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Nicaragua

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República de Nicaragua
Nombre oficialRepública de Nicaragua
Capital y ciudad más pobladaManagua
Idioma oficialEspañol. Las lenguas de las comunidades de la Costa Caribe (miskito, mayangna, rama, inglés criollo, garífuna) tienen uso oficial en sus regiones autónomas
Forma de gobiernoRepública unitaria bajo un régimen de copresidencia y partido hegemónico, según la reforma constitucional en vigor desde el 18 de febrero de 2025
CopresidentesDaniel Ortega Saavedra, jefe del Estado sin interrupción desde el 10 de enero de 2007, y Rosario Murillo Zambrana, copresidenta desde el 18 de febrero de 2025. Ambos continuaban en el cargo en agosto de 2026
Órgano legislativoAsamblea Nacional, unicameral, de 90 diputados propietarios
IndependenciaDe España, el 15 de septiembre de 1821; del Imperio Mexicano, el 1 de julio de 1823; de la República Federal de Centro América, el 30 de abril de 1838, formalizada en la Constitución de noviembre de ese año
Superficie130.373 km², el país más extenso de América Central[sin verificar]
PoblaciónUnos 6,9 millones de habitantes según las proyecciones del INIDE para 2025, elaboradas todavía sobre la base del censo de 2005. Los resultados del censo levantado en 2024 seguían sin publicarse en agosto de 2026
DensidadEn torno a 53-59 hab./km², según la estimación de población que se utilice
PIB nominal22.237,2 millones de dólares (814.420,7 millones de córdobas) en 2025, según el Banco Central de Nicaragua
PIB per cápita3.201 dólares en 2025, según el Banco Central de Nicaragua; el más bajo de América Central continental
Crecimiento del PIB4,9 % en 2025, quinto año consecutivo de expansión
MonedaCórdoba (C$, NIO), dividido en 100 centavos
Gentilicionicaragüense; coloquialmente, «nica» y «pinolero»
Huso horarioUTC-6 (hora del centro), sin horario de verano
Código ISONIC / NI / 558
Dominio de internet.ni
Prefijo telefónico+505
Organización territorial15 departamentos y 2 regiones autónomas, divididos en 153 municipios
Himno nacional«Salve a ti, Nicaragua»
Lema«En Dios confiamos»

1. Resumen[editar]

Nicaragua, oficialmente la República de Nicaragua, es un país de América Central situado en el corazón del istmo, entre Honduras al norte y Costa Rica al sur, con costas sobre el océano Pacífico al oeste y el mar Caribe al este. Con unos 130.373 km² es el país más extenso de América Central, por delante de Honduras y Guatemala, y a la vez uno de los menos densamente poblados de la región.

Su rasgo geográfico definitorio es la gran depresión lacustre del Pacífico: el lago de Nicaragua o Cocibolca, el mayor lago de América Central y el segundo de América Latina después del Titicaca, y el lago de Managua o Xolotlán, alineados a lo largo de una fosa tectónica paralela a una cadena de volcanes activos. Esa combinación de un gran lago de agua dulce a pocos kilómetros del Pacífico, conectado con el Caribe por el río San Juan, convirtió al país durante casi dos siglos en el candidato natural a albergar un canal interoceánico —un proyecto que, hasta hoy, nunca se construyó, pero que ha marcado su historia diplomática, sus guerras y su relación con Estados Unidos más que ningún otro factor.

Políticamente, Nicaragua es hoy el caso más extremo de concentración de poder del hemisferio. Daniel Ortega, comandante de la Revolución Sandinista de 1979 y presidente entre 1985 y 1990, volvió al poder en 2007 y no lo ha abandonado desde entonces. Tras la represión de las protestas de abril de 2018 —al menos 355 muertos según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos—, el gobierno encarceló o desterró a la oposición, canceló miles de organizaciones civiles y clausuró los medios independientes. Una reforma constitucional en vigor desde el 18 de febrero de 2025 creó la figura de la copresidencia, ejercida por Ortega y su esposa Rosario Murillo, extendió el mandato a seis años y subordinó formalmente al Ejecutivo los demás órganos del Estado, que dejaron de llamarse «poderes». El 19 de julio de 2026, en el 47.º aniversario de la revolución, Ortega declaró públicamente que en Nicaragua no volvería a haber elecciones.

Económicamente, el país ha encadenado cinco años de crecimiento —4,9 % en 2025— con inflación baja y reservas internacionales en máximos históricos, pero sobre una base singularmente frágil: las remesas enviadas por los nicaragüenses en el exterior equivalen a cerca de tres décimas partes del PIB, la proporción más alta de América Latina. Ese dinero es, en gran medida, el reverso del mayor éxodo de la historia del país: más de 800.000 personas —en torno al 12 % de la población— han salido de Nicaragua desde abril de 2018.

Culturalmente, Nicaragua ocupa un lugar desproporcionado a su tamaño en el mundo hispanohablante por una sola razón: Rubén Darío, nacido en Metapa en 1867, fue el fundador del modernismo y el poeta que reformó la métrica y el vocabulario del español en ambas orillas del Atlántico. A él se suman Ernesto Cardenal, Sergio Ramírez —Premio Cervantes 2017— y Gioconda Belli, y una tradición popular densa que va del Güegüense al béisbol, el deporte nacional en un continente donde el fútbol lo es casi todo.

Este artículo es el general del país. Los desarrollos monográficos están en Historia de Nicaragua, Geografía de Nicaragua, Economía de Nicaragua, Cultura de Nicaragua y Gastronomía de Nicaragua.

2. Toponimia y símbolos nacionales[editar]

2.1 El nombre[editar]

El nombre del país deriva de Nicarao, el cacique que gobernaba el señorío asentado en el istmo que separa el lago Cocibolca del Pacífico —el actual Departamento de Rivas— cuando la expedición de Gil González Dávila llegó a la región en 1522. Los cronistas españoles llamaron Nicaragua al territorio de ese cacicazgo y el nombre acabó designando a toda la provincia.[1]

2.2 Bandera, escudo e himno[editar]

La bandera nacional consiste en tres franjas horizontales de igual anchura —azul, blanca y azul— con el escudo en el centro de la franja blanca. Es una de las cinco banderas herederas del pabellón de la República Federal de Centro América, junto con las de Honduras, El Salvador y Guatemala; el azul y el blanco remiten a los dos océanos y a la franja de tierra entre ellos.

El escudo es un triángulo equilátero que contiene cinco volcanes sobre un mar, un gorro frigio irradiando luz y un arcoíris. Los cinco volcanes representan a los cinco estados de la antigua federación centroamericana, no a los volcanes nicaragüenses. En su orla se lee «REPÚBLICA DE NICARAGUA — AMÉRICA CENTRAL».

El himno nacional, conocido por su primer verso, «Salve a ti, Nicaragua», es notable por ser uno de los pocos himnos del mundo cuya letra no habla de guerra ni de héroes militares, sino de paz y trabajo. La música procede de un antiguo salmo litúrgico de la época colonial y la letra actual, de Salomón Ibarra Mayorga, fue adoptada en la década de 1930.

La reforma constitucional de 2025 añadió un elemento inédito al catálogo de símbolos: incorporó la bandera rojinegra del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) —hasta entonces la enseña de un partido— como símbolo patrio junto a los nacionales, y definió al Estado como «revolucionario». Es uno de los pocos casos contemporáneos en que la insignia de una organización política se constitucionaliza como emblema del Estado.

Otros emblemas nacionales son el sacuanjoche (Plumeria rubra) como flor nacional, el guardabarranco (Eumomota superciliosa) como ave nacional y el madroño (Calycophyllum candidissimum) como árbol nacional.

3. Historia[editar]

Esta sección resume la trayectoria del país; el desarrollo completo, con sus controversias historiográficas, está en Historia de Nicaragua.

3.1 Época prehispánica[editar]

Las huellas humanas más antiguas conocidas del territorio son las huellas de Acahualinca, en la orilla del lago Xolotlán, en Managua: un conjunto de pisadas de hombres, mujeres, niños y animales impresas sobre ceniza volcánica húmeda y fechadas en torno al 2100 a. C. Son uno de los testimonios más antiguos de presencia humana en Centroamérica y se conservan en un museo de sitio.

En vísperas de la conquista, el territorio estaba dividido entre dos mundos culturales netamente distintos, y esa división sigue explicando buena parte del país actual:

  • En el Pacífico y el centro vivían pueblos de filiación mesoamericana llegados en migraciones sucesivas desde el norte: los nicaraos, de habla náhuat, en el istmo de Rivas y las riberas del Cocibolca; los chorotegas, en la franja del Pacífico norte y la meseta de los pueblos; y los maribios o subtiabas, en el occidente. Compartían con el centro de México el cultivo del maíz y el cacao, el juego de pelota, el calendario ritual de 260 días y un uso monetario del cacao.
  • En la vertiente caribeña predominaban pueblos de lenguas misumalpas y chibchas —miskitos, mayangnas o sumos, ramas, matagalpas—, con economías de caza, pesca y horticultura itinerante en la selva húmeda y vínculos culturales con el norte de Suramérica más que con Mesoamérica.

La estimación de la población indígena antes del contacto europeo es objeto de una controversia académica que sigue abierta; las cifras propuestas oscilan entre medio millón y algo más de un millón de habitantes para el conjunto del actual territorio.

3.2 Conquista y período colonial (1522-1821)[editar]

Gil González Dávila, partiendo de Panamá en 1522, recorrió la costa del Pacífico y se entrevistó con el cacique Nicarao. Dos años después, Francisco Hernández de Córdoba, enviado por el gobernador Pedrarias Dávila, fundó las dos ciudades que definirían la historia del país durante los siguientes cuatro siglos: Granada, a orillas del Cocibolca, y León, cerca del lago Xolotlán, ambas en 1524. Hernández de Córdoba fue decapitado por orden de Pedrarias en 1526, en un episodio de las luchas internas entre conquistadores; su nombre es hoy el de la moneda nacional, el córdoba.

La colonia nicaragüense fue periférica y pobre en comparación con los virreinatos de plata. Integrada en la Capitanía General de Guatemala —a su vez dependiente del Virreinato de Nueva España—, vivió del cacao, el añil, los cueros y la ganadería extensiva, y sufrió el colapso demográfico indígena que siguió a las epidemias, la encomienda y la trata de esclavos indígenas hacia Panamá y Perú.

Dos hechos estructurales de este período llegan hasta el presente:

La rivalidad León-Granada. León fue sede de la gobernación y del obispado, ciudad de clérigos, universitarios y, más tarde, liberales; Granada fue el puerto lacustre y la plaza del comercio, ciudad de hacendados y conservadores. La pugna entre ambas atravesó todo el siglo XIX y solo se resolvió, en 1852, con el expediente de trasladar la capital a Managua, un pueblo intermedio que no era ninguna de las dos.

La Mosquitia británica. La costa caribeña quedó de hecho fuera del control español. Desde el siglo XVII los ingleses establecieron allí un protectorado sobre el reino misquito, con reyes miskitos coronados en Jamaica o Belice, y una economía de maderas preciosas, tortuga y contrabando. La ruta del río San Juan convirtió al país en objetivo de piratas y potencias: el corsario Henry Morgan remontó el río y saqueó Granada en la década de 1660, y en 1780 una expedición británica en la que participó el joven Horatio Nelson intentó tomar el desaguadero y fue diezmada por las fiebres.

3.3 Independencia, federación y el siglo XIX (1821-1893)[editar]

Nicaragua se independizó sin guerra. El 15 de septiembre de 1821 las autoridades de la Capitanía General proclamaron en la Ciudad de Guatemala la independencia de España, y la noticia llegó a León y Granada semanas después. Siguió una anexión al Primer Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide, disuelta con este en 1823, y la integración en las Provincias Unidas del Centro de América, la federación de cinco estados que se desintegró entre 1838 y 1841. Nicaragua se separó formalmente el 30 de abril de 1838 y promulgó su primera constitución como Estado soberano en noviembre del mismo año.

Las décadas siguientes fueron de guerra civil crónica entre liberales leoneses y conservadores granadinos, en un contexto en el que el descubrimiento de oro en California en 1848 convirtió de golpe la ruta del San Juan y el Cocibolca en el atajo más rápido entre las dos costas de Estados Unidos. La Accessory Transit Company de Cornelius Vanderbilt llegó a trasladar por Nicaragua a decenas de miles de viajeros al año.

En ese escenario apareció el episodio más singular de la historia centroamericana del siglo XIX: la guerra nacional contra William Walker. Invitado por los liberales de León como mercenario en su guerra contra Granada, el filibustero estadounidense William Walker desembarcó en 1855 con una tropa pequeña, se hizo con el control militar del país y en 1856 se proclamó presidente de Nicaragua, restableció la esclavitud —abolida desde la independencia— y declaró el inglés lengua oficial, con la mirada puesta en incorporar Centroamérica a los estados esclavistas del sur estadounidense. La reacción fue una coalición de los cinco ejércitos centroamericanos, encabezada por Costa Rica. En la batalla de San Jacinto, el 14 de septiembre de 1856, las fuerzas nicaragüenses derrotaron a una columna filibustera; de ese combate procede la figura de Andrés Castro, el soldado que, sin munición, derribó a un invasor de una pedrada, hoy uno de los emblemas escolares del país. Walker capituló en 1857, no sin antes incendiar Granada dejando el célebre cartel «Here was Granada»; fue fusilado en Honduras en 1860.[2]

Tras la derrota de Walker se abrió el período conocido como los Treinta Años conservadores (1858-1893), la etapa más estable del siglo: consolidación de Managua como capital, expansión del café en las tierras altas del norte y el Tratado de Managua de 1860 con Gran Bretaña, que reconoció la soberanía nominal de Nicaragua sobre la costa caribeña bajo la forma de una Reserva Mosquitia autónoma.

3.4 Zelaya, la intervención estadounidense y Sandino (1893-1934)[editar]

En 1893 el general José Santos Zelaya encabezó una revolución liberal que puso fin a la hegemonía conservadora. Su gobierno de dieciséis años modernizó el Estado: educación laica y gratuita, separación de Iglesia y Estado, ferrocarriles, telégrafo y códigos civiles nuevos. En 1894 incorporó militarmente la Mosquitia, poniendo fin al régimen especial de la Reserva: el episodio se conoce en Nicaragua como la Reincorporación y en la memoria de los pueblos costeños, con mucha menos épica, como una anexión.

Zelaya buscó financiar un canal con capital europeo y japonés en lugar de estadounidense, y ese fue su fin político. En 1909, un levantamiento conservador en Bluefields apoyado por empresas y por el Departamento de Estado, más la ejecución de dos ciudadanos estadounidenses que colaboraban con los rebeldes, sirvieron de pretexto para la ruptura de relaciones y para la presión que forzó su renuncia ese mismo año.

Desde 1912 hasta 1933, con un solo intervalo entre 1925 y 1926, los marines de Estados Unidos ocuparon Nicaragua de manera prácticamente continua. Durante la ocupación se fundó la Guardia Nacional, un cuerpo militar entrenado por oficiales estadounidenses que sustituyó a los ejércitos partidarios y que acabaría siendo la columna vertebral de la dictadura posterior.

La resistencia a la ocupación tuvo un nombre: Augusto C. Sandino. Obrero y pequeño propietario formado en las minas de las Segovias y en los campos petroleros de México, se negó a firmar el pacto de desarme de 1927 y sostuvo durante seis años una guerra de guerrillas en las montañas del norte contra los marines y la Guardia Nacional, con un programa de soberanía nacional y reforma agraria que le dio eco en toda América Latina. La retirada de los marines en enero de 1933 fue, en buena medida, resultado de esa campaña y del coste político de la guerra en Estados Unidos.

Sandino firmó la paz con el gobierno de Juan Bautista Sacasa y aceptó desarmar a sus columnas. El 21 de febrero de 1934, al salir de una cena en la Casa Presidencial de Managua, fue detenido y asesinado por orden del jefe director de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza García. Ese asesinato es la bisagra de la historia nicaragüense del siglo XX: dio nombre al movimiento que cuarenta y cinco años después derribaría a la dinastía que lo ordenó.

3.5 La dinastía Somoza (1936-1979)[editar]

Somoza García se hizo con la presidencia en 1936 y gobernó, directamente o mediante presidentes interpuestos, hasta que fue baleado en León el 21 de septiembre de 1956 por el poeta Rigoberto López Pérez y murió una semana después. Le sucedieron sus hijos: Luis Somoza Debayle (1956-1963) y, tras un intervalo de presidentes de confianza, Anastasio Somoza Debayle (1967-1972 y 1974-1979), que además dirigía la Guardia Nacional.

El somocismo combinó tres elementos: el control absoluto de la Guardia Nacional, una alianza estrecha e ininterrumpida con Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, y una acumulación patrimonial sin equivalente en la región. La familia llegó a controlar la aerolínea nacional, la naviera, la cementera, mataderos, ingenios, bancos y una parte enorme de la tierra cultivable.

El punto de quiebre fue el terremoto de Managua del 23 de diciembre de 1972, de magnitud 6,2, que destruyó el centro de la capital, mató a miles de personas y dejó sin hogar a la mayoría de sus habitantes. La ayuda internacional que llegó al país fue desviada masivamente por el régimen y por la Guardia Nacional; el centro de Managua nunca se reconstruyó y sigue siendo hoy un vacío urbano. Aquel saqueo rompió el pacto entre los Somoza y el empresariado, y desde entonces la oposición dejó de ser solo revolucionaria para volverse nacional.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), fundado en 1961 por Carlos Fonseca, Silvio Mayorga y Tomás Borge, pasó de la marginalidad a la centralidad. El asesinato de Pedro Joaquín Chamorro, director del diario La Prensa y principal voz de la oposición cívica, el 10 de enero de 1978, desencadenó una insurrección general. Tras la ofensiva final de junio y julio de 1979, Somoza Debayle huyó a Miami el 17 de julio y las columnas guerrilleras entraron en Managua el 19 de julio de 1979, fecha que sigue siendo la efeméride mayor del calendario oficial nicaragüense.

3.6 La Revolución Sandinista y la guerra de la Contra (1979-1990)[editar]

La Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional incluyó inicialmente a sandinistas y a figuras del empresariado y de la oposición cívica, entre ellas Violeta Barrios de Chamorro, viuda del director de La Prensa, y Alfonso Robelo, que renunciarían en 1980. El gobierno confiscó los bienes de los Somoza, abolió la pena de muerte, disolvió la Guardia Nacional y emprendió una Cruzada Nacional de Alfabetización que, en cinco meses de 1980, movilizó a decenas de miles de brigadistas jóvenes y redujo drásticamente el analfabetismo; la Unesco la premió aquel mismo año.

A partir de 1981 la administración de Ronald Reagan organizó, financió y armó a la Contra, una guerrilla contrarrevolucionaria formada por antiguos guardias nacionales, campesinos descontentos con la colectivización y, en la costa, comunidades miskitas desplazadas por el gobierno. La guerra, librada desde bases en Honduras y Costa Rica, dejó decenas de miles de muertos y arruinó la economía. Estados Unidos minó los puertos nicaragüenses en 1984, lo que llevó a Nicaragua a demandar a Washington ante la Corte Internacional de Justicia, que en 1986 falló a favor de Nicaragua y condenó a Estados Unidos por violar el derecho internacional —una sentencia que Washington no acató—. La financiación encubierta de la Contra con fondos de la venta clandestina de armas a Irán estalló ese mismo año como el escándalo Irán-Contra.

Daniel Ortega ganó las elecciones de 1984 y asumió la presidencia el 10 de enero de 1985. El bloqueo comercial estadounidense, la hiperinflación —que llegó a cifras de cinco dígitos—, el servicio militar obligatorio y el desgaste de una década de guerra erosionaron el apoyo popular. El proceso de paz regional de Esquipulas, impulsado por el presidente costarricense Óscar Arias, condujo a elecciones adelantadas.

El 25 de febrero de 1990, contra casi todos los pronósticos, Violeta Barrios de Chamorro, candidata de una coalición opositora de catorce partidos, derrotó a Ortega. El FSLN entregó el poder pacíficamente el 25 de abril de 1990. Fue la primera transición electoral del poder en la historia moderna del país y convirtió a Chamorro en la primera mujer elegida jefa de Estado en América.

3.7 Los gobiernos liberales y el pacto (1990-2006)[editar]

Los dieciséis años siguientes correspondieron a tres gobiernos de centroderecha: Violeta Chamorro (1990-1997), Arnoldo Alemán (1997-2002) y Enrique Bolaños (2002-2007). Fueron años de desmovilización de la Contra y del Ejército —que pasó de unos 90.000 efectivos a menos de 15.000—, de privatizaciones, de ajuste estructural con el Fondo Monetario Internacional y de reconstrucción tras el huracán Mitch de octubre de 1998, el desastre natural más letal de la historia moderna de Centroamérica.

El hecho político determinante del período fue el Pacto de 1999-2000 entre Alemán y Ortega: una reforma constitucional y electoral negociada entre los dos partidos mayoritarios que se repartió las magistraturas del poder judicial y del Consejo Supremo Electoral, elevó las barreras a los partidos pequeños y —decisivamente— rebajó al 35 % el umbral necesario para ganar la presidencia en primera vuelta, siempre que mediaran cinco puntos sobre el segundo. Alemán fue después condenado por corrupción; Ortega ganaría la presidencia en 2006 precisamente con el 38 % de los votos, gracias a esa cláusula.

3.8 El regreso de Ortega y la crisis de 2018 (2007-2021)[editar]

Ortega asumió el 10 de enero de 2007. Sus primeros años combinaron una relación pragmática con el gran capital privado —el llamado modelo de «diálogo y consenso» con el COSEP— y programas sociales financiados con la cooperación petrolera venezolana del ALBA, que aportó miles de millones de dólares fuera del presupuesto nacional. La economía creció con solidez y el país figuró durante años entre los más seguros del istmo, en contraste con el triángulo norte centroamericano.

Paralelamente, el gobierno fue eliminando los contrapesos. En 2009 la Sala Constitucional de la Corte Suprema declaró inaplicable la prohibición de la reelección, lo que permitió a Ortega presentarse en 2011; la reforma constitucional de 2014 suprimió el límite de mandatos. Rosario Murillo, esposa de Ortega y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, concentró progresivamente la gestión cotidiana del gobierno y fue elegida vicepresidenta en 2016.

El 18 de abril de 2018, un decreto que recortaba pensiones y elevaba cotizaciones desencadenó protestas de jubilados y estudiantes. La respuesta policial y de grupos parapoliciales convirtió la protesta puntual en una insurrección cívica de meses, con barricadas —los tranques— en todo el país y la exigencia de elecciones anticipadas. La represión dejó, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, al menos 355 personas muertas; organizaciones nicaragüenses elevan la cifra a más de 600, y el propio Ortega ha admitido «más de 300». El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) concluyó que los hechos constituyen crímenes de lesa humanidad.

Desde entonces el país entró en una fase de cierre sistemático: ilegalización de partidos, cancelación de personerías jurídicas a más de 5.600 organizaciones civiles, confiscación de universidades privadas, cierre de medios y encarcelamiento de dirigentes. En vísperas de las elecciones de noviembre de 2021, siete aspirantes presidenciales de la oposición fueron detenidos y acusados de traición a la patria, y tres partidos fueron cancelados. El Consejo Supremo Electoral proclamó a Ortega con cerca del 75 % de los votos; la Unión Europea, Estados Unidos y la mayoría de los países de la región no reconocieron los comicios.

En febrero de 2023, el gobierno excarceló y expulsó a Estados Unidos a 222 presos políticos, a los que despojó de la nacionalidad nicaragüense en el mismo acto; días después hizo lo mismo con otros 94 opositores en el exilio, entre ellos Sergio Ramírez y Gioconda Belli. El obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, se negó a subirse al avión y fue condenado a 26 años de cárcel; salió del país rumbo al Vaticano el 14 de enero de 2024, junto con quince sacerdotes, dos seminaristas y el obispo de Siuna, Isidoro Mora.

3.9 La copresidencia y la situación en 2026[editar]

La reforma constitucional aprobada por la Asamblea Nacional en segunda legislatura en enero de 2025 y en vigor desde el 18 de febrero de 2025 reordenó el Estado sobre una fórmula sin precedentes: la Presidencia pasó a estar integrada por un copresidente y una copresidenta, con mandato de seis años —antes cinco—, facultados para nombrar vicepresidentes sin elección popular. Los otros poderes del Estado dejaron de denominarse «poderes» para pasar a ser «órganos» que el Ejecutivo «coordina», lo que incluye al judicial, al electoral, al legislativo y a los gobiernos municipales y regionales autónomos. La reforma también constitucionalizó los cuerpos de «policía voluntaria» y las «fuerzas militares de reserva patriótica», reconoció legalmente la apatridia y estableció el control estatal sobre los medios de comunicación.

Los acontecimientos del ciclo 2025-2026 más relevantes han sido:

  • Ruptura con el sistema multilateral. A lo largo de 2025 Nicaragua se retiró de cinco organismos internacionales: la FAO (4 de febrero), tras ser incluida en un informe sobre inseguridad alimentaria; el Consejo de Derechos Humanos de la ONU (27 de febrero); la OIT y la OIM (ambas el 28 de febrero); y la Unesco (4 de mayo), en protesta por la concesión del Premio Mundial de Libertad de Prensa al diario La Prensa. Se sumaban a la salida de la Organización de los Estados Americanos, consumada el 19 de noviembre de 2023.
  • Muerte bajo custodia de Brooklyn Rivera. El histórico dirigente indígena miskito y exdiputado, de 73 años, murió el 30 de mayo de 2026 estando bajo custodia del Estado. El hecho provocó, el 8 de junio de 2026, la prohibición de entrada a Estados Unidos para más de un centenar de funcionarios nicaragüenses y sus familiares.
  • Sanciones y aranceles estadounidenses. El 16 de abril de 2026 Washington sancionó a Maurice Ortega y Daniel Edmundo Ortega, hijos de los copresidentes, por el uso de ingresos de la industria del oro en beneficio del régimen. El 24 de julio de 2026 impuso a Nicaragua un arancel del 12,5 % alegando trabajo forzoso en las cadenas de suministro.
  • El fin declarado de las elecciones. El 19 de julio de 2026, en el acto del 47.º aniversario de la revolución, Ortega afirmó que en Nicaragua «no volverá a haber elecciones» para que la oposición intente hacerse con el gobierno, y anunció que coordinaría con la Asamblea Nacional la construcción de un «muro» legal a tal efecto.
  • Una segunda reforma constitucional en trámite. Desde el 29 de julio de 2026 está en consulta una reforma que extendería de cinco a siete años el mandato de unos 6.750 cargos públicos, incluidos los dos puestos de la copresidencia, los 90 diputados, 153 alcaldes y vicealcaldes, 6.014 concejales municipales y los cargos designados por la Asamblea. Se esperaba su aprobación en septiembre de 2026 y el texto íntegro no había sido publicado a comienzos de agosto.

4. Geografía[editar]

El tratamiento detallado está en Geografía de Nicaragua.

4.1 Situación y relieve[editar]

Nicaragua se extiende entre los 10° y los 15° de latitud norte, íntegramente en la franja tropical. Limita al norte con Honduras —922 km de frontera, trazada en buena parte sobre el río Coco— y al sur con Costa Rica —309 km, en parte sobre el río San Juan—. Su costa caribeña, de unos 560 km, es sensiblemente más larga que la pacífica, de unos 350 km.

El territorio se ordena en tres provincias fisiográficas paralelas a la costa del Pacífico:

Región Extensión aproximada Rasgos Población
Llanura del Pacífico Franja de 25-80 km entre el golfo de Fonseca y la frontera sur Depresión lacustre, cadena volcánica de los Maribios, suelos volcánicos fértiles La mayor parte del país; todas las grandes ciudades salvo las del Caribe
Tierras altas centrales Núcleo montañoso del norte y centro Macizos antiguos, valles intermontanos, bosque nuboso; zona cafetalera Densidad media, ciudades intermedias
Llanura del Caribe (Mosquitia) Más de la mitad del territorio Planicie aluvial baja, selva húmeda, sabanas de pino, manglares La más despoblada; mayoría indígena y afrodescendiente

El punto más alto del país es el cerro Mogotón, en la cordillera de Dipilto y Jalapa, en la frontera con Honduras, con 2.107 m s. n. m.[sin verificar]

4.2 Volcanes y sismicidad[editar]

Nicaragua se sitúa sobre el límite entre las placas de Cocos y del Caribe: la primera subduce bajo la segunda frente a la costa del Pacífico, y ese proceso genera tanto la cadena volcánica como una sismicidad intensa. La cordillera de los Maribios alinea más de veinte edificios volcánicos a lo largo de unos 300 km, desde el Cosigüina, en el extremo noroccidental —cuya erupción de 1835 fue una de las mayores del hemisferio en época histórica—, hasta el Maderas, en la isla de Ometepe.

Entre los más conocidos figuran el Momotombo, silueta simbólica del país a orillas del Xolotlán y motivo poético recurrente desde Víctor Hugo y Rubén Darío; el Masaya, uno de los pocos volcanes del mundo con un lago de lava visible desde el borde del cráter y accesible en automóvil, dentro de un parque nacional; el Telica, el San Cristóbal —el más alto, con unos 1.745 m— y el Cerro Negro, nacido en 1850 y famoso por el descenso de sus laderas de ceniza sobre tablas.

Los terremotos han moldeado la historia urbana del país más que en casi ningún otro lugar de América: Managua fue destruida en 1931 y de nuevo el 23 de diciembre de 1972. La vigilancia sísmica y volcánica corresponde al Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER).

4.3 Lagos y ríos[editar]

El lago de Nicaragua o Cocibolca, con 8.264 km², es el mayor lago de América Central y el segundo de América Latina. Contiene el archipiélago de Solentiname —36 islas conocidas por la comunidad artística campesina que impulsó allí Ernesto Cardenal—, las Isletas de Granada —más de trescientos islotes producto de una antigua explosión del volcán Mombacho— y sobre todo la isla de Ometepe, formada por dos volcanes unidos por un istmo y considerada la mayor isla volcánica del mundo en un lago de agua dulce. El lago alberga una población de tiburón toro (Carcharhinus leucas), durante mucho tiempo tenida por una especie endémica de agua dulce hasta que se comprobó que se trata de la especie marina, capaz de remontar los rápidos del río San Juan.

El lago de Managua o Xolotlán, más pequeño y muy contaminado durante décadas por las descargas de la capital, desagua en el Cocibolca por el río Tipitapa.

El río Coco o Segovia, de más de 600 km, es el más largo de América Central y la frontera natural con Honduras en su tramo oriental. El río San Juan, de unos 192 km, desagua el Cocibolca en el Caribe y es, por su historia, el curso fluvial más disputado de la región.

4.4 Clima[editar]

El clima es tropical, con dos estaciones definidas por la precipitación y no por la temperatura: invierno o estación lluviosa de mayo a octubre y verano o estación seca de noviembre a abril. Predominan dos tipos de Köppen: Aw (sabana tropical) en el Pacífico y el centro-norte, y Af (tropical húmedo) en la vertiente del Caribe, donde las lluvias son abundantes durante casi todo el año. La altitud modera la temperatura en las tierras altas de Jinotega, Matagalpa y Estelí, donde el clima es fresco y neblinoso.

Nicaragua figura de forma recurrente entre los países más expuestos del mundo a los efectos del cambio climático. La costa caribeña está en la trayectoria de los huracanes del Atlántico: el huracán Mitch (octubre de 1998) causó el desastre más grave de la historia moderna del país, con el deslave del volcán Casita sepultando comunidades enteras en Posoltega; y en noviembre de 2020 los huracanes Eta e Iota tocaron tierra en el mismo punto de la costa norte con quince días de diferencia. En el otro extremo, el llamado corredor seco del occidente y el centro sufre sequías recurrentes que arruinan las cosechas de granos básicos.

4.5 Biodiversidad y áreas protegidas[editar]

Situado en el puente terrestre entre Norteamérica y Suramérica, el país concentra una biodiversidad alta para su tamaño. La Reserva de la Biosfera Bosawás, en el norte, es una de las mayores extensiones continuas de bosque tropical al norte de la Amazonia; la Reserva Biológica Indio Maíz, en el sureste, es la otra gran masa forestal. Ambas sufren la presión del avance de la frontera agropecuaria, la ganadería extensiva y la minería, un proceso ampliamente documentado por organizaciones ambientales y por las propias comunidades indígenas que habitan los territorios.

Entre las especies emblemáticas figuran el jaguar, el danto o tapir de Baird, el águila harpía, el quetzal y el manatí caribeño. El Refugio de Vida Silvestre Los Guatuzos, en el sur del Cocibolca, y el Parque Nacional Volcán Masaya son dos de las áreas protegidas más visitadas. La gestión corresponde al Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales (MARENA) y, en la Costa Caribe, a los gobiernos territoriales indígenas.

5. Organización territorial[editar]

Nicaragua se divide en 15 departamentos y 2 regiones autónomas, subdivididos en 153 municipios, que son la unidad base de la administración. Las dos regiones autónomas —creadas en 1987 por el Estatuto de Autonomía, que desmembró el antiguo departamento de Zelaya— reconocen el derecho de los pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe a un gobierno regional propio, a la educación bilingüe intercultural y a la propiedad comunal de la tierra.

[ Desplegar / Plegar ]
Departamento o región Cabecera Superficie (km²)
Boaco Boaco 4.177
Carazo Jinotepe 1.081
Chinandega Chinandega 4.822
Chontales Juigalpa 6.481
Región Autónoma de la Costa Caribe Norte Puerto Cabezas (Bilwi) 33.106
Región Autónoma de la Costa Caribe Sur Bluefields 27.260
Estelí Estelí 2.230
Granada Granada 1.040
Jinotega Jinotega 9.222
León León 5.138
Madriz Somoto 1.708
Managua Managua 3.465
Masaya Masaya 611
Matagalpa Matagalpa 6.804
Nueva Segovia Ocotal 3.491
Río San Juan San Carlos 7.543
Rivas Rivas 2.162

La Región Autónoma de la Costa Caribe Norte es la entidad subnacional más extensa del país y la segunda de toda América Central, después del departamento guatemalteco de Petén.

Las principales ciudades, además de la capital, son León —capital histórica del liberalismo y sede de la universidad más antigua del país—, Masaya, Chinandega, Granada, Estelí, Matagalpa y Jinotega en la vertiente del Pacífico y el centro, y Bluefields y Bilwi (Puerto Cabezas) en el Caribe, a las que se llega principalmente por vía aérea o fluvial.

6. Política y gobierno[editar]

6.1 La estructura del Estado tras 2025[editar]

Sobre el papel, Nicaragua es una república presidencialista con una Asamblea Nacional unicameral de 90 diputados propietarios —elegidos por listas departamentales y nacionales— más los escaños que corresponden al presidente saliente y al candidato que quedó segundo. En la práctica, la reforma constitucional en vigor desde el 18 de febrero de 2025 eliminó la separación de poderes como principio constitucional: los antiguos poderes judicial, electoral y legislativo son ahora «órganos» del Estado cuya actuación la Presidencia «coordina».

La copresidencia es ejercida conjuntamente por Daniel Ortega Saavedra (La Libertad, Chontales, 11 de noviembre de 1945), jefe del Estado sin interrupción desde el 10 de enero de 2007 y antes presidente entre 1985 y 1990, y por Rosario Murillo Zambrana, su esposa, vicepresidenta desde enero de 2017 y copresidenta desde el 18 de febrero de 2025. Ambos continuaban en el cargo en agosto de 2026. El mandato constitucional es de seis años; la reforma en trámite desde julio de 2026 lo elevaría a siete.

El FSLN es el partido de gobierno y controla la totalidad de las alcaldías y una mayoría abrumadora de la Asamblea. Los partidos que compiten formalmente en las elecciones son organizaciones que el Consejo Supremo Electoral ha admitido; los que canalizaron el voto opositor en 2018-2021 fueron cancelados.

6.2 Derechos humanos[editar]

Nicaragua es objeto de un escrutinio internacional continuado desde 2018 y ningún mecanismo internacional de monitoreo ha podido entrar al país desde entonces. Las cifras más recientes de las organizaciones que documentan la situación, en su mayoría desde el exilio, son:

  • 58 presos políticos —51 hombres y 7 mujeres—, de los cuales 22 en situación de desaparición forzada, según la Asociación Memoria y Justicia por Nicaragua en agosto de 2026, que califica el dato de mínimo verificable. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos avala su metodología.
  • 1.491 detenciones por motivos políticos documentadas en los ocho años transcurridos desde abril de 2018.
  • Más de 5.600 organizaciones de la sociedad civil canceladas, entre ellas universidades, colegios profesionales, fundaciones religiosas y organizaciones de mujeres.
  • 452 personas despojadas de su nacionalidad entre 2023 y 2024, según el recuento del grupo de expertos de la ONU, la cifra que motivó la salida del país del Consejo de Derechos Humanos.

La relación con la Iglesia católica se ha deteriorado hasta la ruptura. Nicaragua expulsó al nuncio apostólico en 2022 y la Santa Sede cerró su embajada en Managua en marzo de 2023. Decenas de sacerdotes y varios obispos están en el exilio; el más conocido, Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí, fue recibido por el papa León XIV en el Vaticano el 13 de noviembre de 2025.

6.3 Relaciones exteriores[editar]

La política exterior nicaragüense se ha reorientado por completo desde 2018. Sus alineamientos actuales son con Cuba, Venezuela, Rusia, China —con la que restableció relaciones en diciembre de 2021, rompiendo con Taiwán—, Irán y Corea del Norte, y su participación en el sistema multilateral occidental se ha reducido drásticamente con las salidas de la OEA (2023) y de cinco organismos del sistema de Naciones Unidas y afines a lo largo de 2025.

Nicaragua sigue siendo, sin embargo, miembro del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), del Mercado Común Centroamericano y del tratado de libre comercio DR-CAFTA con Estados Unidos, que continúa siendo su primer socio comercial pese a las sanciones —lo que constituye la principal paradoja de su posición internacional—.

En el terreno judicial, el país ha usado con notable persistencia la Corte Internacional de Justicia: ganó el caso contra Estados Unidos por el minado de sus puertos (1986); litigó con Costa Rica por los derechos de navegación en el río San Juan (2009) y por la isla Portillos (2015); y obtuvo en 2012 un fallo que le reconoció una extensa zona marítima en el Caribe frente a Colombia, manteniendo las islas de San Andrés y Providencia bajo soberanía colombiana. Ese fallo sigue sin ser aplicado plenamente y es un contencioso abierto.

7. Economía[editar]

El desarrollo completo está en Economía de Nicaragua.

7.1 Panorama macroeconómico[editar]

Nicaragua es una economía pequeña, abierta y de renta media-baja, con el PIB per cápita más bajo de América Central continental. Sus datos macroeconómicos de los últimos años son, sin embargo, sólidos en términos convencionales. Según el Informe Anual 2025 del Banco Central de Nicaragua (BCN):

Indicador Valor Período
Crecimiento del PIB 4,9 % 2025
PIB nominal 814.420,7 millones de córdobas (22.237,2 millones de dólares) 2025
PIB per cápita 3.201 dólares 2025
Inflación general 2,7 % 2025
Desempleo abierto 2,7 % 2025
Reservas internacionales brutas 8.324,8 millones de dólares diciembre de 2025
Deuda pública 48,1 % del PIB (51,7 % en 2024) 2025
Saldo en cuenta corriente superávit del 9,5 % del PIB 2025
Deslizamiento cambiario anual 0 % 2025

Fue el quinto año consecutivo de crecimiento, tras tasas del 10,3 % en 2021, 3,8 % en 2022, 4,4 % en 2023 y 3,6 % en 2024. Los sectores más dinámicos de 2025 fueron la construcción (+17,3 %), el comercio (+9,3 %), hoteles y restaurantes (+8 %), la minería (+7,4 %) y el pecuario (+6,3 %); retrocedieron la pesca (-10,2 %), la electricidad (-5,6 %) y la agricultura (-2,9 %). El BCN proyectaba para 2026 un crecimiento de entre el 3,5 % y el 4,5 %.

Dos matices son imprescindibles para leer esas cifras. El primero es que la tasa de desempleo abierto del 2,7 % —la más baja del continente— convive con una informalidad muy elevada y ha sido cuestionada por economistas independientes, que señalan que la metodología de la encuesta de empleo cuenta como ocupada a cualquier persona que haya trabajado una hora en la semana de referencia. El segundo es que el crecimiento del PIB no se ha traducido de manera proporcional en bienestar, algo que las propias series de ingreso y pobreza reflejan con dificultad porque el país no publica una encuesta de medición de nivel de vida desde hace años.

7.2 Sectores productivos[editar]

Agropecuario. El café arábigo de altura, cultivado sobre todo en Jinotega, Matagalpa y Nueva Segovia, es el producto agrícola emblemático y sostiene a decenas de miles de pequeños productores. Le siguen la carne bovina —Nicaragua es exportador neto—, los lácteos, la caña de azúcar de Chinandega y León —que abastece también la producción de etanol y de ron—, el maní, el tabaco —la industria de puros premium de Estelí, fundada en buena medida por exiliados cubanos, exporta a Estados Unidos y Europa— y el camarón de cultivo. El maíz y el frijol rojo son la base de la dieta y de la agricultura familiar.

Minería. El oro es, desde hace algunos años, el principal producto individual de exportación del país, por encima del café, y Nicaragua es el primer productor centroamericano. Los distritos históricos son Bonanza, Siuna y La Rosita —el llamado «triángulo minero» de la Costa Caribe Norte— y La Libertad, en Chontales. La expansión de la minería, tanto industrial como artesanal, es uno de los principales focos de conflicto socioambiental y de presión sobre los territorios indígenas, y ha sido objeto de sanciones estadounidenses dirigidas al sector.

Industria. El grueso del empleo manufacturero formal está en las zonas francas: maquila textil y de confección y, cada vez más, arneses eléctricos para automóviles, con plantas de capital japonés y estadounidense. La agroindustria —ingenios, beneficios de café, mataderos, plantas lácteas— articula el campo con las exportaciones.

Servicios. Comercio, telecomunicaciones, transporte y servicios financieros. La banca es reducida pero solvente, y el microcrédito tiene un peso institucional considerable.

7.3 Comercio exterior y remesas[editar]

En 2025 las exportaciones totales sumaron 8.908,9 millones de dólares y las importaciones 11.399,5 millones, con un déficit comercial de 2.490,6 millones, un 13,8 % inferior al de 2024 (3.058,5 millones). Las exportaciones de mercancías crecieron un 27,1 %, impulsadas sobre todo por el oro y por los precios de los productos agrícolas. Estados Unidos es, con diferencia, el primer destino y el primer origen de las importaciones, seguido de Centroamérica, México, la Unión Europea y China.

El dato que define la economía nicaragüense, sin embargo, no es ninguno de los anteriores: son las remesas familiares. En 2024 alcanzaron un récord de 5.243,1 millones de dólares, un 12,5 % más que los 4.660,1 millones de 2023. En 2025 el Banco Interamericano de Desarrollo estimó que llegaron a 6.199 millones de dólares, un 18,9 % más, y el Fondo Monetario Internacional situó su aportación en el 29,5 % del PIB en su informe de consulta concluido el 20 de enero de 2026. Es la proporción más alta de América Latina y una de las mayores del mundo.[3] Alrededor de tres cuartas partes proceden de Estados Unidos; el resto, principalmente de Costa Rica, España y Panamá.

La contrapartida de esa entrada de divisas es demográfica y política: el dinero llega porque más de 800.000 personas se han ido. El propio Banco Central ha reducido en los últimos años el detalle público de sus informes de remesas, lo que dificulta el seguimiento independiente de la serie.

7.4 Energía[editar]

Nicaragua transformó su matriz eléctrica desde 2007, cuando alrededor de tres cuartas partes de la generación dependía de derivados del petróleo importado y el país sufría apagones prolongados. Hoy las fuentes renovables —eólica en el istmo de Rivas, aprovechando los vientos alisios que cruzan entre el Cocibolca y el Pacífico; geotérmica en los campos de Momotombo y San Jacinto-Tizate; biomasa de bagazo de caña; hidroeléctrica y solar— aportan la mayor parte de la generación. Las cifras publicadas varían de forma notable según la fuente y el año: entre el 70 % y el 80 % de la generación, según distintos informes oficiales de 2025. La cobertura eléctrica nacional supera el 99 %.

7.5 Turismo[editar]

El turismo fue una de las actividades más dinámicas hasta 2018 y la crisis de aquel año lo redujo a menos de la mitad. La recuperación ha sido gradual. La oferta se apoya en las ciudades coloniales de Granada y León, en el ascenso a volcanes activos —una experiencia difícil de encontrar tan accesible en otro país—, en las playas de surf del Pacífico sur (San Juan del Sur, Popoyo), en la isla de Ometepe y en las Corn Islands del Caribe. Nicaragua ha ocupado durante años un lugar destacado en los circuitos internacionales de viaje de bajo coste.

8. El canal interoceánico: dos siglos de proyecto[editar]

Ninguna idea ha condicionado tanto la historia de Nicaragua como la de abrir un canal entre los dos océanos aprovechando el río San Juan y el lago Cocibolca. La ruta es geográficamente evidente: solo unos veinte kilómetros de tierra separan el extremo occidental del lago del Pacífico.

En el siglo XIX la ruta nicaragüense fue la principal alternativa a la panameña. Estados Unidos la consideró seriamente hasta que, en 1902, el Senado se decantó por Panamá —según el relato clásico, tras la campaña de los lobbistas franceses que hicieron circular entre los senadores un sello postal nicaragüense en el que aparecía el volcán Momotombo humeando—.[4] El Tratado Bryan-Chamorro de 1914 cedió a Estados Unidos, a perpetuidad, los derechos exclusivos para construir un canal por Nicaragua; su verdadero objeto no era construirlo, sino impedir que nadie más lo construyera y proteger así la inversión en Panamá. El tratado fue denunciado en 1970.

El intento contemporáneo llegó en 2013, cuando la Asamblea Nacional aprobó la Ley 840, que concedía por cincuenta años prorrogables la construcción y explotación de un Gran Canal Interoceánico a la empresa HKND Group, del empresario chino Wang Jing, con un presupuesto anunciado de 50.000 millones de dólares. El proyecto —una vía de 278 km que habría atravesado el Cocibolca— generó protestas campesinas sostenidas durante años por las expropiaciones previstas y advertencias científicas sobre el impacto en el lago, la mayor reserva de agua dulce de la región. Nunca comenzaron las obras. En mayo de 2024 la Asamblea Nacional derogó la Ley 840 y retiró la concesión a HKND, transfiriendo el proyecto a una autoridad estatal. En noviembre de 2024 la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado nicaragüense a reparar a comunidades indígenas por los daños derivados de la aprobación del proyecto. La reforma constitucional de 2025 volvió a incluir el canal entre los objetivos del Estado.

9. Demografía y sociedad[editar]

9.1 Cuánta gente vive en Nicaragua[editar]

Esta pregunta, que en cualquier otro país tiene una respuesta oficial, en Nicaragua no la tiene. El IX Censo Nacional de Población y V de Vivienda comenzó el 30 de abril de 2024, diecinueve años después del anterior, y su trabajo de campo se prolongó hasta enero de 2025. Dos años después, el INIDE no había publicado los resultados nacionales, ni tablas, ni bases de datos, ni un calendario de publicación: Nicaragua es el único país de América Central en esa situación. A diferencia del censo de 2005 —levantado en catorce días con financiación, asistencia técnica y observación internacional—, el de 2024 se ejecutó con recursos propios y sin acompañamiento de organismos especializados.

En consecuencia, las estadísticas oficiales siguen basándose en proyecciones del INIDE construidas sobre el censo de 2005, que sitúan la población de 2025 en torno a 6,9 millones de habitantes —frente a los 5,1 millones censados en 2005—. Otras fuentes internacionales manejan cifras algo superiores, en torno a 7,1 millones para 2026. La diferencia no es trivial: cualquier indicador per cápita —PIB, pobreza, cobertura sanitaria— depende de qué denominador se use, y ninguno de ellos está anclado hoy en un recuento efectivo.

9.2 La diáspora[editar]

Nicaragua vive desde 2018 el mayor éxodo de su historia, superior incluso al de la guerra de los años ochenta. Según el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua, al menos 800.000 personas —un 11,6 % de la población— salieron del país entre abril de 2018 y noviembre de 2025. Los flujos anuales se han moderado desde los máximos de 2022-2023 pero siguen siendo altos: unas 95.000 salidas en 2024, la mayoría hacia Estados Unidos, y alrededor de 80.000 estimadas para 2025. Una encuesta difundida en agosto de 2026 recogía que el 54 % de los nicaragüenses saldría del país si tuviera la oportunidad.

Los principales destinos son Costa Rica —país de destino histórico de la migración nicaragüense, con una comunidad que precede en décadas a la crisis actual—, Estados Unidos, España y, más recientemente, Panamá y México. Esta diáspora es la que sostiene las remesas y también la que mantiene viva, desde fuera, la vida política, periodística y editorial nicaragüense: los principales medios independientes del país —Confidencial, La Prensa, Divergentes, Nicaragua Investiga, Artículo 66— se producen íntegramente en el exilio.

9.3 Pueblos, lenguas y composición[editar]

La gran mayoría de la población es mestiza e hispanohablante y se concentra en la llanura del Pacífico y en los valles del centro. En la Costa Caribe conviven:

  • Los miskitos, el pueblo indígena más numeroso, con lengua propia y una identidad histórica ligada al antiguo reino de la Mosquitia.
  • Los mayangnas o sumos, en el interior de Bosawás.
  • Los ramas, en el sureste, cuya lengua está en riesgo crítico.
  • Los creoles, afrodescendientes de habla inglesa criolla (Nicaraguan Creole English), mayoritarios en Bluefields y las Corn Islands.
  • Los garífunas, en la cuenca de Laguna de Perlas, descendientes de la deportación británica de San Vicente en 1797.

En el Pacífico persisten comunidades indígenas con identidad reconocida aunque sin lengua propia viva, como los subtiabas de León y los monimboseños de Masaya. El español nicaragüense es una variedad marcadamente voseante, con una entonación característica, aspiración de la /s/ final y un léxico denso en náhuatlismos: chunche, pipián, jícaro, chocoyo, güipil, además de la toponimia (Xolotlán, Cocibolca, Ometepe, Mombacho, Sébaco).[5]

9.4 Religión[editar]

Nicaragua ha vivido en las últimas tres décadas uno de los cambios religiosos más rápidos de América Latina. De un país abrumadoramente católico —el 95 % de la población hacia 1950, y una proporción semejante todavía en 1990— ha pasado a una situación de pluralidad. Las encuestas de la firma nicaragüense M&R Consultores correspondientes a 2024 situaban a los católicos en el 30,9 %, a los evangélicos y protestantes en torno al 36 % y a alrededor de un 28 % sin adscripción religiosa. Otras encuestadoras dan cifras distintas —CID-Gallup situaba en 2022 a los católicos en el 44,9 % y a los protestantes en el 39,8 %—, de modo que la tendencia es clara pero el nivel exacto no lo es.

A este cambio de fondo se superpone el conflicto abierto entre el gobierno y la Iglesia católica desde 2018, cuando los obispos actuaron como mediadores del diálogo nacional y después denunciaron la represión. Desde entonces se han producido expulsiones de religiosos, la prohibición de procesiones públicas de Semana Santa y de la Purísima en varios años, la confiscación de universidades y medios católicos y la ruptura de relaciones con la Santa Sede.

10. Cultura[editar]

El desarrollo completo está en Cultura de Nicaragua y, para la cocina, en Gastronomía de Nicaragua.

10.1 Rubén Darío y la literatura[editar]

Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, 1867 - León, 1916) es la figura cultural central del país y una de las mayores de la lengua. Con Azul... (1888) y Prosas profanas (1896) fundó el modernismo, el primer movimiento literario nacido en América que reformó la poesía escrita en España, y con Cantos de vida y esperanza (1905) le dio una dimensión política y existencial —el poema «A Roosevelt» es uno de los textos fundacionales del antiimperialismo literario hispanoamericano—. Se le conoce en Nicaragua como el Príncipe de las Letras Castellanas, y su casa natal, su tumba en la catedral de León y el teatro nacional que lleva su nombre son lugares de peregrinación cívica.

La literatura nicaragüense posterior es desproporcionadamente rica para el tamaño del país. Ernesto Cardenal (1925-2020), sacerdote, escultor y fundador de la comunidad de Solentiname, fue ministro de Cultura de la revolución y creador del exteriorismo poético; su Oración por Marilyn Monroe y sus Epigramas circulan por toda Hispanoamérica. Sergio Ramírez (1942), vicepresidente entre 1985 y 1990 y después crítico del gobierno, ganó el Premio Cervantes en 2017; vive en el exilio y fue despojado de su nacionalidad en 2023. Gioconda Belli (1948), poeta y novelista, autora de La mujer habitada, corrió la misma suerte. A ellos se suman Salomón de la Selva, Pablo Antonio Cuadra, José Coronel Urtecho y Carlos Martínez Rivas.

La expresión escénica más singular del país es El Güegüense o Macho Ratón, una obra de teatro-danza satírica de origen colonial, representada en náhuat y español, en la que un mercader indígena burla con un juego de malentendidos a las autoridades españolas. La Unesco la inscribió en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2005, en la primera proclamación de esa lista, y es el símbolo del ingenio popular nicaragüense: en el habla corriente, «ser güegüense» significa esquivar la autoridad con astucia y sin confrontación.

La música tradicional del Pacífico gira en torno a la marimba de arco —un instrumento tocado sentado, sobre las rodillas, distinto de las marimbas guatemaltecas y mexicanas— acompañada de guitarra y guitarrilla, y a los sones de Masaya y Monimbó. En la Costa Caribe domina el palo de mayo (Maypole), fiesta y ritmo afrocaribeño de origen británico que se celebra durante todo el mes de mayo en Bluefields con una energía sin equivalente en el resto del país.

En la canción de autor, los hermanos Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy dieron forma al cancionero de la revolución y a la Misa Campesina Nicaragüense, con una difusión enorme en toda América Latina durante los años ochenta. Luis Enrique Mejía López, sobrino de ambos, conocido como «el Príncipe de la Salsa», ha sido el músico nicaragüense de mayor proyección comercial internacional, con varios premios Grammy.

10.3 Fiestas y gastronomía[editar]

Las dos celebraciones mayores del calendario nicaragüense son la Purísima o Gritería, la noche del 7 de diciembre, en que los vecinos recorren las casas gritando «¿Quién causa tanta alegría?» y reciben dulces, frutas y objetos artesanales a cambio de cantar a la Inmaculada Concepción —una fiesta doméstica, ruidosa y colectiva que no existe en esa forma en ningún otro país—, y las fiestas patronales de Santo Domingo de Guzmán en Managua, del 1 al 10 de agosto.

La cocina nicaragüense se organiza alrededor del maíz y el frijol rojo: el gallo pinto (arroz con frijoles refritos, el desayuno nacional), el nacatamal dominical, el vigorón y el quesillo de Nagarote y La Paz Centro, la sopa de mondongo, y bebidas de maíz como el pinolillo —tan identificado con el país que pinolero es sinónimo de nicaragüense— y la chicha. El ron Flor de Caña, producido en Chichigalpa desde 1890, es el producto nicaragüense con mayor reconocimiento internacional.

11. Deporte[editar]

Nicaragua es, junto con Cuba, la República Dominicana, Panamá, Venezuela y Puerto Rico, uno de los países del ámbito hispanohablante donde el béisbol, y no el fútbol, es el deporte nacional. El Estadio Nacional Dennis Martínez de Managua, inaugurado en su forma actual en 2017, lleva el nombre del primer nicaragüense que llegó a las Grandes Ligas: Dennis Martínez, «el Presidente», nacido en Granada. El 28 de julio de 1991, con los Expos de Montreal y frente a los Dodgers en el Dodger Stadium, Martínez lanzó un juego perfecto —el decimotercero de la historia de las Grandes Ligas—, y fue el primer lanzador nacido fuera de Estados Unidos, y el primer latinoamericano, en conseguirlo. La selección nacional participó en el Clásico Mundial de Béisbol de 2026, para el que anunció su plantel de 30 jugadores el 6 de febrero de ese año.

El boxeo es el otro deporte de identidad nacional, y en él Nicaragua ha producido dos figuras de talla mundial:

  • Alexis Argüello (19 de abril de 1952 - 1 de julio de 2009), «el Flaco Explosivo», campeón mundial en tres categorías distintas: peso pluma (AMB, 23 de noviembre de 1974), superpluma (CMB, 28 de enero de 1978) y ligero (CMB, 20 de junio de 1981). Nunca perdió un título sobre el ring: vacó cada uno al subir de categoría. Está considerado de forma unánime uno de los mejores boxeadores latinoamericanos de todos los tiempos. Fue vicealcalde de Managua en 2004 y resultó elegido alcalde de la capital en noviembre de 2008, pocos meses antes de su muerte; el principal polideportivo de la ciudad lleva hoy su nombre.
  • Román «Chocolatito» González (1987), campeón mundial en cuatro categorías distintas, en su momento el mejor boxeador del mundo libra por libra según las principales publicaciones especializadas, y el deportista nicaragüense en activo más conocido internacionalmente. En agosto de 2026 seguía compitiendo, tras vencer por decisión unánime a Héctor Robles en el polideportivo Alexis Argüello.

En fútbol, la selección nicaragüense es una de las más modestas de la Concacaf y no se ha clasificado nunca para una Copa del Mundo. El país tuvo, en cambio, un momento de proyección global inesperado en otro terreno: el 18 de noviembre de 2023, Sheynnis Palacios se convirtió en la primera nicaragüense y la primera centroamericana en ganar Miss Universo. La celebración espontánea en las calles del país, que el gobierno leyó como una manifestación política, derivó en una ruptura con la organización nacional del certamen y en la salida del país de la ganadora y de su familia.

12. Educación y salud[editar]

La educación primaria y secundaria públicas son gratuitas y la matrícula primaria es alta, pero la finalización de la secundaria y la calidad de los aprendizajes siguen entre las más bajas de la región. La Cruzada Nacional de Alfabetización de 1980 redujo el analfabetismo desde más de la mitad de la población adulta a cerca del 13 % en cinco meses y recibió un premio de la Unesco; el nivel actual de alfabetización adulta se sitúa en torno al 82-85 %, aunque las series son antiguas y su comparabilidad es limitada.

La universidad más antigua del país es la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), fundada en León en 1812, una de las más antiguas de América. La autonomía universitaria —conquistada en 1958 y consagrada constitucionalmente— fue uno de los pilares de la vida cívica nicaragüense hasta 2021-2023, cuando el gobierno canceló la personería jurídica de una treintena de universidades privadas y transfirió sus bienes al Estado. Los recuentos difieren según el período que se tome: al menos 27 canceladas entre diciembre de 2021 y agosto de 2023, o al menos 33 desde 2018, según distintas investigaciones periodísticas. La más significativa fue la Universidad Centroamericana (UCA), de los jesuitas, confiscada en agosto de 2023 tras sesenta y tres años de actividad y con unos 9.000 estudiantes matriculados; el gobierno la acusó de haber sido un «centro de terrorismo».

En salud, el sistema público es universal y gratuito por mandato constitucional, con una red de hospitales departamentales y centros de salud municipales ampliada de forma notable en las últimas dos décadas. La esperanza de vida al nacer se sitúa en torno a los 75 años y la mortalidad infantil ha caído de forma sostenida. Las principales debilidades son la disponibilidad de especialistas y de medicamentos, la cobertura efectiva en la Costa Caribe —donde la distancia y la falta de caminos son el primer determinante de salud— y la ausencia de datos públicos verificables, agravada desde la pandemia de covid-19, durante la cual Nicaragua fue el único país del continente que no aplicó restricciones de movilidad y cuyas cifras oficiales de contagios y muertes fueron cuestionadas por la Organización Panamericana de la Salud y por observatorios médicos independientes.

13. Nicaragua en el mundo hispanohablante[editar]

Nicaragua ocupa en el imaginario hispanoamericano un lugar mucho mayor que su tamaño, y lo hace por tres vías distintas.

La lengua. Rubén Darío es el único escritor centroamericano que aparece en todos los programas escolares de literatura del mundo hispanohablante, de México a Argentina y en la propia España. El modernismo que fundó fue el primer movimiento literario que viajó de América a la península en lugar de al revés, y la deuda que reconocieron con él Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y la Generación del 27 es explícita. Su nombre es hoy el de premios, teatros, bibliotecas y calles en una docena de países.

La política. La Revolución Sandinista de 1979 fue, después de la cubana, el acontecimiento político latinoamericano que más movilizó a la izquierda y a la solidaridad internacional del siglo XX. Miles de brigadistas de México, Argentina, Chile, Colombia, España y toda Europa viajaron a Nicaragua a alfabetizar, cosechar café o construir escuelas; la guerra de la Contra fue el conflicto latinoamericano más cubierto por la prensa hispana de los años ochenta, y su discusión atravesó la vida intelectual de la región. Cuarenta años después, el mismo país produce el debate inverso: la deriva del gobierno de Ortega ha dividido a la izquierda latinoamericana y se ha convertido en un caso de referencia obligada en cualquier discusión sobre autoritarismo, reelección indefinida y captura institucional.

La diáspora. La tercera vía es la más reciente y la más silenciosa. Con más de 800.000 personas fuera del país desde 2018, existen hoy comunidades nicaragüenses grandes y activas en Costa Rica —donde la población nicaragüense representa una proporción muy significativa de los residentes—, en Estados Unidos, en España y en Panamá. De ese exilio salen los medios que informan sobre el país, las editoriales que publican a sus escritores prohibidos y las organizaciones que documentan lo que ocurre dentro. Es, en un sentido literal, un país cuya conversación pública se sostiene desde fuera de sus fronteras.


  1. Existe una segunda etimología, muy repetida en la divulgación y hoy mayoritariamente descartada por los lingüistas, que descompone el topónimo en el náhuatl nic-atl-nahuac, «aquí junto al agua». La derivación a partir del antropónimo Nicarao —o Nicaragua, como también lo transcriben las crónicas— es la que sostienen los estudios onomásticos, aunque el propio nombre del cacique podría ser a su vez un título de origen nahua. ↩︎

  2. La guerra nacional es el único episodio de la historia centroamericana en que los cinco Estados combatieron juntos, y por eso ocupa un lugar central en la memoria patriótica de la región, especialmente en Nicaragua y Costa Rica, donde el 14 de septiembre y el 11 de abril son fechas nacionales. La lectura de la guerra difiere, sin embargo, en cada país: la historiografía costarricense subraya el papel de su ejército y de Juan Santamaría; la nicaragüense, el de San Jacinto y la reconciliación entre leoneses y granadinos. ↩︎

  3. Las estimaciones sobre el peso de las remesas en el PIB difieren según la serie de PIB que se utilice como denominador. Para 2024, las agencias que citaron el dato del Banco Central dieron un 26,6 %, mientras que despachos de agencia ampliamente difundidos hablaron de un 29,4 %; la diferencia procede del PIB de referencia, no del monto remesado, que en todas las fuentes es el mismo. Aquí se consignan ambos órdenes de magnitud en lugar de elegir uno. ↩︎

  4. La anécdota del sello es probablemente cierta en lo esencial pero se ha embellecido con el uso: el volcán del sello nicaragüense de 1900 aparecía en actividad, lo que Philippe Bunau-Varilla utilizó como prueba del riesgo volcánico de la ruta. Historiadores posteriores señalan que la decisión del Senado tuvo causas técnicas y financieras más pesadas —el precio de compra de los activos franceses en Panamá, sobre todo— y que el sello fue un argumento de propaganda eficaz, no el factor decisivo. ↩︎

  5. Nicaragua es uno de los países de voseo más general y menos estigmatizado del ámbito hispánico: el vos se usa en todos los registros y clases sociales, y el resulta ajeno en el habla espontánea. Convive con el usted en el trato respetuoso, y en algunas zonas rurales con un usted de confianza que se emplea, paradójicamente, con los más íntimos. ↩︎