Xiomara Castro
| Iris Xiomara Castro Sarmiento | |
|---|---|
| Presidenta de la República de | |
| Actualidad | Del 27 de enero de 2022 al 27 de enero de 2026 |
| Gabinete | Gabinete de Xiomara Castro |
| Vicepresidente | Salvador Nasralla (2022-2024) Doris Gutiérrez (2024-2026) |
| Predecesor | Juan Orlando Hernández |
| Sucesor | Nasry Asfura (desde el 27 de enero de 2026) |
| Información personal | |
| Nombre completo | Iris Xiomara Castro Sarmiento |
| Nacimiento | 30 de septiembre de 1959 Santa Bárbara, Santa Bárbara[sin verificar], Honduras |
| Nacionalidad | Hondureña |
| Partido político | Libertad y Refundación (Libre) |
| Cónyuge | Manuel Zelaya (matrimonio 1976) |
| Hijos | Zoe, Héctor Manuel, Xiomara Hortencia y José Manuel |
| Profesión | Política, empresaria |
1. Resumen general[editar]
Iris Xiomara Castro Sarmiento es una política hondureña, actual presidenta de la República de Honduras desde el 27 de enero de 2022. Es la primera mujer en ocupar la presidencia del país y lidera el partido de izquierda Libertad y Refundación (Libre). Llegó al poder tras una amplia victoria electoral en noviembre de 2021, sucediendo a Juan Orlando Hernández, cuyo gobierno estuvo marcado por denuncias de corrupción y narcotráfico.
Castro es esposa del expresidente Manuel Zelaya, derrocado en el golpe de Estado de 2009. A raíz de aquel quiebre institucional, se convirtió en una figura central de la resistencia popular y en cofundadora del partido Libre. Su proyecto político se ha basado en la promesa de refundar el Estado hondureño, combatir la corrupción y reducir la desigualdad social, aunque ha enfrentado múltiples desafíos internos y externos desde su investidura.
2. Primeros años y formación[editar]
Xiomara Castro nació el 30 de septiembre de 1959 en la ciudad de Santa Bárbara, en el occidente de Honduras. Proviene de una familia de clase media vinculada a actividades agropecuarias. Realizó sus estudios primarios y secundarios en su localidad natal y posteriormente se formó en administración de empresas, aunque no llegó a completar un título universitario debido a su temprano matrimonio.[1]
En 1976, a los 17 años, contrajo matrimonio con José Manuel Zelaya Rosales, entonces un joven empresario agrícola y ganadero. La pareja estableció su residencia en Catacamas, Olancho, donde crió a sus cuatro hijos: Zoe, Héctor, Manuel y José.
Durante gran parte de su vida adulta, Castro permaneció alejada de la primera línea política, dedicándose a la administración de las propiedades familiares y a labores sociales de corte comunitario. Su perfil público cambió drásticamente cuando Zelaya asumió la presidencia en 2006, ejerciendo un rol activo como primera dama, con especial atención a programas de desarrollo social y de la mujer.
3. Trayectoria política[editar]
3.1 Golpe de Estado de 2009 y surgimiento como líder de la resistencia[editar]
El 28 de junio de 2009, el presidente Manuel Zelaya fue derrocado por un golpe de Estado cívico-militar mientras impulsaba una consulta popular para reformar la Constitución, calificada de ilegal por la Corte Suprema y el Congreso. Xiomara Castro se encontraba en la residencia presidencial cuando se produjo la irrupción militar; según su propio testimonio, se negó a abandonar el lugar hasta que fue obligada a salir junto a su familia.
En los meses siguientes, se convirtió en una de las figuras más visibles de la resistencia contra el gobierno de facto de Roberto Micheletti. Encabezó marchas multitudinarias, se reunió con organismos internacionales y alzó la voz para exigir la restitución de Zelaya y el retorno al orden constitucional. Su liderazgo espontáneo durante las protestas sentó las bases para su posterior carrera política.[2]
3.2 Fundación de Libre y primera candidatura (2013)[editar]
Tras el fracaso de las negociaciones para reponer a Zelaya y la celebración de elecciones en noviembre de 2009, la oposición al golpe se reorganizó en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP). En 2011, una facción encabezada por Zelaya y Castro fundó el partido Libertad y Refundación (Libre), de orientación socialdemócrata y con un discurso de refundación del Estado hondureño.
En 2013, Libre decidió postular a Xiomara Castro como candidata presidencial para las elecciones generales de ese año. Su campaña se centró en la lucha contra la corrupción, la desigualdad y la privatización de servicios públicos. A pesar de encabezar las encuestas durante buena parte del proceso, quedó en segundo lugar con alrededor del 28.8 % de los votos, detrás del candidato del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández, quien obtuvo el 36.9 %. Castro y Libre denunciaron fraude, aunque los observadores internacionales validaron los resultados.
3.3 Alianzas y segunda candidatura (2017-2021)[editar]
En las elecciones de 2017, Libre decidió no postular a Castro y en su lugar apoyó la candidatura del presentador de televisión Salvador Nasralla, como parte de la Alianza de Oposición contra la Dictadura. La alianza denunció un nuevo fraude que finalmente dio la reelección a Hernández, en medio de una grave crisis poselectoral que dejó decenas de muertos. Durante ese período, Xiomara Castro mantuvo un perfil relativamente bajo, aunque participó activamente en las protestas y negociaciones posteriores.
En 2021, Castro volvió a ser la candidata presidencial de Libre, esta vez con Nasralla como compañero de fórmula para la vicepresidencia. La campaña electoral se desarrolló en un contexto de descontento generalizado, agravado por la pandemia de COVID-19, los escándalos de corrupción del gobierno saliente y los crecientes flujos migratorios hacia
Estados Unidos. Castro prometió una «refundación socialista democrática» de Honduras, incluyendo la legalización del aborto (más tarde matizada), la eliminación de las ZEDE (zonas de empleo y desarrollo económico), y una asamblea constituyente para redactar una nueva carta magna.
El 28 de noviembre de 2021, Xiomara Castro se impuso con más del 51 %[sin verificar] de los votos, frente a Nasry Asfura, del gobernante Partido Nacional, que obtuvo alrededor del 36.9 %. Así se convirtió en la candidata más votada en la historia de Honduras y en la primera presidenta mujer del país.
4. Presidencia (2022–presente)[editar]
4.1 Investidura y primeras medidas[editar]
Xiomara Castro tomó posesión el 27 de enero de 2022 en una ceremonia celebrada en el Estadio Nacional de
Tegucigalpa, ante miles de simpatizantes. En su discurso inaugural, insistió en la urgencia de refundar el Estado, liberar a los presos políticos, derogar las ZEDE y convocar una asamblea nacional constituyente.
Uno de sus primeros actos de gobierno fue la derogación de la ley que permitía las ZEDE, aprobada durante el gobierno de Hernández y considerada por sus críticos como una cesión de soberanía territorial. En paralelo, decretó una condonación de deudas a pequeños productores agrícolas y anunció la gratuidad de la matrícula en la educación pública.
En materia de seguridad, declaró el estado de excepción en varios departamentos para combatir las altas tasas de homicidios y la extorsión, medida que posteriormente extendió y que ha sido objeto de debate por las denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte de la policía militarizada.
4.2 Política económica y social[editar]
La administración Castro ha impulsado subsidios a los combustibles, energía eléctrica y alimentos básicos, buscando amortiguar el impacto de la inflación internacional. Ha mantenido una relación tensa con el sector empresarial, al que ha acusado en reiteradas ocasiones de sabotear económicamente al gobierno. En 2023, logró la aprobación de un presupuesto con marcado acento social, aunque con déficit creciente que ha generado preocupación entre organismos financieros internacionales.
En cuanto a la política social, el gobierno ha creado programas de transferencias monetarias condicionadas y ha incrementado la inversión en infraestructura rural. Una de las promesas centrales, la creación de un sistema nacional de salud público y gratuito, enfrenta dificultades de implementación por la falta de personal y medicamentos.
La derogación de las ZEDE, si bien fue simbólica, ha sido impugnada en instancias internacionales por las empresas afectadas, lo que ha abierto un frente legal que podría acarrear millonarias demandas al Estado hondureño.
4.3 Crisis del vicepresidente Nasralla y reconfiguración del gobierno[editar]
Apenas unos meses después de asumir, la alianza entre Libre y el Partido Salvador de Honduras (PSH), que llevó a Nasralla a la vicepresidencia, comenzó a fracturarse. Nasralla denunció reiteradamente que el gobierno incumplía los acuerdos de gobernabilidad y que se estaban tomando decisiones sin consultarle.
En marzo de 2024, Nasralla renunció a la vicepresidencia (o fue destituido, según la versión oficial) y en su lugar fue designada la diputada Doris Gutiérrez, del partido minoritario PINU (Partido Innovación y Unidad), afín a Libre. La salida de Nasralla debilitó la mayoría legislativa del oficialismo, obligando a negociar con bancadas pequeñas para aprobar leyes clave.
4.4 Relaciones internacionales[editar]
En política exterior, Xiomara Castro ha buscado diversificar las alianzas tradicionales de Honduras. Uno de los gestos más controvertidos fue el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China en marzo de 2023, rompiendo los vínculos con Taiwán que habían existido por más de 80 años. La decisión fue justificada por el gobierno como una medida pragmática para atraer inversión china, y en efecto, en los meses siguientes se firmaron acuerdos de cooperación en infraestructura y energía.[3]
Con Estados Unidos, la relación ha sido fluctuante. Castro ha criticado la política migratoria estadounidense y la injerencia histórica en América Central, pero al mismo tiempo su gobierno depende de la cooperación y el alivio migratorio. En 2022, el Departamento de Estado incluyó a algunos allegados de la presidenta en una lista de «actores corruptos», lo que tensó temporalmente los vínculos.
A nivel regional, Honduras ha fortalecido su presencia en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y ha apoyado la integración centroamericana, aunque con posturas críticas hacia ciertos mecanismos del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).
4.5 Desafíos políticos y denuncias internas[editar]
El gobierno de Castro ha enfrentado denuncias de autoritarismo por parte de sectores opositores y de organizaciones no gubernamentales. La destitución de Nasralla fue interpretada como un intento de controlar las instituciones. También se ha señalado el peso excesivo de la familia Zelaya-Castro en la toma de decisiones: el expresidente Manuel Zelaya es asesor presidencial con amplio poder, y uno de los hijos de la pareja ocupa un cargo importante en el gobierno.[4]
En el plano judicial, la promesa de crear una Comisión Internacional contra la Impunidad en Honduras (CICIH), similar a la que funcionó en
Guatemala, no se ha concretado por diferencias entre el gobierno y la ONU sobre las condiciones de su mandato. Los opositores acusan a Castro de dilatar la instalación de la comisión para proteger a sus aliados, mientras que el gobierno sostiene que no aceptará un mecanismo que vulnere la soberanía nacional.
5. Posiciones políticas e ideológicas[editar]
Xiomara Castro se define como socialista democrática. Su proyecto de refundación se inspira en el llamado «socialismo del siglo XXI» latinoamericano, aunque con matices más moderados que los de otros líderes de la región. Ha expresado admiración por la expresidenta chilena Michelle Bachelet y por el nicaragüense Daniel Ortega, si bien en el caso de este último ha evitado pronunciarse abiertamente sobre la situación de derechos humanos en Nicaragua.[5]
En el ámbito de los derechos sexuales y reproductivos, su posición ha sido ambivalente. Durante la campaña de 2013 apoyó la despenalización del aborto en casos de violación, riesgo de vida e inviabilidad fetal, pero ante la presión de sectores conservadores y religiosos —muy influyentes en Honduras— moderó su discurso. Una vez en la presidencia, no ha impulsado reformas sustanciales en esta materia, lo que ha decepcionado a colectivos feministas que la apoyaron.
Respecto a la política económica, Castro promueve un modelo de economía mixta con fuerte participación estatal en sectores estratégicos, pero ha descartado expropiaciones masivas. Su gobierno ha buscado atraer inversión extranjera, aunque las señales de inseguridad jurídica —derivadas de la derogación de las ZEDE— han generado recelo en algunos círculos empresariales.
6. Legado y recepción en el mundo hispanohablante[editar]
La presidencia de Xiomara Castro tiene un alto valor simbólico: es la primera mujer en dirigir Honduras, un país con altos índices de violencia machista y donde la política ha estado dominada por élites masculinas. Su victoria también representó el fin de doce años de gobiernos del Partido Nacional y el retorno de la izquierda al poder tras el golpe de 2009.
En sus primeros años de gobierno, ha logrado cierta estabilidad macroeconómica y una reducción parcial de los homicidios, aunque persisten graves problemas estructurales como la pobreza (que afecta a más del 70 % de la población), el desempleo juvenil y la corrupción en el sistema judicial y policial.
Entre la comunidad hispanohablante, y particularmente en América Latina, la figura de Xiomara Castro despierta tanto admiración como escepticismo. Sus seguidores la ven como la continuadora de la lucha de Zelaya y como un símbolo de resistencia ante las derechas centroamericanas; sus detractores, dentro y fuera de Honduras, la acusan de no haberse desprendido del legado autoritario del expresidente y de ejercer un gobierno caudillista con fachada progresista.
La historiadora Norma López[sin verificar] ha señalado que «Castro se mueve en dos planos: un discurso rupturista hacia afuera y un pacto de gobernabilidad con los poderes fácticos internos, lo que explica varias de sus contradicciones».[6] Este doble carácter define, hasta ahora, su gestión: una mezcla de ambiciosas promesas refundacionales y una práctica política que debe negociar constantemente con los remanentes del antiguo régimen.
7. Presencia en Honduras y la comunidad hispanoamericana[editar]
Xiomara Castro ha mantenido una agenda de comunicación dirigida tanto al público hondureño como a la diáspora. Utiliza frecuentemente cadenas nacionales de radio y televisión para anunciar medidas de gobierno, y es activa en redes sociales como Twitter (actual X), donde suele publicar mensajes en español y alguna vez en inglés para la audiencia internacional.
Su gobierno ha impulsado la enseñanza del español como segunda lengua en comunidades indígenas y ha declarado en varias ocasiones su interés por fortalecer los lazos culturales con países hispanohablantes, en el marco de la cooperación Sur-Sur. No obstante, las iniciativas de intercambio cultural con el resto de América Latina han sido limitadas por la escasez presupuestaria.
En cuanto a la percepción de su figura fuera de Honduras, encuestas realizadas en países como
El Salvador, Guatemala y
México muestran que una mayoría de los encuestados reconoce su nombre, aunque con opiniones divididas. En Nicaragua ha sido recibida con frialdad por el gobierno de Ortega, mientras que en
Costa Rica se la ve con recelo debido al historial de conflictos bilaterales por temas migratorios y ambientales.
8. Vida personal y familiar[editar]
Xiomara Castro está casada con José Manuel Zelaya Rosales desde hace más de cuatro décadas. La pareja ha atravesado momentos de extrema tensión, como el exilio forzado de Zelaya en Costa Rica y
República Dominicana tras el golpe de 2009, período durante el cual Castro mantuvo la cohesión familiar y política.
Es madre de cuatro hijos: Zoe, quien ha mantenido un perfil bajo; Héctor, el de mayor exposición pública por su cargo en el gobierno; Manuel, dedicado a los negocios privados, y José, el menor, cuya actividad ha sido objeto de algunas controversias mediáticas por acusaciones de tráfico de influencias, aunque no se han presentado cargos formales hasta la fecha.
En su tiempo libre, se sabe que la presidenta disfruta de la lectura de novelas latinoamericanas y de la música de autor. En entrevistas ha mencionado su afición por la obra de Gabriel García Márquez y Gioconda Belli.
9. Críticas y controversias[editar]
- Acusaciones de nepotismo: La designación de familiares y allegados en puestos clave ha sido un foco recurrente de críticas. Además del hijo Héctor Zelaya, otros primos y excolaboradores de su esposo ocupan cargos de confianza.
- Relación con
Venezuela: Sectores de oposición han señalado vínculos del gobierno con el chavismo, especialmente a través de asesores venezolanos en materia de inteligencia y finanzas. Castro ha negado cualquier injerencia externa, aunque ha defendido el derecho de Honduras a mantener relaciones con todos los países. - Manejo de la justicia: La demora en instalar la CICIH y la destitución de fiscales anticorrupción han sido interpretadas como una intención de proteger a antiguos funcionarios de Libre investigados por malversación. La presidenta ha respondido que su gobierno respeta la independencia del Ministerio Público.
- Protestas sociales: Su mandato ha visto manifestaciones de diversos sectores, desde maestros que exigen aumento salarial hasta comunidades indígenas que denuncian la falta de consulta previa en proyectos extractivos. La represión, aunque menor que en administraciones pasadas, ha sido cuestionada por organismos de derechos humanos.
10. Perspectivas y cierre del período[editar]
El período presidencial de Xiomara Castro concluye en enero de 2026. Las encuestas de opinión a mediados de 2024 muestran un descenso en su popularidad, desde un pico de más del 60 % al inicio de su mandato hasta alrededor del 35 %[sin verificar], debido sobre todo a la percepción de incumplimiento de promesas económicas y al alto costo de vida. La oposición se reagrupa para las próximas elecciones, mientras que Libre evalúa si volver a nominarla (la reelección consecutiva está prohibida, pero podría postular a otro cargo o apoyar a un candidato afín).
No obstante, Castro ha reiterado que su objetivo no es perpetuarse en el poder, sino sentar las bases de una Honduras refundada. El resultado de ese proyecto quedó condicionado por la capacidad de su gobierno para navegar las tensiones internas y las presiones internacionales durante los cuatro años de mandato, que concluyó el 27 de enero de 2026 con la toma de posesión de Nasry Asfura.
Existen versiones encontradas sobre si obtuvo un título técnico en administración o abandonó los estudios antes de graduarse. La biografía oficial del partido Libre menciona estudios superiores sin detallar la institución. ↩︎
Durante las manifestaciones, Castro llegó a ser llamada «la comandante de la resistencia» por sectores del movimiento popular, título que luego rechazaría por considerarlo ajeno a su perfil civil y pacifista. ↩︎
La ruptura con Taiwán tuvo lugar el 25 de marzo de 2023, convirtiendo a Honduras en el noveno país en realizarla bajo la política de "Una sola China". Como contrapartida, China ofreció cooperación en la construcción de una represa hidroeléctrica y un puerto en el Pacífico. ↩︎
El hijo mayor, Héctor Zelaya, fue designado secretario privado de la presidencia, lo que generó críticas sobre nepotismo. La presidenta ha defendido el nombramiento argumentando que se trata de un profesional calificado y de su entera confianza. ↩︎
Durante la campaña de 2021, Castro elogió algunas políticas sociales del gobierno sandinista, pero desde su investidura se ha distanciado y no ha respaldado las sanciones ni las condenas internacionales contra el régimen de Ortega, en lo que analistas interpretan como un equilibrio diplomático. ↩︎
Cita extraída de una entrevista publicada en un medio digital hondureño a finales de 2023. La fuente original no está verificada. ↩︎