Ana María Matute
| Ana María Matute | |
|---|---|
| Nombre completo | Ana María Matute Ausejo |
| Nacimiento | 26 de julio de 1925, Barcelona, |
| Fallecimiento | 25 de junio de 2014 (88 años), Barcelona |
| Nacionalidad | Española |
| Ocupación | Novelista, cuentista y autora de literatura infantil y juvenil |
| Idioma de escritura | Español |
| Generación literaria | Generación de medio siglo, o del 50; narrativa española de posguerra |
| Real Academia Española | Elegida en 1996; tomó posesión del sillón K el 18 de enero de 1998; académica hasta su muerte |
| Novelas | Catorce, entre 1948 y 2014: véase la sección 4.1 |
| Premios principales | Premio Cervantes, 2010; Premio Nacional de las Letras Españolas, 2007; Premio Nadal, 1959; Premio Planeta, 1954; Premio Café Gijón, 1952 |
| Premio Nobel | No lo recibió. Véase la sección 7.2 |
1. Resumen[editar]
Ana María Matute (Barcelona, 1925-2014) fue una novelista española, una de las voces centrales de la narrativa de posguerra y la tercera mujer que recibió el Premio Cervantes, en 2010.
Tenía diez años cuando estalló la guerra civil, y esa experiencia —vista desde la altura de una niña, no reconstruida desde la adulta— es el centro de casi toda su obra. Su libro más conocido, Primera memoria (Premio Nadal de 1959), cuenta un verano de 1936 en una isla mediterránea a través de los ojos de una adolescente que no entiende del todo lo que ocurre a su alrededor, y esa distancia entre lo que se ve y lo que se comprende es el procedimiento que sostiene toda su narrativa.
Publicó catorce novelas y una obra extensa de relatos y de literatura infantil y juvenil, un campo que cultivó con la misma seriedad que la novela para adultos y en el que fue premiada de manera continuada. Ganó el Premio Café Gijón (1952), el Premio Planeta (1954), el Premio de la Crítica, el Premio Nacional de Literatura por Los hijos muertos y el Premio Nadal (1959), en una sucesión de reconocimientos poco frecuente para una escritora española de su década.
A partir de los años setenta atravesó un largo silencio narrativo: entre La torre vigía (1971) y Olvidado rey Gudú (1996) no publicó ninguna novela para adultos. La reaparición de 1996 fue además un cambio de terreno: una novela larga de materia legendaria y medieval, ambientada en un reino imaginario, que le ganó lectores nuevos y desconcertó a quienes esperaban otro libro sobre la posguerra.
Ingresó en la Real Academia Española el 18 de enero de 1998, ocupando el sillón K. Recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas en 2007 y el Premio Cervantes en 2010. Murió en Barcelona el 25 de junio de 2014, a los 88 años. No recibió el
Premio Nobel de Literatura.
2. Vida[editar]
2.1 Infancia entre Barcelona, Madrid y La Rioja[editar]
Ana María Matute Ausejo nació en Barcelona el 26 de julio de 1925, la segunda de cinco hermanos, en una familia de la burguesía industrial catalana: su padre era propietario de una fábrica de paraguas. La familia repartía su vida entre Barcelona y Madrid, y pasaba los veranos en Mansilla de la Sierra, un pueblo de La Rioja del que procedía la familia materna.
Ese pueblo es el paisaje de fondo de buena parte de su obra: la sierra, la pobreza rural, los niños que trabajan, la dureza de la vida campesina vista por una niña de familia acomodada que viene de la ciudad. La distancia entre esos dos mundos —el de la casa y el de fuera— aparece en casi todos sus libros. Mansilla quedó anegada en los años cincuenta por la construcción de un embalse, de modo que el pueblo de su infancia dejó de existir físicamente mientras ella lo convertía en literatura con el nombre de Artámila.
Una enfermedad grave a los cuatro años la mantuvo alejada de la escuela y la llevó a pasar largas temporadas con sus abuelos en Mansilla. Fue una niña con dificultades de habla y de adaptación escolar, lectora precoz y dibujante, que empezó a escribir y a ilustrar sus propias historias siendo muy pequeña.
2.2 La guerra[editar]
En julio de 1936, cuando estalló la Guerra Civil Española, Matute tenía diez años. La familia quedó atrapada en Barcelona durante buena parte del conflicto.
Ella insistió siempre en que su obra no trata de la guerra como acontecimiento histórico, sino de lo que la guerra le hizo a la infancia: la ruptura de la casa, el hambre, el vecino que desaparece, la lengua adulta que se vuelve incomprensible, el descubrimiento brusco de que los mayores mienten. Esa es la materia de Los hijos muertos, de Primera memoria y de casi todos sus relatos.
Escribió su primera novela, Pequeño teatro, a los diecisiete años; se publicaría once años más tarde.
2.3 La entrada en la literatura[editar]
Los Abel, su primer libro publicado, apareció en 1948 después de haber concurrido al Premio Nadal, donde obtuvo una distinción en el fallo.[1] Tenía 22 años.
Los años cincuenta fueron los de su consagración rápida. Las fechas que siguen son las de los premios, no siempre las de publicación de los libros:
- 1952: Fiesta al Noroeste obtiene el Premio Café Gijón.
- 1954: Pequeño teatro, escrita once años antes, gana el Premio Planeta.
- 1959: Los hijos muertos, publicada en 1958, obtiene el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura.[2]
- 1959: Primera memoria gana el Premio Nadal; el libro apareció en 1960.
Toda esa obra se escribió bajo censura previa. La ley de prensa de 1938 sometía cualquier libro a autorización administrativa antes de imprimirse, y ese régimen no se sustituyó hasta la ley de 1966, que mantuvo mecanismos de control. Los escritores de la generación de Matute publicaron su obra inicial sabiendo que un funcionario la leería antes que ningún lector.
El caso más claro en su bibliografía es el de Las luciérnagas, presentada al Premio Nadal de 1949 y bloqueada por la censura. El texto se publicó en 1955 mutilado y con otro título, En esta tierra; la versión que la autora consideraba válida no apareció hasta décadas después. Es la razón por la que algunas bibliografías registran los dos títulos y otras solo uno.[3]
2.4 Vida adulta y silencio[editar]
Se casó en 1952 con el escritor Ramón Eugenio de Goicoechea, con quien tuvo un hijo en 1954, y se separó en 1963. La legislación española de la época no contemplaba el divorcio y regulaba la custodia de manera muy desfavorable para la mujer separada: Matute estuvo un tiempo sin poder tener consigo a su hijo, un hecho que ella misma relató públicamente en varias ocasiones y que coincide con el inicio de su periodo de menor producción.
Fue profesora invitada en universidades de Estados Unidos y dio conferencias con frecuencia fuera de España, sobre todo en el ámbito universitario norteamericano, donde su obra se estudiaba desde muy pronto.
Entre La torre vigía (1971) y Olvidado rey Gudú (1996) no publicó ninguna novela para adultos: veinticinco años. No fue un silencio absoluto —siguió publicando literatura infantil y juvenil, y en 1983 apareció Sólo un pie descalzo, que obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil al año siguiente—, pero sí una interrupción larga y visible de su carrera principal.
2.5 Regreso, Academia y últimos años[editar]
Olvidado rey Gudú (1996) marcó su regreso y fue un éxito de público. Ese mismo año fue elegida miembro de la Real Academia Española, y el 18 de enero de 1998 tomó posesión del sillón K, que había ocupado la poeta Carmen Conde, la primera mujer que entró como académica de número en la institución. Su discurso de ingreso, titulado En el bosque, defendió el bosque del cuento tradicional como espacio de conocimiento y no de evasión, y es la formulación más directa de su poética.
Siguió publicando hasta el final: Aranmanoth (2000), Paraíso inhabitado (2008) y Demonios familiares, que dejó inacabada y apareció en 2014.
En 2007 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas por el conjunto de su obra y en 2010 el Premio Cervantes, el máximo galardón de las letras en español. Fue la tercera mujer en obtenerlo, después de la filósofa española María Zambrano (1988) y de la poeta cubana Dulce María Loynaz (1992).
Murió en Barcelona el 25 de junio de 2014, a los 88 años.
3. Aportación formal y estilo[editar]
3.1 La mirada del niño[editar]
La aportación más característica de Matute es un punto de vista: el del niño o el adolescente que observa un mundo adulto cuyas reglas no domina. No es un recurso sentimental sino técnico, y funciona porque produce dos efectos simultáneos:
- Una información incompleta. El lector sabe más que el narrador y reconstruye lo que este no entiende: quién ha muerto, por qué desapareció alguien, qué significa una frase que el niño repite sin comprender.
- Una desnaturalización de lo normal. Lo que para el adulto es rutina —la misa, el castigo, la guerra, la jerarquía social— se describe como si se viera por primera vez, y al describirse así se vuelve extraño y cuestionable.
Ese doble efecto es el que permite que sus libros hablen de la guerra civil, de la violencia rural y de la hipocresía social sin sermón y, en su momento, sin chocar frontalmente con la censura.
3.2 La niñez sin idealización[editar]
Frente a la tradición que hace de la infancia un paraíso, la de Matute es cruel. Sus niños son crueles entre ellos, mienten, se traicionan y ejercen violencia; los adultos son casi siempre indiferentes o brutales. Los niños tontos (1956), una serie de prosas muy breves sobre niños marginales, marcados o muertos, es el ejemplo extremo: veintitantas páginas sin una sola concesión.
Esa dureza es lo que separa su obra de la literatura «de infancia» con la que a veces se la confunde, y también lo que explica que sus libros para lectores jóvenes no sean condescendientes.
3.3 La prosa[editar]
Su estilo se reconoce a la primera lectura. Los rasgos constantes son:
- una adjetivación intensa, con el color como elemento estructural: el rojo, el verde, el oro, la ceniza, presentes de forma casi obsesiva;
- la imagen sensorial, construida sobre olores, texturas y luces más que sobre descripciones visuales completas;
- la frase corta y rítmica, con repeticiones y estribillos que acercan la prosa a la cadencia del cuento oral;
- el léxico de lo elemental: tierra, agua, sangre, pan, fuego, ceniza;
- una puntuación expresiva, con guiones, puntos suspensivos e incisos que fragmentan el periodo y reproducen el titubeo de quien recuerda.
Es una prosa deliberadamente lírica, y ahí está también la principal objeción que se le ha hecho: en sus libros menos logrados, la acumulación de imagen y de adjetivo puede sustituir a la construcción.
3.4 Motivos recurrentes[editar]
| Motivo | Cómo aparece | Obras donde es central |
|---|---|---|
| El bosque | Espacio de iniciación y de peligro, tomado del cuento tradicional | Olvidado rey Gudú, Aranmanoth, La torre vigía |
| El huérfano | Personaje sin lugar, que observa desde el margen | Los Abel, Primera memoria, Los niños tontos |
| La casa cerrada | La familia como institución opresiva y silenciosa | Los hijos muertos, Paraíso inhabitado |
| La isla | Territorio aislado donde la guerra llega como rumor | Primera memoria |
| El hermano enemigo | Rivalidad fraterna con eco bíblico | Los Abel, Fiesta al Noroeste |
| La traición | El paso a la edad adulta como pérdida de la inocencia moral | Trilogía Los mercaderes |
Son seis motivos, tantos como filas tiene la tabla, y ninguno pertenece en exclusiva a la línea realista o a la legendaria: es lo que permite leer las dos como una sola obra.
3.5 Realismo y leyenda[editar]
Su obra se reparte entre dos territorios que la crítica ha tendido a separar y que en ella tienen la misma raíz.
| Territorio | Obras principales | Materia |
|---|---|---|
| Realista | Los Abel, Fiesta al Noroeste, Los hijos muertos, la trilogía Los mercaderes | La España rural y la guerra civil vistas desde la infancia |
| Legendario | La torre vigía, Olvidado rey Gudú, Aranmanoth | Edad Media imaginaria, reinos inventados, materia de cuento |
Recuento: dos líneas. El puente entre ambas es el cuento tradicional: los libros realistas están construidos con procedimientos de cuento —el bosque, el huérfano, la casa cerrada, la madrastra— y los legendarios tratan los mismos asuntos —la orfandad, la crueldad, la pérdida— sin el disfraz histórico. Matute rechazó siempre que se los considerara evasión.
3.6 La trilogía Los mercaderes[editar]
Primera memoria (1960), Los soldados lloran de noche (1964) y La trampa (1969) forman la trilogía Los mercaderes, su construcción más ambiciosa. Sigue a un grupo de personajes desde la adolescencia en el verano de 1936 hasta la madurez en la posguerra, y el título nombra su asunto: la gente que negocia, que transige, que se acomoda, frente a los que no pueden o no quieren hacerlo. Es una lectura moral de la posguerra española escrita desde dentro de ella y publicada bajo censura, lo que explica su oblicuidad.
4. La obra[editar]
4.1 Novelas[editar]
| # | Novela | Año |
|---|---|---|
| 1 | Los Abel | 1948 |
| 2 | Fiesta al Noroeste | 1952 |
| 3 | Pequeño teatro | 1954 |
| 4 | En esta tierra | 1955 |
| 5 | Los hijos muertos | 1958 |
| 6 | Primera memoria | 1960 |
| 7 | Los soldados lloran de noche | 1964 |
| 8 | Algunos muchachos | 1968 |
| 9 | La trampa | 1969 |
| 10 | La torre vigía | 1971 |
| 11 | Olvidado rey Gudú | 1996 |
| 12 | Aranmanoth | 2000 |
| 13 | Paraíso inhabitado | 2008 |
| 14 | Demonios familiares | 2014 |
Recuento: catorce títulos. Diez se publicaron entre 1948 y 1971 y cuatro entre 1996 y 2014: el hueco de veinticinco años entre la fila 10 y la fila 11 es el silencio narrativo descrito en la sección 2.4.[4]
4.2 Literatura infantil y juvenil[editar]
| # | Título | Año |
|---|---|---|
| 1 | El país de la pizarra | 1957 |
| 2 | Paulina, el mundo y las estrellas | 1960 |
| 3 | El saltamontes verde y El aprendiz | 1960 |
| 4 | El libro de juegos para los niños de otros | 1961 |
| 5 | Caballito loco y Carnavalito | 1962 |
| 6 | El polizón del "Ulises" | 1965 |
| 7 | Paulina | 1969 |
| 8 | El aprendiz | 1972 |
| 9 | Sólo un pie descalzo | 1983 |
| 10 | El saltamontes verde | 1986 |
| 11 | La oveja negra | 1994 |
| 12 | Todos mis cuentos | 2000 |
Recuento: doce títulos. Varios de ellos son reediciones exentas de piezas publicadas antes en volumen conjunto, de modo que la cifra depende del criterio bibliográfico. Dos obtuvieron premios de referencia del género: El polizón del "Ulises", el Premio Lazarillo de 1965, y Sólo un pie descalzo, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de 1984.
Matute defendió siempre que escribir para niños no es un género menor y que la única diferencia con la novela para adultos está en la extensión y en el punto de partida, no en la exigencia. Esa posición, hoy común, era minoritaria en la España de los años sesenta.
4.3 Relatos[editar]
Su obra breve es muy extensa y se publicó en volúmenes de composición variable a lo largo de sesenta años.
| # | Volumen | Año |
|---|---|---|
| 1 | El chico de al lado | 1944 |
| 2 | La pequeña vida | 1953 |
| 3 | Los niños tontos | 1956 |
| 4 | Vida nueva | 1956 |
| 5 | El tiempo | 1957 |
| 6 | A la mitad del camino | 1961 |
| 7 | Historias de la Artámila | 1961 |
| 8 | El arrepentido | 1961 |
| 9 | Tres y un sueño | 1961 |
| 10 | El río | 1963 |
| 11 | El mar | 1975 |
| 12 | La Virgen de Antioquía y otros relatos | 1990 |
| 13 | De ninguna parte | 1993 |
| 14 | El verdadero final de la Bella Durmiente | 1995 |
| 15 | El árbol de oro | 1995 |
| 16 | El rey | 1996 |
| 17 | Casa de juegos prohibidos | 1996 |
| 18 | Los de la tienda; El maestro; Toda la brutalidad del mundo | 1998 |
| 19 | La puerta de la luna. Cuentos completos | 2010 |
| 20 | La música | 2014 |
Recuento: veinte volúmenes, tantos como filas numeradas tiene la tabla. Muchos reagrupan material ya publicado; La puerta de la luna (2010) es la recopilación que reúne sus cuentos completos, y El río (1963) se sitúa en el límite del género, porque sus piezas son estampas de Mansilla de la Sierra más próximas a la memoria personal que al cuento.
Historias de la Artámila (1961) es su libro de relatos más leído: veintidós historias ambientadas en un pueblo serrano imaginario que traspone Mansilla de la Sierra, y una de las lecturas escolares más frecuentes en España durante décadas.
4.4 Otros textos[editar]
| Texto | Año | Ocasión |
|---|---|---|
| En el bosque | 1998 | Discurso de ingreso en la Real Academia Española, sillón K |
| Discurso de aceptación del Premio Cervantes | 2011 | Ceremonia de entrega en Alcalá de Henares del premio concedido en 2010 |
Los dos textos funcionan como su poética explícita: en ambos defendió la imaginación y el cuento frente a la idea de que la literatura seria debe ser realista, y en ambos volvió sobre la infancia como lugar desde el que se mira, no como asunto sentimental.
5. Premios[editar]
La tabla recoge las distinciones principales; la relación completa incluye además medallas y homenajes locales.
| Año | Premio | Obra o motivo |
|---|---|---|
| 1947 | Premio Nadal, finalista | Los Abel |
| 1952 | Premio Café Gijón | Fiesta al Noroeste |
| 1954 | Premio Planeta | Pequeño teatro |
| 1959 | Premio de la Crítica de narrativa castellana | Los hijos muertos |
| 1959 | Premio Nacional de Literatura | Los hijos muertos |
| 1959 | Premio Nadal | Primera memoria |
| 1965 | Premio Lazarillo | El polizón del "Ulises" |
| 1969 | Premio Fastenrath, de la Real Academia Española | Los soldados lloran de noche |
| 1976 | Libro de interés juvenil, del Ministerio de Cultura | Paulina |
| 1984 | Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil | Sólo un pie descalzo |
| 1993 | Letras de Oro de la Universidad de Miami | Trayectoria |
| 1996 | Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes | Trayectoria |
| 1996 | Premio Ciudad de Barcelona | El verdadero final de la Bella Durmiente |
| 1997 | Premio Ojo Crítico Especial, de RNE | Olvidado rey Gudú |
| 2007 | Premio Nacional de las Letras Españolas | Trayectoria |
| 2009 | Creu de Sant Jordi | Trayectoria |
| 2010 | Premio Cervantes | Trayectoria |
Recuento: diecisiete distinciones, tantas como filas tiene la tabla.[5] No figura en ella el
Premio Nobel de Literatura, que Ana María Matute no recibió.
Conviene además distinguir dos cosas que se confunden con frecuencia: el Premio Nacional de Literatura de 1959, concedido a una obra concreta, y el Premio Nacional de las Letras Españolas de 2007, concedido al conjunto de una trayectoria. Son galardones distintos, con convocatoria y criterio distintos, y Matute obtuvo los dos con casi cincuenta años de diferencia.
6. Recepción a lo largo del tiempo[editar]
6.1 Los años cincuenta y sesenta[editar]
Matute fue, desde muy joven, una autora premiada y leída. La sucesión Café Gijón, Planeta, Crítica, Nacional y Nadal en menos de diez años la situó entre los narradores más visibles de la posguerra española, junto a Carmen Laforet, Miguel Delibes, Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite y Juan Goytisolo.
La crítica de la época la encuadró en el realismo social de la generación de medio siglo, y esa etiqueta le sirvió y le estorbó a partes iguales: le dio un lugar reconocible y ocultó lo que su obra tiene de simbólico y de lírico, que es precisamente lo que la separa de sus contemporáneos.
Su obra se estudió pronto en las universidades de Estados Unidos, donde la narrativa española de posguerra tuvo un interés académico sostenido, y esa recepción exterior sostuvo su prestigio durante los años de menor visibilidad en España.
6.2 El silencio y el regreso[editar]
Los veinticinco años sin novela para adultos hicieron que dos generaciones de lectores españoles conocieran a Matute solo por las lecturas escolares —Historias de la Artámila, Primera memoria, El polizón del "Ulises"— y la situaran mentalmente como autora del pasado.
Olvidado rey Gudú (1996) rompió esa percepción. Fue un éxito comercial considerable, con lectores jóvenes que llegaban desde la literatura fantástica y sin ninguna relación con la novela de posguerra, y abrió la discusión sobre si Matute había cambiado de registro o si simplemente había dejado de disimular el que siempre tuvo. La segunda lectura es la que se ha impuesto.
6.3 Consagración institucional[editar]
El ingreso en la Real Academia Española en 1998, el Premio Nacional de las Letras Españolas de 2007 y el Premio Cervantes de 2010 completaron una consagración que llegó tarde en relación con la calidad de su obra temprana. El discurso con que recibió el Cervantes, centrado en el valor de la imaginación y del cuento, se cuenta entre los más citados de la serie.
Su muerte, en 2014, produjo un reconocimiento unánime y una reedición general de su obra.
6.4 Lo que se discute[editar]
La valoración actual de Matute presenta dos zonas de discusión:
- El equilibrio entre lirismo y construcción. Sus defensores consideran que la prosa es su gran aportación; sus críticos, que en las novelas largas el ritmo se resiente y que la imagen sustituye a veces al desarrollo.
- El lugar de la obra tardía. Olvidado rey Gudú y Aranmanoth tienen defensores entusiastas y detractores que las consideran inferiores a la trilogía Los mercaderes. Sobre esto no hay consenso.
Lo que no se discute es su condición de una de las tres o cuatro narradoras españolas imprescindibles del siglo XX y su papel en la apertura de un espacio profesional para las escritoras españolas: cuando ella empezó a publicar, en 1948, las mujeres eran una excepción en las listas de premios; cuando entró en la Academia, en 1998, seguían siendo pocas, pero ya no una anomalía.
6.5 Presencia escolar[editar]
Una parte considerable de la relación de los lectores españoles con Matute pasa por el sistema educativo. Historias de la Artámila, El polizón del «Ulises» y Primera memoria han figurado durante décadas en las listas de lectura de secundaria, con un efecto doble: le dieron una difusión que pocos autores de su generación alcanzaron, y a la vez fijaron la imagen de «autora de lecturas obligatorias» que su obra tardía tuvo que desmontar.
7. Traducciones y lugar en el canon[editar]
7.1 Traducciones[editar]
Su obra está traducida a más de veinte lenguas, con presencia especialmente sostenida en inglés, francés, italiano, alemán y en las lenguas de Europa central y oriental. Primera memoria, Los niños tontos e Historias de la Artámila son los títulos con más versiones.
Las tres traducciones al inglés mejor documentadas son estas:
| Original | Título en inglés | Traducción | Edición |
|---|---|---|---|
| Los hijos muertos | The Lost Children | Joan MacLean | Macmillan, Nueva York, 1965 |
| Primera memoria | School of the Sun | Elaine Kerrigan | Columbia University Press, 1989 |
| Fiesta al Noroeste | Celebration in the Northwest | Phoebe Ann Porter | University of Nebraska Press, 1997 |
Son tres títulos, los que recoge la tabla; el resto de su obra narrativa larga, incluida Olvidado rey Gudú, ha circulado mucho menos en lengua inglesa.[6]
La dificultad específica de traducirla está en la prosa: su efecto depende del ritmo, de la adjetivación y del color, y una traducción literal la convierte en un realismo corriente que no es lo que el original hace. Sus obras legendarias, en cambio, han viajado bien, porque su materia —el cuento, el bosque, el reino— es reconocible en cualquier tradición europea.
Su circulación internacional es menor que la de los grandes nombres del boom hispanoamericano de su misma época, y comparable a la de sus contemporáneos españoles de la generación de medio siglo, cuya obra no alcanzó fuera de España la difusión de la narrativa latinoamericana de los años sesenta.
7.2 Lugar en el canon en español[editar]
| Autor o autora | País | Obra central | Máximo galardón obtenido | |
|---|---|---|---|---|
| Ana María Matute | España | Primera memoria (1960) | Premio Cervantes, 2010 | No |
| Camilo José Cela | España | La colmena (1951) | Nobel, 1989; Cervantes, 1995 | Sí, 1989 |
| Benito Pérez Galdós | España | Fortunata y Jacinta (1887) | Ninguno de este rango | No: solo candidato |
| Miguel de Cervantes | España | Don Quijote de la Mancha | — | No existía en su tiempo |
| Gabriel García Márquez | Colombia | Cien años de soledad (1967) | Nobel, 1982 | Sí, 1982 |
| Mario Vargas Llosa | Perú | La ciudad y los perros (1963) | Nobel, 2010; Cervantes, 1994 | Sí, 2010 |
La tabla contiene seis autores y tres premios Nobel. Ana María Matute no ganó el Premio Nobel de Literatura. El galardón más alto de su carrera fue el Premio Cervantes de 2010, que es el máximo reconocimiento de las letras en español pero no es el Nobel, y confundirlos es el error más frecuente en las semblanzas divulgativas de autores hispánicos.
7.3 Presencia pública[editar]
Su nombre da título a bibliotecas, institutos y premios literarios en
España, y su legado se conserva en la Universidad de Boston, que adquirió su archivo personal, y en el fondo de la Biblioteca Nacional de España.[7] Primera memoria e Historias de la Artámila siguen siendo lecturas escolares habituales, y su obra infantil se reedita de manera continuada.
8. Artículos relacionados[editar]
- Camilo José Cela — el otro gran narrador español de la posguerra, Premio Nobel en 1989 y Premio Cervantes en 1995.
- Benito Pérez Galdós — el novelista del siglo XIX en cuya tradición realista se inscribe su primera obra.
- Miguel de Cervantes — el autor que da nombre al premio que Matute recibió en 2010.
- Guerra Civil Española — el conflicto que vivió con diez años y que atraviesa casi toda su narrativa.
- Barcelona — la ciudad en la que nació, vivió y murió.
España — el país de la posguerra que es asunto de la trilogía Los mercaderes.
9. Notas[editar]
La distinción obtenida por Los Abel aparece descrita de dos formas en las fuentes: unas la llaman «finalista» del Premio Nadal de 1947 y otras «mención especial» en el fallo hecho público en enero de 1948. La diferencia procede de que el fallo del Nadal de cada convocatoria se da a conocer en enero del año siguiente. El repertorio de premios de la autora del Instituto Cervantes lo consigna como finalista de 1947, y esa es la fecha que usa la tabla de la sección 5; aquí se hace constar la otra denominación en lugar de elegir en silencio. ↩︎
El año del Premio de la Crítica por Los hijos muertos aparece como 1958 en unas fuentes y como 1959 en otras, según se date por la convocatoria o por el fallo; el repertorio del Instituto Cervantes llega a registrar las dos entradas. El Premio Nacional de Literatura por la misma obra se data de manera constante en 1959. La tabla de la sección 5 usa 1959 para ambos y esta nota deja constancia de la alternativa. ↩︎
Las luciérnagas fue presentada al Premio Nadal de 1949 y no obtuvo autorización de censura para publicarse con ese texto. La versión mutilada apareció en 1955 con el título En esta tierra, y es la que figura en la tabla de novelas de la sección 4.1. Las bibliografías difieren en si deben contarse como una obra o como dos; aquí se cuenta una. ↩︎
La clasificación de Algunos muchachos (1968) varía: algunas bibliografías lo cuentan entre las novelas y otras entre los volúmenes de relatos. Aquí se sigue la clasificación que le da la bibliografía de referencia consultada, y por eso el recuento de novelas es de catorce; quien use una fuente que lo clasifique como libro de cuentos obtendrá trece. ↩︎
Los años y las obras de la tabla siguen el repertorio de premios de Ana María Matute publicado por el Departamento de Bibliotecas y Documentación del Instituto Cervantes. Dos entradas conviene señalarlas: el Premio Fastenrath de la Real Academia Española figura allí en 1969, mientras que otras semblanzas lo datan en 1968; y el Premio Ciudad de Barcelona consta en 1996 y concedido a El verdadero final de la Bella Durmiente, no como premio de trayectoria. La tabla no es exhaustiva: quedan fuera medallas, homenajes y distinciones locales posteriores a 2010. ↩︎
La cifra de «más de veinte lenguas» procede de las semblanzas institucionales publicadas con motivo del Premio Cervantes y no de un catálogo bibliográfico cerrado. La tabla de traducciones al inglés recoge únicamente las ediciones cuya traducción y sello editorial constan documentados; existen además antologías y relatos sueltos traducidos en revistas y volúmenes colectivos. ↩︎
El destino del archivo personal de la autora se recoge aquí a partir de la información difundida tras su muerte. Quien necesite consultar fondos concretos debe verificar antes su ubicación actual, porque los legados de escritores se reparten con frecuencia entre varias instituciones y se reorganizan con el tiempo. ↩︎