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Pedro Infante

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Pedro Infante · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
CineCantinflas · María Félix · Salma Hayek · Gael García Bernal · Diego Luna
MúsicaMariachi · Vicente Fernández · Juan Gabriel · Luis Miguel
PaísesMéxico · España · Estados Unidos
Pedro Infante
Nombre completoPedro Infante Cruz
Nacimiento18 de noviembre de 1917, Mazatlán, Sinaloa, México
Fallecimiento15 de abril de 1957, Mérida, Yucatán (39 años)
CausaAccidente aéreo poco después del despegue
NacionalidadMexicana
OcupaciónActor, cantante y piloto aviador
Años en activo1939-1957
PelículasAlrededor de sesenta, entre 1939 y 1958
Sello discográficoDiscos Peerless (desde noviembre de 1943)
Géneros musicalesRanchera, bolero ranchero, corrido
Premio ArielMejor actuación masculina por La vida no vale nada (ceremonia de 1956)
Festival de BerlínOso de Plata al mejor actor por Tizoc (1957, póstumo)
Personaje emblemáticoPepe el Toro

1. Resumen[editar]

Pedro Infante Cruz (Mazatlán, Sinaloa, 18 de noviembre de 1917 - Mérida, Yucatán, 15 de abril de 1957) fue un actor y cantante mexicano, la figura más popular de la Época de Oro del cine mexicano junto a Cantinflas y Jorge Negrete, y probablemente el intérprete con mayor arraigo popular en la historia de México.

Trabajó en alrededor de sesenta películas en dieciocho años, y en paralelo grabó para Discos Peerless un repertorio de rancheras, boleros rancheros y corridos que sigue formando parte del cancionero cotidiano mexicano. Esa doble condición —actor y cantante a la vez, con las canciones incorporadas dentro de las propias películas— fue el modelo comercial de la Época de Oro, y él fue quien mejor lo encarnó.

Su papel más reconocible es Pepe el Toro, el carpintero pobre de la vecindad protagonista de una trilogía dirigida por Ismael Rodríguez: Nosotros los pobres, Ustedes los ricos y Pepe el Toro. Ganó el premio Ariel a la mejor actuación masculina en la ceremonia de 1956 por La vida no vale nada, y el Oso de Plata al mejor actor del Festival Internacional de Cine de Berlín por Tizoc, entregado en 1957 después de su muerte. Sigue siendo el único actor mexicano que ha obtenido ese premio.

Murió el 15 de abril de 1957 en Mérida, Yucatán, cuando el avión que pilotaba se desplomó sobre una zona habitada poco después de despegar. Tenía treinta y nueve años.

2. La Época de Oro del cine mexicano[editar]

El wiki no cuenta todavía con un artículo dedicado a este periodo, y sin él la carrera de Infante es incomprensible: no fue un actor con suerte, sino el producto mejor acabado de una maquinaria industrial muy concreta.

2.1 Qué fue[editar]

Se llama Época de Oro del cine mexicano al periodo, fechado habitualmente entre 1936 y 1956, en el que México se convirtió en la potencia cinematográfica del mundo de habla hispana. El detonante fue el éxito continental de Allá en el Rancho Grande (1936), de Fernando de Fuentes, que triunfó en México, en toda América Latina, en España y entre el público hispanohablante de Estados Unidos.

La causa de fondo fue la Segunda Guerra Mundial: la escasez de materias primas y la reconversión de las industrias europeas y estadounidense hacia el cine bélico y de propaganda dejaron libres los mercados hispanohablantes. México, que conservó el acceso a película virgen y a equipo técnico, los ocupó. Sus dos competidoras naturales, la industria española y la argentina, atravesaban entonces sus propias crisis.

2.2 Los estudios[editar]

La base material fueron los estudios: CLASA, Tepeyac, San Ángel y, por encima de todos, los Estudios Churubusco, inaugurados el 15 de septiembre de 1945 en dieciocho hectáreas del sur de la Ciudad de México. Nacieron de una asociación entre la estadounidense RKO y el empresario Emilio Azcárraga Vidaurreta, con el nombre de Estudios Churubusco Azteca, y fueron adquiridos por el Gobierno federal en 1950.

Churubusco era la instalación técnica más completa de América Latina —platós, laboratorios, salas de doblaje y de mezcla—, y es la razón por la que el cine mexicano de aquellos años podía competir en acabado con la producción estadounidense de gama media.

2.3 El sistema de estrellas[editar]

El modelo de negocio fue el sistema de estrellas, copiado de Hollywood. Un puñado de nombres con contratos de exclusividad, cada uno con un tipo social bien delimitado y su público propio, sostenía la taquilla: Jorge Negrete como el charro señorial, María Félix y Dolores del Río en el melodrama de gran dama, Pedro Armendáriz en el drama rural, Sara García como la abuela, Tin Tan como el pachuco fronterizo, Cantinflas como el peladito urbano y Pedro Infante como el hombre del pueblo: pobre, alegre, honrado, dispuesto a cantar y a pelear.

El sistema exigía un ritmo altísimo. Infante llegó a estrenar siete películas en un solo año —en 1947, en 1952 y en 1953— y a rodar simultáneamente en más de un plató. Los géneros dominantes eran la comedia ranchera, el melodrama de arrabal, el cine de cabareteras y la comedia urbana; los directores de referencia, Emilio «el Indio» Fernández, Ismael Rodríguez, Fernando de Fuentes, Roberto Gavaldón, Julio Bracho y Alejandro Galindo, con el fotógrafo Gabriel Figueroa dando a buena parte de ese cine su imagen reconocible.

2.4 El final[editar]

El declive llegó por acumulación: la recuperación de las industrias europeas, la aparición de la televisión mexicana en 1950, el envejecimiento del equipo técnico, la repetición de fórmulas y los conflictos entre productores y sindicatos. La señal más clara es que el premio Ariel —creado en 1946 y entregado por primera vez el 15 de mayo de 1947— se suspendió en 1958 y no volvió hasta 1972: catorce años sin galardón nacional. Infante murió, por tanto, justo en el momento en que el sistema que lo había fabricado empezaba a desmontarse.

3. Sinaloa y los comienzos (1917-1942)[editar]

Pedro Infante Cruz nació el 18 de noviembre de 1917 en Mazatlán, en el estado costero de Sinaloa, en una familia numerosa y de recursos escasos. Se crio en Guamúchil, la localidad con la que se le identifica popularmente, y aprendió el oficio de carpintero, un detalle que después resultaría relevante: Pepe el Toro, su personaje más célebre, es carpintero.

Su entrada en el espectáculo fue por la música. Tocó y cantó en orquestas locales antes de trasladarse a la Ciudad de México a mediados de los años treinta, donde empezó a trabajar en la radio y en cabarés. Su debut cinematográfico fue En un burro tres baturros (1939), en un papel menor.

Los primeros años fueron de aprendizaje y de papeles secundarios. La película que empezó a situarlo fue La feria de las flores (1942), y el punto de inflexión llegó con la industria discográfica: en noviembre de 1943 grabó su primera canción para Discos Peerless, la compañía con la que trabajaría el resto de su vida.

4. La consagración: Ismael Rodríguez y Pepe el Toro (1947-1953)[editar]

4.1 La sociedad con Ismael Rodríguez[editar]

La relación profesional decisiva de su carrera fue con el director Ismael Rodríguez, que le dio sus tres papeles fundamentales: los hermanos García, los trillizos de Los tres huastecos y, sobre todo, Pepe el Toro.

4.2 La trilogía[editar]

Nosotros los pobres (1948) transcurre en una vecindad de la Ciudad de México y sigue a Pepe el Toro, carpintero, y a su hija Chachita, interpretada por Evita Muñoz. Es una de las películas más vistas de la historia del cine mexicano y la que fijó la representación de la pobreza urbana en el imaginario popular del país: la vecindad, el patio compartido, la solidaridad entre vecinos, la desgracia encadenada.

Su continuación, Ustedes los ricos (1948), lleva al personaje al contacto con la clase alta, y Pepe el Toro (1953) lo convierte en boxeador. Blanca Estela Pavón interpretó a Celia en las dos primeras; no pudo participar en la tercera porque murió en 1949 en un accidente de aviación.

#TítuloAño de estrenoDirecciónOficio de Pepe
1Nosotros los pobres1948Ismael RodríguezCarpintero
2Ustedes los ricos1948Ismael RodríguezCarpintero
3Pepe el Toro1953Ismael RodríguezBoxeador

Tres películas, tres filas. Conviene advertir de una discrepancia entre fuentes: algunas filmografías fechan Nosotros los pobres en 1947 y Pepe el Toro en 1952, tomando el año de rodaje en lugar del de estreno. La tabla anterior usa los años de estreno; el Diccionario de Directores del Cine Mexicano, por ejemplo, ficha la primera como de 1947.

4.3 Los otros papeles del periodo[editar]

En Los tres huastecos (1948) interpretó a tres hermanos trillizos de carácter opuesto —un militar, un sacerdote y un pistolero—, un ejercicio de lucimiento técnico que se convirtió en uno de los títulos más recordados de su filmografía.

Con Jorge Negrete, la otra gran estrella masculina del momento, coincidió en Dos tipos de cuidado (1953), película en la que los dos cantantes se enfrentan en un duelo de coplas. El encuentro tenía un valor añadido para el público de la época: los dos habían sido rivales en el terreno sindical y comercial, y verlos juntos era un acontecimiento.

Otros títulos centrales de estos años son La oveja negra (1949), A.T.M. ¡A toda máquina! (1951) —una comedia de policías motorizados con Luis Aguilar—, Las Islas Marías (1951), dirigida por Emilio Fernández, y Un rincón cerca del cielo (1952).

5. El actor dramático (1955-1957)[editar]

5.1 La vida no vale nada y el Ariel[editar]

La vida no vale nada, dirigida por Rogelio A. González y estrenada el 4 de mayo de 1955, es el papel con el que Infante rompió su propio molde: interpreta a Pablo, un hombre alcoholizado que intenta rehabilitarse y que abandona una y otra vez todo lo que consigue construir. No hay canciones que resuelvan la trama ni final feliz.

La película obtuvo once candidaturas al premio Ariel y ganó dos: la de mejor actuación masculina para Pedro Infante y la de mejor actuación femenina de reparto para Magda Guzmán, en la ceremonia de 1956. Es el único Ariel que Infante ganó en vida.

5.2 Tizoc y el Oso de Plata[editar]

Tizoc: Amor indio, escrita y dirigida por Ismael Rodríguez y estrenada el 23 de octubre de 1957, es un melodrama sobre el amor imposible entre Tizoc, un indígena de la sierra, y María, una mujer criolla de la ciudad interpretada por María Félix. Es el único encuentro en pantalla de las dos figuras más grandes del cine mexicano de la época.

El filme se presentó en la 7.ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, celebrada en 1957, donde Pedro Infante ganó el Oso de Plata al mejor actor. El premio fue póstumo: el festival se celebró en el verano de 1957 y él había muerto en abril. Sigue siendo el único actor mexicano que lo ha obtenido. Tizoc ganó además el Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa.

Su última película, Escuela de rateros, se estrenó en 1958, ya después de su muerte.

6. La aviación y el accidente[editar]

6.1 Piloto[editar]

Pedro Infante fue piloto aviador con licencia. No era una afición ocasional: acumuló cerca de tres mil horas de vuelo —las fuentes citan 2.989— y estaba registrado profesionalmente con el nombre de rol de «Capitán Cruz». Volaba habitualmente entre los lugares de rodaje.

6.2 El 15 de abril de 1957[editar]

El 15 de abril de 1957, poco después de despegar del aeropuerto de Mérida, en Yucatán, el avión que pilotaba —un Consolidated C-87 Liberator Express, versión de transporte del bombardero B-24, que llevaba carga de pescado— se desplomó sobre una zona habitada de la ciudad. Pedro Infante murió en el acto, a los treinta y nueve años.

La noticia paralizó al país. Su entierro en la Ciudad de México reunió a una multitud, y la fecha se convirtió en una efeméride que se conmemora cada año. En 1994, el 2 de enero, se le concedió una estrella póstuma en el Paseo de la Fama de Hollywood.

7. La música[editar]

7.1 El repertorio[editar]

La carrera musical de Infante no fue un complemento de la cinematográfica: fue su otra mitad. Grabó para Discos Peerless desde noviembre de 1943 un repertorio de rancheras, boleros rancheros y corridos que en muchos casos nacieron dentro de sus películas y salieron después de ellas para instalarse en el cancionero popular.

Su colaborador musical más importante fue el compositor Manuel Esperón, autor —junto al letrista Pedro de Urdimalas— de «Amorcito corazón», grabada el 23 de abril de 1949 y una de las canciones mexicanas más conocidas del siglo XX. En la misma sesión registró «Dicen que soy mujeriego» y «Perdón no pido», también de Esperón.

Estas son cinco de las piezas de su repertorio cuya autoría está documentada:

#CanciónAutoríaNota
1«Amorcito corazón»Música de Manuel Esperón, letra de Pedro de UrdimalasGrabada el 23 de abril de 1949; aparece en Nosotros los pobres
2«Dicen que soy mujeriego»Manuel EsperónGrabada en la misma sesión de 1949
3«Perdón no pido»Manuel EsperónGrabada en la misma sesión de 1949
4«Tú, sólo tú»Felipe Valdés LealUno de los temas asociados a su duelo cantado con Jorge Negrete
5«Cien años»Rubén FuentesBolero ranchero de su repertorio tardío

Cinco canciones, cinco filas. Su repertorio grabado es mucho más extenso —incluye títulos tan difundidos como «Fallaste corazón», «El gavilán pollero» o «Flor sin retoño»—, pero este artículo solo consigna las autorías que ha podido verificar.

7.2 La voz[editar]

A diferencia de Jorge Negrete, tenor de formación operística, Infante cantaba con una voz sin adorno técnico, más cercana al habla. Ese fue exactamente su atractivo: el público no oía a un cantante profesional interpretando al pueblo, sino a alguien que sonaba como el pueblo. Es la misma lógica que rige sus personajes.

Su repertorio se sigue tocando en el circuito del mariachi, y su influencia es rastreable en toda la línea de cantantes mexicanos posteriores que unieron canción ranchera y cine o televisión, de Vicente Fernández a Juan Gabriel.

8. Filmografía[editar]

Las filmografías al uso le atribuyen alrededor de sesenta largometrajes rodados entre 1939 y 1957; la relación de la Wikipedia en español recoge sesenta y uno, incluido el estreno póstumo de 1958. La tabla siguiente es una selección de treinta y cuatro títulos.

[ Desplegar / Plegar ]
#AñoTítuloNotas
11939En un burro tres baturrosDebut cinematográfico
21942La feria de las flores
31943Mexicanos al grito de guerra
41943¡Viva mi desgracia!
51944Escándalo de estrellas
61947Cuando lloran los valientesBlanca Estela Pavón ganó el Ariel por su papel
71947Los tres García
81947Vuelven los García
91947La barca de oro
101948Nosotros los pobresPrimera parte de la trilogía de Pepe el Toro
111948Los tres huastecosInterpreta a tres hermanos trillizos
121948Angelitos negros
131948Ustedes los ricosSegunda parte de la trilogía
141948Cartas marcadas
151949La oveja negra
161949Dicen que soy mujeriego
171949El seminarista
181950Sobre las olasInterpreta al compositor Juventino Rosas
191951El gavilán pollero
201951Las Islas MaríasDirigida por Emilio «el Indio» Fernández
211951A.T.M. ¡A toda máquina!Con Luis Aguilar
221951¿Qué te ha dado esa mujer?Continuación de la anterior
231952Un rincón cerca del cielo
241952Ahí viene Martín Corona
251952Ahora soy rico
261953Dos tipos de cuidadoCon Jorge Negrete
271953Pepe el ToroTercera parte de la trilogía
281953Gitana tenías que ser
291955Escuela de vagabundos
301955La vida no vale nadaPremio Ariel a la mejor actuación masculina
311956El inocente
321956La tercera palabra
331957Tizoc: Amor indioCon María Félix; Oso de Plata de Berlín
341958Escuela de raterosEstreno póstumo

Reparto por periodos de esos treinta y cuatro títulos:

PeriodoTítulos
1939-1944 (inicios)5
1947-1949 (consagración)12
1950-1953 (apogeo)11
1955-1958 (etapa final)6
Total34

9. Premios[editar]

AñoGalardónCategoríaObraResultado
1956Premio ArielMejor actuación masculina (hoy mejor actor)La vida no vale nadaGanado
1957Festival de BerlínOso de Plata al mejor actorTizoc: Amor indioGanado (póstumo)
1994Paseo de la Fama de HollywoodEstrellaConcedida (póstuma)

Recuento: tres filas, tres distinciones obtenidas, dos de ellas competitivas y una honorífica; dos de las tres, póstumas.

Conviene una precisión que se maltrata con frecuencia: el premio de Berlín es el Oso de Plata al mejor actor (Silberner Bär, Bester Darsteller), no el Oso de Oro, que es el galardón a la mejor película y que Tizoc no ganó.

10. Estilo[editar]

10.1 El tipo[editar]

El personaje de Pedro Infante es siempre reconocible: hombre del pueblo, de oficio manual, sin dinero, generoso hasta el perjuicio propio, capaz de pelearse y de llorar en la misma escena, y con la canción como recurso expresivo natural. No es un galán distante como Jorge Negrete ni un cómico como Cantinflas: es el vecino.

Ese tipo tenía una función social precisa dentro del sistema de estudios. México vivía en aquellos años una migración masiva del campo a la ciudad, y las películas de Infante ofrecían al público recién llegado a la vecindad urbana un relato en el que su pobreza no era una vergüenza sino una forma de decencia.

10.2 La técnica[editar]

Su registro interpretativo es amplio para los estándares del melodrama de la época: hace comedia física en A.T.M. ¡A toda máquina!, tres personajes distintos en Los tres huastecos, drama seco en La vida no vale nada y un papel casi sin diálogo, con la dicción alterada, en Tizoc. La crítica posterior ha señalado que su recurso más eficaz era la naturalidad: en un cine de interpretación enfática, él bajaba el tono.

10.3 Los límites[editar]

Como toda la producción de la Época de Oro, su cine trabajaba con fórmulas repetidas y con un ritmo industrial que no dejaba margen para la revisión. Buena parte de sus sesenta películas son variaciones de la misma historia, y varias se rodaron en pocas semanas para cumplir contratos. Su valor no está en la obra completa, sino en una docena de títulos que resisten cualquier examen.

La lectura política de ese cine también ha cambiado con el tiempo. Las películas de vecindad presentan la pobreza como un estado moralmente superior y rara vez señalan a un responsable de ella, un planteamiento que la crítica posterior ha descrito como conformista. La objeción es razonable, pero no explica por qué siguen viéndose: lo que sostiene Nosotros los pobres setenta y cinco años después no es su tesis social, sino la precisión con que retrata un modo de vida que millones de espectadores reconocían como propio.

11. Su peso en el cine en español[editar]

11.1 Una popularidad que no ha decaído[editar]

El dato más llamativo de Pedro Infante es la duración de su vigencia. Murió en 1957 y sigue siendo, casi setenta años después, una referencia viva en México: sus películas se reponen en televisión, sus canciones se cantan y la fecha de su muerte se conmemora anualmente. Ningún actor de habla hispana ha conservado un arraigo popular comparable durante tanto tiempo.

11.2 Por qué sus películas siguen funcionando[editar]

Una parte de la explicación es técnica. Las películas de Infante se rodaron dentro de un sistema industrial que sabía exactamente lo que hacía: guiones de estructura firme, duraciones ajustadas, fotografía cuidada y un montaje que no se entretiene. No son cine de arte y no pretendían serlo, pero están bien construidas, y eso es lo que permite verlas setenta años después sin el esfuerzo de indulgencia que exigen muchas producciones contemporáneas suyas de otros países.

La otra parte es el material humano. Sus personajes trabajan, deben dinero, pierden a gente y siguen. Es un repertorio de situaciones que no ha caducado, y que el público mexicano —y en buena medida el hispanoamericano— sigue reconociendo como propio.

11.3 La exportación de un imaginario[editar]

Sus películas circularon por toda América Latina y por España, y con ellas se exportó una imagen de lo mexicano —la vecindad, el charro, la canción ranchera, el mariachi— que en muchos países se convirtió en la representación por defecto del país. La iconografía que hoy circula globalmente asociada a México, del Día de Muertos al sombrero de charro, pasó en buena medida por el cine de aquellos años.

11.4 El modelo del cantante-actor[editar]

Infante consolidó una figura profesional que después se repetiría durante décadas en el mundo hispanohablante: el cantante popular que también protagoniza películas, con el repertorio musical y la filmografía alimentándose mutuamente. Vicente Fernández siguió exactamente ese camino en la generación siguiente, y el modelo se prolongó, con variantes televisivas, hasta figuras como Luis Miguel o Juan Gabriel.

11.5 La memoria material[editar]

Su figura tiene además una presencia física sostenida en México. La casa donde nació, en Mazatlán, está abierta al público como espacio museístico, y Guamúchil, la localidad sinaloense donde se crio, mantiene su nombre asociado a la del actor —«el Ídolo de Guamúchil» es la fórmula habitual en la prensa mexicana—. La fecha de su muerte, el 15 de abril, funciona como conmemoración anual con actos en Sinaloa, en la Ciudad de México y en Mérida.

Ese tipo de permanencia es infrecuente. Contemporáneos suyos igual de populares en su momento han quedado como referencias históricas; Infante sigue siendo un consumo cultural corriente.

11.6 Lo que no llegó a hacer[editar]

Es también un ejemplo de las limitaciones de aquel sistema. Su reconocimiento internacional se reduce a un premio en Berlín obtenido después de muerto. La industria que lo sostenía no tenía interés en proyectarlo fuera del mercado hispanohablante, y él no llegó a rodar en Hollywood. Cuando las generaciones posteriores —Salma Hayek, Gael García Bernal, Diego Luna— buscaron esa proyección internacional, tuvieron que hacerlo sin una industria nacional detrás, exactamente al revés que Infante.

12. Véase también[editar]