Ir al contenido

Cristina Fernández de Kirchner

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Cristina Fernández de Kirchner
Expresidenta de la Nación Argentina
Nacimiento19 de febrero de 1953, La Plata, Buenos Aires
Nombre completoCristina Elisabet Fernández
PartidoPartido Justicialista
MovimientoKirchnerismo
CónyugeNéstor Kirchner (f. 2010)
Hijos2 (Máximo y Florencia)
ProfesiónAbogada
Presidencia
Mandato10 de diciembre de 2007 – 9 de diciembre de 2015
VicepresidenteJulio Cobos (2007-2011), Amado Boudou (2011-2015)
PredecesorNéstor Kirchner
SucesorMauricio Macri
Votación 200745.29%
Votación 201154.11%
Vicepresidencia (actual)
Mandato10 de diciembre de 2019 – presente
PresidenteAlberto Fernández

1. Resumen[editar]

Cristina Elisabet Fernández de Kirchner (La Plata, 19 de febrero de 1953) es una abogada y dirigente política argentina, figura dominante del peronismo en las primeras décadas del siglo XXI. Fue Presidenta de la Nación Argentina durante dos mandatos consecutivos (2007–2015), la primera mujer en ser elegida para el cargo en el país. Previamente había ejercido como diputada y senadora nacional por la provincia de Santa Cruz y como primera dama durante la presidencia de su esposo, Néstor Kirchner.

Proveniente de una familia de clase media, militó en el peronismo desde los años setenta, durante la proscripción del movimiento. Su carrera política avanzó en tándem con la de su esposo en la provincia de Santa Cruz hasta alcanzar el Congreso Nacional. Forjó un estilo discursivo polarizante, de tono combativo y alto voltaje retórico, que apelaba a la épica militante y a la confrontación con sectores del poder económico, mediático y judicial.

Su gestión de gobierno se caracterizó por la ampliación de derechos civiles —como el matrimonio igualitario—, la reestatización de empresas de servicios públicos y fondos de pensión, un fuerte énfasis en los derechos humanos vinculados a la última dictadura cívico-militar y una política exterior de alianzas con el Sur Global. El período estuvo signado por la muerte de Néstor Kirchner en 2010, que reconfiguró el tablero político y consolidó a Fernández de Kirchner como conductora indiscutida del kirchnerismo.

Tras finalizar su segunda presidencia, enfrentó múltiples causas judiciales. En 2019 regresó al poder como compañera de fórmula de Alberto Fernández, asumiendo la vicepresidencia. Su figura despierta adhesiones fervientes y rechazos profundos y es un eje ordenador de la política argentina contemporánea.

2. Primeros años y formación[editar]

Cristina Elisabet Fernández nació en el seno de una familia de clase media en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Su padre, Eduardo Fernández, fue colectivero y dirigente gremial del transporte; su madre, Ofelia Esther Wilhelm, se dedicó al hogar.[1] Tiene una hermana, Gisele (1955).

Cursó la escuela primaria en la Escuela Dardo Rocha y la secundaria en el Colegio Nuestra Señora de la Misericordia, dependiente de la Universidad Nacional de La Plata. En ese período mostró interés por la política: en plena dictadura de la Revolución Argentina, con los partidos disueltos y la militancia estudiantil proscripta, se vinculó a círculos juveniles del peronismo platense.

En 1972 ingresó a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, donde se recibió de abogada en 1979. Durante la carrera conoció a Néstor Carlos Kirchner, con quien inició un vínculo afectivo y militante. Ambos compartían el entusiasmo por la Tendencia Revolucionaria del peronismo, en un clima de efervescencia que precedió al breve retorno de Juan Domingo Perón y al derrumbe institucional de 1976.

Con la dictadura cívico-militar instaurada en ese año, la pareja decidió abandonar La Plata. Se mudaron a Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia, donde instalaron un estudio jurídico especializado en casos de hipotecas, ejecuciones y cobro de deudas. La experiencia en esa provincia austral marcó un punto de inflexión: lejos de los grandes centros urbanos, construyeron una base territorial propia que con los años se convertiría en el trampolín político de ambos. En 1989, Fernández de Kirchner fue electa diputada provincial.

3. Trayectoria[editar]

3.1 Diputada y senadora por Santa Cruz[editar]

Fernández de Kirchner ocupó una banca en la Legislatura de la provincia de Santa Cruz entre 1989 y 1995. En ese lapso Néstor Kirchner fue intendente de Río Gallegos y, desde 1991, gobernador de la provincia.

En 1995, Cristina Fernández dio el salto al Congreso Nacional al ser electa senadora por Santa Cruz. En la Cámara Alta integró las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Asuntos Penales, y llegó a presidir la de Legislación General. Durante su primer período como senadora se hizo conocida por su habilidad para la exposición jurídica y por sus intervenciones duras contra los proyectos del entonces presidente Carlos Menem. Ganó presencia mediática en debates televisados sobre reformas judiciales y económicas.

En 1997 fue electa diputada nacional por Santa Cruz. En la Cámara de Diputados fue autora o coautora de proyectos vinculados a la regulación de los servicios públicos privatizados durante el menemismo.

Retornó al Senado en 2001 y fue reelecta en 2005, esta vez por la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país. Esa candidatura fue interpretada como un plebiscito sobre la gestión de Néstor Kirchner, ya entonces presidente. Obtuvo la banca con cerca del 46% de los votos, derrotando a Hilda “Chiche” Duhalde, esposa del expresidente Eduardo Duhalde. La campaña consolidó el estilo confrontativo de Fernández de Kirchner y la proyección de una figura autónoma dentro del espacio gubernamental.

3.2 Primera dama[editar]

Entre el 25 de mayo de 2003 y el 10 de diciembre de 2007, Cristina Fernández fue primera dama de la Nación durante la presidencia de Néstor Kirchner. El rol de “primera dama” fue en su caso atípico: mantuvo la banca de senadora y una agenda pública propia, sin quedar relegada a funciones protocolares. Durante este período se acentuó su perfil como interlocutora con organismos de derechos humanos y con sectores del movimiento feminista que comenzaban a ganar visibilidad en la agenda pública.

Acompañó a su esposo en giras oficiales y en actos de gobierno, pero la relación política entre ambos no era de subordinación. Fuentes de la época señalan que era parte del círculo más íntimo de toma de decisiones, a punto tal que ya en 2006 se daba por hecho que sería la candidata del oficialismo para la sucesión presidencial.

3.3 Primera presidencia (2007–2011)[editar]

El 28 de octubre de 2007, Cristina Fernández de Kirchner se impuso en primera vuelta con el 45.29% de los votos, convirtiéndose en la primera mujer electa presidenta en la historia argentina. Asumió el cargo el 10 de diciembre de 2007.

El inicio de su mandato estuvo tensado por el conflicto entre el Gobierno y las entidades agropecuarias a raíz de la Resolución 125, que establecía retenciones móviles a las exportaciones de soja, maíz, trigo y girasol. El paro patronal agropecuario, que se extendió por 129 días, terminó con la remisión de la medida al Congreso, donde el vicepresidente Julio Cobos emitió un sorpresivo voto “no positivo” en el Senado en julio de 2008, rechazando la resolución y quebrando la coalición oficialista. El episodio fue un punto de inflexión que debilitó la relación con el vicepresidente y reorientó la estrategia política hacia un endurecimiento del discurso y una mayor centralización del poder en la figura presidencial.

Ese mismo año, la crisis financiera mundial de 2008 impactó en la economía argentina, aunque el país mantuvo inicialmente niveles de crecimiento gracias al consumo interno y al comercio con la República Popular China.

En 2009, el oficialismo sufrió un retroceso en las elecciones legislativas de medio término. Fue en ese contexto que Fernández de Kirchner impulsó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, sancionada en octubre de ese año y conocida popularmente como “Ley de Medios”, que reemplazaba la normativa heredada de la dictadura y desató una prolongada batalla judicial con los principales grupos mediáticos del país, en particular con el Grupo Clarín.[2]

En el plano de los derechos civiles, en julio de 2010 se sancionó la ley de matrimonio igualitario, que convirtió a la Argentina en el primer país de América Latina en consagrar el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo. La presidenta respaldó personalmente el proyecto en un contexto de fuerte resistencia de sectores eclesiásticos.

El 27 de octubre de 2010, Néstor Kirchner falleció de un paro cardiorrespiratorio en El Calafate. La muerte del expresidente generó una enorme conmoción social y reconfiguró el escenario político. Miles de personas se congregaron en la Casa Rosada y en la Plaza de Mayo durante el velatorio. Fernández de Kirchner, en duelo, recibió apoyos masivos y su popularidad se disparó. En su primer discurso público tras la muerte, agradeció el respaldo y se posicionó como heredera del legado político de su esposo, intensificando un vínculo emocional con sus bases.

En el plano económico, se profundizó la política de subsidios a los servicios públicos, se mantuvo el tipo de cambio competitivo y se utilizaron reservas del Banco Central para el pago de deuda, mediante la creación del Fondo del Descuento. En 2010 se anunció la nacionalización de Aerolíneas Argentinas y la empresa YPF continuaba en manos de la multinacional Repsol.

3.4 Segunda presidencia (2011–2015)[editar]

Fernández de Kirchner obtuvo la reelección el 23 de octubre de 2011 con el 54.11% de los votos, la mayor diferencia desde el retorno de la democracia en 1983. Asumió el 10 de diciembre de 2011 con Amado Boudou como vicepresidente.

El período se inició con una economía que mostraba signos de estancamiento y restricciones cambiarias que se fueron endureciendo con el correr de los meses. El control de cambios, conocido popularmente como “cepo al dólar”, limitó el acceso a divisas extranjeras para atesoramiento y viajes, generando un mercado paralelo y tensiones con sectores de la clase media acostumbrados a dolarizar sus ahorros.

El 16 de abril de 2012, el Gobierno anunció el envío al Congreso de un proyecto para expropiar el 51% de las acciones de YPF, que estaba bajo control de la española Repsol. La medida fue aprobada por amplia mayoría y fue presentada como una recuperación de la soberanía energética. La nacionalización generó roces diplomáticos con España y con la Unión Europea.

En verano de 2013, la inundación en la ciudad de La Plata causó decenas de muertos y cuantiosos daños materiales. Fernández de Kirchner recorrió la zona y ordenó la asistencia estatal, pero las críticas por la gestión de la tragedia se mezclaron con la campaña electoral de medio término.

En ese contexto, la presidenta apeló a una agenda de ampliación de derechos con medidas como la sanción de la Ley de Identidad de Género y la creación del programa PROG.R.ES.AR para jóvenes que no trabajaban ni estudiaban.

El traspaso del mando a Mauricio Macri, en diciembre de 2015, fue la primera vez en casi treinta años que un presidente no peronista sucedía a otro sin mediar crisis institucional, aunque la transición fue tensa y marcada por desacuerdos sobre la ceremonia de traspaso.

3.5 Retorno al Senado y causas judiciales[editar]

Tras la salida del poder, Fernández de Kirchner mantuvo una intensa actividad política. En 2017 fue electa senadora nacional por la provincia de Buenos Aires por la alianza Unidad Ciudadana, obteniendo el 37% de los votos. Desde la Cámara Alta ejerció la jefatura de la oposición al gobierno de Macri y protagonizó debates sobre tarifas de servicios públicos, endeudamiento externo y ajuste fiscal.

Durante este período, enfrentó múltiples procesos judiciales: la denominada “causa de los cuadernos de la corrupción”, en la que se investigó un esquema de coimas en la obra pública durante los gobiernos kirchneristas; la causa “Hotesur-Los Sauces”, por supuesto lavado de dinero en empresas familiares; la causa por la firma del memorándum con Irán; y otras. Ninguna de esas causas llegó a juicio oral antes de su retorno a la vicepresidencia. Fernández de Kirchner siempre negó los cargos y denunció una persecución judicial y mediática, conocido en sus discursos como lawfare.

El 1 de septiembre de 2022, un hombre intentó dispararle a quemarropa frente a su domicilio en el barrio de Recoleta, Buenos Aires. El arma no se accionó y el atacante fue detenido.[3]

3.6 Vicepresidencia[editar]

Como compañera de fórmula de Alberto Fernández, asumió la vicepresidencia el 10 de diciembre de 2019.

Su presencia en el Senado fue constante y utilizó el recinto como tribuna para fijar posición sobre la economía, la justicia y el rumbo del gobierno que integraba, generando fricciones con sectores del Ejecutivo.

4. Estilo y características[editar]

Fernández de Kirchner se distingue por un estilo oratorio que mezcla la clase magistral jurídica con la arenga de acto partidario. Sus discursos, generalmente extensos y leídos en parte, incluyen citas de autores clásicos y contemporáneos —desde Jorge Luis Borges a economistas como John Maynard Keynes— y un tono que oscila entre la intimidad confesional y la denuncia política de carácter general. El uso de la primera persona y la referencia constante a la experiencia personal son marcas de su comunicación.

Su relación con los medios de comunicación es conflictiva desde los años de la Resolución 125. Ha denunciado la concentración mediática y ha impulsado legislación y políticas tendientes a regularla, al tiempo que mantuvo con algunos periodistas y canales intercambios subidos de tono que sus detractores califican de ataques a la libertad de prensa y sus partidarios de legítima defensa ante operaciones de prensa.

La figura de Néstor Kirchner ocupa un lugar central en su construcción pública. Viuda y heredera, desarrolló una narrativa que une el legado del “pingüino” —apodo de su esposo— con la mística militante y la fidelidad a un proyecto colectivo. En los actos, la invocación a “él” se volvió un recurso emocional recurrente y efectivo para galvanizar a sus seguidores.

La indumentaria de Fernández de Kirchner también fue objeto de análisis: el uso de trajes de diseñadores nacionales, zapatos de plataforma y el maquillaje marcado se convirtieron en una firma visual reconocible y, para muchos, una reivindicación de un modelo de feminidad que escapa a los mandatos de la sobriedad androcéntrica en el poder.

5. Palmarés y récords[editar]

Fernández de Kirchner acumula logros y marcas diferenciadas:

  • Primera mujer electa presidenta en la historia argentina.
  • Primera presidenta en ser reelecta para un período consecutivo desde la reforma constitucional de 1994.
  • Mayor diferencia en porcentaje de votos en una elección presidencial desde el retorno de la democracia (54.11% en 2011).
  • Primera expresidenta en regresar a un cargo ejecutivo nacional, al asumir la vicepresidencia.

6. Vida pública y legado[editar]

El legado de Fernández de Kirchner es inseparable del kirchnerismo como espacio político y del proceso de reconfiguración del peronismo tras la crisis de 2001. Su gobierno amplió derechos de minorías y sectores históricamente postergados, nacionalizó recursos estratégicos y reivindicó una política de memoria, verdad y justicia frente a los crímenes de la dictadura que contó con amplio consenso en derechos humanos a nivel internacional.

Los años de su presidencia también estuvieron marcados por acusaciones de corrupción que mancharon su legado y generaron un fuerte clima de polarización. Para sus detractores, encarna un modelo de conducción personalista, intolerante con la disidencia, que abusó de los instrumentos del Estado para hostigar a opositores y medios de comunicación, y que no respetó la división de poderes.

El debate sobre su lugar en la historia está vivo. Sus seguidores la reconocen como una “líder popular” que enfrentó a los poderes fácticos y devolvió la autoestima a vastos sectores de la sociedad argentina. Sus críticos la señalan como una figura divisoria que sentó las bases de un capitalismo de amigos y generó distorsiones económicas cuyas consecuencias se proyectan en el tiempo.

Su influencia sobre la generación de dirigentes que emergió en las décadas de 2000 y 2010 es notable, tanto en los cuadros del Frente de Todos como en movimientos sociales, sindicatos y organismos de derechos humanos. Ningún avance o retroceso del peronismo en el presente puede entenderse sin su presencia, incluso en períodos en los que no ejerce cargos ejecutivos.

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La figura de Fernández de Kirchner trascendió las fronteras argentinas y se convirtió en un referente regional, tanto para movimientos políticos de izquierda como para el feminismo latinoamericano.

Durante años, la prensa española cubrió intensamente cada capítulo del conflicto y del posterior juicio por la nacionalización. En paralelo, sectores de la izquierda española, vinculados a Podemos, vieron en su liderazgo un espejo de resistencia a las políticas de ajuste y a lo que denominan “partidocracia”. Fernández de Kirchner participó de foros y encuentros con dirigentes europeos y latinoamericanos, y su discurso circuló profusamente en redes sociales con subtítulos al inglés, portugués y otras lenguas.

En México, su relación con los gobiernos de la izquierda nacionalista fue ambivalente. Mantuvo diálogo fluido con Andrés Manuel López Obrador durante la presidencia de este, pero las diferencias sobre el rol del Estado y el nacionalismo petrolero dieron pie a intercambios públicos tensos. En Venezuela, la alianza estratégica con el gobierno de Hugo Chávez y luego con el de Nicolás Maduro la situó en el centro de la controversia regional entre el “Socialismo del siglo XXI” y las democracias liberales de la Alianza del Pacífico.

En el resto de América Latina, el liderazgo de Fernández de Kirchner es invocado con frecuencia como parte del “ciclo progresista” que también representaron Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Michelle Bachelet en Chile y Evo Morales en Bolivia. La comparación con estas figuras suele aparecer en análisis de ciencia política sobre el giro a la derecha de la región en la segunda mitad de la década de 2010.

En el ámbito cultural, es un ícono del activismo feminista argentino y regional. La marea verde que impulsó la legalización del aborto en Argentina la tuvo como interlocutora durante su vicepresidencia, y su foto con el pañuelo verde se viralizó como gesto de respaldo.


  1. El origen de la familia Fernández era clase media urbana; Ofelia Wilhelm pertenecía a la colectividad alemana del Volga. ↩︎

  2. La ley 26.522 estableció límites a la cantidad de licencias por operador, reservó un tercio del espectro para organizaciones sin fines de lucro y creó la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA). Su aplicación plena demoró años por medidas cautelares. ↩︎

  3. El atacante, identificado como Fernando Sabag Montiel, era un ciudadano brasileño residente en Argentina. La investigación reveló conexiones con grupos de odio en redes sociales. El hecho generó una ola de solidaridad y actos masivos de repudio en todo el país. ↩︎