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Hillary Clinton

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Hillary Clinton
Retrato oficial de la Secretaría de Estado, 2009
Nombre de nacimiento Hillary Diane Rodham
Nacimiento 26 de octubre de 1947
Chicago, Illinois, Estados Unidos
Residencia Chappaqua, Nueva York
Nacionalidad Estadounidense
Religión Metodista
Partido político Partido Demócrata
Cónyuge Bill Clinton (matr. 1975)
Hijos Chelsea Clinton
Educación Wellesley College (B.A. en Ciencia Política)
Yale Law School (J.D.)
Ocupación Política, abogada, diplomática, autora, profesora universitaria
Sitio web hillaryclinton.com

1. Resumen[editar]

Hillary Diane Rodham Clinton (Chicago, 26 de octubre de 1947) es una política, diplomática, abogada y escritora estadounidense. Como integrante del Partido Demócrata, ha sido una de las figuras femeninas más influyentes en la historia política de los Estados Unidos. Fue primera dama de los Estados Unidos de 1993 a 2001 —y previamente de Arkansas—, senadora por el estado de Nueva York de 2001 a 2009 y la 67.ª secretaria de Estado de 2009 a 2013 en la administración de Barack Obama. En 2016 se convirtió en la primera mujer nominada para la presidencia por uno de los dos grandes partidos políticos del país, aunque perdió la elección general frente al republicano Donald Trump.

A lo largo de más de cuatro décadas en la vida pública, Clinton cultivó una imagen de mujer metódica, pragmática y experta en los detalles de la política pública. Su carrera estuvo marcada por la búsqueda de un equilibrio entre el centro liberal y los sectores progresistas del electorado, y su nombre quedó asociado a hitos como el intento de reforma sanitaria de 1993-1994, la defensa de los derechos de la mujer a escala internacional, la recuperación y reconstrucción de Nueva York tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la reconfiguración de la diplomacia estadounidense hacia el concepto de «poder inteligente». Su legado, sin embargo, también convive con controversias que incluyeron investigaciones del Congreso, escándalos mediáticos y la polémica en torno al manejo de sus comunicaciones electrónicas.

2. Primeros años y formación[editar]

Hillary Diane Rodham nació en Chicago, Illinois, en el seno de una familia metodista de clase media. Su padre, Hugh Ellsworth Rodham, era propietario de un pequeño negocio textil, y su madre, Dorothy Emma Howell, era ama de casa. Creció en Park Ridge, un suburbio al noroeste de Chicago, junto con sus dos hermanos menores, Hugh y Tony.

Durante su adolescencia, Rodham mostró inclinaciones conservadoras que reflejaban el entorno político de su padre, un republicano convencido. Participó como «Goldwater Girl» en la campaña presidencial del republicano Barry Goldwater en 1964. Sin embargo, su perspectiva política cambió gradualmente durante sus años universitarios, influida por el movimiento por los derechos civiles, la oposición a la guerra de Vietnam y el ambiente de cambio social de los años sesenta.[1]

Ingresó al Wellesley College en 1965, una universidad privada femenina en Massachusetts. Allí profundizó su activismo y llegó a ser presidenta de la Asociación de Gobierno Estudiantil. Se graduó con una licenciatura en Ciencia Política en 1969. Su discurso de graduación, en el que respondió a las palabras del senador Edward Brooke, marcó su primera aparición en un medio nacional, destacada por la revista Life. Poco después, ingresó en la Escuela de Derecho de Yale (Yale Law School), donde obtuvo su Juris Doctor en 1973.

En Yale, Rodham conoció a Bill Clinton, un carismático estudiante de Arkansas con quien compartió la pasión por la política y el derecho constitucional. Tras un noviazgo que sobrevivió a la distancia geográfica, contrajeron matrimonio el 11 de octubre de 1975 y, en 1980, nació su única hija, Chelsea Victoria.

3. Trayectoria[editar]

3.1. Abogacía y activismo temprano[editar]

Tras graduarse en Yale, Rodham trabajó como abogada en el Fondo de Defensa de los Niños (Children's Defense Fund) y luego en el equipo jurídico del Comité Judicial de la Cámara de Representantes que investigó el escándalo Watergate en 1974. La investigación terminó con la renuncia del presidente Richard Nixon ese mismo año. Al concluir esa etapa, decidió seguir a Bill Clinton a Arkansas en lugar de buscar una carrera política en Washington D. C., una decisión que sorprendió a muchos de sus conocidos en la costa este.

En Arkansas, se unió a la Facultad de Derecho de la Universidad de Arkansas en Fayetteville como profesora y, más tarde, se convirtió en socia del prestigioso bufete Rose Law Firm en Little Rock. Durante esos años, combinó el ejercicio privado del derecho con tareas pro bono y se la reconoció como una de las abogadas más influyentes del estado. El presidente Jimmy Carter la nombró miembro de la junta directiva de la Corporación de Servicios Legales (Legal Services Corporation), cargo que ocupó entre 1978 y 1980.

3.2. Primera dama de Arkansas[editar]

Bill Clinton fue elegido gobernador de Arkansas por primera vez en 1978, con lo que Hillary Rodham pasó a ser primera dama del estado a los 31 años. En lugar de abandonar su carrera profesional, continuó ejerciendo la abogacía en Rose Law Firm, lo que le valió críticas en el entorno más tradicional del sur estadounidense. Encabezó además la recién creada Comisión Asesora sobre Estándares Educativos de Arkansas, desde la cual impulsó reformas para mejorar la formación de los docentes y la calidad del sistema escolar.

3.3. Primera dama de Estados Unidos[editar]

Cuando Bill Clinton asumió la presidencia en enero de 1993, Hillary Rodham Clinton se convirtió en la primera esposa de un presidente en ocupar una oficina en el Ala Oeste de la Casa Blanca y en liderar una iniciativa legislativa de envergadura nacional. El presidente le encargó presidir el Grupo de Trabajo sobre la Reforma Sanitaria Nacional, que buscaba garantizar cobertura universal de salud. El plan, apodado por la prensa como «Hillarycare», enfrentó una fuerte oposición de la industria aseguradora, los republicanos y algunos demócratas moderados, y finalmente no prosperó en el Congreso.[2]

En 1995, durante la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Pekín, Clinton pronunció un discurso que resonó globalmente al declarar que «los derechos humanos son derechos de la mujer, y los derechos de la mujer son derechos humanos», frase que se convirtió en un emblema del movimiento feminista internacional.[3] Durante sus ocho años como primera dama, también lideró la creación del Programa de Seguro de Salud para Niños (CHIP), que proporcionó cobertura a millones de menores de familias de bajos recursos, y trabajó en la Ley de Violencia contra la Mujer.

Los años en la Casa Blanca estuvieron, sin embargo, salpicados de investigaciones y controversias. La pareja presidencial se vio implicada en la investigación del caso Whitewater, que indagaba sus inversiones inmobiliarias en Arkansas en los años ochenta. Aunque no se formularon cargos penales contra ellos, el proceso dio lugar a extensas comparecencias y a un deterioro de la imagen pública de la administración. El mayor escándalo estalló en 1998, cuando se hizo público el caso de Mónica Lewinsky. La posición de Hillary Clinton como esposa traicionada y, al mismo tiempo, defensora política de su marido generó reacciones encontradas, pero su firmeza durante la crisis consolidó su propia plataforma política de cara al futuro.

3.4. Senadora por Nueva York[editar]

En 1999, animada por líderes demócratas, Hillary Clinton decidió presentarse al Senado por el estado de Nueva York. Aunque enfrentó críticas por ser considerada una «carpetbagger» (política que se muda a un estado con el propósito de ser elegida), su campaña recorrió los 62 condados del estado y venció en las elecciones de noviembre de 2000 al republicano Rick Lazio con 55 % de los sufragios. Se convirtió así en la primera primera dama de la historia en ser elegida para un cargo público por derecho propio.

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 ocurrieron pocos meses después de asumir el escaño. Como senadora, gestionó fondos federales para la recuperación y atención de los equipos de emergencia, y exigió a la Agencia de Protección Ambiental una respuesta a los riesgos de salud del aire en la Zona Cero. Su labor le granjeó respeto bipartidista en un momento de trauma nacional.

En política exterior, uno de sus votos más definitorios fue la autorización del uso de la fuerza militar en Irak en 2002. Clinton apoyó la resolución que permitió la invasión, un voto que años más tarde calificaría como un error y que le pasaría factura en las primarias de 2008. Fue reelegida para un segundo mandato en 2006, al vencer cómodamente al republicano John Spencer.

3.5. Precandidatura presidencial de 2008[editar]

En enero de 2007, Clinton anunció su candidatura a la presidencia para las elecciones de 2008. Partió como la favorita absoluta del Partido Demócrata y centró su discurso en la experiencia. Sin embargo, se enfrentó a un joven senador de Illinois, Barack Obama, que movilizó a las bases progresistas con un mensaje de cambio y se convirtió en un inesperado rival que disputó cada delegado.

La contienda se alargó hasta junio de 2008. Aunque Clinton ganó estados de peso como California, Nueva York y Pensilvania, Obama acumuló una mayoría imbatible de delegados gracias a su desempeño en los estados con sistema de caucus y al apoyo del aparato del partido. Durante su discurso de retirada, Clinton pronunció una de sus frases más recordadas: «Aunque no hemos podido romper ese techo de cristal más alto y duro, gracias a ustedes, tiene dieciocho millones de grietas».[4]

3.6. Secretaria de Estado[editar]

Pese a la dura rivalidad de las primarias, el presidente Obama nominó a Clinton como secretaria de Estado en diciembre de 2008. El Senado la confirmó en enero de 2009. Durante su gestión, de 2009 a 2013, redefinió la diplomacia estadounidense bajo el concepto de «Smart Power» o «poder inteligente», una combinación de fuerza militar, diplomacia y desarrollo económico.

Visitó 112 países y acumuló 956.733 millas aéreas —unos 1,54 millones de kilómetros—, lo que la convirtió en la secretaria de Estado que más países había visitado, por delante de los 98 de Madeleine Albright; el récord de kilometraje seguía siendo de Condoleezza Rice, con 1,06 millones de millas. Entre los momentos más delicados de su gestión estuvo la sala de crisis de la Casa Blanca durante la operación que culminó con la muerte de Osama bin Laden en mayo de 2011, en la que apoyó decididamente la ejecución del operativo.

En el ámbito latinoamericano, Clinton participó en la gestión de la crisis política en Honduras tras el golpe de Estado de 2009 y abogó por la restauración del orden democrático. Visitó México en múltiples ocasiones para reforzar la Iniciativa Mérida contra el narcotráfico y realizó giras por Brasil, Colombia, Chile, Perú, Guatemala y El Salvador.

El ataque al consulado estadounidense en Bengasi, Libia, el 11 de septiembre de 2012, en el que murieron cuatro estadounidenses, incluido el embajador J. Christopher Stevens, se convirtió en la crisis más grave de su mandato. Clinton asumió la responsabilidad política por los fallos de seguridad y testificó durante horas ante comités del Congreso. La controversia la acompañaría como un eje de ataque durante la campaña de 2016.

3.7. Campaña presidencial de 2016[editar]

Tras meses de expectación, Clinton lanzó su segunda campaña presidencial en abril de 2015 con un video en internet. Durante las primarias demócratas se enfrentó al senador independiente Bernie Sanders, quien movilizó a millones de votantes jóvenes con un discurso abiertamente socialista y crítico del establecimiento. Aunque Sanders la obligó a competir hasta el final de las primarias, Clinton se impuso en el conteo de delegados convencionales y superdelegados.

En la Convención Nacional Demócrata de julio de 2016 en Filadelfia, aceptó formalmente la nominación y se convirtió así en la primera mujer en encabezar la boleta presidencial de un partido mayoritario en la historia de Estados Unidos.

La campaña electoral contra Donald Trump fue extraordinariamente polarizante. Clinton ganó la mayoría de los debates presidenciales, pero afrontó dos obstáculos que resultaron determinantes. El primero fue la difusión de correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata y de su jefe de campaña, John Podesta, robados por piratas informáticos vinculados a Rusia y filtrados por WikiLeaks, que revelaron debates internos del partido sobre las primarias contra Sanders. El segundo fue el reavivamiento de la controversia por el uso de un servidor privado de correo durante su etapa como secretaria de Estado. El entonces director del FBI, James Comey, anunció a escasos días de los comicios la reapertura momentánea de la investigación sobre el manejo de información clasificada, lo cual —argumentaron analistas— influyó en el ánimo de los votantes indecisos.

El 8 de noviembre de 2016, Clinton perdió la elección presidencial. Obtuvo 65.853.514 votos, casi 2,9 millones más que Donald Trump, pero este venció en el Colegio Electoral con 304 votos electorales frente a los 227 de Clinton, debido a victorias muy ajustadas en estados clave como Pensilvania, Míchigan y Wisconsin.

3.8. Actividades posteriores a 2016[editar]

Tras la derrota, Clinton escribió el libro What Happened (traducido al español como Lo que pasó), publicado en 2017, en el que analizó las causas de su derrota y detalló los obstáculos sexistas que enfrentó en la contienda. Fundó también la organización de acción política Onward Together, orientada a financiar a grupos comunitarios progresistas que resisten las políticas de la administración Trump.

En los años siguientes ha mantenido una presencia pública activa en calidad de conferenciante, productora de documentales y analista política. En 2020, la plataforma Hulu estrenó la serie documental Hillary, que repasa su vida y su carrera. Ha manifestado su apoyo a las candidaturas de Joe Biden en 2020 y al derecho al aborto, así como a la participación de Estados Unidos en la defensa de Ucrania.

En el ámbito académico, fue nombrada profesora en la Universidad de Columbia y rectora honoraria en otras instituciones.

4. Estilo y características políticas[editar]

Clinton es descrita a menudo como una política meticulosa, centrada en los detalles técnicos de las leyes y pragmática en la construcción de consensos. Sus críticos dentro y fuera del Partido Demócrata la han tachado de «candidata del establishment» y han señalado sus vínculos con Wall Street o su historial de apoyo a acuerdos de libre comercio como el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), que luego rechazó durante la campaña de 2016. Sus defensores subrayan su resiliencia, su capacidad para trabajar bajo fuego constante y su defensa de los derechos de las mujeres y las minorías.

La percepción pública de Clinton estuvo marcada por la paradoja de ser una de las mujeres más admiradas del mundo y, al mismo tiempo, una de las que mayores índices de desconfianza ha generado. Encuestas de Gallup midieron su popularidad en niveles muy altos durante su etapa como secretaria de Estado (hasta un 66 %) y en niveles notablemente bajos durante las campañas presidenciales.

5. Palmarés y récords[editar]

A lo largo de su vida pública, Hillary Clinton ha acumulado un extenso reconocimiento:

[ Desplegar / Plegar ]
  • Premio Grammy: Mejor álbum hablado por la versión en audiolibro de It Takes a Village (1997).
  • Salón Nacional de la Fama de las Mujeres: Inducción en 2005.
  • Medalla de la Libertad de Filadelfia: Otorgada en 2013.
  • Premio de la Fundación del Archivo Nacional: 2013.
  • Récord Guinness: Como la primera mujer ex primera dama en ser elegida para un cargo público (Senado de los EE. UU.).
  • Secretaria de Estado con más países visitados: 112 países hasta 2013, por delante de los 98 de Madeleine Albright.
  • Doctorados honoris causa: Recibidos de más de una docena de universidades, incluyendo Wellesley, Yale y la Universidad de St. Andrews.
  • Women's e-News 21 Leaders for the 21st Century: Reconocida en el 2000.

6. Vida pública y legado[editar]

El legado de Hillary Clinton se sitúa en la intersección de la historia del feminismo estadounidense, la política de la era posterior a la Guerra Fría y los profundos cambios sociodemográficos del país. Para sus seguidoras, es un símbolo de la ruptura del techo de cristal y una pionera cuyo ejemplo inspiró a generaciones de mujeres a buscar cargos de elección popular. Su campaña de 2016 se realizó con el eslogan «Stronger Together» (Juntos somos más fuertes) y culminó con un discurso de derrota en el que instó a las jóvenes a no perder la fe: «nunca dejen de creer que vale la pena luchar por lo correcto».[5]

Para sus detractores, simboliza los defectos del sistema político bipartidista, los conflictos de interés de las élites de Washington y los peligros de la mezcla entre dinero privado y servicio público. La controversia sobre el uso del correo electrónico privado y las investigaciones del caso Bengasi continuaron alimentando el debate público años después de que dejara el Departamento de Estado.

La figura de Clinton ha sido objeto de innumerables libros, documentales, series de televisión y estudios académicos. Su influencia en la política exterior de Estados Unidos se estudia hoy en las diplomacias del mundo entero como parte del giro hacia el «poder inteligente». En una nación donde ninguna mujer había estado tan cerca de la presidencia, su nombre quedó inscrito como un hito histórico independientemente del resultado de 2016.

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La relación de Hillary Clinton con América Latina y el mundo hispanohablante ha sido constante y multifacética.

Visitas y diplomacia: Como secretaria de Estado, Clinton visitó prácticamente todos los países de América Latina. En México, abordó la cooperación antidrogas y apoyó a las víctimas de la violencia del narcotráfico. En Honduras, tras el golpe contra Manuel Zelaya en 2009, lideró los esfuerzos para lograr el retorno del orden constitucional. En Colombia, elogió los esfuerzos de la administración Santos en el proceso de paz con las FARC; en Brasil, mantuvo reuniones de alto nivel con Dilma Rousseff en el contexto de un nuevo ciclo de cooperación energética y educativa con el gigante sudamericano.

Literatura en español: Sus libros más vendidos han sido traducidos al español y publicados por las principales editoriales del mercado hispanoparlante:

[ Desplegar / Plegar ]
  • Historia viva (Living History, 2003)
  • Decisiones difíciles (Hard Choices, 2014)
  • Lo que pasó (What Happened, 2017)
  • El libro de Gutsy Women, coescrito con Chelsea Clinton (The Book of Gutsy Women, 2019)

Percepción en la comunidad latina en EE. UU.: Durante la campaña de 2016, Clinton mantuvo una ventaja abrumadora entre los votantes de origen latinoamericano, en especial entre los más jóvenes y mujeres, en respuesta a la retórica restrictiva de Donald Trump hacia la inmigración. Su plataforma prometía defender DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) e impulsar una reforma migratoria integral.

Referentes compartidos: En numerosas giras universitarias y presentaciones de libros en ciudades como Miami, Los Ángeles y San Juan, ha citado a figuras femeninas latinoamericanas como ejemplo de liderazgo, incluyendo a Michelle Bachelet y Rigoberta Menchú. Su defensa del papel de las mujeres en la economía y la política ha resonado particularmente en países del continente donde la paridad de género avanza a ritmos dispares.

En la actualidad, Clinton mantiene contacto con líderes y organizaciones hispanas a través de la Clinton Foundation y Onward Together, y sigue siendo una referencia frecuente en los medios de comunicación en español cuando se trata de asuntos atinentes al partido Demócrata, el papel de la mujer en el poder y el futuro de la política exterior estadounidense hacia la región.


  1. La transformación ideológica de Rodham en Wellesley ha sido documentada en biografías como Living History, donde describe su choque al enfrentar las desigualdades raciales y económicas visibles fuera del entorno protegido de Park Ridge. ↩︎

  2. El equipo de trabajo se reunió mayoritariamente en secreto, lo que suscitó críticas por falta de transparencia y una demanda judicial sobre el acceso a las reuniones, que llegó a los tribunales federales. ↩︎

  3. La frase original en inglés fue: «Human rights are women's rights, and women's rights are human rights». ↩︎

  4. Hacía referencia a los aproximadamente 18 millones de votos que había obtenido durante las primarias. ↩︎

  5. «Never doubt that you are valuable and powerful and deserving of every chance in the world to pursue your own dreams.» ↩︎