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Apocalypse Now

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Apocalypse Now · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
MúsicaThe Doors · Creedence Clearwater Revival · Juan Gabriel · Soda Stereo · Café Tacvba
PaísesEstados Unidos · México · España · Argentina
CineSteven Spielberg · Marlon Brando
Apocalypse Now
Datos generales
DirecciónFrancis Ford Coppola
ProducciónFrancis Ford Coppola, Fred Roos, Gray Frederickson, Tom Sternberg
GuionJohn Milius, Francis Ford Coppola
Basada enEl corazón de las tinieblas de Joseph Conrad
NarraciónMartin Sheen
MúsicaCarmine Coppola, Francis Ford Coppola
FotografíaVittorio Storaro
MontajeWalter Murch, Gerald B. Greenberg, Lisa Fruchtman
Estreno10 de mayo de 1979 (Cannes)
15 de agosto de 1979
PaísEstados Unidos
IdiomaInglés, francés, jemer, vietnamita
Duración147 min (versión original)
202 min (Redux)
183 min (Final Cut)
Presupuesto31,5 millones de dólares
Recaudación104,8 millones de dólares (solo en EE.UU.)

1. Resumen[editar]

Apocalypse Now es una película épica de guerra y drama psicológico dirigida por Francis Ford Coppola, quien coescribió el guion junto a John Milius. Estrenada en 1979, la cinta transporta la novela corta de Joseph Conrad El corazón de las tinieblas (1899) desde el Congo colonial hasta los últimos compases de la Guerra de Vietnam. El resultado es un descenso alegórico a la locura, el horror bélico y la desintegración moral, narrado a través de los ojos del capitán Benjamin L. Willard, un oficial de operaciones especiales interpretado por Martin Sheen.

El filme es célebre tanto por su ambición artística como por su legendario calvario de producción. Durante más de un año de rodaje en Filipinas, el equipo sobrevivió a tifones, infartos de actores, reescrituras constantes y un presupuesto que se multiplicó, al punto de que la prensa bautizó el proyecto como "Apocalypse When?" ("Apocalipsis, ¿cuándo?"). Cuando por fin se proyectó en el Festival de Cannes, ganó la Palma de Oro ―compartida con El tambor de hojalata― y fue ovacionada pese a que el director confesó que la cinta "no estaba terminada".

Con el tiempo, Apocalypse Now ha sido revaluada como una de las obras cumbres del cine estadounidense. La revista Sight & Sound la colocó en su lista de las diez mejores películas de todos los tiempos y el American Film Institute la incluyó en varios de sus rankings. Frases como "Me encanta el olor del napalm por la mañana" o la imagen de los helicópteros al son de Wagner pertenecen ya al imaginario popular del siglo XX.

2. Producción[editar]

2.1. Origen y escritura[editar]

La semilla del proyecto se remonta a mediados de los años sesenta. John Milius, entonces un joven estudiante de cine, concibió la idea de trasladar la trama colonial de Conrad a la guerra que veía cada noche en la televisión[1]. En 1969, George Lucas y Steven Spielberg ―compañeros de generación― alentaron a Milius a desarrollar el guion, y el propio Lucas contempló dirigirla en formato de falso documental con cámaras de 16 mm. Aquella versión nunca se filmó: Lucas se volcó en American Graffiti y luego en Star Wars, mientras que el estudio consideraba que el público no quería ver películas sobre Vietnam.

El libreto pasó por varias manos hasta que Francis Ford Coppola, dueño ya del prestigio de The Godfather y The Godfather Part II, decidió que esa historia encarnaba la gran declaración que quería hacer sobre el poder, el mal y Estados Unidos. Para financiarla, hipotecó su casa y creó un intrincado esquema de inversión internacional. Milius escribió la primera versión del guion y Coppola lo reescribió a fondo durante el rodaje, a menudo la noche antes de filmar cada escena.

2.2. Casting[editar]

El reparto protagónico fue tan tortuoso como el resto de la producción. Coppola ofreció el papel del coronel Kurtz a Marlon Brando, quien aceptó a cambio de un salario récord de aproximadamente tres millones de dólares por tres semanas. El problema inmediato fue que Brando llegó al set con sobrepeso y sin haber leído El corazón de las tinieblas. Coppola tuvo que rodarlo en penumbras y resignarse a improvisaciones que más tarde editaría con maestría.

Para el capitán Willard, el director contrató primero a Harvey Keitel. Tras dos semanas de filmación, Coppola consideró que Keitel no transmitía la ambigüedad moral del personaje y lo reemplazó por Martin Sheen, quien por entonces tenía 36 años[sin verificar]. El actor sufrió un infarto durante el rodaje, un hecho que el equipo ocultó a la prensa para no alarmar a los inversores. Sheen volvió al trabajo semanas después.

Robert Duvall dio vida al teniente coronel Kilgore, protagonista de una de las secuencias más recordadas de la historia del cine. Dennis Hopper interpretó a un fotógrafo errático y drogadicto que actúa como vocero de Kurtz, y un recién llegado Laurence Fishburne, con apenas 14 años (mintió sobre su edad para obtener el papel), encarnó al tripulante Clean. El resto del elenco lo completaron Frederic Forrest, Albert Hall y Sam Bottoms.

2.3. Rodaje[editar]

La filmación principal comenzó en marzo de 1976 en Filipinas bajo la producción de American Zoetrope, con un plan de cuatro meses y un presupuesto de 12 millones de dólares. La realidad se extendió a 238 días de rodaje. A las pocas semanas, el tifón Olga destruyó buena parte de los sets construidos en la selva y la producción tuvo que detenerse. El ejército filipino, que aportaba helicópteros y pilotos, retiraba los aparatos constantemente para combatir a la insurgencia comunista en el sur del país, obligando a interrupciones imprevistas[2].

El equipo filmó en locaciones que incluían el río Pagsanjan, las terrazas de arroz de los Ifugao y el balneario de Baler. La climatología tropical, las enfermedades, el consumo de sustancias por parte de parte del elenco y la ambición sin freno del director convirtieron el rodaje en una experiencia límite. La actriz y documentalista Eleanor Coppola, esposa de Francis, filmó el proceso para un documental que se estrenaría años después con el título Hearts of Darkness: A Filmmaker's Apocalypse.

El director de fotografía Vittorio Storaro concibió una paleta visual muy contrastada, con negros profundos, neblinas, luces estroboscópicas y anamórficos que dotaban a la selva de una presencia casi sobrenatural. Su trabajo fue uno de los pilares estéticos de la obra.

3. Argumento[editar]

Advertencia: la sección siguiente describe por completo la trama, incluido el desenlace.

Saigón, 1969. El capitán Benjamin L. Willard, un veterano de las fuerzas especiales sumido en el alcohol y el estancamiento de un cuarto de hotel, recibe la orden de una misión secreta: remontar el río Nùng ―ficticio, pero inspirado en el Mekong―, internarse en la selva de Camboya y "terminar con el mando" del coronel Walter E. Kurtz, un laureado oficial de los Boinas Verdes que ha enloquecido, se ha atrincherado con un ejército de montagnards y rige su propio reino de terror y adoración.

Willard se une a una lancha patrullera fluvial tripulada por cuatro jóvenes: el jefe Phillips (Albert Hall), el cocinero Chef (Frederic Forrest), el surfista Lance (Sam Bottoms) y el imberbe Clean (Laurence Fishburne). La travesía río arriba se convierte en un periplo fragmentario y cada vez más alucinado, donde la línea entre cordura y demencia se desdibuja en encuentros que funcionan como estaciones de un descenso moral.

El primer gran episodio es el asalto a una aldea costera en la que el teniente coronel Kilgore (Robert Duvall) lidera un ataque en helicóptero al son de "La cabalgata de las valquirias". Kilgore, más preocupado por surfear en una playa bajo fuego enemigo que por la estrategia, personifica la teatralización absurda de la guerra. La secuencia concentra en minutos buena parte de la iconografía del filme.

La patrullera sigue su curso hacia el interior. Los tripulantes se topan con una función de conejitas Playboy en un improvisado escenario para las tropas, que degenera en disturbio. Luego, en una base selvática en medio de la nada, Willard presencia la muerte absurda de un soldado durante una escaramuza nocturna. Más adelante, un control fluvial donde una joven vietnamita es abatida en un intercambio confuso deja claro que la guerra no tiene reglas ni lógica.

La tensión estalla cuando la lancha es atacada por los montagnards con flechas y lanzas. Clean muere; la tripulación, descompuesta por el duelo, cuestiona la autoridad de Willard y la razón de seguir avanzando. Pero el capitán, ya profundamente identificado con la mente de su objetivo, insiste en llegar hasta Kurtz.

En las ruinas de un templo camboyano, Willard conoce al fin al coronel. Brando, envuelto en sombras y en la contradicción de un hombre que ha traspasado todo límite moral, expone su filosofía del horror y la voluntad. Kurtz ha abrazado la brutalidad sin hipocresía y desea que Willard cuente su historia. La última secuencia alterna la lectura del diario de Kurtz con la ejecución ritual ―Willard empuña un machete mientras los montagnards sacrifican un búfalo de agua en un rito que Coppola monta en paralelo. Luego, sin ser retenido, el capitán toma el diario, recoge a Lance y abandona el templo mientras la voz en off repite las últimas palabras de Kurtz: "El horror... el horror." La pantalla se funde a negro y se oye la canción "The End" de The Doors.

4. Personajes[editar]

  • Capitán Benjamin L. Willard (Martin Sheen): militar de inteligencia desencantado y con un pasado oscuro. El viaje al corazón de la selva es también su viaje al interior de sí mismo.
  • Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando): antiguo oficial modelo que ha desertado de toda cadena de mando para erigir un dominio personal en el que se le venera como un dios. Sus reflexiones proceden del texto de Conrad y de la poesía de T. S. Eliot[3].
  • Teniente coronel Bill Kilgore (Robert Duvall): comandante de caballería obsesionado con el surf y la épica del combate. Sus frases ("Me encanta el olor del napalm por la mañana") condensan la atracción por la violencia.
  • Fotógrafo (Dennis Hopper): desaliñado cronista de la corte de Kurtz, verborrágico y devoto. Sirve de puente para que Willard comprenda la mitología que rodea al coronel.
  • Tripulantes de la lancha: Chief Phillips (Albert Hall), Chef (Frederic Forrest), Lance B. Johnson (Sam Bottoms) y Clean (Laurence Fishburne). Representan la América media enfrentada a un sinsentido que los devora uno a uno.

5. Temas y estilo visual[editar]

La película opera en varios niveles simultáneamente. En superficie, es un filme bélico con escenas de acción de gran escala; en su capa media, una reescritura de El corazón de las tinieblas que sustituye el Congo por la selva indochina y al marfil por la extorsión de la política exterior estadounidense; en el fondo, una meditación sobre la capacidad humana para racionalizar el mal.

Coppola contrapone dos formas de horror: el horror ruidoso y pirotécnico de Kilgore y el horror silencioso y filosófico de Kurtz. La travesía del río es una bajada a los infiernos en la tradición de la épica clásica, y el montaje refuerza la desorientación mediante disolvencias cruzadas, fundidos lentos y capas de sonido que mezclan helicópteros, sintetizadores y cantos indígenas.

Vittorio Storaro diseñó un arco cromático deliberado: la secuencia inicial de Saigón es anaranjada y alucinatoria; la escala en Kilgore es dorada y diurna; conforme la barca avanza, la paleta se enfría hasta que en el templo de Kurtz reina un negro viscoso roto apenas por fuego y rostros sudorosos. Storaro declaró que buscaba representar el conflicto entre luz y sombra como metáfora de la conciencia[4].

6. Banda sonora[editar]

El paisaje sonoro de Apocalypse Now es un collage elaborado por el compositor Carmine Coppola ―padre del director― y por el diseñador sonoro Walter Murch. La partitura original, de texturas electrónicas disonantes, convive con temas de la música popular contemporánea y del repertorio sinfónico. Entre los momentos más memorables:

  • "The End" de The Doors, que abre y cierra la cinta como un leitmotiv nihilista.
  • "Ride of the Valkyries", de Richard Wagner, que acompaña el ataque aéreo y constituye uno de los maridajes más famosos entre música e imagen en la historia del cine.
  • "Suzie Q" de Creedence Clearwater Revival, que suena durante la llegada a la zona de guerra.
  • Composiciones originales de sintetizador interpretadas por Patrick Gleeson y Shirley Walker.

El sonido envolvente en 70 mm y el primer uso a gran escala del sistema de sonido óptico Dolby Stereo de seis pistas convirtieron a la película en un referente de la ingeniería de audio. La mezcla final tardó meses: Murch combinó decenas de pistas de rotores, insectos, voces y explosiones para crear una atmósfera inmersiva.

7. Recepción y premios[editar]

Apocalypse Now fue recibida en Cannes con división de opiniones, pero la Palma de Oro ―compartida con El tambor de hojalata de Volker Schlöndorff― le otorgó el aval del circuito internacional. La crítica estadounidense fue mayoritariamente favorable, aunque algunos reprocharon el supuesto caos narrativo del tramo final. Con los años, la revaluación ha sido casi unánime.

En la ceremonia de los premios Óscar de 1980, la cinta obtuvo ocho nominaciones: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor de Reparto (Robert Duvall), Mejor Guion Adaptado, Mejor Fotografía, Mejor Montaje, Mejor Dirección de Arte y Mejor Sonido. Ganó dos estatuillas: Mejor Fotografía (Vittorio Storaro) y Mejor Sonido[5].

En la taquilla, la película recaudó más de 150 millones de dólares a nivel mundial, una cifra importante para una producción de guerra de más de dos horas sin final feliz. La crítica contemporánea la sitúa constantemente en listas de las mejores películas de la historia.

8. Estreno y doblaje en español[editar]

La película se estrenó en Estados Unidos el 15 de agosto de 1979 en formato de 70 mm con sonido de seis pistas. En Latinoamérica llegó a las salas entre finales de 1979 y los primeros meses de 1980. En México se estrenó con el título Apocalipsis ahora y, al igual que en el resto de Hispanoamérica, se distribuyó con doblaje realizado por equipos mexicanos.

Doblaje y distribución en español:

  • México: el doblaje original para Hispanoamérica fue producido por la compañía Grabaciones y Doblajes S.A. bajo la dirección de Francisco Colmenero. Martin Sheen fue doblado por Arturo Mercado, Marlon Brando por Blas García y Robert Duvall por Narciso Busquets.
  • España: existió un doblaje independiente para el mercado español, con voces como la de Constantino Romero para el coronel Kurtz.

Con el paso de los años, las ediciones en DVD y Blu-ray han incluido tanto la versión original de 1979 como el montaje extendido Redux (2001) y el Final Cut (2019). Actualmente, la película está disponible en plataformas de streaming como Netflix y Amazon Prime Video en varios países de la región, aunque el catálogo varía según el territorio.

9. Legado[editar]

La influencia de Apocalypse Now atraviesa disciplinas y generaciones. En el cine, sentó las bases de la representación operática de la guerra y demostró que un gran estudio podía apostar por una obra profundamente personal. Películas tan dispares como Full Metal Jacket, Platoon, Jarhead o The Thin Red Line dialogan con la senda abierta por Coppola. El documental Hearts of Darkness (1991), dirigido por Eleanor Coppola, Fax Bahr y George Hickenlooper, se convirtió a su vez en un clásico sobre los límites del acto de filmar.

En la cultura popular, las imágenes filmadas por Storaro y las líneas de Milius pertenecen ya al habla común. "Me encanta el olor del napalm por la mañana" ha sido citada, parodiada y homenajeada en infinidad de programas televisivos, videojuegos y canciones. La secuencia de Wagner ha sido reutilizada en contextos tan dispares como la publicidad, el fútbol americano universitario y los videojuegos de guerra[6].

En el plano académico, la película generó una extensa bibliografía que aborda desde el análisis formal de la fotografía hasta los estudios poscoloniales. La figura de Kurtz sirve todavía como arquetipo del hombre blanco que se arroga un poder desmedido sobre poblaciones locales.

Las imágenes del ataque a la aldea y del búfalo sacrificado en paralelo a la muerte de Kurtz han sido objeto de debate ético durante décadas. La Asociación Protectora de Animales condenó las escenas, ya que el animal fue sacrificado realmente ―aunque por nativos que habrían llevado a cabo el rito de todas formas, según argumentó la producción en su momento―.

10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Apocalypse Now ha gozado de una recepción cálida y duradera en América Latina y España. Las proyecciones universitarias, los ciclos de cine y los clubes de debate suelen acoger la cinta con frecuencia. En Argentina, el director Adolfo Aristarain la mencionó como una influencia capital, y en México el cinefórum universitario convirtió la sesión de análisis en un ritual generacional.

La literatura hispanoamericana revisita la película como metáfora de las guerras internas. Escritores como Roberto Bolaño y Juan Gabriel Vásquez han aludido a la imagen del río como un viaje hacia la locura, mientras que el poeta chileno Raúl Zurita ha contrastado el descenso de Willard con la geografía del horror dictatorial latinoamericano.

En la música del continente, el grupo argentino Soda Stereo proyectó fragmentos de la cinta durante los conciertos de la gira Dynamo (1992) y la banda mexicana Café Tacvba ha utilizado imágenes de las escenas de los helicópteros en sus visuales en vivo. El eco de las imágenes filmadas en Filipinas ha sido, pues, un espejo en que América Latina lee sus propias violencias y sus propios delirios.


  1. Milius quería llamar la película The Psychedelic Soldier, pero Coppola adoptó el título Apocalypse Now porque captaba mejor el tono apocalíptico y la inmediatez del conflicto. ↩︎

  2. Coppola bromeó años después diciendo que el presidente Ferdinand Marcos le prestó los helicópteros con la condición de que "no mataran a demasiados comunistas" mientras las cámaras estaban apagadas. La anécdota, cierta o no, ilustra la tensión de filmar una guerra en un país que libraba otra real simultáneamente. ↩︎

  3. Los poemas "The Hollow Men" y "The Love Song of J. Alfred Prufrock" son citados o evocados por el personaje; el epígrafe "Mistah Kurtz —he dead" pertenece al primero. ↩︎

  4. En una entrevista para la revista American Cinematographer, Storaro dijo que había trabajado con la idea de que "la luz es conocimiento, y la oscuridad es ignorancia". ↩︎

  5. El montaje de Walter Murch fue el primer montaje con crédito doble (junto a Lisa Fruchtman y Gerald Greenberg) en ganar el Óscar en la categoría de sonido, ya que la asociación de montadores reconoció su labor como "montaje sonoro", una noción que la Academia todavía no contemplaba como categoría aparte. ↩︎

  6. El videojuego Call of Duty: Modern Warfare (2009) recrea la escena con los helicópteros al son de Wagner en una misión titulada "Wolverines!". El homenaje es explícito y reconocido en los créditos. ↩︎