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Candelaria

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Candelaria · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesColombia · España · Venezuela · Argentina · México · El Salvador · Honduras · Brasil · Estados Unidos
CiudadesBarranquilla · Cartagena · Santa Cruz de Tenerife · Pinar del Río
Candelaria
Municipio
PaísColombia
DepartamentoAtlántico
SubregiónOccidental
FundaciónSegunda mitad del siglo XVIII (tradición oral)
Erección en municipio1864
GentilicioCandelariero, -a
Altitud (cabecera)10 m s. n. m.
Temperatura media28 °C
Población (2023)14 000 hab.
AlcaldesaGéssica Vallejo (2024-2027)

1. Resumen[editar]

Candelaria es un municipio del departamento del Atlántico, en el norte de Colombia, situado en la margen occidental del río Magdalena, en el extremo sur de la subregión Occidental del departamento. Su cabecera municipal se encuentra a unos 70 kilómetros al sur de Barranquilla, la capital departamental, y constituye un punto de transición entre las tierras bajas inundables del río y las primeras estribaciones de la serranía. El municipio limita al norte con Campo de la Cruz, al este con el río Magdalena —que lo separa del departamento del Magdalena—, al sur con San José y al oeste con Manatí.

La identidad cultural de Candelaria está profundamente ligada a la devoción por la Virgen de la Candelaria, patrona del municipio, cuya festividad se celebra cada año el 2 de febrero [1]. La parroquia central, dedicada a esta advocación mariana, es el principal referente arquitectónico y religioso de la localidad y congrega a feligreses de toda la subregión durante las fiestas patronales. Buena parte del casco urbano conserva edificaciones de estilo republicano tardío, con portales amplios y techos altos, testigos de una época de prosperidad económica vinculada al transporte fluvial por el Magdalena [2].

A diferencia de otros municipios del Atlántico cuya economía gira alrededor de la agroindustria o la ganadería extensiva, Candelaria ha conservado un perfil mixto: agricultura de pancoger, pesca artesanal en los brazos y ciénagas del complejo fluvial del Magdalena, y un comercio local que abastece a veredas y corregimientos cercanos. En las últimas décadas, su relativo aislamiento —al no estar sobre la Troncal de Occidente— ha limitado el ritmo de urbanización que sí han experimentado otras cabeceras del departamento, lo que ha contribuido a preservar su carácter de pueblo ribereño tradicional.

El municipio comprende la cabecera municipal y varios corregimientos, así como un número de veredas dedicadas en su mayoría a cultivos de pancoger y a la pesca. Su población, predominantemente joven, enfrenta retos de conectividad vial y acceso a servicios, aunque en años recientes se han ejecutado proyectos de mejoramiento de la vía que la comunica con la Troncal de Occidente.

2. Historia[editar]

2.1 Orígenes y fundación[editar]

Los terrenos que hoy ocupa el municipio de Candelaria estuvieron habitados, antes de la llegada de los europeos, por grupos indígenas pertenecientes a la familia lingüística karib [3]. Durante el período colonial, la margen occidental del bajo Magdalena comenzó a poblarse de manera dispersa con estancias ganaderas y sitios de pesca que abastecían a Cartagena de Indias y, más tarde, a Barranquilla.

No existe consenso documental sobre la fecha exacta de fundación de la población. La tradición oral sitúa el origen de Candelaria en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando familias de pescadores y agricultores se asentaron en un punto elevado junto a un brazo del río Magdalena y erigieron una pequeña capilla dedicada a la Virgen de la Candelaria. La referencia escrita más antigua que se conserva data de 1776, en un informe eclesiástico que menciona el «sitio de la Candelaria» como un congregado de bohíos con oratorio.

2.2 Siglo XIX: erección en municipio y auge fluvial[editar]

Durante el siglo XIX, el caserío creció al ritmo del comercio fluvial por el Magdalena. Candelaria se consolidó como un puerto menor donde embarcaciones de mediano calado cargaban productos agrícolas —principalmente maíz, yuca y frutales— con destino a Barranquilla y a los mercados del interior. La navegación a vapor, introducida en el Magdalena a partir de la década de 1820, multiplicó el movimiento de pasajeros y mercancías, y Candelaria se benefició de ese flujo como punto de acopio regional.

La erección en municipio se produjo en la segunda mitad del siglo XIX, en el contexto de la reorganización administrativa del Estado Soberano de Bolívar [4]. La fecha que suele citarse es 1864, aunque los límites territoriales del nuevo municipio sufrieron ajustes en las décadas siguientes. En 1905, al crearse el departamento del Atlántico, Candelaria quedó incorporada a la nueva entidad territorial.

2.3 Siglo XX: aislamiento relativo y consolidación cultural[editar]

La construcción de la Troncal de Occidente, principal eje vial del departamento del Atlántico, pasó a varios kilómetros al oeste del casco urbano de Candelaria, lo que marginó al municipio del corredor de desarrollo que en cambio impulsó a otras cabeceras vecinas. Este relativo aislamiento, si bien representó una desventaja económica, favoreció la preservación del tejido urbano tradicional y de las prácticas culturales asociadas al río.

A mediados del siglo XX, la pesca artesanal y la agricultura de pancoger seguían siendo la base de la economía local. La construcción de jarillones y obras de contención en el río Magdalena, así como la regulación de caudales, alteró progresivamente el régimen de ciénagas y playones que históricamente habían sido la principal fuente de sustento de las comunidades de pescadores. Ese proceso, sumado a ciclos de inundaciones, motivó olas migratorias hacia Barranquilla y hacia Venezuela en las décadas de 1960 y 1970 [5].

2.4 Historia reciente[editar]

En las dos últimas décadas, el municipio ha sido objeto de intervenciones en infraestructura vial —principalmente el mejoramiento de la carretera que lo conecta con la Troncal de Occidente— y de proyectos de saneamiento básico y acueducto financiados con recursos del departamento y la nación. La vocación agrícola y pesquera se mantiene, aunque el comercio y el empleo público en la cabecera han ganado peso relativo.

La festividad de la Virgen de la Candelaria sigue siendo el principal acontecimiento anual y atrae visitantes de municipios vecinos, lo que ha despertado un interés incipiente por el turismo religioso y cultural como posible eje de desarrollo complementario.

3. Geografía[editar]

3.1 Localización y relieve[editar]

Candelaria se localiza en la parte sur del departamento del Atlántico, sobre la margen derecha (occidental) del río Magdalena.

El paisaje dominante es el de la llanura aluvial del Magdalena, con una red de ciénagas, caños y playones estacionales que se extienden al este del casco urbano y constituyen el principal reservorio de biodiversidad del municipio.

3.2 Hidrografía[editar]

El río Magdalena es el eje hidrográfico del municipio. A la altura de Candelaria, el río forma un complejo de brazos, islas y ciénagas que varían en extensión según la temporada de lluvias y los pulsos de inundación.

La riqueza ictiológica de estos cuerpos de agua ha sustentado la actividad pesquera durante siglos, aunque ha disminuido en las últimas décadas debido a la sedimentación acelerada, la contaminación por agroquímicos provenientes de cultivos aguas arriba y la sobreexplotación pesquera.

3.3 Clima[editar]

Las inundaciones estacionales han sido históricamente una amenaza para la cabecera y las veredas bajas, especialmente cuando coinciden lluvias intensas en la cuenca alta del Magdalena con marejadas en la desembocadura.

4. Cultura y patrimonio[editar]

4.1 Fiestas patronales[editar]

La fiesta en honor a la Virgen de la Candelaria es, con diferencia, el acontecimiento cultural más importante del municipio. Se celebra anualmente a principios de febrero y tiene una duración de varios días, durante los cuales la cabecera multiplica su población con la llegada de candelarieros residentes en otras ciudades y de visitantes de municipios vecinos.

El programa festivo incluye novenas, procesiones con la imagen de la Virgen —que recorre las principales calles del casco urbano y, en algunos años, se traslada en canoa por el río—, fandangos con música de papayera, corralejas [6] y muestras gastronómicas. La procesión fluvial, en particular, constituye un rasgo distintivo de la celebración y atrae la atención de fotógrafos y documentalistas.

4.2 Arquitectura religiosa y civil[editar]

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada frente al parque principal, es el edificio más emblemático del municipio.

En torno al parque principal y sobre las calles adyacentes se conservan varias casas de bahareque recubierto y de mampostería con portales corridos, ventanales de madera y techos de teja de barro, representativas de la arquitectura doméstica ribereña de finales del siglo XIX y principios del XX.

4.3 Gastronomía[editar]

La cocina tradicional candelariera comparte los rasgos característicos de la gastronomía del Atlántico: predominio del pescado de río —en especial el bocachico, el bagre y la mojarra— preparado frito, guisado o en sancocho, acompañado de arroz con coco, yuca, plátano maduro y bollo limpio. Durante la Semana Santa y las fiestas patronales se elaboran dulces típicos como la conserva de coco y la panelita de leche, así como bebidas fermentadas de maíz y frutas. El rasgo más distintivo de la cocina local es el uso de hierbas y condimentos que las comunidades de pescadores han transmitido de generación en generación, y que diferencian el sabor de los sancochos de Candelaria de los de otras poblaciones vecinas.

4.4 Tradición oral y musical[editar]

La tradición oral candelariera conserva relatos sobre apariciones de la Virgen en el río, encuentros con el Mohán —figura mítica de la mitología ribereña colombiana— y leyendas de tesoros escondidos durante las guerras civiles del siglo XIX. En el ámbito musical, además de la papayera festiva, se mantienen vivas expresiones de música de acordeón y, en menor medida, de bullerengue, este último practicado en comunidades rurales del municipio [7].

5. Economía[editar]

La economía de Candelaria descansa sobre tres pilares principales: la agricultura, la pesca y el comercio a pequeña escala.

Del lado agrícola, predominan los cultivos de pancoger —maíz, yuca, fríjol, patilla— destinados al autoconsumo y a la venta en los mercados locales. Hacia el sector occidental del municipio, en terrenos de mayor altitud relativa, existen algunos cultivos de mango y cítricos con fines comerciales. La ganadería es extensiva y de baja escala: se crían bovinos y porcinos en fincas dispersas, principalmente para el abastecimiento regional.

La pesca artesanal, aunque ha disminuido su volumen con respecto a mediados del siglo XX, sigue siendo la actividad económica más visible en la cabecera y en las veredas ribereñas. Los pescadores utilizan canoas de madera y atarrayas, y su producción se comercializa en fresco en el mercado municipal o se envía a Barranquilla. La sedimentación de ciénagas y caños, así como la competencia de la pesca industrial en el cauce principal del Magdalena, representan las principales amenazas para esta actividad.

El comercio se concentra en torno al parque principal y a la vía de acceso a la cabecera. Se trata de un comercio de proximidad: tiendas de abarrotes, farmacias, ferreterías y algunos establecimientos de comida. El empleo público municipal y los programas de transferencias condicionadas constituyen una fuente importante de ingresos para las familias.

El turismo religioso, asociado a la festividad de la Virgen de la Candelaria y al potencial ecoturístico de las ciénagas, ha sido identificado en planes de desarrollo locales como un sector con potencial de crecimiento, aunque la infraestructura hotelera y de servicios sigue siendo limitada.

6. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

6.1 Toponimia[editar]

El nombre «Candelaria» es uno de los topónimos de origen religioso más extendidos en el mundo hispanohablante. Alude a la presentación de Jesús en el Templo y a la purificación de María, celebrada con la fiesta de las candelas (velas) el 2 de febrero. Además de este municipio colombiano del Atlántico, llevan el mismo nombre ciudades, pueblos y barrios en varios países de América Latina y en España:

  • Candelaria (Tenerife, provincia de Santa Cruz de Tenerife, Canarias, España), donde se encuentra la Basílica y Real Santuario Mariano de Nuestra Señora de la Candelaria, patrona de Canarias.
  • Candelaria (Valle del Cauca, Colombia), municipio del suroccidente colombiano.
  • Candelaria (Misiones, Argentina), localidad que conserva ruinas jesuíticas declaradas Patrimonio de la Humanidad.
  • Candelaria (Campeche, México), municipio y cabecera municipal en la península de Yucatán.
  • Candelaria (departamento de San Miguel, El Salvador), municipio del oriente salvadoreño.
  • Candelaria (Pinar del Río, Cuba), municipio en el occidente cubano.
  • Candelaria (Lempira, Honduras), municipio del suroccidente hondureño.
  • Candelaria (Santa Catarina, Brasil), que, aunque pertenece al ámbito lusófono, comparte la advocación religiosa.

La abundancia de localidades homónimas ha generado que, en contextos nacionales, este Candelaria sea coloquialmente conocido como «Candelaria (Atlántico)» para distinguirlo del municipio de Candelaria (Valle del Cauca) y de otros referentes.

Candelaria (Atlántico) no ha alcanzado la notoriedad mediática de otras poblaciones del Caribe colombiano como Aracataca (por García Márquez) o Mompox (por su declaratoria como Patrimonio de la Humanidad). No obstante, el municipio aparece mencionado en estudios antropológicos y geográficos sobre la cuenca baja del Magdalena, y su festividad fluvial ha sido documentada en reportajes de medios regionales y en investigaciones sobre religiosidad popular en el Caribe colombiano.

En la música vallenata y en la de acordeón del Atlántico, el nombre «Candelaria» ha aparecido ocasionalmente en canciones que mencionan pueblos ribereños del Magdalena, aunque no existe —hasta donde se tiene registro— una pieza dedicada exclusivamente al municipio del Atlántico.

6.3 Candelaria (Atlántico) en el contexto de la diáspora colombiana[editar]

La migración de candelarieros hacia Venezuela en las décadas de 1960 y 1970, y más recientemente hacia otros países —Chile, España, Estados Unidos—, ha creado pequeños núcleos de población oriunda del municipio en el exterior. Durante las fiestas de la Virgen de la Candelaria, es común que estos emigrantes envíen contribuciones para la celebración, participen a través de redes sociales y, en los casos en que es posible, viajen de regreso. Esta dinámica de identidad local transnacional, aunque modesta en escala, comparte rasgos con la de otros municipios de la región Caribe con fuerte vocación migratoria.


  1. La advocación de la Virgen de la Candelaria, originaria de Tenerife (España, Canarias), se extendió por toda América Latina durante la Colonia y dio nombre a numerosas poblaciones. En el caso de Candelaria (Atlántico), el culto fue impulsado por comunidades de pescadores y navegantes del río Magdalena que la adoptaron como protectora. ↩︎

  2. La arquitectura republicana predominante en la cabecera data en su mayoría de las primeras décadas del siglo XX, cuando Candelaria funcionaba como puerto intermedio en la ruta Barranquilla–interior del país. ↩︎

  3. La presencia karib en la cuenca baja del Magdalena está documentada en crónicas del siglo XVI. Para el momento de la fundación de Candelaria, sin embargo, la población indígena de la zona había sido diezmada o desplazada en su mayoría. ↩︎

  4. Antes de la creación del departamento del Atlántico en 1905, el territorio formó parte de la provincia de Cartagena, luego del departamento de Bolívar. La fragmentación administrativa del Bolívar grande fue un proceso gradual que abarcó varias décadas. ↩︎

  5. La migración de candelarieros hacia Venezuela durante el auge petrolero está documentada en estudios de movilidad del Caribe colombiano. Muchas familias mantienen vínculos con el municipio y regresan durante las fiestas patronales. ↩︎

  6. Las corralejas son festejos taurinos populares tradicionales en la región Caribe colombiana, diferentes de las corridas formales. En los últimos años, su realización ha sido objeto de controversia y regulación en varios municipios del Atlántico. ↩︎

  7. El bullerengue es un género musical y danza afrocolombiana tradicional del Caribe colombiano, especialmente arraigado en comunidades rurales y vinculado a celebraciones de la vida y la muerte. ↩︎