Ocupación japonesa de Corea
| Ocupación japonesa de Corea | |
|---|---|
| Nombre en coreano | 일제강점기 (Ilje gangjeomgi, "período de ocupación forzosa por el imperialismo japonés") |
| Otras denominaciones | 일제시대 (Ilje sidae, "época japonesa"), de uso más antiguo y hoy discutido en Corea del Sur; "período colonial japonés" en la literatura académica |
| Período | 29 de agosto de 1910 – 15 de agosto de 1945 (treinta y cinco años) |
| Territorio | Península de Corea, administrada como Chōsen (조선, Chosen) |
| Antecedentes | Tratado de Ganghwa (1876), Tratado de Eulsa (1905), disolución del ejército coreano (1907) |
| Instrumento jurídico | Tratado de Anexión Japón-Corea, firmado el 22 de agosto de 1910 y promulgado el 29 de agosto |
| Administración | Gobierno General de Chōsen (조선총독부), con sede en Keijō (경성), la actual Seúl |
| Primer y último gobernador general | Terauchi Masatake (1910-1916) y Abe Nobuyuki (1944-1945) |
| Oposición organizada en el exilio | Gobierno Provisional de la República de Corea, constituido en Shanghái en abril de 1919 |
| Fin | Rendición de Japón, anunciada el 15 de agosto de 1945; el Gobierno General se disolvió en septiembre |
| Consecuencia inmediata | División de la península por el paralelo 38 y ocupación separada por Estados Unidos y la Unión Soviética |
| Situación jurídica posterior | Tratado de Relaciones Básicas entre Japón y la República de Corea (22 de junio de 1965); litigios y disputas de memoria siguen abiertos en 2026 |
1. Resumen[editar]
La ocupación japonesa de Corea es el período de treinta y cinco años, comprendido entre el 29 de agosto de 1910 y el 15 de agosto de 1945, durante el cual la península coreana dejó de existir como Estado independiente y fue administrada como una colonia del Imperio del Japón.
No fue un episodio aislado, sino el desenlace de un proceso de tres décadas y media: Japón forzó la apertura comercial de Corea con el Tratado de Ganghwa de 1876, la convirtió en protectorado mediante el Tratado de Eulsa de 1905, disolvió su ejército en 1907 y la anexó formalmente en 1910.
El dominio colonial no fue uniforme. La historiografía lo divide habitualmente en tres fases: un primer decenio de gobierno militar directo (1910-1919); una etapa de "gobierno cultural" (1919-1931) que siguió al Movimiento del Primero de Marzo y que relajó algunos controles sin alterar la estructura del poder; y una fase final de asimilación forzosa y movilización de guerra (1931-1945), la más dura, que incluyó la prohibición efectiva del coreano en la enseñanza, la sustitución de los nombres coreanos por nombres japoneses y el envío de cientos de miles de personas a trabajar en minas, fábricas y obras militares.
Es un período profundamente disputado, y conviene decir de entrada dónde está el desacuerdo y dónde no lo está. No se discute que Corea perdió su soberanía sin el consentimiento de su población, que la administración colonial estuvo en manos japonesas de arriba abajo, que el Movimiento del Primero de Marzo fue reprimido por la fuerza, que hubo movilización forzosa de trabajadores ni que existió un sistema de esclavitud sexual militar. Sí se discute, y con intensidad, la magnitud numérica de esas movilizaciones, el balance económico del período y el alcance jurídico de las reparaciones acordadas en 1965. Este artículo señala en cada caso quién sostiene qué.
Sus consecuencias siguen presentes. La división de la península, la relación entre Corea del Sur y Japón, el contenido de los manuales escolares de ambos países y varios procedimientos judiciales todavía en curso en 2026 proceden directamente de estos treinta y cinco años.
2. Antecedentes[editar]
2.1 La apertura forzada (1876-1904)[editar]
A mediados del siglo XIX, la dinastía Joseon mantenía una política de aislamiento que le había valido el apodo occidental de "reino ermitaño". El Tratado de Ganghwa, impuesto por Japón en 1876 tras una demostración de fuerza naval, abrió tres puertos coreanos al comercio japonés en condiciones desiguales: es el mismo esquema de tratado que las potencias occidentales habían impuesto antes al propio Japón.
Las tres décadas siguientes fueron una pugna entre Japón, la China de los Qing y Rusia por la influencia sobre la península. La primera guerra sino-japonesa (1894-1895) eliminó a China de esa competencia; la guerra ruso-japonesa (1904-1905) eliminó a Rusia. En octubre de 1895, agentes japoneses asesinaron en el palacio de Gyeongbok a la reina Min (emperatriz Myeongseong), que había buscado el apoyo ruso frente a Tokio.
En 1897, el rey Gojong proclamó el Imperio Coreano en un intento de afirmar la soberanía del país mediante una modernización acelerada. El intento llegó tarde y sin respaldo exterior.
2.2 Del protectorado a la anexión (1905-1910)[editar]
Terminada la guerra con Rusia, Japón obtuvo el reconocimiento internacional de su primacía sobre Corea: en el acuerdo Taft-Katsura de julio de 1905, Estados Unidos aceptó de hecho el control japonés de la península a cambio del reconocimiento japonés de su posición en Filipinas.
El 17 de noviembre de 1905, el Tratado de Eulsa convirtió a Corea en protectorado y le retiró la representación exterior. El emperador Gojong nunca lo ratificó, y en 1907 envió tres emisarios a la Segunda Conferencia de Paz de La Haya para denunciar su nulidad. No se les permitió intervenir. Japón forzó entonces su abdicación y, ese mismo año, disolvió el ejército coreano, cuyos soldados desmovilizados nutrieron a las milicias justicieras (의병, uibyeong) que sostuvieron una guerra irregular contra la ocupación durante los años siguientes.
El 26 de octubre de 1909, el activista Ahn Jung-geun mató a tiros en la estación de Harbin a Itō Hirobumi, primer residente general japonés en Corea y cuatro veces primer ministro de Japón. Ahn fue juzgado por un tribunal japonés y ejecutado en marzo de 1910.
El 22 de agosto de 1910 se firmó el Tratado de Anexión, promulgado el 29 de agosto. Corea desapareció como Estado.
Sobre la validez del tratado. Es uno de los puntos de desacuerdo permanente entre los dos países. Corea del Sur sostiene que el tratado fue nulo desde el origen, por haberse obtenido bajo coacción y sin la firma del emperador; Japón sostiene que fue válido en su momento y que dejó de tener efecto con la independencia. El tratado de 1965 zanjó la cuestión con una fórmula deliberadamente ambigua —los tratados anteriores a 1910 "son ya nulos y sin efecto"— que cada parte interpreta a su favor. En 2010, con motivo del centenario, un grupo de más de mil intelectuales coreanos y japoneses firmó una declaración conjunta en la que sostenían la nulidad original del tratado; no es la posición oficial del Gobierno japonés.
3. Las tres fases del dominio colonial[editar]
3.1 El gobierno militar (1910-1919)[editar]
La primera década se conoce en Corea como el período de la "administración por la espada" (무단통치). El Gobierno General de Chōsen, encabezado siempre por un general o almirante japonés en activo, concentró los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. La policía militar (헌병경찰) asumió funciones civiles y podía imponer castigos corporales por vía administrativa, sin juicio.
Se disolvieron los partidos y asociaciones coreanas, se cerraron los periódicos en lengua coreana y se sometió la enseñanza a un currículo controlado. En 1912 se restableció formalmente el castigo con azotes, aplicado exclusivamente a coreanos.
Entre 1910 y 1918 se llevó a cabo el catastro colonial (토지조사사업), una operación de registro de la propiedad de la tierra que exigía a los propietarios acreditar sus títulos mediante declaración formal. Su efecto práctico —discutido en su magnitud, no en su dirección— fue transferir a manos del Gobierno General, de la Compañía de Desarrollo Oriental (동양척식주식회사, creada en 1908) y de colonos japoneses una parte considerable de la tierra cultivable, en particular la de propiedad comunal o de título consuetudinario, que carecía de documentación escrita. La proporción de tierra arable en manos japonesas creció de forma sostenida a lo largo del período.
3.2 El "gobierno cultural" (1919-1931)[editar]
El Movimiento del Primero de Marzo de 1919 (véase la sección 4) obligó a Tokio a revisar sus métodos. El nuevo gobernador general, el almirante Saitō Makoto, anunció una política de "gobierno cultural" (문화통치): se sustituyó la policía militar por una policía civil, se autorizaron periódicos en coreano —nacieron entonces los diarios Chosun Ilbo y Dong-A Ilbo, ambos sometidos a censura previa— y se permitió cierta actividad asociativa.
La historiografía coincide mayoritariamente en que el cambio fue de forma antes que de fondo: el número de policías y de comisarías aumentó en esos años, la censura siguió operando y el poder del Gobierno General permaneció intacto. La apertura sí produjo, sin embargo, una intensa vida cultural e intelectual coreana —prensa, literatura moderna, movimientos educativos y sociales— cuyo estudio ocupa hoy buena parte de la investigación sobre el período.
En 1920 se puso en marcha el Plan de Aumento de la Producción de Arroz (산미증식계획), destinado a abastecer el mercado japonés. La producción arrocera coreana creció, pero las exportaciones a Japón crecieron más deprisa, de modo que el consumo de arroz por habitante en Corea descendió durante la vigencia del plan y se compensó con importaciones de mijo y otros cereales de Manchuria. Es uno de los datos más citados por quienes sostienen que el crecimiento colonial no se tradujo en bienestar para la población colonizada.
Fuera de la península, el 1 de septiembre de 1923, tras el gran terremoto de Kantō, se difundieron por el área de Tokio y Yokohama rumores de que los coreanos residentes envenenaban los pozos y provocaban incendios. Grupos de vigilantes, con participación documentada de miembros de la policía y del ejército, mataron a un número indeterminado de coreanos. Las cifras están en disputa: los recuentos coreanos de la época, difundidos por el entorno del Gobierno Provisional, hablan de alrededor de 6.600 muertos; la investigación que el propio gobierno japonés realizó pocos meses después situó la cifra en varios centenares. No existe un recuento oficial cerrado, y los sucesivos gobiernos japoneses no han abierto una investigación estatal completa.
3.3 Asimilación y movilización de guerra (1931-1945)[editar]
La invasión japonesa de Manchuria (1931) y después la guerra con China (1937) y la Segunda Guerra Mundial convirtieron a Corea en una retaguardia industrial y en una fuente de mano de obra y de soldados. La política pasó a llamarse naisen ittai (내선일체, "Japón y Corea, un solo cuerpo"), y su contenido fue la eliminación programada de la identidad coreana:
- Culto obligatorio en santuarios sintoístas, impuesto progresivamente desde mediados de los años treinta a escuelas, funcionarios y, en la práctica, a la población en general. Fue una de las causas de la represión de las iglesias cristianas coreanas, que se negaron mayoritariamente a participar.
- Juramento de los súbditos del Imperio (황국신민서사), de recitación obligatoria en escuelas y actos públicos desde 1937.
- Retroceso y eliminación del coreano en la enseñanza. La reforma de la ordenanza educativa de 1938 suprimió el coreano como asignatura obligatoria y lo dejó como optativa; la reforma de 1943 lo eliminó por completo del currículo. El japonés pasó a ser la única lengua de instrucción y de administración.
- Sōshi-kaimei (창씨개명), el cambio de nombres. Establecido por ordenanza en noviembre de 1939 y aplicado entre el 11 de febrero y el 10 de agosto de 1940, permitía —formalmente, no obligaba— registrar un apellido de estilo japonés en sustitución del apellido de clan coreano. La compulsión fue indirecta y está documentada: quienes no se registraban encontraban dificultades en la escuela, el empleo, el racionamiento y la administración. Al cerrarse el plazo, el 80,3 % de los hogares coreanos había registrado un apellido de nueva creación. En cambio, solo el 9,6 % de los coreanos residentes en la península cambió también su nombre de pila, un contraste que los historiadores leen como indicio del carácter formal de buena parte de la adhesión.
En 1940 el Gobierno General cerró los diarios en coreano que había autorizado veinte años antes, y en 1942 desmanteló la Sociedad de la Lengua Coreana (조선어학회), encarcelando a sus miembros —algunos de los cuales murieron en prisión— por elaborar un diccionario de la lengua nacional.
4. El Movimiento del Primero de Marzo (1919)[editar]
El 1 de marzo de 1919, treinta y tres representantes de las principales confesiones religiosas coreanas —cheondoístas, cristianos y budistas— firmaron y leyeron en Seúl una Declaración de Independencia. La lectura pública, prevista en el parque Pagoda, desencadenó manifestaciones que se extendieron por toda la península durante meses y que se prolongaron entre los coreanos de Manchuria, Siberia, Japón, Hawái y Estados Unidos.
Fue un movimiento masivo y en su concepción no violento, y la represión fue militar. La figura más recordada del movimiento en Corea es Yu Gwan-sun, estudiante de dieciséis años que organizó las manifestaciones en Cheonan y murió en la prisión de Seodaemun en 1920, a los diecisiete.
Las cifras de víctimas están en disputa y la distancia entre las fuentes es enorme:
| Fuente | Muertos | Heridos | Detenidos |
|---|---|---|---|
| Park Eun-sik, historiador coreano y presidente del Gobierno Provisional, en su Historia sangrienta del movimiento independentista coreano (1920) | 7.509 | 15.961 | 46.948 |
| Registros oficiales del Gobierno General de Chōsen | 553 | — | más de 12.000 |
Los datos de Park Eun-sik fueron recogidos en el exilio a partir de informes de participantes y son los que figuran habitualmente en la enseñanza y la conmemoración surcoreanas; los datos del Gobierno General proceden de la propia administración que ejecutó la represión y omiten, entre otras cosas, a los muertos fuera de los enfrentamientos registrados. La historiografía académica suele trabajar con estimaciones intermedias y advierte de que no existe un recuento fiable. La cifra de participantes que se maneja con más frecuencia, alrededor de dos millones de personas, procede también de fuentes del movimiento y no de un censo.
Un episodio del que sí existe documentación detallada es la matanza de Jeamni (15 de abril de 1919), en la que soldados japoneses encerraron a los vecinos varones de una aldea en su iglesia y le prendieron fuego. Lo denunciaron misioneros extranjeros presentes en Corea, y su testimonio fue una de las principales vías por las que la represión se conoció fuera del país.
Las dos consecuencias mayores del movimiento fueron el giro hacia el "gobierno cultural" y la creación, en abril de 1919 y en la concesión francesa de Shanghái, del Gobierno Provisional de la República de Corea. El 1 de marzo es hoy fiesta nacional en Corea del Sur (Samiljeol), y la Constitución surcoreana vigente declara en su preámbulo que la República hereda la legitimidad de aquel Gobierno Provisional.
5. Economía y sociedad coloniales[editar]
5.1 La estructura de la economía[editar]
La economía colonial se organizó en función de las necesidades japonesas y con una división geográfica que resultó decisiva para el futuro del país: el sur agrícola y textil, el norte minero, hidroeléctrico y químico. La gran industria pesada se instaló sobre todo por encima del paralelo 38, lo que explica en parte por qué, tras la partición, el norte partió con ventaja industrial y el sur con un excedente de población agraria.
Se construyeron ferrocarriles —el eje Seúl-Busan y las líneas hacia Manchuria—, puertos, centrales hidroeléctricas y plantas químicas, y se levantaron los primeros grandes complejos fabriles de la península. La propiedad y la dirección de esas instalaciones fueron abrumadoramente japonesas, y los puestos técnicos y de mando quedaron reservados a japoneses casi hasta el final del período.
5.2 Población, educación y lengua[editar]
La población de la península creció de forma sostenida durante el período, y la esperanza de vida y la escolarización aumentaron respecto a los niveles de 1910 —hechos que ninguna de las dos escuelas historiográficas discute—. También aumentó la emigración forzada o forzada por las circunstancias: a Japón, donde a finales de la guerra residían más de dos millones de coreanos, y a Manchuria, adonde se dirigieron centenares de miles de campesinos desposeídos.
El sistema educativo colonial fue segregado y desigual: escuelas distintas para japoneses y coreanos, currículos distintos y un acceso a la enseñanza superior muy restringido para los coreanos. La Universidad Imperial de Keijō, fundada en 1924, fue la única universidad de la colonia y reservó a los coreanos una minoría de sus plazas; la propuesta coreana de crear una universidad propia por suscripción popular fue bloqueada por la administración.
5.3 El debate sobre el balance económico[editar]
Es el punto en el que las dos grandes escuelas historiográficas chocan de frente, y se trata en detalle en la sección 10. En términos estrictamente descriptivos, lo que las series disponibles muestran es un crecimiento agregado del producto y de la infraestructura acompañado de una distribución muy desigual de sus frutos, con la población coreana concentrada en la agricultura arrendataria y en el trabajo no cualificado, y con una parte sustancial del excedente transferida a Japón.
6. Movilización forzosa[editar]
6.1 Trabajo forzado[editar]
Desde la promulgación de la Ley de Movilización Nacional Total japonesa (1938) y, sobre todo, desde 1939, la administración colonial organizó el envío masivo de trabajadores coreanos a minas de carbón y metal, astilleros, fábricas de armamento y obras militares, tanto dentro de la península como en Japón, Sajalín y los territorios ocupados del Pacífico. El sistema pasó del reclutamiento por cupo con intermediarios a la movilización administrativa directa (징용) a partir de 1944.
Las cifras varían enormemente según qué se cuente, y esa es la causa principal del desacuerdo:
| Magnitud | Cifra | Origen |
|---|---|---|
| Coreanos movilizados y enviados a Japón entre 1939 y 1945, con nombre documentado | 798.043, en 1.589 de los 4.119 centros de trabajo identificados | Comisión surcoreana de verificación de la movilización forzosa (activa entre 2004 y 2015) |
| Total de movilizaciones de coreanos como soldados o trabajadores, dentro y fuera de la península | alrededor de 7,8 millones | Informe de 2016 de la misma comisión surcoreana |
| Coreanos movilizados para el esfuerzo de guerra desde 1939 | alrededor de 5,4 millones | Cifra recogida habitualmente en la literatura de referencia |
| Centros de trabajo con movilización forzosa dentro de Corea | 7.467 | Comisión surcoreana |
La aparente contradicción entre estas cifras tiene una explicación técnica que conviene entender: la cifra alta cuenta movilizaciones, no personas. Una misma persona podía ser movilizada varias veces —para trabajos estacionales dentro de Corea, después para una mina, después para una obra militar— y cada movilización figura por separado. La cifra baja, en cambio, cuenta individuos documentados con nombre y apellido en los registros de empresas japonesas conservados, que son incompletos. Ninguna de las dos es "la" cifra: describen cosas distintas.
Las condiciones están documentadas por los registros de las propias empresas, por las investigaciones de posguerra y por los testimonios recogidos desde los años noventa: jornadas extenuantes, salarios retenidos o pagados en cuentas de ahorro forzoso que nunca se cobraron, alojamiento en barracones, restricción de movimientos y una mortalidad elevada en las minas. En 2015, la inscripción de varios de esos emplazamientos en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco —entre ellos la isla de Hashima, conocida como Gunkanjima— fue aprobada con el compromiso japonés de explicar en ellos la historia del trabajo forzado, compromiso cuyo cumplimiento Corea del Sur ha impugnado repetidamente ante la Unesco desde entonces.
6.2 Las llamadas "mujeres de consuelo"[editar]
Entre los años treinta y 1945, el ejército japonés organizó una red de burdeles militares a los que fueron destinadas mujeres y niñas de Corea, China, Filipinas, Taiwán, Indonesia, Birmania, los Países Bajos y el propio Japón. El eufemismo con el que se las designó, "mujeres de consuelo" (위안부, ianfu), se sigue empleando entre comillas porque describe la perspectiva de quienes montaron el sistema; en la documentación de Naciones Unidas y en la literatura académica se emplea "esclavitud sexual militar".
El número total no se conoce y las estimaciones difieren en un orden de magnitud:
| Autor o institución | Estimación |
|---|---|
| Ikuhiko Hata, historiador japonés | menos de 20.000 (había estimado antes en torno a 90.000) |
| Yoshiaki Yoshimi, historiador japonés de la Universidad Chuo | del orden de 200.000, en unos 2.000 centros; en trabajos anteriores manejó una horquilla desde 45.000 |
| Comisión Internacional de Juristas | 100.000 a 200.000 |
| Rango con el que trabaja la mayoría de los historiadores | 20.000 a 200.000 |
No existe ni existirá un censo: los archivos militares japoneses relativos al sistema fueron destruidos en gran parte en agosto de 1945, y la reconstrucción se apoya en documentación fragmentaria, en registros de transporte y en testimonios. Yoshimi es el investigador que en 1992 localizó en los archivos de la Agencia de Defensa japonesa los documentos que acreditaban la implicación directa del ejército, hasta entonces negada oficialmente.
El asunto irrumpió en el debate público el 14 de agosto de 1991, cuando Kim Hak-sun declaró en Seúl con su nombre y su rostro. A partir de ahí se abrió un registro oficial surcoreano en el que se inscribieron 240 mujeres; en 2026 sobreviven muy pocas. El 14 de agosto es desde 2017 jornada oficial de memoria en Corea del Sur.
El recorrido diplomático del asunto ha sido el siguiente:
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 4 de agosto de 1993 | Declaración Kōno: el secretario del gabinete japonés reconoce la implicación de las autoridades militares y presenta disculpas. Sigue siendo la posición oficial japonesa, aunque ha sido cuestionada por sectores políticos del propio país |
| Julio de 1995 – marzo de 2007 | Fondo para las Mujeres Asiáticas, de financiación mixta privada y pública. Una parte de las supervivientes coreanas rechazó sus pagos por considerar que eludían la responsabilidad estatal |
| 28 de diciembre de 2015 | Acuerdo bilateral presentado como solución "definitiva e irreversible": Japón aporta 1.000 millones de yenes a una fundación coreana y expresa disculpas. Se negoció sin participación de las supervivientes, y varias de ellas lo rechazaron públicamente |
| Julio de 2016 | Se constituye la Fundación de Reconciliación y Sanación prevista en el acuerdo |
| Noviembre de 2018 | El Gobierno surcoreano anuncia su disolución; Japón protesta y sostiene que el acuerdo sigue vigente |
| Enero de 2021 | El Tribunal del Distrito Central de Seúl condena al Estado japonés a indemnizar a doce demandantes, rechazando la inmunidad soberana. Japón no comparece ni acata |
| Abril de 2021 | Otra sala del mismo tribunal desestima una demanda equivalente, sí aplicando la inmunidad soberana |
| Noviembre de 2023 | El Tribunal Superior de Seúl revoca esa desestimación y condena a Japón a indemnizar. La sentencia gana firmeza al no recurrir Japón, que no reconoce la jurisdicción coreana sobre el asunto |
A agosto de 2026, el asunto no está cerrado ni jurídica ni políticamente.
6.3 Reclutamiento militar[editar]
Japón incorporó coreanos a sus fuerzas armadas primero mediante un sistema de voluntariado, abierto en 1938, y después mediante la conscripción obligatoria, aplicada desde 1944. Los coreanos sirvieron como soldados y, en gran número, como personal auxiliar, incluidos los guardianes de campos de prisioneros aliados en el sudeste asiático. Tras la guerra, varias decenas de coreanos fueron juzgados y condenados como criminales de guerra por tribunales aliados —algunos ejecutados—, en una situación que ellos y sus familias han denunciado desde entonces como doblemente injusta: condenados por Japón como criminales de guerra japoneses y tratados en Corea como colaboradores.
Una minoría de coreanos ocupó posiciones de responsabilidad en el aparato colonial y en el ejército japonés o de Manchukuo. Ese hecho tuvo consecuencias muy largas: la depuración de colaboradores (친일파, chinilpa) quedó interrumpida en 1949 en Corea del Sur, y la cuestión sigue siendo un asunto político vivo. El caso más citado es el del futuro presidente Park Chung-hee, oficial del ejército de Manchukuo formado en la Academia Militar Imperial japonesa.
7. El movimiento independentista[editar]
[ Desplegar / Plegar ] Organizaciones, acciones y figuras del movimiento independentista
Organizaciones
- Milicias justicieras (의병, uibyeong). Guerra irregular sostenida sobre todo entre 1907 y 1915, alimentada por los soldados del ejército coreano disuelto en 1907. Fue reprimida con campañas de castigo y empujó a sus restos a Manchuria y a la Siberia rusa.
- Gobierno Provisional de la República de Corea (대한민국 임시정부). Constituido en Shanghái en abril de 1919 por confluencia de varios grupos del exilio, se trasladó sucesivamente por China durante la guerra y terminó en Chongqing. Su primer presidente fue Syngman Rhee; la figura que lo sostuvo durante más tiempo, ya como presidente del ejecutivo, fue Kim Ku. Ningún país aliado lo reconoció formalmente durante la guerra.
- Ejército de Liberación de Corea (한국광복군). Fuerza armada del Gobierno Provisional, creada el 17 de septiembre de 1940 en Chongqing bajo el mando de Ji Cheong-cheon. Colaboró con el ejército chino y con la Oficina de Servicios Estratégicos estadounidense en una operación de infiltración en la península que la rendición japonesa dejó sin ejecutar.
- Cuerpo de Voluntarios Coreanos (조선의용대), constituido a finales de los años treinta por Kim Won-bong bajo el paraguas del Frente Nacional Coreano y encuadrado en el dispositivo militar chino. Una parte se integró después en el Ejército de Liberación y otra en las fuerzas comunistas chinas.
- Guerrilla en Manchuria. Diversas partidas armadas coreanas actuaron en la frontera sinocoreana, algunas encuadradas en el Ejército Antijaponés Unido del Nordeste, de dirección comunista china. En ese entorno se formó Kim Il-sung, cuya trayectoria en aquellos años ha sido objeto de una construcción propagandística muy extensa en Corea del Norte y de un escrutinio crítico correspondiente en el sur.
Acciones documentadas
- 26 de octubre de 1909: Ahn Jung-geun mata a Itō Hirobumi en la estación de Harbin. Ejecutado en la prisión de Lüshun el 26 de marzo de 1910.
- 1 de marzo de 1919: Movimiento del Primero de Marzo.
- Junio de 1920: batalla de Bongodong, con las fuerzas de Hong Beom-do.
- Octubre de 1920: batalla de Cheongsanri, la victoria más celebrada de la lucha armada coreana, bajo el mando de Kim Jwa-jin y Hong Beom-do. En represalia, el ejército japonés emprendió una campaña de castigo contra las aldeas coreanas de Gando.
- 10 de junio de 1926: Movimiento del Diez de Junio, manifestaciones estudiantiles con ocasión del funeral del último emperador, Sunjong.
- Noviembre de 1929: Movimiento Estudiantil de Gwangju, iniciado por un incidente entre estudiantes coreanos y japoneses y extendido a todo el país; es la segunda gran movilización del período después de la de 1919.
- 8 de enero de 1932: Lee Bong-chang atenta sin éxito contra el emperador Hirohito en Tokio.
- 29 de abril de 1932: Yun Bong-gil hace estallar un artefacto en el parque Hongkou de Shanghái durante una celebración militar japonesa, matando a varios altos mandos. La acción, organizada por Kim Ku, granjeó al Gobierno Provisional el apoyo del Kuomintang chino.
Figuras
| Nombre | Papel |
|---|---|
| Ahn Jung-geun (1879-1910) | Autor del atentado contra Itō Hirobumi; su alegato ante el tribunal japonés, con su proyecto de una paz asiática, es un texto de referencia |
| Kim Ku (1876-1949) | Dirigente principal del Gobierno Provisional en el exilio; asesinado en Seúl en 1949 |
| Syngman Rhee (1875-1965) | Primer presidente del Gobierno Provisional y, desde 1948, primer presidente de la República de Corea |
| Yu Gwan-sun (1902-1920) | Estudiante organizadora del Primero de Marzo; murió en prisión a los diecisiete años |
| Hong Beom-do (1868-1943) | Comandante guerrillero; sus restos fueron repatriados desde Kazajistán en 2021 |
| Kim Jwa-jin (1889-1930) | Comandante en Cheongsanri |
| Yun Bong-gil (1908-1932) | Autor del atentado de Hongkou; ejecutado en Japón |
| Sin Chae-ho (1880-1936) | Historiador y teórico nacionalista; murió en la prisión de Lüshun |
| Ahn Chang-ho (1878-1938) | Organizador del movimiento en Estados Unidos y en China; murió tras su encarcelamiento |
8. El final (1945) y la partición[editar]
Japón anunció su rendición el 15 de agosto de 1945. La fecha se celebra en las dos Coreas como Gwangbokjeol (광복절), el "día de la recuperación de la luz", y es fiesta nacional.
La liberación no trajo la independencia inmediata. Ese mismo mes, Estados Unidos y la Unión Soviética acordaron dividir la península por el paralelo 38 para aceptar por separado la rendición de las tropas japonesas. La línea, trazada en cuestión de horas y sin participación coreana, se convirtió en permanente al fracasar las negociaciones sobre un gobierno único, y desembocó en la constitución de dos Estados en 1948 y en la guerra de Corea en 1950.
En el sur, el mando militar estadounidense mantuvo temporalmente en sus puestos a parte del funcionariado y de la policía formados bajo la administración colonial, decisión de urgencia administrativa que tuvo un coste político duradero y que está en el origen del carácter inconcluso de la depuración de colaboradores.
9. La disputa abierta: tratados, tribunales y memoria[editar]
9.1 El tratado de 1965[editar]
Corea del Sur y Japón normalizaron sus relaciones con el Tratado de Relaciones Básicas, firmado el 22 de junio de 1965 —bajo la presidencia de Park Chung-hee— y en vigor desde el 18 de diciembre de ese año. Un acuerdo anexo sobre bienes y reclamaciones estableció que Japón entregaría a lo largo de diez años 800 millones de dólares: 300 millones en donaciones, 200 millones en créditos blandos y 300 millones en créditos comerciales.
Ese dinero fue decisivo para la industrialización surcoreana, pero el acuerdo dejó dos problemas que siguen vivos:
- El Gobierno japonés sostiene que el acuerdo resolvió "completa y definitivamente" todas las reclamaciones, incluidas las de particulares.
- El Gobierno surcoreano de la época no repartió las indemnizaciones entre las víctimas individuales, sino que destinó el grueso a infraestructura e industria. Documentación desclasificada en 2005 mostró que fue la propia parte coreana la que insistió en gestionar por su cuenta la compensación a las víctimas. Ese hecho es una de las críticas más recurrentes al Park Chung-hee de aquellos años.
9.2 Los litigios por trabajo forzado[editar]
El 30 de octubre de 2018, el Tribunal Supremo de Corea del Sur condenó a Nippon Steel a indemnizar a antiguos trabajadores forzados; el 29 de noviembre hizo lo propio con Mitsubishi Heavy Industries. El razonamiento del tribunal fue que el acuerdo de 1965 no puede extinguir el derecho de los particulares a reclamar por actos ilícitos contra la humanidad vinculados a una ocupación colonial que Corea considera ilegal.
Japón consideró que las sentencias violaban el tratado, y la crisis derivó en 2019 en restricciones japonesas a la exportación de materiales para semiconductores y en un boicot de consumo en Corea del Sur.
El 6 de marzo de 2023, el Gobierno de Yoon Suk-yeol anunció una solución de compensación por tercero: una fundación surcoreana pagaría a las víctimas con aportaciones de empresas coreanas, sin participación de las empresas japonesas demandadas. Once de los quince demandantes de las sentencias de 2018 —o sus familias— aceptaron el pago; cuatro lo rechazaron, por considerar que la fórmula exime a las empresas responsables. En diciembre de 2023, el Tribunal Supremo coreano dictó nuevas condenas contra las mismas empresas en otros procedimientos.
9.3 La memoria[editar]
Las disputas de memoria son constantes y adoptan formas muy diversas: los manuales escolares japoneses y su tratamiento del período colonial; las visitas de altos cargos japoneses al santuario Yasukuni; las estatuas de la joven que conmemoran a las víctimas de la esclavitud sexual, instaladas frente a legaciones japonesas en Corea y en varias ciudades del mundo; y el nombre del mar que separa a los dos países. Ninguna de ellas está resuelta.
10. El debate historiográfico[editar]
El período es objeto de dos grandes marcos interpretativos, cuya confrontación es especialmente intensa dentro de la propia academia coreana:
- La tesis de la explotación colonial (식민지 수탈론). Sostiene que el dominio japonés extrajo sistemáticamente recursos, tierra y trabajo de Corea en beneficio de la metrópoli, que interrumpió una dinámica de modernización autóctona iniciada en el siglo XIX y que el crecimiento agregado del período no benefició a la población colonizada. Fue la posición dominante en la historiografía surcoreana durante la segunda mitad del siglo XX.
- La tesis de la modernización colonial (식민지 근대화론). Sostiene que la infraestructura, el sistema educativo, la administración moderna y la base industrial construidos entre 1910 y 1945 constituyeron condiciones de partida sin las cuales el desarrollo posterior es difícil de explicar. Sus defensores subrayan que describir esos hechos no equivale a justificar la colonización.
Entre ambas se ha consolidado desde los años noventa una tercera vía, la de la "modernidad colonial", cuyo texto de referencia es el volumen colectivo Colonial Modernity in Korea (1999), editado por Gi-Wook Shin y Michael Robinson. Su propuesta es abandonar el marco binario de represión japonesa contra resistencia coreana y estudiar simultáneamente colonialismo, modernidad y nacionalismo como procesos entrelazados, prestando atención a la sociedad coreana del período y no solo a la administración que la gobernaba.
En esa línea, el historiador estadounidense Carter Eckert publicó en 1991 Offspring of Empire, un estudio sobre los orígenes coloniales del capitalismo coreano a partir del caso de la familia Kim de Gochang. Su tesis —que el empresariado coreano moderno se formó en dependencia del capital japonés y del Estado autoritario colonial, y que esa genealogía explica parte de la relación posterior entre autoritarismo político y desarrollo económico en Corea del Sur— fue muy discutida en Corea precisamente porque no encaja en ninguno de los dos campos.
El debate no es solo académico. En 2019, el libro Anti-Japan Tribalism (반일 종족주의), coordinado por el economista Lee Young-hoon, defendió posiciones minimizadoras sobre el trabajo forzado y sobre la esclavitud sexual militar, se convirtió en un superventas en Corea y en Japón y provocó una réplica académica considerable. Y en 2021, un artículo del profesor de Harvard J. Mark Ramseyer que describía la relación de las mujeres de los burdeles militares como una contratación voluntaria fue objeto de una impugnación masiva por parte de historiadores de Japón, Corea y Estados Unidos, que documentaron la ausencia de los contratos en los que decía basarse.
En resumen: la existencia de los hechos centrales no está en disputa académica seria; sí lo están su cuantificación, su interpretación y sus consecuencias jurídicas.
11. Corea y el mundo hispanohablante durante la ocupación[editar]
Aunque parezca lejano, este período dejó huella directa en América Latina, y es la razón por la que existen comunidades de origen coreano en México y en Cuba desde mucho antes de la migración coreana contemporánea.
11.1 México: los henequeneros de Yucatán (1905)[editar]
En la primavera de 1905, 1.033 coreanos llegaron a bordo del vapor británico Ilford a Salina Cruz, en Oaxaca, y de allí fueron trasladados a las haciendas henequeneras de Yucatán, adonde la conmemoración mexicana sitúa su llegada el 15 de mayo. Las fuentes difieren en las fechas exactas de la travesía. Habían salido del puerto de Chemulpo —el actual Incheon— contratados mediante una campaña de reclutamiento que les prometía condiciones que no existían, en un momento en que el Imperio Coreano acababa de perder su representación exterior y no podía protegerlos. Trabajaron cortando henequén, el "oro verde" del Porfiriato, en condiciones de servidumbre por deudas.
Cuando terminaron sus contratos, la anexión de 1910 había dejado a Corea sin Estado al que regresar. Se dispersaron por Campeche, Tabasco, Chetumal, Veracruz y la Ciudad de México, y sus descendientes en Yucatán —hoy varios miles— conservan una identidad propia. El Museo Conmemorativo de la Inmigración Coreana a Yucatán, en Mérida, documenta esa historia.
11.2 Cuba: Matanzas (1921)[editar]
En 1921, alrededor de 300 coreanos procedentes de México desembarcaron en Cuba a bordo del vapor Tamaulipas, atraídos por el desarrollo del cultivo de henequén en la provincia de Matanzas. Las fuentes difieren sobre la fecha exacta del desembarco, que sitúan entre marzo y mayo de aquel año. Se establecieron sobre todo en la finca El Bolo, en Matanzas, y en Cárdenas, donde constituyeron sedes de la Asociación Nacional Coreana en noviembre de 1921 y agosto de 1927 respectivamente.
Esas asociaciones no eran solo mutualidades: fueron nodos del movimiento independentista coreano en el exilio, recaudaron fondos para el Gobierno Provisional de Shanghái y mantuvieron correspondencia con la diáspora coreana de Estados Unidos y de China. La comunidad coreana de Cuba, hoy muy pequeña y plenamente cubana, es una de las diásporas coreanas más antiguas del continente.
11.3 La ocupación en la cultura coreana que llega en español[editar]
Buena parte del público hispanohablante encuentra este período por primera vez a través de la ficción coreana. Es un tema recurrente en el cine y la televisión de Corea del Sur, y varias de esas producciones han llegado a América Latina subtituladas y dobladas a través de
Netflix y de otras plataformas. También aparece de forma constante en la historia de la cocina coreana: el bingsu, el gimbap, el bulgogi, el makgeolli y el propio hanbok tienen todos ellos un capítulo de su historia escrito en estos treinta y cinco años, ya sea por la llegada de tecnologías e ingredientes japoneses, por la prohibición administrativa de prácticas tradicionales o por la reformulación de la vestimenta.
Conviene una advertencia para el lector que llega por esa vía: la ficción histórica coreana sobre el período es, casi siempre, ficción con una posición. Es un material excelente para entender qué lugar ocupa la ocupación en la memoria surcoreana contemporánea, y un material poco fiable para establecer hechos concretos.
12. Véase también[editar]
- Corea del Sur — el Estado surgido en el sur de la península en 1948
- Guerra de Corea — la consecuencia directa de la partición de 1945
- Park Chung-hee — presidente entre 1961 y 1979, oficial del ejército de Manchukuo durante el período colonial y firmante del tratado de 1965
- Dinastía Joseon — el Estado coreano que precedió a la ocupación
- Seúl — capital colonial bajo el nombre de Keijō
- Hanbok, Gimbap, Bulgogi, Makgeolli y Bingsu (빙수) — elementos de la cultura material coreana con un capítulo propio en este período
- Hallyu — el marco de la difusión cultural coreana contemporánea, a través de la cual muchos lectores hispanohablantes se acercan a esta historia