste, que drenan las zonas más lluviosas del país.
  • Vertiente interior: Corresponde a las cuencas endorreicas del altiplano, que no desaguan en el mar sino en lagos y lagunas interiores. Los casos más conocidos son la cuenca del valle de México (cuyo sistema lacustre fue drenado artificialmente a partir del siglo XVII), y las lagunas de Mayrán y Viesca en Coahuila.

4.2. Ríos principales[editar]

El sistema fluvial más extenso es el del río Bravo, que sirve de frontera con Estados Unidos en gran parte de su recorrido. En el sureste destacan el Usumacinta —el río más caudaloso del país y de América Central— y el Grijalva, que forman una extensa cuenca compartida entre México y Guatemala. El sistema Lerma-Santiago es el más importante del Centro-Occidente y drena una de las regiones agrícolas e industriales más densamente pobladas: desemboca en el Pacífico a la altura de Nayarit.

En Baja California predominan los arroyos estacionales; en Yucatán, como se ha dicho, los ríos son subterráneos. El único río superficial relevante de la península es el río Hondo, en la frontera con Belice.

4.3. Lagos y embalses[editar]

Los lagos naturales de México son escasos y la mayoría de las grandes masas de agua dulce son embalses artificiales. El lago de Chapala, en Jalisco, es el más extenso del país y está alimentado por el río Lerma, aunque enfrenta problemas de sedimentación y extracción excesiva. Otros lagos naturales importantes son el de Pátzcuaro y el de Cuitzeo en Michoacán, y las lagunas costeras como la de Términos en Campeche y las Marismas Nacionales en Nayarit.

Entre los embalses, destacan las presas La Angostura (Chiapas), Malpaso (Chiapas), Infiernillo (Guerrero-Michoacán), El Cajón (Nayarit) y la presa de la Amistad (Coahuila, compartida con Estados Unidos).

5. Climas[editar]

El clima de México está determinado por tres grandes factores: la latitud subtropical y tropical, el relieve y la influencia de dos océanos. La combinación de estos elementos produce una notable diversidad de climas que la clasificación de Köppen resume en cinco grandes grupos con numerosos subtipos.

5.1. Climas tropicales (A)[editar]

Predominan en las zonas bajas del sur y sureste del país, desde el sur de Veracruz y Tabasco hasta la península de Yucatán y las costas de Chiapas y Oaxaca. Las temperaturas medias anuales superan los 22 °C y las precipitaciones son abundantes. Se distinguen dos variedades principales:

  • Clima tropical húmedo (Af): Con lluvias todo el año, característico de las selvas de los Chimalapas y de la región de Los Tuxtlas.
  • Clima tropical con estación seca (Aw): Es el más extendido y presenta una marcada diferencia entre la temporada de lluvias (verano) y la estación seca (invierno). La península de Yucatán y gran parte de la llanura costera del Pacífico sur exhiben este patrón.

5.2. Climas secos (B)[editar]

Son los que ocupan la mayor extensión territorial del país. Abarcan los estados del norte (Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango) y buena parte de la altiplanicie central. Se subdividen en:

  • Clima desértico cálido (BWh): En el desierto de Sonora, el desierto de Chihuahua y la región de Baja California Sur. Las temperaturas pueden superar los 45 °C en verano y las lluvias son inferiores a 300 mm anuales.
  • Clima estepario (BS): Una franja de transición que rodea los desiertos, con precipitaciones entre 300 y 600 mm anuales. Sostiene pastizales y matorrales xerófilos.

5.3. Climas templados (C)[editar]

Se presentan en las zonas montañosas y los valles de altitud media. Son característicos de la altiplanicie meridional (Ciudad de México, Toluca, Puebla), de las laderas medias de las sierras Madre y de las montañas de Chiapas. Las temperaturas medias anuales oscilan entre 12 y 22 °C. Las precipitaciones varían mucho según la orientación de las laderas: son abundantes en las laderas de barlovento expuestas a los vientos húmedos del golfo, y moderadas o escasas en las de sotavento.

El subtipo Cwb (templado subhúmedo con invierno seco y verano lluvioso) es el clima dominante en las zonas urbanas del centro del país, incluida la capital. Las heladas nocturnas son frecuentes en invierno, pero las nevadas son raras en las ciudades y más comunes en las cumbres.

5.4. Climas fríos de altura (E)[editar]

Están restringidos a las cumbres más elevadas del Eje Neovolcánico y de las sierras Madre. Por encima de los 4.000 m de altitud, las temperaturas medias anuales descienden por debajo de los 0 °C y se alcanzan condiciones de tundra alpina. Los glaciares que coronaban el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl han retrocedido drásticamente en los últimos cien años y hoy son prácticamente residuales.

5.5. Fenómenos climáticos extremos[editar]

La posición geográfica de México lo expone a fenómenos hidrometeorológicos significativos. De mayo a noviembre, las costas del Pacífico, del golfo de México y del Caribe están expuestas a ciclones tropicales. Los huracanes que tocan tierra pueden causar inundaciones severas, sobre todo en la llanura costera del golfo (Veracruz, Tabasco) y en Baja California Sur. En contraste, el norte del país padece sequías recurrentes que afectan la agricultura y la ganadería extensiva.

Las heladas tempranas y tardías afectan los cultivos del altiplano, y las "nortes" —vientos fríos y húmedos que descienden desde las Grandes Llanuras de Norteamérica entre noviembre y febrero— provocan descensos bruscos de temperatura en las costas del golfo.

6. Biogeografía y ecosistemas[editar]

México es uno de los países con mayor biodiversidad del planeta. Esta riqueza biológica proviene de la confluencia de dos grandes regiones biogeográficas —la neártica y la neotropical— y de la extrema variedad de hábitats generada por el relieve.

6.1. Regiones biogeográficas[editar]

La Sierra Madre Occidental y la parte norte del país pertenecen a la región neártica, con flora y fauna similares a las del sur de Estados Unidos: pinos, encinos, osos negros, venados y águilas reales. La península de Yucatán y las selvas del sureste pertenecen al dominio neotropical, con especies como el jaguar, el mono aullador, el tucán y numerosas orquídeas y bromelias. Entre ambas regiones existe una amplia zona de transición —el Eje Neovolcánico— que constituye un corredor biológico y un centro de endemismos.

6.2. Principales ecosistemas[editar]

La clasificación más difundida agrupa los ecosistemas mexicanos en:

  • Selvas tropicales húmedas y subhúmedas: Ocupan el sureste y las laderas bajas del golfo y el Pacífico sur. La mayor extensión continua de selva tropical se encuentra en la Selva Lacandona (Chiapas), en la región del Usumacinta y en los Chimalapas (Oaxaca). Presentan un dosel cerrado y varios estratos de vegetación.
  • Bosques templados: Dominados por pinos y encinos, se extienden por las sierras Madre y el Eje Neovolcánico. Son los ecosistemas forestales más extensos del país y albergan a la mariposa monarca en sus sitios de hibernación en Michoacán y el Estado de México.
  • Bosques mesófilos de montaña (bosques de niebla): Se localizan en laderas de barlovento entre los 1.000 y 2.500 m de altitud. Son ecosistemas de reducida extensión pero altísima biodiversidad, con árboles cargados de epífitas, helechos arborescentes y una fauna endémica muy rica.
  • Matorrales xerófilos y desiertos: Abarcan el norte del país y zonas áridas del centro. Dominan cactáceas, agaves, mezquites y arbustos espinosos. El desierto de Sonora, el de Chihuahua y el de Baja California son los más representativos.
  • Pastizales naturales: En las planicies del norte, los llanos de Chihuahua y partes del Bajío. Antaño recorrían estas tierras bisontes en su extremo más meridional de distribución; hoy son zonas principalmente ganaderas.
  • Manglares y humedales costeros: A lo largo de ambas costas, con extensiones importantes en la laguna de Términos, las marismas nacionales de Nayarit y el sistema lagunar de Alvarado. Funcionan como zonas de crianza para numerosas especies marinas y como barreras naturales contra los huracanes.
  • Arrecifes de coral: El Sistema Arrecifal Mesoamericano se extiende frente a las costas de Quintana Roo y es la segunda barrera de coral más larga del mundo, después de la Gran Barrera de Coral australiana.

6.3. Áreas naturales protegidas[editar]

Las reservas de la biosfera más emblemáticas son las de Montes Azules (Chiapas), Calakmul (Campeche), El Vizcaíno (Baja California Sur), Mariposa Monarca (Michoacán-Estado de México) y Sian Ka’an (Quintana Roo), esta última declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

7. Geología y fenómenos naturales[editar]

7.1. Marco tectónico[editar]

El territorio mexicano está cruzado por los límites de cinco placas tectónicas: Norteamérica, Pacífico, Cocos, Rivera y Caribe. La mayor parte del país descansa sobre la placa de Norteamérica, pero la península de Baja California se desplaza junto con la placa del Pacífico en dirección noroeste, separándose del continente por la falla de San Andrés y el golfo de California. La subducción de la placa de Cocos bajo la placa de Norteamérica genera el vulcanismo del Eje Neovolcánico y la alta sismicidad de las costas meridionales del Pacífico.

7.2. Sismicidad[editar]

México es uno de los países sísmicamente más activos del mundo. Los terremotos se concentran en la costa del Pacífico sur (de Jalisco a Chiapas), donde la placa de Cocos se introduce bajo el continente. Los sismos de gran magnitud no son infrecuentes: los terremotos de 1985 (con epicentro en las costas de Michoacán y que devastaron la Ciudad de México), de 2017 (con epicentro en Puebla-Morelos y en Chiapas-Oaxaca) y de 2021 son recordatorios recurrentes de esta realidad geológica.

La vulnerabilidad de la Ciudad de México ante sismos lejanos se explica por el efecto de amplificación de las ondas sísmicas en los depósitos lacustres del antiguo lago de Texcoco, sobre los que se asienta buena parte de la capital. Este fenómeno convierte a la metrópoli en una de las urbes más vulnerables del mundo frente a terremotos distantes.

7.3. Vulcanismo[editar]

El Eje Neovolcánico contiene la mayor concentración de volcanes del país, varios de ellos activos. El Popocatépetl, el volcán de Colima (o volcán de Fuego) y el Tacaná, en la frontera con Guatemala, son los que han mostrado actividad eruptiva en tiempos históricos. El Popocatépetl, en particular, mantiene una actividad persistente desde 1994 que obliga a un monitoreo constante por parte del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED).

Además de los volcanes continentales, existen estructuras volcánicas submarinas y volcanes en islas, como el Evermann en el archipiélago de Revillagigedo y los volcanes de la isla de Guadalupe, hoy extintos o en estado de reposo.

7.4. Recursos minerales y energéticos no renovables[editar]

México es un productor relevante de minerales metálicos y no metálicos. La Sierra Madre Occidental y el sur de la península de Baja California albergan importantes yacimientos de oro y plata. El cobre se extrae en grandes cantidades en las minas de Cananea (Sonora) y La Caridad (Sonora). El hierro se obtiene principalmente de los yacimientos de Colima y Michoacán. Entre los no metálicos, el azufre, el yeso y la sal marina son productos de exportación y de consumo interno.

En cuanto a los hidrocarburos, las cuencas petroleras más importantes se encuentran en la plataforma continental del golfo de México (sonda de Campeche y cuencas de Tampico-Misantla). Los yacimientos terrestres, otrora muy productivos (como el de Poza Rica en Veracruz y la Faja de Oro), han declinado.

8. Geografía humana[editar]

La distribución de la población mexicana está profundamente influida por la geografía física. Las mayores densidades se concentran en el altiplano meridional, en el Eje Neovolcánico y en la periferia de los grandes centros urbanos, mientras que los desiertos del norte y las selvas del sureste presentan bajas densidades demográficas.

8.1. Población y grandes ciudades[editar]

Otras zonas metropolitanas que superan el millón de habitantes son Monterrey (Nuevo León), Guadalajara (Jalisco), Puebla-Tlaxcala (Puebla, Tlaxcala), Toluca (Estado de México), Tijuana (Baja California), León (Guanajuato), Ciudad Juárez (Chihuahua), Querétaro (Querétaro) y Mérida (Yucatán), entre otras.

8.2. Regiones socioeconómicas[editar]

Desde el punto de vista geoeconómico pueden distinguirse varias grandes regiones:

  • Norte: Predominan las actividades mineras, la industria manufacturera (monterrey y su área metropolitana son el principal polo industrial del país), la agricultura de riego y una intensa relación comercial transfronteriza con Estados Unidos.
  • Centro: Corazón político y económico, concentra una buena parte de la industria de transformación, los servicios financieros, el turismo cultural y la administración pública. La infraestructura de transportes irradia desde la capital hacia el resto del país.
  • Sureste: Históricamente menos desarrollado en términos de industrialización, alberga los recursos hídricos y petroleros más importantes. En las últimas décadas el turismo —Cancún, Riviera Maya, Palenque— ha transformado la economía regional.

8.3. Uso del suelo rural[editar]

La agricultura de riego se concentra en los valles del noroeste (Sonora, Sinaloa), el Bajío (Guanajuato, Querétaro) y las cuencas del centro. La agricultura de temporal —dependiente de las lluvias— predomina en las laderas y los altiplanos, con cultivos como el maíz, el frijol y el sorgo. La ganadería extensiva ocupa amplias superficies de la altiplanicie septentrional y de las llanuras costeras. Los bosques templados se explotan para la producción de madera, aunque la tala ilegal y la deforestación siguen siendo problemas ambientales significativos.

9. Presencia y relevancia en el mundo hispanohablante[editar]

La geografía de México ocupa un lugar central en el imaginario geográfico del mundo hispanohablante. El país contiene la mayor población de habla hispana del planeta y su territorio ha sido escenario de eventos fundacionales de la identidad cultural hispanoamericana: las civilizaciones mesoamericanas, el encuentro con el mundo europeo, el mestizaje y la formación de una república que ha influido profundamente en la historia latinoamericana.

En las aulas de España y de América Latina, la geografía mexicana se estudia como ejemplo canónico de la diversidad latinoamericana: el viaje desde los desiertos del norte hasta las selvas del sur recorre en un solo país casi todos los climas y biomas presentes en el mundo hispánico. Los nombres geográficos mexicanos —Chapultepec, Teotihuacán, Palenque, el golfo de California— resuenan en el habla, la literatura y el cine de todas las naciones de habla española.

La diáspora mexicana, particularmente en Estados Unidos pero también en Argentina y el resto de América Latina, ha llevado consigo la geografía de su tierra natal: las referencias a Guadalajara, Monterrey, Oaxaca o Michoacán son habituales en las comunidades mexicanas en el exterior y han contribuido a familiarizar a toda la comunidad hispanohablante con el mapa mexicano.


  1. Las cifras exactas de superficie y la posición en el ranking mundial varían ligeramente según la fuente consultada, debido a diferencias en la medición de aguas interiores y territorios insulares. ↩︎