Provincia de Buenos Aires
| Provincia de Buenos Aires | |
|---|---|
| País | |
| Capital | La Plata — no la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que es una jurisdicción distinta y no forma parte de la provincia |
| Ciudad más poblada | La Plata es la capital; el partido más poblado es La Matanza, con 1.837.774 habitantes, y la mayor ciudad fuera del área metropolitana es Mar del Plata |
| Superficie | 307.571 km², la provincia más extensa del país |
| Población | 17.523.996 habitantes (Censo Nacional de 2022), el 38,15 % de la población argentina |
| División administrativa | 135 partidos (el equivalente bonaerense del municipio o departamento) |
| Gobernador | Axel Kicillof, del Partido Justicialista dentro de Unión por la Patria, desde el 11 de diciembre de 2019; reelegido el 22 de octubre de 2023 con el 44,84 % de los votos (unos 3,9 millones) para un mandato que concluye el 10 de diciembre de 2027 |
| Vicegobernadora | Verónica Magario |
| Poder legislativo | Legislatura bicameral: Cámara de Diputados (92 miembros) y Senado (46 miembros) |
| Divisiones funcionales | 8 secciones electorales, 18 departamentos judiciales, 25 regiones educativas y 12 regiones sanitarias |
| Himno | «Sencillito y de alpargatas» |
| Gentilicio | bonaerense |
| Huso horario | UTC-3 |
1. Resumen[editar]
La provincia de Buenos Aires es la más extensa y la más poblada de las veintitrés provincias de
Argentina. Ocupa 307.571 km² —una superficie comparable a la de Italia— en el centro-este del país, y reúne 17.523.996 habitantes según el censo de 2022, el 38,15 % de la población argentina. Su capital es La Plata.
Este artículo no trata de la ciudad de Buenos Aires. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital de la República, es una jurisdicción de primer orden independiente, con su propio gobierno, su propia constitución y sus propios representantes en el Congreso; no pertenece a la provincia y no es su capital. Ambas son dos de las veinticuatro jurisdicciones en que se divide Argentina. La confusión es antigua y comprensible —la ciudad fue capital provincial hasta 1880 y sigue rodeada por territorio bonaerense—, pero la separación es jurídica, política y presupuestariamente completa.[1]
El territorio provincial es, en lo esencial, la pampa húmeda: una llanura de suelos excepcionalmente fértiles que produce la mayor parte de los granos y de la carne de Argentina y que constituyó, desde el siglo XIX, la base material del país. Sobre esa llanura conviven dos realidades muy distintas: el Conurbano bonaerense, un cinturón industrial y residencial densísimo alrededor de la capital federal donde vive la mayoría de los bonaerenses, y el interior de pueblos agropecuarios, ciudades medias y una costa atlántica de balnearios.
Por su peso demográfico, la provincia decide las elecciones nacionales argentinas y su gobernación es considerada, después de la presidencia, el cargo político más importante del país.
2. Historia[editar]
2.1 Época colonial y las dos fundaciones[editar]
El territorio estuvo habitado por pueblos cazadores-recolectores de las llanuras —querandíes en la zona pampeana, y más al sur y al oeste, los grupos que la documentación colonial agrupó bajo nombres cambiantes—. La primera fundación española de Buenos Aires, por Pedro de Mendoza en 1536, fracasó y fue abandonada; la segunda, por Juan de Garay en 1580, prosperó. Durante casi dos siglos la región fue un margen pobre del imperio, hasta que la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776, con capital en Buenos Aires, la convirtió en cabeza de un espacio enorme.
2.2 Rosas y la supremacía porteña (1829-1852)[editar]
La provincia fue protagonista y problema del siglo XIX argentino. Su puerto y su aduana concentraban los recursos fiscales del país, lo que la enfrentó durante décadas con las provincias del interior en las guerras entre unitarios y federales.
En 1829, tras derrotar a Juan Lavalle, Juan Manuel de Rosas asumió la gobernación con facultades extraordinarias, y en su segundo mandato, desde 1835, con la suma del poder público: los tres poderes concentrados en su persona. Bajo Rosas, Buenos Aires ejerció de hecho la conducción de la Confederación Argentina y consiguió la supremacía sobre las demás provincias, sin que llegara a organizarse un Estado nacional. Su gobierno terminó en la batalla de Caseros, el 3 de febrero de 1852, ante el Ejército Grande de Justo José de Urquiza.
2.3 La separación y la reunificación (1852-1862)[editar]
Buenos Aires rechazó la Constitución de 1853, esencialmente por el reparto de los ingresos del puerto y la aduana. Tras la revolución del 11 de septiembre de 1852, la provincia funcionó como Estado de Buenos Aires, una entidad separada del resto del país durante casi una década, con su propia constitución, moneda y relaciones exteriores.
La reunificación llegó tras la batalla de Pavón (1861): Buenos Aires se reincorporó en 1862, bajo la presidencia de Bartolomé Mitre, que era a la vez gobernador de la provincia. La disputa de fondo, sin embargo, no estaba resuelta.
2.4 La federalización de 1880 y la fundación de La Plata[editar]
El conflicto estalló definitivamente en 1880, cuando el gobernador Carlos Tejedor se enfrentó militarmente al gobierno nacional de Nicolás Avellaneda. Derrotada la provincia, se consumó la federalización de la ciudad de Buenos Aires: la ciudad fue separada de la provincia y convertida en capital de la República.
La provincia quedó así sin capital, y para dotarse de una se fundó La Plata, proclamada el 1 de mayo de 1882 y fundada el 19 de noviembre del mismo año por el gobernador Dardo Rocha. Fue una ciudad enteramente planificada, con trazado en damero atravesado por diagonales y un eje monumental, diseñada por Pedro Benoit. Es uno de los casos más puros de ciudad capital creada desde cero en América y un manifiesto del positivismo y la masonería de su tiempo.
En 1884, además, se crearon los territorios nacionales —La Pampa, Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego— sobre tierras que la provincia reclamaba, y los municipios de Belgrano y San José de Flores pasaron a la Capital Federal. Buenos Aires quedó reducida a sus límites actuales.
2.5 La Conquista del Desierto[editar]
Paralelamente, el Estado argentino completó la ocupación militar del territorio indígena. La zanja de Alsina, construida entre 1876 y 1877, fue un sistema de fosas y fortines destinado a impedir los arreos de ganado. La Conquista del Desierto, encabezada por el general Julio Argentino Roca desde 1879, sometió a las poblaciones mapuche, tehuelche y ranquel e incorporó el sur y el oeste provinciales y la Patagonia al dominio efectivo del Estado.
Es el episodio más discutido de la historia provincial. Durante un siglo se enseñó como una gesta civilizatoria; la historiografía contemporánea y los reclamos de las comunidades —que subsisten hasta hoy en el territorio— lo abordan como una campaña de despojo y sometimiento, y el debate público sobre monumentos, nombres y reparación sigue abierto.
2.6 Inmigración, industria y peronismo[editar]
Entre 1880 y 1930 la provincia recibió una inmigración europea masiva —italianos y españoles sobre todo— que pobló el campo mediante colonias agrícolas y las ciudades mediante barrios obreros. La red ferroviaria de capital británico, desarrollada sobre todo entre 1890 y 1930, organizó el territorio en un abanico convergente hacia el puerto y dio un impulso decisivo a la industria; el Ferrocarril del Sud construyó en 1910 la estación de Mar del Plata, que convirtió al balneario en destino de masas.
La industrialización por sustitución de importaciones, desde los años treinta y sobre todo tras 1945, atrajo una segunda migración, esta vez interna: cientos de miles de personas del interior argentino y de países vecinos se instalaron en el cinturón industrial que rodea la capital. De ese proceso nació el Conurbano tal como hoy se lo conoce, y con él la base social del peronismo, que desde entonces ha sido la fuerza política dominante en la provincia. En esos años se construyeron además las rutas 2 y 3, ejes del sistema vial provincial.
2.7 De la desindustrialización a hoy[editar]
Las décadas de 1976-2001 golpearon duramente al Conurbano: cierre de fábricas, desempleo estructural y expansión de asentamientos precarios. La crisis de 2001 tuvo en la provincia su epicentro social. La recuperación posterior y los ciclos económicos siguientes han alternado sin resolver los problemas de fondo: infraestructura sanitaria y de transporte insuficiente, informalidad laboral y una brecha persistente entre el Conurbano y el interior provincial.
3. Geografía[editar]
3.1 Relieve y regiones[editar]
La provincia es, en más del noventa por ciento de su superficie, una llanura. Las dos únicas elevaciones significativas son sistemas serranos antiguos y de escasa altura:
- El sistema de Tandilia, en el centro-sudeste, de rocas muy antiguas y formas suaves, en torno a Tandil y Balcarce.
- El sistema de Ventania, en el sudoeste, más elevado y abrupto, cuyo cerro Tres Picos (1.239 m) es el punto más alto de la provincia.[sin verificar]
El resto se reparte entre la pampa ondulada del noreste —la de suelos más ricos—, la pampa deprimida del centro-este, con problemas de anegamiento y vocación ganadera, la pampa arenosa del noroeste y una franja semiárida al sudoeste.
Los ríos son escasos y de poco caudal; el más importante es el Salado bonaerense. La provincia tiene además una laguna interior de gran tamaño, Chascomús, y numerosas lagunas menores, y su costa atlántica se extiende por unos 1.220 km desde la desembocadura del Río de la Plata hasta el límite con Río Negro.
3.2 Clima[editar]
Predomina el clima templado pampeano, con veranos calurosos, inviernos suaves y precipitaciones que disminuyen de noreste a sudoeste, desde más de 1.000 mm anuales hasta menos de 500 mm en el extremo sudoeste, donde el clima pasa a ser semiárido. La provincia está expuesta a inundaciones recurrentes en la pampa deprimida y a sequías que afectan periódicamente a las cosechas y al stock ganadero, con impacto directo sobre las cuentas nacionales.
4. Organización territorial[editar]
La provincia se divide en 135 partidos, cada uno con un intendente y un concejo deliberante elegidos por voto directo. A diferencia de otras provincias argentinas, el partido bonaerense combina las funciones de departamento y de municipio: comprende una ciudad cabecera y todas las localidades y el campo de su jurisdicción.
Sobre esa base municipal se superponen varias divisiones funcionales que no coinciden entre sí: 8 secciones electorales, 18 departamentos judiciales, 25 regiones educativas y 12 regiones sanitarias.
4.1 El Conurbano bonaerense[editar]
El Conurbano es el conjunto de partidos que rodean la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y forman con ella una única mancha urbana. En su definición estadística más usada comprende 24 partidos, y junto con la ciudad constituye el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que en su versión ampliada suma 40 partidos. 10.275.184 personas —el 58,4 % de la población provincial— viven en el AMBA.
[ Desplegar / Plegar ]
| Zona | Partidos |
|---|---|
| Norte | General San Martín, Vicente López, San Isidro, San Fernando, Tigre, Malvinas Argentinas, José C. Paz, San Miguel |
| Oeste | Tres de Febrero, Hurlingham, Morón, Ituzaingó, Moreno, Merlo, La Matanza |
| Sur | Avellaneda, Lanús, Quilmes, Berazategui, Florencio Varela, Almirante Brown, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Ezeiza |
La Matanza, con 1.837.774 habitantes, es el partido más poblado de la provincia y uno de los distritos electorales más determinantes del país: por sí solo tiene más habitantes que la mayoría de las provincias argentinas.
4.2 Principales ciudades del interior[editar]
| Ciudad | Partido | Rasgo |
|---|---|---|
| La Plata | La Plata | Capital provincial; unos 772.618 habitantes; ciudad planificada de 1882 y sede universitaria de primer orden |
| Mar del Plata | General Pueyrredón | La mayor ciudad fuera del AMBA; principal destino turístico de la costa atlántica y puerto pesquero |
| Bahía Blanca | Puerto de aguas profundas y polo petroquímico del sudoeste | |
| Tandil | Tandil | Serranías, turismo, industria metalmecánica y universidad |
| Olavarría | Olavarría | Cemento y minería no metálica |
| Junín, Pergamino, San Nicolás | — | Nodos agroindustriales del norte; San Nicolás además siderúrgico |
| Necochea, Pinamar, Villa Gesell | — | Balnearios de la costa atlántica |
5. Demografía y sociedad[editar]
La provincia concentra el 38,15 % de los argentinos. Su distribución es extremadamente desigual: cerca de seis de cada diez bonaerenses viven en el AMBA, sobre una fracción mínima del territorio, mientras que amplias zonas del interior tienen densidades rurales muy bajas.
En el censo de 2022, un 2,14 % de la población provincial se reconoció como perteneciente a un pueblo indígena y un 0,74 % como afrodescendiente. Las comunidades mapuche y otras originarias mantienen presencia y organización propia, especialmente en el sur y el oeste provinciales.
La provincia ha sido receptora sucesiva de tres grandes oleadas migratorias: la europea de 1880-1930, la interna de 1940-1980 y, desde finales del siglo XX, la de países limítrofes —
Paraguay,
Bolivia,
Perú— concentrada en el Conurbano, donde ha dejado una huella notable en el comercio, la construcción, la horticultura periurbana y la vida cultural.
6. Economía[editar]
La provincia genera aproximadamente un tercio del producto bruto argentino, la mayor contribución de cualquier jurisdicción del país. Su economía combina dos motores que rara vez conviven en un mismo territorio con esta intensidad.
El agro pampeano. La provincia produce una parte muy grande de los granos y oleaginosas argentinos —soja, maíz, trigo, girasol, cebada— y concentra el mayor stock ganadero bovino del país. La cadena de la carne, con sus frigoríficos, y la industria láctea son actividades históricas. Los principales puertos graneleros bonaerenses son Bahía Blanca, Quequén y Dock Sud.
La industria del Conurbano. El cinturón industrial que rodea la capital reúne automotrices y autopartistas, siderurgia —el complejo de San Nicolás—, petroquímica —los polos de Bahía Blanca y Ensenada—, refinación, química, plásticos, alimentos, textil y metalmecánica. Es el mayor conglomerado manufacturero de Argentina.
A ello se suman el turismo —la costa atlántica recibe cada verano varios millones de visitantes y Mar del Plata es el destino de veraneo por excelencia del país—, la pesca, con Mar del Plata como principal puerto pesquero argentino, y una minería no metálica de calizas y granito en las sierras de Tandilia y Ventania.
Un rasgo estructural del debate económico provincial es el desequilibrio fiscal: la provincia aporta a la recaudación nacional una proporción muy superior a la que recibe por coparticipación federal, un desajuste reconocido por todos los signos políticos y no resuelto desde hace décadas.
7. Transporte e infraestructura[editar]
La provincia es el nudo de la red argentina de transporte, por la simple razón de que casi todo converge en el puerto.
- Ferrocarril. La red bonaerense, tendida entre 1860 y 1930 por capital mayoritariamente británico, es la más densa del país. Las líneas metropolitanas —Roca, Sarmiento, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Urquiza— transportan cada día a millones de pasajeros entre el Conurbano y la capital federal, y son la infraestructura de la que depende materialmente el funcionamiento del AMBA.
- Rutas. Las rutas nacionales 2 —hacia Mar del Plata—, 3 —hacia el sur—, 5, 7, 9 y 11, junto a los accesos Norte y Oeste y el Camino del Buen Ayre, articulan el territorio.
- Puertos. Además de los graneleros, la provincia cuenta con el puerto de La Plata, el de Mar del Plata —pesquero— y el complejo de Bahía Blanca, el de mayor calado natural del país.
- Aeropuertos. El Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza, principal puerta aérea de Argentina, está en territorio bonaerense, igual que el aeropuerto de El Palomar y los aeródromos regionales de Mar del Plata, Bahía Blanca y Tandil.
8. Educación y salud[editar]
La provincia organiza su sistema educativo en 25 regiones educativas y gestiona la red de escuelas públicas más grande de Argentina, con una matrícula que por sí sola supera a la de la mayoría de los países de la región.
En educación superior destaca la Universidad Nacional de La Plata, fundada en 1905, una de las tres grandes universidades públicas argentinas; su Museo de Ciencias Naturales es uno de los más importantes de América Latina en paleontología, y su Observatorio Astronómico es histórico. A ella se suman las universidades nacionales de Mar del Plata, del Sur (Bahía Blanca), del Centro (Tandil), de Quilmes, de San Martín, de Lanús, de Avellaneda, de Moreno y de La Matanza, entre otras: la provincia concentra la mayor red de universidades públicas del país, buena parte de ellas creadas en el Conurbano desde los años noventa con el objetivo explícito de acercar la universidad a poblaciones que nunca habían accedido a ella.
En salud, la provincia se organiza en 12 regiones sanitarias y sostiene una red de hospitales provinciales y municipales que atiende a la mayoría de la población sin cobertura privada. La saturación de los hospitales del Conurbano y la desigualdad entre regiones sanitarias son problemas estructurales reconocidos.
9. Política y gobierno[editar]
El gobernador se elige por voto directo cada cuatro años, con posibilidad de una reelección consecutiva. Axel Kicillof, del Partido Justicialista, gobierna desde el 11 de diciembre de 2019 y fue reelegido el 22 de octubre de 2023 con el 44,84 % de los votos —unos 3,9 millones— para un mandato que concluye el 10 de diciembre de 2027. La vicegobernadora es Verónica Magario.
La Legislatura es bicameral: una Cámara de Diputados de 92 miembros y un Senado de 46, elegidos por las ocho secciones electorales mediante representación proporcional. El poder judicial provincial está encabezado por la Suprema Corte de Justicia, con sede en La Plata, y se organiza en 18 departamentos judiciales.
La provincia tiene un peso decisivo en la política nacional. Aporta el mayor bloque de electores del país —elige 70 diputados nacionales y tres senadores— y de sus resultados suele depender el signo de una elección presidencial; por eso la gobernación bonaerense funciona como plataforma presidencial y como el cargo más disputado después de la presidencia. Desde el retorno de la democracia en 1983, el peronismo ha gobernado la provincia durante la mayor parte del período, con el intervalo de la gestión de María Eugenia Vidal entre 2015 y 2019.
Existe, sin embargo, una paradoja célebre en la política argentina: ningún gobernador bonaerense ha llegado por elección directa a la presidencia desde que la capital se federalizó, un fenómeno que el periodismo político local llama la «maldición de Alsina», por Adolfo Alsina, gobernador que aspiró a la presidencia y no la alcanzó.
10. Cultura y sociedad[editar]
La provincia es el escenario de buena parte de la cultura popular argentina. La tradición gauchesca tiene aquí su territorio de referencia: el Martín Fierro de José Hernández —nacido en el actual partido de San Martín— y Don Segundo Sombra de Ricardo Güiraldes, ambientada en San Antonio de Areco, son sus dos textos mayores, y el pueblo de San Antonio de Areco conserva la Fiesta de la Tradición como su celebración emblemática.
El tango, nacido en las orillas del Río de la Plata, es tanto porteño como bonaerense: Avellaneda, Lanús y las barriadas del sur forman parte de su geografía originaria.
El himno provincial es «Sencillito y de alpargatas», título que resume bastante bien la imagen que la provincia proyecta de sí misma frente a la sofisticación porteña.
En deporte, la provincia aporta algunos de los clubes de fútbol más importantes de Argentina —Estudiantes y Gimnasia en La Plata, Racing e Independiente en Avellaneda, Banfield, Lanús, Quilmes, Vélez y Tigre en el área metropolitana— y es el lugar de nacimiento de Diego Armando Maradona, nacido en Lanús y criado en Villa Fiorito, partido de Lomas de Zamora. Mar del Plata ha sido sede de Juegos Panamericanos y su Festival Internacional de Cine es el único de categoría A de América Latina reconocido por la FIAPF.[sin verificar]
11. Turismo y la costa atlántica[editar]
El turismo bonaerense se organiza en torno a tres productos muy distintos.
La costa atlántica es el más masivo. A lo largo de unos 1.220 km de litoral se suceden los balnearios que absorben cada verano el grueso de las vacaciones argentinas: Mar del Plata, la mayor y más popular, con su rambla, su puerto pesquero y una temporada que multiplica su población; Pinamar y Cariló, entre pinares y de perfil más acomodado; Villa Gesell, fundada como experimento forestal sobre médanos; Necochea, Miramar, Monte Hermoso y la sucesión de pueblos del Partido de la Costa. El fenómeno del veraneo masivo en la costa bonaerense, iniciado con el ferrocarril a comienzos del siglo XX y democratizado bajo el peronismo con el turismo social y sindical, es uno de los rituales colectivos más característicos de la sociedad argentina.
Las sierras ofrecen el contrapunto. Tandil, en el sistema de Tandilia, combina paisaje serrano, gastronomía —sus embutidos y quesos tienen fama nacional— y una Semana Santa que atrae a decenas de miles de visitantes; Sierra de la Ventana, en el sistema de Ventania, es la puerta de un relieve más abrupto y de senderismo de montaña, algo insólito en una provincia llana.
El turismo rural y de pueblo ha crecido con fuerza en las últimas décadas: estancias reconvertidas en alojamiento, San Antonio de Areco como capital de la tradición gauchesca, pueblos rurales recuperados del abandono ferroviario y una red de fiestas populares —de la sidra, del ternero, del trigo— que estructura el calendario del interior. A ello se suman las termas del noroeste provincial y el turismo de proximidad del Delta, en Tigre, a las puertas mismas del área metropolitana.
12. La provincia en el mundo hispanohablante[editar]
Fuera de Argentina, la provincia de Buenos Aires es conocida sobre todo de manera indirecta: sus productos, su gente y su cultura circulan bajo el nombre del país o de su ciudad vecina. Aun así, tres vínculos son propios.
El primero es alimentario: la carne vacuna y los granos de la pampa bonaerense abastecen mercados de toda Hispanoamérica y del mundo, y el asado y el mate —prácticas compartidas con
Uruguay y con el sur de
Brasil y
Paraguay— son el rasgo cultural argentino más reconocible en la región. La provincia es, en términos estrictos, la despensa que sostuvo la reputación de Argentina como «granero del mundo» en la primera mitad del siglo XX.
El segundo es migratorio y de retorno: la provincia fue destino de una de las mayores migraciones españolas e italianas de la historia, y desde finales del siglo XX ha sido también origen de emigración hacia
España,
México y otros países, además de receptora de comunidades paraguaya, boliviana y peruana muy numerosas, concentradas en el Conurbano. Ese doble movimiento hace que en muchas familias bonaerenses convivan la doble nacionalidad europea y los vínculos vivos con países vecinos.
El tercero es futbolístico: los clubes bonaerenses compiten regularmente en los torneos continentales y sus canteras nutren las ligas de toda Hispanoamérica y de Europa. La formación de futbolistas en los clubes del Conurbano es, en volumen y en resultados, uno de los sistemas más productivos del mundo.
La distinción se vuelve más confusa porque la ciudad y los partidos que la rodean forman un continuo urbano único, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que ninguna frontera administrativa interrumpe: se cruza de una jurisdicción a otra atravesando una avenida. La avenida General Paz marca la mayor parte del límite. En el uso corriente, «Buenos Aires» designa a la ciudad y «la provincia» o «la provincia de Buenos Aires» a la jurisdicción mayor; los medios argentinos suelen escribir «CABA» para la primera y «PBA» para la segunda. ↩︎