Tarija
| Tarija | |
|---|---|
| La Linda, La Capital de la Sonrisa | |
| Ciudad y municipio | |
| País | Bolivia |
| Departamento | Tarija |
| Provincia | Cercado |
| Fundación | 4 de julio de 1574 (como Villa de San Bernardo de la Frontera) |
| Superficie | 2 072 km² |
| Altitud | 1834 m s. n. m. |
| Clima | clima semiárido cálido (BSh/BSk), fronterizo con el clima oceánico de invierno seco (Cwb) |
| Población (2024) | 238 942 habitantes1 |
| Gentilicio | Tarijeño/a |
| Prefijo telefónico | +(591) 4 |
| 1 Proyección basada en el censo 2012. | |
Tarija, a menudo llamada La Linda o La Capital de la Sonrisa, es una ciudad del sur de
Bolivia, capital del departamento homónimo y de la provincia de Cercado. Está situada en un valle de la cordillera Oriental de los Andes, a orillas del río Guadalquivir. Su clima templado, la arquitectura de su centro histórico y la producción de vinos y singanis de altura la han convertido en uno de los destinos turísticos más importantes del país. La ciudad es sede del gobierno departamental, de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho y de diversas instituciones financieras y culturales.
1. Resumen[editar]
Fundada en 1574 por el capitán Luis de Fuentes y Vargas con el nombre de Villa de San Bernardo de la Frontera de Tarija, la ciudad creció como un punto de enlace entre el Alto Perú y el Río de la Plata. Durante la colonia perteneció sucesivamente a la intendencia de
Potosí, a la de Salta del Tucumán y, tras la independencia, pasó por una disputa territorial entre Bolivia y
Argentina antes de consolidarse como parte del territorio boliviano.
Hoy Tarija es el principal centro urbano del sur boliviano. Su economía se sostiene en la agricultura intensiva (vid, frutales, hortalizas), la industria vitivinícola, la extracción de gas natural —el departamento alberga el megacampo San Alberto— y un sector de servicios en expansión. El casco antiguo conserva calles empedradas, casonas coloniales con tejados de teja y patios andaluces, iglesias como la Catedral de San Bernardo y el templo de San Roque, y varios museos.
2. Historia[editar]
2.1 Época prehispánica[editar]
Antes de la llegada de los españoles, el valle de Tarija estuvo habitado por pueblos de habla guaraní como los chiriguanos, así como por grupos chichas y tomatas. La región era un corredor natural entre las tierras altas altiplánicas y las llanuras chaqueñas, lo que propició intercambios culturales y conflictos esporádicos con los incas y posteriormente con los conquistadores.[1]
2.2 Fundación y colonia[editar]
El 4 de julio de 1574, el capitán Luis de Fuentes y Vargas, siguiendo órdenes del virrey Francisco de Toledo, fundó la Villa de San Bernardo de la Frontera de Tarija en la margen derecha del río que luego se llamaría Guadalquivir. El objetivo era establecer un fuerte que contuviera los malones guaraníes y asegurara la ruta entre Potosí y el puerto de Buenos Aires.
Durante los siglos XVII y XVIII la villa creció modestamente alrededor de la plaza principal. La introducción de la vid por los misioneros jesuitas —expulsados en 1767— sentó las bases de una tradición vitivinícola que perdura hasta hoy. En 1807 el rey Carlos IV transfirió la jurisdicción de Tarija de la intendencia de Potosí a la de Salta del Tucumán, decisión que tendría consecuencias en la definición de fronteras tras la independencia.
2.3 Independencia y cuestión de límites[editar]
La noticia de la Revolución de Mayo de 1810 en Buenos Aires llegó pronto a Tarija. En abril de 1817, las fuerzas patriotas al mando de Gregorio Aráoz de Lamadrid derrotaron a los realistas en la batalla de Tarija, aunque la región cambiaría de manos varias veces hasta la capitulación definitiva de las tropas españolas en 1825.
Al nacer la república de Bolivia, Tarija optó por mantenerse unida a ella, pero Argentina reclamó la zona basándose en el traslado jurisdiccional de 1807. La disputa se mantuvo latente durante décadas y fue zanjada recién en 1889 mediante un tratado que reconoció la soberanía boliviana sobre la mayor parte del territorio. Este conflicto histórico agudizó el sentimiento regional tarijeño, que suele expresarse en un orgullo diferenciado del poder central paceño.
2.4 Siglos XX y XXI[editar]
La llegada del ferrocarril en los años 1930 conectó a Tarija con el resto del país y facilitó la exportación de vinos y frutas. La Reforma Agraria de 1953 transformó la estructura de propiedad en el campo tarijeño. Sin embargo, el verdadero despegue económico comenzó en la década de 1990 con el descubrimiento y explotación de los gigantescos yacimientos de gas natural de San Alberto y Sábalo, que convirtieron a Bolivia en un exportador relevante de hidrocarburos. La inyección de regalías gasíferas transformó la infraestructura urbana, aunque también generó tensiones políticas sobre la distribución de los ingresos.
3. Geografía y clima[editar]
La ciudad ocupa una cubeta aluvial en la cuenca del río Guadalquivir, rodeada por serranías de mediana altura que forman parte de la cordillera Oriental. El paisaje está dominado por colinas de tonos rojizos y verdosos según la estación, con quebradas que bajan de los cerros San Roque, La Tablada y La Sella.
El clima es templado subhúmedo de altura (Cwb en la clasificación de Köppen), con una estación lluviosa de noviembre a marzo y un período seco y soleado de abril a octubre. Las temperaturas medias anuales rondan los 20 °C con máximas que pueden superar los 35 °C en primavera y mínimas cercanas a 0 °C en los inviernos más crudos. Esta combinación de alta insolación y amplitud térmica favorece la concentración de azúcares en la uva, lo que explica la calidad de los vinos locales.
El principal curso de agua es el río Guadalquivir, que cruza la ciudad de norte a sur. Aunque su caudal se reduce considerablemente en estiaje, sigue siendo un elemento identitario; en sus orillas se han acondicionado paseos y áreas verdes. Las amenazas ambientales incluyen la presión urbanística sobre las laderas, la contaminación del río por vertidos sin tratar y la deforestación en las cuencas altas.
4. Demografía[editar]
Según el censo de 2012, el municipio de Tarija contaba con 205 346 habitantes, y las proyecciones para 2024 la sitúan cerca de 268 000.[sin verificar] La ciudad concentra más del 60 % de la población departamental, lo que refleja un proceso de migración campo‑ciudad acelerado desde los años ochenta.
La composición étnica es mayoritariamente mestiza, con una minoría de ascendencia guaraní y de inmigrantes del occidente boliviano (quechuas y aymaras) atraídos por la actividad gasífera y comercial. El español es la lengua dominante; el guaraní es hablado por una pequeña fracción de la población en barrios periféricos y en comunidades rurales aledañas.
En cuanto a religión, la mayoría de los tarijeños profesa el catolicismo, aunque las iglesias evangélicas han ganado presencia en los últimos veinte años. Las festividades religiosas, en especial la Semana Santa, la fiesta de San Roque y la devoción a la Virgen de Chaguaya, movilizan a miles de personas cada año.
5. Economía[editar]
La estructura económica tarijeña descansa sobre tres pilares: la producción agropecuaria, la industria vitivinícola y los hidrocarburos.
- Agricultura y ganadería: el valle central produce uva, durazno, manzana, ciruela, hortalizas y forrajes. En las zonas altas de la provincia se cría ganado ovino, caprino y bovino para carne y leche. La miel de abeja tarijeña es apreciada en el mercado nacional.
- Vitivinicultura: Tarija es la principal región vitivinícola de Bolivia. Las bodegas más conocidas —Kohlberg, Campos de Solana, Aranjuez, La Concepción— producen vinos varietales (tannat, cabernet sauvignon, malbec, moscatel) y el icónico singani, un destilado de uva moscatel protegido por denominación de origen desde 2013. Las exportaciones llegan a
Estados Unidos, Europa y Japón. - Hidrocarburos: los campos de gas San Alberto, Sábalo y Margarita situados en la provincia Gran Chaco aportan una fracción mayoritaria de la producción nacional de gas natural. Las regalías que recibe el departamento financian obras de infraestructura y programas sociales, aunque la volatilidad del precio del gas genera incertidumbre fiscal.
- Servicios y comercio: el centro de la ciudad alberga entidades financieras, casas de cambio, restaurantes, hoteles y tiendas. El turismo, apoyado en el enoturismo y el turismo de naturaleza, ha crecido continuamente desde 2010.
6. Cultura y patrimonio[editar]
El casco histórico de Tarija, con su trazado en damero y sus calles angostas, conserva numerosas casas de estilo colonial republicano. Entre los hitos arquitectónicos destacan:
- Templo de San Roque: data del siglo XVII; su fiesta patronal en septiembre incluye procesiones y danzas folclóricas.
- Plaza Principal Luis de Fuentes: centro neurálgico de la vida social, rodeada de la Catedral, la Alcaldía, el Club Social y casonas con portales.
- Museo Paleontológico y Arqueológico: posee una de las colecciones más completas de fósiles de megafauna del Pleistoceno y piezas de la cultura Chen Chen.
La música tradicional tarijeña incluye la cueca tarijeña, los huayños y las coplas de carnaval. Cada año en enero se realiza la Fiesta de la Uva y en marzo la Feria del Vino y el Singani, eventos que combinan degustaciones, concursos y presentaciones artísticas.
La Biblioteca Departamental y la Casa de la Cultura desarrollan una programación estable de teatro, conciertos y exposiciones. La Universidad Autónoma Juan Misael Saracho edita revistas científicas y organiza conferencias que dinamizan el ambiente intelectual local.
7. Turismo[editar]
El perfil turístico de Tarija se apoya en varios ejes:
- Enoturismo: la ruta del vino recorre bodegas en los valles de Santa Ana, Concepción y Uriondo, a pocos kilómetros del centro urbano. Los visitantes pueden realizar catas, conocer el proceso de elaboración y comer en restaurantes campestres.
- Naturaleza y aventura: el mirador de la Cruz, el cañón del río Pilcomayo, la reserva biológica de Sama y los viñedos en laderas ofrecen opciones para el senderismo, la fotografía y la observación de aves. El clima benigno permite actividades al aire libre la mayor parte del año.
- Turismo histórico‑cultural: circuitos guiados por el centro colonial, visita a museos y talleres de artesanos donde se trabajan el cuero, la madera y la cerámica.
8. Gastronomía[editar]
La cocina tarijeña combina ingredientes andinos y chaqueños. Platos emblemáticos son:
- Sajta de pollo: presa de pollo en salsa de ají amarillo, acompañada de chuño, papa y arroz.
- Chancho a la cruz: lechón cocinado lentamente en un soporte en forma de cruz, típico de celebraciones familiares.
- Ranga ranga: guiso de panza de res con papa y ají.
- Empanadas tarijeñas: rellenas de queso, pollo o charque, horneadas y pintadas con achuete.
- Bebidas: además del vino y el singani, se consumen el mocochinchi (refresco de durazno deshidratado), la chicha de maíz y el api morado con pastel.
Los mercados populares, como el Mercado Central y el Mercado Campesino, ofrecen desayunos con api, buñuelos y rellenos de papa a precios accesibles.
9. Transporte[editar]
La vía hacia Villazón (frontera con Argentina) está asfaltada e integra a la región con el corredor bioceánico. El transporte interprovincial se realiza mediante buses y minibuses que parten de la Terminal de Buses, ubicada en la zona norte de la ciudad.
Dentro del área urbana, el transporte público se basa en microbuses y taxis. En los últimos años se ha implementado un sistema de bicicletas compartidas en el centro y se han peatonalizado varias calles para fomentar la movilidad sostenible.
10. Deportes[editar]
El fútbol es el deporte más popular.
También se practican el baloncesto, el ciclismo de montaña y el motocross.
11. Personas destacadas[editar]
Varias figuras de la política, la cultura y el deporte nacieron en Tarija. Algunas de ellas son:
- Víctor Paz Estenssoro (1907-2001), fundador del Movimiento Nacionalista Revolucionario y cuatro veces presidente de Bolivia.
- Eustaquio «Moto» Méndez (1784-1849), caudillo de la guerra de la independencia, nacido en Churquihuayco, en la provincia de San Lorenzo.
- Domingo Paz (n. 1855), abogado, educador y político, fundador de la Facultad Libre de Derecho y prefecto de Tarija.
- María Laura Justiniano (n. 1869), educadora autodidacta.
12. Ciudades hermanas[editar]
Tarija mantiene acuerdos de hermanamiento con varias localidades de América y Europa, entre ellas:
- Salta, Argentina
- San Salvador de Jujuy, Argentina
- Montpellier, Francia
Estos convenios facilitan intercambios culturales, educativos y económicos, aunque su nivel de actividad varía con el tiempo.
Los tomatas, de probable origen atacameño, dieron su nombre al río Tomatirenda y a varios topónimos locales. Su asimilación durante la colonia fue rápida y aún se debate su filiación lingüística exacta. ↩︎