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Remedios Varo

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Remedios Varo · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
ArteFrida Kahlo · Salvador Dalí · Diego Rivera
PaísesEspaña · México
CiudadesCiudad de México · Madrid
LiteraturaFederico García Lorca · Sor Juana Inés de la Cruz
Remedios Varo
Nombre completoMaría de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga
Nacimiento16 de diciembre de 1908, Anglès, provincia de Girona, España
Fallecimiento8 de octubre de 1963 (54 años), Ciudad de México, México
Causa de muerteInfarto de miocardio, de forma repentina y en plena actividad
NacionalidadEspañola de nacimiento; vivió en México desde 1941 hasta su muerte y su obra pertenece a las dos historias del arte. Sobre si llegó a nacionalizarse mexicana, las fuentes discrepan (sección 4.5)
OcupaciónPintora, dibujante e ilustradora
FormaciónReal Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid, 1924-1930
PadresRodrigo Varo y Zejalvo, ingeniero hidráulico, e Ignacia Uranga Bergareche
ParejasGerardo Lizarraga, casados en 1930; Benjamin Péret, poeta surrealista francés, desde 1936; Walter Gruen, desde 1952 hasta su muerte
CírculoLeonora Carrington, Kati Horna, Gunther Gerzso, Esteban Francés, Chiki Weisz y el resto del exilio europeo en México
MovimientoSurrealismo; en Barcelona, grupo logicofobista
Soporte habitualÓleo sobre masonite, en formatos medianos y pequeños
Obras destacadasLa creación de las aves (1957); Papilla estelar (1958); el tríptico Hacia la torre, Bordando el manto terrestre y La huida (1960-1961); Naturaleza muerta resucitando (1963)
Mayor colección públicaMuseo de Arte Moderno, Ciudad de México: 39 obras de la colección Isabel Gruen Varsoviano
Récord en subastaRevelación (El relojero), 6,22 millones de dólares, Christie's de Nueva York, 12 de mayo de 2025

1. Resumen[editar]

Remedios Varo fue una pintora nacida en Anglès, provincia de Girona, el 16 de diciembre de 1908, y muerta en la Ciudad de México el 8 de octubre de 1963. Es una de las figuras centrales del surrealismo y una de las pocas cuya obra puede reconocerse de un vistazo: interiores de torre, mujeres con rostro de corazón invertido, máquinas imposibles que fabrican estrellas o tejidos, y una luz de miniatura medieval aplicada a asuntos de laboratorio.

Su biografía es la de un exilio. Se formó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, trabajó en la Barcelona de los años treinta y, al estallar la Guerra Civil, se marchó a París con el poeta surrealista Benjamin Péret. La ocupación alemana la empujó de nuevo, y a finales de 1941 llegó a México, donde vivió los veintidós años que le quedaban. Por eso este artículo es a la vez español y mexicano: nació y se formó en un país y pintó casi toda su obra conocida en el otro.

El dato que más sorprende de su carrera es lo corta que fue. Varo pintó sus cuadros célebres en los últimos ocho años de su vida, entre 1955 y 1963, cuando ya había cumplido cuarenta y seis. Antes de eso hizo publicidad, ilustración científica, decoración de muebles, dioramas y disfraces para ganarse la vida. Fue el apoyo económico de su tercera pareja, Walter Gruen, lo que le permitió dedicarse por completo a pintar.

Su relación con el surrealismo también tiene un matiz importante. Varo compartió con el grupo la afición al automatismo, a lo onírico y a lo oculto, pero su método era el contrario del automatismo: dibujaba, calculaba, hacía cartones a tamaño real y ejecutaba con una minuciosidad de miniaturista. En su pintura no hay azar; hay ingeniería.

2. España[editar]

2.1 La casa y el compás[editar]

Remedios Varo nació en Anglès, un pueblo de la provincia de Girona, porque su padre, Rodrigo Varo y Zejalvo, era ingeniero hidráulico y la familia se trasladaba allí donde hubiera obra: distintas ciudades españolas y una estancia en el norte de África.

Ese padre es la clave de su pintura. Le enseñó dibujo técnico, le hizo copiar planos y le puso en las manos el compás, la escuadra y la perspectiva. Toda la obra posterior de Varo —las máquinas, los engranajes, las estructuras arquitectónicas imposibles pero coherentes, la exactitud del trazo— sale de esa formación y no de ninguna escuela de arte. Su madre, Ignacia Uranga, vasca y católica practicante, la matriculó en un colegio de monjas cuyo ambiente Varo describió después con hostilidad.

2.2 La Academia de San Fernando[editar]

Entre 1924 y 1930 estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, en la que fue una de las primeras mujeres admitidas. Fue una alumna aplicada en el dibujo académico y, según sus propios recuerdos, poco interesada en el ambiente.

Coincidió en el tiempo con la generación que estaba pasando por la Academia y por la Residencia de Estudiantes: Salvador Dalí estudió allí en la primera mitad de los años veinte, y en el Madrid de aquellos años estaban también Federico García Lorca y Luis Buñuel. No consta que Varo formara parte de aquel círculo —era más joven, era mujer y no vivía en la Residencia—, pero respiró el mismo ambiente y leyó las mismas revistas.

Madrid le dio otra cosa más útil: el Museo del Prado, donde copió a El Bosco, cuya influencia es visible en todo lo que pintó después, y la lectura de los surrealistas franceses en las revistas que llegaban a la Residencia de Estudiantes.

2.3 Barcelona y los logicofobistas[editar]

En 1930 se casó con Gerardo Lizarraga, compañero de la Academia, con quien pasó una temporada en París y después se instaló en Barcelona. Allí trabajó como dibujante publicitaria —un oficio del que vivió, con intermitencias, casi treinta años— y entró en contacto con la vanguardia catalana.

En 1936 participó en la exposición del grupo logicofobista, celebrada en las Galerías Catalonia de Barcelona: un surrealismo catalán de vida breve, cuyo nombre declaraba el programa de rechazar la lógica. Fue su primera aparición pública en un contexto de vanguardia.

3. Guerra, París y huida[editar]

Al estallar la Guerra Civil, Barcelona se llenó de extranjeros llegados a apoyar a la República. Entre ellos estaba Benjamin Péret, poeta francés y una de las figuras centrales del surrealismo, que se alistó en la columna Durruti. Varo y Péret se conocieron entonces y en 1937 se marcharon juntos a París.

En París, Varo entró de lleno en el grupo surrealista: trató a André Breton, a Max Ernst, a Victor Brauner, a Óscar Domínguez, a Marcel Duchamp y, sobre todo, a Leonora Carrington, con la que mantuvo la amistad más importante de su vida. Participó en exposiciones colectivas y publicó en revistas del grupo.

La estancia duró tres años. En 1940 los alemanes ocuparon Francia; Péret, comunista y francés, fue detenido, y la pareja huyó al sur. En Marsella entraron en contacto con la red de rescate del periodista estadounidense Varian Fry, que sacó de Europa a centenares de artistas e intelectuales perseguidos.

Salieron de Casablanca a bordo del Serpa Pinto y llegaron a México a finales de 1941.[1] Varo tenía treinta y tres años, no hablaba español mexicano, no tenía dinero y no volvería a Europa más que de visita.

4. México[editar]

4.1 El círculo del exilio[editar]

México, bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas primero y de sus sucesores después, acogió a decenas de miles de exiliados republicanos españoles y a refugiados europeos de la guerra. En la Ciudad de México se formó una colonia cosmopolita en la que Varo encontró a los suyos: Leonora Carrington, llegada también en 1942; la fotógrafa húngara Kati Horna; el pintor Gunther Gerzso; el catalán Esteban Francés; Chiki Weisz, fotógrafo húngaro casado con Carrington; y su propio primer marido, Gerardo Lizarraga, con quien mantuvo una relación cordial.

La amistad con Carrington fue una relación de trabajo además de personal: escribieron juntas una obra de teatro, inventaron recetas que eran a la vez cocina y conjuro, y compartieron el interés por la alquimia, la magia, el tarot, la teosofía y las ciencias ocultas. Las dos convirtieron ese material en pintura, con resultados muy distintos.

En cambio, su relación con el arte mexicano dominante —el muralismo de Diego Rivera y su generación, la pintura de Frida Kahlo— fue distante. Varo trabajaba en pequeño formato, sobre asuntos interiores, en un país cuyo arte oficial era monumental, público y político. Trató sin embargo a figuras de la cultura mexicana, entre ellas Octavio Paz.

4.2 Vivir de otra cosa[editar]

Durante casi quince años Varo no pudo dedicarse a pintar. Se ganó la vida con encargos:

Trabajo Contenido
Publicidad farmacéutica Gouaches para los anuncios de los laboratorios Bayer en México, con insectos, alegorías y figuras fantásticas
Decoración Muebles pintados, instrumentos musicales decorados, objetos por encargo
Diseño escénico Vestuario y disfraces para teatro y cine
Dioramas y exposiciones Trabajos de montaje para instituciones, entre ellas el British Council
Ilustración científica Dibujos entomológicos para una campaña antipalúdica

Cinco líneas de trabajo alimenticio. Ninguna es anecdótica: la publicidad de Bayer le impuso la precisión del dibujo comercial, y la ilustración entomológica le dio el repertorio de patas, antenas y élitros que reaparece en sus criaturas.

4.3 Venezuela[editar]

Entre 1947 y 1949 Varo vivió en Venezuela, donde estaban su madre y su hermano. Trabajó en Maracay para la campaña oficial contra la malaria realizando ilustraciones entomológicas, y en Caracas hizo publicidad para Bayer.

Ese paréntesis coincide con la separación de Péret, que regresó a Francia en 1948 y con quien mantuvo relación y apoyo económico hasta la muerte de él en 1959.

4.4 Walter Gruen[editar]

En 1952 Varo se unió a Walter Gruen, refugiado austriaco que había pasado por campos de concentración franceses y que en México regentó una tienda de discos. Gruen tomó una decisión que cambió la historia del arte: la mantuvo económicamente para que dejara los encargos y pintara.

A partir de ese momento, y hasta su muerte once años después, Varo pintó a tiempo completo. Toda su obra reconocida sale de ese periodo. Gruen fue después el custodio del legado y el responsable, junto a Anna Alexandra Varsoviano, de que la colección acabara en un museo público y no dispersa en el mercado.

4.5 Española y mexicana[editar]

La adscripción nacional de Varo se cuenta de dos maneras y ninguna es del todo satisfactoria.

Fue española de nacimiento y de formación: nació en Girona, se formó en Madrid, trabajó en Barcelona y salió del país por una guerra. Y fue mexicana de obra: pintó en México todo lo que se conoce de ella, expuso allí, allí murió y allí está su colección. La historia del arte mexicano la reclama como propia con tanto derecho como la española.

Sobre su situación jurídica las fuentes se contradicen. Es habitual leer que se nacionalizó mexicana; hay estudios que sostienen lo contrario, que mantuvo la nacionalidad española hasta su muerte pese a que se le facilitaron los trámites. Aquí no se resuelve: se hace constar que el dato está en disputa y que la disputa no afecta a lo esencial, que es dónde pintó y para quién.[2]

5. La obra[editar]

5.1 Qué pinta[editar]

Varo construyó en ocho años un mundo cerrado y coherente, con reglas propias. Sus elementos recurrentes:

  • Figuras andróginas, casi siempre femeninas, de rostro estrecho, ojos enormes y nariz alargada, con un aire de familia que las hace reconocibles entre cuadros.
  • Interiores de torre: habitaciones estrechas y altas, escaleras de caracol, ventanas ojivales, suelos de tablas. La arquitectura es medieval, la lógica es de plano de ingeniero.
  • Máquinas y aparatos que producen algo improbable: pájaros, música, hilo con el que se teje la superficie de la tierra, alimento estelar.
  • Viajes: barcos que son sillas, vehículos con ruedas y velas, criaturas que atraviesan bosques o ríos en artefactos imposibles.
  • Ciencia y ocultismo mezclados: alambiques, prismas, partituras, telescopios, junto a símbolos alquímicos y astrológicos.

Y una constante temática que la crítica reciente ha puesto en primer plano: sus protagonistas son casi siempre mujeres que trabajan —investigan, construyen, tejen, exploran, huyen—, en un momento en que el repertorio surrealista trataba a la mujer sobre todo como musa u objeto de deseo. Varo no pintó musas; pintó operarias de lo imposible.

5.2 Obras principales[editar]

Obra Año Situación
Simpatía (La rabia del gato) 1955 Colección particular
Ciencia inútil o El alquimista 1955 Colección particular
Revelación (El relojero) 1955 Colección particular; récord del mercado de la artista
Armonía (Autorretrato sugerente) 1956 Colección particular
La creación de las aves 1957 Museo de Arte Moderno, Ciudad de México
Papilla estelar 1958 Colección particular
Vagabundo 1958 Colección particular
Exploración de las fuentes del río Orinoco 1959 Colección particular
Ascensión al monte análogo 1960 Colección particular
Mujer saliendo del psicoanalista 1960 Colección particular
Hacia la torre 1960 Primer panel del tríptico
Bordando el manto terrestre 1961 Segundo panel del tríptico; colección particular, Ciudad de México
La huida 1961 Tercer panel del tríptico; Museo de Arte Moderno, Ciudad de México[3]
Naturaleza muerta resucitando 1963 Último cuadro, terminado poco antes de su muerte

Son catorce obras, tres de ellas los paneles del tríptico. La proporción de la columna derecha explica por sí sola un problema del que se habla poco: la mayor parte de su obra está en manos privadas, y por eso las exposiciones de Varo dependen de préstamos y son acontecimientos poco frecuentes.

5.3 El tríptico[editar]

Hacia la torre, Bordando el manto terrestre y La huida forman una secuencia narrativa que puede leerse como autobiografía cifrada:

  1. Hacia la torre. Un grupo de muchachas idénticas, con uniforme y mirada baja, sale en bicicleta de un edificio conventual, conducidas por dos figuras de autoridad. Sólo una de ellas mira al espectador.
  2. Bordando el manto terrestre. Las mismas muchachas, encerradas en lo alto de la torre, bordan una tela que cae por las ventanas y que es la superficie del mundo: al bordar, fabrican la realidad. Una de ellas ha bordado en secreto, dentro del manto, una pareja: ella misma con un amante.
  3. La huida. La misma figura escapa con ese amante en un vehículo que es a la vez barco, capa y paraguas, hacia una gruta en la montaña.

La lectura como relato del colegio de monjas, el encierro y la fuga es una interpretación, ampliamente aceptada y coherente con lo que Varo contó de su infancia, pero interpretación al fin. Los tres paneles están hoy separados: el segundo en una colección particular y el tercero en el Museo de Arte Moderno.

5.4 Homo rodans[editar]

En 1959 Varo construyó una figura con huesos de pollo y pescado montados sobre una rueda, el Homo rodans, y escribió un tratado seudocientífico en latín macarrónico que explicaba, con toda la parafernalia académica, que el antepasado del ser humano se desplazaba rodando. El texto se publicó tras su muerte.

La broma no es marginal: define su relación con la ciencia. Varo tomaba en serio el aparato del conocimiento —la nomenclatura, el esquema, el instrumental— y lo aplicaba a objetos imposibles. Es exactamente lo que hacen sus cuadros.

6. Técnica y aportación formal[editar]

6.1 El soporte y la materia[editar]

Varo pintaba al óleo sobre masonite, un tablero de fibra prensada, en formatos medianos y pequeños. La superficie rígida y lisa permite un trazo fino imposible sobre lienzo, y su elección explica el aspecto de miniatura que tienen sus cuadros incluso cuando miden un metro.

Preparaba el tablero con capas de fondo trabajadas y usaba veladuras —capas finas y transparentes de color superpuestas—, una técnica de la pintura flamenca antigua que casi nadie practicaba en el arte de su tiempo y que produce esa luminosidad interior, como de vidriera, característica de su obra.

6.2 Los recursos de superficie[editar]

Sobre esa base aplicaba procedimientos aprendidos en el surrealismo, usados no como generadores de imágenes sino como texturas controladas:

Recurso Efecto
Decalcomanía Aplastar color entre dos superficies y separarlas, para obtener vetas de roca, corteza y follaje
Soplado Dispersar pintura muy diluida con un tubo, para nieblas y fondos
Esgrafiado Rayar la capa fresca con la punta del mango del pincel o con una aguja, para pelo, hilos y filamentos
Frotado sobre relieve Obtener tramas por presión sobre superficies rugosas
Incrustación de nácar y materiales Añadir brillo puntual en zonas concretas

Cinco recursos que en la obra de otros surrealistas producían formas aleatorias y en la de Varo aparecen sometidos al dibujo: la mancha accidental se convierte siempre en una cosa concreta y descrita.

6.3 El método: cartón y trazo[editar]

Los cuadernos y estudios conservados en el Museo de Arte Moderno demuestran cómo trabajaba: bocetos a lápiz, estudios de detalle, cartones a tamaño real que transfería al tablero y sólo entonces la ejecución al óleo. Ese proceso es el de un pintor del Quattrocento, no el de un automatista.

La consecuencia formal es que en un cuadro de Varo no hay nada indeciso: cada pliegue, cada engranaje y cada tabla del suelo está resuelto. Esa firmeza es lo que hace creíbles unas escenas que no lo son.

6.4 Qué aporta[editar]

Su aportación puede formularse en una frase: aplicó la técnica de un miniaturista antiguo y la precisión de un dibujante técnico a los asuntos del surrealismo, y con ello produjo un tipo de imagen que ningún otro miembro del movimiento hizo. Frente al surrealismo del borrón, del sueño informe y del azar, Varo construyó un surrealismo descriptivo: mundos imposibles narrados con la exactitud con que se describe un mecanismo.

7. Mercado y colecciones[editar]

7.1 En vida[editar]

Varo expuso poco y tarde. Su primera aparición en una colectiva mexicana fue en 1955, en la Galería Diana de la Ciudad de México; su primera individual, al año siguiente, en la misma sala, con un éxito inmediato de público y de crítica. En 1958 ganó el primer premio del Primer Salón de la Plástica Femenina. En 1962 expuso de nuevo, en la Galería Juan Martín.

Vendía, pero a precios modestos y a un círculo reducido. Murió con reconocimiento local y sin proyección internacional.

7.2 El legado[editar]

Tras su muerte, Walter Gruen y Anna Alexandra Varsoviano reunieron y conservaron el grueso de la obra. En el año 2000 la depositaron en comodato permanente en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México —37 pinturas y un cadáver exquisito realizado en Francia—; en 2001 se sumó La huida, y en 2002 se firmó la donación definitiva. El conjunto lleva el nombre de colección Isabel Gruen Varsoviano, en memoria de la hija de la pareja, y consta hoy de 39 obras.

En 2018 se donó además el archivo de la artista, hoy Fondo Artístico Remedios Varo: dibujos preparatorios, cuadernos de trabajo, fotografías, libros de su biblioteca y objetos personales. Es lo que permite estudiar su método.

7.3 El mercado actual[editar]

El mercado de Varo se ha revalorizado con fuerza en el siglo XXI, en paralelo a la revisión general del papel de las mujeres en el surrealismo.

El récord de la artista se estableció el 12 de mayo de 2025, cuando Revelación (El relojero) (1955), óleo sobre masonite, se vendió en Christie's de Nueva York por 6,22 millones de dólares. Superó por poco más de treinta mil dólares el récord anterior, el de Armonía (Autorretrato sugerente), vendido en Sotheby's de Nueva York el 29 de junio de 2020 por 6,19 millones.[4]

La escasez es estructural: Varo pintó durante ocho años, su producción es limitada y una parte importante está inmovilizada en un museo público. Cada aparición en subasta es, por tanto, un acontecimiento.

8. Recepción crítica a lo largo del tiempo[editar]

8.1 En vida y en los años sesenta[editar]

En México fue reconocida de inmediato tras la individual de 1956, con un público fiel y una crítica favorable. En 1964, pocos meses después de su muerte, el Museo de Arte Moderno le dedicó una retrospectiva que batió récords de visitantes y que fijó su lugar en el arte mexicano.

Fuera de México, en cambio, era casi desconocida.

8.2 El olvido internacional[editar]

Durante décadas, las historias del surrealismo la mencionaron de pasada o no la mencionaron. Las razones son las habituales y son varias a la vez: era mujer, trabajaba lejos de los centros, pintaba en pequeño formato y su obra no encajaba en el relato heroico del automatismo.

Un episodio literario contribuyó a mantenerla en circulación: en La subasta del lote 49 (1966), Thomas Pynchon describe con detalle Bordando el manto terrestre y lo convierte en imagen central de su novela. Durante años, muchos lectores anglosajones conocieron a Varo por ahí antes que por un museo.

8.3 La recuperación[editar]

Desde los años ochenta, y con fuerza creciente desde 2000, Varo ha sido objeto de una recuperación sostenida, impulsada por tres corrientes: la historiografía feminista del arte, el interés académico por el exilio republicano español y la revisión general del surrealismo fuera de París.

Los hitos recientes son concretos. En 2023, el Art Institute of Chicago presentó Remedios Varo: Science Fictions, entre el 29 de julio y el 27 de noviembre, la primera exposición monográfica dedicada a la artista en un museo estadounidense en más de dos décadas. Y en 2026, el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México mostró Remedios Varo. Habitantes de lo insólito, con cerca de noventa piezas —pinturas, dibujos, seis fotografías, nueve cuadernos de trabajo y once libros de su biblioteca—, con comisariado de Carlos Segoviano, en una exposición que cerró el 5 de julio de 2026.[5]

8.4 Hoy[editar]

La lectura dominante ha cambiado de eje. Durante décadas se leyó a Varo como una surrealista tardía y algo excéntrica; hoy se la lee como una artista con un proyecto propio, cuyo asunto es el conocimiento —cómo se investiga, cómo se construye un mundo, quién tiene derecho a hacerlo— y cuyos protagonistas son mujeres que ejercen ese trabajo. La disponibilidad de sus cuadernos desde 2018 ha reforzado esa lectura, porque documenta a una artista que planificaba y calculaba, no a una visionaria que transcribía sueños.

9. Dónde se puede ver hoy[editar]

Obra o conjunto Institución Ciudad Sala o ubicación
Colección Isabel Gruen Varsoviano, 39 obras Museo de Arte Moderno Ciudad de México Salas de la colección permanente; cerrado los lunes
La creación de las aves (1957) Museo de Arte Moderno Ciudad de México Colección permanente
La huida (tercer panel del tríptico) Museo de Arte Moderno Ciudad de México Colección permanente
Fondo Artístico Remedios Varo: cuadernos, dibujos y objetos Museo de Arte Moderno Ciudad de México Acervo documental; se muestra en exposiciones temporales
Correspondencia con Kati Horna (1947-1958) MALBA, Museo de Arte Latinoamericano Buenos Aires Archivo, digitalizado y consultable
Cuatro obras de su etapa española y francesa, entre ellas Modernidad (1936) y Alegoría del invierno (1948) Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Madrid Fondos y exposiciones temporales
Bordando el manto terrestre (1961) Colección particular Ciudad de México No expuesta de forma permanente
Obra dispersa Colecciones privadas de México, Estados Unidos y Europa Varias Sólo visible en exposiciones temporales
Casa natal y espacio conmemorativo Anglès Girona, España Placa y actividades locales

Son nueve entradas. Cuatro observaciones prácticas:

  • El Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, en la primera sección del Bosque de Chapultepec, es el único lugar del mundo donde puede verse un conjunto amplio de Varo de forma estable. Cierra los lunes y el domingo la entrada es gratuita.
  • Sus cuadros son pequeños y muy detallados. Conviene acercarse: buena parte del contenido —los engranajes, los rostros bordados en el manto, las criaturas de los rincones— no se ve a distancia de sala.
  • La mayor parte de su obra está en manos privadas, de modo que ver una selección amplia depende de que haya una exposición temporal en curso. No es una artista que se pueda visitar en cualquier momento.
  • En España no existe ninguna colección estable de su obra, lo que resulta paradójico tratándose de una artista nacida y formada en el país. Es la consecuencia directa del exilio.

10. Cronología[editar]

Año Hecho
1908 Nace en Anglès, Girona, el 16 de diciembre
1924-1930 Estudia en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid
1930 Se casa con Gerardo Lizarraga
1932-1936 Barcelona; trabaja como dibujante publicitaria
1936 Expone con el grupo logicofobista; conoce a Benjamin Péret
1937 Se traslada a París con Péret e ingresa en el círculo surrealista
1940 Ocupación alemana de Francia; huida al sur
1941 Llega a México a bordo del Serpa Pinto
1947-1949 Estancia en Venezuela; ilustración entomológica en Maracay
1952 Se une a Walter Gruen y deja los trabajos por encargo
1955 Primera exposición colectiva en la Galería Diana, Ciudad de México
1956 Primera exposición individual
1957 Pinta La creación de las aves
1958 Primer premio del Primer Salón de la Plástica Femenina
1959 Construye el Homo rodans
1960-1961 Pinta el tríptico Hacia la torre, Bordando el manto terrestre y La huida
1963 Pinta Naturaleza muerta resucitando; muere el 8 de octubre en la Ciudad de México
1964 Retrospectiva póstuma en el Museo de Arte Moderno
2000-2002 Comodato y donación de la colección al Museo de Arte Moderno
2018 Donación del Fondo Artístico Remedios Varo
2023 Remedios Varo: Science Fictions, Art Institute of Chicago
2025 Récord en subasta con Revelación (El relojero), el 12 de mayo
2026 Remedios Varo. Habitantes de lo insólito, Museo de Arte Moderno, hasta el 5 de julio

11. Artículos relacionados[editar]

  • Frida Kahlo — la otra gran pintora del México del siglo XX, con un proyecto y una recepción muy distintos.
  • Diego Rivera — el muralismo mexicano dominante del que la obra de Varo se mantuvo apartada.
  • Guerra Civil Española — la guerra que la expulsó de España y sin la cual su obra no existiría tal como la conocemos.
  • Salvador Dalí — compañero de la Academia de San Fernando y el surrealista español con el que menos se parece.
  • Luis Buñuel — el otro gran creador español del exilio que desarrolló buena parte de su obra en México.
  • Ciudad de México — la ciudad donde pintó toda su obra conocida y donde se conserva su colección.
  • Octavio Paz — una de las figuras de la cultura mexicana de su círculo.
  • Sor Juana Inés de la Cruz — el precedente novohispano de la mujer que reclama el derecho al conocimiento, figura con la que la crítica ha relacionado a las protagonistas de Varo.

  1. Las fuentes no coinciden en la fecha exacta de llegada a México. La salida de Casablanca a bordo del Serpa Pinto se sitúa en el otoño de 1941 y la llegada, según la fuente, en noviembre o en diciembre de ese año; algunos textos la trasladan a 1942, confundiéndola probablemente con la llegada de otros miembros del grupo. ↩︎

  2. Es habitual leer que Remedios Varo se nacionalizó mexicana, y esa versión aparece en muchas semblanzas. Otras fuentes, incluidas las especializadas en su expediente, sostienen que conservó la nacionalidad española hasta su muerte pese a que se le facilitaron los trámites. Al no disponer de un documento concluyente, aquí se recogen las dos versiones sin elegir. ↩︎

  3. La fecha de La huida varía entre 1960 y 1961 según la fuente. El Museo de Arte Moderno, al describir su incorporación a la colección en 2001, la fecha en 1960; la bibliografía sobre el tríptico suele datar los tres paneles entre 1960 y 1961. ↩︎

  4. Christie's, Nueva York, 12 de mayo de 2025: Revelación (El relojero) (1955), óleo sobre masonite, adjudicada en 6.221.000 dólares con la prima del comprador. Récord anterior: Armonía (Autorretrato sugerente), Sotheby's de Nueva York, 29 de junio de 2020, 6.186.800 dólares. ↩︎

  5. Las fuentes discrepan en la fecha de apertura de la exposición Remedios Varo. Habitantes de lo insólito: la prensa mexicana la sitúa el 19 de marzo de 2026 y el boletín del INBAL, el 26 de marzo. En la fecha de cierre, el 5 de julio de 2026, coinciden. ↩︎