Anthony Quinn
| Anthony Quinn | |
|---|---|
| Antonio Rodolfo Quinn Oaxaca | |
| Nacimiento | 21 de abril de 1915 Chihuahua, |
| Fallecimiento | 3 de junio de 2001 (86 años) Boston, |
| Causa de muerte | Insuficiencia respiratoria |
| Nacionalidad | Mexicana Estadounidense |
| Estatura | 1.88 m |
| Ocupación | Actor, pintor, escritor |
| Años activo | 1936–2002 |
| Cónyuge | Katherine DeMille (1937–1965) Jolanda Addolori (1966–1997) Kathy Benvin (1997–2001) |
| Hijos | 12 |
| Premios Óscar | |
| Mejor Actor de Reparto 1953 — ¡Viva Zapata! 1957 — Lust for Life | |
1. Resumen[editar]
Anthony Quinn fue un actor, pintor y escritor de cine y televisión que desarrolló la mayor parte de su carrera en
Estados Unidos. Nacido en
México durante la Revolución Mexicana, Quinn construyó una de las trayectorias más versátiles de la era dorada de Hollywood, interpretando personajes de casi todas las etnias y nacionalidades imaginables. A lo largo de más de seis décadas de trabajo, participó en más de 150 películas y se convirtió en uno de los pocos actores de origen latinoamericano en alcanzar el estrellato absoluto en el cine estadounidense de mediados del siglo XX.
Ganó dos premios Óscar en la categoría de Mejor Actor de Reparto: el primero por su interpretación de Eufemio Zapata en ¡Viva Zapata! (1952), dirigida por Elia Kazan y protagonizada por Marlon Brando; el segundo por encarnar al pintor Paul Gauguin en Lust for Life (1956), biografía de Vincent van Gogh dirigida por Vincente Minnelli. Ambos galardones lo consolidaron como un intérprete de carácter capaz de robar escenas con apariciones relativamente breves pero intensas.
Su papel más recordado por el público internacional es el de Alexis Zorba en Zorba el Griego (1964), actuación por la que fue nominado al Óscar como Mejor Actor principal. La imagen de Quinn bailando el sirtaki en una playa de Creta se convirtió en un ícono de la cultura popular del siglo XX y, para muchas audiencias en América Latina, en la representación definitiva del espíritu mediterráneo.
Más allá de la actuación, Quinn cultivó una intensa vocación pictórica y llegó a exponer su obra en galerías de varios países. Su vida personal, marcada por múltiples matrimonios y una numerosa descendencia, fue objeto de atención mediática constante. Hablaba con orgullo de su origen mexicano y mantuvo vínculos con la comunidad latina de Los Ángeles y con el medio artístico mexicano a lo largo de toda su vida.
2. Primeros años y formación[editar]
Anthony Quinn nació con el nombre de Antonio Rodolfo Quinn Oaxaca[1] en la ciudad de Chihuahua, al norte de
México, en el seno de una familia mestiza. Su padre, Francisco Quinn, era de ascendencia irlandesa y había luchado junto a Pancho Villa en la Revolución Mexicana. Su madre, Manuela Oaxaca, era mexicana de origen indígena, hecho que Quinn reivindicó repetidamente como una de las fuentes de su orgullo personal y de su capacidad para interpretar personajes de cualquier trasfondo étnico.
La familia emigró a
Estados Unidos cuando Quinn era aún un niño pequeño. Se establecieron primero en Texas y más tarde en el este de Los Ángeles, California, en un barrio de población mayoritariamente mexicana. La infancia de Quinn estuvo marcada por la pobreza: para contribuir a la economía familiar, abandonó la escuela a edad temprana y desempeñó oficios diversos que iban desde limpiabotas hasta boxeador aficionado y obrero en los campos agrícolas del Valle de San Joaquín.
Antes de descubrir la actuación, Quinn mostró un talento precoz para las artes visuales. Un encuentro fortuito con el arquitecto Frank Lloyd Wright —a quien Quinn se acercó para pedirle trabajo— resultó determinante: Wright le ofreció un empleo y le animó a estudiar interpretación como herramienta para superar un problema de dicción que arrastraba desde la infancia. Siguiendo ese consejo, Quinn comenzó a tomar clases de actuación y, poco a poco, fue abriéndose camino en el teatro comunitario de Los Ángeles.
Sus primeras apariciones escénicas llamaron la atención de cazatalentos de Hollywood y, hacia mediados de la década de 1930, empezó a recibir papeles menores en producciones cinematográficas. Su imponente presencia física y sus rasgos faciales marcados lo encasillaron inicialmente en papeles de nativo americano, mexicano, árabe, filipino o hawaiano —una ambigüedad étnica que Quinn explotó a lo largo de toda su carrera, aunque también lamentó en entrevistas el encasillamiento que sufrían los actores latinos en el Hollywood de la época.
3. Trayectoria[editar]
3.1. Primeros papeles en Hollywood (1936–1950)[editar]
Quinn debutó en el cine en 1936 con pequeños papeles, a menudo sin acreditar, en producciones de los estudios Paramount y Universal. Durante la segunda mitad de los años treinta y principios de los cuarenta, su filmografía se nutrió de personajes exóticos y secundarios en películas de aventuras, wésterns y dramas bélicos. Su capacidad para interpretar a personajes de distintas nacionalidades —mexicanos, chinos, árabes, nativos americanos, esquimales— lo convirtió en un comodín para los directores de reparto, aunque también en una figura difícil de encasillar como protagonista.
En 1941 tuvo un papel destacado en They Died with Their Boots On como el líder sioux Caballo Loco, actuando junto a Errol Flynn. Ese mismo año obtuvo la ciudadanía estadounidense. A lo largo de la década de 1940, su carrera se mantuvo en un nivel discreto pero constante, apareciendo en títulos como The Ox-Bow Incident (1943) y Sinbad the Sailor (1947).
En el terreno personal, en 1937 contrajo matrimonio con Katherine DeMille, hija adoptiva del célebre director Cecil B. DeMille. Esta unión lo introdujo en los círculos más altos de la industria cinematográfica, aunque el propio Quinn sostuvo siempre que su suegro nunca le abrió puertas de manera directa y que hubo de forjarse su camino por sí mismo.
3.2. Consagración y premios Óscar (1950–1960)[editar]
El punto de inflexión en la carrera de Quinn llegó a comienzos de los años cincuenta de la mano de Elia Kazan. El director lo eligió para interpretar a Eufemio Zapata, hermano del líder revolucionario Emiliano Zapata, en ¡Viva Zapata! (1952), junto a Marlon Brando. El papel era breve —Quinn aparece en pantalla menos de veinte minutos— pero su intensidad dramática le valió el Óscar al Mejor Actor de Reparto en la ceremonia de 1953.
Cuatro años más tarde repitió el logro con Lust for Life (1956), donde encarnó a Paul Gauguin frente a un Kirk Douglas que interpretaba a Vincent van Gogh. El segundo Óscar lo colocó en una posición privilegiada dentro de la industria: era ya un actor de reparto de primer orden, con un prestigio que le permitía elegir proyectos con mayor libertad.
El resto de la década alternó grandes producciones con películas de menor ambición. Destacaron títulos como La Strada (1954) de Federico Fellini —donde interpretó a Zampanò, el brutal artista ambulante que atormenta a Giulietta Masina— y Wild Is the Wind (1957), por la que recibió su tercera nominación al Óscar, esta vez como actor principal.
3.3. Zorba y la consagración internacional (1960–1970)[editar]
En 1962, Quinn interpretó a Auda Abu Tayi en Lawrence de Arabia, la épica de David Lean con Peter O'Toole y Omar Sharif. Su recreación del líder beduino le valió una nueva nominación al Óscar y una visibilidad global sin precedentes.
Pero el papel que definiría su carrera para la posteridad llegó dos años después. En Zorba el Griego (1964), dirigida por Michael Cacoyannis y basada en la novela de Nikos Kazantzakis, Quinn dio vida a Alexis Zorba, un campesino cretense de vitalidad desbordante que enseña a un joven intelectual inglés a abrazar la vida con pasión. La escena del baile en la playa, coreografiada con la música compuesta por Mikis Theodorakis, se convirtió en uno de los momentos más emblemáticos del cine europeo de la década.
La película fue un éxito mundial y Quinn fue nominado al Óscar como Mejor Actor. Aunque no ganó la estatuilla, Zorba le otorgó algo que a menudo resulta más duradero que un premio: una identificación absoluta entre actor y personaje ante el público global. En América Latina, Zorba el Griego se estrenó con gran repercusión y la figura de Quinn quedó asociada para siempre con la vitalidad, la sabiduría popular y el desparpajo mediterráneo.[2]
3.4. Madurez y proyectos personales (1970–1990)[editar]
Las décadas de 1970 y 1980 consolidaron a Quinn como una estrella internacional capaz de trabajar en Hollywood, Europa y los mercados emergentes. Protagonizó The Shoes of the Fisherman (1968), donde interpretó a un papa ficticio de origen ucraniano, y participó en superproducciones como The Guns of Navarone (1961) y su secuela Force 10 from Navarone (1978).
En 1972 protagonizó Across 110th Street, un crudo drama criminal ambientado en Harlem que con los años se revalorizó como pieza clave del llamado blaxploitation y del cine policíaco urbano de la época. También incursionó en el género del wéstern crepuscular y el cine de aventuras.
Fuera de la pantalla, Quinn dedicó cada vez más tiempo a la pintura, actividad que había practicado de forma privada desde su juventud. A partir de los años ochenta empezó a exponer públicamente sus cuadros y esculturas en galerías de Nueva York, París y Ciudad de México. Su obra, de estilo expresionista y con frecuencia figurativa, fue recibida con interés por la crítica de arte y adquirida por coleccionistas particulares.
En 1972 publicó su autobiografía, The Original Sin, donde relató con franqueza su infancia en la pobreza, sus roces con el racismo en Hollywood y su tormentosa vida sentimental.
3.5. Últimos años (1990–2001)[editar]
En la década de 1990, ya septuagenario, Quinn mantuvo un ritmo de trabajo notable, apareciendo en series de televisión, telefilmes y largometrajes. Participó en la comedia Jungle Fever (1991), dirigida por Spike Lee, y en la película familiar A Walk in the Clouds (1995), donde interpretó al patriarca de una familia vitivinícola mexicano-estadounidense en la California de la posguerra. Este papel, junto a Keanu Reeves, lo reconectó con su identidad mexicana y le permitió llegar a una nueva generación de espectadores.
Uno de sus últimos proyectos cinematográficos fue Avenging Angelo (2002), una comedia de gánsteres protagonizada por Sylvester Stallone. La película se estrenó de manera póstuma.
Anthony Quinn falleció en Boston, Massachusetts, el 3 de junio de 2001, a los 86 años de edad, a causa de una insuficiencia respiratoria derivada de un cáncer de garganta que le había sido diagnosticado tiempo atrás.[3] Su muerte fue noticia de primera plana en medios de todo el mundo y, en
México, los noticieros le dedicaron amplios homenajes que recordaban su origen chihuahuense y su orgullo por sus raíces.
4. Estilo y características actorales[editar]
La principal cualidad actoral de Anthony Quinn era su capacidad para imprimir una verosimilitud visceral a personajes de cualquier origen cultural o geográfico. Su físico robusto, sus manos grandes y su rostro de pómulos marcados le permitían transformarse con pocos artificios de maquillaje. Mientras que otros actores de su generación construían sus interpretaciones a partir de una técnica depurada en el Actor's Studio o en la tradición teatral británica, Quinn confiaba en una intuición casi instintiva.
Esa naturalidad fue, al mismo tiempo, su mayor fortaleza y la causa de cierto menosprecio por parte de la crítica más academicista. Algunos analistas señalaron que, en ocasiones, Quinn tendía a sobreactuar o a apoyarse demasiado en su carisma físico. Sin embargo, sus defensores —entre ellos directores como Fellini o Kazan— valoraban precisamente esa energía indomable, que convertía cualquier escena en un acontecimiento magnético.
Su facilidad para representar personajes de distintas etnias fue un arma de doble filo. Le permitió una versatilidad que pocos actores de su tiempo poseían: un mismo año podía interpretar a un beduino, un esquimal y un griego. Pero también lo relegó a un limbo identitario en el que rara vez era considerado para papeles protagónicos de galán convencional —esos papeles estaban reservados para actores anglosajones de aspecto más "neutro" según los estándares de la época.
En las postrimerías de su carrera, Quinn reflexionó sobre este asunto en varias entrevistas y declaró que uno de los motivos de orgullo de su filmografía era haber ampliado el tipo de papeles que un actor de origen mexicano podía aspirar a interpretar.
5. Filmografía seleccionada[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
| Año | Título | Personaje | Notas |
|---|---|---|---|
| 1936 | Parole! | Sin acreditar | Debut cinematográfico |
| 1943 | The Ox-Bow Incident | Juan Martínez | |
| 1952 | ¡Viva Zapata! | Eufemio Zapata | Óscar al Mejor Actor de Reparto |
| 1954 | La Strada | Zampanò | Dirigida por Federico Fellini |
| 1956 | Lust for Life | Paul Gauguin | Óscar al Mejor Actor de Reparto |
| 1957 | Wild Is the Wind | Gino | Nominación al Óscar como Mejor Actor |
| 1961 | The Guns of Navarone | Coronel Andrea Stavros | |
| 1962 | Lawrence de Arabia | Auda Abu Tayi | Nominación al Óscar como Mejor Actor |
| 1964 | Zorba el Griego | Alexis Zorba | Nominación al Óscar como Mejor Actor |
| 1968 | The Shoes of the Fisherman | Kiril Lakota | |
| 1972 | Across 110th Street | Capitán Mattelli | |
| 1991 | Jungle Fever | Lou Carbone | Dirigida por Spike Lee |
| 1995 | A Walk in the Clouds | Don Pedro Aragón | |
| 2002 | Avenging Angelo | Angelo Allieghieri | Estreno póstumo |
6. Palmarés y reconocimientos[editar]
6.1. Premios Óscar[editar]
A lo largo de su carrera, Anthony Quinn fue nominado en cuatro ocasiones a los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de
Estados Unidos, repartidas entre las categorías de Mejor Actor y Mejor Actor de Reparto. Ganó el Óscar en dos oportunidades.
- Óscar al Mejor Actor de Reparto (1953) – ¡Viva Zapata!
- Óscar al Mejor Actor de Reparto (1957) – Lust for Life
- Nominación al Mejor Actor (1958) – Wild Is the Wind
- Nominación al Mejor Actor (1965) – Zorba el Griego
Quinn fue el primer actor de origen mexicano en recibir un Óscar, hito que con frecuencia se cita en las crónicas sobre la representación latina en Hollywood.[4]
6.2. Otros galardones[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
- 1957 – Premio del Círculo de Críticos de Cine de Nueva York al Mejor Actor por Wild Is the Wind.
- 1987 – Premio Cecil B. DeMille, otorgado por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood en reconocimiento a su trayectoria.
- 1993 – Estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, ubicada en el 6251 de Hollywood Boulevard.
- 1995 – Premio Donostia en el Festival Internacional de Cine de
San Sebastián,
España. - Diversos premios honoríficos en festivales de cine europeos y latinoamericanos durante las décadas de 1980 y 1990.
7. Vida pública y legado[editar]
Anthony Quinn fue, junto a figuras como Dolores del Río o Cantinflas, uno de los escasos actores de origen mexicano que lograron penetrar en la primera línea del cine de Hollywood durante la primera mitad del siglo XX. Su éxito abrió, aunque de forma limitada, un espacio de negociación para los intérpretes latinos en un sistema industrial que tradicionalmente los había relegado a papeles estereotipados.
En
México, Quinn fue objeto de una relación ambivalente con la prensa y el público. Por un lado, se le celebraba como un compatriota que había triunfado en la meca del cine y que jamás renegó de su origen. Por otro, se le reprochaba en ocasiones haber desarrollado la totalidad de su carrera en inglés y en producciones extranjeras, al margen de la Época de Oro del cine mexicano. Con el paso de las décadas, esta segunda percepción se ha ido diluyendo y hoy predomina una valoración positiva de su figura como pionero de la representación mexicana en el ámbito internacional.
Su legado actoral está anclado en personajes que trascienden las barreras del idioma y la cultura. Zorba el Griego permanece como una obra de revisión obligada en las cinematografías del mundo y la imagen de Quinn bailando en Creta sigue siendo sinónimo de liberación y alegría vital. En el ámbito de la representación, su capacidad para encarnar personajes de toda procedencia étnica fue un fenómeno irrepetible que hoy sería examinado con otros criterios, pero que en su momento amplió el imaginario de lo que un actor no anglosajón podía aspirar a ser.
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La relación de Quinn con el mundo hispanohablante fue intensa y multidireccional. Como mexicano de nacimiento y estadounidense por adopción, mantuvo a lo largo de su vida lazos familiares y profesionales con
México y con la comunidad latina de Los Ángeles.
En
México, varias de sus películas se estrenaron con el doblaje al español realizado por actores de la Época de Oro. Zorba el Griego fue doblada para el mercado latinoamericano y, según los registros disponibles, la voz de Quinn fue interpretada en esa ocasión por un actor de doblaje cuya identidad no está confirmada de manera unánime en las fuentes accesibles.
Quinn visitó
España en varias ocasiones. Su presencia en el Festival de San Sebastián en 1995, donde recibió el Premio Donostia, fue muy celebrada por la prensa cultural española.
En
Argentina, la figura de Quinn gozó de gran popularidad, especialmente durante los años sesenta y setenta, cuando sus películas se exhibían con regularidad en los cines de la Calle Corrientes en Buenos Aires. Sus películas se distribuyeron ampliamente en
Chile,
Perú y
Colombia.
En entrevistas concedidas a lo largo de su vida, Quinn declaró en varias ocasiones que se sentía orgulloso de sus raíces mexicanas y que, de no haber sido actor, le habría gustado pasar su vejez pintando en algún pueblo del norte de
México.
El propio Quinn dio versiones ligeramente distintas de su nombre de nacimiento en diferentes entrevistas, aunque la forma "Antonio Rodolfo Quinn Oaxaca" es la más citada por fuentes biográficas. ↩︎
En
México y
Argentina, la película se mantuvo semanas en cartelera y generó una efímera moda de música griega en fiestas y reuniones sociales. ↩︎Algunas fuentes señalan que el cáncer de garganta había sido tratado con radioterapia años antes y que, en su fase final, las complicaciones respiratorias fueron la causa directa del deceso. ↩︎
Algunas fuentes mencionan que otros actores de ascendencia mexicana pudieron haber ganado premios de la Academia antes que Quinn, aunque en categorías menores o técnicas. ↩︎