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Alfonsina Storni

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Alfonsina Storni · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
LiteraturaFederico García Lorca · César Vallejo · Rubén Darío · Idioma español
PaísesArgentina · España · Chile
MúsicaMercedes Sosa · Violeta Parra · Víctor Jara
CiudadesBuenos Aires · Madrid
Alfonsina Storni
Nombre completoAlfonsina Storni Martignoni
NacimientoMayo de 1892, Sala Capriasca, cantón del Tesino, Suiza. La fecha exacta varía según la fuente: véase la nota de la sección 2.1
Fallecimiento25 de octubre de 1938 (46 años), Mar del Plata, Argentina
SepulturaCementerio de la Chacarita, Buenos Aires
NacionalidadArgentina, por naturalización; nacida suiza
OcupaciónPoeta, dramaturga, periodista, maestra y profesora de declamación
FormaciónMaestra rural por la Escuela Normal Mixta de Coronda, provincia de Santa Fe (1911)
Seudónimos periodísticosTao Lao y Alfonsina, en La Nación y otras publicaciones
HijoAlejandro Storni (n. 1912)
Libros de poesíaOcho, todos publicados en vida: véase la sección 4.1
PremiosPrimer Premio Municipal de Poesía y Segundo Premio Nacional de Literatura, ambos en 1920 por Languidez. No recibió el Premio Nobel de Literatura

1. Resumen[editar]

Alfonsina Storni (Sala Capriasca, Suiza, 1892 – Mar del Plata, 1938) fue una poeta, dramaturga y periodista argentina, y una de las voces centrales de la literatura escrita por mujeres en el Río de la Plata. Llegó a Argentina siendo niña, se formó como maestra rural, trabajó de obrera, de actriz y de cajera, y se abrió camino en el ambiente literario de Buenos Aires desde una posición de partida —mujer, inmigrante pobre y madre soltera a los veinte años— que en 1916 no tenía precedente en ese medio.

Publicó ocho libros de poemas, todos en vida. Los cuatro primeros —La inquietud del rosal (1916), El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919) y Languidez (1920)— son los que le dieron un público amplio y de los que proceden los poemas por los que sigue siendo conocida: "Tú me quieres blanca", "Hombre pequeñito", "Peso ancestral". Con Ocre (1925) empezó a alejarse del tono confesional, y sus dos últimos libros, Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938), son obra de vanguardia: verso libre, imagen abstracta y los "antisonetos", poemas con la arquitectura del soneto pero sin su rima.

Fue además una periodista de gran difusión. Firmando como Tao Lao en La Nación de Buenos Aires, escribió durante años sobre el trabajo de las mujeres, el matrimonio, la educación de las hijas y el voto femenino, en un tono a menudo irónico que le permitió decir en un diario de gran tirada cosas que entonces no se decían.

En 1920 obtuvo el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura por Languidez. No recibió el Premio Nobel de Literatura ni consta entre sus candidatos.

Murió el 25 de octubre de 1938 en Mar del Plata, a los 46 años. Había sido operada de un cáncer en 1935. Su último poema, "Voy a dormir", se publicó en La Nación pocos días después de haberlo enviado.

Treinta y un años más tarde, la zamba "Alfonsina y el mar" —música de Ariel Ramírez y letra de Félix Luna, grabada por Mercedes Sosa en 1969— convirtió su nombre en patrimonio de la canción popular latinoamericana. Esa canción es recepción posterior, no biografía, y este artículo la trata como tal.

2. Vida[editar]

2.1 Suiza y la Argentina (1892-1911)[editar]

Alfonsina Storni Martignoni nació en Sala Capriasca, en el cantón suizo del Tesino, de habla italiana, en mayo de 1892. La fecha concreta no es firme: las fuentes dan el 22 y el 29 de mayo, y la diferencia procede de la discordancia entre los asientos registrales y bautismales.[1]

Sus padres, Alfonso Storni y Paulina Martignoni, eran inmigrantes italo-suizos establecidos en la provincia argentina de San Juan, que habían regresado temporalmente a Suiza. La familia volvió a Argentina hacia 1896 y en 1901 se trasladó a Rosario, provincia de Santa Fe, donde regentó una fonda que fracasó.

La infancia de Storni fue de trabajo: ayudó en la fonda, cosió en un taller de gorras y sirvió. En 1907, con quince años, se incorporó como actriz a una compañía teatral de gira que recorrió durante un año ciudades del interior argentino; es un episodio poco frecuente en la biografía de un escritor y explica su relación posterior con el escenario y con la declamación.

En 1909 ingresó en la Escuela Normal Mixta de Maestros Rurales de Coronda y se recibió de maestra rural en 1911. Ejerció ese año en una escuela elemental de Rosario.

2.2 Buenos Aires[editar]

En 1912 se trasladó a Buenos Aires. Ese mismo año nació su hijo Alejandro, a quien crio sola; nunca hizo público el nombre del padre. La condición de madre soltera y trabajadora en el Buenos Aires de 1912 determinó su vida material y buena parte de su posición literaria: escribió desde una situación social que sus lectores conocían y que ella no ocultó.

Trabajó de cajera en un comercio, de corresponsal en una casa importadora y como maestra. Empezó a publicar poemas y colaboraciones en revistas —Caras y Caretas, La Nota, Mundo Argentino— y en 1916 apareció su primer libro, La inquietud del rosal, costeado con sus ahorros.

Con El dulce daño (1918) y sobre todo con Languidez (1920) alcanzó una popularidad considerable. En 1920 recibió el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura, dos reconocimientos oficiales que consolidaron su posición.[2]

2.3 La docencia y el periodismo[editar]

A partir de los años veinte Storni tuvo una vida profesional estable y variada, siempre ligada a la enseñanza:

Año Puesto Institución
1917 Maestra Escuelas de Buenos Aires
1921 Profesora Escuela para Niños Débiles del Parque Chacabuco
1923 Profesora de lectura y declamación Escuela Normal de Lenguas Vivas
Años veinte y treinta Profesora titular Conservatorio Nacional de Música y Declamación

Recuento: cuatro puestos docentes documentados. La docencia fue su sustento durante toda la vida adulta: Storni no vivió nunca de la literatura.

En paralelo, desarrolló una obra periodística amplia. Colaboró en La Nota —donde tuvo sección fija en 1919—, en Caras y Caretas, en el diario socialista La Acción, en Crítica y, sobre todo, en La Nación, el diario de mayor prestigio del país, donde firmó desde 1920 con el seudónimo Tao Lao. Esas columnas son un corpus de primer orden sobre la vida de las mujeres argentinas de entreguerras: el trabajo asalariado, el matrimonio como contrato económico, la moda, la educación de las hijas, el sufragio.

2.4 El medio literario[editar]

Storni fue, según la formulación que repiten sus biógrafos, la primera mujer que se integró en los cenáculos literarios masculinos de Buenos Aires: las tertulias de café y de redacción a las que hasta entonces las escritoras no accedían. Trató a Horacio Quiroga, con quien mantuvo una amistad estrecha durante casi una década, a José Ingenieros, a Manuel Ugarte, a Roberto Giusti y al grupo de la revista Nosotros. Recibió a Gabriela Mistral en su visita a Buenos Aires en 1925 y coincidió con la uruguaya Juana de Ibarbourou, con la que compartiría después actos públicos. Conoció a Federico García Lorca durante la larga estancia del poeta granadino en Buenos Aires entre 1933 y 1934.

En 1931 fue designada miembro de un jurado literario municipal, distinción que según las crónicas de la época recaía por primera vez en una mujer.

Viajó a Europa dos veces: en 1928, cuando recorrió EspañaMadrid, Toledo, Ávila, Andalucía— y Francia y visitó su pueblo natal suizo; y en 1931, con su hijo, por Italia y Suiza.

2.5 Enfermedad y muerte[editar]

En 1935 fue operada de un cáncer de mama. Los tres años siguientes, en los que publicó sus dos libros más innovadores, transcurrieron con la enfermedad como telón de fondo. En ese mismo periodo murieron dos personas próximas del medio literario rioplatense: Horacio Quiroga en 1937 y Leopoldo Lugones en 1938, ambos por suicidio.

En julio de 1938 participó en Montevideo en un acto público junto a Gabriela Mistral y Juana de Ibarbourou, el encuentro de las tres poetas más leídas del continente, que quedó como una de las imágenes fijas de la literatura hispanoamericana del periodo.

Alfonsina Storni murió el 25 de octubre de 1938 en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. Tenía 46 años. Su cuerpo fue hallado esa mañana en la playa de La Perla. Días antes había enviado a La Nación un poema, "Voy a dormir", que el diario publicó el 25 de octubre.

Fue enterrada en el cementerio de la Chacarita de Buenos Aires, tras un velatorio al que asistieron las principales figuras literarias del país. Este artículo consigna el hecho y la fecha y no reconstruye las circunstancias: las versiones que circulan proceden de reconstrucciones periodísticas posteriores y no coinciden entre sí.

3. La obra: qué escribió y en qué orden[editar]

3.1 Los ocho libros de poesía[editar]

# Libro Año Forma dominante Etapa
1 La inquietud del rosal 1916 Verso rimado, molde posmodernista Primera
2 El dulce daño 1918 Verso rimado, poema breve Primera
3 Irremediablemente 1919 Verso rimado Primera
4 Languidez 1920 Verso rimado, tono más contenido Primera
5 Ocre 1925 Soneto y verso medido; ironía Transición
6 Poemas de amor 1926 Prosa poética: serie de textos breves Transición
7 Mundo de siete pozos 1934 Verso libre, imagen abstracta Vanguardia
8 Mascarilla y trébol 1938 Antisonetos: forma de soneto sin rima consonante Vanguardia

Recuento: ocho libros de poesía, todos publicados en vida de la autora. No dejó libros de poemas póstumos: lo que se publicó después de 1938 son antologías, obras completas y su teatro para niños.

3.2 Teatro[editar]

Obra Año Situación
El amo del mundo Estrenada el 20 de marzo de 1927, Teatro Cervantes, Buenos Aires En vida
Cimbelina en 1900 y pico 1932, en el volumen Dos farsas pirotécnicas En vida
Polixena y la cocinerita 1932, en el volumen Dos farsas pirotécnicas En vida
Teatro infantil 1950 Póstumo

Recuento: cuatro títulos teatrales; tres publicados o estrenados en vida y uno póstumo. El amo del mundo, una comedia sobre la doble moral sexual, se retiró de cartel a los tres días entre críticas hostiles. Storni no volvió a estrenar para el público adulto; las dos farsas de 1932 se publicaron sin llegar a escena en su momento. El volumen Teatro infantil reúne piezas breves escritas para las funciones escolares en las que trabajaba.

3.3 Otros[editar]

Publicó una Antología poética en 1938, seleccionada por ella misma, y dejó un corpus periodístico extenso que se ha ido recopilando en volumen a lo largo del siglo XX. Su Obra poética completa apareció en 1961.

4. Aportación formal y estilo[editar]

4.1 De la confesión al artificio[editar]

El recorrido formal de Storni es uno de los más nítidos de la poesía hispanoamericana del periodo, y suele contarse mal, como si toda su obra fuera la de los cuatro primeros libros.

Primera etapa (1916-1920). Verso rimado, métrica regular, léxico heredado del posmodernismo, y un yo que habla en primera persona de amor, de desengaño y de la posición de la mujer. Es la Storni popular. Sus poemas se memorizaban y se recitaban, y esa difusión oral, unida al tono directo, hizo que una parte de la crítica de la época la despachara como poesía "sentimental" o "femenina" —dos adjetivos que en 1920 funcionaban como descalificación.

Transición (1925-1926). En Ocre el tono cambia: aparece la ironía, la distancia y una autoconciencia crítica sobre la propia posición. Los poemas dejan de pedir y empiezan a examinar. Poemas de amor (1926), en prosa breve, es un experimento aparte.

Vanguardia (1934-1938). Mundo de siete pozos abandona la rima y la anécdota: el poema se organiza por imágenes, con una atención a la materia, al cuerpo entendido como objeto y a la ciudad que la acerca a la poesía europea contemporánea. Mascarilla y trébol lleva el procedimiento a una forma inventada, el antisoneto: conserva la arquitectura del soneto —cuarteto de exposición, segundo cuarteto de desarrollo, tercetos de resolución— y suprime la rima consonante. La propia autora describió así el mecanismo y explicó que había escrito la mayoría de estas piezas de un tirón.

Los dos últimos libros son los que la crítica contemporánea considera su obra mayor, y son los menos leídos. Esa asimetría entre lo popular y lo valorado es el rasgo más persistente de su recepción.

4.2 Los poemas que se citan[editar]

Tres poemas de la primera etapa funcionan como textos fundacionales de la poesía feminista en español y conviene decir qué hace cada uno:

  • "Tú me quieres blanca" (de El dulce daño, 1918) desmonta la exigencia de pureza sexual impuesta a la mujer contrastándola con la libertad concedida al hombre, y termina exigiendo al interlocutor que se purifique él antes de pedirlo.
  • "Hombre pequeñito" (de Irremediablemente, 1919) es un poema de diez versos, construido sobre la imagen del canario y la jaula, que ha quedado como la formulación más breve y más citada del confinamiento doméstico.
  • "Peso ancestral" (de Irremediablemente, 1919) reduce a ocho versos la transmisión hereditaria del dolor entre mujeres: la lágrima del hombre que "no vertió" cae y pesa como un siglo.

Los tres son poemas breves, de sintaxis sencilla y de una eficacia retórica que explica su permanencia. También explican, en parte, el encasillamiento: durante décadas se citó a Storni por estos tres textos y por poco más.

4.3 El lugar del cuerpo[editar]

Una constante que atraviesa las tres etapas es la presencia del cuerpo como asunto y no como metáfora: el cuerpo que trabaja, que envejece, que enferma, que desea y al que se le imponen normas. Ese materialismo es lo que separa su obra de la de las poetas "sentimentales" con las que se la agrupaba, y lo que la conecta con la poesía posterior.

4.4 La lengua[editar]

El instrumento verbal de Storni es de una llaneza deliberada. Frente al vocabulario ornamental que el modernismo había dejado en herencia a la poesía hispanoamericana —el mismo del que partían sus primeros poemas—, sus textos más eficaces están escritos con palabras de uso corriente y sintaxis de conversación: "Tú me quieres blanca", "Hombre pequeñito", "Yo soy aquella que en la noche loca". No hay hipérbaton, no hay latinismo, no hay cultismo.

Esa transparencia tuvo dos consecuencias opuestas. Le dio una difusión oral inmediata, porque sus poemas se aprenden de memoria sin esfuerzo y se dicen en voz alta sin tropiezo —Storni, que enseñaba declamación, escribía sabiendo eso—. Y le costó prestigio crítico, porque en los años veinte la sencillez se leía como falta de trabajo. Los dos últimos libros complican la sintaxis y oscurecen la imagen, y ahí la crítica empezó a tomársela en serio: es un caso en que el reconocimiento llegó cuando la autora dejó de hacer lo que hacía bien y empezó a hacer lo que se esperaba de un poeta.

4.5 La ironía[editar]

Un rasgo que la separa de las poetas con las que se la agrupaba, y que su recepción sentimental ha borrado casi por completo, es la ironía. Muchos de sus poemas más citados están construidos sobre una vuelta final que desactiva lo que parecía una queja: "Tú me quieres blanca" no pide comprensión, ordena; "Hombre pequeñito" no se lamenta de la jaula, informa al carcelero de que ya no lo entiende. Ese giro es un procedimiento retórico, no una emoción, y reconocerlo cambia por completo la lectura.

5. La literatura escrita por mujeres en el Río de la Plata[editar]

5.1 Un grupo, no una excepción[editar]

Storni no fue un caso aislado. Entre 1900 y 1940 el Río de la Plata produjo una concentración de poetas mujeres sin equivalente en el resto del ámbito hispanohablante del momento, con obra publicada, público propio y reconocimiento oficial.

Autora País Años Obra de referencia
Alfonsina Storni Argentina 1892-1938 Languidez (1920); Mascarilla y trébol (1938)
Delmira Agustini Uruguay 1886-1914 Los cálices vacíos (1913)
María Eugenia Vaz Ferreira Uruguay 1875-1924 La isla de los cánticos (1925, póstumo)
Juana de Ibarbourou Uruguay 1892-1979 Las lenguas de diamante (1919)
Norah Lange Argentina 1905-1972 Cuadernos de infancia (1937)

Recuento: cinco autoras, tres argentinas y uruguayas de la generación de Storni y dos de los extremos cronológicos. Fuera del Río de la Plata pero en el mismo movimiento de fondo está la chilena Gabriela Mistral (1889-1957), que en 1945 se convirtió en la primera persona de América Latina en recibir el Premio Nobel de Literatura.

5.2 Qué hizo Storni de distinto[editar]

Dentro de ese grupo, la posición de Storni tiene tres rasgos propios:

  1. Escribió desde el trabajo asalariado. Agustini e Ibarbourou escribieron desde posiciones sociales acomodadas. Storni fue maestra, cajera, obrera y madre sola, y su poesía y su periodismo hablan de dinero, de empleo y de dependencia económica con una concreción que en las otras no aparece.
  2. Ocupó el espacio público. No solo publicó libros: escribió en el diario de mayor circulación del país, dio conferencias, participó en jurados y actos, y discutió en la prensa. Convirtió la posición de escritora en una posición pública con opinión sobre asuntos que no eran literarios.
  3. Cambió de poética. Es la única del grupo que, habiendo alcanzado una popularidad masiva con una manera determinada, la abandonó por completo para escribir un libro difícil que sabía que iba a vender menos.

5.3 El problema de la etiqueta[editar]

A Storni y a sus contemporáneas se las agrupó durante décadas bajo la categoría de "poetisas", un término que en la crítica de la primera mitad del siglo XX funcionaba como subcategoría: designaba una poesía que se leía como confesión biográfica y no como construcción. La propia Storni se burló del asunto en sus columnas.

La crítica feminista y académica desde los años setenta ha desmontado esa lectura y ha reorientado el estudio de su obra hacia lo que hace formalmente. La consecuencia práctica es que la Storni que se estudia hoy no es exactamente la que se recita: el canon escolar sigue anclado en "Tú me quieres blanca" y el canon crítico se ha desplazado a Mundo de siete pozos y Mascarilla y trébol.

5.4 El periodismo de Tao Lao[editar]

La obra periodística de Storni es la parte menos conocida de su producción y la que mejor explica su posición pública. Entre 1919 y los años treinta escribió centenares de columnas, la mayoría en La Nación, firmadas como Tao Lao —un seudónimo de resonancia oriental que le permitía escribir sin que el nombre propio arrastrase la etiqueta de "poetisa"— y a veces solo como Alfonsina.

Los asuntos son reconocibles y se repiten:

Asunto Posición sostenida en las columnas
Trabajo asalariado femenino Defensa del empleo remunerado como única base real de autonomía
Matrimonio Análisis del matrimonio como contrato económico y crítica de la dependencia que impone
Educación de las hijas Crítica de una instrucción orientada a la conquista de un marido
Doble moral sexual Denuncia de la asimetría entre lo exigido a la mujer y lo tolerado al hombre
Sufragio femenino Apoyo, con escepticismo sobre su efecto inmediato
Moda y consumo Lectura de la moda como mecanismo de control del cuerpo

Recuento: seis líneas temáticas. El tono no es de manifiesto sino de crónica irónica, y esa elección fue eficaz: le permitió publicar en un diario conservador, dirigido a un público burgués, argumentos que en formato de tratado no habrían pasado.

Conviene una precisión cronológica: Storni no vio realizada ninguna de las reformas que defendió. El voto femenino se aprobó en Argentina en 1947, nueve años después de su muerte, y el divorcio vincular, en 1987, casi medio siglo después. Su periodismo es, en ese sentido, un documento de anticipación y no de una batalla ganada en vida.

5.5 Storni y las mujeres que escribieron después[editar]

La influencia de Storni sobre la poesía posterior escrita por mujeres en el ámbito rioplatense y en el resto del mundo hispanohablante se ha ejercido por dos vías distintas. Una es la temática: la legitimación de la experiencia femenina como asunto poético central, sin coartada alegórica. La otra, menos citada, es la profesional: Storni demostró que una mujer podía sostenerse en el medio literario sin patrimonio familiar, ocupar una columna en un diario nacional, dar conferencias y sentarse en un jurado. Ese precedente material pesó tanto como los poemas.

6. Recepción a lo largo del tiempo[editar]

6.1 En vida[editar]

Storni fue una poeta muy leída desde 1918, con ediciones que se agotaban y con una presencia constante en la prensa. Los premios oficiales de 1920 la legitimaron. Al mismo tiempo, la crítica establecida la trató con condescendencia: se elogiaba su "sinceridad" y su "sentimiento", nunca su técnica.

Sus últimos libros desconcertaron a ese público. Mundo de siete pozos y Mascarilla y trébol recibieron reseñas respetuosas y desorientadas, y vendieron mucho menos que los primeros.

6.2 De 1938 a 1970[editar]

Tras su muerte, su figura se fijó en dos imágenes simultáneas y ambas reductoras: la de la poeta del amor desdichado y la de la mujer trágica. Se reeditó sin descanso, se antologó siempre por los mismos poemas y se convirtió en lectura escolar. La obra de vanguardia quedó fuera de circulación efectiva durante décadas.

6.3 "Alfonsina y el mar" (1969)[editar]

En 1969, el pianista y compositor Ariel Ramírez y el historiador y letrista Félix Luna compusieron la zamba "Alfonsina y el mar", que Mercedes Sosa grabó ese mismo año en el álbum Mujeres argentinas. La canción se convirtió en uno de los temas más difundidos del folclore argentino y ha sido versionada por decenas de intérpretes de muy distintos géneros y lenguas.

Su efecto sobre la recepción de Storni es doble y conviene decirlo con claridad. Por un lado multiplicó su nombre: millones de personas que no han leído un poema suyo lo conocen por la canción. Por otro, consolidó la lectura biográfica y sentimental que la crítica llevaba décadas tratando de desmontar, porque la canción trata de su muerte y no de su obra. La propia letra es una elaboración lírica posterior, escrita treinta y un años después de los hechos, y no debe usarse como fuente biográfica.

La canción conecta además a Storni con la tradición de la canción de autor latinoamericana y con las intérpretes que la sostuvieron —Mercedes Sosa en Argentina, Violeta Parra y Víctor Jara en Chile—, un circuito que en los años sesenta y setenta puso poesía culta en circulación popular a una escala que la edición de libros nunca alcanzó.

6.4 Desde 1970[editar]

La revisión académica de su obra empezó con la crítica feminista de los años setenta y se consolidó en las décadas siguientes con ediciones anotadas, recopilaciones de su periodismo y estudios sobre sus dos últimos libros. Hoy Storni se estudia como poeta de vanguardia y como periodista, además de como autora de los poemas antologados.

En Argentina su nombre da título a escuelas, bibliotecas, calles y premios; hay monumentos en Mar del Plata y en Buenos Aires; y el 25 de octubre funciona como fecha conmemorativa. Su vida ha sido llevada al cine y al teatro en varias ocasiones, con el riesgo habitual de esas versiones: fijar la biografía por encima de la obra.

7. Traducciones y lugar en el canon[editar]

7.1 Traducciones[editar]

Su obra está traducida al inglés, al francés, al italiano, al alemán, al portugués y a otras lenguas, sobre todo en antologías de poesía hispanoamericana y de poesía escrita por mujeres. La difusión internacional es menor que la de sus contemporáneos varones del mismo ámbito, y considerablemente menor que la que tiene dentro del mundo hispanohablante.

Traducirla plantea un problema concreto: los poemas breves de la primera etapa dependen de la rima y del ritmo popular, y en traducción sin rima quedan reducidos a su contenido, que es lo menos original que tienen. Los dos últimos libros, en cambio, se traducen mucho mejor, porque su efecto está en la imagen y no en el sonido.

7.2 Lugar en el canon en español[editar]

Autor o autora País Género Rasgo que lo sitúa Premio Nobel
Alfonsina Storni Argentina Poesía Poesía de la condición femenina; antisonetos de 1938 No
Jorge Luis Borges Argentina Cuento y ensayo Reinvención del relato breve No
Julio Cortázar Argentina Cuento y novela Ruptura de la forma novelesca No
César Vallejo Perú Poesía Ruptura formal de Trilce No
Pablo Neruda Chile Poesía Amplitud y alcance popular Sí, 1971
Rubén Darío Nicaragua Poesía Fundación del modernismo No existía en su tiempo

La tabla contiene seis autores y un solo premio Nobel. Alfonsina Storni no ganó el Premio Nobel de Literatura: murió en 1938 y el premio no se concede a título póstumo. La primera persona de América Latina en obtenerlo fue Gabriela Mistral, en 1945.

Dentro del español, la posición de Storni es la de una autora con dos vidas críticas distintas: la de los poemas breves de 1918-1920, que son parte del repertorio memorizado de varias generaciones y de la iconografía feminista en español; y la de la poeta de vanguardia de 1934-1938, reconocida por la crítica especializada y poco leída fuera de ella. Cualquier presentación de su obra que se quede en la primera deja fuera lo que ella misma consideraba su trabajo más serio.

8. Artículos relacionados[editar]

  • Mercedes Sosa — la intérprete que grabó "Alfonsina y el mar" en 1969 y difundió su nombre por toda América Latina.
  • Violeta Parra — la otra gran figura de la canción latinoamericana con la que Storni comparte circuito de recepción.
  • Jorge Luis Borges — contemporáneo suyo en el Buenos Aires de los años veinte y treinta.
  • Federico García Lorca — poeta al que conoció durante su estancia en Buenos Aires entre 1933 y 1934.
  • Buenos Aires — la ciudad donde desarrolló toda su vida profesional.
  • Argentina — el país en el que se formó y en el que su obra es lectura escolar.

  1. La fecha de nacimiento de Alfonsina Storni aparece en las fuentes como 22 o como 29 de mayo de 1892. La discordancia procede de la diferencia entre el asiento bautismal y el registro civil suizo, y ninguna de las dos fechas ha desplazado a la otra en la bibliografía: instituciones oficiales argentinas usan el 29 de mayo y otras obras de referencia el 22. Aquí se dan las dos y no se elige. ↩︎

  2. Los dos galardones de 1920 —el Primer Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires y el Segundo Premio Nacional de Literatura— recayeron ambos en Languidez. Conviene no confundir el segundo con el Premio Nacional de Literatura propiamente dicho, que Storni no obtuvo: el suyo fue el segundo puesto de esa convocatoria. ↩︎