Historia del Ecuador
| Historia del Ecuador | |
|---|---|
| Ubicación actual | |
| Período prehispánico | c. 12000 a. C. – 1534 d. C. |
| Período hispánico | 1534 – 1822 |
| Período grancolombiano | 1822 – 1830 |
| Época republicana | 1830 – presente |
| Sociedades prehispánicas destacadas | Valdivia, Machalilla, Chorrera, La Tolita, Bahía de Caráquez, Manteño-Huancavilca, Quitu-Cara |
| Fundación española de Quito | 1534 |
| Independencia de | 24 de mayo de 1822 |
| Nacimiento de la República | 13 de mayo de 1830 |
1. Resumen[editar]
La historia del actual territorio de la República del Ecuador se extiende desde los primeros asentamientos humanos, que datan de hace más de 10 000 años, hasta los acontecimientos contemporáneos del siglo XXI. Ecuador comparte con
Perú y
Colombia un pasado precolombino andino de gran complejidad, la experiencia de la conquista incaica y la posterior colonización española, así como el proceso de independencia y la formación de repúblicas soberanas en el siglo XIX.
El espacio geográfico que hoy ocupa Ecuador nunca funcionó como una unidad política única antes de la llegada de los europeos. Durante milenios, una sucesión de sociedades con distinto grado de organización —desde pequeñas bandas de cazadores-recolectores hasta señoríos étnicos y confederaciones— ocuparon la Costa, la Sierra y la región Amazónica.
La incorporación al Tahuantinsuyo fue tardía y parcial, y la conquista española, que comenzó en 1534, implantó un orden colonial centrado en la Real Audiencia de Quito. La crisis de la monarquía hispánica a inicios del siglo XIX desencadenó un proceso independentista que culminó con la batalla de Pichincha en 1822 y la anexión a la Gran Colombia. La disolución de esta última en 1830 dio origen al Estado ecuatoriano.
Desde entonces, Ecuador ha atravesado períodos de inestabilidad política, ciclos de auge exportador —cacao, banano, petróleo—, conflictos limítrofes con sus vecinos, y transformaciones sociales profundas que continúan marcando su devenir.
2. Primeros asentamientos y época prehispánica[editar]
2.1 El poblamiento inicial[editar]
Los vestigios más antiguos de presencia humana en el actual territorio ecuatoriano proceden del sitio de El Inga, ubicado en las faldas del volcán Ilaló, en la provincia de Pichincha. Se trata de puntas de proyectil y otros utensilios líticos cuya antigüedad se ha estimado entre los 10 000 y 12 000 años. Estos hallazgos sugieren la presencia de grupos de cazadores-recolectores que transitaban por los valles interandinos hacia el final del Pleistoceno.
Otro sitio temprano de gran importancia es Las Vegas, en la península de Santa Elena, donde se han documentado enterramientos humanos y restos de una economía que combinaba la caza, la pesca y una incipiente horticultura hacia el 7000 a. C.[1]
2.2 Las culturas formativas de la Costa[editar]
La costa ecuatoriana fue escenario de uno de los procesos de desarrollo social más tempranos de América del Sur. La cultura Valdivia, que floreció entre aproximadamente c. 4400-1450 a. C., es conocida sobre todo por su cerámica —la más antigua documentada en el continente americano— y, en particular, por las llamadas "Venus de Valdivia", pequeñas figuras femeninas de arcilla. La organización de sus aldeas y la evidencia de cultivo de maíz indican una sociedad aldeana consolidada y relativamente sedentaria.
A Valdivia le sucedió la cultura Machalilla, entre el c. 1430-830 a. C., y posteriormente la cultura Chorrera, que se extendió desde aproximadamente el c. 1300 a. C. hasta el 300 a. C. Chorrera logró una notable difusión geográfica y se la considera el tronco cultural del que derivan muchas sociedades posteriores en la Costa y la Sierra. Su cerámica de botellas silbato y recipientes fitomorfos y zoomorfos alcanzó un grado de perfección técnica y estilística que no se repitió en épocas posteriores.
2.3 El desarrollo regional y los señoríos étnicos[editar]
A partir del 400 a. C. se inició el llamado Período de Desarrollo Regional, durante el cual surgieron sociedades más complejas, con especialización artesanal, jerarquización social y construcción de obras monumentales de tierra.
En la Costa norte destacó la cultura La Tolita, célebre por su orfebrería en oro y platino, así como por sus complejos rituales funerarios. La metalurgia alcanzó niveles excepcionales: trabajaban el laminado, el martillado y la soldadura, creando máscaras y pectorales de gran refinamiento.
En la Costa centro-sur se configuró una larga tradición de navegantes y comerciantes que cristalizó, en el último período prehispánico, en la cultura Manteño-Huancavilca. Esta sociedad ocupó la franja costera desde la actual provincia de Manabí hasta el golfo de
Guayaquil y controló el tráfico marítimo de la concha Spondylus —objeto de gran valor ritual en los Andes— hacia las tierras altas y hasta el Perú. Las sillas de piedra en forma de U que esculpieron son uno de los emblemas de la arqueología ecuatoriana.
En la Sierra, hacia el final del período preincaico, las crónicas españolas y las investigaciones arqueológicas sugieren la existencia de confederaciones de señoríos o cacicazgos. Los más mencionados son los Quitu, los Puruhá, los Cañari y los Caranqui-Cayambe. Los Cañari, asentados en el actual Austro ecuatoriano, resistieron con tenacidad el avance incaico y mantuvieron una identidad propia que pervivió durante siglos.
2.4 La expansión incaica[editar]
La conquista incaica del actual territorio ecuatoriano fue emprendida, según las fuentes, primero por el inca Túpac Yupanqui hacia la segunda mitad del siglo XV, y consolidada posteriormente por su hijo Huayna Cápac. La campaña no fue sencilla: los incas encontraron una resistencia especialmente feroz en el norte de la Sierra, donde los señoríos Caranqui-Cayambe protagonizaron una prolongada guerra.
La presencia incaica fue intensa en el sur andino, donde el sitio de Tomebamba —la actual Cuenca— se convirtió en un centro imperial de primer orden. Se dice que Huayna Cápac nació allí, lo que indica la voluntad de integrar esta región al corazón dinástico del Tahuantinsuyo. La red de caminos (el Capac Ñan), los tambos y los centros administrativos incaicos quedaron sembrados a lo largo del callejón interandino.
La muerte de Huayna Cápac hacia 1527 —posiblemente a causa de una epidemia de viruela que asolaba la región antes de la llegada física de los europeos— desencadenó una guerra civil entre sus hijos Atahualpa y Huáscar. El conflicto dividió a los ejércitos incaicos y debilitó la estructura imperial justo cuando los conquistadores españoles comenzaban a explorar la costa pacífica sudamericana. La facción de Atahualpa resultó vencedora poco antes de que este se encontrara con Francisco Pizarro en
Cajamarca.
3. La Conquista y la Colonia[editar]
3.1 La conquista española[editar]
La primera expedición española que tocó la costa ecuatoriana fue la de Bartolomé Ruiz en 1526, quien navegó frente a la actual provincia de Esmeraldas y encontró una balsa de comerciantes manteños. Este hallazgo confirmó la existencia de sociedades ricas y organizadas hacia el sur, y alentó la empresa conquistadora que Pizarro preparaba en
Panamá.
Sin embargo, la conquista efectiva del territorio quiteño no la dirigió Pizarro, sino su lugarteniente Sebastián de Benalcázar. Benalcázar, enterado de la campaña que Pedro de Alvarado pretendía montar desde
Guatemala hacia Quito, se adelantó desde San Miguel de Piura y ascendió a la Sierra. El 15 de agosto de 1534, las fuerzas de Benalcázar, apoyadas por guerreros cañaris (enemigos acérrimos de los incas del norte), derrotaron al general inca Rumiñahui, quien, antes de la caída de la ciudad, ordenó la destrucción de Quito para que los invasores no la hallaran intacta.
La refundación española de Quito, sobre las cenizas de la ciudad incaica, tuvo lugar el 6 de diciembre de 1534. Benalcázar, o bien un grupo de vecinos en su nombre, ejecutó el acto jurídico en el que se trazó la plaza mayor y se repartieron solares.
En los años siguientes, la conquista se extendió hacia el sur y hacia las estribaciones de la Amazonía. Gonzalo Pizarro organizó la desastrosa expedición en busca del País de la Canela y El Dorado, de la cual se desprendió el viaje de Francisco de Orellana que en 1542 culminó con la navegación completa del río Amazonas hasta el Atlántico.
3.2 La Real Audiencia de Quito[editar]
La corona española organizó el territorio inicialmente como gobernación dependiente del Virreinato del Perú. No obstante, en 1563, se erigió la Real Audiencia de Quito, subordinada en lo judicial al Virreinato peruano. Su jurisdicción abarcaba un espacio considerablemente mayor al del Ecuador actual: se extendía desde el puerto de Buenaventura, en la actual Colombia, por el norte, hasta Piura, en el actual Perú, por el sur, y hacia el este incluía vastos territorios amazónicos hasta donde llegaba la imaginación más que la efectiva ocupación.
Durante el siglo XVI, la encomienda, el repartimiento de tierras y la mita se configuraron como los pilares de la explotación económica. La población indígena, que se estima pudo haber sido de entre 500 000 y 1 000 000 de personas, sufrió una catástrofe demográfica sin precedentes a causa de las epidemias, las guerras y las duras condiciones de trabajo.
El siglo XVII fue un período de consolidación institucional y de articulación de una economía regional basada en los obrajes (talleres textiles, sobre todo en la Sierra norte), la agricultura de hacienda, y el comercio con Lima y, por vía del contrabando, con los puertos del Caribe y del Pacífico. Quito se convirtió en un centro artístico notable durante este siglo, con la fundación de la célebre Escuela Quiteña, que en los siglos XVII y XVIII produjo una síntesis original de arte barroco europeo y tradiciones artísticas indígenas. Sus principales exponentes fueron los escultores y pintores como Caspicara (Manuel Chili) y Bernardo de Legarda.
En 1717, en el marco de las reformas borbónicas, la Real Audiencia de Quito fue incorporada al recién creado Virreinato de Nueva Granada, con capital en Santafé de Bogotá. Esta decisión se revirtió brevemente y se reinstauró de forma definitiva en 1740. La medida no fue popular entre las élites quiteñas, que veían en Lima su referente natural y en Bogotá una capital lejana y menos relevante.
4. La Independencia[editar]
4.1 La crisis de la monarquía y los primeros brotes[editar]
La invasión napoleónica de España en 1808 y la subsecuente acefalía del trono desataron una crisis de legitimidad en todo el imperio hispánico. En Quito, un grupo de criollos organizó en agosto de 1809 la formación de una Junta Soberana que depuso al presidente de la Audiencia y proclamó un gobierno autónomo. Este suceso, conocido como el Primer Grito de Independencia, ocurrió el 10 de agosto de 1809 y, aunque fue sofocado militarmente en poco tiempo, se convirtió en el mito fundacional de la nación ecuatoriana.
Un segundo levantamiento, entre el 2 y el 10 de agosto de 1810, terminó en una matanza masiva de patriotas en las calles de Quito. La región permaneció mayoritariamente bajo control realista durante la década siguiente, aunque las incursiones desde el sur y el avance de los ejércitos libertadores mantenían viva la llama insurgente.
4.2 La campaña final y la Batalla de Pichincha[editar]
El proceso independentista se reactivó con la llegada a Guayaquil de una expedición al mando de José de San Martín y, sobre todo, con la campaña que Simón Bolívar envió desde el norte bajo el mando del general Antonio José de Sucre. Guayaquil, que ya había proclamado su independencia el 9 de octubre de 1820, pidió auxilio a Bolívar para liberar el resto de la Audiencia.
Sucre condujo al Ejército Libertador a través de la cordillera en una campaña audaz que culminó en las laderas del volcán Pichincha, a las afueras de Quito, el 24 de mayo de 1822. La victoria independentista en la Batalla de Pichincha selló la suerte del dominio español en la antigua Audiencia y abrió las puertas a la anexión del territorio a la Gran Colombia.
5. La Gran Colombia y el nacimiento de la República[editar]
5.1 La unión grancolombiana[editar]
Con la capitulación de las fuerzas realistas, el territorio de la antigua Audiencia de Quito se incorporó a la República de Colombia, que la historiografía ha denominado Gran Colombia para distinguirla de la Colombia actual. La unión, ideada por Bolívar, reunía las actuales
Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador en un solo estado. El Distrito del Sur, como se denominó administrativamente el territorio quiteño, experimentó durante este breve período una serie de reformas de cuño liberal.
Sin embargo, la unión fue tormentosa. Las distancias geográficas, la precariedad de las comunicaciones y las tensiones entre las facciones centralistas y federalistas, así como entre los partidarios de Bolívar y los de Francisco de Paula Santander, generaron un ambiente de conflictividad permanente.
5.2 La separación y fundación del Ecuador[editar]
La muerte de Bolívar en 1830 precipitó la desintegración del proyecto grancolombiano. Venezuela y el Distrito del Sur declararon su separación casi al mismo tiempo. En Quito, una asamblea de notables proclamó la creación del Estado ecuatoriano el 13 de mayo de 1830 y adoptó su primera Constitución.
El primer presidente de la nueva República fue el general venezolano Juan José Flores, héroe de Pichincha, quien inauguró un largo período de predominio caudillista que marcaría toda la primera mitad del siglo XIX ecuatoriano.
6. La Época Republicana (siglos XIX y XX)[editar]
6.1 El período del caudillismo y la dominación floreana[editar]
Tras la fundación de la república, Juan José Flores gobernó de forma directa o indirecta durante los primeros quince años. Su administración logró mantener unida la frágil república, pero a costa de un creciente autoritarismo, corrupción y endeudamiento externo. La oposición, encabezada por figuras de la Costa y de la Sierra, culminó en un movimiento insurreccional conocido como la Revolución Marcista, que obligó a Flores a salir del poder y del país en 1845.
6.2 El auge del cacao y la pugna Costa–Sierra[editar]
A partir de mediados del siglo XIX, el Ecuador experimentó un primer ciclo de auge exportador basado en el cacao ("la pepa de oro"). La demanda internacional, principalmente de los mercados europeo y norteamericano, enriqueció a la oligarquía comercial y bancaria de Guayaquil. Este auge desplazó el centro de gravedad económico del país hacia la Costa y generó un conflicto estructural con los grandes terratenientes de la Sierra, cuyo poder se basaba en el latifundio y la mano de obra indígena semi–servil.
La tensión entre dos visiones de país —una liberal, librecambista y costeña, y otra conservadora, proteccionista y clerical, serrana— desembocó en una serie de guerras civiles. La más trascendental fue la Revolución Liberal encabezada por Eloy Alfaro. Tras una larga lucha, Alfaro tomó el poder en 1895 e impuso un programa de transformación radical: separación de la Iglesia y el Estado, creación del registro civil, secularización de la educación y, sobre todo, la culminación de la obra más emblemática de aquella época: la construcción del ferrocarril que unió Guayaquil con Quito, terminado en 1908.
6.3 El siglo XX: crisis, banano y petróleo[editar]
La caída de la demanda internacional de cacao por la Primera Guerra Mundial sumió al país en una profunda crisis social a la que se sumó la peste y la inestabilidad política. La economía se recuperó lentamente hasta el siguiente auge: el banano. Desde finales de los años cuarenta y durante los cincuenta, Ecuador se convirtió en el primer exportador mundial de esta fruta.
Los años sesenta estuvieron marcados por un nuevo intento reformista frustrado y por recurrentes golpes militares. En 1972, un golpe de estado instauró una dictadura militar de corte nacionalista y desarrollista, que coincidió con el hallazgo y explotación masiva de petróleo en la Amazonía por parte de un consorcio liderado por la empresa estatal CEPE (luego Petroecuador). El ingreso de cuantiosos recursos petroleros transformó la estructura social ecuatoriana, aceleró la urbanización y multiplicó la deuda externa.
El retorno a la democracia en 1979 inauguró casi dos décadas de gobiernos constitucionales —Jaime Roldós, Osvaldo Hurtado, León Febres Cordero, Rodrigo Borja— que, sin embargo, no lograron estabilizar la economía.
7. De la crisis de fin de siglo al siglo XXI[editar]
7.1 La crisis de 1999 y la dolarización[editar]
La combinación de bajos precios del petróleo, el impacto del Fenómeno de El Niño en 1997–1998 y una descomunal crisis bancaria llevaron a Ecuador al borde del colapso en 1999. El sucre, la moneda nacional, dejó de existir como moneda de curso legal.
La crisis conllevó una gravísima descomposición social y una oleada migratoria masiva, principalmente hacia
Estados Unidos, España e Italia, cuyas remesas se convirtieron por años en el segundo rubro de ingresos del país después del petróleo.
7.2 Inestabilidad y nuevos liderazgos[editar]
La primera década del nuevo siglo estuvo marcada por una altísima inestabilidad presidencial. [2]
8. Historia de los conflictos limítrofes[editar]
8.1 El diferendo con Colombia[editar]
Desde la separación de la Gran Colombia, las fronteras entre Ecuador y Colombia fueron objeto de varias controversias y comisiones demarcadoras.
8.2 La larga controversia con el Perú[editar]
La definición de la frontera con
Perú ha sido el asunto más traumático de la historia republicana ecuatoriana. Tras varias escaramuzas y negociaciones fallidas en el siglo XIX, los ejércitos de ambos países se enfrentaron en la Guerra de 1941.[3]
9. Presencia de la historia ecuatoriana en el mundo hispanohablante[editar]
La historiografía ecuatoriana ha tenido figuras de resonancia continental, entre las que destaca el arzobispo Federico González Suárez, autor de la monumental Historia General de la República del Ecuador, y el ensayista Benjamín Carrión.
En el ámbito de la divulgación, la narrativa del Primer Grito de Independencia como antecedente pionero en América Latina es un motivo recurrente en la enseñanza escolar de la región. Asimismo, la dolarización de 2000 es estudiada como un caso singular en el hemisferio, al ser Ecuador la economía más grande de América Latina que renunció a su moneda nacional.
10. Significado para los lectores latinoamericanos[editar]
La historia ecuatoriana representa, en escala reducida y con sus propias particularidades, varios de los grandes procesos que han configurado América Latina: el esplendor y la fragilidad de las sociedades precolombinas, el trauma de la conquista y la colonización, la promesa incumplida de la Gran Colombia, la tensión entre los ciclos de auge exportador primario y la persistencia de la desigualdad, y los intentos —a menudo frustrados— de construir instituciones democráticas estables.
La resolución definitiva del conflicto con el Perú y la adopción de la dolarización son dos experiencias históricas que hasta hoy siguen siendo motivo de análisis entre economistas, historiadores y politólogos de habla hispana.
Los estudios en Las Vegas muestran una ocupación continua de más de cuatro milenios, lo que la convierte en una de las secuencias más largas del continente para el período Arcaico. ↩︎
La Constitución de 2008 es la vigésima en la historia republicana del Ecuador y una de las más extensas del mundo en su momento. Introdujo el concepto de "Buen Vivir" (Sumak Kawsay) y reconoció derechos de la naturaleza. ↩︎
El problema central entre Ecuador y Perú radicaba en que el Protocolo de Río de Janeiro fue firmado por Ecuador bajo presión militar en 1942, tras una invasión peruana a la provincia de El Oro. Ecuador denunció luego que el protocolo no era ejecutable en un punto de la Cordillera del Cóndor y lo declaró nulo. ↩︎