Palencia
| Palencia | |
|---|---|
| País | |
| Comunidad autónoma | Castilla y León |
| Provincia | Palencia |
| Altitud | 749 m s. n. m. |
| Superficie | 94.7 km² |
| Población | 77 466 habitantes (INE 2025) hab. (2023[sin verificar]) |
| Gentilicio | Palentino, -na |
| Río | Carrión |
| Alcaldesa | Miriam Andrés Prieto (PSOE), desde 2023 |
| Patrón | San Antolín |
| Patrona | San Antolín (patrón) |
Palencia es una ciudad del norte de España, capital de la provincia homónima, situada en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se asienta en la vega del río Carrión y constituye un importante centro de comunicaciones y servicios de la submeseta norte. La urbe es conocida por su patrimonio románico, en particular la Catedral de San Antolín, apodada popularmente "la Bella Desconocida", y por la imponente escultura del Cristo del Otero.
El municipio alberga la sede de la Universidad de Palencia, cuyo origen se remonta al siglo XIII, y ha sabido conservar un casco histórico de trazado medieval que convive con una notable actividad industrial y agroalimentaria. En los últimos decenios se ha consolidado como un destino de turismo interior que atrae a visitantes por su cocina tradicional y su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional.[1]
1. Historia[editar]
Los primeros asentamientos documentados en el área corresponden a los vacceos, un pueblo prerromano de filiación celta que ocupaba la cuenca del Pisuerga. Los romanos llamaron Palantia o Pallantia a su principal núcleo, que fue sometido por las legiones en el contexto de las guerras celtibéricas. Aunque el emplazamiento exacto de la Palantia vaccea ha sido objeto de debate, los restos arqueológicos hallados en el cerro del Otero confirman la presencia de un oppidum de la Edad del Hierro.
Durante la época visigoda la localidad mantuvo cierta relevancia como sede episcopal, pero fue con el reino de León y, sobre todo, con la repoblación altomedieval cuando Palencia comenzó a consolidar su fisonomía urbana. Los monarcas leoneses y castellanos favorecieron su crecimiento concediendo fueros y privilegios. Uno de los hitos más relevantes tuvo lugar hacia 1208-1212, cuando el rey Alfonso VIII fundó el primer studium generale del reino, considerado el germen de la primera universidad de España, aunque aquella institución no sobrevivió más allá del siglo XIII.[2]
En la Edad Moderna la ciudad se volcó en la agricultura y la ganadería lanar, que alimentó un artesanado textil de cierta importancia. Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) las tropas francesas ocuparon Palencia y causaron daños en varios inmuebles religiosos. Ya en el siglo XIX, la llegada del ferrocarril y la construcción del Canal de Castilla impulsaron el comercio y la molinería. En la segunda mitad del siglo XX, la instalación en la ciudad de una fábrica de automóviles supuso un fuerte tirón demográfico y transformó el perfil socioeconómico del municipio.
2. Geografía y clima[editar]
Palencia se sitúa en el centro-norte de la península ibérica, en la provincia de Palencia. Su término municipal ocupa una extensión de unos 94.7 km² y se eleva a 749 metros sobre el nivel del mar. El río Carrión atraviesa el casco urbano de norte a sur y poco después tributa sus aguas al Pisuerga. Esta llanura aluvial, conocida localmente como la Vega, ha definido históricamente la ubicación de huertas, paseos arbolados y molinos hidráulicos.
El clima es mediterráneo continentalizado, propio de la submeseta norte, con inviernos largos y fríos —a menudo con nieblas persistentes— y veranos cortos y relativamente cálidos. Las precipitaciones, moderadas, se concentran en primavera y otoño. Las heladas son comunes entre noviembre y marzo, y las oscilaciones térmicas diarias pueden superar los 15 °C en los meses de transición estacional.
3. Monumentos y lugares de interés[editar]
El patrimonio arquitectónico de Palencia tiene en la Catedral de San Antolín su máxima expresión. El templo, de estilo gótico con evidentes supervivencias románicas, alberga la cripta de San Antolín, una de las estancias más antiguas y enigmáticas del cristianismo peninsular. La portada principal, conocida como la Puerta del Obispo, y el retablo mayor, son otros de sus elementos destacados.
A escasa distancia se alza la iglesia de San Miguel, de origen medieval pero muy transformada en el siglo XVI, y el convento de San Pablo. En el centro de la ciudad sobresale la Plaza Mayor, porticada en tres de sus lados y presidida por la casa consistorial neoclásica. A pocos minutos caminando se llega a la calle Mayor, tradicional eje comercial que conecta con otros templos como la iglesia de San Lázaro o la iglesia de San Francisco.
Fuera del casco histórico, el cerro del Otero cobija la escultura del Sagrado Corazón de Jesús, conocida popularmente como el Cristo del Otero. Con sus 21[sin verificar] metros de altura, es una de las imágenes de Cristo más altas del mundo. Fue realizada por el escultor Victorio Macho, natural de la provincia, e inaugurada en 1931[sin verificar]. El mirador contiguo ofrece una vista panorámica de la ciudad y de la llanura cerealista que la circunda.
A orillas del Carrión se extiende el llamado Parque de la Carcavilla, un pulmón verde que aprovecha la ribera fluvial y donde es posible ver restos de antiguas aceñas. Muy cerca, el puente románico de Puentecillas, de aire medieval, es uno de los rincones más fotografiados de la urbe.
4. Cultura y gastronomía[editar]
La vida cultural palentina gira en torno a varias citas anuales de proyección nacional. La Semana Santa de Palencia, declarada de Interés Turístico Internacional, destaca por el sobrio andar de sus cofradías y por el toque del tararú, una llamada de corneta característica que rompe el silencio en la noche del Jueves Santo. También tienen relieve las fiestas patronales de San Antolín, que se celebran en torno al 2 de septiembre y combinan actos litúrgicos, ferias taurinas y conciertos al aire libre.
La tradición universitaria de la ciudad pervive en el campus que la Universidad de Valladolid mantiene en Palencia, donde se ofertan estudios de Ingeniería Agrícola, Enología o Ciencias del Trabajo. Esta impronta estudiantil nutre una red de bares y espacios culturales en el casco viejo, con protagonismo de la zona del Parque del Salón, un jardín centenario junto al río Carrión.
La gastronomía es otro de los atractivos. Sobre la base de legumbres, verduras y carnes de la meseta, la cocina palentina propone platos como la menestra de verduras, que aprovecha las producciones de la huerta local, la sopa de ajo o los cangrejos de río cocinados en salsa. No faltan los asados de lechazo churro y las mollejas de cordero, ni los productos de repostería como las rosquillas de palo o las hojuelas. La provincia proporciona, además, materias primas como el queso de oveja y los vinos de la Ribera del Arlanza, a la que pertenecen algunas bodegas del sur provincial.[3]
5. Economía[editar]
La estructura económica contemporánea de Palencia descansa sobre tres pilares: la industria automotriz, la agroalimentación y los servicios. La factoría de Renault España[sin verificar], ubicada en el polígono industrial de Villamuriel de Cerrato, en el área metropolitana, es uno de los complejos de fabricación de vehículos más importantes del noroeste español y ha marcado la evolución del mercado laboral de la capital y su entorno desde su apertura en 1978[sin verificar].
A esta gran industria se suma un entramado de pequeñas y medianas empresas dedicadas a la transformación de productos agrícolas: conserveras, harineras, bodegas y, en particular, un clúster vinculado a la patata y la zanahoria, cultivos de gran implantación en la llanura palentina. El sector terciario ocupa a la mayoría de la población activa local —administración pública, comercio minorista, hostelería y sanidad— y se ve estimulado por la condición de Palencia como cabecera provincial y nudo de transporte ferroviario y por carretera en el eje Madrid‑
Burgos–Santander.
6. Vida pública y proyección hispanohablante[editar]
Pese a su tamaño medio, la ciudad produce personalidades y hechos que trascienden el ámbito local. Victorio Macho, el escultor del Cristo del Otero, es una figura de fama internacional que trabajó en varios países de América Latina; parte de su legado se conserva en la Fundación Victorio Macho, ubicada en su casa‑taller de
Toledo, pero Palencia sigue reivindicando su figura como hijo ilustre de la provincia.
A escala institucional, la denominada Marca Palencia —una iniciativa conjunta de la Diputación y el Ayuntamiento— ha buscado en la última década fortalecer la proyección exterior de la urbe en mercados turísticos iberoamericanos, apoyándose en la figura del Camino de Santiago, que atraviesa la provincia, y en el patrimonio románico como recurso de destino cultural. Muestra de esta vocación es la participación de la Semana Santa y de las cofradías palentinas en encuentros de religiosidad popular celebrados en
México y
Colombia. La presencia de emigrantes palentinos en América, especialmente en
Argentina y Cuba durante la primera mitad del siglo XX, ha dejado además un pequeño pero activo vínculo sociocultural que se manifiesta en asociaciones y centros castellano‑leoneses en Buenos Aires y La Habana.
Palencia es, en suma, un ejemplo de ciudad de la España interior que combina un pasado monumental de primer orden con una base industrial sólida y una calidad de vida alta. La conservación de su paisaje urbano, el pulso de su vida universitaria y la fama creciente de su oferta enoturística y gastronómica la perfilan como uno de los destinos emergentes de la región para el público hispanohablante global.
La denominación "Bella Desconocida" procede de una campaña turística de mediados del siglo XX; pese a no ser la ciudad más visitada de la comunidad, la catedral está considerada una de las joyas del románico español. ↩︎
La Universidad de Palencia desapareció antes de que se consolidase el sistema de colegios mayores; el testigo lo recogió poco después la Universidad de
Salamanca. ↩︎La ligazón con el vino se ha reforzado con la creación del Museo del Vino en la localidad cercana de Baltanás. ↩︎