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Joe Biden

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Joe Biden
[Retrato oficial, 2021]
Nombre completoJoseph Robinette Biden Jr.
Nacimiento20 de noviembre de 1942
Scranton, Pensilvania, Estados Unidos
NacionalidadEstadounidense
PartidoDemócrata
CónyugeNeilia Hunter (matr. 1966; fall. 1972)
Jill Jacobs (matr. 1977)
HijosBeau (fall. 2015), Hunter, Naomi (fall. 1972), Ashley
EducaciónUniversidad de Delaware (BA)
Facultad de Derecho de la Universidad de Syracuse (JD)
OcupaciónPolítico, abogado
ReligiónCatólico
Cargos públicos
46.º presidente de los
Estados Unidos
20 de enero de 2021 –
20 de enero de 2025
47.º vicepresidente de los
Estados Unidos
20 de enero de 2009 –
20 de enero de 2017
Senador de los Estados Unidos
por Delaware
3 de enero de 1973 –
15 de enero de 2009

1. Resumen[editar]

Joseph Robinette Biden Jr., conocido universalmente como Joe Biden, es un político y abogado estadounidense que se desempeñó como el 46.º presidente de los Estados Unidos desde el 20 de enero de 2021 hasta el 20 de enero de 2025. Miembro del Partido Demócrata, Biden representó al estado de Delaware en el Senado de los Estados Unidos durante 36 años —entre 1973 y 2009— antes de ejercer como el 47.º vicepresidente de la nación bajo la administración de Barack Obama entre 2009 y 2017.

Nacido en Scranton, Pensilvania, y criado en el condado de New Castle, Delaware, Biden estudió en la Universidad de Delaware y obtuvo su título de abogado en la Universidad de Syracuse en 1968. Fue elegido senador por Delaware en 1972, a los 29 años, convirtiéndose en uno de los miembros más jóvenes en asumir un escaño en la cámara alta.[1] Su llegada al Senado quedó marcada por una tragedia personal: semanas después de la elección, su esposa Neilia y su hija pequeña Naomi murieron en un accidente automovilístico, mientras sus hijos Beau y Hunter resultaron gravemente heridos. Biden prestó juramento desde el hospital donde se recuperaban los niños.

Durante sus décadas en el Senado, Biden presidió el Comité Judicial y el Comité de Relaciones Exteriores. Impulsó leyes emblemáticas como la Ley de Control de Crímenes Violentos y Aplicación de la Ley de 1994 —conocida popularmente como la ley contra el crimen— y la Ley de Violencia contra la Mujer del mismo año. En política exterior, fue una voz influyente en asuntos vinculados a la ex-Yugoslavia, la expansión de la OTAN y la guerra de Irak, conflicto este último que apoyó inicialmente y luego criticó con dureza.

Como vicepresidente de Obama, supervisó la implementación del plan de estímulo económico tras la Gran Recesión, lideró los esfuerzos diplomáticos para la retirada de tropas de Irak y representó al gobierno en negociaciones presupuestarias con el Congreso. En 2017, Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad con Distinción, el más alto honor civil del país.

Buscó la nominación presidencial demócrata en dos ocasiones —1988 y 2008— sin éxito, antes de conquistarla en 2020. En las elecciones generales de ese año derrotó al entonces presidente Donald Trump con una participación récord de más de 81 millones de votos, la mayor cantidad recibida por un candidato en la historia estadounidense hasta ese momento.[2] Asumió la presidencia en medio de la pandemia de COVID-19, una economía convaleciente y un clima de fuerte polarización política.

Su presidencia estuvo marcada por la promulgación de ambiciosos paquetes legislativos: el Plan de Rescate Estadounidense en 2021, la ley bipartidista de infraestructura ese mismo año, la Ley CHIPS y Ciencia en 2022 y la Ley de Reducción de la Inflación, también en 2022, considerada la inversión climática más grande en la historia del país. En política exterior, lideró la respuesta occidental a la invasión rusa de Ucrania, coordinó sanciones internacionales y canalizó ayuda militar y económica sustancial a Kiev. Ordenó la retirada total de tropas estadounidenses de Afganistán en agosto de 2021, un proceso que culminó con el regreso de los talibanes al poder y una evacuación caótica que generó fuertes críticas.

Biden optó por no buscar la reelección en 2024, decisión que comunicó en julio de ese año tras un intenso escrutinio sobre su edad y capacidad física.[3] Respaldó a la entonces vicepresidenta Kamala Harris como candidata del partido.

2. Primeros años y formación[editar]

2.1. Familia y orígenes[editar]

Joe Biden nació el 20 de noviembre de 1942 en el hospital St. Mary's de Scranton, Pensilvania.[4] Es el mayor de cuatro hermanos del matrimonio entre Joseph Robinette Biden Sr., vendedor de automóviles usados de ascendencia inglesa, francesa e irlandesa, y Catherine Eugenia "Jean" Finnegan, de raíces irlandesas. La rama materna provenía del condado de Louth, en Irlanda, mientras que los ancestros paternos incluían a William Biden, tatarabuelo del presidente, nacido en Sussex, Inglaterra, que emigró a Maryland hacia 1820.[5]

La familia Biden había gozado de cierta prosperidad en generaciones anteriores, pero los reveses económicos de los años cuarenta y cincuenta golpearon duramente al padre del futuro presidente. Cuando Joe tenía diez años, en 1953, la familia se mudó de Scranton a Claymont, Delaware, en busca de mejores oportunidades laborales. En Claymont primero, y luego en el vecindario de Mayfield en Wilmington, Joe Biden creció en un entorno de clase media trabajadora.

2.2. Tartamudez y superación personal[editar]

Uno de los rasgos formativos de la infancia y adolescencia de Biden fue su lucha contra la tartamudez, un trastorno del habla que lo afectó severamente durante los años escolares.[6] En las aulas de la escuela católica Archmere Academy, donde cursó la secundaria, sus compañeros lo apodaban "Dash" por la forma entrecortada en que pronunciaba el código Morse ("dot-dot-dash") que identificaba su nombre; otros lo llamaban simplemente "Joe Impedimenta". El joven Biden desarrolló sus propias técnicas para superar el problema: memorizaba largos pasajes de poesía —especialmente de Yeats y Emerson— y los recitaba frente al espejo durante horas, concentrándose en el ritmo y la cadencia antes que en las sílabas individuales.

Aunque nunca desapareció por completo, la tartamudez se atenuó hasta volverse imperceptible en su discurso público adulto. Biden ha citado esta experiencia como una lección temprana sobre la empatía con quienes enfrentan obstáculos formidables, un tema recurrente en su retórica política.

2.3. Universidad y leyes[editar]

Tras graduarse de Archmere en 1961, Biden ingresó a la Universidad de Delaware en Newark, donde cursó una doble especialización en Historia y Ciencias Políticas. No fue un alumno destacado académicamente: él mismo ha admitido que dedicó más energía a la vida social y al fútbol americano que a las aulas, graduándose en 1965 con un promedio que lo ubicó en la mitad inferior de su clase.[7]

En 1965 comenzó sus estudios de Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de Syracuse, en el estado de Nueva York. Allí volvió a obtener calificaciones modestas, graduándose en el puesto 76 de una clase de 85 estudiantes. Más significativo fue un episodio que casi descarrila su carrera antes de empezar: durante el primer año de Derecho, un profesor lo acusó de plagio por haber copiado fragmentos de un artículo jurídico sin la debida atribución en un trabajo escrito. Biden alegó que se trató de un error de citación, no de una falta deliberada, y el asunto se resolvió internamente con una reprimenda y la obligación de repetir la asignatura. El incidente resurgió brevemente durante su campaña presidencial de 1988 —la primera de sus aspiraciones a la Casa Blanca— pero no impidió que obtuviera su Juris Doctor en 1968 y fuera admitido en el Colegio de Abogados de Delaware ese mismo año.

3. Trayectoria en el Senado (1973-2009)[editar]

3.1. La elección de 1972: la campaña imposible[editar]

En 1972, con 29 años y recién salido de un bufete de abogados de Wilmington, Biden se postuló para el Senado de los Estados Unidos por Delaware enfrentando al republicano J. Caleb Boggs, un popular exgobernador y veterano senador que buscaba su tercer mandato.[8] Nadie daba posibilidades al joven demócrata. Las encuestas le asignaban una desventaja de casi treinta puntos al inicio de la campaña. La organización de Biden contaba con un presupuesto mínimo —se dice que su hermana Valerie dirigía las operaciones desde el sótano de la casa familiar— y con un puñado de voluntarios que incluía a universitarios y vecinos del barrio.

La estrategia puerta a puerta, el carisma del candidato en el contacto directo y el evidente desgaste de Boggs —que hizo una campaña pasiva, confiado en su ventaja— fueron revirtiendo la diferencia. El 7 de noviembre de 1972, Biden ganó la elección por un margen de apenas 3162 votos[sin verificar], una diferencia de poco más del uno por ciento. Se convirtió en el senador más joven de esa legislatura y uno de los pocos que habían llegado al Senado sin cumplir los treinta —de hecho, tuvo que esperar a cumplirlos en noviembre para poder asumir en enero.

3.2. Tragedia familiar y juramentación[editar]

El 18 de diciembre de 1972, seis semanas después de la elección, la esposa de Biden, Neilia Hunter, y sus tres hijos —Beau, Hunter y Naomi, esta última de apenas trece meses— viajaban en automóvil cerca de Hockessin, Delaware, cuando un camión impactó su vehículo. Neilia y la pequeña Naomi murieron en el acto. Beau, de cuatro años, y Hunter, de tres, fueron rescatados con lesiones de gravedad y hospitalizados. Beau sufrió múltiples fracturas; Hunter, traumatismo craneoencefálico.

Biden consideró seriamente renunciar al escaño antes de ocuparlo. Senadores veteranos como Mike Mansfield, entonces líder de la mayoría, lo persuadieron de que podía servir y cuidar a sus hijos al mismo tiempo. El 5 de enero de 1973, Biden prestó juramento como senador en la habitación del hospital donde se recuperaban Beau y Hunter, con el secretario del Senado, Francis R. Valeo, oficiando la breve ceremonia. La imagen de un joven legislador tomando juramento junto a las camas de sus hijos heridos se convirtió en una de las más icónicas —y trágicas— de la política estadounidense contemporánea.

La muerte de Neilia marcó a Biden de forma indeleble. Durante los siguientes años, se trasladó en tren a diario entre Wilmington y Washington D. C. —un trayecto de hora y media— para poder desayunar y cenar con sus hijos. El ferrocarril Amtrak se transformó en su segundo hogar: se calcula que a lo largo de sus 36 años de servicio senatorial, Biden completó más de 8000 viajes de ida y vuelta entre Delaware y la capital, lo que le ganó el apodo de "Amtrak Joe".

3.3. Posiciones legislativas y comités clave[editar]

Dentro del Senado, Biden construyó un perfil de demócrata moderado con inclinaciones liberales en derechos civiles y política exterior. Dos presidencias de comité definieron su legado legislativo:

Como presidente del Comité Judicial del Senado entre 1987 y 1995, Biden supervisó dos episodios de alto voltaje político. El primero fue la fallida nominación de Robert Bork a la Corte Suprema en 1987, que Biden lideró desde la oposición. Su interrogatorio durante las audiencias de confirmación —donde Bork expuso una filosofía constitucional originalista que chocaba frontalmente con la de Biden— fue visto como un parteaguas en la politización del proceso de confirmación judicial. El segundo fue la controversia en torno a Clarence Thomas y Anita Hill en 1991: como presidente del comité, Biden fue criticado por no haber protegido adecuadamente a Hill durante su testimonio sobre acoso sexual y por haber excluido a otras testigos que podrían haber corroborado su relato. Años después, Biden expresó públicamente su arrepentimiento por el modo en que condujo aquellas audiencias.

Como presidente del Comité de Relaciones Exteriores desde 2001 hasta 2003 y nuevamente entre 2007 y 2009, Biden fue una voz determinante en los debates sobre la guerra de los Balcanes, la ampliación de la OTAN hacia Europa del Este y la invasión de Irak. Apoyó la intervención militar en Bosnia y Kosovo en los años noventa, y defendió una política de "participación activa" en la seguridad europea. En 2002 votó a favor de la autorización para invadir Irak —una decisión que más tarde calificaría de error— y en 2006 propuso un plan de partición federal de Irak como alternativa a la estrategia de ocupación unitaria de la administración Bush, propuesta que no prosperó.

3.4. Leyes impulsadas[editar]

Entre la legislación que Biden promovió o ayudó a aprobar durante sus años en el Senado se destacan:

  • Ley de Control de Crímenes Violentos y Aplicación de la Ley (1994) — comúnmente llamada la crime bill —, que incrementó los fondos federales para policías, expandió las prisiones federales y prohibió ciertos tipos de armas de asalto. Décadas después, la ley fue criticada por haber contribuido al encarcelamiento masivo de hombres afroestadounidenses, y el propio Biden reconoció que algunas de sus disposiciones tuvieron efectos no deseados.[9]
  • Ley de Violencia contra la Mujer (1994), que creó la Oficina sobre Violencia contra la Mujer dentro del Departamento de Justicia, estableció una línea nacional de atención a víctimas y dedicó fondos a refugios, capacitación policial y programas de prevención en todo el país.
  • Diversas leyes de control de armas, incluyendo la Ley Brady de prevención de violencia con pistolas (1993), que instauró verificaciones de antecedentes para compradores de armas en establecimientos comerciales.

4. Aspiraciones presidenciales tempranas[editar]

4.1. Campaña de 1988[editar]

En junio de 1987, con 44 años y catorce de ellos en el Senado, Biden anunció su candidatura a la nominación presidencial demócrata para las elecciones de 1988. Su lanzamiento fue aclamado inicialmente como la entrada de un demócrata joven, enérgico y articulado, que podía contrastar con la imagen del vicepresidente George H. W. Bush, favorito republicano en ese momento.

La campaña duró apenas tres meses. En septiembre de 1987, la prensa reveló que Biden había plagiado pasajes de un discurso del político laborista británico Neil Kinnock sin atribución, y que además había exagerado sus credenciales académicas durante un debate. La controversia escaló cuando surgió una grabación en video de un evento en Iowa donde Biden repetía casi textualmente —pero sin citar— el relato de Kinnock sobre su origen minero y las oportunidades que sus antepasados no tuvieron. Aunque Biden argumentó que en otras ocasiones sí había atribuido el pasaje a Kinnock, el daño político era irreversible. Sumado a dolores de cabeza intensos que resultaron ser aneurismas cerebrales no diagnosticados, el senador abandonó la contienda el 23 de septiembre de 1987.

4.2. Campaña de 2008 y designación vicepresidencial[editar]

Veinte años después, Biden se postuló nuevamente en las primarias demócratas de 2008. Esta vez su perfil era el de un estadista veterano, con uno de los currículos más extensos en política exterior del partido. Sin embargo, la campaña nunca logró despegar frente a la maquinaria de recaudación y el carisma mediático de Barack Obama y Hillary Clinton. En los caucus de Iowa, el 3 de enero de 2008, obtuvo menos del uno por ciento de los votos y anunció su retiro esa misma noche.

Pero la carrera de Biden dio un giro decisivo en agosto de ese año, cuando Obama, ya como virtual nominado demócrata, lo eligió como compañero de fórmula. La selección de Biden respondía a una estrategia deliberada: aportar experiencia en Washington, conocimiento de política exterior —Obama era un senador de primer mandato sin un perfil internacional consolidado— y conexión con el electorado blanco de clase trabajadora del Medio Oeste industrial. La fórmula Obama-Biden ganó las elecciones de noviembre frente a los republicanos John McCain y Sarah Palin.

5. Vicepresidencia (2009-2017)[editar]

5.1. Relación con Obama y funciones ejecutivas[editar]

Biden juró como el 47.º vicepresidente de los Estados Unidos el 20 de enero de 2009. La relación entre Obama y Biden, inicialmente funcional y cortés, evolucionó con los años hacia una asociación estrecha —inusual en la política estadounidense—, caracterizada por almuerzos semanales privados y una dinámica en la que Biden oficiaba de contrapeso franco, a veces escéptico, a las inclinaciones más intelectuales o deliberativas del presidente. Obama se refería a él como "el hermano mayor que nunca tuve" y valoraba, según testimonios de exasesores, que Biden dijera en privado lo que otros no se atrevían a decir.

Entre sus encargos específicos estuvo la supervisión de la implementación del Plan de Estímulo Económico de 2009 (American Recovery and Reinvestment Act), un paquete de 787 mil millones de dólares diseñado para combatir la Gran Recesión. Biden coordinó a gobernadores, alcaldes y agencias federales en la distribución de los fondos, tarea que le permitió desplegar su habilidad para la negociación directa. Años después, evaluaciones independientes calcularon que el estímulo salvó o creó entre uno y tres millones de empleos, aunque las críticas conservadoras señalaron su costo fiscal y el lento ritmo de la recuperación.

En política exterior, Biden representó a la administración en múltiples cumbres y fue el interlocutor designado con líderes clave, especialmente en Irak —donde gestionó la retirada gradual de tropas— y en Ucrania tras la anexión rusa de Crimea en 2014. Dentro del equipo de seguridad nacional, adoptó posiciones matizadas: fue uno de los pocos altos funcionarios que expresó reservas sustanciales sobre la operación que culminó con la muerte de Osama bin Laden en 2011, urgiendo a Obama a esperar confirmación de inteligencia antes de autorizar el asalto en Abbottabad, Pakistán.

5.2. Negociaciones presupuestarias con el Congreso[editar]

Un terreno donde la veteranía legislativa de Biden resultó decisiva fue en las agotadoras negociaciones presupuestarias con un Congreso crecientemente polarizado. En 2011, cuando el país se acercó peligrosamente al impago de su deuda soberana por un desacuerdo sobre el techo de la deuda, Biden negoció directamente con líderes republicanos como el senador Mitch McConnell. El acuerdo alcanzado en agosto de ese año —aunque no evitó la rebaja de la calificación crediticia de EE. UU. por la agencia Standard & Poor's— impidió una cesación de pagos catastrófica.

La misma dinámica se repitió a fines de 2012, en la negociación del denominado "abismo fiscal", cuando Biden y McConnell destrabaron un impasse que el propio Obama y el entonces presidente de la Cámara, John Boehner, no habían conseguido resolver. Estos episodios cimentaron la reputación de Biden como un negociador pragmático, capaz de atravesar líneas partidarias en momentos críticos.

6. Camino a la presidencia (2017-2021)[editar]

6.1. La decisión de 2016 y los años de Trump[editar]

La muerte de su hijo mayor, Beau Biden, por un glioblastoma cerebral el 30 de mayo de 2015, a los 46 años, alteró profundamente los planes políticos del vicepresidente. Beau, que se desempeñaba como fiscal general de Delaware y era considerado una estrella en ascenso del Partido Demócrata, había instado a su padre a postularse a la presidencia en 2016. Sin embargo, el duelo por la pérdida —sumado al desgaste emocional y físico que la familia arrastraba— llevó a Biden a anunciar en octubre de 2015 que no buscaría la nominación. La decisión dejó el campo abierto para Hillary Clinton, quien perdió inesperadamente frente a Donald Trump en las elecciones generales.

Durante los cuatro años de la administración Trump, Biden mantuvo un perfil público relativamente bajo al principio, dedicándose a escribir sus memorias —Promise Me, Dad (2017)— y a actividades filantrópicas a través de la Fundación Biden. Progresivamente, sin embargo, fue intensificando sus críticas al presidente, especialmente tras la violencia en la manifestación de supremacistas blancos en Charlottesville, Virginia, en agosto de 2017, y la respuesta ambigua de Trump al respecto. Biden ha citado ese episodio como un momento de quiebre que cristalizó su determinación de volver a postularse.

6.2. Primarias demócratas de 2020[editar]

El 25 de abril de 2019, Biden anunció su tercera candidatura a la presidencia mediante un video en el que enmarcó la contienda como "una batalla por el alma de la nación". En las primarias demócratas, compitió contra el campo más diverso en la historia del partido: más de veinte precandidatos, entre ellos los senadores Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Kamala Harris, y el exalcalde Pete Buttigieg.

El arranque no fue promisorio. En los caucus de Iowa, Biden quedó cuarto, y en las primarias de New Hampshire obtuvo un quinto puesto que parecía prefigurar un colapso similar al de 2008. Sin embargo, su victoria decisiva en las primarias de Carolina del Sur el 29 de febrero de 2020, apoyada abrumadoramente por el electorado afroamericano —en particular por el respaldo del influyente congresista Jim Clyburn—, reconfiguró la contienda. En el "Super Tuesday" del 3 de marzo, Biden ganó diez de catorce estados y tomó la delantera en delegados. La pandemia de COVID-19 interrumpió la campaña tradicional y aceleró la consolidación de los demócratas moderados en torno a su candidatura; para abril, Sanders se había retirado y Biden era el virtual nominado.

En agosto, Biden eligió a Kamala Harris, senadora por California y exrival en las primarias, como compañera de fórmula, convirtiéndola en la primera mujer afroamericana y de ascendencia surasiática en ser nominada a la vicepresidencia por un partido mayoritario.

6.3. Elecciones generales de 2020[editar]

La campaña general contra Trump se desarrolló en circunstancias extraordinarias: la pandemia de COVID-19 llevó a la cancelación de mítines multitudinarios, y los demócratas confiaron en eventos virtuales y contactos puerta a puerta con protocolos sanitarios. Biden presentó su plataforma como una restauración de la normalidad institucional y un plan para reconstruir la economía "desde el centro hacia afuera y desde abajo hacia arriba".[10]

El 3 de noviembre de 2020, la participación electoral batió récords históricos: votaron más de 158 millones de estadounidenses. Los resultados tardaron varios días en definirse debido al volumen sin precedentes de votos por correo. El 7 de noviembre, las principales cadenas de noticias proyectaron que Biden había ganado Pensilvania —su estado natal— y con ello los 270 votos electorales necesarios. El conteo final le otorgó 306 votos electorales frente a 232 de Trump, y una ventaja en el voto popular de más de siete millones de sufragios.

Trump se negó a reconocer la derrota, denunciando fraude electoral sin presentar evidencia concluyente que lo respaldara en los tribunales. Las impugnaciones legales —más de sesenta demandas— fueron desestimadas o rechazadas en cortes estatales y federales, incluyendo la Corte Suprema. El 6 de enero de 2021, durante la certificación del resultado en el Capitolio, una turba de simpatizantes de Trump irrumpió violentamente en el edificio, en un episodio que dejó varios muertos y sacudió las normas democráticas del país. Biden y Harris fueron finalmente certificados por el Congreso y asumieron el 20 de enero.

7. Presidencia (2021-2025)[editar]

7.1. Primeros cien días y Plan de Rescate Estadounidense[editar]

Al asumir, Biden heredó una crisis múltiple: la pandemia de COVID-19, con más de 400.000 muertos acumulados; una economía con tasas de desempleo del 6,3%[sin verificar]; y una fractura política nacional agravada por el asalto al Capitolio. En sus primeros cien días, la administración aceleró la distribución de vacunas —se aplicaron más de 200 millones de dosis— y promulgó el Plan de Rescate Estadounidense (American Rescue Plan), un paquete de estímulo económico de 1,9 billones de dólares que incluía pagos directos de 1400 dólares a contribuyentes, extensión del seguro de desempleo, créditos fiscales por hijos y fondos para reabrir escuelas. La ley fue aprobada sin un solo voto republicano en el Congreso, mediante el procedimiento de reconciliación presupuestaria.

7.2. Ley de Infraestructura Bipartidista[editar]

En noviembre de 2021, Biden firmó la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleos, un plan de 1,2 billones de dólares —de los cuales cerca de 550 mil millones eran fondos nuevos— destinado a modernizar carreteras, puentes, puertos, sistemas de agua potable, acceso a internet de banda ancha y la red eléctrica nacional. La ley representó la mayor inversión federal en infraestructura física desde la construcción del sistema interestatal de autopistas en los años cincuenta y, significativamente, atrajo el respaldo de 19 senadores republicanos y 13 representantes de ese partido, en una de las raras demostraciones de bipartidismo de la era.

7.3. Retirada de Afganistán[editar]

Uno de los episodios más controvertidos del mandato de Biden fue la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, completada el 30 de agosto de 2021, después de una guerra de veinte años. La decisión ejecutaba un acuerdo negociado por la administración Trump con los talibanes, que Biden optó por mantener —aunque postergó la fecha original— bajo el argumento de que una extensión habría reiniciado las hostilidades contra las fuerzas estadounidenses sin un horizonte estratégico viable.

La retirada se vio desbordada por el rápido colapso de las fuerzas del gobierno afgano, que en apenas diez días cedieron el control de todo el país. El 15 de agosto, los talibanes entraron en Kabul sin resistencia. Las imágenes de la evacuación caótica en el aeropuerto internacional Hamid Karzai —con multitudes desesperadas aferrándose a aviones militares en movimiento— dieron la vuelta al mundo. Un atentado suicida del Estado Islámico del Gran Jorasán el 26 de agosto mató a 13 soldados estadounidenses y al menos 170 civiles afganos.

La gestión de la retirada fue condenada transversalmente. Las encuestas registraron una caída abrupta en la aprobación presidencial, de la que Biden nunca se recuperaría del todo. La oposición republicana y algunos aliados demócratas criticaron la falta de planificación, la información de inteligencia que no anticipó la velocidad de la derrota gubernamental y la exclusión de aliados europeos de las consultas previas.

7.4. Ley de Reducción de la Inflación y legislación climática[editar]

Tras meses de negociaciones internas con legisladores demócratas moderados —en particular el senador Joe Manchin de Virginia Occidental— y progresistas, el Congreso aprobó en agosto de 2022 la Ley de Reducción de la Inflación (Inflation Reduction Act), un paquete de 737 mil millones de dólares. La ley contenía disposiciones ambiciosas en materia climática —créditos fiscales para energías renovables, incentivos para vehículos eléctricos, fondos para resiliencia climática— que la convirtieron en la mayor inversión medioambiental en la historia del país. También autorizaba al gobierno federal a negociar precios de un número limitado de medicamentos en Medicare, algo que el lobby farmacéutico había bloqueado durante décadas, e introducía un impuesto mínimo del 15% sobre los beneficios de grandes corporaciones que anteriormente pagaban tasas efectivas mucho menores.

El nombre de la ley fue objeto de controversia: múltiples análisis independientes —notablemente del Comité para un Presupuesto Federal Responsable y de la Oficina de Presupuesto del Congreso— estimaron que la legislación tendría un impacto "marginal" o "insignificante" sobre la inflación en el corto plazo, aunque sí reduciría el déficit fiscal a medio plazo en varios cientos de miles de millones de dólares.

7.5. Respuesta a la invasión rusa de Ucrania[editar]

La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, lanzada el 24 de febrero de 2022, dominó la agenda de política exterior de Biden durante el resto de su mandato. La administración articuló una coalición internacional de más de cincuenta países que coordinó sanciones económicas contra Moscú, el envío de armamento convencional y avanzado a Kiev, y la exclusión de bancos rusos del sistema de pagos SWIFT. Biden visitó Kiev en febrero de 2023 —en un viaje secreto y sin precedentes para un presidente estadounidense en zona de guerra activa— y Varsovia, donde pronunció un discurso en el que enmarcó el conflicto como una lucha entre autocracia y democracia.

Para fines de 2024, el apoyo militar y económico estadounidense a Ucrania bajo la administración Biden superaba los 113 mil millones de dólares, aunque paquetes sucesivos encontraron resistencia creciente en el ala republicana de la Cámara de Representantes.

7.6. Política migratoria y frontera sur[editar]

La frontera entre Estados Unidos y México registró un aumento marcado en los cruces irregulares durante los años de Biden, con cifras mensuales que en algunos momentos de 2022 y 2023 sobrepasaron los 200.000 encuentros. La administración combatió las críticas tanto desde la derecha, que la acusaba de haber abandonado los controles, como desde la izquierda demócrata, que le reprochaba mantener políticas de disuasión heredadas de Trump —por ejemplo, el Título 42, una norma sanitaria de la era COVID que permitía expulsiones exprés, y cuya terminación en mayo de 2023 fue seguida de nuevas restricciones al asilo.

En junio de 2024, Biden firmó una orden ejecutiva que restringía severamente la posibilidad de solicitar asilo para quienes cruzaran la frontera de forma irregular cuando los promedios diarios de encuentros superaran cierto umbral. La medida, defendida por la Casa Blanca como necesaria ante la inacción legislativa, fue denunciada por organizaciones de derechos humanos como una violación del derecho internacional de refugio.

7.7. Retiro de la campaña de 2024[editar]

Biden anunció su intención de buscar la reelección en abril de 2023, en un video que repetía el tema de la "batalla por el alma de la nación". Durante las primarias demócratas de 2024, no enfrentó opositores de peso y acumuló los delegados necesarios para la nominación sin dificultades. Sin embargo, las encuestas mostraban consistentemente una mayoría de electores —incluyendo a demócratas— que consideraban que su edad avanzada (81 años al momento del anuncio) era un factor en su contra.

El punto de inflexión se produjo el 27 de junio de 2024, durante el primer debate presidencial contra Trump en Atlanta. Biden tuvo una actuación titubeante, con frases entrecortadas, dificultad para articular sus argumentos y lapsos que los comentaristas describieron como "dolorosos de ver". El desempeño desató una ola de pánico dentro del Partido Demócrata: donantes, analistas y un número creciente de legisladores pidieron públicamente que abandonara la candidatura.

El 21 de julio de 2024, Biden anunció en un comunicado y un posterior discurso desde la Oficina Oval que renunciaba a la nominación. Mencionó explícitamente su deseo de "pasar la antorcha a una nueva generación" y respaldó de inmediato a su vicepresidenta, Kamala Harris, como candidata del partido. La decisión convirtió a Biden en el primer presidente desde Lyndon B. Johnson en 1968 que, siendo elegible para un segundo mandato, optó por no buscarlo.

8. Vida personal y familia[editar]

La vida de Joe Biden está atravesada por dos matrimonios, la pérdida de dos hijos y una fe católica practicante que, aunque rara vez enarbola como estandarte político, asoma en su vocabulario y en sus rituales privados.[11]

Casado con Neilia Hunter entre 1966 y 1972, Biden enviudó trágicamente a los treinta años. En 1975, en una cita a ciegas organizada por su hermano Frank, conoció a Jill Tracy Jacobs, una maestra de literatura que completaba su doctorado en educación. Se casaron en 1977, en la capilla de las Naciones Unidas en Nueva York. Jill Biden se convirtió en una figura pública por derecho propio durante los años de vicepresidencia y presidencia, sin abandonar su carrera como profesora —primero en un colegio comunitario de Virginia, luego en la universidad Northern Virginia Community College—, un hecho que la prensa estadounidense destacó como inédito para una primera dama en ejercicio.

Los dos hijos del primer matrimonio, Beau y Hunter, crecieron bajo la tutela de Joe y Jill, que en 1981 completó la familia con el nacimiento de Ashley.

Beau Biden (1969-2015) se graduó en Derecho, sirvió como fiscal federal y luego como fiscal general de Delaware, alcanzó el rango de mayor en la Guardia Nacional del Ejército y fue desplegado en Irak. Su muerte por glioblastoma en 2015, a los 46 años, es una herida que Joe Biden rememora con frecuencia en discursos.

Hunter Biden (1970-) ha sido una figura controversial: abogado de formación, lobista y empresario cuyos negocios en el extranjero —particularmente en Ucrania y China— y su historial de adicciones fueron objeto de intenso escrutinio político y mediático, especialmente durante la presidencia de su padre. En 2024, Hunter Biden fue hallado culpable en dos procesos penales separados, uno por posesión ilegal de armas y otro por evasión fiscal, lo que añadió tensión personal y política al último año del mandato presidencial.

9. Estilo, imagen pública y legado[editar]

Biden cultivó durante décadas una imagen de político cercano, proclive al contacto físico —manos en los hombros, abrazos, susurros al oído— que en los años post-MeToo fue reexaminada y, por momentos, objeto de incomodidad o crítica por parte de algunas mujeres que la consideraron invasiva. Él mismo se comprometió en 2019 a ser "más consciente y respetuoso del espacio personal", sin renegar del estilo táctil que siempre había sido su marca de campaña.

Su longevidad política —medio siglo entre el Senado, la vicepresidencia y la presidencia— le confiere un lugar singular en la historia estadounidense. Algunos analistas lo clasifican como el último presidente de la "era del siglo XX tardío", un hombre formado en las instituciones y las costumbres bipartidistas de un país anterior a la polarización extrema.

Las evaluaciones de su presidencia oscilan entre quienes destacan sus logros legislativos —las inversiones en infraestructura, la ley climática, la expansión de la cobertura sanitaria bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible— y quienes le reprochan la gestión de la retirada afgana, la inflación que alcanzó su pico más alto en cuatro décadas durante 2022 y la percepción, alimentada por sus adversarios, de una administración que no logró dominar la narrativa del declive nacional.

Historiadores presidenciales encuestados por la cadena C-SPAN en 2024 ubicaron a Biden en el puesto 42 de 44 en la clasificación de presidentes, una evaluación que sus partidarios consideran prematura y sesgada por la proximidad temporal, mientras que sus críticos interpretan como reflejo de una presidencia de luces y sombras que el tiempo ayudará a calibrar.[12]

10. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La relación de Joe Biden con América Latina y el mundo hispanohablante estuvo marcada tanto por su actividad legislativa y diplomática como por sus posiciones en materia migratoria.

Como vicepresidente, viajó a Colombia, México, Brasil, Chile, Perú y varios países centroamericanos en misiones centradas en comercio, seguridad energética y cooperación antidrogas. En 2014, fue el funcionario de más alto rango de la administración Obama en asistir a la toma de posesión de la presidenta chilena Michelle Bachelet en su segundo mandato. En 2015, lideró la delegación estadounidense en la Cumbre de las Américas en Panamá, donde se produjo el histórico encuentro entre Obama y el entonces presidente cubano Raúl Castro.

Como presidente, Biden enfrentó una relación compleja con la región. Por un lado, restableció la ayuda a Centroamérica —que Trump había suspendido— para abordar las causas estructurales de la migración. Por otro, la crisis migratoria en la frontera sur de Estados Unidos y las restricciones al asilo que su administración finalmente adoptó generaron tensiones con los gobiernos de México (bajo Andrés Manuel López Obrador y su sucesora Claudia Sheinbaum), Guatemala, Honduras y El Salvador. En política exterior hemisférica, la administración Biden elevó el tono contra los regímenes autoritarios de Nicaragua, Venezuela y Cuba —endureciendo algunas sanciones— aunque mantuvo canales diplomáticos para temas puntuales como la liberación de presos políticos o las negociaciones electorales en Venezuela.

La frase "Build Back Better" fue traducida y discutida en foros latinoamericanos como un posible marco de cooperación para la transición energética de la región, aunque la implementación concreta de proyectos conjuntos fue limitada por las urgencias de la política doméstica estadounidense.

La edad de Biden, sus traspiés verbales —recurrentes en las ruedas de prensa bilaterales con mandatarios hispanohablantes— y cierta percepción de desinterés estratégico por parte de Washington generaron comentarios tanto en la prensa de la región como en redes sociales. En los medios argentinos, mexicanos y colombianos, la imagen de Biden en los últimos años fue la de un presidente que, habiendo restaurado ciertas formas diplomáticas después de Trump, no logró articular una política hemisférica de alcance comparable a la Alianza para el Progreso de los años sesenta o al compromiso comercial de los noventa.


  1. Para asumir un escaño en el Senado se requiere un mínimo de 30 años de edad; Biden cumplió los 30 en noviembre de 1972, apenas dos meses antes de prestar juramento en enero de 1973. ↩︎

  2. Cifra posteriormente superada por su oponente en elecciones subsiguientes. ↩︎

  3. Biden había anunciado su intención de presentarse a la reelección en abril de 2023, pero retiró su candidatura el 21 de julio de 2024 tras semanas de presión interna en el Partido Demócrata luego de un debate presidencial ampliamente considerado como un mal desempeño. ↩︎

  4. Según su autobiografía Promises to Keep, el parto fue atendido por una monja del hospital católico de Scranton. ↩︎

  5. Algunos genealogistas han trazado la línea paterna hasta el siglo XIII en el oeste de Inglaterra, aunque los propios Biden no hicieron bandera de estos antecedentes. ↩︎

  6. La tartamudez infantil afecta aproximadamente al 5% de los niños en edad escolar; la mayoría la supera espontáneamente, pero en un subconjunto persiste hasta la edad adulta y requiere intervención. El caso de Biden es atípico por la edad a la que logró controlarla sin terapia formal. ↩︎

  7. Biden se ha referido a su mediocre registro universitario como prueba de que las calificaciones académicas no predicen necesariamente el desempeño en la vida pública, una afirmación que sus críticos consideran una racionalización y sus partidarios un ejemplo de honestidad. ↩︎

  8. Boggs había sido gobernador de Delaware durante dos mandatos (1953-1960) y representante en la Cámara antes de ocupar el escaño senatorial. Su derrota fue considerada una de las sorpresas electorales de la década. ↩︎

  9. El debate sobre el legado de la crime bill resurgió durante la campaña presidencial demócrata de 2020, cuando rivales de Biden en las primarias señalaron que la ley había exacerbado la desigualdad racial en el sistema penitenciario. Biden defendió los aspectos de la ley relacionados con la prevención de la violencia doméstica y la contratación de agentes comunitarios, pero admitió que las sentencias mínimas obligatorias introducidas por la legislación resultaron contraproducentes. ↩︎

  10. El eslogan "Build Back Better" ("Reconstruir mejor") sintetizaba la agenda económica y climática de Biden, inspirada en marcos de recuperación posdesastres de la ONU y el Banco Mundial. ↩︎

  11. Biden es el segundo presidente católico en la historia de Estados Unidos, después de John F. Kennedy. Asiste a misa con regularidad y se ha fotografiado con un rosario que perteneció a su hijo Beau en el bolsillo. ↩︎

  12. Las encuestas de historiadores suelen favorecer a presidentes de épocas pasadas cuyas políticas han tenido décadas para decantar sus consecuencias. Los presidentes recientes casi invariablemente reciben calificaciones más bajas en el momento de dejar el cargo que las que obtienen en valoraciones retrospectivas posteriores. ↩︎