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Violeta Parra

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Violeta Parra · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesChile · Argentina · Cuba · España · México · Colombia · Perú · Bolivia · Uruguay · Venezuela
MúsicaVíctor Jara · Mercedes Sosa

Violeta Parra (San Carlos, Chile, 4 de octubre de 1917 – La Reina, Santiago de Chile, 5 de febrero de 1967) fue una cantautora, recopiladora de folclore, poeta y artista visual chilena. Recogió durante más de una década el repertorio campesino de su país, lo grabó y lo publicó, y a partir de ese material construyó una obra propia que abrió el camino a la Nueva Canción Chilena. En abril de 1964 se convirtió en la primera artista latinoamericana con una exposición individual en el Museo de Artes Decorativas del palacio del Louvre, en París. Su canción "Gracias a la vida" es una de las más versionadas de la música en español.

Violeta Parra
Nombre completoVioleta del Carmen Parra Sandoval
Nacimiento4 de octubre de 1917, San Carlos, provincia de Ñuble, Chile (algunas fuentes indican San Fabián de Alico)
Fallecimiento5 de febrero de 1967 (49 años), La Reina, Santiago, Chile
NacionalidadChilena
OcupacionesCantautora, recopiladora de folclore, poeta, arpillerista, pintora, ceramista, escultora
InstrumentosGuitarra, charango, cuatro venezolano, bombo, guitarrón chileno
Años en activoc. 1935-1967
PadresNicanor Parra Alarcón y Rosa Clarisa Sandoval Navarrete
HermanosNicanor Parra (poeta, 1914-2018), Roberto, Eduardo "Lalo", Lautaro e Hilda Parra
HijosIsabel Parra, Ángel Parra, Carmen Luisa y Rosa Clara
Sellos discográficosOdeon, Le Chant du Monde, EMI, RCA Victor
Álbumes publicados en vida11 recogidos en este artículo (1956-1966)
Canciones folclóricas recopiladasMás de 3.000, según la Fundación Violeta Parra
DistinciónPremio Caupolicán a la folclorista del año (1954)

1. Resumen[editar]

Violeta Parra fue la figura fundacional de la canción chilena moderna. Su trayectoria tiene dos mitades que se explican una a la otra: primero, la de la recopiladora que entre 1952 y 1957 recorrió el campo chileno grabando y transcribiendo canciones que no estaban escritas en ninguna parte; después, la de la compositora que, con ese material asimilado, escribió un repertorio propio que no se parecía a nada de lo que existía.

Fue además artista visual. Sus arpilleras —bordados sobre tela de saco—, sus óleos y sus esculturas de alambre se expusieron en abril de 1964 en el Museo de Artes Decorativas del palacio del Louvre, en la primera muestra individual dedicada allí a una artista latinoamericana. Y fue escritora: sus Décimas. Autobiografía en versos chilenos son un relato de su vida escrito en la estrofa tradicional de diez versos que ella había recogido de los cantores campesinos.

Su último disco, Las últimas composiciones de Violeta Parra (RCA Victor, noviembre de 1966), contiene "Gracias a la vida", "Volver a los 17" y "Run Run se fue pa'l norte". Vendió poco en su momento. Hoy es el disco más influyente de la música popular chilena.

Violeta Parra murió el 5 de febrero de 1967 en La Reina, Santiago, a los 49 años.

Su obra fue el punto de partida directo de la Nueva Canción Chilena de Víctor Jara, Quilapayún e Inti-Illimani, y llegó al resto del continente sobre todo a través de las grabaciones de la argentina Mercedes Sosa.

2. Contexto: el folclore chileno a mediados del siglo XX[editar]

Cuando Violeta Parra empezó a trabajar, el folclore chileno existía en dos formas que apenas se tocaban.

Por un lado, había una música campesina viva, transmitida oralmente, que incluía la cueca, la tonada, el canto a lo divino y a lo humano, el verso en décimas y los repertorios de velorio de angelito. Nadie la había registrado de forma sistemática. Sus intérpretes eran cantoras rurales —casi siempre mujeres— que no grababan discos ni figuraban en ningún archivo.

Por otro lado, había un folclore de escenario: conjuntos con trajes de huaso, repertorio fijo y arreglos de estudio, que representaban una versión estilizada del campo para el público urbano y para la exportación turística. Era el género que dominaba la radio.

Violeta Parra hizo dos cosas que nadie había hecho: fue a buscar la primera de esas músicas donde estaba, y se negó a convertirla en la segunda. Grabó el material tal como lo había recibido, con la voz sin educar y el acompañamiento mínimo, y después lo usó como base técnica para componer.

Ese trabajo la coloca en una posición doble: es a la vez etnomusicóloga —recopiló, según la Fundación Violeta Parra, más de tres mil canciones— y autora. Las dos actividades son inseparables: sus composiciones usan las formas métricas, los giros melódicos y las afinaciones de guitarra que había aprendido de las cantoras.

3. Origen y familia (1917-1948)[editar]

3.1 Nacimiento[editar]

Violeta del Carmen Parra Sandoval nació el 4 de octubre de 1917. La mayoría de las fuentes sitúan su nacimiento en San Carlos, en la actual región de Ñuble, al sur de Chile; algunas indican San Fabián de Alico, localidad de la misma zona. Este artículo consigna las dos versiones sin optar por una.

3.2 La familia Parra[editar]

Su padre, Nicanor Parra Alarcón, era profesor de música; su madre, Rosa Clarisa Sandoval Navarrete, era campesina, costurera y cantora, y fue la primera fuente de repertorio de la que Violeta aprendió. La familia era numerosa y muy pobre.

De ella salió una de las genealogías artísticas más notables de Chile. Su hermano mayor, Nicanor Parra (1914-2018), fue el poeta de la "antipoesía", figura central de la literatura chilena del siglo XX y candidato reiterado al Premio Nobel de Literatura. Sus hermanos Roberto, Eduardo "Lalo" y Lautaro fueron músicos; su hermana Hilda cantó con ella. Sus hijos Isabel y Ángel Parra serían, en los años sesenta, dos de los nombres centrales de la Nueva Canción Chilena.

3.3 Santiago[editar]

Violeta Parra se trasladó a Santiago siendo joven y durante años se ganó la vida cantando en circos, quintas de recreo, boliches y restaurantes de los barrios populares, con un repertorio comercial de boleros, corridos mexicanos y canciones españolas: lo que pedía el público. De su primer matrimonio, con Luis Cereceda, nacieron Isabel (1939) y Ángel (1943); de su segundo matrimonio, con Luis Arce, nacieron Carmen Luisa y Rosa Clara.

Fue su hermano Nicanor quien, a comienzos de los años cincuenta, la empujó a abandonar ese repertorio y dedicarse a la música chilena de raíz.

4. La recopiladora (1952-1957)[editar]

4.1 El trabajo de terreno[editar]

Desde 1952, Violeta Parra empezó a recorrer las zonas rurales de Chile —el valle central, la costa, el sur— buscando cantoras y cantores campesinos y registrando su repertorio. Trabajaba sola, con una grabadora prestada y con cuadernos, y anotaba tanto la música como el contexto: quién cantaba, en qué ocasión, con qué afinación.

El material que reunió incluía formas que estaban desapareciendo: el canto a lo divino y a lo humano (versos en décimas cantados con guitarrón chileno), los velorios de angelito, las parabienes de matrimonio, las cuecas y tonadas de cada zona. La cifra que maneja la Fundación Violeta Parra es de más de tres mil canciones recogidas a lo largo de su vida.

4.2 Radio Chilena y el Premio Caupolicán[editar]

En 1954 condujo el programa Canta Violeta Parra en Radio Chilena, los viernes a las ocho de la tarde, entre enero y septiembre de ese año. Fue su primera plataforma masiva: allí presentó al público urbano el repertorio que estaba recogiendo, con las voces originales cuando podía.

Ese mismo año obtuvo el Premio Caupolicán a la folclorista del año, otorgado por la Asociación de Cronistas de Espectáculos; la entrega se realizó el 28 de junio de 1955. La distinción marcó su entrada en los medios chilenos.

4.3 Primer viaje a Europa (1955-1957)[editar]

En julio de 1955 viajó a Europa para participar en el Festival Mundial de la Juventud de Varsovia, y se quedó en el continente hasta noviembre de 1957. Pasó por Polonia, la Unión Soviética, Italia, Francia e Inglaterra.

En París grabó para el sello Le Chant du Monde los dos volúmenes de Chants et danses du Chili (1956), y registró material para la fonoteca de la Radiodifusión Francesa y para el Museo del Hombre. Esas grabaciones son, en varios casos, el único registro existente de canciones que ya no se cantaban en Chile.

5. Concepción y las artes visuales (1957-1961)[editar]

De vuelta en Chile, Violeta Parra se instaló en Concepción, en el sur, donde trabajó vinculada a la Universidad de Concepción y organizó el Museo Nacional de Arte Folklórico. Continuó grabando: la serie El folklore de Chile para el sello Odeon —de la que forma parte Toda Violeta Parra (1960)— y los volúmenes monográficos dedicados a La cueca y La tonada (ambos de 1958), que son a la vez discos y trabajos documentales, con la propia Violeta explicando las formas.

En estos años empezó a trabajar en artes visuales. La versión más difundida atribuye el comienzo a un período de convalecencia durante el cual, sin poder cantar, se puso a bordar. De ahí salieron sus tres formatos característicos:

  • Arpilleras: bordados en lana sobre tela de saco, con figuras planas, colores saturados y escenas narrativas.
  • Óleos: pintura sobre tela y sobre madera, de composición frontal y perspectiva deliberadamente ingenua.
  • Esculturas de alambre y máscaras de papel maché.

Nunca tuvo formación académica en artes plásticas, y su obra visual se lee habitualmente en relación con el arte popular chileno y latinoamericano más que con las vanguardias europeas de su tiempo, aunque en París se la recibió en diálogo con ambas cosas.

6. Segundo viaje a Europa y el Louvre (1962-1965)[editar]

6.1 Ginebra y París[editar]

En junio de 1962 volvió a Europa, esta vez acompañada de sus hijos Isabel y Ángel, para participar en el Festival Mundial de la Juventud de Helsinki. Recorrió después la Unión Soviética, Alemania, Italia y Francia, y se estableció entre Ginebra y París, donde permaneció hasta junio de 1965.

En París cantó en el circuito de peñas latinoamericanas, grabó Violeta Parra, guitare et chant (Le Chant du Monde, 1963), participó en programas de radio y televisión, y siguió produciendo arpilleras y óleos a un ritmo intenso.

6.2 La exposición de 1964[editar]

En abril de 1964 se inauguró en el Museo de Artes Decorativas, en el Pabellón de Marsan del palacio del Louvre, la exposición Les Tapisseries Chiliennes de Violeta Parra. Estuvo abierta hasta el 11 de mayo de 1964.

Las fuentes consultadas sitúan la apertura el 7 o el 8 de abril; el desacuerdo es de un día y este artículo consigna las dos fechas. La muestra reunió, según los recuentos disponibles, alrededor de 23 arpilleras, 20 óleos y 15 esculturas de alambre, además de máscaras.

Su relevancia es doble. Fue la primera exposición individual de una artista latinoamericana en ese museo, un espacio al que era difícil acceder incluso para artistas franceses. Y consagró como obra de arte un material —el bordado sobre saco, hecho con lana y sin formación académica— que en Chile no se leía como arte sino como artesanía. Ese desplazamiento es, en buena medida, el argumento de toda la obra de Violeta Parra.

7. El regreso a Chile: la Carpa de La Reina (1965-1967)[editar]

7.1 La carpa[editar]

Violeta Parra regresó a Chile en 1965 con un proyecto concreto: crear un centro permanente dedicado al folclore chileno, que ella describió como una "universidad nacional del folclore", con cursos durante el día y presentaciones por la noche.

El 17 de diciembre de 1965 inauguró para ello una gran carpa en la comuna de La Reina, en la periferia oriente de Santiago, cedida por el municipio. La Carpa de La Reina funcionó poco más de un año.

El proyecto no logró convocar público. La ubicación era periférica y de difícil acceso, y la propuesta —folclore de raíz, sin concesiones de espectáculo— no encontró el auditorio urbano que necesitaba para sostenerse. De la experiencia quedó el disco Carpa de la Reina (Odeon, 1966).

7.2 "Las últimas composiciones de Violeta Parra" (1966)[editar]

En agosto de 1966 entró a los estudios de RCA Victor en Santiago con guitarra, charango, cuatro venezolano y bombo, acompañada por sus hijos Ángel, Isabel y Carmen Luisa y por el uruguayo Alberto Zapicán. Grabó en unas seis o siete sesiones de tres horas, prácticamente sin edición posterior.

El resultado, Las últimas composiciones de Violeta Parra (RCA Victor CML-2456, noviembre de 1966), reúne catorce canciones y es su testamento artístico. Contiene, entre otras:

Canción Notas
"Gracias a la vida" Su composición más difundida internacionalmente
"Volver a los 17" Sobre estructura de sirilla, forma tradicional chilota
"Run Run se fue pa'l norte"
"Maldigo del alto cielo" Contracara exacta de "Gracias a la vida"
"Rin del angelito" Sobre el rin, forma de la isla de Chiloé
"El Albertío"
"Cantores que reflexionan"
"Mazúrquica modérnica" Construida con un juego sistemático de sufijos
"Pupila de águila"

El disco vendió poco en su momento y pasó casi inadvertido por la crítica chilena.

7.3 Muerte[editar]

Violeta Parra murió el 5 de febrero de 1967 en La Reina, Santiago, a los 49 años.

8. Obra musical[editar]

8.1 Discografía[editar]

La tabla reúne los 11 álbumes publicados en vida entre 1956 y 1966. No incluye las numerosas recopilaciones y reediciones póstumas, ni las grabaciones documentales depositadas en archivos europeos.

[ Desplegar / Plegar ]
# Año Título Sello
1 1956 Chants et danses du Chili, Vol. 1 Le Chant du Monde
2 1956 Chants et danses du Chili, Vol. 2 Le Chant du Monde
3 1956 Violeta Parra, canto y guitarra Odeon
4 1958 Violeta Parra, acompañada de guitarra Odeon
5 1958 La cueca presentada por Violeta Parra Odeon
6 1958 La tonada presentada por Violeta Parra Odeon
7 1960 Toda Violeta Parra: El folklore de Chile, Vol. VIII Odeon
8 1963 Violeta Parra, guitare et chant Le Chant du Monde
9 1965 Recordando a Chile Odeon
10 1966 Carpa de la Reina Odeon
11 1966 Las últimas composiciones de Violeta Parra RCA Victor

Los discos 1 a 10 son en buena medida trabajos de recopilación: Violeta Parra canta repertorio tradicional recogido en terreno, a veces con notas explicativas. El disco 11 es enteramente de composición propia. Esa división es la clave para entender su obra: la autoría llegó al final, y fue posible porque los diez discos anteriores habían sido un aprendizaje.

8.2 Las canciones[editar]

Un núcleo reducido de composiciones concentra la mayor parte de su circulación posterior:

  • "Gracias a la vida" (1966). Nueve estrofas que enumeran los dones de la percepción —la vista, el oído, el habla, la marcha, el corazón— y terminan situando el canto de quien habla dentro del canto de todos. Es una de las canciones más versionadas del repertorio en español. Su difusión internacional se debe en gran medida a la versión de la argentina Mercedes Sosa en el álbum Homenaje a Violeta Parra (1971) y a la de la estadounidense Joan Baez en 1974.
  • "Volver a los 17" (1966), construida sobre una sirilla, forma tradicional del archipiélago de Chiloé.
  • "Run Run se fue pa'l norte" (1966).
  • "La carta" (1962), sobre la detención de su hermano en Chile, escrita en Europa: uno de los primeros ejemplos de canción explícitamente política en el folclore chileno.
  • "Arriba quemando el sol", sobre las condiciones de vida en las salitreras del norte.
  • "Al centro de la injusticia", con letra escrita junto a su hijo Ángel.
  • "Maldigo del alto cielo" (1966), una maldición sistemática construida con la misma estructura enumerativa de "Gracias a la vida" y con el signo invertido.

9. Obra visual y escrita[editar]

9.1 Las arpilleras[editar]

Las arpilleras de Violeta Parra son bordados de lana sobre tela de saco (arpillera), de formato mediano, con figuras humanas y animales planas, sin sombreado, dispuestas en composiciones frontales y con textos bordados en algunos casos. Los temas son autobiográficos y comunitarios: velorios, fiestas, trabajo agrícola, escenas familiares, el circo.

La técnica no era suya: el bordado en saco existía en el campo chileno. Lo que hizo fue usarla como soporte narrativo y llevarla a un museo.

En las décadas posteriores, y sin relación directa con ella, las arpilleras se convirtieron en Chile en un medio de denuncia: durante la dictadura de 1973-1990, talleres de mujeres —muchas de ellas familiares de detenidos desaparecidos— bordaron escenas de la represión que salieron del país por vía de organizaciones de derechos humanos. Ese uso posterior del formato es una de las razones por las que la obra visual de Violeta Parra se lee hoy en clave política.

9.2 Las "Décimas"[editar]

Sus Décimas. Autobiografía en versos chilenos son un relato de su vida escrito en décimas espinelas, la estrofa de diez versos octosílabos que había recogido de los cantores populares. Fueron publicadas de forma póstuma en 1970, en Santiago, por Nueva Universidad de la Universidad Católica de Chile y la editorial Pomaire.

El libro es una pieza inusual: usa una forma métrica estrictamente tradicional para hacer algo que la tradición no hacía, que es contar la vida de quien escribe. Su hermano Nicanor Parra —que llegaría a ser una de las figuras mayores de la poesía en lengua española— la reconoció públicamente como poeta.

10. Estilo[editar]

La escritura musical de Violeta Parra combina tres elementos:

  1. Formas tradicionales chilenas. Cueca, tonada, sirilla, rin, parabién, canto a lo divino. No las cita: las usa como estructura. "Volver a los 17" es una sirilla; "Rin del angelito" es un rin. El oyente que no conoce esas formas percibe simplemente canciones; el que las conoce reconoce el molde.
  2. Afinaciones y digitaciones campesinas de guitarra. Recogidas en terreno, poco frecuentes en la música urbana de la época, dan a sus grabaciones una sonoridad que no se parecía a la del folclore de escenario.
  3. Textos de construcción sistemática. Muchas de sus letras se organizan por enumeración, paralelismo o transformación regular. "Gracias a la vida" enumera; "Maldigo del alto cielo" enumera invirtiendo; "Mazúrquica modérnica" aplica un mismo sufijo a todas las palabras del texto.

En la interpretación, su voz es deliberadamente no impostada: sin apoyo académico, con la afinación propia de las cantoras rurales y sin ornamento. Fue una elección estética, no una limitación, y era el punto exacto de ruptura con el folclore comercial de su época.

11. Legado[editar]

11.1 La Nueva Canción Chilena[editar]

La Nueva Canción Chilena —el movimiento que entre mediados de los sesenta y 1973 reunió a Víctor Jara, Quilapayún, Inti-Illimani, Patricio Manns, Rolando Alarcón y a los propios Isabel y Ángel Parra— arranca directamente de su trabajo. Le debe tres cosas concretas:

  • El repertorio de raíz, tal como ella lo había recopilado y publicado.
  • El procedimiento: componer con formas tradicionales en lugar de imitar la canción comercial internacional.
  • Un espacio físico: la Peña de los Parra, abierta en 1965 por Isabel y Ángel en la calle Carmen 340 de Santiago, que fue el lugar donde se conoció y se articuló buena parte de esa generación.

Víctor Jara, que ganaría el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena en 1969, había pasado por ese circuito. La continuidad entre la obra de Violeta Parra y la de Jara es de método antes que de estilo: los dos toman la forma campesina y la usan para hablar del presente.

11.2 La circulación continental[editar]

Fuera de Chile, la difusión de su obra se debe sobre todo a Mercedes Sosa. El álbum Homenaje a Violeta Parra (1971) puso "Gracias a la vida" y "Volver a los 17" en circulación por toda América Latina en un momento en que el nombre de su autora era todavía poco conocido fuera de su país. La versión de Joan Baez, en 1974, hizo lo propio en el mundo anglosajón.

El resultado es una asimetría llamativa: "Gracias a la vida" fue durante décadas más conocida que Violeta Parra. La recuperación de su figura como autora —y no solo como origen de una canción— es un proceso posterior, que se acelera desde los años noventa.

11.3 Instituciones y memoria[editar]

  • La Fundación Violeta Parra fue creada en 1992 por sus hijos para conservar y difundir su obra.
  • El Museo Violeta Parra fue inaugurado en Santiago el 4 de octubre de 2015, en el aniversario de su nacimiento. Su edificio de avenida Vicuña Mackenna 37 fue atacado e incendiado en febrero de 2020 —los días 7, 28 y 29— durante el estallido social chileno; la colección había sido puesta a salvo y pasó a exhibirse de forma temporal en otras sedes, entre ellas el Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Tras un proyecto de rehabilitación, el edificio reabrió en marzo de 2026 con una museografía renovada. Las fechas anunciadas para la reapertura variaron: el Ministerio de las Culturas comunicó el 21 de marzo y el propio museo, el 25 de marzo.
  • Su casa natal en San Carlos fue convertida en museo en 2016.
  • El 4 de octubre, fecha de su nacimiento, es en Chile el Día de la Música y los Músicos Chilenos, designado en el artículo 15 de la Ley 19.928 de Fomento de la Música Chilena.
  • En 2011 se estrenó la película Violeta se fue a los cielos, dirigida por Andrés Wood a partir del libro de su hijo Ángel Parra.

12. Recepción en el resto del mundo hispanohablante[editar]

En Argentina, su obra es parte del repertorio corriente desde 1971 gracias a Mercedes Sosa, y su nombre aparece asociado al del Nuevo Cancionero argentino como fenómeno paralelo y contemporáneo. La relación es de reconocimiento mutuo entre dos procesos que ocurrieron por separado a ambos lados de la cordillera.

En Cuba, la Casa de las Américas y el circuito de la Nueva Trova la incorporaron tempranamente como referencia fundacional del movimiento continental de la canción. Silvio Rodríguez y Pablo Milanés la citan de forma explícita entre sus antecedentes.

En España, su difusión fue posterior y llegó en buena medida a través del exilio chileno tras 1973 y de los cantautores españoles del período. "Gracias a la vida" es hoy repertorio corriente en el ámbito peninsular.

En México, Colombia, Perú, Bolivia, Uruguay y Venezuela, su cancionero circula sobre todo a través de "Gracias a la vida" y "Volver a los 17", que funcionan como piezas de repertorio común, cantadas con frecuencia sin que el público identifique a su autora. La reivindicación de Violeta Parra como artista visual es en cambio mucho más reciente y sigue concentrada en el circuito museístico chileno y europeo.

Su figura ocupa además un lugar particular en la discusión sobre autoría femenina en la música latinoamericana del siglo XX: fue compositora, recopiladora, instrumentista, artista plástica y poeta en un campo donde a las mujeres se les reservaba la interpretación, y lo fue sin formación académica en ninguna de esas disciplinas.

13. Nota sobre las fuentes[editar]

Este artículo consigna expresamente tres puntos en que las fuentes consultadas no coinciden:

  1. El lugar de nacimiento (San Carlos o San Fabián de Alico).
  2. La fecha de apertura de la exposición del Louvre (7 u 8 de abril de 1964); la fecha de cierre, 11 de mayo de 1964, no está en discusión.
  3. La fecha de reapertura del Museo Violeta Parra en 2026 (21 o 25 de marzo, según se cite al Ministerio de las Culturas o al propio museo).

Sobre las circunstancias de su muerte, este artículo consigna únicamente el hecho y la fecha.